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manuales

José López Guzmán

Una colección clásica en la literatura universitaria española. Todos los títulos de la colección manuales los encontrará en la página web de Tirant lo Blanch, www.tirant.es

TRANSEXUALISMO Y SALUD INTEGRAL DE LA PERSONA

Libros de texto para todas las especialidades de Derecho, Criminología, Economía y Sociología.

TRANSEXUALISMO Y SALUD INTEGRAL DE LA PERSONA

José López Guzmán

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COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT LO BLANCH María José Añón Roig

Catedrática de Filosofía del Derecho de la Universidad de Valencia

Ana Belén Campuzano Laguillo

Catedrática de Derecho Mercantil de la Universidad CEU San Pablo

Víctor Moreno Catena

Catedrático de Derecho Procesal de la Universidad Carlos III de Madrid

Francisco Muñoz Conde

Catedrático de Derecho Penal de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla

Jorge A. Cerdio Herrán

Angelika Nussberger

José Ramón Cossío Díaz

Héctor Olasolo Alonso

Catedrático de Teoría y Filosofía de Derecho. Instituto Tecnológico Autónomo de México Ministro de la Suprema Corte de Justicia de México

Owen M. Fiss

Catedrático emérito de Teoría del Derecho de la Universidad de Yale (EEUU)

Luis López Guerra

Juez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Carlos III de Madrid

Ángel M. López y López

Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Sevilla

Marta Lorente Sariñena

Catedrática de Historia del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid

Javier de Lucas Martín

Catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política de la Universidad de Valencia

Jueza del Tribunal Europeo de Derechos Humanos Catedrática de Derecho Internacional de la Universidad de Colonia (Alemania) Catedrático de Derecho Internacional de la Universidad del Rosario (Colombia) y Presidente del Instituto Ibero-Americano de La Haya (Holanda)

Luciano Parejo Alfonso

Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III de Madrid

Tomás Sala Franco

Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Valencia

Ignacio Sancho Gargallo

Magistrado de la Sala Primera (Civil) del Tribunal Supremo de España

Tomás S. Vives Antón

Catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Valencia

Ruth Zimmerling

Catedrática de Ciencia Política de la Universidad de Mainz (Alemania)

Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales


TRANSEXUALISMO Y SALUD INTEGRAL DE LA PERSONA

JOSÉ LÓPEZ GUZMÁN

Valencia, 2016


Copyright ® 2016 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito del autor y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com. La publicación de este libro ha sido posible gracias al Proyecto de Investigación Internacional PIUNA Derechos Humanos y Género.

© José López Guzmán

© TIRANT LO BLANCH EDITA: TIRANT LO BLANCH C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email:tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es ISBN: 978-84-9143-081-0 MAQUETA: Tink Factoría de Color Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro Procedimiento de quejas.


1. INTRODUCCIÓN Todos los seres humanos nacen con una identidad biológica genética propia1, que se hereda de los padres y no cambia a lo largo de su vida2. Esa herencia también determina su sexo biológico3. El sexo biológico está establecido desde el momento de la fertilización por los gametos del padre y la madre. Ese sexo está presente en cada una de las células del individuo que, en este caso, están determinadas por los cromosomas sexuales XX en el caso de las mujeres y XY en el de los varones. «Esta información genética será la responsable de que se desarrolle un cuerpo (gónadas, órganos sexuales internos y genitales externos), un cerebro (estructuras y densidad de neuronas) y conductas (habilidades motoras y sensoriales) con características diferentes para el hombre y para la mujer, a esto se le conoce como dimorfismo sexual»4. «El desarrollo armónico, que aporta y mantiene la identidad personal, permite que coincida el sexo cerebral y psicológico con el corporal»5. En esa identidad también hay que considerar factores

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Esa identidad biológica genética dice quien es ese sujeto y quienes son sus padres. Este punto puede consultarse en: López Moratalla N, Iraburu Elizalde MJ. Los quince primeros días de una vida humana. Pamplona: Eunsa; 2004. «La determinación sexual tiene lugar en el momento de la fecundación. La diferenciación sexual comienza en esa etapa y continúa a lo largo de toda la vida. Ambos procesos están regulados por más de 50 genes diferentes localizados en los cromosomas sexuales, algunos, y en los autosomas, otros». Camps Merlo M. Identidad sexual y Derecho. Pamplona: Eunsa, 2007; 42. Según el Diccionario de la Lengua Española dimorfismo es la condición de las especies animales o vegetales que presentan dos formas o dos aspectos anatómicos diferentes. Los seres vivos, tanto en el reino animal como en el vegetal, presentan un dimorfismo sexual, una división entre machos y hembras. División excluyente a la vez que complementaria. Orozco G, Ostrosky-Solis F, Salin RJ, Borja KC, Castillo G. Bases Biológicas de la orientación sexual: un estudio de las emociones en transexuales. Revista Neuripsicología, Neuropsiquiatría y Neurociencias 2009; 9 (1): 10. López Moratalla N. La identidad sexual: personas transexuales y con trastornos del desarrollo gonadal. Cuadernos de Bioética 2012; XXIII: 347. Balthasar mantiene que «hasta la última célula del cuerpo masculino es masculina y del femenino es femenina, análogamente, la entera experiencia y autoconciencia empírica también lo son». Balthasar HU. Le persone nel dramma (Vol. II). Milán: Jaca Book, 1982; 345.


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sociales que identifican ciertas acciones, gestos o colores con uno u otro sexo, pudiéndose hacer alusión a un rol de género. La identidad sexual se continuará construyendo con posterioridad al nacimiento y a lo largo de las distintas etapas de la vida6. En las personas transexuales se produce una fractura en ese equilibrio: son una cosa y se sienten otra. Es decir, la transexualidad, o trastorno de la identidad de género, se puede definir como el sentimiento de inadecuación con el sexo biológico y una identificación constante y persistente con el sexo opuesto7. Harry Benjamín, investigador que popularizó el término transexual, realizó una afirmación, en junio de 1976, que debe ser tenida en consideración para entender muchas de las comentarios que se sucederán en las siguientes páginas: «me gustaría recordar un hecho importante y fundamental: la diferencia entre sexo y género. Sexo es lo que se ve. Género es lo que se siente. La armonía entre ambos es esencial para la felicidad humana»8. Aunque en todas las épocas ha habido personas que se han sentido de un sexo distinto al que muestra su biología9, será en los años cincuenta del pasado siglo cuando comience a surgir un cambio cualitativo en el proceso. El hecho que motivó esa transformación es el inicio de las operaciones de reasignación de género por parte de ciertos mé

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Camps M. Identidad sexual y Derecho. Estudio interdisciplinario del transexualismo. Pamplona: Eunsa, 2007; 107. Hay que señalar que esta definición no es unánimemente aceptada ya que, en ocasiones, se considera que para catalogar a un individuo como transexual no basta con que este se identifique con otro sexo, sino que se precisa una transformación quirúrgica o, al menos, el comienzo de un proceso de hormonación que será el primer paso de la transformación del individuo a un miembro de otro género. Esto último se constata, principalmente, en la legislación. Bustos Y. La transexualidad de acuerdo a la Ley 3/2007, de 15 de marzo. Madrid: Dykinson, 2008; 26-7. Benjamín H. The Transsexual Phenomenon. Nueva York: The Julian Press, 1996; 6. http://www.mut23.de/texte/Harry%20Benjamin%20%20The%20Transsexual%20Phenomenon.pdf (Accedido el 20 de diciembre de 2015). Es interesante la lectura de la reseña histórica que realiza Usón, desde la mitología griega hasta la actualidad. Señala que en 1889 los profesores Krafft-Ebbing y Havelocck Ellis describen por primera vez el transexual moderno y que en 1929 comenzó el proceso quirúrgico de reasignación de género con la intervención del pintor danés Einer Wegener (Lili Elbe a partir del cambio) que murió probablemente por rechazo al transplante. Usón A. Diagnóstico y tratamiento quirúrgico del transexual masculino y femenino. Zaragoza: Real Academia de Medicina, 2008; 24.


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dicos daneses. Sin duda, esas pioneras intervenciones quirúrgicas de cambio de género abrieron un nuevo marco en la forma de afrontar el transexualismo. El ejemplo de Christine Jorgensen, primera mujer en aceptar públicamente su condición transexual, después de operarse en 1951 en Copenhague, y que como varón (George) luchó en la II Guerra Mundial, tuvo una gran repercusión social, tanto que incluso Harry Benjamín llega a afirmar que su libro The Transsexual Phenomenon10 fue concebido por el ejemplo de Christine. Para explicar la causa del transexualismo se han propuestos distintos postulados. Las dos teorías que más relevancia han tenido son la hipótesis basada en la preeminencia de los aspectos psicosociales y la hipótesis biológica que «se apoya en el conocimiento del desarrollo embriológico y de la influencia hormonal en el cerebro fetal»11. Independientemente de las causas o las teorías, lo bien cierto es que cada vez es más frecuente encontrar personas transexuales12 y algunos de ellos con una amplia repercusión pública en todo el mundo, como es el caso de Laverne Cox13, de Bruce Jenner14, o de Lana

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Benjamín H. The Transsexual Phenomenon. Nueva York: The Julian Press, 1996, 4. http://www.mut23.de/texte/Harry%20Benjamin%20%20The%20Transsexual%20Phenomenon.pdf (Accedido el 20 de diciembre de 2015). Rosello M, Cabruja T. Bio-Ciencia-Ficción: la biologización de la identidad en los discursos médicos y clínicos de la transexualidad. Quaderns de Psicologia 2012; 14 (2): 114. Aunque le epígrafe 6.5.1.4. se dedicará específicamente a esta cuestión es interesante adelantar alguna cifra. Así, por ejemplo, según datos recogidos por Gómez et al. «los primeros estudios de la década de 1960 aportaron datos de prevalencia de 1/100.000 hombres y 1/400.000 mujeres. Estudios posteriores encuentran prevalecías progresivamente más elevadas, y estudios europeos recientes la estiman en 1/11.900 varones y 1/30.400 mujeres». Gómez E, Trilla A, Godás A, et al. Estimación de la prevalencia, incidencia y razón de sexos del transexualismo en Cataluña según la demanda asistencial. Actas Españolas de Psiquiatría, 2006; 34 (5): 296. Actriz estadounidense conocida por su papel de Sophie Burset en la serie Netflix Orange is the New Black por la que se convirtió en la primera transexual nominada a un Emmy en la categoría de actriz, también es productora de televisión. En el año 2014 fue elegida como mujer del año por la revista Glamour y portada de la revista Time. Bruce Jenner fue medalla de oro en decatlón en los Juegos Olímpicos de Montreal en el año 1976. Posteriormente, trabajó en varias películas y series de televisión alcanzando sus mayores cotas de popularidad al participar en el reality Keeping Up with the Kardashians. En el año 2015 culminó un proceso de cambio de género convirtiéndose en Caitlyn Jenner.


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Wachowski15. Estos casos, con gran impacto social, han generado que la población sea más consciente de la transexualidad y, en ocasiones, que aumente su sensibilidad sobre la cuestión, favoreciendo que se fomente un planteamiento mas generalizado y menos crítico sobre la cuestión de fondo. En los últimos años, el cine y la televisión también se han ocupado de temáticas transexuales. Así, en 2015 se estrenó la película «About Ray», en la que una adolescente decide someterse a una operación de cambio de género y su madre debe buscar al padre biológico para conseguir su consentimiento legal para ser operada. La trama también se ve enriquecida con la falta de aceptación de la abuela ante el cambio de género. De esta forma en «About Ray» se plasman los principales conflictos que se suscitan en los procesos de reasignación de género: el problema personal y familiar, el de aceptación social y, por último, el del contexto legal. Por su parte, en el año 2016, se ha estrenado La chica danesa, un film que cuenta con un importante reparto y que narra hechos reales, la historia de amor de las artistas Gerda Wegener y Lili Elbe, ésta última fue una de las primeras mujeres transexuales en someterse a una cirugía de reasignación de sexo16. En cuanto a las series televisivas se puede destacar el éxito alcanzado por Transparent, donde se narra la historia de un profesor jubilado que se transforma en mujer y de cómo su familia hace frente a ese acontecimiento. Los ejemplos que se acaban de citar se pueden considerar como positivos para la causa trans ya que aunque, en algunas ocasiones, se muestre el sufrimiento de los sujetos afectados lo bien cierto es que intentan presentar la necesidad de ayuda, de no discriminación y el valor de la

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Larry Wachowski, director de las películas Matrix, comenzó su transformación a Lana después del estreno de Matrix Reloaded en el año 2003 y culminó en el año 2012 cuando hizo su presentación pública como Lana en el Festival Internacional de Cine de Toronto. Aunque la protagonista de la película se ha propuesto como ejemplo de transexualismo, su proceso parece más un caso de fetichismo sexual que de auténtico transexualismo. Heyer, hace referencia a que lo que se muestra es un cambio del amor a su esposa por el amor a su propia imagen como mujer y que el término médico de eso es «autoginofilia». Heyer W. The Danish girl: people aren’t born transgender, but playing dress-up can spark. Public Discourse, 5 de enero de 2016. http:www.thepublicdiscourse.com/2015/01/16191 (Accedido el 27 de enero de 2016).


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determinación e implicación en aquello que se desea. El cine también muestra otra parte de la realidad, la de la marginalidad y desesperanza, realidades que por ser ciertas no deben ser ocultadas. Sin embargo, los medios audiovisuales también son proclives a ridiculizar y caricaturizar a las personas transexuales, es un recurso fácil para hacer reír que tiene funestas consecuencias para la integración del transexual. En este sentido se puede hacer alusión a la polémica suscitada en el año 2015 por la película Zoolander 2 a la que se ha acusado de transfobia, llegándose a recoger firmas para boicotear su estreno. En concreto, activistas LGTB17 consideran que el personaje andrógino interpretado por Benedict Cumberbatch supone una representación ofensiva de los individuos transexuales. Figura 1 The Danish Girl y About Ray, dos películas recientes con temática transexual

Figura 1 LGTB: lesbianas, homosexuales, transexuales Figura 1 y bisexuales. Ahora también se les puede encontrar agrupados por las siglas LGBTIQ: lesbianas, homosexuaDanish Girl y About transgénero, Ray, dos películas recientes con temática transexual. les, bisexuales, queer e intersexuales). Wahlert L, Fiester A. Queer The Danish Girl y About Ray, dos películas recientes con temática transexual. Bioethics: why its time has come. Bioethics, 2012; 26 (1): ii. 17

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El transexualismo no sólo está siendo foco de discusión en el cine o la televisión,


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El transexualismo no sólo está siendo foco de discusión en el cine o la televisión, también ha adquirido protagonismo en otros ámbitos de gran impacto como, por ejemplo, el deporte. El Comité Olímpico Internacional (COI) exigía a los transexuales que para competir debían estar operados y, además, no disputar en pruebas hasta tres años después de la intervención. En 2016, el COI cambia de criterio y recomienda a todas las federaciones deportivas que admitan a deportistas transexuales con la única condición de que su nivel de testosterona sea el adecuado18. Esta decisión abrió una ardua polémica entre aquellos deportistas, entrenadores, fisioterapeutas, etc. que consideran que es una discriminación al generar un estado de injusticia a favor de ciertos individuos (se podría pensar en un sujeto XY que compite como mujer) y aquellos que, por otra parte, consideran que es una medida injusta pero por lo contrario, por la obligación de determinar la testosterona, ya que, según ellos, lo importante no es la cantidad de hormona sino lo que la persona siente que es. Esta situación de mayor visibilidad de la cuestión transexual lleva a la población a reflexionar sobre lo que para cada transexual supone su situación y, como consecuencia de ello, sobre como el entorno debe acoger esa realidad. Porque no se trata solo de que haya transexuales, sino de que ellos requieren de un trato acorde con su dignidad. De esta forma, la sociedad en su conjunto, o cada uno de sus miembros de forma particular, también se plantean cual debe ser su actuación ante esta novedad que hasta este momento le ha sido desconocida o ajena. En este sentido, el jurista se puede encontrar con procesos en los que tenga que pronunciarse sobre una determinada intervención quirúrgica19 para un cambio de género, se puede pensar en el actual debate

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Arribas C. Transexuales, deporte y testosterona. El País, 8 de febrero de 2016. http:// deportes.elpais.com/deportes/2016/02/07/actualidad/1454877260_256920.html (Accedido el 17 de febrero de 2016). O cuestiones menos trascendentes pero que, igualmente, generan inquietud y terminan en los juzgados. Por ejemplo, se puede pensar en el caso suscitado en Chile en 2014, de un transexual que siendo hombre biológicamente se hacia llamar Fabiana y se sentía mujer, demandó a un gimnasio porque le asignaron taquilla en los vestuarios de varones. RPP Noticias. file:///D:/Mis%20Documentos/TEMAS/genero/Chile%20Transexual%20demanda%20a%20gimnasio%20por%20discriminación%20%20RPP%20NOTICIAS.webarchive (Accedido el 15 de diciembre de 2015).


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sobre la reasignación de género en menores. También se puede hacer alusión a la incertidumbre que suscita, en países donde no hay legislación sobre reasignación de género, el regreso de uno de sus ciudadanos que se ha operado en el extranjero y solicita la adscripción legal a su nuevo género20. En otro ámbito, los políticos tendrán que incluir o excluir, en sus programas electorales o sus resoluciones, determinadas acciones sobre este colectivo. Por su parte, el médico deberá determinar si a una mujer con pene se le asigna una cama en una habitación de varones o mujeres. Por último, y por no ser más exhaustivos ya que la casuística es mucho más abundante, una federación deportiva tendrá que determinar si excluye de una competición a una persona con físico de mujer pero con cromosomas XY21; o el directivo de un gimnasio se podrá ver urgido a decidir a qué vestuario asigna a un transexual (problema que adquiere una mayor complejidad si el sujeto no se ha sometido a un cambio total de género)22. Además de los aspectos que se han indicado en el párrafo anterior hay otra cuestión que dilucidar, si la denominada operación de cambio de género es lo mejor para el transexual y, en ese caso, si se podría indicar que es la mejor opción para todo transexual o si, por el contrario, hay excepciones a esa regla general. En los siguientes párrafos se va a intentar, fundamentalmente, contestar a la anterior cuestión ya que, como se ha indicado en el título de este trabajo, nos interesa dilucidar sobre la repercusión del cambio de sexo en la salud integral de la persona.

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Una situación de esta índole es lo que dio origen en España a la Sentencia del Tribunal Supremo de 2 de julio de 1987: un español que salió de su país como varón, regresó como mujer después de una reasignación de género en Londres. Elósegui M. La transexualidad. Jurisprudencia y argumentación jurídica. Granada: Comares, 1999; 128. Esto es lo que le sucedió, en 1986, a la atleta española María Patiño. La Federación Española de Atletismo retiró la licencia a María José Martínez Patiño, plusmarquista nacional de los 60 metros vallas, como consecuencia de los informes elaborados por la Fundación Jiménez Díaz, de Madrid, y la universidad de Hyogd (Japón), que coinciden en señalar que la atleta presentaba cromosomas XY, propios del sexo masculino. http://elpais.com/diario/1986/01/29/deportes/507337210_850215.html (Accedido el 16 de marzo de 2015). Johnson B. Man strips in front of girls in locker room, says transgender law allows it. Life site. https://www.lifesitenews.com/news/man-strips-in-front-of-girls-inswimming-pool-locker-says-transgender-law-a (Accedido el 22 de abril de 2016).


2. SEXO Y GÉNERO Una cuestión de partida que requiere una aclaración es el significado que se le asigna a los términos sexo y género. Según Aparisi, estos vocablos fueron muy valiosos, a partir de los años sesenta del siglo pasado, en la lucha contra la discriminación de la mujer. «En este ámbito resultó muy útil para explicar que, en los distintos roles femenino y masculino, existen algunos elementos propios de la realidad humana y otros construidos histórica y socialmente»23. Aquí es preciso hacer alusión a lo que se considera que es el cuerpo, no hay que desdeñar que muchos teóricos «se han distanciado de la concepción de un cuerpo biológicamente dado para redefinirlo como un fenómeno sociocultural e histórico»24. El sexo sería lo biológico y es expresión de la dualidad biológica varón/mujer y el género sería lo cultural25. En esta línea, Aparisi sigue indicando que «con la expresión género se quiso significar que la realidad integral del ser humano supera la biología, en el sentido de que, en la conformación y desarrollo de la identidad sexual, poseen, asimismo, mucha importancia la educación, la cultura y la libertad. Estos factores influyen, a su vez, en el papel o rol sexual que asume una persona en su desenvolvimiento social»26. De tal forma que el sexo y el género «serían dos dimensiones que confluyen en una misma realidad: la identidad sexual del ser humano». Con esta premisa el sexo y el género no se consideran como realidades antagónicas, sino como complementarias. «Se trata, por ello, de dimensiones que, en un desarrollo equilibrado de la persona, están

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Aparisi Miralles A. Persona y Género: ideología y realidad. En: Aparisi Miralles A (Coord.). Persona y Género. Cizur Menor: Aranzadi, 2011; 19. Vartabedian J. El cuerpo como espejo de las construcciones de género. Una aproximación a la transexualidad femenina. Quaderns-e de l’Institut Català d’Antropologia, 2007; 1. http://www.raco.cat/index.php/QuadernseICA/article/viewArticle/109038/0. «El término género proveniente del campo de la literatura se aplicó a partir de los años sesenta a la psicología y a la antropología». Elósegui M. La transexualidad. Jurisprudencia y argumentación jurídica. Granada: Comares, 1999; 91. Aparisi Miralles A. Persona y Género: ideología y realidad. En: Aparisi Miralles A (Coord.). Persona y Género. Cizur Menor: Aranzadi, 2011; 19.


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llamadas a integrarse armónicamente»27. O, dicho de otra manera, se trataría de considerar «una posición de equilibrio —o integral— que no pretende quitarle a la naturaleza la parte que le corresponde ni a la cultura aquella que depende de la misma»28. Sin embargo, distintos autores otorgan definiciones muy diversas a los términos sexo, género o identidad sexual, lo que, posteriormente, ocasionará que utilizando una misma expresión se haga alusión a diferentes realidades. Así, por ejemplo, Hernández y col29. hacen referencia a cuatro funciones:

2.1. Sexo Remite a la realidad biológica. Podrá ser varón, mujer o intersexual. En palabras de Camps «el sexo es el estatus biológico de una persona en cuanto varón, mujer o incierto»30. No obstante, algunos autores realizan una subdivisión asignando ciertos apellidos a la palabra sexo. Por ejemplo, Benjamín señala que hay diez tipos de sexo: cromosómico31, genético, anatómico32, legal, gona27

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Aparisi Miralles A. Persona y Género: ideología y realidad. En: Aparisi Miralles A (Coord.). Persona y Género. Cizur Menor: Aranzadi, 2011; 20. Camps M. Identidad sexual y Derecho. Estudio interdisciplinario del transexualismo. Pamplona: Eunsa, 2007; 109. Hernández M, Rodríguez G, García-Valdecasas J. Género y sexualidad: consideraciones contemporáneas a partir de una reflexión en torno a la transexualidad y los estados intersexuales. Rev Asoc Esp Neuropsiq 2010; XXX (105): 80. Camps M. Identidad sexual y Derecho. Estudio interdisciplinario del transexualismo. Pamplona: Eunsa, 2007; 113. «En la fecundación se produce una combinación de cromosomas (mitad origen materno y mitad paterno) en la cual se determina el sexo cromosómico de la persona». Camps M. Identidad sexual y Derecho. Estudio interdisciplinario del transexualismo. Pamplona: Eunsa, 2007; 56. Al comienzo del periodo fetal las gónadas sexuales producen hormonas que provocan la diferenciación sexual de los genitales internos, externos y el inicio de la diferenciación fenotípica. «Esto sucede alrededor de la décima semana de gestación. Por ello, se puede afirmar que la determinación de las gónadas es totalmente independiente de la acción de las hormonas, mientras que la sexualización del fenotipo dependerá principalmente de ellas». De tal forma, que «si faltan hormonas masculinas, independientemente del patrimonio cromosómico que posea el individuo, éste desarrollará un fenotipo femenino». Camps M. Identidad sexual y Derecho. Estudio interdisciplinario del transexualismo. Pamplona: Eunsa, 2007; 64-5.


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dal33, germinal, endocrino, sicológico34, social y de crianza35. Hay autores que introducen nuevos tipos como, por ejemplo, el sexo cromatínico36 y, en cambio, otros investigadores excluyen algunos de los consignados por Benjamín en la referencia sexo ya que no responden a una realidad biológica. Este es el caso, por ejemplo, de lo que se denomina sexo social o legal.

2.2. Orientación sexual Es la preferencia sexual que se establece, prioritariamente, en la adolescencia que es la época en la que se completa el desarrollo cerebral37. Puede ser homosexual, heterosexual, bisexual, parafílico, etc.

2.3. Identidad sexual Se trata del sentimiento de pertenecer a un determinado sexo, biológica o sicológicamente38. Es una condición propia de la persona, de ahí que se considere una misma realidad con la identidad personal. Esa identidad personal es la conciencia que cada persona tiene de sí y tendrá una dimensión sexual expresada en los sentimientos del sexo sicológico y en la realidad del sexo biológico. El sujeto, para su bienestar, necesita que exista una coherencia entre lo que es y lo que siente que es e, incluso, lo que los otros piensan que es. Por ello, en un

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«Las gonadas antes de que puedan identificarse como testículo o como ovario, atraviesan una etapa en la que son indiferenciadas, se trata de una indiferenciación fenotípica, ya que el sexo cromosómico ya esta determinado. El testículo (determinado por el cromosoma Y) puede ser identificado a las 6 semanas de desarrollo. El ovario (determinado por el XX) puede identificarse a las 7 semanas de desarrollo embrionario». Camps M. Identidad sexual y Derecho. Estudio interdisciplinario del transexualismo. Pamplona: Eunsa, 2007; 61-2. «Supone la convicción íntima, robusta y firme de pertenecer a un género determinado. Esta convicción implica al “yo”, a quien en cierto modo configura como un “yo sexuado” en este género; pero a la vez, es reconfigurado, fundamentado y planificado desde el propio “yo”». Polaino A. Sexo y cultura. Análisis del comportamiento sexual. Madrid: Rialp, 1992: 47. Benjamín H. The Transexual Phenomenon. Nueva York: The Julian Press, 1996; 8. La cromatina sexual es visible únicamente en las células femeninas. Botella Llusiá J. Endocrinología de la mujer. Barcelona: Científico-Médica, 1982; 290. Gómez Zapiaín J. Psicología de la sexualidad. Madrid: Alianza, 20014; 89-111. Fue definido en estos términos por Money en 1955.


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sentido amplio, habría que hacer referencia a la concordancia entre el sexo corporal, el sexo asumido, el sexo identificado, el sexo asignado y el sexo vivido39. En este apartado hay que hacer alusión a lo que se denomina sexo cerebral. La diferenciación sexual también se manifiesta en el cerebro en lo que se designa sexualización del cerebro y conlleva una serie de transformaciones que provocan una diferenciación estructural y funcional entre un cerebro masculino y femenino40. De ahí que el sexo corporal pueda presentarse de un signo contrario al cerebral generando una disociación en la identidad sexual. Más adelante se volverá a abordar esta cuestión con más profundidad.

2.4. Género Como ya se ha indicado anteriormente, se trata de aspectos suprapersonales, de origen social, que hacen referencia a lo que se espera de cada cual por tener una determinada forma corporal41. El género «conduce a una representación psicológico-simbólica, una construcción histórica y antropológico-cultural. Integra, asimismo, roles y pautas de comportamiento, con los condicionamientos sociales que ello conlleva»42. De ahí que se pueda señalar que el género «es un concepto sociológico y psicológico, no un concepto biológico objetivo»43.

2.5. Sexo, género y dimorfismo sexual Como resumen de lo expuesto anteriormente se puede afirmar que «el sexo, el género, la orientación sexual y el sexo sicológico de-

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Camps M. Identidad sexual y Derecho. Estudio interdisciplinario del transexualismo. Pamplona: Eunsa, 2007; 117. Kimura D. Cerebro de mujer y cerebro de varón. Investigación y Ciencia, 1992; 194: 76-84. Para Benjamín, el género «es el lado no sexual del sexo». Benjamín H. The Transexual Phenomenon. Nueva York: The Julian Press, 1996; 7. Aparisi A. Del igualitarismo y el postfeminismo de género, al modelo de la igualdad en la diferencia. Rivista Education Sciences and Society, 2015; 38. American College of Pediatricians. Gender ideology harms children. 21 de marzo de 2016. http://www.acpeds.org/the-college-speaks/position-statements/genderideology-harms-children (Accedido el 11 de abril de 2016).


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signan las distintas dimensiones de una única identidad sexual de la persona»44. Sería una única realidad si se integran en un proceso de complementación o, por el contrario, una realidad disociada si se les otorga un carácter diferenciador. Por ejemplo, en lo que ha denominado feminismo radical se demoniza el cuerpo de la mujer por considerarlo sinónimo de subordinación. De esa forma se desarrolla una argumentación no integradora que conduce a desenfocar la cuestión al contemplarla de forma parcelada45. En mi opinión, el problema existente en su origen, la subordinación de la mujer al hombre, no justifica una línea argumental que anule otras opciones sin realizar un intento de solventarla a través de una discusión ponderada y prudente. Por consiguiente, continuando con la tesis de Vartabedian, «siguiendo una mirada feminista, la dicotomía sexo/género se convirtió en una lucha política que repudiaba la subordinación de la mujer. El “sexo” estaba determinado por factores biológicos, el “género” por sociales y culturales. Pero esta cruzada se centró, sobre todo, en realizar la categoría de género y, por el contrario, dejar intacto e incuestionable la del sexo»46. Entre las cuatro funciones señaladas, y dependiendo de los autores, se dan toda una serie de relaciones e incluso asimilaciones, lo cual puede indicar que es un terreno que debe ser más estudiado o/y que es una cuestión en la que los múltiples aspectos que inciden, muchos de los cuales adolecen de una gran subjetividad, hace muy complicado una nítida delimitación de los términos. Por ejemplo, ciertos investigadores señalan que hay una diferencia en la identidad sexual según se haga alusión a la «ontología escópica», en relación a que lo real es lo que se ve, o a la «ontología inmaterial» cuando lo real se esconde

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Camps M. Identidad sexual y Derecho. Estudio interdisciplinario del transexualismo. Pamplona: Eunsa, 2007; 112. Vartabedian J. El cuerpo como espejo de las construcciones de género. Una aproximación a la transexualidad femenina. Quaderns-e de l’Institut Català d’Antropologia, 2007; 3. http://www.raco.cat/index.php/QuadernseICA/article/viewArticle/109038/0 (Accedido el 3 de marzo de 2016). Vartabedian J. El cuerpo como espejo de las construcciones de género. Una aproximación a la transexualidad femenina. Quaderns-e de l’Institut Català d’Antropologia, 2007; 4. http://www.raco.cat/index.php/QuadernseICA/article/ viewArticle/109038/0 (Accedido el 3 de marzo de 2016).


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a los sentidos, de esta manera el sexo biológico se integraría en el primer tipo y el sicológico en el segundo47. Por su parte, Hernández y col. mantienen que no se puede defender la propia identidad sexual si no es a través de conductas. De ahí que la identidad sexual no sea algo íntimo o innato, y se presente como algo construido y enseñado que determina que no haya «diferencia entre los conceptos de identidad sexual y género»48. Con este ejemplo se evidencia que, en el campo que estamos tratando, la cuestión terminológica y conceptual es compleja. En cuanto a la visión del transexualismo por las distintas teorías de género, se puede señalar que, en consonancia con lo mantenido en el párrafo anterior, habrá grandes diferencias entre unas y otras. Por ejemplo, en lo que se ha denominado discurso radical de género se ha venido contemplando de forma indiferente el cambio de sexo, lo observaba como una opción a adoptar en un sentido u otro, sin más relevancia. En cambio, el modelo de la igualdad en la diferencia49 lo percibirá como algo definitorio y de gran importancia. No obstante, en los últimos años se está apreciando un cambio de criterio en lo que se pueden denominar teorías de género extremas. Esta modificación viene auspiciada por el hecho de que los transexuales buscan una identificación máxima con su sexo cerebral. Por ejemplo, un varón que se siente mujer adopta no solo la apariencia sino que asume también los roles atribuidos por la sociedad a las mujeres. Fernández y García Vega mantienen que este colectivo necesita «con más fuerza que las personas no transexuales adecuarse a los estereotipos de masculinidad y feminidad vigentes en la sociedad, hacer propias aquellas características del sexo con el que se identifican y aquello 47 48

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Preciado B. Texto Yonki. Madrid: Espasa-Calpe, 2008. Hernández M, Rodríguez G, García-Valdecasas J. Género y sexualidad: consideraciones contemporáneas a partir de una reflexión en torno a la transexualidad y los estados intersexuales. Rev Asoc Esp Neuropsiq 2010; XXX (105): 82. Hay quien señala que lo que se busca es la descorporeización de las identidades: Vartabedian J. El cuerpo como espejo de las construcciones de género. Una aproximación a la transexualidad femenina. Quaderns-e de l’Institut Català d’Antropologia, 2007; 5. http://www.raco.cat/index.php/QuadernseICA/article/viewArticle/109038/0 (Accedido el 3 de marzo de 2016). Aparisi A. Discursos de género y Bioética. Cuadernos de Bioética, 2014; 25 (84): 259-71.


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que es propio de cada sexo»50. Esta situación va en contra de las hipótesis de muchos autores dedicados al género que mantienen la premisa inicial de que la dicotomía hombre-mujer es una ficción. De ahí que desde muchos lobbys de género extremo se esté obviando a los transexuales por no serles de utilidad para avalar sus teorías. En este sentido, Billings y Urban mantienen que «en el ámbito de las ideas, la operación de cambio de sexo no sólo es reflejo y extensión de la lógica del capitalismo tardío de cosificación y compra de bienes de consumo, sino que a la vez juega un papel implícito en la política sexual contemporánea»51 llegando a reafirmar de manera implícita los roles tradicionales masculino y femenino. «Las personas transexuales procuran crear un género perfecto. Reproducen todos los elementos que la sociedad heteronormativa les reclama»52. Así, llama la atención que desde ámbitos sociales que promueven cambios legales, jaleados por los lobbys de género, continúen asentando la dicotomía hombre-mujer, quizá no siendo muy conscientes de ello. Un ejemplo que sustenta lo que se acaba de afirmar lo encontramos en la Ley de identidad y expresión de género e igualdad social y no discriminación de la Comunidad de Madrid, en la que se dedican medidas de tutela especiales a las victimas de violencia de género a las mujeres transexuales…y no a los hombres transexuales53. Lo que se acaba de indicar, del asentamiento de la dicotomía hombre y mujer en los transexuales también se puede apreciar en muchos argumentos de género. Por ejemplo, Preciado distingue entre biohombres y biomujeres que son los que conservan su sexo original, y tecnohombres y tecnomujeres aquellos que se presentan con un sexo construido en un proceso técnico54. En ocasiones, los argumentos para rebatir la diferencia 50

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Fernández M, García-Vega E. Variables clínicas en el trastorno de identidad de género. Psicothema 2012; 24 (4): 555. Cfr. Polo C, Olivares D. Consideraciones en torno a la propuesta de despatologización de la transexualidad. Rev Asoc Esp Neuropsiq 2011; 31 (110): 293. Belsué Guillorme K. Sexo, género y transexualidad: de los desafíos teóricos a las debilidades de la legislación española. Acciones e investigaciones sociales, 2011; 29: 15. Título V. Boletín Oficial de la Asamblea de Madrid, número 51, de 21 de marzo de 2016. Cfr. Hernández M, Rodríguez G, García-Valdecasas J. Género y sexualidad: consideraciones contemporáneas a partir de una reflexión en torno a la transexualidad y los estados intersexuales. Rev Asoc Esp Neuropsiq 2010; XXX (105): 86.


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entre hombre y mujer son tan inconsistentes que acaban sirviendo de sustento para lo que querían refutar. Esto es lo que le sucede a una de las mujeres más influyente en el ámbito de género, Butler, que llega a mantener que es una ficción que la naturaleza sexuada sea anterior a la acción de la cultura55. Esa teoría preformativa del sexo afirma que si hay una expectativa previa de que los sexos son dos y los géneros son dos y antagónicos, entonces se produce el efecto de que veamos a los sexos dos y antagónicos. Sin embargo, desde una perspectiva biológica es una realidad evidente que antes de que el feto tenga un contacto con el medio exterior ya manifiesta unas determinadas características sexuales. Con la afirmación de esa situación temporal del feto no se quiere decir que esas características después sean, o no, las que determinen su identidad sexual. Simplemente, se quiere indicar que son las primeras manifestaciones de una cascada de ellas que ira determinando al sujeto a lo largo de su vida. Como indica Vartabedian, «las identidades de género siguen estando corporeizadas. Cualquier tipo de cambio físico del llamado proceso transexualizador se efectúa sobre el cuerpo en tanto soporte y espejo de las construcciones de género»56. Otros datos a considerar, que pueden servir de ayuda en el debate sobre el dimorfismo, son aquellos que provienen del diverso comportamiento entre sexos de primates que, por otra parte, guardan una relación con el que desarrollan los humanos. Sobre esta cuestión se pueden citar distintas investigaciones, tanto en animales como en humanos, que ponen en evidencia la existencia de unas diferencias objetivas. Por ejemplo, Alexander y Hines57 realizan un estudio ofreciendo 55

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«Continuamente las personas se hacen y deshacen en su relación con los otros, las hace el contexto, y por ello su identidad es variable y está en continuo proceso de formación». Belsué Guillorme K. Sexo, género y transexualidad: de los desafíos teóricos a las debilidades de la legislación española. Acciones e Investigaciones Sociales 2011; 29: 11. Vartabedian J. El cuerpo como espejo de las construcciones de género. Una aproximación a la transexualidad femenina. Quaderns-e de l’Institut Català d’Antropologia, 2007; 6. http://www.raco.cat/index.php/QuadernseICA/article/viewArticle/109038/0 (Accedido el 3 de marzo de 2016). Alexander GM, Hines M. Sex differences in response to children’s toys in nonhuman primates (Cercopithecus aethiops sabaeus). Evolution & Human Behavior, 2002; 23 (6): 467-9.


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juguetes a monos verdes (Cercopithecus aethiops), las hembras del grupo tenían predilección por las muñecas y los machos por coches y pelotas. Por su parte, Torres y col. efectuaron una búsqueda sistemática de la bibliografía para revisar las evidencias científicas sobre las diferencias cognitivas en función del género y la posible influencia de las hormonas sexuales en el rendimiento cognitivo. Llegaron a la conclusión de que la fluencia verbal, la velocidad perceptiva y la motricidad eran mayores en mujeres, mientras que la aptitud matemática y espacial era superior en hombres. En cuanto a la memoria era mayor la verbal en mujeres y la vivoespacial en hombres, no encontrándose diferencias en la memoria de trabajo58. Por otra parte, en lo que respecta a las hormonas, Torres y col. evidenciaron que las hormonas no sólo determinan sus caracteres secundarios, sino que también afectan a sus funciones cognitivas59. La consideración perfomativa a la que se ha hecho referencia en el párrafo anterior puede, por sí misma, tener un efecto perverso en los sujetos ya que sostiene que la expresión verbal es capaz de recrear una nueva realidad. Por ejemplo, se indica que al decirle a alguien mujer le estarías constituyendo la realidad a la que representa y, es posible, que ésta no se adecue a esa persona. Sin embargo, lo mismo sucedería si a alguien le decimos gordo o delgado, atlético o pícnico, peludo o lampiño, investigador o funcionario, creativo o técnico,…cada una de esas expresiones no son más que una manifestación de una de las características del sujeto que las porta. Que el contenido que se asocia a la expresión sea más o menos positivo sí que será una construcción de la persona o la sociedad. Por esta razón se ha indicado lo del efecto perverso de la consideración preformativa, porque elude la realidad del ser y la sojuzga a la tiranía de las consideraciones sociales. Con estos presupuestos se entiende que cueste realizar un enfoque objetivo de la denominada «cuestión de género» aplicada al transexualismo ya que las distintas aportaciones, a través de una decons-

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Torres A, Gómez-Gil E, Vidal A, Puig O, Boget T, Salamero M. Diferencias de género en las funciones cognitivas e influencia de las hormonas sexuales. Actas Esp Psiquiatr, 2006; 34 (6): 410. Torres A, Gómez-Gil E, Vidal A, Puig O, Boget T, Salamero M. Diferencias de género en las funciones cognitivas e influencia de las hormonas sexuales. Actas Esp Psiquiatr, 2006; 34 (6): 413.


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