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COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT HUMANIDADES
Manuel Asensi Pérez Catedrático de Teoría de la Literatura y de la Literatura Comparada Universitat de València
Ramón Cotarelo Catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia
M.ª Teresa Echenique Elizondo Catedrática de Lengua Española Universitat de València
Juan Manuel Fernández Soria Catedrático de Teoría e Historia de la Educación Universitat de València
Pablo Oñate Rubalcaba Catedrático de Ciencia Política y de la Administración Universitat de València
Joan Romero Catedrático de Geografía Humana Universitat de València
Juan José Tamayo Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Universidad Carlos III de Madrid
Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales
J. DANIEL OLIVA MARTÍNEZ
DIVERSIDAD, RESISTENCIA Y UTOPÍA Los pueblos indígenas de nuestro tiempo
tirant humanidades Valencia, 2022
Copyright ® 2022 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito del autor y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant Humanidades publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com.
Director de la colección:
Juan José Tamayo
Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Universidad Carlos III de Madrid
© J. Daniel Oliva Martínez
© TIRANT HUMANIDADES EDITA: TIRANT HUMANIDADES C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email: tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es ISBN: 978-84-19071-17-0 MAQUETA: Innovatext Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no seratendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro Procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf
A mis padres A Cintia y a nuestros cuatro hijos Gonzalo, Álvaro, Mariana y Jimena Y a los pueblos indígenas de todo el mundo quienes, desde su ejemplo de resistencia y renacimiento espiritual, se constituyen como referentes de esperanza en estos tiempos de incertidumbre
Le máasewal kaajo’obo kuxano’ob, weyano’one yéetel múuk’ le lu’umo, tan k páak’ik le neek’o’ob ti le Jeets’el le ki’ki kuxtal te yok’olkaba Los pueblos indígenas estamos vivos, aquí estamos con la fuerza de la tierra, sembrando las semillas del buen vivir para el mundo. Ángel Sulub Líder comunitario y poeta maya
Índice PRÓLOGO: UN LIBRO PARA LIBERARNOS DEL COLONIALISMO..
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INTRODUCCIÓN.................................................................................... I. HACIA UNA COMPRENSIÓN INTEGRAL DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS.................................................................. II. DANDO VOZ A LOS PROTAGONISTAS. ALGUNAS CUESTIONES METODOLÓGICAS..................................................
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1.
LOS DESCENDIENTES DE LOS POBLADORES ORIGINARIOS COMO REFERENTES DE DIVERSIDAD...........................
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2.
LOS PUEBLOS INDÍGENAS DE AMÉRICA LATINA................. 2.1. SUDAMÉRICA......................................................................... 2.2. CENTROAMÉRICA................................................................. 2.3. MÉXICO...................................................................................
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3.
LOS PUEBLOS INDÍGENAS DE OTRAS ZONAS DEL MUNDO........................................................................................... 3.1. AMÉRICA DEL NORTE.......................................................... 3.2. PUEBLOS ORIGINARIOS DE OCEANÍA............................... 3.3. PRESENCIA INDÍGENA EN ASIA.......................................... 3.4. LA CUESTIÓN INDÍGENA EN ÁFRICA: ENTRE LA NEGACIÓN Y EL RECONOCIMIENTO........................................... 3.5. LOS INDÍGENAS EUROPEOS HABITANTES DE LAS TIERRAS DEL NORTE..................................................................
4.
LAS CULTURAS INDÍGENAS ...................................................... 4.1. TERRITORIALIDAD, RECURSOS NATURALES E INTEGRACIÓN EN LA BIODIVERSIDAD...................................... 4.2. PRIMACÍA DEL INTERÉS COLECTIVO Y LA SOLIDARIDAD......................................................................................... 4.3. ESPIRITUALIDAD INDÍGENA............................................... 4.4. EL DERECHO PROPIO Y LA CULTURA DE PAZ.................. 4.5. REFERENTES ESPACIALES Y TEMPORALES RELACIONADOS CON LA BÚSQUEDA DEL EQUILIBRIO Y EL BIENESTAR............................................................................. 4.6. LA MEDICINA TRADICIONAL INDÍGENA ..........................
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4.7. LOS CONOCIMIENTOS TRADICIONALES Y EL PATRIMONIO INTANGIBLE ........................................................... 4.8. LA ANCIANIDAD RESPETADA. LOS MAYORES COMO DEPOSITARIOS DE SABIDURÍA Y GARANTÍA DE LA TRANSMISIÓN DEL CONOCIMIENTO ............................... 4.9. EL PATRIMONIO CULTURAL MATERIAL............................ 4.10. LAS LENGUAS INDÍGENAS..................................................
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LA EDUCACIÓN BILINGÜE INTERCULTURAL Y EL MANTENIMIENTO DE LAS CULTURAS INDÍGENAS.......................
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6.
SISTEMAS AUTÓNOMOS DE SALUD INDÍGENA....................
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7.
LA POLÍTICA DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS..........................
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5.
8.
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7.1. CARACTERÍSTICAS DEL MOVIMIENTO INDÍGENA DE NUESTRO TIEMPO Y DE SU PENSAMIENTO POLÍTICO.. 7.2. CAPACIDAD DE INCIDENCIA POLÍTICA DEL MOVIMIENTO INDÍGENA.............................................................. 7.3. UN NUEVO TIPO DE ORGANIZACIÓN INDÍGENA ........... 7.4. LA GOBERNANZA INDÍGENA: LAS AUTONOMÍAS Y LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA PROPIA.......................... 7.5. LOS DERECHOS COLECTIVOS EN LA AGENDA POLÍTICA DEL MOVIMIENTO INDÍGENA GLOBAL...................... 7.6. LA CONSTRUCCIÓN DE UN MUNDO MEJOR DESDE LOS PLANTEAMIENTOS POLÍTICOS Y VISIONES PROPIAS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS....................................
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LAS ECONOMÍAS INDÍGENAS...................................................
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8.1. CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LAS ECONOMÍAS INDÍGENAS............................................................................. 8.2. LAS CLAVES EXPLICATIVAS DEL EMPOBRECIMIENTO Y LOS PROBLEMAS PARA EL EMPRENDIMIENTO DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS........................................................... 8.3. LAS GRANDES OPORTUNIDADES PARA LAS ECONOMÍAS INDÍGENAS. EL VALOR AÑADIDO............................ 8.4. EL DESARROLLO ECONÓMICO CON IDENTIDAD QUE PROMUEVEN LOS PUEBLOS INDÍGENAS.......................... 8.5. ESTRATEGIAS INTERNACIONALES PARA PROMOCIONAR EL DESARROLLO ECONÓMICO DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS ............................................................................
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9.
LOS FUNDAMENTOS DEL AUTODESARROLLO DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS: EL HORIZONTE DEL BUEN VIVIR..
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10. LA RELACIÓN DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS CON LA INSTITUCIONALIDAD........................................................................
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11. LOS PUEBLOS INDÍGENAS ANTE A LA PANDEMIA............... 11.1. PRINCIPALES RIESGOS Y CONSECUENCIAS ADVERSAS PARA LOS PUEBLOS INDÍGENAS........................................ 11.2. RESPUESTAS Y ALTERNATIVAS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS ANTE LA PANDEMIA...............................................
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12. LAS APORTACIONES DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS FRENTE A LA CRISIS CIVILIZATORIA DE NUESTRO TIEMPO......
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Prólogo: un libro para liberarnos del colonialismo Cuando el profesor Daniel Oliva me pidió escribir el prólogo a este libro, enseguida recordé el viejo dicho “el agua y los consejos cuando te los pidan”, que he completado de esta guisa: “el agua, los consejos y los prólogos cuando te los pidan”. La respuesta a la invitación fue inmediata y afirmativa. Razones no faltan, a él para hacerme la propuesta generosamente y a mí para aceptarla con cariño y agradecimiento, dos palabras poco usadas en nuestro mundo académico, que yo quiero reivindicar y poner en valor. Mi relación con Daniel viene de antes de su nacimiento. Como él recuerda en la introducción, lo conocí en su pre-existencia y le acompañé en todo el proceso de gestación. Era la época del tardofranquismo y yo militaba con su padre y su madre en un partido político clandestino durante el embarazo de su madre. Hablo de la primera mitad de la década de los setenta del siglo pasado. Lo que demuestra que nuestra relación estuvo marcada desde el principio por la lucha como correspondía al partido en el que militábamos sus padres y yo y al momento represivo del franquismo, por la democracia. Nos separan, por tanto, dos generaciones, que no son obstáculo para una amistad y una colaboración estrechas. Nos reencontramos a principios del nuevo siglo en la Universidad Carlos III de Madrid 30 años después. Él me recordó aquellos apasionantes años de militancia que le habían contado sus padres y que desembocaron en la democracia y yo rememoré enseguida las manifestaciones ilegales, las asambleas clandestinas y las escuelas de formación política que, en mi caso, resultaban un poco catequéticas. Enseguida surgió una corriente cálida de amistad y sintonía, alimentada por nuestra ubicación intelectual en el pensamiento crítico, la defensa de la democracia participativa, el internacionalismo solidario, la mirada en la Utopía de Otro Mundo posible bajo la guía de Ernst Bloch y el compromiso con los movimientos sociales como actores de la transformación social, política, económica y cultural: Daniel desde la antropología y el Derecho internacional, yo en el campo de las cien-
cias de las religiones y de la teología. Ni la diferencia generacional ni la disciplinar fueron óbice para encontrarnos como amigos y colegas con colaboraciones en proyectos comunes. Decisiva en nuestra afinidad fue el interés por los pueblos indígenas a nivel experiencial, intelectual, académico y científico. Ese fue y sigue siendo el puente de comunicación y el lugar de sintonía entre nosotros, amén de otros temas en los que trabajamos. Es el campo en el que yo me convierto en seguidor del profesor Oliva y él en maestro. Daniel es antropólogo y jurista. Doctor en Derecho Internacional por la Universidad Carlos III de Madrid con una tesis sobre La protección de los derechos de los pueblos indígenas: fundamentos, contexto de creación y reconocimiento normativo en el Derecho Internacional. Visita regularmente las comunidades indígenas y comparte con ellas su estilo de vida en un ejercicio de aprendizaje mutuo. Asesora a organismos internacionales y a organizaciones indígenas. Es creador y actual director del Título de Experto en Pueblos Indígenas, derechos humanos y cooperación internacional en la Universidad Carlos III de Madrid, postgrado que este año celebra su décimo quinta edición y en el que vengo participando desde su inicio con un curso sobre “Teología de la liberación y pueblos indígenas”. En la misma Universidad es profesor de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales y dirige la Cátedra de Pueblos Indígenas y la Cátedra sobre Sostenibilidad, Inclusión, Diversidad y Derechos Humanos. A lo largo de su docencia, investigaciones y contacto con los pueblos indígenas ha incorporado los derechos de estos pueblos, no reconocidos durante siglos, dentro del Derecho Internacional, cuestionando el universalismo abstracto de este Derecho, que tiende a desembocar en supremacismo, revisando su estrechez y ampliando su horizonte. El profesor Oliva destaca las aportaciones ecológicas, epistemológicas y humanitarias de los pueblos indígenas a la comunidad internacional, a su sistema de valores y a las diferentes disciplinas. Y, quizá lo más importante, a mi juicio: reconoce a dichos pueblos como sujetos de derechos, poniendo el acento en los derechos colectivos frente a la tradición occidental que subraya los derechos individuales, especialmente el derecho a la propiedad privada. A decir verdad, no me ha resultado difícil escribir este prólogo porque he seguido muy de cerca la gestación del libro desde el momento 14
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en que fue concebido. Según lo iba leyendo por capítulos, como por entregas, iba disfrutando de su lectura, estudiando, reaprendiendo y ordenando mis propias ideas gracias al orden y sistematicidad del libro. Es esta una de sus principales cualidades. No es ciertamente un libro de texto, ni un tratado, ni esa es su pretensión, pero sí un libro que da a conocer con rigor las cosmovisiones, culturas y los saberes de y sobre los pueblos indígenas tanto diacrónica como sincrónicamente. Nos ayuda así a actualizar dichos conocimientos. Ciertamente, Daniel Oliva es un profundo conocedor de dichos pueblos, preferentemente de la originaria Abya-Yala, hoy América Latina. Al libro se accede por un pórtico de obligado paso, pero no deprisa, sino deteniéndose en su lectura. Me refiero al capítulo sobre las bases metodológicas, que conforman la arqueología de la obra: análisis documental, investigación cualitativa, enfoque participativo, que da voz a dichos pueblos y los convierte en protagonistas del libro, planteamiento holístico, interculturalidad, enfoque de género, perspectiva ética y visión global al tiempo pormenorizada. Frente a los análisis esquemáticos, simplistas y uniformadores subraya la complejidad, pluriversidad, identidad diferenciada y riqueza cosmovisional de los pueblos indígenas. Es algo que desarrolla Daniel Oliva a lo largo del libro con lucidez, sólida argumentación antropológica y análisis empíricos. Desvela con total precisión y de manera aforística la perspectiva que guía su trabajo: “decolonial propositiva y crítica constructiva”. El desarrollo del libro responde a esa guía. La luminosidad del pórtico facilita el acceso a las diferentes estancias igualmente luminosas de los pueblos indígenas: la educación intercultural, la política y la economía indígena, la medicina tradicional, la espiritualidad, el Derecho propio y la administración de Justicia, la relación con los poderes públicos, los derechos colectivos, los efectos mortíferos del coronavirus y las estrategias para combatirlos, la cosmovisión del buen vivir como encuentro gratuito —y no venal— con la madre-naturaleza, que consideran sagrada y cuyos derechos inalienables reconocen al mismo nivel que los derechos humanos, con los demás miembros de la comunidad, con las deidades masculinas y femeninas y con toda la humanidad. Prólogo: un libro para liberarnos del colonialismo
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El libro se mueve en el horizonte de los estudios decoloniales y de las epistemologías del sur, pero no de manera escolar, sino aportando una base empírica que espero enriquezca dichos estudios. En suma, estamos ante una obra que se caracteriza por una metodología rigurosa, una visión omnicomprensiva del tema, una sólida fundamentación jurídica y antropológica, una exposición clara y muy asequible incluso para personas no especialistas, que no se queda en la mera descripción de la realidad, sino que apunta a la utopía, de la que son portadores los pueblos indígenas. Creo que este libro contribuirá a liberarnos del colonialismo instalado en el imaginario social occidental de manera consciente e inconsciente, del racismo epistemológico y del tecno-cientismo que desprecia los saberes, las formas de vida y las cosmovisiones de los pueblos originarios, calificados de trasnochados. Colonialismo, racismo epistemológico y tecno-cientismo que confirma Eduardo Galeano con la originalidad y la brillantez literaria que le caracterizan de esta guisa: “La cultura dominante admite a los indígenas y a los negros como objeto de estudio, pero no los reconoce como sujetos de la historia; tienen folklore, no cultura; practican supersticiones, no religiones; hablan dialectos, no idiomas; hacen artesanías, no arte”. Y yo añado: son naturaleza salvaje, no cultivan la naturaleza; tienen ídolos, no dioses; practican cultos idolátricos, no ritos sagrados; tienen supersticiones, no sacramentos; poseen usos ancestrales, no conocimientos; hacen magia, no ciencia; son contemplativos, no activos; viven anclados en el pasado sin perspectiva de futuro. Todo ello es puesto en entredicho en el trabajo de Daniel Oliva quien nos proporciona una visión de los pueblos indígenas como sujetos colectivos de cambio, con capacidad de incidencia global y nos adentra en la riqueza de la diversidad que representan sus culturas y sus conocimientos originarios. El libro invita a poner en valor la riqueza sapiencial de los pueblos originarios, su ejemplar convivencia eco-humana, sus mitos fundacionales, la defensa de su territorio y el rechazo de los macroproyectos extractivistas, así como la importancia de sus símbolos cargados de sentido liberador. Son razones suficientes, creo, para invitar a su lectura. Juan José Tamayo
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Introducción I. HACIA UNA COMPRENSIÓN INTEGRAL DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS Los pueblos indígenas, desde la afirmación de su historia milenaria y la defensa de su identidad diferenciada, han venido ganando una importante visibilidad y protagonismo tanto en sus sociedades nacionales de referencia como en el ámbito internacional. Se han convertido en las últimas décadas en titulares de derechos colectivos específicos que han sido reconocidos en los ordenamientos internos y en el ordenamiento jurídico internacional, tanto en el plano universal en el marco de las Naciones Unidas como en el regional (en el sistema interamericano de derechos humanos y en menor medida en el sistema africano). Por otro lado, asumen una visión particular y alternativa sobre los procesos de desarrollo y se identifican y reclaman políticas públicas, modalidades de asistencia y de cooperación que tengan en cuenta siempre su autonomía y sus peculiaridades identitarias, así como su espiritualidad que se proyecta en todos los ámbitos de su cultura y en sus particulares modelos de organización social. Los pueblos indígenas manifiestan también especificidades en el plano demográfico y su localización, en los asuntos relacionados con sus tierras y territorios ancestrales, los conocimientos tradicionales, los sistemas de gobernanza, su concepción de la economía y en todo lo que tiene que ver con su especial vinculación con la naturaleza. Pese a los avances en el reconocimiento de sus derechos (culturales, territoriales, de autogobierno, de consulta y consentimiento previo, desarrollo propio, mantenimiento de sus sistemas propios de justicia…) y en la adaptación de las instituciones públicas especializadas (antaño “indigenistas” y “asimilacionistas” que no contaban realmente con los indígenas) a las demandas y reivindicaciones de los pueblos indígenas, lo cierto es que todavía, en muchos contextos, presentan una condición de especial vulnerabilidad.
El objetivo que me propongo con este libro es proporcionar una descripción general del estado actual de los pueblos indígenas atendiendo a las características generales de su cultura, cosmovisión, principios de vida, estructura social, su economía y política. Doy especial importancia a la vinculación con los territorios, al marco regulatorio de los derechos colectivos, los sistemas de gobierno propios y su relación con los gobiernos nacionales, las brechas de inversión pública existentes en sus territorios y a sus propias cosmovisiones y conceptualizaciones acerca del desarrollo que en su versión más actualizada debemos relacionar con los modelos transformadores del buen vivir. También a su espiritualidad, los aspectos demográficos y sus conocimientos tradicionales, al papel de las mujeres indígenas al interior de las comunidades, la medicina tradicional y en general a las aportaciones de estos pueblos a la Comunidad Internacional. Me propongo por lo tanto realizar una introducción general y actualizada sobre la situación y lugar de los pueblos indígenas en nuestro tiempo, a sus demandas, a sus necesidades, a sus maneras de entender el mundo, a sus principios de vida y a cómo pueden ayudarnos a mejorar la convivencia internacional y encontrar alternativas a la crisis civilizatoria que asola a la humanidad. Teniendo además muy presentes los aportes que han realizado a la paz, la ciencia, la educación, el conocimiento, la astronomía, la seguridad alimentaria, la gastronomía, la medicina, la arquitectura, la cultura universal, la democracia, la conservación de la biodiversidad y la lucha contra el cambio climático. El libro se estructura en doce capítulos de contenido sustantivo que vienen precedidos del prólogo escrito por el profesor Tamayo y de esta introducción que incluye también información de carácter metodológico. En el primer capítulo ofrezco una caracterización general de los pueblos indígenas. En los dos siguientes capítulos realizo un recorrido por los principales pueblos indígenas de América Latina (segundo capítulo) y de América del Norte, Oceanía, Asia, África y Europa (tercer capítulo) atendiendo a su localización, importancia demográfica, reconocimiento estatal, normativa de referencia, institucionalidad especializada, organizaciones indígenas más representativas, así como a los principales procesos y desafíos a los que se enfrentan. Aunque en estos dos capítulos voy analizando la situación de los pueblos indí18
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genas tomando como referencia la escala asociada a los países en los que habitan, tengo muy presente el concepto de “región cultural” que sobrepasa las fronteras estatales y hace que pueblos indígenas emparentados étnicamente y con una historia compartida, estén presentes en los territorios de diferentes Estados. El cuarto capítulo lo centro en un aspecto crucial que me lleva a analizar la importancia cultural de estos pueblos. Para ello abordo los principales componentes compartidos por sus diferentes culturas: territorialidad, respeto por la biodiversidad, primacía del interés colectivo y la solidaridad, la espiritualidad, el Derecho propio y los valores de paz, los referentes espaciales y temporales relacionados con la búsqueda del equilibrio y el bienestar, la medicina indígena (más adelante dedicamos un capítulo específico a los sistemas autónomos de salud) los conocimientos tradicionales y el patrimonio intangible, la ancianidad respetada, el patrimonio cultural material y las lenguas indígenas. El capítulo quinto está dedicado al estudio del origen, desarrollo y estado actual de la educación bilingüe intercultural y la importancia que los pueblos indígenas le conceden para la preservación de sus culturas. Tal y como ya he anunciado el capítulo seis se centra en un análisis más detallado de la medicina tradicional y los sistemas autónomos de salud que perviven al interior de muchos pueblos indígenas. Por su parte dedico el capítulo siguiente (7) a la política de los pueblos indígenas adentrándome en las características del movimiento indígena como sujeto político, su capacidad de incidencia, sus demandas y consecuciones en el plano político, los nuevos modelos de organización política indígena y en los diferentes sistemas de gobernanza y autonomía indígena que existen en la actualidad. Todo ello junto a los sistemas propios de administración justicia y el Derecho de los pueblos indígenas. El capítulo concluye con un estudio de la importancia que los derechos colectivos reconocidos ya por el Derecho Internacional tienen en la agenda política del movimiento indígena y reflexionando sobre cómo desde algunos planteamientos políticos de los pueblos indígenas se puede contribuir a la construcción de un mundo mejor, cuestión que con mayor profundidad recupero en el último capítulo. El capítulo 8 está centrado en lo que he denominado las economías indígenas, abordo para ello sus principales características e intento Introducción
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ofrecer algunas claves explicativas del empobrecimiento al que han sido sometidos históricamente y los problemas externos e internos que tienen los indígenas para llevar a cabo sus propios emprendimientos en el terreno económico en el marco de una economía globalizada y capitalista con la que no se identifican. A su vez, me centro en cuáles son aquellas potencialidades con las que cuentan las economías tradicionales indígenas y en el modelo de desarrollo económico con identidad que promueven estos pueblos. Concluyo el capítulo abordando cuáles pueden ser algunas estrategias internacionales para promocionar el desarrollo económico de los pueblos indígenas asegurando el respeto a sus culturas y principios de vida comunitarios. Entrelazado con los últimos contenidos del capítulo anterior, en el capítulo nueve me adentro en los fundamentos del autodesarrollo para el buen vivir de los pueblos indígenas que parte de una concepción integral, holística, sostenible, comunitaria y multidimensional del desarrollo. Por su parte el capítulo diez está dedicado a analizar la evolución y situación actual de la —siempre compleja y contradictoria— relación entre los pueblos indígenas y los poderes públicos de los Estados en los que habitan, resaltando los cambios acontecidos y como en la actualidad, gracias al protagonismo político de los pueblos indígenas, en varios países, ya se han convertido en Estado y gestionan la vida de millones de personas, desde diferentes administraciones y espacios de poder conquistados democráticamente. Por una cuestión de lamentable actualidad he dedicado un capítulo (el once y penúltimo) a analizar cómo la pandemia provocada por el coronavirus está afectando a la salud y la vida de muchos indígenas, pero también a sus economías y sus culturas, diferenciando las realidades rurales y urbanas y prestando atención a la amenaza especialmente fuerte que supone para los pueblos minoritarios o que viven en situación de aislamiento voluntario o como no contactados1. Pero a su
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Los pueblos en aislamiento voluntario son pueblos o segmentos de pueblos indígenas que no mantienen contacto sostenido en el tiempo con la población mayoritaria no indígena y que suelen rehuir todo tipo de contacto con personas ajenas. También pueden ser pueblos o segmentos de estos, previamente contactados y que, tras un contacto intermitente con las sociedades no indígenas, J. Daniel Oliva Martínez
vez, en ese mismo capítulo abordo como los pueblos indígenas han establecido —desplegando de manera operativa sus valores solidarios y de reciprocidad— estrategias propias para enfrentarse al coronavirus apoyándose también en sus prácticas comunitarias y sus conocimientos tradicionales. El capítulo doce que pone fin al libro retoma lo apuntado en la última parte del capítulo siete, pero ahora con un alcance mayor y para ello me centro en algunas aportaciones que los pueblos indígenas pueden realizar al conjunto de la Comunidad Internacional. Con ello ofrezco una reflexión de esperanza ya que desde lo que denomino utopía indígena, considero que podemos encontrar elementos teóricos y prácticos tendentes a reforzar procesos contrahegemónicos y emancipadores llamados a contribuir a la construcción de un mundo mejor. Estoy seguro de que a todos los que nos une un anhelo de fraternidad, solidaridad y justicia social, defendemos el reconocimiento de la diversidad humana en todas sus manifestaciones y mantenemos un compromiso con la sostenibilidad ambiental, encontramos en los pueblos indígenas un ejemplo de resistencia, resiliencia, valores y prácticas colectivas de buen vivir. Y con ello nos ayudan a imaginar y construir modelos alternativos de vida y de relación entre los seres humanos y entre estos y la naturaleza. Así intento reflejarlo en el capítulo final. Para terminar la primera parte de esta introducción vayan unas palabras de agradecimiento. En primer lugar, a todos aquellos/as líderes y profesionales indígenas, de centenares de culturas y pueblos diferentes, con los que he contactado, colaborado y en muchas ocasiones generado duraderas relaciones de amistad, en mis experiencias de trabajo de campo en distintas regiones, durante mi actividad en diferentes foros internacionales dedicados a la situación de los pueblos indígenas y en mi labor docente de postgrado especializada en derechos colectivos y cooperación internacional. Son ellas y ellos los que han hecho
han vuelto a una situación de aislamiento, rompiendo así las relaciones de contacto que pudieran tener con dichas sociedades. Vid. ALBERTOS, C. y MARTÍN. C. Guía de conceptos clave para el trabajo con pueblos indígenas, BID, Washington, 2021, página 8 citando el informe sobre estos pueblos elaborado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en el año 2013. Introducción
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posible este libro con su conocimiento y la generosa transmisión de su experiencia a través de entrevistas, su asistencia a mis clases, conversaciones informales y en general compartiendo información conmigo a través de diferentes vías… En gran parte es su voz, de resistencia y esperanza, la que se “escucha” en las páginas que siguen. Agradezco especialmente todo lo aprendido gracias a las conferencias impartidas por Mirna Cunningham, Luis Maldonado, Otilia Lux y otros profesores indígenas que han colaborado habitualmente con el Título de Experto, Derechos Humanos y Cooperación Internacional, postgrado que codirijo en la Universidad Carlos III de Madrid desde el año 2007. Todos ellos integrantes de la Cátedra Indígena de la Universidad Indígena Intercultural del Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe, organización internacional de referencia en este campo de especialización, en la que asumí la secretaría general técnica en el año 2015. También quiero agradecer el apoyo de Adriana Sánchez, Carolina Feuermann, Diego Battistessa y Ángeles Ávila investigadores y personal del Instituto de Estudios Internacionales Francisco de Vitoria y de la Cátedra de Pueblos Indígenas que dirijo desde el año 2015 en la Universidad Carlos III de Madrid. Con Adriana y también con la antropóloga Ana Grigera, me embarqué en su momento en un estudio sobre el desarrollo económico de los pueblos indígenas cuyas conclusiones he retomado en parte en algunos pasajes de este libro. Por supuesto a mi colega y gran amigo, el profesor Carlos Fernández Liesa (con quien comparto la dirección de la Cátedra de Pueblos Indígenas) al también amigo, el profesor Cástor Díaz Barrado y a la directora de nuestro Instituto, la profesora Monserrat Huget, quien siempre ha apoyado las actividades de docencia e investigación aplicada sobre pueblos indígenas y con quien como en los casos anteriores me une una relación de profunda amistad. Además, este libro se ha nutrido muy especialmente del trabajo colaborativo que he desarrollado durante el año 2020 y el primer semestre de 2021 con los siguientes antropólogos: la investigadora Ana Pinilla, Carmen Albertos, alta funcionaria de la Unidad de Género y Diversidad del Banco Interamericano de Desarrollo y Carlos Perafán, especialista de primer nivel con una amplia y dilatada experiencia y del que he aprendido mucho en múltiples reuniones de trabajo y conver22
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