COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT LO BLANCH María José Añón Roig
Catedrática de Filosofía del Derecho de la Universidad de Valencia
Ana Belén Campuzano Laguillo
Catedrática de Derecho Mercantil de la Universidad CEU San Pablo
Víctor Moreno Catena
Catedrático de Derecho Procesal de la Universidad Carlos III de Madrid
Francisco Muñoz Conde
Catedrático de Derecho Penal de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla
Jorge A. Cerdio Herrán
Angelika Nussberger
José Ramón Cossío Díaz
Héctor Olasolo Alonso
Catedrático de Teoría y Filosofía de Derecho. Instituto Tecnológico Autónomo de México Ministro de la Suprema Corte de Justicia de México
Owen M. Fiss
Catedrático emérito de Teoría del Derecho de la Universidad de Yale (EEUU)
Luis López Guerra
Juez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Carlos III de Madrid
Ángel M. López y López
Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Sevilla
Marta Lorente Sariñena
Catedrática de Historia del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid
Javier de Lucas Martín
Catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política de la Universidad de Valencia
Jueza del Tribunal Europeo de Derechos Humanos Catedrática de Derecho Internacional de la Universidad de Colonia (Alemania) Catedrático de Derecho Internacional de la Universidad del Rosario (Colombia) y Presidente del Instituto Ibero-Americano de La Haya (Holanda)
Luciano Parejo Alfonso
Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III de Madrid
Tomás Sala Franco
Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Valencia
José Ignacio Sancho Gargallo
Magistrado de la Sala Primera (Civil) del Tribunal Supremo de España
Tomás S. Vives Antón
Catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Valencia
Ruth Zimmerling
Catedrática de Ciencia Política de la Universidad de Mainz (Alemania)
Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales
ESCUCHAR A LAS VÍCTIMAS Victimología, Derecho Victimal yAtención a las víctimas
MARÍA DEL MAR DAZA BONACHELA
Prólogo
MARÍA JOSÉ JIMÉNEZ DÍAZ Nota introductoria
JOSÉ MIGUEL AYLLÓN CAMACHO Presidente de ANVDV
Valencia, 2016
Copyright ® 2016 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de la autora y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com.
© María del Mar Daza Bonachela
© TIRANT LO BLANCH EDITA: TIRANT LO BLANCH C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email:tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es ISBN: 978-84-9086-555-2 MAQUETA: Tink Factoría de Color Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro Procedimiento de quejas.
DEDICATORIA Y AGRADECIMIENTOS Quiero dedicar este libro, en primer lugar, a todas las víctimas, como reconocimiento y para contribuir a su desvictimización. Y también: A José Antonio por ser el mejor compañero, por su comprensión y su apoyo incondicional, por compartir conmigo la vida y su inagotable curiosidad, conocimientos y lecturas, por ser íntegro, coherente y bueno, por el apoyo logístico/ bibliográfico, por ocuparse (casi en exclusiva, en la fase de mayor dedicación a este trabajo) de la intendencia del hogar y de los hijos; y sobre todo por quererme tan bien. A Rosa Medina por su apoyo, por las herramientas que me ha enseñado, por invitarme a su magnífico curso de metodología de la investigación científica feminista en el máster GEMMA, por ser maestra y amiga. A Isa E. Vélez también por eso y por su compañía, su ayuda, revisarme traducciones, compartir sus muchos conocimientos, y por sus siempre lúcidos y certeros comentarios. A Ángela por animarme y apoyarme, ayudarme con el tratamiento de textos, el inglés, el lenguaje, la gestión de emociones, la vida, y por ser compañera del alma. A Aure, magnífica documentalista feminista y aún mejor hermana, por todo, y por lo que me ha transmitido desde pequeña, y me sigue transmitiendo. A Inés, cuyo empeño me metió en la cabeza la idea de escribir una tesis. A Ana Jara, porque su ejemplo, entusiasmo y ánimos me han ayudado. A Ana Rubio, cuyas sugerencias me invitaron a reflexionar sobre el fondo de las cosas, por animarme un día a que me atreviese a expresar mis ideas, y mostrarme algunas dificultades y contradicciones normalmente ocultas del ámbito académico, y por incluirme en algunos de sus proyectos. A mi madre, Aurelia, modelo de entereza y buen criterio, por querer que sus hijas tuvieran formación e independencia, por animarme a perseguir mis objetivos (aunque esto la haya privado de visitas); a mi padre, Ezequiel, compañero de trabajo y maestro, que siempre me respetó, impulsó y valoró. A mis hijos, Ezequiel y Antonio, que han ido creciendo a la vez que este trabajo, quizás a veces sufriendo algo, a través de mí, de la tristeza que causa mirar a las injusticias. Ojalá les sirva también cuando lo lean para verlas y no conformarse con ellas. También a mis sobrinas Isa y Rocío, mujeres inteligentes y libres, en su propio camino, y a Julia, Aurora y Claudia, para sigan el suyo. A mi directora y amiga, María José, por dirigirme con tanta atención, respeto y cariño, dándome herramientas fundamentales para que en ningún momento me sintiera perdida en este océano, y libertad para usarlas.
Dedicatoria y Agradecimientos
A las muchas asociaciones, plataformas de participación ciudadana y seres humanos implicados que trabajan por visibilizar a las víctimas y cambiar las condiciones de injusticia social que las causan. En particular a mis compañeras del Fórum de Política Feminista, por sus talleres, por invitarme a participar y su interés en este trabajo; a Themis que continuamente se esfuerza en darnos formación; a Amnistía Internacional y Médicos Sin Fronteras que se preocupan por las víctimas invisibles; y a la ANVDV, con la que comparto preocupación por los derechos humanos de todas las víctimas, que ha hecho visibles algunos frutos de mi investigación. A la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de Granada, cuyo reconocimiento a mi labor con el XI Premio Académico Excmo. Sr. D. Luis Portero García, 2012, fue una importante inyección de ánimo a esta investigadora freelance (esto es, sin beca ni contrato). Al Instituto Andaluz Interuniversitario de Criminología, la Junta de Andalucía, y las Cajas de Ahorros, que propiciaron la creación de Servicios de Atención a las Víctimas de calidad en esta Comunidad. Paradójicamente, a la política de gestión de los servicios de la segunda debo mi Tesis, pues al dejarme “en paro” tras una década de intensa labor atencional, me movió a realizarla; se puede decir al respecto que no hay mal que por bien no venga (a la espera, claro está, de que lo confirme tu opinión como lector/a). Mi agradecimiento también a las muchas compañeras y compañeros, profesionales de multitud de ámbitos —empezando por el SAVA y el resto de SAV / OAV—, de los servicios sociales, de salud, juzgados, centros de información a la mujer y de emergencias, miembros de fuerzas y cuerpos de seguridad, voluntariado y activistas de asociaciones, científicas y científicos sociales —muy en particular a quienes integraron mi tribunal de tesis por sus valiosas aportaciones—, y a cualesquiera otros, que se implican, estudian y trabajan en el empeño de hacer el mundo un poco mejor y colaboran en la desvictimización de quienes sufren. Este trabajo es deudor de las citadas y muchas otras aportaciones y esfuerzos. Espero reflejarlos cumplidamente. Gracias a la Facultad de Derecho de la Universidad de Granada y la Editorial Tirant lo Blanch, por hacer posible su publicación; y a ti, que al leerlo le das sentido.
ABREVIATURAS AAVV ANVDV CAVD CCAA CDCJ CDN CE CEDAW CEDN CENDOJ CES CETS Cfr. CGPJ COE CP CPI/TPI CPP DA DGCP
DGVG
DIDH DIH
Autores varios Asociación Nacional de Víctimas de Delitos Violentos Centro de Atención o asistencia a Víctimas de Delitos Comunidades Autónomas Carta de Derechos de los Ciudadanos ante la Justicia (Proposición no de Ley, Congreso de los Diputados español, 2002) Convención de Derechos del Niño, ONU, Resolución 44/25, de 20 de noviembre de 1989 Constitución Española de 1978 Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación Contra la Mujer, ONU, A/RES/34/80, de 8 de diciembre de 1979 Carta Europea de Derechos del Niño, adoptada por Resolución A30172/92 del Parlamento Europeo Centro de Documentación Judicial (buscador de jurisprudencia del Consejo General del Poder Judicial) Consejo Económico y Social Council of Europe Treaty Series (Serie de Tratados del Consejo de Europa – STCE) Cónfer, consultar Consejo General del Poder Judicial Consejo de Europa Código Penal Corte o Tribunal Penal Internacional Código Procesal Penal Disposición Adicional Dirección General de Costes de Personal y Pensiones Públicas del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas (antes de Economía y Hacienda) Dirección General de Violencia de Género (Junta de Andalucía)/ Delegación del Gobierno para la Violencia de Género (Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Gobierno de España) Derecho Internacional de los Derechos Humanos Derecho Internacional Humanitario
Abreviaturas
DOCE DOUE DPFJ
Diario Oficial de las Comunidades Europeas Diario Oficial de la Unión Europea Declaración sobre Principios Fundamentales, o básicos, de Justicia para las Víctimas de Delitos y de Abuso de Poder, aprobada el 29 de noviembre de 1985 como Anexo de la Resolución 40/34 de la ONU. ECOSOC Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas et ál. (et álii) Y otros EU-ICS International Crime Survey in the EU (Encuesta Internacional sobre Criminalidad en la Unión Europea) FRA Agencia Europea de Derechos Fundamentales (European Union Agency for Fundamental Rights) HEUNI Instituto Europeo para el Control y Prevención de la Criminalidad (European Institute for Crime Prevention and Control) IAIC Instituto Andaluz Interuniversitario de Criminología IAM Instituto Andaluz de la Mujer Ibídem En el mismo lugar ICVS Internacional Crime Victims Survey (o Encuesta Internacional sobre Criminalidad y Victimización – ENICRIV) Íd. La misma fuente ILT Incapacidad Laboral Transitoria infra Abajo, en páginas posteriores INSS Instituto Nacional de la Seguridad Social INTERVICT Instituto Internacional de Victimología de la Universidad de Tilburg (Países Bajos) IP Incapacidad Permanente IPC Índice de Precios de Consumo IPREM Indicador Público de Renta a Efectos Múltiples (sustituye desde 2004 al SMI como referencia para determinar la cuantía o el acceso a prestaciones, beneficios o servicios públicos) IT Incapacidad Temporal IUEM-UAM Instituto Universitario de Estudios de la Mujer – Universidad Autónoma de Madrid L. 35/95 Ley 35/1995, de 11 de diciembre, de ayudas y asistencia a víctimas de delitos violentos y contra la libertad sexual LECr. Ley de Enjuiciamiento Criminal LEVD Ley 4/2015, de 27 de abril, del Estatuto de la víctima del delito
Abreviaturas
LGTBI LO LOMPIVG
Lesbianas, gays, transexuales, bisexuales, intersexuales Ley Orgánica Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género (también Ley Integral o LO 1/2004) LPGE Ley de Presupuestos Generales del Estado NEP Necesidades especiales de protección OAV/OAVD Oficina/s de Atención o asistencia a las Víctimas/OAV de Delitos OCDE Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico OEP Orden Europea de Protección OIT Organización Internacional del Trabajo ONU/UN Organización de Naciones Unidas/United Nations Orden ESS Orden del Ministerio de Empleo y Seguridad Social p./pp. Página/páginas passim Por toda la obra, indistintamente Prf. Prefacio RAI Renta Activa de Inserción RD Real Decreto RDL Real Decreto Ley RDLeg. Real Decreto Legislativo ROJ Repertorio Oficial de Jurisprudencia (en el CENDOJ, buscador de Jurisprudencia del CGPJ) SAP Sentencia de la Audiencia Provincial, o supuesto síndrome de alienación parental (según contexto) SAV/SAVD Servicio de Atención o asistencia a las Víctimas/SAV de Delitos SAVA Servicio de Atención/asistencia a la Víctima de Andalucía (sic) Así en el original, textualmente SMI Salario Mínimo Interprofesional SMV/WSV Sociedad Mundial de Victimología/World Society of Victimology ss. siguientes STC Sentencia del Tribunal Constitucional STS Sentencia del Tribunal Supremo supra Arriba, en páginas anteriores TIVI Instituto Internacional de Victimología de la Universidad Tokiwa, en Mito (Japón)
Abreviaturas
UE UNECE
Uni贸n Europea Comisi贸n Econ贸mica de Naciones Unidas para Europa (United Nations Economic Commission for Europe) UNODC Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito URL Localizador de recursos uniforme Vid. V茅ase
PRÓLOGO Constituye para mí una gran satisfacción prologar este libro de María del Mar Daza Bonachela. Según palabras de la autora, esta obra ha sido realizada persiguiendo un doble objetivo: de una parte, profundizar en el conocimiento de la Victimología actual, del Derecho Victimal, particularmente europeo y español, y del sistema de atención a las víctimas en España; y, de otra, complementar ese conocimiento con una necesaria visión crítica que permita aportar propuestas de modificación útiles para contribuir a mejorar el tratamiento y la situación de las víctimas. A continuación daré cuenta de las diversas partes que integran su contenido, pero antes me resulta obligado dedicar unas líneas a la autora y al proceso de gestación de este magnífico trabajo, así como agradecer a la Facultad de Derecho de la Universidad de Granada que haya hecho posible su publicación. María Daza, como todos la conocemos, es una profesional que goza de una vasta formación multidisciplinar, fruto de sus estudios de Derecho, Criminología, Victimología, género y violencia de género. Dicha formación académica ha sido complementada a nivel práctico con el ejercicio de la abogacía durante varios años y, fundamentalmente, con su trabajo como jurista a lo largo de una década en el Servicio de Atención a las Víctimas de Andalucía (SAVA) de Granada. La conocí en el proceso de selección de los especialistas que integrarían el equipo multidisciplinar de ese Servicio allá por el año 1999. Como Secretaria entonces de la Sección de Granada del Instituto Andaluz Interuniversitario de Criminología, tuve la fortuna de formar parte de la Comisión que debía efectuar dicha selección junto con mi querido compañero José Eduardo Sáinz-Cantero Caparrós, también entonces Director de la Sección, y Dña. Rosa Bendala, en ese momento Directora General de Instituciones y Cooperación con la Justicia de la Junta de Andalucía. El buen curriculum de María y, sobre todo, sus inmensas ganas de comerse el mundo y de dar a los demás lo mejor de sí misma (características básicas para el servicio que se pretendía poner en marcha y que supo transmitir en la entrevista personal que le hicimos), determinaron que ella fuera una de las juristas que junto con otra jurista más, una psicóloga y una trabajadora social (curiosamente, todas mujeres) conformaran finalmente el equipo de trabajo. El SAV andaluz, y entre ellos el de Granada, nació de la mano del Instituto Andaluz Interuniversitario de Criminología y permaneció vinculado al mismo durante tres intensos años de trabajo en los que esta institución se hizo cargo de su dirección conjuntamente con la Junta de Andalucía, años en los que fui espectadora privilegiada de la lucha infatigable de María por ayudar a la infinidad de víctimas que demandaban asistencia día tras día. Aun cuando transcurrido ese período inicial, la Universi-
María José Jiménez Díaz
dad y el Instituto de Criminología al que yo pertenecía quedaron formalmente desvinculados, siempre mantuve estrechas relaciones con todas las trabajadoras del SAVA, entre otras razones, porque desde su puesta en marcha en 1999 hasta que en 2009 dejaron de trabajar en el mismo, cada curso académico acogían calurosamente a mis alumnos de la Licenciatura en Derecho para hacerles partícipes de su encomiable labor. La experiencia laboral de la autora en dicho servicio de apoyo a las vícitmas fue determinante para que, tras dejar de trabajar en el mismo, tomara la decisión de retomar su Doctorado en la Universidad de Granada y, en su seno, realizar la estupenda Tesis Doctoral que constituye la base de la obra que ahora ve la luz y que he tenido la fortuna de dirigir. En 2002 inicié una línea de investigación en materia de violencia contra la mujer que todavía mantengo viva y que con el tiempo se ha ido ampliando y enriqueciendo. Como período dorado de dicha línea investigadora debo mencionar los tres años largos (comprendidos entre enero de 2006 y enero de 2009) en que fui Investigadora Principal de un Proyecto de Investigación I+D+I que, con 27 investigadores de diversas Universidades y especialidades, se ocupó de hacer un análisis multidisciplinar de la conocida como Ley Integral. La especialización en investigaciones relacionadas con la violencia doméstica y de género en el ámbito penal, unida a mi estrecha relación con el SAVA en general y con María Daza en particular, determinaron que me encargara de la dirección académica de sus investigaciones en el Programa de Doctorado, primero en el nivel más básico de la conocida como Tesina y, después, la de mayor envergadura: la Tesis Doctoral que le otorgó el Grado de Doctora en Derecho en septiembre de 2014 con la máxima calificación y que, como he dicho, constituye el cuerpo de esta monografía. Ha sido un largo e intenso período en el que, con auténtica pasión, la autora ha desarrollado una muy buena investigación, cuyos planteamientos y propuestas pueden o no ser compartidos, pero que sin duda constituye un estudio riguroso, de una gran calidad científica, comprometido y valiente. Pasando ya al contenido de la obra, la misma presenta dos partes muy bien definidas. En la primera, se realiza un análisis del estado general de la Victimología y de su situación en España. Para desarrollar este complejo trabajo, la autora ha examinado la literatura victimológica más relevante, así como la normativa internacional y la legislación estatal y autonómica sobre víctimas o que, de alguna manera, incide en su situación. Integrada por dos Capítulos, en el I nos ofrece un necesario Marco Teórico en el que se repasa el estado del discurso científico. En particular, se efectúa un imprescindible recorrido histórico que nos retrotrae al momento del nacimiento de la teoría o ciencia victimológica y su posterior evolución. A través de su lectura
Prólogo
encontraremos la delimitación de sus conceptos básicos y de sus herramientas, conoceremos cuál es la función de la Victimología y el fundamento de la tarea asistencial e identificaremos cuáles son las necesidades de las víctimas. El Capítulo finaliza con el examen de los principales obstáculos para la satisfacción o la realización práctica de sus derechos. El Capítulo II se ocupa del Marco Normativo o Derecho Victimal y aporta un exhaustivo análisis de la situación normativa actual del reconocimiento de los derechos de las víctimas, tanto en España (a nivel nacional y autonómico) como en nuestro entorno más cercano (ONU, Consejo de Europa y Unión Europea). En el ámbito español, además, realiza un estudio de las recientes reformas legislativas que afectan a esta materia. La segunda parte del libro, compuesta por tres Capítulos (III, IV y V), se encarga de la Victimología práctica o Promocional y de la realidad victimal en España. En ella, la autora pretende hacer una exposición centrada en la práctica, aportando los datos y conocimientos más directamente relacionados con su experiencia personal y profesional en la atención a las víctimas y en la gestión de un servicio dedicado a esta tarea. Pero el contenido de este segundo bloque no se limita a lo anterior, sino que de una forma brillante reflexiona sobre cómo los discursos teóricos (científico y normativo) se han plasmado en la práctica asistencial y en la realidad que viven las víctimas de delitos y sobre las discordancias que existen entre la teoría y la práctica, y la clara incidencia en esta de las propias contradicciones del sistema. El Capítulo III analiza en qué consiste la atención a las víctimas, revisando para ello los diferentes modelos asistencial y de gestión de los servicios. Dando cuenta especialmente del modelo andaluz, valora críticamente los procesos de privatización que están sufriendo y las consecuencias que dicho proceso comporta. El IV Capítulo aporta una panorámica general sobre la situación de los Servicios de Atención a las Víctimas en España y sus diferentes Comunidades Autónomas mediante el que explica cómo fueron implantándose, cómo ha sido su desarrollo posterior y cuáles son las repercusiones que sobre los mismos está teniendo la actual crisis. El V y último Capítulo, nos hace un dibujo, mediante palabras y gráficos, sobre la realidad victimal con la que la autora se ha enfrentado profesionalmente mediante su labor como jurista en el SAVA de Granada entre 1999 y 2009. Esta parte de la obra, en la que se presentan y analizan datos de relevancia victimológica y se examina detalladamente la situación que viven las víctimas de determinados delitos en particular, resulta especialmente ilustrativa puesto que lo que en ella se refleja es el fruto de su experiencia directa con víctimas y con otros profesionales e instituciones (públicas y privadas) que trabajan con las mismas.
María José Jiménez Díaz
No quiero terminar este Prólogo sin decir algo más. María es una persona honesta, solidaria, luchadora, comprometida y apasionada y todas esas características, de alguna forma, quedan proyectadas en esta obra. La última palabra sobre la calificación que merece la tienen los lectores, pero creo que no yerro si afirmo que tienen en sus manos un estudio que se convertirá con el paso del tiempo en un referente para todos aquellos que, independientemente de la razón que les mueva a interesarse por la situación de las víctimas, quieran conocerla de verdad, sin tapujos ni ambages. María José Jiménez Díaz Granada, julio de 2015
NOTA DEL PRESIDENTE DE LA ANVDV Valoro el trabajo que este libro presenta como lo que soy, presidente de una asociación de víctimas, que obviamente se acerca a las víctimas por empatía y solidaridad, no con el ánimo de observarlas y estudiarlas. Se podría decir que soy victimófilo y no victimólogo. Y desde esta perspectiva sentí horror cuando leí las teorías sobre la víctima propiciatoria preconizadas por los padres de la victimología: niego que ninguna víctima merezca la violencia y dudo que alguna la propicie. Por tanto mi punto de vista es muy subjetivo y partidista, he de reconocerlo. No obstante los victimófilos debemos conocer los avances y las teorías de los victimólogos para así conocer mejor a las víctimas y poder servirlas mejor. En este contexto de interés expectante se encuentran los estudios y los experimentos de justicia reparadora, y es digna de la mayor atención la investigación de mi buena amiga María del Mar Daza Bonachela. Dicho esto, paso a comentar, muy superficialmente, lo advierto, algo del contenido de este libro. La autora muestra a las claras su sensibilidad para con las víctimas y su repugnancia de la violencia. Este posicionamiento ético se aparta del cientifismo que estudia a la víctima como si fuera un bicho y describe la violencia como un partido de balompié, a sabiendas que tal postura es la correcta ya que la otra, el cientifismo, puede provocar y de hecho provoca victimización secundaria. Señala, muy acertadamente, la culpabilización de la víctima y justificación de la victimización que comienza con el rampante y encasillador positivismo y sigue con la victimología interaccionista, que en muchas de sus simplistas clasificaciones deja traslucir un eco machista y sometedor. De alguna manera la tendencia tipologicista se debería ver alterada por la obligación, contenida en la reciente Directiva 2012/29 de evaluar a la víctima individualmente, lo cual parece contrario a conceptuarla como parte de un subgrupo. María Daza, que ha estado trabajando durante una década en el Servicio de Atención a Víctimas de Granada, propugna como método de conocimiento y de atención escuchar a las víctimas. Y esto se enlaza con lo que nos enseñan los psicólogos clínicos especialistas en tratamiento de víctimas, entre ellos el insigne don Enrique Echeburúa, que el mismo delito o el mismo trauma no daña por igual a todas las víctimas, sino que mientras que unas pueden perfectamente recuperarse, en otras deja secuelas irreversibles. Y a esta diversidad confluye el acierto de un buen diagnóstico, una correcta terapia, un entorno empático y acogedor, así como la ausencia de revictimizaciones o victimizaciones secundarias y, sobre todo, alguien que las escuche y las comprenda. Así lo preconiza la autora que impulsa el abandono de estereotipos y el conocimiento de la víctima y su realidad y el estudio particular de cada caso.
José Miguel Ayllón Camacho
Y define a la víctima desde la perspectiva amplia de la Declaración anexa a la Resolución 40/34 de la ONU, incluyendo por tanto a víctimas del abuso de poder. Cierto es que dicho texto es básico para quienes nos dedicamos a ayudar a las víctimas y aún no ha sido mejorado por los que emanan de la UE o el Consejo de Europa; porque acoge y trata a la víctima desde diversas perspectivas, no solo procesales o penológicas, sino asistenciales y de Derechos Humanos. Para la asociación que presido la definición de víctima es la de toda persona (persona física) que sufre un daño por un acto intencional e injusto de otra, de un grupo de personas, organización o institución. La esencia de la definición es que el daño deriva de un acto intencional de otra persona, que quiere hacer daño o conoce que tal daño se provocará eventualmente con su actuar injusto. Esto es lo que más traumatiza y victimiza, y de ahí nace la diferencia con otras víctimas, de accidentes o catástrofes. El acto injusto e intencional no tiene porqué ser delito en un sentido estricto. Un delito precisa de una condena para existir, y esto a su vez de una denuncia y un proceso, y también de un sistema penal que lo defina y soporte. Hay delitos que no se denuncian y hay actos que en determinadas sociedades no son delito. La doctora es partidaria también de utilizar un concepto amplio y acogedor basado en el hecho de la victimización, entendida como causación de un daño injusto. Muy sabrosos son sus comentarios y definiciones victimológicas como la victimidad, donde sigue a la gran tratadista Myriam Herrera. Se trasluce en su estudio que el fenómeno violento es también consecuencia de la ignorancia social, de la inconsciencia, de la irresponsabilidad y la falta de educación y preparación de nuestros conciudadanos; siendo esto cierto, también es cierta su nefasta consecuencia: no acabaremos nunca con la violencia, ni siquiera rebajaremos su impacto mientras no prioricemos la educación basada en la promoción y el respeto de los derechos fundamentales de todos los seres humanos, y el respeto también al planeta y los demás seres vivos. En este campo hay muchísimo por hacer, prácticamente todo, y deberíamos fijarnos en los modelos de los pocos países donde tal prioridad existe. Me es grato constatar el uso solvente y prolijo del concepto de responsabilidad y corresponsabilidad social para hablar de las relaciones sociales y las sinergias. Esta es la clave, la responsabilidad es la enzima que hace cristalizar las buenas relaciones sociales. Y esta implica que, además de castigar los delitos y apoyar a las víctimas en su recuperación, debemos trabajar para conocer las causas de las distintas formas de victimización y, cuando tal cosa se logra, para corregirlas. Es muy de destacar su estudio sobre la realidad asistencial/victimal española, más detallado sobre la andaluza. Tras describir un buen modelo, nos descubre los riesgos de extender a la actividad de la atención a las víctimas un sistema de funcionamiento del sector público que lo desnaturaliza para enmascarar un uni-
Nota del Presidente de la ANVDV
verso empresarial privado con evidentes intereses particulares. Esto, que se hace a través de privatizaciones/externalizaciones, mediante concursos, creación pública de fundaciones con metodología empresarial y fines privados, etc., aplicado a nuestra actividad dificulta, cuando no impide, servir verdaderamente a las víctimas. Y no acaban aquí los males que desvela la autora, sino que este sistema corre el grave riesgo de atender más a cuestiones económicas que a las capacitaciones técnicas y profesionales de quienes lo componen, crear una red paralela de clientelismos, y en todo caso obliga al personal que atiende a las víctimas a distraer su esfuerzo en actividades que conducen más a posibilitar la continuidad de su trabajo (la preparación de los concursos), a pensar en cómo llegar a fin de mes (pues es personal precarizado) y en no generar un excesivo gasto público —por ejemplo, les restan competencias para gestionar prestaciones a las que tienen derecho algunas víctimas— que en prestar a todas ellas un verdadero apoyo invirtiendo en su atención el esfuerzo y los recursos que requiera cada caso. Denuncia con ello la desatención y olvido de las ONG’s de apoyo a víctimas que, por aplicación de la normativa europea deberían de fomentarse. Las víctimas necesitan apoyo social para su recuperación y, como reclama la autora, debemos crear las condiciones para escucharlas, y es responsabilidad de todos. José Miguel Ayllón Camacho Presidente de ANVDV
INTRODUCCIÓN “La acción social ofrece a la superviviente una fuente de poder que se alimenta de su iniciativa, energía y recursos, pero que magnifica estas cualidades muy por encima de sus propias capacidades. Le ofrece una alianza basada en la cooperación y los objetivos comunes con otros. Participar en iniciativas sociales organizadas exige a la participante poner en uso estrategias de manejo más maduras y adaptativas de paciencia, anticipación, altruismo y sentido del humor. Saca lo mejor de sí misma; a cambio, la superviviente consigue una sensación de conexión con lo mejor de los demás. En este sentido de conexión recíproca, la superviviente puede trascender las limitaciones de su tiempo y espacio determinados. En ocasiones la superviviente puede incluso obtener una sensación de participación en un orden de creación que trasciende la realidad normal.”1 Judith HERMAN, Trauma y recuperación (1997)
Querida lectora, querido lector: te presento mi trabajo, con el íntimo deseo de que su lectura te aporte sentido de conexión recíproca y te anime a participar. He realizado esta investigación con el doble objetivo de, primero, profundizar en el conocimiento de la Victimología actual, del Derecho Victimal, particularmente europeo y español, y del sistema de atención a las víctimas en España y, segundo, complementar ese conocimiento con una necesaria visión crítica que permita aportar propuestas de modificación útiles para contribuir a mejorar el tratamiento y la situación de las víctimas, seres humanos que, te adelanto ya, requieren comprensión, apoyo y ayuda efectiva. La investigación se sustenta en una formación multidisciplinar que suma, a la base jurídica, la formación básica en otras disciplinas proporcionada por haber cursado estudios de Criminología, de Victimología, y sobre género y violencia de género, así como en la propia experiencia vital, y la profesional adquirida con el ejercicio de la abogacía durante un lustro y, fundamentalmente, mediante la atención directa a muchas víctimas, trabajando toda una década en el SAVA de Granada formando parte de un equipo multidisciplinar. Así, mi posición de partida es privilegiada pues ya inicialmente disponía de un amplio conocimiento directo, personal y profesional, de la victimación, del campo de la atención a las víctimas y del activismo victimológico, y participa-
1
HERMAN, Judith, Trauma y recuperación. Cómo superar las consecuencias de la violencia (traducción de Trauma and Recovery. The Aftermath of Violence from Domestic Abuse to Political Terror, Basic Books, 1997), Espasa, Madrid, 2004, p. 317 (al no citar ningún otro trabajo de la autora me referiré a este como HERMAN).
María del Mar Daza Bonachela
ba en diferentes ámbitos donde se llevan a cabo conversaciones y actuaciones relevantes en la materia. Esta ubicación fuertemente enraizada en la experiencia y socialmente comprometida, genera lo que Donna HARAWAY llama un conocimiento situado2, que me lleva a plantear la necesidad de coherencia entre todas las vertientes victimológicas —la Victimología científica, el Derecho Victimal, la Victimología práctica y el Activismo social victimológico—, y de un diálogo fluido y abierto que parta de la reflexión autocrítica en cada una, y las ponga en relación más directa con las demás. Trato de mostrar las interrelaciones, nexos de unión, coherencias, disfunciones y contradicciones, a veces hipócritas, entre las distintas vertientes victimológicas, e intento cohesionarlas en cuestiones fundamentales, buscando las preguntas que cada uno de estos campos (doctrinal y práctico, atencional y activista) formula, o debería formular, a los otros y apuntar posibles respuestas. Mi trabajo se basa en las teorías feminista y crítica3. He buscado el máximo rigor reconociendo todo trabajo utilizado4 y regirme por el respeto a la discrepancia, la responsabilidad, y la conciencia de la parcialidad de todo conocimiento5, incluido lógicamente el propio. Entre los métodos utilizados se encuentran: el análisis de la literatura académica victimológica; la revisión de la normativa jurídica sobre víctimas desde el nivel supranacional al autonómico; la valoración y documentación de las percepciones y teorizaciones de las víctimas y asociaciones que trabajan con ellas respecto a su vivencia y el significado de ésta; el estudio de los documentos publicados por los Servicios y Oficinas de Atención a las
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3
4
5
HARAWAY, Donna, Ciencia, cyborgs y mujeres. La reinvención de la naturaleza. Valencia, Cátedra, 1995, pp. 321-332 (en adelante, HARAWAY). Ver HARDING, Sandra, “¿Existe Un Método Feminista?” [“Is There a Feminist Method?”], en Feminism and Methodology, Bloomington, Indiana, Indiana University Press, 1987 (traducción de Gloria Elena BERNAL, 1998), pp. 6 y 7 [http://www.cholonautas.edu.pe/modulo/upload/ existe_un_metodo_feminista.pdf], y artículo sobre metodología al que me refiero en la siguiente nota. La exigencia de brevedad para publicar podría en alguna ocasión dar al traste con tal intención, en particular por lo que se refiere a esta introducción, que sustituye a un mucho más extenso capítulo introductorio de la investigación. Remito, en caso necesario, a la Tesis doctoral origen de este libro (disponible en el repositorio de la Universidad de Granada), y/o al artículo donde expongo la “Presentación y metodología de Victimología hoy, Derecho victimal europeo y español y Atención a las víctimas de delitos en España” (título de la tesis), Eguzkilore, Nº 29, 2015 (2015c), y trato otras cuestiones que considero fundamentales en materia victimológica. En todo caso, por su importancia, aún cuando no sean expresamente citadas aquí he optado por conservar todas las referencias de dicho capítulo introductorio en la Bibliografía final. Ver al respecto el texto de HARAWAY; y MEDINA DOMÉNECH, Rosa María, “Ideas para perder la inocencia sobre los textos de ciencia”, en BARRAL, Mª J., MAGALLÓN, C., MIQUEO, C., SÁNCHEZ, Mª D. (Eds.), et al., Interacciones ciencia y género. Discurso y prácticas de mujeres, Barcelona, Editorial Icaria [Antrazyt] 148, 1999, pp. 103-127.
Escuchar a las víctimas. Introducción
Víctimas españoles donde informan de su actividad y, en particular, un estudio de caso de la experiencia del SAVA de Granada, que se relaciona con las condiciones políticas y de trabajo en los SAVA andaluces. Desde ahí, llego al convencimiento de que la complejidad del mundo y de la vida, del crimen y la victimización que forman parte de ellos, de las leyes y medidas con que tratamos de afrontarlos, hacen necesaria una mirada abierta, multi, inter y transdisciplinar, como pidió BERISTAIN al definir la Victimología y reclamar una nueva política criminal6. He tratado de integrar críticamente toda aportación científica que explique cualquiera de los muchos aspectos de la realidad estudiada y de superar la especialización que, conforme a la Teoría del pensamiento complejo, impide percibir las relaciones entre trozos aislados y fragmentados de la realidad, y conduce a un debilitamiento de la percepción de lo global, y de la responsabilidad y la solidaridad7. Dicha crítica no implica renuncia a un análisis profundo y detallado, sino contextualizarlo, salir de los límites disciplinarios para integrarlo en lo global. La investigación tiene un ánimo desvictimizador, consciente, desde la experiencia, de la necesidad de visibilizar y explicar la victimización y la injusticia que implica, para poder afrontarla individual y socialmente. Analiza, con especial atención, por su extensión y relevancia, diversas formas de violencia de género —concepto que uso en su sentido amplio, incluyendo, por ejemplo, la mayoría de las violencias sexuales, o la repercusión del maltrato de género en las y los menores expuestos o los casos en que la agresión se extiende a otras personas—; o por razón de género —que incluye, verbigracia, las violencias homófoba y tránsfoba—; y de otras violencias basadas en la discriminación social y /o económica de los seres humanos en quienes concurren —como la xenófoba—, y sus combinaciones e intersecciones. Atender a estas formas de victimización, sumamente frecuentes y dañinas, permite evaluar la efectividad de las conceptualizaciones de la Victimología y la eficacia de los derechos de las víctimas.
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Véase BERISTAIN IPIÑA, Antonio, Victimología. Nueve palabras clave, Tirant lo Blanch, Valencia, 2000, pp. 594-595 (en adelante: BERISTAIN, 2000; si bien dicho libro recopila 23 trabajos publicados con anterioridad, por lo que ocasionalmente al citarlo consignaré la fecha de primera publicación del texto entre paréntesis, junto a la de publicación del libro). Ver también, infra, Capítulo I, 5.2. MORIN, Edgar, Los siete saberes necesarios para la educación del futuro, Paidós, Barcelona, 2001, pp. 26, 43 y ss., y 50 y ss. (Les sept savoirs nécessaires á l´éducatoin du futur, traducción de Mercedes Vallejo-Gómez, UNESCO, París, 1999) [http://unesdoc.unesco.org/ images/0011/001177/117740so.pdf]. Las referencias en este trabajo remiten al paginado en la edición de Paidós, de 2001 (en adelante: MORIN, 2001). Desde la Filosofía del Derecho Antonio MADRID incide en la misma idea, en un libro muy relevante para la Victimología: MADRID PÉREZ, La política y la justicia del sufrimiento, Mínima Trotta, Madrid, 2010, p. 93.