Skip to main content

1_9788418155789

Page 1

HISTORIA DEL ISLAMISMO EGIPCIO Y de su fallido ascenso al poder


COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT HUMANIDADES Manuel Asensi Pérez

Catedrático de Teoría de la Literatura y de la Literatura Comparada Universitat de València

Ramón Cotarelo

Catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia

M.ª Teresa Echenique Elizondo Catedrática de Lengua Española Universitat de València

Juan Manuel Fernández Soria

Catedrático de Teoría e Historia de la Educación Universitat de València

Pablo Oñate Rubalcaba

Catedrático de Ciencia Política y de la Administración Universitat de València

Joan Romero

Catedrático de Geografía Humana Universitat de València

Juan José Tamayo

Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Universidad Carlos III de Madrid

Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales


HISTORIA DEL ISLAMISMO EGIPCIO Y de su fallido ascenso al poder

SERGIO R. CARRANZA FÖRSTER

tirant humanidades Valencia, 2021


Copyright ® 2021 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito del autor y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant Humanidades publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com.

©  Sergio R. Carranza Förster

© TIRANT HUMANIDADES EDITA: TIRANT HUMANIDADES C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email:tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es ISBN: 978-84-18155-78-9 MAQUETA: Innovatext Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro Procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf


Para Alicia, Paula e Irene


Índice Preámbulo................................................................................................................... 13 Capítulo 1. LA ISLAMIZACIÓN DE EGIPTO Y SU TRANSFORMACIÓN EN FOCO DE IRRADIACIÓN DEL PENSAMIENTO ISLÁMICO ‘Amr Ibn Al-‘Ās y la gran discordia..................................................................... 23 Las escuelas de la jurisprudencia islámica y la aparición del sufismo............ 25 Ibn Taymīyyah, ‘Abdul Wahāb y su influencia en Egipto................................. 28 Ŷamāl Ad-Din Al-Afghānī, su discípulo egipcio Muḥammad ‘Abdu y el sirio Rashīd Reḍa............................................................................................... 31 Capítulo 2. LA CREACIÓN DE ORGANIZACIONES ISLAMISTAS Las primeras organizaciones salafistas............................................................... 38 La fundación de la Sociedad de los Hermanos Musulmanes.......................... 39 Al-Banna y su apuesta política............................................................................ 44 El aparato secreto de la Hermandad................................................................... 47 El asesinato de Al-Banna y la emergencia de Sayyid Quṭb.............................. 50 La contribución de la Hermandad al Movimiento de los Oficiales Libres.... 52 Capítulo 3. NĀSSER Y SĀDĀT: CONVIVENCIA Y CONFLICTO CON LOS ISLAMISTAS Naŷīb y la tolerancia hacia la Hermandad......................................................... 56 La represión de Nāsser y el desarrollo del qutubismo...................................... 57 Sādāt: islamización versus apertura y secularismo........................................... 62 Reacción islamista en las universidades............................................................. 66 La ruptura de los islamistas con Sādāt................................................................ 67 Capítulo 4. EL MUBARAKISMO: ESPACIO LIMITADO PARA EL ISLAMISMO Apertura política e islamización.......................................................................... 71


10

Índice

Participación de los Hermanos Musulmanes en alianzas electorales............. 73 Represión y aislamiento político......................................................................... 75 Hermanos puritanos y reformistas..................................................................... 77 Auge del terrorismo y moderación de la Hermandad...................................... 79 La inacabada gestación del Partido El Centro................................................... 82 El regreso de los Hermanos Musulmanes a la vida parlamentaria................. 85 Liderazgo de la oposición al régimen de Mubārak........................................... 88 Represión del régimen y política errática de la Hermandad........................... 91 Capítulo 5. LA PRIMAVERA ÁRABE: TRANSICIÓN MILITAR Y ASCENSO DE LOS ISLAMISTAS AL PODER Oportunismo y cautela de los islamistas............................................................ 100 Golpe de mano militar y caída de Mubārak...................................................... 102 La entente entre los Hermanos Musulmanes y el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas............................................................................................. 106 Inicio de la polarización política y aumento de la violencia sectaria............. 109 Surgimiento del salafismo político y fortaleza de los Hermanos Musulmanes... 112 Desconfianza del ejército por el creciente peso de los islamistas.................... 115 Segunda ola revolucionaria: Taḥrīr se alza contra el Gobierno de transición militar............................................................................................................... 118 Aplastante victoria de los islamistas en las primeras elecciones legislativas. 120 El órdago islamista: candidaturas a la Presidencia de la República................ 127 Capítulo 6. LA EFÍMERA ERA MORSĪ Moḥammad Morsī, primer Presidente civil elegido democráticamente........ 135 Los Hermanos Musulmanes en el poder: ¿hermanización o conspiración?. 138 Primeros desencuentros con el ejército.............................................................. 142 Ausencia de diálogo político y progresivo aislamiento de los Hermanos...... 144 El salto hacia la autocracia islamista................................................................... 149 Aprobación precipitada de una nueva Constitución........................................ 151 La forja de un frente anti-islamista..................................................................... 155 Capítulo 7. CAÍDA Y REPRESIÓN DEL ISLAMISMO Derrocamiento de Morsī y definición de una nueva hoja de ruta.................. 175


Índice

11

Represión contra los Hermanos Musulmanes y sus aliados............................ 178 Puesta en práctica de la hoja de ruta.................................................................. 186 Crisis en el liderazgo de la Hermandad.............................................................. 189 Debate acerca del recurso a la violencia............................................................. 192 Iniciativas de mediación y reconciliación.......................................................... 195 Balance de una crisis sin precedentes: la transformación interna de la Hermandad............................................................................................................. 198 El salafismo político en retirada.......................................................................... 202 Violencia y terrorismo.......................................................................................... 204 Epílogo. Una mirada al futuro............................................................................... 211 Selección bibliográfica............................................................................................. 219 Normas de transliteración del alfabeto árabe..................................................... 231


Preámbulo Egipto ha sido y es un lugar de tránsito, una encrucijada de rutas milenarias, un puente que une pueblos, continentes y civilizaciones, un canal de comunicación e intercambios y, por encima de todo, un foco de irradiación cultural. Las polvorientas calles de El Cairo y las joyas arquitectónicas que atesora recuerdan el pasado milenario de esta tierra y el papel que sus moradores han desempeñado en la definición del presente y futuro de una región fértil en civilización y crónicamente afectada por la inestabilidad. El viajero que observa, pregunta y reflexiona comprende fácilmente que, con frecuencia y no poco orgullo, los egipcios recuerden a otras naciones que la suya tiene más de siete mil años de historia. Como tantas veces en el pasado, en los últimos años Egipto, su población y sus instituciones han dejado un trazo indeleble en la historia de la región, generando cambios de profundo calado cuyo impacto se ha sentido más allá de sus fronteras. Las revueltas de 2011 y los acontecimientos que con posterioridad sacudieron Egipto y, por contagio, los países del mundo árabe y musulmán han tenido un profundo impacto. Sorprendidos por la velocidad con la que se sucedieron los hechos que llevaron a la dimisión del ex Presidente Ḥosnī Mubārak, los egipcios se vieron sumidos en una profunda crisis de identidad de la que todavía luchan por salir. Derrocado el faraón, muchos ciudadanos que apenas prestaban atención a una política encorsetada por anquilosadas estructuras de poder se vieron ante la tesitura de definirse, participar y elegir entre distintas opciones. La primera pregunta que se formularon era si se consideraban islamistas o liberales. Dentro de la primera categoría había miembros o simpatizantes de la Sociedad de los Hermanos Musulmanes, colectivos más conservadores calificados de salafistas, grupúsculos yihadistas o, sencillamente, musulmanes devotos que consideraban necesario que la religión transformase no solo la sociedad sino también la política. Entre los que se dieron por llamar


14

Preámbulo

liberales, pero que, en propiedad, conviene denominar seculares, se aglutinaron revolucionarios antisistema, socialistas, nasseristas, socialdemócratas, auténticos liberales e incluso algunos nostálgicos del mubarakismo. La ilusión que embargaba a unos y otros ocultaba, sin embargo, una ausencia notable de proyectos de futuro y un limitado debate político, social y económico que sirviese para impulsar la renovación del país y la construcción de un futuro mejor. En este contexto, la única certeza que los egipcios parecían asumir es que podían derrocar a un gobierno e incluso acabar con todo un régimen político. No es casual, pues, que en los años que siguieron a la revuelta de 2011 el lema que más se escuchara en las calles y plazas de Egipto fuese “Aša‘b yurīd isqāt an-niẓām!” (¡El pueblo quiere la caída del régimen!). Los egipcios se acostumbraron a forzar la mano al Gobierno e, incluso, a conseguir poner fin a su mandato. Sin embargo, cuando menos a la luz pública, la dimisión, cese o derrocamiento de los gobernantes venía acompañada de un inquietante vacío y de una ausencia de alternativas claras y sólidas. Los egipcios se especializaron en derrocar que no construir regímenes políticos. En cierto modo, la república del Taḥrīr se había convertido en una comuna anarquista. Cuanto sucedía en El Cairo tenía su réplica en numerosas capitales árabes. La llama revolucionaria que había prendido en Túnez y tomó brío en Egipto, se extendió con virulencia a regímenes autocráticos de perfil más o menos republicano como los de Siria, Libia o Yemen, cuyas instituciones se vieron profundamente debilitadas y en algunos casos derruidas, dejando tras de sí violentos conflictos que se han saldado con un balance trágico de muerte y destrucción. Argelia, que en los noventa había vivido un efímero despertar político seguido de un conflicto sangriento, evitó la marea revolucionaria con reformas y subsidios que amortiguaron el descontento social. Al mismo tiempo, las monarquías del Golfo, de Jordania y de Marruecos, afectadas por el movimiento de la historia y temerosas de ver socavada su estabilidad y legitimidad, a la par política que religiosa, adoptaron medidas de reforma y apertura que sirvieron para con-


Preámbulo

15

tener los conatos de protesta. Entretanto, Túnez vivió, no sin sobresaltos, una transición aparentemente modélica a la democracia que desembocó en la adopción consensuada de una nueva constitución, así como en una alternancia política real. Pero si hay algo que destaca en estos años de turbulencia y mutación es el lugar que el islam ha ocupado en el debate público y el papel que movimientos y organizaciones islamistas han desempeñado en la política nacional y regional. Egipto, cuna del islam político, fue escenario del ascenso fulgurante y pacífico de los islamistas a las más altas cotas de poder y, también, de su rápida y estrepitosa caída, como consecuencia de una gestión política desastrosa, la desconfianza de una parte significativa de la burocracia y clase empresarial, una enorme presión popular y, a la postre, una intervención decidida de las fuerzas armadas. La tierra de los faraones, potencia regional y país árabe más poblado, se había convertido en un laboratorio que puso a prueba, hasta las últimas consecuencias, el contenido y los límites del islamismo como ideología política. El libro que el lector tiene entre manos no es una historia de Egipto. Tampoco es una historia del islamismo ni constituye, menos aún, un análisis profundo y detallado del islamismo o de las políticas aplicadas por los islamistas egipcios. Semejante ejercicio debe ser objeto de una obra monográfica que analice el programa político, económico y social de los islamistas y, en definitiva, los motivos de su fracaso. Las páginas que siguen a este preámbulo presentan, sin embargo, algo más modesto pero no por ello menos importante: una aproximación histórica al islamismo egipcio. Lo sucedido en Egipto entre los años 2011 y 2013 no es algo fortuito, sino el resultado de un proceso histórico evolutivo; un fenómeno que solo se explica y se entiende mirando al pasado. Desde su origen, el pensamiento islámico ha debatido acerca de la aplicación de los postulados de fe al ámbito público y, en particular, a la organización política de la comunidad de creyentes. A finales del siglo XIX, Egipto protagonizó una aceleración del proceso de construcción doctrinal de una ideología política propiamente islámica. Ya en


16

Preámbulo

el siglo XX, los islamistas egipcios se esforzaron por promover sus ideas, por organizarse social y políticamente, y también por acercarse cautelosamente a las instituciones públicas. Fue un proceso lento, con muchos desvelos, algunos sacrificios y contadas alegrías. Aun así, los islamistas percibieron que, lenta pero inexorablemente, iban ganando predicamento social y presencia política. Con la caída de Mubārak se inció una nueva etapa en la que hubo mucho espacio para soñar, pero poco para pensar. Tras su meteórico y para muchos inesperado ascenso al poder, el año 2013 los islamistas vieron cómo su proyecto político, que llevaba décadas pergeñándose, se vio truncado de forma abrupta y, para algunos, dolorosa. Ni en sus previsiones más optimistas habían concebido que sus organizaciones se harían con el control del parlamento y que uno de los suyos, Muḥammad Morsī, alcanzaría la Presidencia de la República. Ni en su peor pesadilla, imaginaron que todo ello se desvanecería como el sueño de una noche de verano. En apenas dos años, la euforia islamista se vió reemplazada por frustración y angustia. En verano de 2013 los Hermanos Musulmanes y otros grupos islamistas fueron barridos del poder, convirtiéndose en blanco de una dura campaña de represión policial y judicial. El 14 de agosto de 2013 cientos de personas fallecían en El Cairo como consecuencia del desalojo violento de las plazas Rābī‘a Al-‘Adawīya y An-Nahḍa, donde numerosísimos miembros y simpatizantes de la Hermandad se hallaban concentrados pero donde también se encontraban algunos jóvenes no islamistas que se sentían disgustados por el cariz que estaban tomando los acontecimientos. Cinco años después, el Tribunal Penal de El Cairo dictaba sentencia en una causa instruida precisamente contra 739 islamistas acusados por su resistencia al desalojo. De ellos, 75 fueron condenados a muerte, incluidos los dirigentes de la Hermandad ‘Essām El-‘Eriān, Muḥammad Al-Beltāŷi, el predicador salafista Safwat Heŷazī, el ex Ministro de Juventud Osāma Yassīn y el clérigo ‘Abdul-Rahmān el-Barr. En la misma sentencia, Muḥammad Badī‘ y otros 46 encausados eran con-


Preámbulo

17

denados a cadena perpetua y uno de los hijos del ex Presidente Morsī a diez años de prisión. En el momento de escribir estas líneas, el bienio islamista parece un recuerdo lejano, una ensoñación para algunos, una pesadilla para otros. Muḥammad Morsī, símbolo de una legitimidad que los islamistas consideran arrebatada mediante un golpe militar, descansa en el cementerio de Al-Wafaa wal-‘Amal. El 17 de junio de 2019, poco después de prestar declaración ante el juez, el ex Presidente se desvanecía en el banquillo de los acusados, falleciendo posteriormente de camino al hospital. No es la primera vez en la historia que la expansión de esta ideología se ha visto frenada, para luego recuperar un lugar destacado en la política. Por ello, este libro se cierra con un epílogo que mira al futuro del islamismo en Egipto. Se trata de un ejercicio de prospectiva que entraña sus riesgos y limitaciones. Si bien es cierto que, como regla general, las ideas solo se derrotan con ideas, también es verdad que la fe puede resultar del todo inquebrantable. Esta obra es fruto de las observaciones de un diplomático y arabista que tuvo el privilegio de vivir en Egipto entre 2011 y 2014. En esos años y con posterioridad, he conocido, escuchado y procurado entender a políticos, académicos y ciudadanos de a pie, simpatizantes algunos y detractores otros del islamismo. En estas páginas ofrezco una lectura de las transformaciones que el islamismo egipcio ha experimentado en los últimos años. Un análisis que no aspira a ser exhaustivo y que no puede rehuir de una inevitable visión orientalista –y, como tal, limitada– de la realidad. Interrogantes, comentarios y especulaciones cuyo propósito no es otro que animar a la reflexión respecto de un fenómeno cuya proyección excede del ámbito político, así como de los límites geográficos de un país como Egipto o de la región en la que se sitúa. Egipto ha sido y sigue siendo el lugar al que los árabes miran y en el que se inspiran a la hora de tomar decisiones. Por ello, el análisis de la experiencia egipcia ofrece una lectura del islamismo suficientemente detallada y al mismo tiempo general. A mi juicio, las


18

Preámbulo

reflexiones que suscita el análisis de la historia del islamismo egipcio son perfectamente trasladables a otras latitudes del mundo árabe y musulmán y, en algunos casos, incluso más allá. Para facilitar su lectura y comprensión, este libro se estructura en siete capítulos que recorren, en orden cronológico, los principales hitos de la historia del islamismo egipcio. Desde la llegada del islam a Egipto hasta la caída de los Hermanos Musulmanes, los capítulos que conforman este libro intentan ofrecer un sentido lógico a la evolución del islamismo, entendido como ideología política, y de su puesta en práctica mediante los cauces que el sistema político ha ofrecido cuando ello ha sido posible. El epílogo, con su mirada al futuro, se ve completado con una selección bibliográfica que puede resultar de interés para aquellos lectores que deseen profundizar más en algunas de las cuestiones abordadas. Al concluir estas páginas, residiendo ahora en Túnez, quiero recordar a los muchos egipcios que me ayudaron a comprender lo que allí sucedía. Sin las amistades que entonces forjé y que he intentado cultivar hubiese sido imposible embarcarme en esta aventura. Khaled, Mohamed, Waleed, Ahmed, Hayam, Amr, Ibrahim, Esra, Hossam o Zaid son algunos de sus nombres. Algunos han tenido la paciencia y amabilidad de leer estas páginas y ayudarme a pulir su contenido. Una mención especial merecen mis buenos amigos, los profesores Khaled Mohammed Abbas y Mohamed Ahmed Morsi. Sus reflexiones, sus comentarios y su orientación han sido de enorme valía. Sin Khaled, maestro que me guió en el aprendizaje de la lengua árabe, hubiese sido imposible incorporar la correcta transliteración de las palabras árabes. Quiero igualmente dejar testimonio de mi agradecimiento al Embajador Fidel Sendagorta quien, desde la confianza, me instó a que concentrara mi atención sobre los distintos actores del islamismo egipcio. Esta lista no quedaría completa si no incluyese una sentida mención del Embajador Avello así como de los compañeros y amigos que, desde la Embajada de España, vivieron con intensidad esos años


Preámbulo

19

tan convulsos, en especial Alfredo, Pedro, Tomás, Montserrat, Rafa y Santiago. En lo personal, como en otros proyectos que he llevado a cabo, los comentarios, sugerencias y correcciones de Salvador, siempre acertados, fueron motivo de reflexión e inspiración. Es a mi mujer Beatriz y a nuestras tres hijas, la tercera nacida precisamente a orillas del Nilo, a las que debo el mayor agradecimiento. Sin tu aliento, estímulo y apoyo incondicional, incluidas repetidas lecturas y correcciones del manuscrito, este proyecto no habría podido completarse. A todos, muchas gracias. Cartago, marzo de 2020


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
1_9788418155789 by Editorial Tirant Lo Blanch - Issuu