LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA EN SU
40 ANIVERSARIO
LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA EN SU 40 ANIVERSARIO Colegio Notarial de Valencia
Directores
Vicente Garrido Mayol Ubaldo Nieto Carol
ÍNDICE PRESENTACIÓN.........................................................................................................
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Francisco Cantos Viñals
PRÓLOGO......................................................................................................................
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Ubaldo Nieto Carol
INTRODUCCIÓN: LA CONSTITUCIÓN DE 1978 Y EL ESPIRITU DE LA TRANSICIÓN........................................................................................................
21
Vicente Garrido Mayol
LA ELABORACIÓN DE LA CONSTITUCIÓN Y SU REFORMA...........
29
Alfonso Guerra González
¿HAY QUE REFORMAR LA CONSTITUCIÓN?...........................................
53
Miguel Herrero Rodríguez de Miñón
LA CONCORDIA FUE POSIBLE.........................................................................
67
Adolfo Suárez Illana
CATALUÑA EN LA ENCRUCIJADA...................................................................
85
Teresa Freixes Sanjuán
EL SENADO COMO CÁMARA DE REPRESENTACIÓN DE LAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS............................................................................... 107 Pío García Escudero
MEMORIA DE LA CONSTITUCIÓN................................................................ 129 Miquel Roca i Junyent
HACIA UNA REFORMULACIÓN DE LAS COMPETENCIAS ESTADO-COMUNIDADES AUTÓNOMAS............................................................... 143 José Antonio García-Trevijano Garnica
EL MODELO ECONÓMICO DE LA CONSTITUCIÓN.............................. 169 Ubaldo Nieto Carol
SUPREMACÍA DE LA CONSTITUCIÓN Y PRIMACÍA DEL DERECHO COMUNITARIO EUROPEO..................................................................... 229 Vicente Garrido Mayol
IGLESIA-ESTADO Y RÉGIMEN CONSTITUCIONAL............................... 269 Antonio Cañizares Llovera
LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA EN SU 40 ANIVERSARIO
PRESENTACIÓN Francisco Cantos Viñals Decano Ilustre Colegio Notarial de Valencia
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PRESENTACIÓN Francisco Cantos Viñals Decano Ilustre Colegio Notarial de Valencia
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l lector tiene en sus manos un libro engañoso. No es un tratado de Derecho constitucional, ni una serie de ensayos aislados sobre la Carta Magna y, si se me apura, tampoco una recopilación de conferencias dadas en el Colegio Notarial de Valencia, con motivo de los cuarenta años de vigencia de la Constitución Española de 1978; quizá esto último sí lo sea, pero tal vez no es lo que quiso ser. Este libro y las conferencias que lo integran nacieron, es posible que de forma inconsciente, del deseo de rendir homenaje a unas generaciones de españoles, próximas y no tan próximas a la guerra civil española, generosas, valientes y, por qué no decirlo, patrióticas. De una nación como es España que da tantos y tan buenos patriotas y a la vez, parece avergonzarse del concepto de patria. Este libro es, pues, la cristalización de ese deseo. Generaciones de españoles de las que son representación singular los autores de las conferencias que contienen estas páginas. Unos, padres de la Constitución, autores de la misma, que sin duda se vieron abrumados por la responsabilidad, no de redactar un texto constitucional, si no de ser permeables al sentimiento social de reconciliación, al deseo de libertad y a la necesidad de nuevos tiempos; tiempos futuros que necesitaban renuncias de unos, sin esperar la de los otros, por otra parte, tan imprescindibles como las propias. Había que hacer entender, y vaya si se consiguió, que la igualdad en la dignidad de todos los ciudadanos era un valor en sí mismo, a ningún español le debía costar más serlo que a otro, y no sólo una herramienta de prosperidad. Siempre recordaré una frase de un
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compañero, que cuando aprobó su oposición, comentó que la había aprobado dos veces, una por él y otra por su padre, al que no se le permitió. Los vencedores debieron renunciar y los vencidos perdonar y todos entender que arrastraban una responsabilidad, generación tras generación, en las que se dejó engendrar y crecer el odio entre españoles, sin enfrentarse a ello, hasta que sólo la destrucción del contrario, la eliminación del odio por la eliminación del odiado, por la victoria, se impuso como única solución. Victoria de unos, de la que hubo que llegar al triunfo de todos, al triunfo de la nación, que no es otro que su unión y eso requirió, y así se consiguió, reconciliación por la concordia, reconciliación deseada y querida, que cimentó la longevidad de esta Constitución, elemento integrante del orgullo de ser español. Otros conferenciantes, no han sido redactores constitucionales, pero a todos les une un fin común: que el odio no vuelva a enfrentar a los españoles; vigilantes de la tolerancia, cruzados de los derechos del ser humano, enemigos de la exclusión, integradores desde y para la dignidad del ser humano, sabedores que para que el odio de unos y otros triunfe es imprescindible una sociedad adormecida, no beligerante contra él, que crea que su dignidad una vez ganada es para siempre, que le viene dada gratis et amore y que cuando perciba que no es así, ya será tarde, y nadie podrá ya parar el aluvión que todo lo arrasa. Centinelas de la democracia, vigilantes para todos, que su alerta no sea sorda en la ciudadanía, que todo el mundo comprenda que el diferente es como nosotros. Sólo me queda añadir mi sensación de orgullo, por nuestra historia, por nuestra gente superadora de nuestros propios errores, del ciclo de conferencias, de que los conferenciantes sean nuestros, de todos los españoles, de los asistentes y de mis compañeros. Muchas gracias a todos por haberlo hecho posible.
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PRÓLOGO Ubaldo Nieto Carol Censor 1º Ilustre Colegio Notarial de Valencia
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PRÓLOGO Ubaldo Nieto Carol Censor 1º Ilustre Colegio Notarial de Valencia
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as personas celebramos aquellas cosas que son importantes en nuestra vida, empezando por el propio nacimiento. Y también celebramos colectivamente aquellas efemérides que han significado algo importante en nuestra historia común como Pueblo. Es necesario y, además, conveniente, celebrar los aniversarios de aquellos hechos han sido determinantes en nuestras vidas individual y colectiva. Por ello, parecía más que necesario, celebrar de forma especial el 40 aniversario de la aprobación de nuestra Constitución, de esta Ley de Leyes que se encuentra en la cúspide de la pirámide jurídica de la que derivan y se justifican todas las demás normas. Esa piedra angular del sistema jurídico, de todo Estado de Derecho o, lo que es lo mismo, del sistema de convivencia que nos permite poder decir que una sociedad tiene la condición tal. Así lo entendimos en el Colegio Notarial de Valencia. Si hay una institución pegada a la legalidad y que hace de ella su propia razón de ser, esa es el Notariado. Fuera de un Estado de Derecho no hay una sociedad organizada sino el caos (ubi societas ibi ius). Por eso nuestra Constitución en su primer artículo establece que “España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho”. Y el art. 9.1 dice que “los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico”. Y garantiza, entre otros principios, “el de legalidad, […] y la seguridad jurídica” (art. 9.3). Los momentos que se vivieron en nuestra transición política fueron de tensión, incertidumbre, incluso miedo, pero también de ilusión y autoconfianza. Tuvimos la suerte de encontrarnos con una generación de personas que unía, en muchos casos, a su categoría intelectual una gran categoría humana. Tal vez sea eso lo que hoy echamos de menos;
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políticos con altura de miras y no la lucha del poder por el poder. Esa generación de profesionales que ya habían demostrado su valía y que en ese momento la pusieron al servicio de los demás. Y, antepusieron, la visión de futuro de una sociedad mejor a sus intereses individuales, a sus odios y sus deseos de venganza. Eso es lo que no tenemos hoy; políticos que no anteponen sus intereses personales o de partido y que, por el contrario, si tienen que azuzar el odio y el recuerdo a tiempos ya muy lejanos para conseguir el poder, lo hacen sin ningún rubor. Por eso, uno de los primeros objetivos de ese ciclo de conferencias era, no sólo celebrar una efeméride importante para la sociedad española en su conjunto, sino también mostrar el agradecimiento de los seres bien nacidos a ese conjunto de hombres y mujeres que hicieron posible una transición ejemplar. Y que, además, dejaron escrito, negro sobre blanco, un conjunto de principios y normas que han hecho posible vivir democráticamente durante todo este tiempo. No es cuestión de rememorar las palabras de Jorge Marique (“cómo, a nuestro parecer, cualquier tiempo pasado fue mejor”), pero sí “volver la vista atrás” y no olvidar la trascendencia histórica que tuvo y tiene para todos los españoles de bien nuestra Constitución del 6 de diciembre 1978; y con profundo agradecimiento recordar y reconocer el papel de todos los que hicieron posible ese consenso histórico. Somos un ejemplo para el resto del mundo y para la Historia de lo que se debe hacer: transitamos de la dictadura a la democracia por “evolución”, no por “revolución”, sin vencedores ni vencidos. En palabras de Torcuato Fernández Miranda, fuimos “de la ley a la ley, a través de la ley”; algo de lo que deberíamos sentirnos muy orgullosos como pueblo y que deberíamos recordar y celebrar continuamente. Antonio Machado escribió: “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar”. Sin embargo, en nuestro “andar” como Sociedad también hay que parar, ver el camino recorrido, y reflexionar sobre los éxitos conseguidos y, por qué no decirlo, también sobre los errores cometidos. Sólo así sabremos qué camino tomar. Vivimos unos momentos de incertidumbre y zozobra. Se está poniendo en tela de juicio la transición y la propia Constitución. Por eso,
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también parecía conveniente que esa celebración incluyera la reflexión sobre el contenido de nuestra Carta Magna, sobre aspectos relevantes de la misma y, en su caso, sobre su posible modificación. En esto, las reflexiones fueron unánimes: hay cosas que se pueden modificar, pero con el mismo consenso que hubo en su momento, por lo que hoy eso es impensable. No se deben cometer los errores del pasado y redactar una Constitución de sólo una parte de los españoles que se imponga a la otra parte. Los resultados ya los conocemos muchos (no digo todos, porque, al parecer, hay algunos que no conocen nuestra historia o quieran reescribirla). Y ambos objetivos, conmemorar y reflexionar, se conseguían mejor, dejando constancia para la posteridad de estas jornadas y lo que se dijo en ellas. Verba volant, scripta manent. Pocas profesiones como la notarial comprendemos y vivimos día a día esta realidad. Por eso, no parecía suficiente para celebrar el 40 aniversario de nuestra Constitución desarrollar un ciclo de conferencias con su consiguiente reflexión y debate; era preciso que estos textos quedaran perpetuados en forma de libro. Y aquí está el resultado. No puedo acabar estas palabras sin hacer especial mención a quien no pudo estar en las conferencias, a pesar de estar anunciada su presencia, y tampoco en este libro. En el primer caso, por razones de salud y, en el segundo, por su fallecimiento el día 6 de marzo de este año. Me refiero a Don José Pedro Pérez-Llorca. En aquellos momentos era el tercer “padre de la Constitución” vivo. Hoy, para desgracia de todos, ya no está con nosotros. Nunca más podremos disfrutar de sus reflexiones, de su inmenso conocimiento y de su profundo amor por España. También para él nuestro reconocimiento por su labor, nuestro profundo agradecimiento por su aportación a la Historia de España y la gran tristeza de no poder contar con su presencia ya no sólo en este libro, sino, sobre todo, en este país al que tanto sirvió. En lo personal, reiterar públicamente mi admiración y mi gran afecto por él. No resta más que agradecer a todos los que participaron en el ciclo de conferencias y en este libro, haber compartido con todos nosotros su tiempo, sus reflexiones y su saber. No puedo ocultar que es un orgullo para el Colegio Notarial de Valencia poder poner a disposición del público este libro. Deseamos que sea de tanto interés para el lector como ilusión hemos puesto en ello.