Skip to main content

1_9788419471833

Page 1

derechos sociales y economía social Mientras lees estas líneas nuevos pueblos en España ingresan a la lista de riesgo de despoblamiento, otros avanzan hacia su desaparición por causa de bajas estrepitosas de la población. Al mismo tiempo, en capitales como Madrid, se concentran nuevos reglones sociales, conformados por una población inmigrante que no para de crecer y que llega, en una importante proporción, a afrontar las condiciones deplorables de vida que devienen del hacinamiento y la hiper-concentración urbana. Este libro está escrito con el desconcierto al que le precede la urgencia de entender y atender estos dos problemas. Como si se tratara de dos caras de una misma moneda que exige tanto respuestas públicas, como un análisis académico que evite los terrenos comunes.

Guillermo Andrés Duque Silva

derechos sociales y economía social

Voto inmigrante, democracia posnacional y agonismo político en España

En este caso, el desarreglo teórico frente a las circunstancias –aquel que nos genera la necesidad de ofrecer soluciones urgentes y discutir sobre la marcha un marco teórico– lejos de constituir un defecto nos da acceso a niveles de reflexión particulares; “nuevos terrenos” que superan los límites temáticos habituales en los estudios sobre la democracia y su porvenir. En consecuencia, en este libro no solo se alcanzan planteamientos teóricamente sólidos, sino propuestas disruptivas, aplicables aquí y ahora a través de la legislación y la acción política.

Guillermo Andrés Duque Silva

DEL RETO DEMOGRÁFICO AL RETO DEMOCRÁTICO

Este trabajo sobre el voto inmigrante en una España despoblada pone a la democracia en el centro del análisis y abre un nuevo capítulo en el debate sobre una hipotética desvinculación entre demos y nación.

derechos sociales y economía social

DEL RETO DEMOGRÁFICO AL RETO DEMOCRÁTICO

derechos sociales y economía social


DEL RETO DEMOGRÁFICO AL RETO DEMOCRÁTICO Voto inmigrante, democracia posnacional y agonismo político en España


COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT LO BLANCH María José Añón Roig Catedrática de Filosofía del Derecho de la Universidad de Valencia

Ana Cañizares Laso

Marta Lorente Sariñena Catedrática de Historia del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid

Javier de Lucas Martín

Catedrática de Derecho Civil de la Universidad de Málaga

Catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política de la Universidad de Valencia

Jorge A. Cerdio Herrán

Víctor Moreno Catena

Catedrático de Teoría y Filosofía de Derecho. Instituto Tecnológico Autónomo de México

José Ramón Cossío Díaz Ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y miembro de El Colegio Nacional

María Luisa Cuerda Arnau Catedrática de Derecho Penal de la Universidad Jaume I de Castellón

Carmen Domínguez Hidalgo Catedrática de Derecho Civil de la Pontificia Universidad Católica de Chile

Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot Juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM

Owen Fiss Catedrático emérito de Teoría del Derecho de la Universidad de Yale (EEUU)

José Antonio García-Cruces González Catedrático de Derecho Mercantil de la UNED

José Luis González Cussac Catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Valencia

Luis López Guerra Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Carlos III de Madrid

Ángel M. López y López Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Sevilla

Catedrático de Derecho Procesal de la Universidad Carlos III de Madrid

Francisco Muñoz Conde Catedrático de Derecho Penal de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla

Angelika Nussberger Catedrática de Derecho Constitucional e Internacional en la Universidad de Colonia (Alemania) - Miembro de la Comisión de Venecia

Héctor Olasolo Alonso Catedrático de Derecho Internacional de la Universidad del Rosario (Colombia) y Presidente del Instituto Ibero-Americano de La Haya (Holanda)

Luciano Parejo Alfonso Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III de Madrid

Consuelo Ramón Chornet Catedrática de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad de Valencia

Tomás Sala Franco Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Valencia

Ignacio Sancho Gargallo Magistrado de la Sala Primera (Civil) del Tribunal Supremo de España

Elisa Speckmann Guerra Directora del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM

Ruth Zimmerling Catedrática de Ciencia Política de la Universidad de Mainz (Alemania)

Fueron miembros de este Comité: Emilio Beltrán Sánchez, Rosario Valpuesta Fernández y Tomás S. Vives Antón Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales


DEL RETO DEMOGRÁFICO AL RETO DEMOCRÁTICO Voto inmigrante, democracia posnacional y agonismo político en España

GUILLERMO ANDRÉS DUQUE SILVA

tirant lo blanch Valencia, 2023


Copyright ® 2023 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito del autor y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com.

© Guillermo Andrés Duque Silva

© TIRANT LO BLANCH EDITA: TIRANT LO BLANCH C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email:tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es ISBN: 978-84-1947-183-3 MAQUETA: Tink Factoría de Color Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/ empresa/politicas-de-empresa nuestro procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf


ÍNDICE INTRODUCCIÓN...................................................................................

9

Capítulo 1 UN CONCEPTO DE CIUDADANÍA GLOBAL QUE VEA MÁS ALLÁ DE LO POLÍTICAMENTE CORRECTO 1. La ciudadanía como finalidad y la ciudadanía como medio de integración..................................................................................................... 2. Mover la frontera de conocimiento alcanzada por Javier De Lucas..... 3. El pluralismo en serio.… y nada más..................................................

19 26 33

Capítulo 2 LA DEMOCRACIA POSNACIONAL DESDE UN ENFOQUE AGONÍSTICO 1. 2. 3. 4.

Cuestionar el consenso y resignificar el conflicto en las democracias... Lectura crítica a la democracia posnacional de Habermas.................. La integración política como significante vacío posnacional............... Corto circuito en la teoría de la democracia radical: ¿Un Otro-que-es parte-de-Nosotros?............................................................................. 5. La inmigración en Europa como parte del demos constituyente..........

43 49 52 57 59

Capítulo 3 EL VOTO INMIGRANTE EN ESPAÑA: ANÁLISIS JURÍDICO Y POSIBILIDADES DE REFORMA 1. La ciudadanía europea contra la soberanía de Westfalia..................... 2. Aspiraciones de ciudadanía cívica extracomunitaria........................... 3. Derechos políticos de los inmigrantes en la UE desde una perspectiva comparada.......................................................................................... 4. Dilema y oportunidad: la soberanía nacional se retira del espacio público local europeo.............................................................................. 5. Reconocimientos teóricos con limitaciones prácticas: el derecho de voto de los extranjeros en España....................................................... 6. Paradojas y asimetrías en la aplicación criterio de reciprocidad para el voto extranjero en España.................................................................. 7. Elecciones locales en España ¿Un sistema vedado de castas “ciudadanas”?..................................................................................................

64 66 69 76 80 81 85


8

Índice

8. Situación de los derechos políticos complementarios al voto de los extranjeros en España......................................................................... 9. Reformas jurídicas posibles para ampliar el reconocimiento del voto inmigrante en España..........................................................................

88 92

Capítulo 4 DEMOCRACIA Y REPOBLAMIENTO: LOS SOLICITANTES DE PROTECCIÓN INTERNACIONAL COMO SEMILLAS DE UNA NUEVA CIUDADANÍA 1. Democracia y recomposición social, demográfica y territorial............. 2. La inmigración latinoamericana ante la “España vaciada” y el reto demográfico: Posibilidades de interacción........................................... 3. ¿Populismo territorial o revitalización de la democracia en las regiones? Nueva savia electoral para la España rural..................................

103

CONCLUSIÓN........................................................................................

125

BIBLIOGRAFÍA.......................................................................................

135

107 112


INTRODUCCIÓN Eduardo Galeano decía con cierto desdén frente a las elecciones en los sistemas democráticos liberales que: si el voto cambiara algo seguramente ya estaría prohibido. Es natural que esta frase despierte una actitud desesperanzadora entre quienes tienen, en efecto, el derecho de voto. Desde luego, el rito electoral que se repite cada cierto tiempo en los países democráticos no parece incidir con suficiencia en los cambios estructurales que requiere hoy la humanidad, incluso, para conservarse como especie: como las tremendas desigualdades que genera el capitalismo o la destrucción constante del planeta. Sin embargo, hay otra interpretación de la misma frase que suele pasar desapercibida y que queda en evidencia cuando la sentencia de Galeano llega a oídos de quienes siendo parte de una sociedad, ahora mismo tienen prohibido el derecho de votar. En efecto la prohibición, ya no hipotética sino real, en esta segunda lectura nos indica algo menos obvio sobre el derecho de voto y es que, seguramente, el impedimento de elegir y ser elegidos que afrontan algunas personas, como los inmigrantes en los Estados del primer mundo, se fundamenta en el dato probable de que: si gozaran de tal derecho, realmente cambiarían mucho las cosas. El asunto tiene una importancia mayor a la denuncia de la actual ineficiencia del voto de quienes lo tienen reconocido como un derecho y nos remite a la demanda de ampliación del privilegio de sufragar hacia quienes, hoy, no pueden elegir el destino del país al que pertenecen y en el que viven. Entonces, incluso la ineficiencia del voto y su horizonte normativo, en conjunto adquieren un mayor significado: no es que el voto per se no cambie nada, es que no llega a todas las personas como un derecho precisamente porque, si se extendiera universalmente, lo cambiaría todo. La cuestión se aclara si pensamos en el voto de los inmigrantes en algunos de los Estados que dirigen la economía global. No es gratuito que, en los Estados Unidos, una sociedad construida a fuerza de inmigración, el derecho de votar a la presidencia para un inmigrante solo se obtenga después de catorce años de residencia legal; la obtención de la ciudadanía estadounidense y una mayoría de edad que se alcanza solo a los treinta y cinco años. Estados Unidos aporta tan solo un ejemplo de los requisitos excesivamente altos que se anteponen al ciudadano de origen extranjero para ejercer el derecho de voto; es un reflejo del, también excesivo, miedo que genera el voto inmigrante frente a la conservación de los órdenes establecidos. En suma, el impedimento para votar que tienen los inmigrantes en los países del norte global es, ante todo, una respuesta instintiva de preservación del statu quo que despliegan las élites políticas en las primeras


10

Guillermo Andrés Duque Silva

economías occidentales. Luego, hay razones suficientes para pensar que una ampliación democrática del derecho a votar en los Estados Unidos que permitiese elegir la presidencia a los inmigrantes con requisitos flexibles, como dos años de permanencia, por ejemplo podría cambiar radicalmente la política exterior estadounidense. ¿Aprobaría un constituyente ampliado como aquel la construcción de muros para separar México de Estados Unidos? ¿Un voto inmigrante ampliado respaldaría políticas de deportación y devolución en caliente o quizás la intervención militar de los Estados Unidos en sus propios países de origen? ¿En qué circunstancias los votantes inmigrantes permitirían que la política económica de su nuevo país, en este caso el estadounidense, establezca tratos comerciales con gobiernos corruptos y autoritarios que provocan, precisamente, el éxodo de su ciudadanía y quizás su propio exilio? Aquello que se trata de proteger con la prohibición del voto inmigrante es la dirección de un capitalismo global que, en el caso de Occidente, tiene que soportar a la democracia como su forma de gobierno y, por tanto, se ve compelido a inventar estratagemas para garantizar que los votos y la “representación” que se desprende de ellos sean consecuentes con sus intereses. De esa difícil tarea han surgido las decisiones que un día limitaron el derecho de voto a la mujer, a las personas sin propiedad y a aquellos no alfabetizados o, a los afrodescendientes y otros grupos étnicos: en la misma línea de censura se impide hoy a los inmigrantes el derecho de sufragio. La tesis del voto inmigrante busca explotar esa tensión entre capitalismo y democracia, llevándola al extremo, a través del reconocimiento de un poder de voz y de decisión de los pueblos oprimidos del sur global en la dirección política de las economías más desarrolladas. Si el capitalismo es un sistema que genera grandes asimetrías y esas desigualdades provocan, en muchos países, situaciones de injusticia extrema ante las que no queda más que huir; el voto de aquellos que han migrado refugiándose de la pobreza generaría un accountability excepcional en la política exterior de los Estados más desarrollados que les acogen, algo que necesariamente contribuiría al ideal de la justicia global. Hacia ese horizonte utópico se dirigen las líneas que componen este libro. Este estudio se propone analizar el presente y futuro de la participación política del inmigrante en la democracia europea, con un especial énfasis en España. El libro es un punto de partida para una reflexión que promete mantenerse y generar nuevas publicaciones y debates con un ámbito de aplicación mayor; por ahora, en esta obra hemos optado por centrarnos en el caso español. Los cuatro capítulos que componen el libro se ordenan de tal manera que pasamos de planteamientos teóricos y generales a casos más aplicados. La


Del reto demográfico al reto democrático

11

obra es un punto de partida en la reflexión del voto inmigrante que pondrá a España y su democracia en el centro del análisis, como un ejemplo de las reformas a los sistemas electorales y a la superación de la vinculación entre demos y nación, que podrían aplicarse en otros países de la UE1. En el caso español, nuestro análisis pretende ofrecer, además, una respuesta ius-filosófica a los retos que enfrenta el país y que se resumen en tres desafíos orientados a, nada menos, que la ingente tarea de recomponer su sociedad y salvar su Estado de bienestar. El primero de esos retos es, precisamente, la integración plena de una población inmigrante en crecimiento e hiperconcentrada en las grandes ciudades. España afronta el desafío de gestionar la integración plena de un grupo social que se ha multiplicado por 45 desde 20122 (El País, 2020): este conjunto de 277.000 personas ha arribado para pedir protección en España3. En ciudades como Madrid llegan a integrar, desde hace una década, algo que nos atrevemos a llamar como la “nueva clase social de los solicitantes de asilo”. En segundo lugar, España tiene el reto del repoblamiento de sus zonas rurales debido a que el 76,6% de los municipios tiene menos de 1.000 habitantes y enfrentan aumentos progresivos de despoblación el 70% de las cabeceras; el 63% de las ciudades pequeñas y más de la mitad de las capitales de las provincias4. En tercer lugar, y ligado a lo anterior, se encuentra el reto de ampliar la base demográfica de contribución al sistema pensional y de Seguridad 1

2

3

4

Esta monografía es resultado del proyecto de investigación Integración, Derechos Humanos y Ciudadanía Global, de la URJC financiado a través de la convocatoria de Subvenciones para proyectos de Investigación en materia de Ciudadanía Global y Cooperación Internacional para el Desarrollo 2020 (Ayuntamiento de Madrid). También es un resultado parcial del proyecto Ciudadanía global e integración: Gestión de la inmigración ante el reto demográfico y la lucha contra la despoblación en España, financiado por la Comunidad de Madrid a través de la convocatoria de concurrencia competitiva 2022 del Programa de “Fomento de la investigación para jóvenes doctorados” de la CAM con la Universidad Rey Juan Carlos. “España es el país de la UE con más peticiones de asilo por la presión de Latinoamérica”, en El País, 4-II-2020. Ministerio de Interior, Resoluciones de protección temporal. Avance mensual mayo 2022, Madrid, oficina de asilo y refugio, 2022, pág. 1-2. Subdirección General de Protección Internacional, Informe de actividad 2020, Madrid, oficina de asilo y refugio, 2021, pág. 11. Ministerio del Interior, Asilo en cifras 2020, Madrid, Subsecretaría del Interior, Dirección General de Política Interior, Subdirección General de Protección Internacional, Oficina de Asilo y Refugio, 2021, pág. 8-12. Ministerio del Interior, Asilo en cifras 2019, Madrid, Subsecretaría del Interior, Dirección General de Política Interior, Subdirección General de Protección Internacional, Oficina de Asilo y Refugio, 2020, pág. 6-9. Bandrés, E., & Azón, V., La despoblación de la España interior, Madrid, Funcas, 2021.


12

Guillermo Andrés Duque Silva

Social. Este desafío está estrechamente relacionado con el progresivo envejecimiento de la población española, el aumento de la esperanza de vida y las bajas tasas de fertilidad. Pues, alrededor de 9,28 millones de personas son mayores de los 65 años, es decir, el 20% de la población5 quienes además cuentan con una esperanza de vida que llega aproximadamente a los 83 años; algo que genera un matiz negativo al combinarse con una de las tasas de fertilidad más bajas de la UE, de apenas el 1,3%6. En consecuencia, aquello que impulsa la escritura de este trabajo, enfocado en el caso español, no es, precisamente un apetito intelectual selectivo y sosegado, sino el terror de ver en conjunción las consecuencias de las tres problemáticas anteriores asomándose en nuestro presente. Una amenaza que se concreta en el desaparecer de pueblos enteros por bajas estrepitosas de la población, mientras que, en capitales como Madrid, se concentran nuevos reglones sociales con una población inmigrante que no para de crecer y que llega, en una importante proporción, para pedir protección internacional y recibir a cambio, las condiciones de vida deplorables que devienen del hacinamiento y la hiper-concentración urbana. Eso hace que este libro esté escrito con el desconcierto al que le preceden la urgencia y la necesidad. Veremos que, lejos de ser un defecto, ese desarreglo teórico frente a las circunstancias nos permite acceder a niveles de reflexión particulares que superan los límites temáticos habituales en los estudios sobre la democracia y su porvenir. En esos “nuevos terrenos” no solo nos interesará alcanzar planteamientos teóricamente sólidos, sino aplicables a una realidad que demanda soluciones urgentes. Aquí se presentan argumentos filosóficos que justifican la redefinición del papel del Estado-nación en la democracia, de manera que las futuras unidades políticas, entre ellas la española, desvinculen etnos de demos; a través del reconocimiento de derechos políticos a los inmigrantes. Se defenderá que la forma de gobierno más idónea en el porvenir de España es la democracia posnacional-agonística y que el arquetipo de una nueva ciudadanía para dicha forma de autogobierno reposa en el inmigrante integrado políticamente. Para ello se plantea una estrategia argumentativa compuesta por cuatro capítulos. En el primero ponemos en cuestión la noción de ciudadanía global del cosmopolitismo ante la débil integración política del inmigrante que en esa perspectiva se contempla. En esta sección el diálogo teórico 5

6

Pérez, Julio; Abellán, Antonio; Aceituno, Pilar; Ramiro, Diego. “Un perfil de las personas mayores en España, 2020. Indicadores estadísticos básicos”. Madrid, Informes Envejecimiento en red número 25, 2020, pág. 10. “Las solicitudes de asilo en la UE se desploman a niveles de 2013” en El País, 29-XII2021.


Del reto demográfico al reto democrático

13

se establecerá, principalmente, con Javier De Lucas y su propuesta de integración cívica. La crítica a los pretendidos enfoques cosmopolitas, tomados en general, se sustenta en el altamente demandado reconocimiento del derecho de voto y otras formas de participación política en los inmigrantes, ausentes o pormenorizados en los enfoques globales de la justicia, algo que devela cierto fraude ante el compromiso con la pluralidad que debería tener un auténtico cosmopolita. De esa primera sección crítica pasamos a analizar los casos en los cuales la integración política de la inmigración ha sido asumida como parte de la agenda filosófica de algunos intelectuales. Nos centraremos, en la segunda sección, en el caso de Jürgen Habermas y su noción de democracia posnacional. En este capítulo anteponemos una crítica agonal fundamentada en Laclau y Mouffe, contra el voluntarismo de los sujetos políticos y la pretensión de autosuficiencia procedimental de Habermas. La propuesta democrática agonal nos conduce a analizar la noción de integración como un concepto vacío, cuyos márgenes se entretejen en las luchas hegemónicas y contrahegemónicas por construir un demos europeo posnacional. En este punto realizamos un aporte al enfoque de alteridad de la democracia radical al presentar el extraño caso de un Otro-que-es partede-Nosotros. El sintagma se refiere al inmigrante y su “presencia ausente” en las sociedades de Occidente. Analizaremos este caso a fondo desde la perspectiva de las oportunidades que ofrece el inmigrante a la politización de los públicos deliberativos y la construcción de una tribuna pública. En el tercer capítulo damos el paso al caso español, nos sumergimos en el análisis iusfilosófico de la censura al derecho de voto para el inmigrante en España. La estrategia argumentativa en este caso involucra partir de la legislación comparada en la Unión Europea, hacia el análisis del reconocimiento declarativo del derecho de participación política y la limitación práctica del sufragio de los extranjeros no europeos en España al nivel local. En este capítulo se presenta el espacio político de la municipalidad como el núcleo germinal de una nueva democracia, posnacional y agonística en España. Realizaremos un énfasis particular en el dilema de la soberanía nacional y su parcial retirada del espacio local europeo y español, como una oportunidad para reformular las prácticas democráticas “desde abajo”. En esta sección se pone en juego también el interés propositivo del libro arriesgándonos a plantear las reformas legislativas específicas que se requieren en España para otorgar el reconocimiento de los derechos políticos a los extranjeros. En la última sección situamos la reflexión del voto inmigrante en la actualidad española, en particular en la relación entre democracia y repoblamiento. Aquí nos nutrimos de los resultados de un proyecto de investi-


14

Guillermo Andrés Duque Silva

gación que, en dos años de trabajo de campo, nos permitió acceder a datos inéditos y representativos de la población de solicitantes de protección internacional en España. Nuestro objetivo en este capítulo es demostrar que estas personas, con rasgos formativos, laborales y culturales específicos y caracterizados por nuestro equipo de investigación; constituyen las semillas de una nueva ciudadanía para la España, en particular para la denominada “España vaciada”. En el capítulo cuarto analizamos el caso de la revitalización de la democracia en las regiones rurales de España y el riesgo u oportunidad que una inmigración integrada políticamente representa para el tradicional sistema electoral partidista. Esperamos comprobar que el revés insospechado de la frase de Galeano, el que hemos querido destacar en esta introducción es radicalmente cierto: el reconocimiento del derecho de voto, hasta ahora prohibido, para el inmigrante puede cambiar muchas cosas, en particular, puede hacer de los sistemas de gobierno de las sociedades europeas; verdaderas democracias, en el sentido cabal de la palabra. El poner en cuestión el alcance de la democracia en el continente que le ha servido de cuna, no es una osadía banal, sino una osadía necesaria, como aquella que sugiere en sus Proverbios y Cantares Antonio Machado y que nos recuerda el Catedrático Enrique San Miguel Pérez: la aspiración intelectual y vital auténtica nos conduce, irremediablemente, a vivir “en paz con los hombres y en guerra con [nuestras] entrañas”7. El debate acerca del derecho de voto para los inmigrantes, como todo desafío contemporáneo del Estado de derecho y la democracia, obliga a toda “sociedad a entrar en conflicto con sus entrañas, y a entrar en conflicto para conseguir la paz entre los seres humanos, es decir, el respeto al derecho del otro”8.

7

8

Citado por San Miguel, Enrique. “Prologo: Avanzar viendo lo que hay; construir inventando y creando lo que falta”, en: Enrique San Miguel, (Dir.) Derechos Humanos, Integración y Crisis Migratorias: Perspectivas Jurídicas, Históricas y Políticas, Valencia, 2022, Tirant Lo Blanch, pág. 13. Se refiere al provervio/cantar número XXIII de Antonio Machado. Ibídem, pág. 13.


Capítulo 1

UN CONCEPTO DE CIUDADANÍA GLOBAL QUE VEA MÁS ALLÁ DE LO POLÍTICAMENTE CORRECTO Comencemos reconociendo que hoy, en un momento histórico en el que la globalización amenaza con iniciar su ocaso, el adjetivo “global” se mancha, irremediablemente, con razonables cuestionamientos. La amenaza de un “desacople” de la economía rusa; el retorno de los discursos nacionalistas; la imposición de la que se ha llamado nueva economía de bloques y un capitalismo con características chinas obliga, a cualquier estudioso de las ciencias sociales, a poner en duda todo aquello que se pretenda global, impolítico y universal. Entre los valores que deben ponerse en cuestión se encuentra la llamada bandera cosmopolita. El cosmopolitismo y otras variaciones del ideal de ciudadanía global pierde vigencia a golpes de realidad; la pretensión de universalidad que ha defendido la versión liberal de la ciudadanía ha conocido sus límites y, entre otras cosas, revelan su impensada estrechez. Quizás no sea tarde para empezar a reconocer, con franqueza, que no es para nada fácil imaginar a un chino, un ruso o un indio hablando de la ciudadanía global como su identidad o asumiendo el cosmopolitismo como su bandera; aunque estas nacionalidades comprendan, desde hace siglos, más del 50% de la población y del territorio mundial. En el mismo sentido, tal vez estemos a tiempo para cuestionar que, seguramente, no sean los valores políticos y culturales de esas sociedades lo que han tenido en mente Thomas Pogge9, Zygmunt Bauman10 o Ulrich Beck11, por mencionar algunos autores, cuando hablaban de cosmopolitismo, ciudadanía global o democracia posnacional. Si nos ponemos al día con los cuestionamientos a la globalización que debimos realizar hace décadas adquiere sentido, en el terreno de la reflexión sobre la ciudadanía, una pregunta elemental que, general e inexplicablemente, ha permanecido ausente en los círculos de pensamiento occidentales: ¿por qué una ciudadanía puede llamarse “global” si al final reafirma los principios cívicos de una determinada parte del mundo…los de Occidente? 9 10 11

Pogge, Thomas, “World poverty and human rights”, Ethics & international affairs, number 1, 2005, 1-7. Bauman, Zygmunt. Modernidad líquida, México D.F, Fondo de cultura económica, 2015, pág. 30 Beck, Ulrich, What is globalization, Nueva Jersey, John Wiley & Sons, 2018.


16

Guillermo Andrés Duque Silva

La pregunta sobre el lugar de enunciación de la ciudadanía global y sus fines, es decir; la indagación sobre aquello que se espera de ella nos ubica frente a un cuestionamiento sobre el reconocimiento, sincero y desinteresado, de las diferencias en las sociedades contemporáneas y en la insistencia oculta en los enfoques eurocéntricos de la democracia. Si al final, lo que se ha buscado es reafirmar los principios ideológicos del liberalismo de los siglos XIX y XX europeos, por vías aparentemente novedosas como el de una ciudadanía global, hoy habría que, al menos, poner en cuestión los objetivos universales de esta pretendida perspectiva cosmopolita. En suma, si la noción de ciudadanía global es solo un medio que cubre, con el velo de lo políticamente correcto que ofrece el lenguaje inclusivo, nuevos caminos para reafirmar las viejas “verdades” del liberalismo, especialmente ahora que ese liberalismo parece caer en crisis, nuestro deber filosófico es analizar ese concepto críticamente. Ese deber es asumido en este capítulo, en el que se ponen en cuestión algunos de los elementos que componen el cuerpo argumentativo de la ciudadanía global o posnacional. Ni el punto de partida, ni el de llegada, será, cabe aclararlo, una defensa anacrónica de la perspectiva estado-céntrica y de la comprensión de la ciudadanía como un atributo que se desprende, necesariamente, de la nacionalidad. Por lo contrario, el enfoque defendido aquí consiste en reivindicar la construcción de la ciudadanía en el diálogo intercultural. La propuesta aquí defendida se ubica en el justo medio entre el absolutismo globalizante del liberalismo y el retrógrado estado-centrismo nacionalista. La clave en esta noción posnacional de la ciudadanía se encuentra en la diversidad, cultural e ideológica, que aporta la inmigración en las democracias occidentales. Esta nueva ciudadanía se presenta en este libro como la materia prima de una democracia que ve más allá de las identidades nacionales y de las, supuestamente universales, “verdades de Occidente”. En este libro se defiende que la integración política de los inmigrantes, con sus valores, identidades y puntos de vista sobre lo público, es la semilla de una nueva ciudadanía y democracia ajustadas a los desafíos del siglo XXI. Argumentaremos que las formas de vida y la comprensión de lo público de los grupos de inmigrantes, incluso aquellos provenientes de países en los que predominan ideologías contrarias al liberalismo, no solo pueden, sino que deben ser parte de lo que pretendemos que sea la ciudadanía, ya que son susceptibles de “tramitarse” democráticamente. En resumen, nos interesa defender una posición reivindicativa de la diversidad, incluso si ella transforma el orden constitucional del país de acogida a partir del surgimiento de nuevos antagonismos políticos. En síntesis, solo


Del reto demográfico al reto democrático

17

una ciudadanía que se sustente en una perspectiva abierta a la radicalidad puede ser catalogada como, genuinamente, democrática. En un primer momento vamos a explicar que la necesidad de superar el paradigma estatal y nacional de la ciudadanía surgida con el proceso de la globalización en el último tercio del siglo XX se ha transformado en una urgencia a partir de los hechos que han dado forma a la crisis de los refugiados en Europa desde 2015. En la primera parte del capítulo defenderemos que en lo profundo del discurso de la ciudadanía global se encuentra un retorno a las “grandes razones” de la moral liberal, presentes ya en Kant, de manera que salta a la vista la negativa a reconocer la “mayoría de edad”, por emplear el término kantiano, de las naciones árabes, asiáticas, latinoamericanas y africanas, por ejemplo; e integrar sus sistemas conceptuales y morales en la construcción de una ciudadanía posnacional en el norte global. Dicho temor se debe, fundamentalmente, a la insistencia en un error de interpretación de lo que significa la ciudadanía en una sociedad democrática: la distorsión ha consistido en reducir la ciudadanía a una categoría nominal, sustantiva y técnica que se separa de su praxis, de una ciudadanía como ejercicio, verbo o derecho a pertenecer a la ciudad y vivirla. Veremos que este error no es gratuito, es una reacción automática a la presión migratoria legal e ilegal que ha permitido a las sociedades de acogida, por un lado, librarse de la responsabilidad de administrar las demandas de grandes masas poblacionales y, por otra parte, eludir la responsabilidad de otorgar a estas nuevas fuerzas políticas el derecho a la participación. Ante esta forma predominante de comprender la ciudadanía en las políticas de los Estados ha emergido una posición crítica que aboga por una ciudadanía posnacional activa. En dicha réplica se destaca la posición más radical que propone una integración política de los inmigrantes. Jürgen Habermas12, Seyla Benhanbi13 y, prodigiosamente desde España, Javier De Lucas14, María Añon15 y Carlota Solé16 han propuesto que el pilar de 12

13 14

15 16

Habermas, Jürgen, “Inclusión: ¿incorporación o integración? Sobre la relación entre nación, Estado de derecho y democracia”, La inclusión del otro. Estudios de teoría política, Barcelona, Paidós, 1999, pág. 107-135. Benhabib, Seyla, Another cosmopolitanism, Oxford, Oxford University Press, 2008. De Lucas, Javier, “La integración de los inmigrantes: la integración política, condición del modelo de integración”, en J. de Lucas y L. Díez Bueso (coord.), La integración de los inmigrantes, Madrid, CEC, 2006. Añón, María, “Integración: una cuestión de derechos”, Revista Arbor CSIC, núm. 186, Madrid, 2010, pág. 625-638. Solé, C., Alcalde, R., Pont, J., Lurbe, K., & Parella, S., “El concepto de integración desde la sociología de las migraciones”, Publicación del Instituto Universitario de Estudios sobre Migraciones, número 12, Barcelona, 2002, pág. 9-41.


18

Guillermo Andrés Duque Silva

la integración de los inmigrantes en Europa debe ser el reconocimiento de derechos, entre ellos, los políticos. Para estos autores, el paso de una noción de ciudadanía nominal o técnica a una ciudadanía como ejercicio de derechos, solo puede darse tras el reconocimiento jurídico de garantías para la participación plena en la esfera pública a todos los actores que inciden en ella: incluidos los grupos de inmigrantes. En la segunda sección del capítulo reconstruimos los argumentos de uno de estos autores: el filósofo español Javier De Lucas. Explicamos su planteamiento de integración política de los inmigrantes como una respuesta parcialmente satisfactoria al problema identificado en la primera sección: la compresión de la integración como un problema de seguridad pública basado en una noción de ciudadanía estéril o puramente técnica. No obstante, en la tercera sección ponemos a prueba la propuesta de De Lucas respecto a su capacidad de integración política de los inmigrantes y nos detenemos en un punto crítico: los requisitos exigibles, según De Lucas, a los inmigrantes para ser parte de la comunidad política. En ese punto en específico encontramos que, De Lucas reconoce que hay una posición restrictiva basada en la imposición de un asimilacionismo de la cultura política: como los test de integración que buscan garantizar una lealtad en el inmigrante frente al orden constitucional de la sociedad de acogida. En el tercer apartado cuestionamos que esa posición, retroactiva y asimilacionista, no sea criticada con mayor radicalidad por De Lucas. La ausencia de una crítica a la noción de asimilación política resta contundencia a su propuesta y lo enfrenta, por omisión, a contradicciones respecto a la efectividad de una integración cívica de los inmigrantes en la que solo parece admisible un destino: la adopción de los principios liberales de la sociedad de acogida. Al finalizar el documento argumentamos que un verdadero “derecho de ciudadanía” en una sociedad democrática plural y posnacional debe considerar la posibilidad de ver incluidas en la esfera pública posiciones ideológicas, culturales y religiosas de todo tipo, en tal sentido, la exigencia de una asimilación política permanente no solo es banal, sino contradictoria con el pluralismo. Lo que debe hacerse, desde nuestra perspectiva, es aplicar una aculturación política transitoria que obligue, a la manera de un rito de pasaje, a los grupos de inmigrantes a aceptar las reglas del juego democrático, es decir los procedimientos e instituciones de participación de la sociedad de acogida, consientes que, en cualquier momento posterior, estos grupos intentarán imponer sus valoraciones sobre lo público y defender sus formas de vida en dichos canales de participación. Desde


Del reto demográfico al reto democrático

19

nuestra posición, el reto de una sociedad liberal no es censurar la defensa pública a las formas de vida no occidentales; sino vencerles con argumentos sólidos en la esfera pública. A esa aculturación política transitoria se sumaría el reconocimiento a los derechos humanos como un mínimo compartido que evita, además, que las sociedades de acogida caigan en el relativismo cultural. El documento concluye indicando que una ciudadanía global efectiva debe asentarse, en primer lugar, sobre las bases de la integración política de los inmigrantes; es decir que parte del reconocimiento de derechos políticos a estos grupos, como lo plantean De Lucas y Habermas; entre otros. Sin embargo y, en segundo lugar, el hecho de asumir este tipo de integración política implica reconocer que la renuncia a la reivindicación de las propias formas de vida de los inmigrantes en los espacios públicos de participación es un propósito inútil. Pues, en tercer lugar, por más que el inmigrante jure fidelidad al orden constitucional y a los valores políticos de la sociedad de acogida, para participar políticamente; si dicha participación es efectiva deberá verse reflejada, justamente, en la incidencia de sus reivindicaciones identitarias en la legislación y en las decisiones públicas de la sociedad de acogida. Esto supone, en cuarto y último lugar, la introducción de altas cuotas de antagonismo en las relaciones políticas, por la reacción contraria, por ejemplo, de los grupos políticos autóctonos e intrainmigrantes, pues la ampliación de la base de participación puede generar temores a perder beneficios y derechos conquistados en otros colectivos. Una democracia de ese tipo daría como resultado divisiones en el seno de las instituciones democráticas que podrían materializarse, por ejemplo, en secciones o, directamente, en partidos y sindicatos étnicos. Ese tránsito suele interpretarse en clave de riesgo o temor; incluso, en autores de vanguardia como De Lucas, la ausencia de una mayor crítica a la asimilación de la cultura política es una muestra de ese temor. Desde nuestra perspectiva dicho “riesgo” es asumible y además necesario para la integración cívica, pues enriquece la democracia y hace efectiva la integración política de los grupos de inmigrantes.

1. La ciudadanía como finalidad y la ciudadanía como medio de integración El discurso que evoca una apertura inevitable hacia una ciudadanía global se difunde ampliamente en el escenario internacional, pero suele acompañarse de dificultades prácticas para realizarse efectivamente. Un ejemplo de esa contradicción teórico-práctica son las políticas de inte-


20

Guillermo Andrés Duque Silva

gración de los inmigrantes en las sociedades que se niegan a superar el paradigma de la nacionalidad como condición para ejercer, justamente, la ciudadanía. Es decir que, el innegable avance teórico sobre la ciudadanía global convive con su recurrente negación práctica en el caso de las políticas de gestión de la inmigración. El punto clave de este doble discurso, lo encontramos en la contradicción del sentido que adquiere el concepto de “ciudadanía global” divulgado por fuera de los límites estatales de los países desarrollados y la forma como se aplican limitaciones prácticas al mismo concepto, en el interior de dichas fronteras. Si bien es cierto que la integración y la apertura económica, por un lado, y el crecimiento en la movilidad transfronteriza de refugiados e inmigrantes en general son innegables, por otro lado, es seguro, también, que en términos prácticos-burocráticos el sentido de la “ciudadanía” permanece inalterablemente ligada a la nacionalidad. Esto genera graves dificultades en el proyecto de hacer efectiva una noción de ciudadanía global, ningún Estado, por garantista que sea reconoce otra fuente del derecho a la ciudadanía distinta a la nacionalidad por nacimiento o por naturalización. Entonces, mientras que, en un plano discursivo internacional, la universalidad de los valores occidentales suele presentarse como una realidad indiscutible, en el interior de los mismos países que se consideran representantes de dicha universalidad crece una contradicción: sus políticas de inmigración suelen asociarse con conceptos estado-céntricos como el de la seguridad pública y la nacionalidad como meta y punto de referencia de la integración. En consecuencia, los criterios de pertenencia, identidad y participación política; elementos centrales en la definición de una ciudadanía liberal universal se convierten en criterios de jerarquización social y de exclusión estado-céntrica para el extranjero irregular y otros tipos de residentes. Entonces, el concepto de ciudadanía global reúne contradictoriamente dos facetas; la cosmopolita generalmente aceptada en las relaciones internacionales y aquella que se levanta en el interior de los Estados para distinguir quienes pertenecen a la comunidad jurídica, de los “no-ciudadanos”, es decir; para naturalizar la separación entre el concepto de ciudadanía y los extranjeros. La definición de la ciudadanía es, en consecuencia, el punto de referencia que nos permite identificar este “doble rasero” entre el discurso y su praxis, en el tratamiento de la diversidad en las llamadas sociedades posnacionales. Lo que se entiende por ciudadanía, desde la perspectiva de los gobiernos de las principales economías, aclara la perspectiva en cuanto a la pertenencia, identidad y participación política de los individuos. Si la


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
1_9788419471833 by Editorial Tirant Lo Blanch - Issuu