TEMAS EMERGENTES DE LA CRIMINOLOGÍA. NUEVAS APROXIMACIONES A VIEJOS PROBLEMAS
COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT LO BLANCH María José Añón Roig
Marta Lorente Sariñena
Ana Cañizares Laso
Javier de Lucas Martín
Jorge A. Cerdio Herrán
Víctor Moreno Catena
Catedrática de Filosofía del Derecho de la Universidad de Valencia Catedrática de Derecho Civil de la Universidad de Málaga Catedrático de Teoría y Filosofía de Derecho. Instituto Tecnológico Autónomo de México
José Ramón Cossío Díaz
Ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y miembro de El Colegio Nacional
María Luisa Cuerda Arnau
Catedrática de Derecho Penal de la Universidad Jaume I de Castellón
Manuel Díaz Martínez
Catedrático de Derecho Procesal de la UNED
Carmen Domínguez Hidalgo
Catedrática de Derecho Civil de la Pontificia Universidad Católica de Chile
Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot
Juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM
Owen Fiss
Catedrático emérito de Teoría del Derecho de la Universidad de Yale (EEUU)
José Antonio García-Cruces González
Catedrático de Derecho Mercantil de la UNED
Catedrática de Historia del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid Catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política de la Universidad de Valencia Catedrático de Derecho Procesal de la Universidad Carlos III de Madrid
Francisco Muñoz Conde
Catedrático de Derecho Penal de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla
Angelika Nussberger
Catedrática de Derecho Constitucional e Internacional en la Universidad de Colonia (Alemania). Miembro de la Comisión de Venecia
Héctor Olasolo Alonso
Catedrático de Derecho Internacional de la Universidad del Rosario (Colombia) y Presidente del Instituto Ibero-Americano de La Haya (Holanda)
Luciano Parejo Alfonso
Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III de Madrid
Consuelo Ramón Chornet
Catedrática de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad de Valencia
Tomás Sala Franco
Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Valencia
José Luis González Cussac
Ignacio Sancho Gargallo
Luis López Guerra
Elisa Speckmann Guerra
Catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Valencia Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Carlos III de Madrid
Ángel M. López y López
Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Sevilla
Magistrado de la Sala Primera (Civil) del Tribunal Supremo de España Directora del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM
Ruth Zimmerling
Catedrática de Ciencia Política de la Universidad de Mainz (Alemania)
Fueron miembros de este Comité: Emilio Beltrán Sánchez, Rosario Valpuesta Fernández y Tomás S. Vives Antón Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales
TEMAS EMERGENTES DE LA CRIMINOLOGÍA. NUEVAS APROXIMACIONES A VIEJOS PROBLEMAS
Ilithya Guevara Hernández Emilio Paulin Larracoechea Coordinadores
tirant lo blanch Ciudad de México, 2023
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© Ilithya Guevara Hernández Emilio Paulin Larracoechea
© EDITA: TIRANT LO BLANCH DISTRIBUYE: TIRANT LO BLANCH MÉXICO Av. Tamaulipas 150, Oficina 502 Hipódromo, Cuauhtémoc CP 06100, Ciudad de México Telf: +52 1 55 65502317 infomex@tirant.com www.tirant.com/mex/ www.tirant.es ISBN: 978-84-1169-056-0 MAQUETA: Disset Ediciones Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/ empresa/politicas-de-empresa nuestro procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf
Índice 1. Privacidad en la era digital. Retos actuales y futuros para la criminología MARÍA GUADALUPE GARCÍA MARTÍNEZ EMILIO PAULÍN LARRACOECHEA
I. De la era digital......................................................................................
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II. De la privacidad y su desdibujamiento..................................................
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III. De los retos específicos........................................................................
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IV. Conclusiones........................................................................................
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Bibliografía...............................................................................................
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2. Nuevas formas de Violencia de Género: Tabú de la Sexualidad Femenina y el Ciberacoso ILITHYA GUEVARA HERNÁNDEZ NORMA BRENDA GONZÁLEZ VALDEZ
I. Introducción..........................................................................................
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II. La sexualidad femenina como tabú: un acercamiento teórico conceptual.
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III. Del tabú de la sexualidad femenina al ciberacoso y ciberbullying: una aproximación desde la violencia de género .........................................
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IV. Hacia una sexualidad femenina libre de violencia................................
47
Referencias Bibliográficas..........................................................................
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3. Violencia y sonido: identidad de las pandillas de los setenta y ochenta de Lomas de Casa Blanca, Querétaro MÓNICA EUGENIA MORENO RUBIO
I. Introducción..........................................................................................
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II. Identidades musicales, identidades violenta........................................... 2.1 La identidad............................................................................. 2.2 La música y la identidad.......................................................... 2.3 La violencia y la identidad.......................................................
58 58 60 62
III. Las pandillas de Lomas de Casa Blanca: microhistorias de la marginalidad..
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IV. Rockear y roquear: violencia y sonido.................................................
72
V. La percepción de cambio: del roquero rockero al buchón ....................
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8
Índice
VI. Reflexiones finales...............................................................................
79
Bibliografía...............................................................................................
80
4. La victimología como herramienta de defensa y promoción de los Derechos Humanos DANIEL EDUARDO FERNÁNDEZ SALDAÑA
I. Introducción..........................................................................................
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II. Criminología y Victimología.................................................................
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III. Victimología y Derecho........................................................................
90
IV. La Victimología como sustento teórico de la víctima............................ 4.1 Benjamin Mendelson............................................................... 4.2 Hans Von Henting................................................................... 4.3 Ezzat Fattah............................................................................. 4.4 Elías Neuman..........................................................................
92 93 95 95 96
V. La Victimología como ciencia forense para la investigación de criminal
98
VI. La Victimología como base para el acceso a la justicia.........................
101
VII. Conclusiones......................................................................................
103
Bibliografía...............................................................................................
103
5. Migración forzada de adolescentes tsotsiles en la ciudad de Querétaro: desde la interseccionalidad y la victimología ILITHYA GUEVARA HERNÁNDEZ
I. Introducción .........................................................................................
107
II. Victimología y violencia estructural: comprender la migración forzada desde la interseccionalidad y con perspectiva de género....................... 2.1 La Victimología y las víctimas.................................................. 2.2 Violencia estructural................................................................ 2.3 Migración forzada................................................................... 2.4 Interseccionalidad....................................................................
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III. Para qué y para quién investigamos: aproximación metodológico-epistemológica...........................................................................................
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IV. Desde Mitontic: adolescentes tsotsiles en la ciudad de Querétaro......... 4.1 Desigualdades que se interseccionan: adolescentes tsotsiles en la ciudad de Querétaro..........................................................
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V. Consideraciones finales.........................................................................
129
Bibliografía...............................................................................................
130
123
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Índice
6. Acceso a la justicia, derechos humanos de las comunidades indígenas: una aproximación al marco jurídico de la gestión y atención de sus conflictos MARGARITA CRUZ TORRES
I. Introducción...........................................................................................
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II. El reconocimiento jurídico de las comunidades y los pueblos indígenas en México...........................................................................................
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III. La falta de acceso efectivo a la justicia, problema social que enfrenan las comunidades indígenas. .................................................................
143
III. Políticas públicas con participación comunitaria, un acercamiento a la justicia social para las comunidades indígenas.....................................
147
IV. Conclusiones........................................................................................
153
Bibliografía...............................................................................................
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7. Análisis de la limitación de la protesta social en Querétaro por autoridades estatales y municipales (2015-2022) ROCÍO GONZÁLEZ VELÁZQUEZ
I. Introducción..........................................................................................
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II. Prevencionismo, securitización y criminalización de la protesta social. Puntos de convergencia y divergencia.................................................. 2.1 Prevencionismo........................................................................ 2.2 Securitización........................................................................... 2.3 Criminalización ......................................................................
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III. Puntos de convergencia/divergencia entre el prevencionismo, la securitización y la criminalización................................................................
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IV. La limitación a la protesta social por parte de las autoridades estatales y municipales de Querétaro (2015-2022)............................................
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V. Conclusiones.........................................................................................
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Bibliografía...............................................................................................
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Sobre los/las autoras.................................................................................
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1. PRIVACIDAD EN LA ERA DIGITAL. RETOS ACTUALES Y FUTUROS PARA LA CRIMINOLOGÍA María Guadalupe García Martínez Emilio Paulín Larracoechea Resumen Este capítulo tiene como objetivo principal analizar la privacidad en la era digital, con el fin de identificar los retos a corto y mediano plazo que enfrenta la ciencia criminológica. Para ello, y a través de un razonamiento deductivo, se elabora, en primer lugar, una descripción conceptual de la era digital en términos de la sociedad de la información, sociedad del riesgo y modernidad líquida, con la intención de generar una base de comprensión común sobre la cual trabajar. En un segundo momento, se revisa el desdibujamiento de la privacidad frente a la sociedad de la transparencia y los efectos de esto en materia conceptual y práctica. Por último, se enuncian los retos, que, de acuerdo con los dos primeros apartados, resultan urgentes para la criminología: hipervigilancia y sistemas de control tecnológico, burbujas informativas y personalización digital, entre otras. La intención última de este capítulo es brindar a la comunidad criminológica una puerta de interés sobre estos retos, así como cimentar una base inicial para profundizar en trabajos posteriores. Palabras clave: privacidad, era digital, criminología Abstract This chapter has the main objective of analyzing privacy in the digital era, and as a secondary objective, identifying the short and medium-term challenges that criminology faces in the context of privacy. To do so, and through deductive reasoning, a conceptual description of the digital era is made in terms of the information society, risk society, and liquid modernity, with the intention of generating a common understanding base to work upon. In a second moment, the blurring of privacy in the face of the transparency society is reviewed,
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and its effects on conceptual and practical matters are discussed. Finally, the challenges, which according to the first two sections, are urgent for criminology, are listed: hyper-surveillance and technological control systems, information bubbles, and digital personalization, among others. The final goal of this chapter is to provide the criminological community with an entry point of interest regarding these challenges, as well as to lay an initial foundation for further research. Key words: privacy, digital age, criminology.
I. DE LA ERA DIGITAL La era digital, en la que habitamos hoy, comenzó en el siglo XX con la popularización de las computadoras personales y la creación del World Wide Web. Este periodo histórico se caracteriza por la omnipresencia de la tecnología digital en la vida cotidiana, con una amplia variedad de dispositivos y aplicaciones que permiten acceder a información, comunicarse con otras personas, realizar transacciones comerciales, entre otro conglomerado de actividades. La tecnología digital también ha tenido impacto significativo en la economía, la política, la cultura y la sociedad en general, transformando los mecanismos en que se estructuran las empresas y los procesos de consumo. Además, la era digital ha modificado las formas en que las personas interactúan, se comunican y significan el mundo. En este sentido, al mismo tiempo que el despliegue de la era digital presenta un crecimiento exponencial, la sociedad actual adquiere características específicas, tal es el caso de sociedad de la información (Castells, 1999), líquida (Bauman, 2000) y del riesgo (Beck, 2002). Por un lado, la sociedad de la información hace referencia a una sociedad donde la tecnología, el acceso, producción y difusión de datos son centrales para el desarrollo económico, social y cultural. Este contexto se caracteriza por la conexión global de las personas y empresas a través de la red, lo que conduce a una aceleración de la comunicación y la innovación. En este sentido, los flujos de datos no son el único elemento importante, cobra quizá mayor relevancia la aplicación de la información a aparatos de conocimiento y procesamiento, así como las dinámicas de retroalimentación de estos con la innovación. Al respecto, Castells señala que:
1. Privacidad en la era digital. Retos actuales y futuros para la criminología
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La difusión de la tecnología amplifica infinitamente su poder al apropiársela y redefinirla sus usuarios. Las nuevas tecnologías de la información no son sólo herramientas que aplicar, sino procesos que desarrollar. (...) Por primera vez en la historia, la mente humana es una fuerza productiva directa, no sólo un elemento decisivo del sistema de producción (1999, p.58).
Estas líneas planteadas por Castells destacan la idea de que la tecnología es algo más que una herramienta para ser utilizada, sino que también puede ser redefinida y apropiada por los usuarios para crear nuevos procesos y sistemas. A esto, se suman como características de la sociedad contemporánea lo descrito por el sociólogo polaco Zygmunt Bauman, en su obra “Modernidad líquida” (2000). Donde explica las condiciones de fluidez y falta de estructuras sólidas y duraderas en las sociedades actuales. De acuerdo con el autor, la modernidad líquida es el resultado de la transición de una sociedad moderna sólida a una sociedad posmoderna líquida. En la sociedad líquida, las relaciones sociales son cada vez más volátiles e inestables, y las instituciones tanto formales como informales van perdiendo estabilidad y certeza. Además, en la modernidad líquida se identifica que la tecnología y los medios de comunicación generan una cultura de consumo e inmediatez que fortalece la individualidad, la creación de una sociedad donde la identidad se construye en torno a la imagen y donde las estructuras sociales y políticas han ido perdiendo su capacidad de mantener la cohesión y estabilidad. Por otra parte, nuestra sociedad es también una sociedad del riesgo. De acuerdo con Ulrich Beck (2002), la sociedad del riesgo es un nuevo tipo de sociedad que emerge como resultado de la globalización, la industrialización y la tecnología avanzada. En esta, los riesgos son producidos por la actividad humana y se extienden por todo el globo, sin tener en cuenta las fronteras políticas y culturales. Además, la sociedad del riesgo se caracteriza por la falta de control sobre los riesgos, que son cada vez más complejos e interconectados, así como por la poca capacidad para prevenir y controlar las consecuencias. A partir de la sociedad del riesgo surge una nueva forma de modernidad denominada modernidad reflexiva, esta se caracteriza por la reflexividad y la incertidumbre en relación con la ciencia y la tecnolo-
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gía, que ya no son vistas como herramientas neutrales para el progreso, sino como fuentes de incertidumbre y riesgo. Otra característica importante de la modernidad reflexiva es el cambio en las formas de poder y autoridad, los estados-nación y las instituciones tradicionales ya no son las concentradoras y ejecutoras del poder, sino que este se ejerce a través de nuevas formas de autoridad, como la expertocracia y la tecnocracia. En palabras de Beck, la sociedad del riesgo es una sociedad catastrófica donde el estado de excepción amenaza con convertirse en el estado de normalidad y donde las catástrofes tienen potencial político: Se trata propiamente de una disputa pública sobre la definición de los riesgos: no solo de las consecuencias para la salud de la naturaleza y del ser humano, sino de los efectos secundarios sociales, económicos y políticos de esos efectos (...). En la sociedad del riesgo surgen así impulsos pequeños y grandes (en la alarma por el smog, en el accidente tóxico, etc.) al potencial político de las catástrofes. La defensa y administración de las mismas puede incluir una reorganización del poder y de la competencia (2000, p. 30).
Así, la sociedad digital se configura como un estadío histórico donde es factible gestionar el riesgo de manera política. No necesariamente para tomar decisiones que reduzcan los riesgos y sus consecuencias, o para garantizar bienestar y seguridad, sino con intenciones de reorganizar las estructuras de poder y dominación. En conjunto, estas tres interpretaciones teóricas (sociedad de la información, sociedad del riesgo y modernidad líquida) permiten comprender la complejidad y dinamicidad de la sociedad digital, donde la información, la tecnología, el riesgo y la incertidumbre son factores clave en la forma en que se organizan, relacionan y entienden las personas e instituciones. En este contexto, la sociedad digital y la privacidad se encuentran estrechamente relacionadas, cada vez más aspectos de nuestra vida generan conexiones a internet y dispositivos digitales, lo que nos ofrece una amplia gama de beneficios, pero también conlleva riesgos para la privacidad.
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II. DE LA PRIVACIDAD Y SU DESDIBUJAMIENTO Una vez descrita la sociedad y época en que habitamos, es necesario abordar y profundizar en el concepto de privacidad. La primera vez que se empleó el término “privacidad” como pretensión jurídica, fue en la sentencia de un tribunal norteamericano en 1873, misma que sentó un precedente importante para que en 1890 los abogados Warren y Brandeis escribieran el artículo The Right to Privacy. En este texto se defendía la necesidad de proteger al individuo de la injerencia de “numerosos ingenios mecánicos” (Warren y Brandeis,1890). Con ingenios mecánicos, los autores se referían a las invenciones tecnológicas de ese momento: teléfono, cámara fotográfica e imprenta a gran escala. Para esa época, dichos elementos de comunicación representaban grandes posibilidades de intrusión en la vida de los sujetos. Sin embargo, los sofisticados dispositivos que hoy se incorporan a nuestras vidas han superado por mucho a los contemplados por Warren y Brandeis. No solo en cuanto a funcionalidad y tecnología que poseen, sino también en cuanto a la multiplicidad de escenarios en que se insertan y al potencial de injerencia que poseen. De acuerdo con la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, así como la Convención Europea sobre Derechos Humanos; la privacidad es un derecho importante, ya que se constituye como un facilitador fundamental de la autonomía personal, la dignidad y la libertad de expresión. Desde esta perspectiva, se supera la idea de privacidad como “un estado” para incorporarse a una esfera de protección positiva que aspira a: Garantizar el control de la información que nos concierne y que otros conocen de nosotros, no se trata de reaccionar cuando nuestra intimidad se ha visto vulnerada, sino de exigir positivamente al Estado, deberes de tutela del derecho, y en todo caso, de garantizar facultades para la tutela y defensa de las libertades de la persona (Herrán, 2003, p.11).
El derecho a la privacidad contempla al ser humano desde su perspectiva más profunda, misma que lo define y diferencia de los demás, así también, posibilita que el individuo decida en qué medida comparte con otros, pensamientos, sucesos, sentimientos e información, ase-
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gurando una calidad mínima de vida social. De ahí que la violación a este derecho genera una perturbación en la dignidad humana y el desarrollo individual. En palabras de Herrán Ortiz: El derecho a la privacidad no se asienta sobre la ocultación de determinados aspectos de la personalidad del individuo al conocimiento ajeno, sino sobre la necesidad de un ámbito de libertad interior, como instrumento imprescindible para el pleno desarrollo de la personalidad individual y como garantía de respeto a la dignidad personal (Herrán, 2003, p.11-12).
La importancia de la protección de datos resulta irrebatibe en entornos automatizados como en los que nos desarrollamos actualmente, rodeados de sensores que recogen información 24 horas al día, con infinidad de posibilidades de tratamiento y cesión a terceros. Por ello, “el grado de sensibilidad de las informaciones ya no depende únicamente de si afectan o no a procesos de intimidad. Hace falta más bien conocer la relación de utilización de un dato para poder determinar sus implicaciones” (Daranas, 1984, p.155). Es decir, el derecho a la protección de los datos no se centra en la naturaleza íntima o no del dato, sino en el uso, en la finalidad del tratamiento y la posible interconexión de datos personales tratados. Por ello, resulta relevante la protección de datos personales, ya que es a través esto que los individuos podemos ejercer una autodeterminación informativa, es decir, decidir por nosotros mismos sobre la forma en que nuestros datos se utilizan y difunden. En la era digital, sobre todo después del año 2000, el levantamiento de datos sensibles incrementó debido a la expansión de dispositivos inteligentes conectados a internet (internet of things). Estos dispositivos se han convertido en objetos de consumo altamente deseados, por sus características “inteligentes” ofrecen al usuario una vista al futuro y cierto estatus frente a sus pares. A cambio, el individuo retribuye grandes cantidades de información privada a través de las múltiples conexiones que estos dispositivos mantienen con la red. Sin embargo, parece contradecirse la conducta que el individuo mantiene “online” con aquella que manifiesta en el discurso y en las relaciones cotidianas “offline”. No daríamos dirección y fotografías de nuestra casa, padres o hijos a un desconocido en la calle, por ejemplo, pero sí lo hacemos de manera consciente en redes sociales y en aplicaciones estándar; y de manera más inconsciente en dispositivos de internet de las cosas (IoT).
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Al respecto, Byung-Chul Han expone que habitamos en la “sociedad de la transparencia” donde se revelan como transparentes cosas, acciones, tiempo e imágenes, siendo quizá más evidentes estas últimas que “se hacen transparentes cuando, liberadas de toda dramaturgia, coreografía y escenografía, de toda profundidad hermenéutica, de todo sentido, se vuelven pornográficas”, es decir, cuando existe un “contacto inmediato entre la imagen y el ojo” (Han, 2012, p.12). Este contacto inmediato exige aceleración en la comunicación, así como la existencia de procesos operacionales que aseguren la máxima velocidad. Los dispositivos inteligentes trabajan bajo esta premisa de inmediatez, levantan información y la procesan de manera automática para generar entornos adecuados a la medida de sus usuarios; generan imágenes para ellos. Para este mismo autor, la transparencia es violenta ya que “la coacción de la transparencia nivela al hombre hasta convertirlo en un elemento funcional de un sistema” (Han, 2012, p.14) cuyo valor se mide “tan solo en la cantidad y la velocidad del intercambio de información” (Han, 2012, p.23). Es decir, se aprecia a los sujetos únicamente por su valor de exposición y funcionalidad en el sistema. Según Benjamín, para las cosas que están “al servicio del culto (…) el que existan es más importante que el hecho de ser vistas” (Benjamín, 1982, p.20), su valor depende de su existencia y no de su exposición, es así que algunos objetos culturales importantes permanecen resguardados, lejos de la vista de otros para poder preservar su existencia. Sin embargo, como ya se mencionó, en la sociedad transparente tanto personas como imágenes y experiencias son convertidas en mercancía, “han de exponerse para ser, desaparece su valor cultural a favor del valor de exposición (…), la mera existencia es por completo insignificante” (Han, 2012, p.26). Así, el ciudadano digital se expone, conecta y desnuda diariamente ante internet en su más amplio sentido, desde redes sociales, hasta sensores de IoT cuyos reflectores se encuentran siempre iluminando el andar del sujeto, contando sus pasos, midiendo su ritmo cardiaco, siguiendo los clics que da en las páginas web, escuchando su voz para predecir tendencias de consumo. Bajo este mecanismo de exposición, el humano es también explotado sistemáticamente como generador de datos y mercancía en sí mismo. Parece difícil pensar que exista
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privacidad en una sociedad cuyo imperativo hace sospechoso todo lo que no se somete a la visibilidad, que desnuda al sujeto más allá de los límites del cuerpo y “no permite lagunas de información ni de visión” (Han, 2012, p.17), que insiste en verlo todo, en consumir intimidades. En la era digital, lo privado es considerado como un enemigo a erradicar, para ello se construyen discursos que legitiman la colonización de estos territorios. La seguridad, por ejemplo, ha sido utilizada ampliamente como excusa para aceptar de buena gana la invasión a la vida privada de los sujetos mediante la instalación de circuitos de videovigilancia, reconocimiento facial y otros dispositivos de control. Es justo en esta aceptación, incluso deseo, incuestionable de la exposición que la sociedad de la transparencia y el control se consuman; “allí donde el sujeto se desnuda no por coacción externa, sino por la necesidad engendrada en sí mismo, es decir, allí donde el miedo de tener que renunciar a su esfera privada e íntima cede a la necesidad de exhibirse sin vergüenza”. Hoy, por ejemplo, países como China, Corea del Sur y Japón someten su vida cotidiana a la observación de los proveedores y fabricantes de dispositivos, pero también al escrutinio de las autoridades locales y federales. Como ejemplo, se encuentra el sistema de ‘rating’ con el que Pekín comenzó a evaluar a sus ciudadanos en 2020. El gobierno verifica información de distintas bases de datos para generar un perfil de cada ciudadano y asignarle una calificación que podrá determinar si se tiene derecho a un crédito hipotecario, ser contratado en un empleo o si sus hijos son admitidos o no en la escuela de su elección. Todo esto soportado en información que proveen redes sociales como contactos, opinión sobre el régimen, preferencias personales; datos emanados de la navegación online tal como poder adquisitivo, compras, páginas web visitadas y clics; así como información proporcionada por dispositivos del IoT como ubicación, rutas y horarios, incluso si es que se ha pasado un semáforo en rojo. Por otra parte, de acuerdo con un artículo publicado por el periódico El País, en China hay 200 millones de cámaras provistas de técnicas sofisticadas de reconocimiento facial que captan detalles pequeños como lunares, “estas cámaras dotadas de inteligencia artificial pueden observar y evaluar a todo ciudadano en los espacios públicos, en las tiendas, en las calles, en las estaciones y en los aeropuertos”
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(Han, 2020). Todo con la aceptación de los ciudadanos, quienes ceden su esfera privada a cambio de seguridad y bajo una normalización que no cuestiona la injerencia de terceros, hasta el punto de que “en el vocabulario de los chinos no aparece el término esfera privada” (Han, 2020). Esto no exime a occidente, donde los procesos de observación son quizá más discretos (hasta el momento) pero existentes; donde los ciudadanos se resisten a la observación gubernamental, pero se abren y exponen a ser observados por sus dispositivos y en consecuencia por las empresas fabricantes; donde las leyes se han quedado rezagadas, minimizadas ante el rápido desarrollo de la tecnología. En el contexto mexicano, encontramos el caso del Fan ID y reconocimiento facial impulsado por la Federación Mexicana de Futbol, la Liga Mx y los equipos de futbol mexicano Santos y Atlas, como respuesta a los actos de violencia ocurridos, el 5 de marzo de 2022, en el Estadio Corregidora de Querétaro donde supuestas barras de aficionados se enfrentaron dejando personas lesionadas. La estrategia Fan ID consiste en un registro de todos aquellos que pretendan asistir al estadio, en una plataforma que de manera posterior contrastará los datos de aquellos que efectivamente asistieron al evento. Además, se busca robustecer el uso de mecanismos de video vigilancia e insertar tecnología de reconocimiento facial e inteligencia artificial. Estas medidas plantean la posibilidad de conectarse a ‘Plataforma México’, “red nacional de criminalística en la que se almacenan millones de datos de delincuentes recolectados por agencias de seguridad a nivel nacional e internacional” (Lemus, 2022). Esto implica serias amenazas a la privacidad e integridad de los usuarios, de acuerdo con Red en Defensa de los Derechos Digitales (2022) los principales puntos de preocupación son los siguientes: • La creación de bases de datos personales, masivas y centralizadas conlleva graves riesgos de vulneración. Esto ya que pueden ser utilizadas por empresas y grupos de delincuencia organizada para sus propios fines. Recordemos que los datos personales son materia prima codiciada por la industria legal e ilegal. • Los datos personales recolectados resultan excesivos ya que no guardan relación con el supuesto fin de protección de la seguridad. Esto queda claro con lo descrito en el aviso de privacidad
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de la Federación Mexicana de Futbol donde se manifiesta requerir datos como estado civil y ocupación, rompiendo así el principio de proporcionalidad. Estas bases de datos no requieren de dichos datos para cumplir con los fines de protección de los usuarios. • Las tecnologías de reconocimiento facial presentan tasas de error que oscilan entre el 92.3% y el 95.4% al momento de identificar a alguien. Ello ha generado múltiples casos de detenciones arbitrarias a personas inocentes en distintas partes del globo. • La vigilancia con reconocimiento facial ha sido prohibida en espacios públicos de Boston, San Francisco, Oakland, Portland y Minneapolis en Estados Unidos, así como en países como Bélgica y Luxemburgo por ser considerada discriminatoria y autoritaria. Este tipo de respuestas, tanto las administradas en Pekín y China como la desarrollada en México a raíz del Fan ID, no atienden las causas germinales de la violencia, sino que se constituyen como medidas de control y vigilancia que aumentan los riesgos para los ciudadanos y crean una falsa sensación de seguridad inspirada en la vigilancia masiva. Así, el globo entero habita en lo que Byung –Chul Han ha denominado ‘panóptico digital’. Para comprender mejor el concepto, es necesario rememorar el modelo tradicional de panóptico, diseñado por Jeremy Bentham a finales del Siglo XVIII como estructura carcelaria. El elemento principal de la estructura panóptica era una torre central que permitía al vigilante observar a los prisioneros que se encontraban en celdas individuales alrededor de la torre. Esta creación arquitectónica permitía que la identidad del guardián permaneciera velada y que los prisioneros no pudieran saber cuándo se les vigilaba y cuando no. Ejemplos de este tipo de estructuras arquitectónicas las encontramos en España con la Ex Cárcel Correccional de Oviedo; en Venezuela con la Antigua Prisión de la Rotunda; en México con el Palacio Negro de Lecumberri y la Antigua Penitenciaria de San Luis Potosí; además de una centena más de construcciones a lo largo y ancho del mundo.