LUIS JIMÉNEZ DE ASÚA 1970 - 2020 LIBRO HOMENAJE (Argentina, España, México, Uruguay)
COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT LO BLANCH María José Añón Roig
Catedrática de Filosofía del Derecho de la Universidad de Valencia
Ana Cañizares Laso
Catedrática de Derecho Civil de la Universidad de Málaga
Jorge A. Cerdio Herrán
Catedrático de Teoría y Filosofía de Derecho. Instituto Tecnológico Autónomo de México
José Ramón Cossío Díaz
Ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y miembro de El Colegio Nacional
Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot
Presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM
Owen Fiss
Catedrático emérito de Teoría del Derecho de la Universidad de Yale (EEUU)
José Antonio García-Cruces González
Catedrático de Derecho Mercantil de la UNED
Luis López Guerra
Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Carlos III de Madrid
Ángel M. López y López
Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Sevilla
Marta Lorente Sariñena
Catedrática de Historia del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid
Javier de Lucas Martín
Catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política de la Universidad de Valencia
Víctor Moreno Catena
Catedrático de Derecho Procesal de la Universidad Carlos III de Madrid
Francisco Muñoz Conde
Catedrático de Derecho Penal de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla
Angelika Nussberger
Jueza del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Catedrática de Derecho Internacional de la Universidad de Colonia (Alemania)
Héctor Olasolo Alonso
Catedrático de Derecho Internacional de la Universidad del Rosario (Colombia) y Presidente del Instituto Ibero-Americano de La Haya (Holanda)
Luciano Parejo Alfonso
Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III de Madrid
Tomás Sala Franco
Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Valencia
Ignacio Sancho Gargallo
Magistrado de la Sala Primera (Civil) del Tribunal Supremo de España
Tomás S. Vives Antón
Catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Valencia
Ruth Zimmerling
Catedrática de Ciencia Política de la Universidad de Mainz (Alemania)
Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales
LUIS JIMÉNEZ DE ASÚA 1970 - 2020 LIBRO HOMENAJE (Argentina, España, México, Uruguay)
Coordinador ALBERTO ENRIQUE NAVA GARCÉS
tirant lo blanch Ciudad de México, 2020
Copyright ® 2020 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de los autores y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch México publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com/mex/ Este libro se realizó gracias al estímulo del Sistema Nacional de Investigadores (Conacyt)
© Alberto Enrique Nava Garcés
© EDITA: TIRANT LO BLANCH DISTRIBUYE: TIRANT LO BLANCH MÉXICO Río Tiber 66, Piso 4 Colonia Cuauhtémoc Alcaldía Cuauhtémoc CP 06500 Ciudad de México Telf: +52 1 55 65502317 infomex@tirant.com www.tirant.com/mex/ www.tirant.es ISBN: 978-84-1378-013-9 MAQUETA: Disset Ediciones Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/ politicas-de-empresa nuestro procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf
Agradecimientos Con total aprecio para quienes impulsaron la realización de esta obra: José Luis Nassar Daw Mariela Bautista Hernández Montserrat Nava Bautista Patricia Adriana Nava Garcés Román Guerrero Guzmán Ricardo Franco Guzmán Gerardo Laveaga Ilse Tamayra Torrez Hernández Isis Alibeth Vargas Santamaría Marcelo Bauzá
Índice Prólogo JIMÉNEZ DE ASÚA: UN GIGANTE DEL DERECHO PENAL.......................... 11 Alberto E. Nava Garcés
ARGENTINA DERECHO PENAL PARA EL PRESENTE Y EL FUTURO................................. 23 Bibiana Beatriz Luz Clara RACIONALIDADES PERENNES: REFLEXIONES EN TORNO A LOS CONCEPTOS DE SENTENCIA INDETERMINADA Y PELIGROSIDAD DE LUIS JIMÉNEZ DE ASÚA Y SU VIGENCIA................................................................ 33 Andrés Murad Gabriel Bambini
ESPAÑA / ARGENTINA EL DERECHO PENAL DE LA POSGUERRA Y LA FIGURA DE DON LUIS JIMÉNEZ DE ASÚA............................................................................................ 51 Juan Carlos Ferré Olivé
MÉXICO LUIS JIMÉNEZ DE ASÚA. SU VISIÓN DEL DERECHO PENAL DESDE EL PSICOANÁLISIS.................................................................................................. 83 Lucina Bringas Calvario COMENTARIOS AL TRABAJO DE RICARDO FRANCO GUZMÁN. “DELITO E INJUSTO”.................................................................................................. 93 Luis Jiménez de Asúa* LUIS JIMÉNEZ DE ASÚA................................................................................... 95 Olga Islas de González Mariscal LA INDIVIDUALIZACIÓN JUDICIAL DE LA PENA EN MÉXICO.................. 103 Jorge Nader Kuri
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Índice
TRASCENDENCIA DEL TRATADO DE DERECHO PENAL DE LUIS JIMÉNEZ DE ASÚA.................................................................................................... 129 Juliette Núñez Ruiz LUIS JIMÉNEZ DE ASÚA Y SU APORTE A LA CRIMINOLOGÍA: ESTADO PELIGROSO DEL DELINCUENTE.................................................................... 135 Aura Itzel Ruiz Guarneros LA ENSEÑANZA DEL DERECHO PENAL Y EL MODELO PEDAGÓGICO DE LUIS JIMÉNEZ DE ASÚA............................................................................. 147 Manuel Vidaurri Aréchiga
URUGUAY JIMÉNEZ DE ASÚA, AQUEL ILUMINISTA....................................................... 167 Gonzalo D. Fernández
ANEXO OBRA ESCRITA DE DON LUIS JIMÉNEZ DE ASÚA......................... 187 ANEXO FOTOGRÁFICO................................................................................... 194
Prólogo
Jiménez de Asúa: un gigante del Derecho penal El 16 de noviembre de 1970 dejó de existir el penalista español Luis Jiménez de Asúa. Su inmensa obra era su carta credencial en Iberoamérica y hoy por hoy, a cincuenta años de aquel suceso, no vemos en el horizonte alguien similar. Se trata de una persona extraordinaria que dejó un legado abundante. No sirvan estas líneas para escatimar lo que se ha hecho en el ámbito de las ciencias penales por otros juristas en las distintas latitudes de España y América Latina, sino para destacar que en calidad y cantidad no hay parangón. Vino el maestro en el exilio de una guerra fratricida y dedicó su tiempo a consolidar cátedra e investigación en Derecho Penal, así como impulsar proyectos relevantes como el Código Penal Tipo para América Latina. Es un lugar común llamarle gigante a un gran maestro, con esa frase atribuida a Newton “vamos sobre hombros de gigantes” resulta especialmente aplicable cuando hablamos de la persona y la obra de Don Luis Jiménez de Asúa. Como sólido ejemplo está su inigualable Tratado de Derecho Penal, que, sumado a los diez tomos de El criminalista y los otros tantos libros dedicados a todas las esquinas del Derecho Penal y las ciencias auxiliares, nos dejan con la duda generalizada: ¿realmente tenía vida propia? Sus miles de notas de los hoteles y barcos, con las que saludaba afectuosamente a los académicos de Iberoamérica y de otras latitudes de un orbe, que él parecía hacer más asequible a pesar de las distancias y de las exiguas tecnologías con las que se contaba en su tiempo, dan por descontado que sí. Pero también, queda en claro que todo lo que hacía rondaba en torno al Derecho Penal. No es una exageración mencionar su carácter visionario. Cuando me enfrenté a la realización de la tesis doctoral sobre el error en el Derecho Penal, descubrí que el maestro había dejado en su tratado los visos que correría la doctrina los siguientes cuarenta años… Verdaderamente su texto resultó luminoso y esclarecedor. Mi tarea se constriñó a dar cuenta del pensamiento que ha llevado a la dogmática por nuevos caminos ya vislumbrados. Así, nos hemos dado a la tarea de convocar a distintos penalistas de Argentina, España, México y Uruguay, para abordar el homenaje que un gran maestro se merece, a cincuenta años de su muerte. Algunos de estos autores, como Olga Islas o Gonzalo Fernández ya habían hecho lo propio tiempo atrás, pero con tal calidad que rogamos su inclusión para este texto conmemorativo.
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Este texto, sirva contar la anécdota, surgió como parte de un congreso sobre tecnologías y derecho, celebrado en Sao Paulo, Brasil. Pocos días antes de emprender el viaje, tuve la grata sorpresa de enterarme que, en 1929 (ochenta años antes), Don Luis Jiménez de Asúa había realizado un viaje a Brasil del que había dejado constancia en su libro Un viaje a Brasil, impresiones de un conferenciante, seguidas de un estudio sobre el derecho penal brasileño, en el que describía, en principio, sus cuitas para financiar el viaje (cosa que me hizo mucha empatía) así como la descripción de la imperial ciudad de Río de Janeiro y su impresionante Bahía (el Redentor del Corcovado apenas había iniciado su construcción y por tanto no fue materia de dicho libro). Y luego de sus páginas personales, el maestro, paulatinamente comienza a describir la sociedad, la política, el derecho y en específico el derecho penal de un país tan joven como lo era el Brasil de entonces. Entusiasmado e identificado por el tema, por las circunstancias que lo llevaron y que me llevaron a ese país, en una pausa del congreso le planteé a mis colegas Federico Bueno (España) y Bibiana Luz Clara (Argentina) que hiciéramos este proyecto para hablar de los mucho que hizo Jiménez de Asúa, autor español, exiliado en Argentina y cuya ciencia trasminó toda América Latina. Y así es como a partir de aquella cena informal, surgió esta idea por mantener vivas las palabras, las enseñanzas y la obra de quien se fue de este plano en 1970. Al regresar a México tuve la suerte de encontrar eco a la convocatoria de los dos lados del Atlántico y aquí, tal vez encuentren conexión entre los textos, pues su hilo conductor es un autor, gigante, de esta ciencia penal que es nuestra vida. Solo resta destacar algunos rasgos biográficos para pronta referencia, así como enlistar las obras de las que abreva Iberoamérica. A Don Luis Jiménez de Asúa, lo dicen los datos en las distintas redes electrónicas, se le reconoce como Catedrático de derecho Penal de la Universidad Central de Madrid. Tuvo una intensa actividad política como diputado en varias legislaturas y como ministro de la República. Llegó a ser presidente de la II República en el exilio. Tuvo un papel principal en la elaboración de la Constitución de la II República y en otras importantes leyes de aquel periodo. Nació el 19 de junio de 1889 en Madrid, en la casa familiar de la calle de Hortaleza nº 84, segundo piso. Sus padres fueron Felipe Jiménez y García de la Plaza, empleado, oriundo de Toledo; y María de los Dolores de Asúa y Bascarán, natural de Bilbao y de profesión sus labores. La familia tenía un parentesco lejano con el Cardenal Jiménez de Cisneros. En el bautizo le pusieron los nombres de Luis Gabriel Gervasio. La familia era muy católica.
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Prólogo
Durante su etapa de estudiante de bachillerato vivió en la calle Fuencarral nº 24 y también en la de Barbieri número 5, 2º piso. Más tarde viviría en Madrid algún tiempo en la calle Pérez Galdós nº 3. Su padre falleció dos años antes de que terminara la carrera, lo que le obligó a buscar trabajos para mantener a la familia y pagar sus estudios. Debió cursar al menos una parte de sus estudios como alumno libre. El 15 de febrero de 1924 contrajo matrimonio canónico en primeras nupcias con Marta Guadalupe Ramírez Rubio, española, que había nacido el 15 de febrero de 1896 en Valdelaguna (provincia de Madrid). Guadalupe era hija de Antonio Ramírez y de Amalia Rubio. Tuvieron una hija. Se divorciaron durante el exilio en Buenos Aires. El 5 de febrero de 1944 conoció en La Habana a la que sería su segunda esposa, Blanca María de las Mercedes Briel David, que había nacido en La Habana el 21 de diciembre de 1910. Contrajo matrimonio civil con ella, en segundas nupcias, al parecer por poderes, once años después, el 6 de julio de 1955, en Cuernavaca, Morelos (México). Vivió sus últimos días en la calle Puayiredau número 2.471, de Buenos Aires. Falleció a los 81 años de edad, el 16 de noviembre de 1970. Fue velado en el Centro Republicano Español de Buenos Aires. Fue enterrado en el Cementerio de la Chacarita, en Buenos Aires. Su cuerpo fue repatriado a España y se encuentran sus restos en el cementerio civil de Madrid.
EDUCACIÓN Inició los estudios de la carrera de Derecho en la Universidad Central el 1 de octubre de 1905. En el curso 1905-1906 aprobó las asignaturas del Preparatorio: Lengua y Literatura española (Notable), Lógica Fundamental (Aprobado) e Historia de España (Sobresaliente con matrícula de Honor); en el curso 1906-1907 aprobó dos asignaturas de Derecho: Economía política (Notable) y Derecho político (Notable). De 1909 a 1911 cursó el Doctorado en Derecho. El 11 de octubre de 1911 se le expidió su título de Licenciado en Derecho. Por reales órdenes de 13 de septiembre de 1913, de 12 y 20 de mayo de 1914, fue pensionado por la Junta de Ampliación de Estudios para estudiar Derecho penal en Francia, Suiza y Alemania. Fue becado por la Institución Libre de Enseñanza, con la que viajó a Suiza, Francia, Alemania y Suecia. En Ginebra, en la cátedra del profesor Gautier, estudió a fondo el Proyecto de Código Penal de la Confederación Helvética, que más adelante sería aprobado en aquel país. Siguió las enseñanzas de los más ilustres penalistas
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de la época. En París estudió con el profesor Emile Garçon. En Berlín trabajó con el profesor Franz von Liszt, en el Kriminalistisches Institut. Trabajo un proyecto de código penal con el profesor Thyren en la Universidad sueca de Lund. Estudió psiquiatría y otras materias médicas con el profesor Gustavo Aschaffenburg. Perfeccionó sus conocimientos de los idiomas francés, alemán e italiano. En 1913 defendió su tesis doctoral llevaba por título “El sistema de penas determinadas a posteriori en la ciencia y en la vida”. El tribunal estaba formado por José Mª Valdés Rubio, como presidente, J. Florián como secretario, y Francisco Cuevas Palacio, Quintiliano Saldaña y J. Goicoechea. La ceremonia pública del grado de doctor tuvo lugar el 15 de enero de ese año. El 28 de febrero obtuvo oficialmente el grado de doctor en Derecho por la Universidad Central, con la calificación de Sobresaliente. Su tesis doctoral fue publicada ese mismo año en un libro con el título “La sentencia indeterminada”. Gracias a ella fue becado para realizar cursos especiales en Alemania, Suiza y Francia. Resultado de su viaje de estudios por los mencionados países fueron sus obras El Derecho penal del porvenir, La unificación del Derecho penal en Suiza y la traducción del Derecho penal de Frank von Liszt, de quien se proclamaba discípulo. Sus estudios posteriores en Suecia con el eminente Thyren dieron lugar a un ensayo crítico del anteproyecto de Derecho penal sueco de 1916.
ACADÉMICO Fue Profesor auxiliar interino gratuito en la Facultad de Derecho de la Universidad Central En abril de 1915 explicó su primera clase de derecho penal. Estuvo encargado durante los cursos de 1915-1916 y 1916-1917 de los ejercicios prácticos de la cátedra de Estudios superiores de Derecho penal y Antropología Criminal en el Doctorado en Derecho, cátedra de la que fue titular Quintiliano Saldaña entre 1911 y 1936. Luego, el 4 de octubre de 1915, firmó las oposiciones a la Cátedra de Derecho penal, vacante en la licenciatura de la Universidad Central. Desde el 29 de mayo de 1916 fue encargado de la cátedra de Derecho penal de la Universidad Central (tomó posesión ese mismo día), por enfermedad de su titular, José Mª Valdés. Estuvo también encargado de aquella cátedra en los cursos 1916-1917 y 1917-1918. En 1918, por una real orden de 13 de abril fue nombrado catedrático numerario de Derecho penal de la Facultad de Derecho de la Universidad de Madrid.
Prólogo
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1918-1919. Fue su primer curso completo como catedrático de Derecho penal de la Universidad Central de Madrid. En 1928, se le abrió expediente a causa de algunas ideas proferidas en la conferencia “Libertad de amar y derecho a morir”. Dictada en la Universidad de Murcia el 7 de marzo. En ella propugnaba el amor libre y la reducción voluntaria de la maternidad. Se le sancionó con la suspensión de sueldo por un mes, a partir de aquel 7 de abril. Con fecha 26 de mayo de 1929 renunció a la categoría honorífica de catedrático de ascenso de la Facultad de Derecho, que le había sido concedida por una real orden de 3 de mayo de aquel año. También renunció a su cátedra y se le dio de baja en el escalafón de catedráticos, como protesta por la política de la dictadura del general Primo de Rivera. Afirmó entonces que creía “incompatible con la serena función de catedrático el régimen de violencia que el Gobierno inicia contra los centros de enseñanza”. Junto con él renunciaron conocidos catedráticos como Ortega y Gasset, Fernando de los Ríos, Sánchez Román y García Valdecasas. Su renuncia fue admitida por el Ministerio de Instrucción Pública el 22 de julio, disponiendo su baja en el Escalafón general de catedráticos de universidades. En 1930, por una real orden de 5 de febrero, fue reintegrado en su cátedra de Derecho penal de la Universidad Central y en el Escalafón. Entre los años de 1930 y 1931, fue profesor contratado de Derecho penal en la Universidad de Córdoba (República Argentina) durante aquel curso. También ese curso fue profesor de la Universidad de Montevideo. Lugares que serían elegidos para el exilio. Por aquel tiempo fue también profesor de Procedimiento penal e identificación judicial en la primera Escuela de Criminología de Madrid. También fue profesor de Derecho penal comparado en la sección de altos estudios de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, de Madrid. El 12 de marzo de 1936, al salir de su casa en la calle Goya nº 24 e iniciar un paseo, sufrió un atentado. Un grupo de falangistas desde un automóvil realizó una serie de disparos con pistolas ametralladoras, intentando asesinarle. Logró salvar su vida ocultándose en una carbonería en la calle Velázquez. Salió ileso, pero en el atentado falleció el policía que lo custodiaba, Jesús Gisbert. Ese mismo año, por una orden real de 28 de agosto fue nombrado decano de la Facultad de derecho de la Universidad Central. En 1939, casi al término de la Guerra Civil española, fue separado definitivamente y dado de baja en el escalafón por orden ministerial de 4 de febrero de aquel año. Entonces comenzó el exilio.
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Al acabar la guerra civil se trasladó a vivir a París, pero estaba en la antesala de la Segunda Guerra Mundial. Tenía su domicilio en la Pensión Champs-Elysées, en la calle Clement Marot número 18. Hizo gestiones y recibió allí varias ofertas de universidades europeas y americanas, entre ellas, la Sorbona de París. También fue invitado por el escritor Alfonso Reyes, presidente de la Casa de España en México (a la postre el Colegio de México), que le ofreció gestionar un contrato de un año prorrogable en la Universidad Nacional Autónoma de México para que pudiera seguir su tarea universitaria. Sin embargo, por entonces ya había aceptado el ofrecimiento del doctor Raúl Carranza para establecer su nuevo domicilio estable en el exilio en Argentina, donde residía su hermano Felipe, médico. Llegó a Buenos Aires el 8 de agosto de aquel año en el vapor Mar del Plata, procedente de Bélgica. Impartió clases en la Universidad Privada de Buenos Aires. Tenía entonces 50 años. Su domicilio en Buenos Aires estaba en el número 2471 de la calle Pueyrredón. En 1945 fue nombrado Presidente de las Cortes Republicanas españolas en el exilio y en 1962, al fallecer el Presidente de la República Española, Diego Martínez Barrio, como vicepresidente primero asume interinamente la Presidencia en el exilio, puesto que desempeñaría hasta su muerte el 16 de noviembre de 1970. Su actividad académica, vigorosa como su obra escrita, lo llevó a encumbrar al Derecho Penal en Iberoamérica por lo que también se cuenta que: • Organizó en Madrid el Seminario de Ciencias Penales. • Fue miembro de la Sociedad Española de Antropología, Etnografía y Prehistoria de Madrid. • Fue socio de honor de la Asociación de la Prensa de las Palmas de Gran Canaria. • Fue presidente honorario de la Asociación oficial de Estudiantes de Derecho de la Universidad de Madrid. • Fue vicepresidente de la Unión Iberoamericana de Madrid. • Fue vocal del Consejo de Instrucción Pública. • Fue profesor de Procedimiento penal e identificación judicial en la Escuela de Criminología de Madrid. • Fundó en Madrid el Instituto de Estudios Penales. • Fue presidente de sección del Consejo Superior de Protección a la Infancia. • Fue nombrado vocal del Consejo Superior Psiquiátrico de la República Española.
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• Fue invitado especial de la VIème Conférence Internationale pour l’Unification du Droit pénal, celebrada en Copenhague en 1935. • Fue miembro titular del Bureau International pour l’Unification du Droit pénal. • Llegó a ser vicepresidente de L’Association Internationale de Droit Pénal. • Miembro del Tribunal permanente de Arbitraje de La Haya. • En febrero de 1943, fue elegido académico correspondiente de la Academia Mexicana de Ciencias Penales. • Fue invitado por el Centro de Estudios Sociales del Colegio de México para participar en unos cursos colectivos dedicados a examinar las relaciones entre España y América. • Profesor honorario de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de San Carlos (Guatemala), desde el 15 de noviembre de aquel año. • Profesor honorario de la Universidad Autónoma de El Salvador, Ciudad de San Salvador, desde el 9 de marzo de aquel año. • Profesor honorario de la Facultad de Derecho de la Universidad de Loja (Ecuador), desde el 17 de enero de aquel año. • Doctor honoris causa por la Universidad de San José (Costa Rica). • En 1952 se le consideró profesor extraordinario de la Universidad Nacional Autónoma de México. • Tuvo a su cargo una cátedra en la Universidad de Bonn (República Federal Alemana). • Fue contratado por la Facultad de Derecho de la Universidad de El Litoral (Santa Fe, Argentina). Allí fundó el Instituto de Ciencias Penales y Criminología, que dirigió hasta agosto de 1958. • En octubre participó activamente en la I Reunión para proyectar un Código Penal Tipo para Latinoamérica, celebrada en Santiago de Chile. Con este fin participó también en posteriores reuniones en México (1965), en Lima (1967) y en Caracas (1969).
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Reunión internacional de penalistas para la creación del Código Penal Tipo para Latinoamérica, celebrada en Santiago de Chile. Luis Bramont Arias (peruano); Manuel Castro Ramírez (salvadoreño); Luis Fernández Doblado y Ricardo Franco Guzmán (mexicanos); Heleno Claudio Fragoso (brasileño); Jorge Frías Caballero (argentino); Basileu García (brasileño); Nelson Hungría (brasileño); Luis Jiménez de Asúa (español); Francisco P. Laplaza (argentino); Ricardo Medina Moyano (colombiano); Agustín Méndez (venezolano); Sebastián Soler (argentino) Miguel Tamayo (Venezolano); Álvaro Bunster Briceño, Luis Cousiño MacIver, Tomás Chadwick Valdés, Alfredo Etcheberry Orthusteguy, Manuel Guzmán Vial, Eduardo Novoa Monreal, Daniel Schweitzer, Miguel Schweitzer y Eduardo Varas Videla (chilenos).
• Miembro honorario del Instituto Mexicano de Cultura. • Fue profesor honorario de la Facultad de Derecho de Río de Janeiro (Brasil). • Fue miembro titular del Instituto argentino de Filosofía Jurídica y Social. • Individuo correspondiente de la Academia Panameña de la Historia. • Socio de honor de la Unión Hispanoamericana. • Miembro del Instituto de Derecho Comparado Hispano-portuguésamericano. Lo importante de su actividad quedó reflejado en la obra de muchos penalistas de todo el continente, su estatura como penalista mayor es indiscutible, por lo que es increíble que en tantos años no se haya dado un jurista de sus características intelectuales, visionarias y unificadoras del pensamiento
penal. Las generaciones que no lo conocimos en persona lo hemos tratado a través de su vasta obra, así como de aquellos grandes maestros que tuvieron el privilegio de escucharle.
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Noviembre de 2020 (año de la Pandemia Covid 19), a 50 años de la muerte de Luis Jiménez de Asúa
Ps Recientemente, mi maestro, el Doctor Ricardo Franco Guzmán me obsequió los tomos del Tratado de Derecho Penal que le firmara Don Luis Jiménez de Asúa, quien le prodigó diversas manifestaciones de afecto académico tanto en la nota preliminar que escribió sobre su obra Delito e injusto como en las reseñas que escribía en El criminalista. Es un honor agregar estos tomos a la biblioteca personal, es un modo de comunión con estos grandes penalistas.
Firma de Luis Jiménez de Asúa en su Tratado de Derecho Penal (1959).