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D. MANUEL VARELA LAS RAZONES DE LA CRISIS Y LOS CIMIENTOS DE LA RECUPERACIÓN

Directora ANA CRISTINA MINGORANCE ARNÁIZ

Valencia, 2013


Copyright ® 2013 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de los autores y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com (http://www.tirant. com).

© Ana Cristina Mingorance y otros

© TIRANT LO BLANCH EDITA: TIRANT LO BLANCH C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email:tlb@tirant.com http://www.tirant.com Librería virtual: http://www.tirant.es ISBN: 978-84-9033-6 - MAQUETA: PMc Media Si tiene alguna queja o sugerencia envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia por favor lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro Procedimiento de quejas.


AUTORES DE LA OBRA Antonio Mª Ávila Álvarez

Director Técnico de la Federación de Gremios de Editores de España

Begoña Barruso Castillo

Profesora de Economía Aplicada de la Universidad CEU San Pablo

Francisco José Blanco Jiménez

Profesor titular de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos

Inés Martín de Santos

Profesora investigadora de la Universidad Técnica de Ambato

Ana Cristina Mingorance Arnáiz

Profesora de Economía Aplicada de la Universidad CEU San Pablo

Pablo Moreno

Técnico Comercial y Economista del Estado

Margarita Navarro Pabsdorf

Carmen Calderón Patier

Profesora Ayudante Doctora de la Universidad de Granada

Antonio Calvo Bernardino

Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad CEU San Pablo

Antonia Calvo Hornero

Profesora Titular de Economía Aplicada de la UNED

Mª Carmen Ceña Jodrá

Universidad Comillas – ICADE

Eduardo Cuenca García

Catedrático Emérito de Economía Aplicada UNED

José Ramón de Espinola

Profesor Titular de Economía Aplicada UAM Organización Económica Internacional (OEI).

Profesora de Economía aplicada de la Universidad CEU San Pablo Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad CEU San Pablo Catedrática de Economía Aplicada UNED Profesora de CUNEF

Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Granada Universidad Comillas – ICADE

José Alberto Parejo Gámir Amelia Pérez Zabaleta Antonio Javier Ramos Jaime Requeijo

José Manuel Revuelta Lapique Pedro Rivero Torre

Miguel Ángel Díaz Mier

Universidad Complutense de Madrid y Miembro de la Real Academia de Doctores

Juan José Durán Herrera

Catedrático de Economía Aplicada

Ana Fernández-Ardavín

Former Controller of the Inter-American Development Bank

Milagros García Crespo

Técnico Comercial y Economista del Estado

Mónica Goded

Catedrático Emérito de la Universidad de Alcalá de Henares

Miguel González-Blanch

Catedrático Emérito de la Universidad Complutense y Universidad CEU San Pablo

Juan E. Iranzo

Profesor titular de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos y Team Europa

Profesor Emérito de la Universidad de Alcalá de Henares Catedrático de la UAM

Profesora Contratada Doctora de la Universidad del Rey Juan Carlos Catedrática Emérita de Política Económica Profesora de la Universidad Internacional de La Rioja y de Comillas-ICADE Profesor Titular de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos Decano Presidente del Colegio de Economistas de Madrid

Ángel Luis López Roa

Consejero Ejecutivo del Banco de España y Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Complutense

Luis Rodríguez Saiz Ugo Sacchetti

Juan Varela Donoso

Félix Varela Parache Juan Velarde Fuertes Javier Wrana

Joaquín Zamorano Valiña Profesor de CUNEF


Índice Índice PRÓLOGO.......................................................................................................... 15 MANUEL VARELA PARACHE. ECONOMISTA............................................... 19 Juan Varela Donoso

Técnico Comercial y Economista del Estado En colaboración con Luis Martí Espluga y Ugo Sacchetti

LAS GRANDES CRISIS FINANCIERAS EN ESPAÑA....................................... 33 Milagros García Crespo

Catedrática Emérita de Política Económica

LA CRISIS FINANCIERA Y LOS EFECTOS EN EL EUROSISTEMA: LA CRISIS DE DEUDA SOBERANA.................................................................... 43 Antonia Calvo Hornero

Catedrática de Economía Aplicada UNED

LA CRISIS FINANCIERA ACTUAL: ASPECTOS DESTACADOS................... 55 Félix Varela Parache

Catedrático Emérico de la Universidad de Alcalá de Henares

LA OEI Y EL SISTEMA DE NACIONES UNIDAS ........................................... 65 José Manuel Revuelta Lapique

Profesor Titular de Economía Aplicada UAM Organización Económica Internacional (OEI)

UN NUEVO ORDEN ECONÓMICO INTERNACIONAL............................... 75 Ángel Luis López Roa

Consejero Ejecutivo del Banco de España y Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Complutense

Pablo Moreno Técnico Comercial y Economista del Estado

CONDENSED CRITICAL EVALUATION OF PAST PERFORMANCE........... 83 Ugo Sacchetti

Former Controller of the Inter-American Development Bank

LA UNIÓN MONETARIA QUE HEMOS FORMADO..................................... 91 Mª Carmen Ceña Jodrá y Joaquín Zamorano Valiña Profesores de CUNEF


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Índice

LA CONCIENCIA INTERNACIONAL SOBRE LOS PAÍSES MENOS ADELANTADOS...................................................................................................... 95 Eduardo Cuenca García

Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Granada

Margarita Navarro Pabsdorf Profesora Ayudante Doctora de la Universidad de Granada

LOS RETOS DE LA AYUDA OFICIAL AL DESARROLLO EN TIEMPO DE CRISIS.............................................................................................................. 105 Ana Fernández-Ardavín

Profesora contratada-doctora de la Universidad Rey Juan Carlos

Mónica Goded Doctora en Economía. Profesora de la Universidad Internacional de La Rioja y de Comillas-ICADE

EL TALÓN DE AQUILES DE LA ECONOMÍA ESPAÑOLA........................... 119 Jaime Requeijo

Catedrático Emérito de Economía Aplicada UNED

EL PROBLEMA DE LA DEUDA PÚBLICA EN ESPAÑA................................. 129 Javier Wrana

Profesor titular de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos y Team Europa

COMPETITIVIDAD Y ENDEUDAMIENTO DE LA ECONOMÍA ESPAÑOLA: ALGUNAS REFLEXIONES............................................................................. 143 José Ramón de Espinola Antonio Javier Ramos

Universidad Comillas – ICADE

EL ESTADO DEL BIENESTAR EN LA EUROPA DEL SIGLO XXI ............... 157 Begoña Barruso Castillo Carmen Calderón Patier

Profesoras de Economía Aplicada de la Universidad CEU San Pablo

SITUACIÓN DEL EMPLEO EN ESPAÑA: LAS POSIBILIDADES DE FUTURO..................................................................................................................... 179 Luis Rodríguez Saiz

Catedrático de Economía Aplicada

Ana Cristina Mingorance Arnáiz Profesora Agregada de Economía Aplicada de la Universidad CEU San Pablo

LA DEPENDENCIA ENERGÉTICA DE ESPAÑA............................................. 203 Pedro Rivero Torre

Universidad Complutense de Madrid y Miembro de la Real Academia de Doctores

CAMBIOS ESTRUCTURALES Y PROCESO DE REFORMA DEL SISTEMA FINANCIERO ESPAÑOL POR LA CRISIS FINANCIERA RECIENTE........ 213 Antonio Calvo Bernardino José Alberto Parejo Gámir

Catedráticos de Economía Aplicada de la Universidad CEU San Pablo


Índice

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LA DESREGULACIÓN DE LA ECONOMÍA.................................................... 233 Juan Velarde Fuertes

Catedrático Emérito de la Universidad Complutense y Universidad CEU San Pablo

LOS VIVEROS DE EMPRESAS COMO UNA SALIDA DE LA CRISIS............ 243 Francisco José Blanco Jiménez Miguel González-Blanch

Profesores titulares de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos

PERSPECTIVA DE LAS EMPRESAS MULTINACIONALES EN LA SUPERACIÓN DE LA CRISIS DE LA “GRAN RECESIÓN”........................................ 259 Juan José Durán Herrera

Catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid

MANUEL VARELA: IMPULSOR DE LA COMPETITIVIDAD ESPAÑOLA... 273 Juan E. Iranzo

Decano Presidente del Colegio de Economistas de Madrid

UN REPASO DE LA POLÍTICA COMERCIAL EXTERIOR EN ESPAÑA ..... 281 Miguel Ángel Díaz Mier

Profesor Emérito de la Universidad de Alcalá de Henares

Antonio Mª Ávila Álvarez Director Técnico de la Federación de Gremios de Editores de España

HACIA UNA POLÍTICA AMBIENTAL INTERNACIONAL............................ 293 Amelia Pérez Zabaleta

Profesora Titular de Economía Aplicada de la UNED

ECONOMÍA Y HUMANIDADES....................................................................... 301 Inés Martín de Santos

Profesora investigadora de la Universidad Técnica de Ambato

DISCURSO DE D. MANUEL VARELA PARACHE EN EL ACTO DE INVESTIDURA COMO COLEGIADO DE HONOR DEL COLEGIO DE ECONOMISTAS............................................................................................................. 309


Prólogo D. Manuel Varela Parache, aunque nació en Madrid, en 1926, siempre se sintió muy vinculado a Galicia. Se licenció en Derecho y Economía en la Universidad Complutense, obteniendo el máximo grado universitario (doctorado) en ambas titulaciones, primero en Ciencias Económicas en 1953, en la Universidad Complutense de Madrid, y poco después, en 1961, en Derecho por la Universidad de Valladolid. Este doble doctorado ya nos da a entender el tipo de persona que era D. Manuel Varela, y también la activa vida profesional que desarrollaría. Desde 1951 fue Técnico Comercial y Economista del Estado, ocupando diferentes cargos en la Administración Pública. Con 31 años fue nombrado Secretario General Técnico del Ministerio de Comercio, lo que le llevó a diseñar, junto a otros economistas del Ministerio de Hacienda y del Banco de España, y con el apoyo de los organismos internacionales, el Plan de Estabilización de 1959 que marcó un antes y un después en la economía nacional. Este hecho se convirtió en el inicio de una carrera profesional a la que sólo su fallecimiento consiguió poner fin. Su espíritu liberalizador le hizo participar activamente en los procesos negociadores que condujeron a la entrada de España en el FMI, el Banco Mundial, el GATT, la UE y la OCDE. Asimismo, fue Gobernador Alterno del FMI, Asesor de la Presidencia del Instituto Español de Moneda Extranjera, Vocal del Comité de Transacciones Invisibles y Movimientos de Capital de la OCDE, Presidente de la Unión Internacional de Aseguradores de Crédito e Inversiones Internacionales y Consejero Ejecutivo del Banco de España. En la actividad privada fue Consejero, Vicepresidente y Presidente de Olivetti España, presidente de la Compañía Española de Seguro de Crédito a la Exportación (CESCE), Presidente de Infinorsa, y Consejero de Pirelli y del Banco Exterior de España. Pero por encima de todo fue docente, ligándose a la Universidad, como profesor ayudante, el mismo año en que aprobó las oposiciones de Técnico Comercial y Economista del Estado, y accediendo a la categoría de Catedrático de Organización Económica Internacional en 1965. Es en la Universidad donde se mantiene activo como Catedrático Emérito de la Universidad Complutense y de la Universidad CEU San Pablo hasta sus últimos días, pero también como Doctor Honoris Causa, primero por la Universidad de León, y después por la UNED y por el Ilustre Colegio de Economistas de Madrid. Esta actividad profesional tan profusa le hizo conocer a multitud de personas de muy variados ámbitos profesionales y de diferentes edades, y su per-


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Prólogo

sonalidad abierta, honesta y sencilla, le llevaron a conservarlos como grandes amigos hasta el mismo momento de su muerte. Por eso, la puesta en marcha de esta obra no ha resultado fácil, y si bien la idea nace como un libro organizado y con un índice perfectamente estructurado, el tiempo ha obligado a que se haya convertido en un compendio de artículos adecuadamente elaborados. Son muchas las personas que pese a haber querido participar con una pequeña colaboración, no han podido hacerlo. La falta de espacio, o mi simple desconocimiento de su amistad con Manolo han impedido que me haya puesto en contacto con ellos. Mención especial en este sentido merece el caso de D. Joaquín Guzmán, quien pese a haber mostrado un enorme interés por participar en este libro homenaje, no pudo terminar su colaboración. La casualidad quiso que falleciese antes de que esta obra viese la luz. Entre los colaboradores de este libro se encuentra, su hijo Juan, quien amablemente ha escrito la parte más familiar y personal del libro. En ella nos cuenta la vida de Manolo Varela como economista, empezando por su etapa de estudiante en la Universidad Complutense, así como su afición por el fútbol y la hípica. La ayuda de dos grandes amigos de Manolo, Ugo Sacchetti (falleció a finales del mes de julio) y Luis Martí, ha resultado trascendental para la elaboración de algunas partes de este primer capítulo. Este último, que conoció a Manuel Varela el día que se examinaba de la oposición de Técnico Comercial del Estado (Manolo presidía su tribunal), dice de él que fue un jefe excepcional, capaz de minimizar los problemas económicos a términos de sentido común. Su hermano Félix, con quien Manolo compartió no sólo aficiones, sino también profesión, e innumerables publicaciones, ha querido rendirle homenaje con una colaboración sobre el origen de la crisis y la necesidad de regular el sistema financiero, dotándolo de una política macroprudencial. Si bien, fue el paso por la Universidad lo que permitió que muchos de nosotros conociésemos a Manolo, y su amabilidad y paciencia a la hora de enseñar, lo que nos llevó a cuidar su amistad. Son muchas las personas que le han buscado para pedirle consejo; baste nombrar el caso de D. Eduardo Cuenca, quien entabló amistad con Manolo cuando, al hacerse cargo de la asignatura de Organización Económica Internacional en la Universidad de Málaga, fue a visitarlo a Madrid para pedirle consejo sobre cómo enfocar la asignatura. A partir de ese momento no pudo dejar de cultivar su amistad con Manolo, al que el mismo califica de verdadero maestro y excelente persona. Estas mismas palabras son suscritas por D. Javier Ramos, alumno de Manolo en la Facultad y a lo largo de su vida, pues reconoce haberle utilizado como modelo a seguir en su propia tarea como docente. También Dª. Carmen Calderón, alumna de Manolo y de Dª Josefa Molina, habla de él con la cercanía y el cariño que sólo


Prólogo

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personas como Manolo son capaces de despertar entre sus alumnos. Destaca de él su calidad humana y docente, así como su gran generosidad, aunque sólo cuando, siendo profesora de la Universidad CEU San Pablo, tuvo la oportunidad de compartir con él aulas en calidad de docente, pudo descubrir que todo se sustentaba en su humildad, y ello pese a su gran valía profesional. Algunos le conocieron siendo ya profesores de la Universidad. Es el caso de D. Luis Rodríguez, que destaca de Manolo su serenidad y capacidad para concitar acuerdos y mantener la paz en una etapa muy turbulenta en la Universidad española. Si bien, es la coincidencia en diversos tribunales de Tesis y promociones de profesorado, lo que le llevó a afianzar esta relación. Similar trayectoria en su relación con Manolo siguió D. José Alberto Parejo, quien afirma que tuvo el tino de ficharle como profesor del Colegio Universitario Luis Vives CEU, siendo él Director del mismo. D. Antonio Calvo, Jefe de Estudios del Luis Vives por aquel entonces, tuvo la oportunidad de afianzar su relación con el que fue su profesor en la Universidad, y pudo corroborar de primera mano cómo, los cimientos de su calidad docente se asentaban en su calidad humana, lo que hacía de Manolo, no sólo un magnifico profesor, sino también, uno de los más queridos por alumnos y profesores. Su cariño y pasión por la docencia es algo que destacamos todos los que, antes o después, y ya sea como profesor o como Director de Tesis, hemos sido sus alumnos, algunos ya jubilados, como D. José Ramón Espinola, quien destaca de Manolo su rigor científico, pero por encima de todo, su amabilidad y disposición para con los alumnos, lo que le llevó a invitarle, siendo ya Director del Departamento de Economía de ICADE, a impartir diferentes conferencias que siempre atendía con gran amabilidad. También Miguel Ángel Díaz Mier, quien, si bien le conoció en la Universidad, se topó posteriormente con él en el Tribunal de la Oposición de Técnicos Comerciales del Estado, lo que le llevó a entablar una amistad de años. Pero también otros muchos que seguimos en activo, y que podríamos denominarnos, si todavía estuviese de moda, la Escuela de D. Manuel Varela. Así, D. Javier Wrana, alumno de doctorado de Manolo, recuerda las conversaciones que, sobre la inserción de España en el contexto económico mundial, mantuvo con Manolo, y de las que por mucho que las oyeses, siempre era posible aprender, e incluso sorprenderte. Dª. Antonia Calvo, afirma que si hoy es profesora universitaria es por Manolo, su calidad personal y su capacidad de comunicación, la llevaron a decidir quedarse en la cátedra de Organización Económica Internacional, y de ese modo afianzar su relación con un entrañable amigo.


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Prólogo

Su dilatado curriculum, y su calidad docente, quedan ensombrecidos, como destaca Dª. Milagros García Crespo, por su enorme categoría humana. Su cercanía, su bondad y su sencillez son claras pruebas de ello. Dª. Begoña Barruso afirma que fue una persona generosa con sus conocimientos y su tiempo, que apoyó siempre a los suyos, les escuchaba y aconsejaba, involucrándose de lleno en los problemas de su gente. Así, lo reconocen D. Juan Velarde, para quien Manolo era una persona que siempre se entregaba por completo a quien a él se acercaba, y D. Juan José Durán, que valora su amistad con Manolo como una de las relaciones más destacadas, de magisterio y generosidad, de las que ha disfrutado, considerándole, tras 25 años de amistad, un gran apoyo, no sólo en los temas profesionales, sino también en los personales; y también, D. José Manuel Revuelta, para quien Manolo siempre demostró ser amigo de sus amigos. De forma similar se pronuncia Dª. Mónica Goded, doctoranda de Manolo, y del que destaca su capacidad para involucrarse, para hacerte avanzar y mejorar, así como para ayudarte a reforzar la autoestima. Cariñosamente recuerda de Manolo su caótico despacho, todo lleno de libros, pero dónde siempre era capaz de encontrar lo que buscase. La admiración y respeto que todos los que le conocimos sentimos por él, la ponen de manifiesto Dª. Margarita Navarro, quien un día decidió unirse a su grupo de seguidores, y desde entonces, no dejó de sentir el apoyo de Manolo; y D. Pablo Moreno, que destaca de Manolo su afable trato personal, lo que le permitía dejar huella en todas las personas que tuvimos el privilegio de conocerle. Algunos tuvieron la fortuna de conocerle antes de llegar a la Universidad, es el caso de Dª. Amelia Pérez Zabaleta, amiga de una de las hijas de Manolo, y también de uno de sus sobrinos, y del que dice que se convirtió en un bastión en su orientación profesional. Mayor fue aún la fortuna de Dª. Inés Martín, que tiene el orgullo de ser casi como una hija más de Manolo, pues fue él quien la conoció al poco tiempo de nacer, y también el que le acercó el mundo de la economía. A nivel personal, poco me queda por añadir a lo ya dicho por otros. Como alumna y doctoranda suya que fui, tuve el privilegio de compartir con él un tiempo que ahora se me antoja corto. Fue una persona honesta e íntegra, que contaba con la cualidad de ver siempre las cosas positivas de todo, y cuya calidad humana le llevó a saber respetar a todo el mundo. Siempre tenía las palabras apropiadas para, en los momentos difíciles, transmitirte la tranquilidad que necesitabas, y en los buenos, hacerte poner los pies en el suelo. Quizás por eso, y como dice D. Luis Rodríguez “Cuando sea mayor quiero ser como Manolo Varela”.


Manuel Varela Parache. Economista Juan Varela Donoso1

Técnico Comercial y Economista del Estado En colaboración con Luis Martí Espluga y Ugo Sacchetti

I. ESTUDIOS Y AFICIONES Manuel Varela nació en Madrid el 23 de mayo de 1926. Realizó sus estudios escolares en Madrid y, durante la guerra civil, en La Coruña. Acabada su etapa escolar, decidió estudiar Derecho. Semanas después de matricularse vio una ventanilla para inscribirse en una nueva carrera llamada “Ciencias Políticas y Económicas”. Le dijeron que tenía dos secciones: una con matemáticas (Económicas) y otra sin matemáticas (Políticas). Su padre le dijo que le pagaría la matrícula de los estudios que tuvieran matemáticas. Era Octubre de 1943 cuando se iniciaron las clases de Derecho. Las de la carrera de Económicas no lo hicieron hasta principios de 1944. En palabras del profesor Juan Velarde (1974) “El 16 de febrero de 1944, Miércoles, tuvo lugar la primera clase normal de la Facultad de Ciencias Políticas y Económicas. El hecho pasó casi inadvertido. Sólo lo destacó y en primera página, el diario Arriba. Publicó al día siguiente una fotografía del Paraninfo de la Universidad de la calle San Bernardo abarrotado de alumnos. Tenía como pie: El Aula de la Facultad de Ciencias Políticas y Económicas, el primer día de clase”. La creación de esa Facultad fue, según Manuel Varela (y todos sus contemporáneos) “tardía”. Ya fue reclamada en voz alta por el profesor José María Zumalacárregui en su discurso de apertura del Curso 1919-1920 de la Universidad Literaria de Valencia, titulado: “Misión de la Universidad en la Vida Económica Contemporánea”. En él dijo: “La solución mejor, a mi entender, es la constitución de una Facultad exclusivamente de ciencias económicas, que dé la enseñanza amplísima de todo su contenido, incluyendo el mayor número posible de especialidades, y desde luego las que más interesen a cada región” Posteriormente, en 1933 publicó en la Revista Norma un artículo titulado:

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Agradezco a Juan Iranzo y a José María Pérez-Montero su información sobre las relaciones de Manuel Varela con el Colegio de Economistas de Madrid; y a Félix Varela y Luis Martí sus comentarios sobre el artículo.


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Juan Varela Donoso

“La Facultad de Ciencias Económicas y el sentido de la Universidad”, en el que decía: “¿Podremos ver realizado algún día este ideal? No creo que nadie lo haya deseado más que yo. Ha sido la ilusión de mi vida universitaria”. Asimismo, en 1946, en su discurso de recepción en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas titulado: “La Ley estadística en economía”, describía, dice Juan Velarde, el más desolador panorama existente al ocupar su cátedra universitaria: “Una cátedra de lección alterna en la Facultad de Derecho…Otro tanto se ofrecía a los alumnos en las Escuelas Especiales en la enseñanza superior. Y para licenciados, doctores, ingenieros, nada, absolutamente nada. Ni una cátedra de estudios superiores, ni una sección de especialidad, ni seminarios, ni institutos de investigación…Nada…Se podría decir que para que en tales condiciones hubiera economistas en España, sería preciso creer en la generación espontánea”. Pues bien, con la creación de la Facultad en la Universidad Complutense de Madrid se posibilitó que los economistas españoles surgidos por “generación espontánea” pudieran pasar sus conocimientos a la primera promoción de economistas de carrera. Es esta una oportunidad de rendir homenaje a algunos profesores (la lista íntegra la desconozco) que participaron en aquella empresa, aun a costa de incurrir en omisiones injustas. Podemos así citar a los profesores José María Zumalacárregui (aunque Velarde nota que no estuvo en el curso fundacional), Valentín Andrés Álvarez, Manuel de Torres, Luis Olariaga, José Castañeda, Heinrich Freiherr von Stackelberg (alemán, pero que jugó un importante papel en el nivel de los estudios de esa Facultad) y Mariano Sebastián Herrador; sin olvidar, creo yo, al profesor Enrique Cansado, que le descubrió la Economía en un curso de verano a un joven estudiante de Derecho llamado Enrique Fuentes Quintana, que había sido suspendido por el profesor Zumalacárregui en la asignatura de Economía Política, y que, de resultas, se matriculó el curso siguiente en la nueva Facultad de Ciencias Políticas y Económicas. Se trataba, en palabras del profesor Fuentes Quintana refiriéndose a esos profesores, a sus antecesores y a los discípulos de estos, de “…economistas que sin contribuir a innovar el desarrollo del pensamiento económico, fueron buenos conocedores de los principios de la economía de su tiempo y aplicaron, con acierto, esos conocimientos para diagnosticar e interpretar los problemas que afectaban a la economía del país”. Más adelante se pondrá de manifiesto el aprovechamiento de los estudios de economía por parte de la nueva generación que, como dijo Manuel Varela, constataba la gran diferencia entre las ideas que aprendían en la carrera con la política económica que se aplicaba, y las políticas que se habían aplicado con anterioridad, en España. Durante sus estudios universitarios cumplió el servicio militar en las Milicias Universitarias con el empleo de Alférez. Con los amigos prosiguió su


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afición a la práctica del fútbol. Parece que se le daba bien. Antes de empezar la carrera había jugado en los juveniles del Real Madrid. “Tenía un disparo seco y raso como el de Puskas”, me dijo un ordenanza que había jugado con él. “Yo era extremo izquierdo, él era delantero centro. Era mejor que Cristiano Ronaldo, mucho mejor”; me dijo un señor que se sentó a mi lado en su funeral. En algunos partidos con amigos llegó a jugar con Di Stéfano, que se solía pasar por el campo de tierra cercano al estadio de Chamartín; preguntaba si podía jugar con ellos (entonces los profesionales no jugaban tanto como ahora) y, al decirle que sí, entraba en el campo y dirigía todo. Por ejemplo, formaba los equipos. “Vos vas con ellos”, le dijo una vez a uno, que se ofendió. Manuel Varela jugó al fútbol hasta que se casó. Desde entonces sólo practicó la hípica. Su padre era General de caballería, y un gran experto en adiestramiento de caballos y jinetes. Así que la equitación era el deporte “nacional” de la familia; de práctica obligatoria para sus hijos, aunque el que no fuese capaz de dominar a un animal de 600 kilos, podía elegir otra actividad extra-escolar a un nivel al menos cuasi-competitivo. El mus estaba incluido en la oferta; juego que nunca aprendió, cosa que nunca se explicaron sus familiares y amigos musolaris.

II. PRIMERAS EXPERIENCIAS PROFESIONALES En septiembre de 1948 obtuvo la Licenciatura en Ciencias Políticas y Económicas. Era entonces una carrera de cuatro años. Ese mismo año obtuvo la Licenciatura en Derecho. A partir de aquí, en su vida profesional se entrecruzan su vida académica y su carrera en la Administración. Emprendió estudios de doctorado en Ciencias Económicas, que culminó en 1953 (el doctorado en Derecho lo obtuvo en 1961 por la Universidad de Valladolid). En ese periodo, empezó el 6 de marzo de 1950 las oposiciones a Técnico Comercial del Estado, que aprobó en julio de 1951, siendo nombrado Jefe de Negociado de Primera Clase en la Dirección General de Comercio y Política Arancelaria, en el entonces Ministerio de Industria y Comercio. En ese mismo año inició su carrera docente como profesor ayudante de Don Manuel de Torres en Teoría Económica impartiendo Teoría del Dinero y Teoría del Comercio Internacional. Posteriormente, impartió Historia de las Doctrinas Económicas con Don Valentín Andrés Álvarez y un curso de Política Comercial y Técnica de Tratados Comerciales. En 1956 se hizo cargo de una nueva asignatura que aparece por primera vez en los planes de estudio de Economía: “Organización Económica Internacional”. En palabras de la profesora Antonia Calvo, esta decisión marcó


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Juan Varela Donoso

su futuro en la carrera docente y en el papel que más tarde desempeñó en sus puestos en la Administración del Estado y en la economía española. El 18 de noviembre de 1965 obtuvo el puesto de Catedrático Numerario de Universidad, ocupando la plaza de Organización Económica Internacional en la Universidad Complutense de Madrid. Volviendo a su carrera en la Administración, el 14 de junio de 1957 fue nombrado Secretario General Técnico por el Ministro de Comercio Alberto Ullastres Calvo, que era Catedrático de Historia Económica y, anteriormente, de Economía Política y Hacienda Publica. El cargo le había sido ofrecido a Enrique Fuentes Quintana, pero lo rechazó. Manuel Varela lo aceptó porque, en su opinión, no se podía abandonar a Ullastres ante la magnitud de la empresa que tenía en mente (el Plan de Estabilización). Su experiencia como Secretario General Técnico se extendió hasta febrero de 1965. La consideró como: “mi única veleidad política, y vacuna eficacísima en mi caso”. El gran logro económico de aquellos años en España fue la promulgación del Plan Nacional de Estabilización Económica en 1959. Se trataba de sustituir inflación, protección e intervención; por estabilización, liberalización y mayor utilización del mercado. Explicaba Manuel Varela que el Plan fue una obra colectiva a dos niveles. El nivel político (aprobación) y el nivel técnico (elaboración). Del nivel político se encargaron Alberto Ullastres, Ministro de Comercio, y Mariano Navarro Rubio, Ministro de Hacienda. A ellos correspondió vencer la oposición al Plan en el Gobierno y, en última instancia, de obtener la aprobación del “único elector”, en palabras de Juan Sardá. Es decir, de que aprobara cambiar la política económica, que era su política económica durante 20 años. Ambos sabían que los cambios, sobre todo si son importantes, requieren tiempo, por las consabidas inercias y resistencias. Tampoco conviene olvidar la ayuda de Fernando Castiella, Ministro de Asuntos Exteriores (y primer Decano de la Facultad de Económicas), y la de algunos Diplomáticos. El nivel técnico estuvo constituido por Manuel Varela, su equipo en el Ministerio de Comercio, que hizo las veces de Ministerio de Economía, en el que figuraban Enrique Fuentes Quintana, Luis Ángel Rojo, Félix Varela, Ramón Tamames y José Luis Ugarte; la Secretaría General Técnica del Ministerio de Hacienda; y el Servicio de Estudios del Banco de España, al frente del cual estaba el mencionado Juan Sardá, profesor de Economía formado en la London School of Economics. No hay que olvidar tampoco un tercer nivel: el exterior. En palabras de Ullastres: “el Plan hay que hacerlo desde fuera”. Se refería a los organismos


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internacionales: el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización Europea para la Cooperación Económica (OECE), fundamentales para la credibilidad y el éxito del Plan. Para ello, la firma del Acuerdo de Amistad y Cooperación con Estados Unidos en 1953 fue de gran importancia, porque el apoyo de este país fue esencial para entrar en el FMI y en el Banco Mundial en 1958, y para pasar en la OECE de observador a miembro de pleno derecho en 1959. Una vez dentro de estos organismos se pudo propiciar el empujón desde el extranjero para dar forma a la estructura técnica (el Plan) que materializara la decisión política que a juicio de Manuel Varela “ya estaba tomada” (a falta de la aprobación final de Franco). Efectivamente, el Plan de Estabilización culminó un periodo de contactos y de trabajos conjuntos para la integración en esos organismos económicos internacionales, que se iniciaron tras la firma del Acuerdo de Amistad y Cooperación con Estados Unidos en 1953. España necesitaba el apoyo técnico y financiero del FMI y de la OECE y durante seis “largos” años tuvieron lugar reuniones entre funcionarios españoles e internacionales. Estos últimos constataron, no sin cierta sorpresa, la buena preparación de sus colegas españoles, los nuevos licenciados en Económicas, que hablaban su mismo “lenguaje”. Por lo que se refiere en concreto a Manuel Varela, nombrado en 1958 Gobernador Alterno del FMI, fue el inicio de unas relaciones exitosas, que llegaron a verdadera amistad en algunos casos, con funcionarios del FMI y del Banco Mundial; lo cual me parece notable, tratándose de un español de los años 50 y de extranjeros entre los que había anglosajones, belgas, franceses, holandeses, italianos etc., de culturas bastante alejadas de la española en aquella época. En su momento, la profesora María Josefa Molina me transmitió su reflexión de que un rasgo distintivo de Manuel Varela con respecto a otros profesores españoles de su época fue su contacto habitual con economistas extranjeros. Un ejemplo de esto nos lo proporciona Ugo Sacchetti, entonces funcionario del FMI, del cual insertamos la siguiente nota escrita por él. “En 1959 tuve el privilegio de ser miembro de las tres primeras misiones del FMI a España, incluyendo la relativa al Plan de Estabilización, y de encabezar posteriormente dos misiones. Me impresionaron grandemente desde el principio las cualidades personales de Manuel Varela: su talento para la percepción rápida, su educada franqueza, su actitud abierta. Con el paso del tiempo empecé a apreciar sus cualidades profesionales, en circunstancias muy complejas. Pertenecía a un selecto grupo del Gobierno, que incluía al Ministro de Hacienda y al Ministro de Comercio, que creían firmemente en la apertura de España a Europa


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y al resto del mundo. Esta era una postura política e intelectualmente valiente, de dimensiones verdaderamente históricas, dadas las décadas anteriores de aislamiento político y económico; y dada la consabida oposición del Jefe del Estado. Como Secretario General Técnico del Ministerio de Comercio, Manuel Varela era el brazo derecho del Ministro Alberto Ullastres, y creo que el asesor en el que confiaba. Para la formulación y puesta en práctica de las políticas relacionadas con el Programa, los Ministerios de Hacienda y de Comercio jugaban papeles decisivos. En aquél entonces la política monetaria no era efectiva puesto que el Banco de España no era un banco central y no había una institución que regulase el crédito bancario. El Ministerio de Comercio desempeñaba un papel clave en lo referente al comercio internacional y a los controles económicos domésticos. Esto no era sólo en relación a las importaciones, las exportaciones y el tipo de cambio, incluyendo la paridad de la peseta; sino también, y de manera más importante, por la posición especial del país frente a dos organismos, el FMI y la entonces OECE, que debían proporcionar asistencia financiera. Y había un gran problema. España había solicitado ser miembro de pleno derecho de la OECE, un paso muy importante, y en aquel momento las dos instituciones presionaban al país en direcciones opuestas: la OECE insistía en el trato preferencial de las importaciones procedentes de sus miembros, mientras que el FMI insistía en políticas no discriminatorias. En medio estaba España en situación incómoda, igual que el Ministerio de Comercio. Esto requería hacer auténticos malabarismos, y a efectos prácticos recayó en Manuel Varela realizar esta tarea. Lo hizo con admirable competencia, destreza y diplomacia. Pude verlo directamente porque una misión de alto nivel de la OECE estaba en Madrid al mismo tiempo que la nuestra y estábamos enfrentados. En el curso de las negociaciones, y posteriormente, tuve la oportunidad de observar a Manuel Varela como economista profesional. No conocía, y no conozco, su formación, pero el hecho es que, en mi opinión, no estaba sometido a los principios de una ‘escuela’ en particular, fuera esta el keynesianismo, el monetarismo, la microeconomía al estilo austriaco etc.: era un economista completo que también unía conocimiento abstracto con dosis de pragmatismo. Con este activo contribuyó, estoy seguro, a la construcción del Plan, que fue un éxito. Creo que en las siguientes décadas Manuel Varela siguió sirviendo de forma efectiva en los sectores público y privado. España ha perdido a un hijo valioso; y yo he perdido a un amigo querido”. Un aspecto adicional que habría que destacar en los trabajos que condujeron a la elaboración del Plan de Estabilización es que era preciso llegar a un conocimiento lo más preciso posible de la economía española para poder diseñar cualquier reforma de la política económica. De ahí que se intentara reconstruir la evolución de las principales macromagnitudes de nuestra economía. Así, en 1958 se publicó la primera contabilidad nacional


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de España, referida al año 1954, elaborada siguiendo un sistema normalizado de cuentas. Fue elaborada por un equipo de economistas dirigidos por el profesor Manuel de Torres, bajo los auspicios del Ministerio de Hacienda. Los funcionarios de la Secretaría General Técnica del Ministerio de Comercio se encargaron de la elaboración de la cuenta de relaciones con el exterior. Posteriormente, la Secretaría General Técnica del Ministerio de Comercio se encargaría de elaborar las balanzas de pagos propiamente dichas para el periodo 1953-1958, y el Instituto de Estudios Fiscales, dependiente del Ministerio de Hacienda, se encargó de elaborar la contabilidad nacional hasta que esa competencia pasó al INE. La balanza de pagos se elaboró con los datos de entradas y salidas de divisas procedentes del registro de datos del Instituto Español de Moneda Extranjera (IEME), corregidos con informaciones referentes a la ayuda norteamericana obtenidas de la Comisión Delegada del Gobierno para la cooperación hispano-norteamericana. Como sabemos, la serie de Contabilidad Nacional del INE arranca de 1964. Sin embargo, el trabajo arranca de antes (no olvidemos tampoco los esfuerzos que se hicieron durante la República) y creo que éste es lugar de rendir homenaje a los economistas que con su duro trabajo de aquellos años obtuvieron la primera información cuantitativa disponible sobre la evolución del sector exterior, y de la economía española en general, en los períodos inmediatamente anterior y posterior al Plan de Estabilización; especialmente en nuestros días en los que disponemos de abundantísima información económica. El Plan de Estabilización de 1959 fue un éxito y el Fondo Monetario Internacional lo puso de ejemplo a seguir durante muchos años para los países que solicitaron su ayuda. La contracción de la economía española que tuvo lugar en el corto plazo duró menos de lo esperado y durante la siguiente década la economía española registró altas tasas de crecimiento. Fueron muchos los factores que coadyuvaron a este resultado. Sin duda, el ciclo expansivo en el que estaban embarcadas las economías occidentales fue importante. Pero también lo fue el hecho de que las reformas importantes no se hicieron a medias. Por poner un ejemplo, fue fundamental fijar un tipo de cambio realista de la peseta, y éste era un tema en el que la presión política hubiera llevado a una paridad sobrevaluada.

III. LOS AÑOS SESENTA Y SETENTA Manuel Varela cesó como Secretario General Técnico del Ministerio de Comercio el 10 de febrero de 1965. Fue nombrado Jefe de Sección en el


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Gabinete de la Balanza de Pagos. Recordemos que en noviembre de ese año ganó la Cátedra de Organización Económica Internacional en la Universidad Complutense de Madrid. Siguió siendo Gobernador Alterno del FMI hasta 1970. En esta condición, acompañó a los distintos Ministros de Comercio que se sucedieron (incluso más allá de 1970) a las Asambleas Anuales del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial. Su amplia agenda de contactos y amistades en el Fondo y en el Banco hizo que sus gestiones fueran bastante eficaces a la hora de concertar reuniones de alto nivel entre las autoridades españolas y las internacionales. A su vez, estas experiencias le enriquecían en su faceta de académico experto en Economía Mundial que se tradujo, entre otras cosas, en la publicación de libros sobre el sistema económico internacional. En su doble condición de funcionario y profesor, Manuel Varela continuó promoviendo una cultura de modernización y de apertura al exterior de la economía española en todos los ámbitos que pudo, que fueron bastantes. Así, por ejemplo, en 1963 formó parte del equipo docente que se encargó de la formación del Príncipe Juan Carlos. Más adelante, en 1991 y 1992 estuvo en el equipo que completó la formación del Príncipe Felipe. Fue el iniciador de la primera corriente de estudiantes españoles de Economía a la Universidad de Minnesota. Siendo Ministro de Comercio Faustino García Moncó, Manuel Varela conoció al empresario del sector de la soja Dwayne Andreas, importante accionista del National Bank de Minneapolis y con una Fundación que llevaba su nombre en la que Walter Heller, profesor en Minnesota y Presidente del Consejo de Asesores Económicos de los presidentes Kennedy y Johnson, era hombre clave. En una reunión, el señor Andreas preguntó qué podía hacer él por la economía española. Manuel Varela respondió que algo muy necesario era que economistas españoles estudiaran en universidades americanas. El señor Andreas respondió que anualmente dotaría dos becas para que dos estudiantes propuestos por Manuel Varela fueran a realizar estudios de posgrado a la Universidad de Minnesota. Las primeras propuestas las realizó Manuel Varela, de acuerdo con Luis Ángel Rojo. Los primeros estudiantes seleccionados para ir a la Universidad de Minnesota fueron Andreu Mas Colell y Antoni Bosch. Gracias a esa vía, y a la posterior proliferación de becas para estudiar en el extranjero, las facultades de Economía españolas se beneficiaron de los conocimientos de profesores doctorados en prestigiosas universidades extranjeras. Una parte no desdeñable de su tiempo la dedicó al Cuerpo al que pertenecía: los Técnicos Comerciales del Estado. En aquellos años era frecuente que muchos de los más brillantes estudiantes de Económicas (y de


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