CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN Una evaluación integral del modelo de comunicación política
CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN
MEDIOS Y ELECCIONES
MEDIOS Y ELECCIONES Una evaluación integral del modelo de comunicación política
Martín Echeverría
tirant
humanidades
(Coordinador)
tirant
humanidades
MEDIOS Y ELECCIONES Una evaluación integral del modelo de comunicación política
COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT HUMANIDADES
Manuel Asensi Pérez
Catedrático de Teoría de la Literatura y de la Literatura Comparada Universitat de València
Ramón Cotarelo
Catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia
Mª Teresa Echenique Elizondo Catedrática de Lengua Española Universitat de València
Juan Manuel Fernández Soria
Catedrático de Teoría e Historia de la Educación Universitat de València
Pablo Oñate Rubalcaba
Catedrático de Ciencia Política y de la Administración Universitat de València
Joan Romero
Catedrático de Geografía Humana Universitat de València
Juan José Tamayo
Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Universidad Carlos III de Madrid
Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales
MEDIOS Y ELECCIONES Una evaluación integral del modelo de comunicación política
MARTÍN ECHEVERRÍA Coordinador
BUAP
Instituto de Ciencias de Gobierno y Desarrollo Estratégico
tirant humanidades Ciudad de México, 2020
Copyright ® 2020 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de los autores y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant Humanidades México publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com/mex/
© Martín Echeverría y otros
© EDITA: TIRANT HUMANIDADES DISTRIBUYE: TIRANT LO BLANCH MÉXICO Río Tiber 66, Piso 4 Colonia Cuauhtémoc Alcaldía Cuauhtémoc CP 06500 Ciudad de México Telf: +52 1 55 65502317 infomex@tirant.com www.tirant.com/mex/ www.tirant.es ISBN: 978-84-18155-00-0 MAQUETA: Tink Factoría de Color Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-deempresa nuestro procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf
Índice Presentación. Evaluando el modelo de comunicación político electoral..... 9 Agradecimientos.............................................................................. 15 Acerca de los autores....................................................................... 17 Evaluación de desempeño del modelo de comunicación política mexicano. Bases teórico normativas y propuesta metodológica....................... 21 Martín Echeverría
Avances y limitaciones en la democratización de la prensa mexicana. Desempeño en la cobertura de las elecciones 2018.............................. 45 Rubén Arnoldo González Macías Martín Echeverría Victoria Víctor Hugo Reyna García
Desempeño de la prensa nativa digital en las elecciones 2018 en México............................................................................................... 67 Patricia Andrade del Cid Mariangel Pablo Contreras
La información televisiva durante las campañas electorales. Análisis del contenido de las noticias en televisión privada en el proceso electoral mexicano de 2018........................................................................... 87 Rodolfo Barrientos Felipe Marañón Alma Rosa Saldierna Carlos Muñiz
Calidad informativa en la televisión pública mexicana: la campaña electoral federal 2018............................................................................ 105 Francisco Javier Martínez Garza Ana Laura Maltos T+amez
8
Índice
Tópicos y temas que configuraron la agenda político electoral en Twitter................................................................................................ 125 José Luis López Aguirre Blanca Nahayeli Gómez Aguilera Elizabeth Téliz Martínez Luis Fernando González Murguía Ana Paulina Romero Campos
Opinión en televisión y democracia: los programas post debate en las elecciones federales 2018................................................................. 155 Magdalena Sofía Paláu Cardona
Deliberando a través los debates. Desempeño de los candidatos en elecciones mexicanas............................................................................ 181 Martín Echeverría
Presentación
Evaluando el modelo de comunicación político electoral ¿Qué está bien y qué está mal en la investigación en comunicación política?, se plantea llanamente Althaus (2012) al presentar una revisión panorámica acerca de los criterios con los que la academia ha de evaluar el desempeño de los medios informativos. Numerosos libros y artículos se han escrito respecto a cómo juzgar a estas instituciones, precedidos por reflexiones ya centenarias acerca de una ética de la retórica, la persuasión y la comunicación pública. Con todo, resulta aún problemático definir los criterios con los que se debe de juzgar el desempeño de los medios. Una prensa comprometida y abiertamente militante puede ser celebrada por ciertos círculos de editores y lectores como un apoyo necesario a un determinado proyecto democratizador, y al mismo tiempo vilipendiada por los partidarios de una prensa objetiva, neutral y adherida a un aséptico “interés público” apartidista. Esta ambigüedad es producto, en buena medida, de que los criterios de evaluación de los medios están sustentados en una moral pública e institucional que es sumamente diversa y contingente, espacial y temporalmente, y que se desplaza de continuo. La situación en México no es menos compleja y, en ocasiones, desconcertante. Por décadas la academia dio por sentado que los medios “estaban mal”, porque era más que evidente su oficialismo y servilismo, como brazo propagandístico del poder hegemónico del partido único; una “prensa vendida”, como le llamaban (Rodríguez-Castañeda, 1993). A partir de la transición democrática esa prensa sigue estando sometida en algunas regiones, donde los cacicazgos locales o arreglos de poder gubernamental aún atan sus riendas y restringen su autonomía. En otros territorios, en cambio, goza de plena autonomía y sirve efectivamente a la democracia, todos los días. Pero en algunos casos más, la sujeción no hizo más que desplazarse del gobierno al mercado; si la pasividad, la adulación y el acriticismo fueron rasgos perniciosos de una buena parte de los medios en el periodo autoritario mexicano, no lo son menos el sensacionalismo, superficialidad, oportunismo y falta de rigor en los medios que privilegian la dimensión mercantil de la información periodística. En este último caso, el desempeño de los medios escapa a la dualidad oficialismo-autonomía, en donde era relativamente sencillo evaluar el buen
10
Presentación
o mal comportamiento del periodismo —básicamente lo que entraba en la esfera oficial contra lo que escapa de ella—, al tiempo que evidencia la necesidad de parámetros de evaluación distintos a los primeros, de “segunda generación”, digamos, pero igual de agudos en sus observaciones. El modelo deliberativo que se propone en el primer capítulo, como ejemplo de dichos parámetros, constituye una fuente normativa de evaluación que toma a la superación del modelo autoritario como una condición de base, y espera aún más de los periodistas. Bajo este punto de vista, y acaso por una ciudadanía más sofisticada y consciente de su papel, el juicio público acerca de la calidad periodística ya no se entendería únicamente como autonomía del Estado —libertad de— sino como la consecución de un desempeño que profundice la vida democrática —libertad para—. Si el asunto es complejo en los medios informativos, ¿qué hay de los formatos no periodísticos? ¿Debemos evaluar el desempeño de medios que no están institucionalizados, y por lo tanto no están comprometidos, explícita o implícitamente, con determinados criterios y valores éticos de actuación? La posición de este libro es que los formatos de comunicación política, particularmente durante las campañas electorales, deben ser evaluados integralmente, como un ecosistema. No obstante, como cualquier actividad pública, los límites de actuación de este ecosistema están definidos por el Estado, bajo el ejercicio estricto de normas, o su elisión (laissez faire), que configuran un modelo de comunicación (esta idea se ampliará en el primer capítulo del libro). Bajo esta mirada sistémica, las instituciones periodísticas, los actores políticos en contienda y los ciudadanos como agentes comunicativos forman parte de un ecosistema de intensa circulación de información y comentario, que enriquece o bien empobrece la calidad del discurso público. En consecuencia, dicha calidad no debe ser atribuida exclusivamente al comportamiento de los medios institucionalizados, sino a otros agentes-comunicadores que en última instancia complementan, contrarrestan e incluso sabotean el flujo periodístico. Por su parte, la justificación de una evaluación como la que se propone tiene dos fundamentos. Para los medios informativos, un desempeño adecuado a las expectativas ciudadanas o del Estado responde a la verificación del contrato social entre los primeros y los segundos, donde la libertad —de expresión en este caso— está inextricablemente unida a la responsabilidad —social, en este caso—. Por otro lado, dicha evaluación se justifica, posiblemente con más trascendencia, en las consecuencias que tiene la comunicación política para la vitalidad de las democracias.
Presentación
11
La estrecha vinculación entre comunicación política y democracia ha sido explorada en una vasta la literatura y será brevemente tratada en este volumen, pero se sintetiza en dos argumentos. El primero es que es casi imposible enterarse de la política de primera mano. El carácter representativo y delegativo de las democracias contemporáneas, aunado a su complejidad, necesariamente se traduce en la falta de copresencia de los gobernantes y sus gobernados. Por consiguiente, las sociedades actuales han desarrollado una dependencia hacia los medios de comunicación en relación al conocimiento que obtienen de la política. Y como el conocimiento precede a la actitud, y ésta desencadena la acción, tenemos que la base cognitiva para la actuación política se debe en buena medida al ecosistema de comunicación política. Por otro lado, esta condición también ha incrementado la interdependencia de los sistemas mediáticos y los sistemas políticos. Este fenómeno se encuentra eficazmente sintetizado en el concepto de mediatización de la política (Stromback, 2008), que expresa el ajuste que han hecho los políticos a los lenguajes, formatos y rutinas de los medios de comunicación, en una sociedad en la que sus distintas instituciones —familia, escuela, iglesia, etc.— han realizado lo propio. Una buena parte de la política se hace para y en función de los medios, a manera de un locus de control externo de su actuación, por lo menos en su dimensión simbólica. No es deleznable, pues, el papel de la comunicación política en los sistemas políticos; y no es asunto menor el determinar qué tan bien o qué tan mal se desempeñan de acuerdo a determinados valores democráticos. Este es el cometido del presente libro. Evaluar diversos formatos y canales mediáticos permite caracterizar el funcionamiento del modelo en su conjunto, al menos de manera aproximativa. Conscientes de que sólo se puede mejorar lo que se evalúa, ponemos de manifiesto qué componentes son más o menos funcionales a la profundización de la democracia a la que nos referimos, y que pueden ser modificados, eventualmente, en favor de la misma.
EL PROCESO ELECTORAL DE 2018 COMO CASO DE ESTUDIO La verificación empírica de los problemas que acabamos de describir, tiene como caso de estudio a la elección presidencial de 2018. La envergadura de dicha campaña es histórica: se eligieron 18 mil cargos tanto federales como locales, entre los cuales destacaban mil 596 Presidencias municipales, 972 Diputaciones locales, 9 Gubernaturas, así como 128 Senadurías, 500
12
Presentación
Diputaciones Federales y, por supuesto, la Presidencia de la República (INE, 2018). Para este último caso, los partidos políticos optaron por el formato de coaliciones electorales: el Partido Acción Nacional (PAN), el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC), formaron la coalición Por México al Frente que postuló como candidato a Ricardo Anaya; el Partido Revolucionario Institucional (PRI), el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido Nueva Alianza (PANAL), constituyeron la coalición Todos por México que postuló a José Antonio Meade y los partidos Movimiento Regeneración Nacional (MORENA), Partido del Trabajo (PT) y Partido Encuentro Social (PES), formaron la coalición Juntos Haremos Historia con Andrés Manuel López Obrador como su candidato a Presidente de la República. Adicionalmente, y después de un proceso prolongado y accidentado de registro, compitió Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón, como candidato independiente. Las campañas electorales dieron inicio el 30 de marzo y finalizaron el 27 de junio. Durante este periodo hubo tres debates presidenciales: el primero con sede en la Ciudad de México, se llevó a cabo el 22 de abril de 2018, el segundo, con sede en Tijuana, Baja California se efectuó el 20 de mayo y el tercer debate con sede en Mérida, Yucatán se realizó el 12 de junio. Después de dos intentos fallidos por llegar a la Presidencia de la República, uno en 2006 y otro en 2012, Andrés Manuel López Obrador consiguió un triunfo contundente: 30 millones 113 mil 483 de votos, que constituían el 53.19% del total de votación. Ricardo Anaya obtuvo el segundo lugar, con 12 millones 610 mil votos (22.27%); José Antonio Meade el tercero con 9 millones 289 mil de votos (16.40%) y finalmente Jaime Rodríguez Calderón con 2,961,732 de votos (5.23%) (INE, 2018). Por lo menos en la experiencia democrática reciente, el panorama electoral no había presentado cambios tan drásticos en México. Hasta ahora la transformación había sido paulatina y los porcentajes de votación mantenían altas y bajas moderadas. Sin embargo, la alternativa de Morena generó una expectativa importante entre los electores: “Fue un vuelco electoral manifestado en el país como consecuencia de la crisis política desatada a raíz del fracaso del Pacto por México, y que de alguna manera fue el corolario de la política neoliberal iniciada en los años ochenta, pero profundizada en los noventa, asumida luego por los gobiernos panistas de 2000 a 2012 y finalmente retomada en el sexenio de Peña Nieto” (del Campillo Lona, 2018). Aunado a la crisis de legitimidad que vivía el sistema político por el hartazgo frente a la corrupción y los niveles de violencia, Morena logró
Presentación
13
capitalizar masivamente a su favor el enojo ciudadano (Aragón, Fernández de Lara, & Lucca, 2019, p. 296). Más allá de dicha circunstancia, esta profunda transformación de los equilibrios de poder a partir de las votaciones, se asentó bajo reglas electorales estables y ya probadas en sus distintas dimensiones, incluyendo la comunicativa. Como se señala más adelante, el modelo mexicano se puso en marcha sobre las bases de un diseño que contempla, a) medios audiovisuales vigilados y sancionados simbólicamente en caso de una actuación inequitativa, a través de un monitoreo oficial, b) la emisión a gran escala de publicidad política audiovisual, patrocinada y supervisada por el Estado c) la organización de tres debates presidenciales televisados, con cobertura nacional, y d) la carencia, deliberada como argumentamos más adelante, de regulación oficial de Internet, redes socio digitales y prensa. En este sentido, es patente el lugar que ocupó el sistema de comunicación política en las preocupaciones de la autoridad electoral y en general, respecto al diseño y organización de unas elecciones democráticas. Aunque a veces el modelo resumido es criticado por ocasionar saturación en los receptores o adelgazar la sustancia informativa que genera, la extensión de la infraestructura de comunicación mexicana, de las más potentes de América Latina, así como la magnitud extraordinaria del flujo informativo acerca de las elecciones presidenciales que tuvo lugar, hacen de éste un caso idóneo de estudio para investigar empíricamente las inquietudes descritas líneas arriba.
UNA EVALUACIÓN (CASI) INTEGRAL. SOBRE ESTE VOLUMEN El presente volumen se divide en ocho capítulos que presentan reportes de desempeño de algunos componentes, creemos los más importantes, del modelo de comunicación política electoral: los medios informativos, noticiosos y de opinión, las redes sociodigitales, y los formatos audiovisuales de discusión. Si bien no se trata de una evaluación exhaustiva, intenta recoger aquellos elementos principales desde los cuales se puede obtener una mirada de conjunto acerca del funcionamiento del modelo de comunicación política, en un escenario recortado geográficamente y temporalmente, es decir, la elección federal mexicana de 2018. El primer capítulo expone el marco teórico normativo del proyecto, y es un argumento en contra del uso de la intuición para criticar a los medios, y la necesidad de evaluarlos desde la racionalidad de sus normas. Cuando esta racionalidad no es clara, entonces la tarea consiste en reconstruirla sobre
14
Presentación
algunos de sus fundamentos. A esta tarea se aboca dicha sección, poniendo de manifiesto, como estrategia argumentativa, los compromisos de los ciudadanos para con la democracia y, en consecuencia, los compromisos de los medios para con los ciudadanos. Después de una evaluación crítica del modelo de comunicación política actual, propone un marco general de premisas y una rejilla de análisis del desempeño mediático, que será aplicada a todos los capítulos subsecuentes. Una segunda sección aplica y contextualiza estos insumos en el desempeño de los medios informativos. Cada uno de los cinco capítulos que lo componen analiza la actuación de la prensa tradicional —22 diarios nacionales y locales—, la prensa nativa digital —cuatro diarios—, la televisión privada y la televisión pública (tres cadenas cada una, respectivamente). En esta sección se ponen de manifiesto problemáticas estructurales e históricas de cada tipo de medio, que condicionan su evaluación. Así, por ejemplo, el desempeño de la prensa tradicional y la televisión privada se explica a partir de su histórica sujeción clientelar; la prensa digital a partir de su juventud y sus pioneros modelos de negocio; la televisión pública, a partir de la precariedad en la que desarrolla su operación. Una tercera sección comprende formatos que despliegan la comunicación directa de candidatos y periodistas de opinión. Un primer capítulo expone el desempeño de los candidatos en la red socio digital Twitter, en relación a la tematización que construyeron y la manera en que ésta se conectaba, o no, con el interés público. Un segundo capítulo analiza el periodismo de opinión en el formato de los programas de análisis posteriores a los debates presidenciales, en donde había mayor posibilidad de reacción y sesgo partidista. Un tercer capítulo concluyente evalúa el desempeño de los candidatos en los tres debates presidenciales, poniendo de manifiesto la manera en que éstos maximizan, o bien desperdician, las potencialidades formativas de dichos eventos.
Agradecimientos Es lugar común afirmar que ningún libro es una empresa en solitario. Este volumen demuestra sobre manera este aserto, a nivel personal e institucional. Diecinueve investigadores autoran los capítulos de este volumen, que a su vez reúnen los datos generados por 10 universidades del país: Universidad La Salle Ciudad de México, Universidad Loyola del Pacífico, Universidad Nacional Autónoma de México, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Universidad Autónoma de Coahuila, Universidad Autónoma de Baja California, Universidad Veracruzana, Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (TEC de Monterrey) Universidad Panamericana e Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente de Guadalajara (ITESO). De esta manera, el libro conjunta el esfuerzo y talento de numerosos investigadores en comunicación de diversas regiones del país. Más allá de esta productiva colaboración, el autor desea extender varios agradecimientos. El proyecto en general fue coordinado desde la Red de Observatorios Mexicanos (ROM) del Consejo Nacional para la Educación e Investigación en Ciencias de la Comunicación (CONEICC), bajo la atinada dirección de la Dra. Sofía Palau Cardona, del ITESO Guadalajara, sin cuyo liderazgo y rigor intelectual este proyecto no hubiera visto la luz. La publicación del texto y varios de los insumos de la investigación fueron financiados por el proyecto de Ciencia Básica, Clave 256670, “Infoentretenimiento político, encuadres periodísticos y desconfianza ciudadana” de CONACYT. Mi agradecimiento también a los varios dictaminadores que proporcionaron su tiempo y esfuerzo en la revisión de cada uno de los capítulos del volumen, evaluados a doble ciego. Un agradecimiento final a los directivos, administrativos y colegas del Centro de Estudios en Comunicación Política (CECOP) y el Instituto de Ciencias de Gobierno y Desarrollo Estratégico (ICGDE) de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México, por las facilidades y espacio otorgado para la consecución de esta pesquisa.
Acerca de los autores Coordinador Dr. Martín Echeverría. Profesor-investigador del Centro de Estudios en Comunicación Política, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México. Doctor en Comunicación y Cultura (Universidad de Sevilla), Magister en Comunicación Política y Opinión Pública (Universitat Pompeu Fabra, Barcelona). Miembro del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 1. Vicepresidente de la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación (AMIC). Co director de Sección de Comunicación Política de la International Association for Media and Communication Research (IAMCR), Coordinador de la Red de Observatorios Mexicanos (ROM), de CONEICC. Sus líneas de investigación son los formatos audiovisuales de la comunicación política, los estudios de periodismo político, la mediatización de la política, y la recepción y efectos de los medios. Sus últimos libros: Publicidad política televisiva. Estructura y Desempeño, 2019, Tirant Lo Blanch. Comunicación política y crisis de la democracia, Nuevas tendencias y desafíos. 2019, Tirant Lo Blanch./Jóvenes y política, ¿hacia una nueva cultura democrática?, 2017, Altas y Bajas Servicios Editoriales.
Autores Víctor Hugo Reyna García. Es Doctor en Ciencias Sociales por El Colegio de Sonora. Profesor investigador en Profesor investigador en la Facultad de Comunicación y Mercadotecnia de la Universidad De La Salle, Bajío. Se ha especializado en el estudio sociológico del periodismo y su principal línea de investigación es la rotación de personal voluntaria en las organizaciones periodísticas del norte de México. Rubén Arnoldo González Macías. Periodista y académico. Es licenciado en Ciencias de la Comunicación y maestro en Comunicación por la Universidad Vasco de Quiroga (Morelia, Mich.). Asimismo, es doctor (PhD) en Estudios de la Comunicación por la Universidad de Leeds (Reino Unido). Ha sido reportero, editor, y jefe de investigación en el periódico La Voz de Michoacán. Actualmente es Profesor-Investigador del Instituto de Ciencias de Gobierno y Desarrollo Estratégico en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Dra. Patricia Andrade del Cid. Doctora en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid. Productora de televisión, asesora de medios públicos y promotora cultural. Actualmente profesora-investigadora en la Universidad Veracruzana. Miembro del núcleo académico de la Especialización en Estudios de Opinión (PNPC) que emite el Centro de Estudios de Opinión y Análisis de la Universidad Veracruzana. Investigadora Nivel 1 del Sistema Nacional de Investigadores CONACYT.
18
Autores
Fundadora y Coordinadora del Observatorio Veracruzano de Medios de la Universidad Veracruzana. Mariangel Pablo Contreras. Licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad Veracruzana. Desarrolla actividades de investigación en el Observatorio Veracruzano de Medios de la Universidad Veracruzana, adscrito al Centro de Estudios de Opinión y Análisis. Rodolfo Barrientos. Maestro en Ciencias Políticas por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Becario CONACYT en el Doctorado en Filosofía con Orientación en Ciencias Políticas y colaborador del Laboratorio de Comunicación Política (LACOP) de la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la UANL. Felipe Marañón. Doctor en Filosofía con Acentuación en Ciencias Políticas por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Profesor Titular e investigador asociado al Laboratorio de Comunicación Política (LACOP) de la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la UANL. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores de CONACYT, nivel I. Alma Rosa Saldierna. Doctora en Filosofía con Acentuación en Ciencias Políticas por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Profesora Titular y del Laboratorio de Comunicación Política (LACOP) de la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la UANL. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores de CONACYT, nivel I. Carlos Muñiz. Doctor en Comunicación por la Universidad de Salamanca. Profesor Titular del Laboratorio de Comunicación Política (LACOP) en la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Autónoma de Nuevo León (México). Miembro del Sistema Nacional de Investigadores de CONACYT, nivel II. carlos.munizm@uanl.mx Francisco Javier Martínez Garza. Profesor Investigador del Tecnológico de Monterrey, Miembro del Claustro del Doctorado y Maestría en Estudios Humanísticos. Actualmente Coordinador de la Línea de Comunicación y Estudios Culturales. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel 1. Editor de la Revista Global Media Journal Mexico. Doctor en Periodismo y Comunicación Social por la Universidad de Sevilla, Maestría en Comunicación Social en la Universidad Autónoma de Barcelona, y Maestría en Comunicación de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Ana Laura Maltos Tamez. Estudiante del Doctorado en Estudios Humanísticos en el Tecnológico de Monterrey, en la Línea de Comunicación y Estudios Culturales. Maestría en Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma de Nuevo León. Dr. José Luis López Aguirre. Doctor en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente coordina el proyecto de investigación interinstitucional e interdisciplinario denominado “Análisis del ecosistema de redes
Autores
19
sociodigitales en el modelo de comunicación electoral implementado en la contienda presidencial de 2018”. Su área de investigación es la comunicación digital interactiva y sus ramificaciones como el ciberperiodismo, ciberdocumentación, redes sociodigitales y democracia digital. Labora como profesor investigador en la Escuela de Comunicación de la Universidad Panamericana campus Ciudad de México. Mtra. Blanca Nahayeli Gómez Aguilera. Especialista en Procesos de Lectura y Escritura (cátedra UNESCO — Maestría en Análisis del Discurso) por la Universidad de Buenos Aires. Lic. en Ciencias de la Comunicación con acentuación en periodismo por la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC). Su área de investigación es la lingüística, psicopedagogía, comunicación y nuevas tecnologías de la comunicación. Actualmente trabaja como profesora investigadora en la UAdeC campus Torreón. Elizabeth Téliz Martínez. Estudiante en la Escuela de Comunicación de la Universidad Panamericana campus Ciudad de México. Asistente de investigación del proyecto “Análisis del ecosistema de redes sociodigitales en el modelo de comunicación electoral implementado en la contienda presidencial de 2018” e integrante del Seminario de Comunidades Virtuales. Luis Fernando González Murguía. Estudiante de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Coahuila Unidad Torreón. Asistente de investigación del proyecto “Análisis del ecosistema de redes sociodigitales en el modelo de comunicación electoral implementado en la contienda presidencial de 2018”. Ana Paulina Romero Campos. Estudiante en la Escuela de Comunicación de la Universidad Panamericana campus Ciudad de México. Asistente de investigación del proyecto “Análisis del ecosistema de redes sociodigitales en el modelo de comunicación electoral implementado en la contienda presidencial de 2018” e integrante del Seminario de Comunidades Virtuales. Magdalena Sofía Paláu Cardona. Es Licenciada en Ciencias de la Comunicación por el ITESO, Maestra en Ciencias Sociales con especialidad en Comunicación Social por la Universidad de Guadalajara y Doctora en Estudios Científico-Sociales por el ITESO. Es profesora numeraria de esa institución, y colabora como académica en el Departamento de Estudios Socioculturales desde 1997. Es profesora investigadora reconocida en el nivel 1 del Sistema Nacional de Investigadores de Conacyt. Coordinó el observatorio Q ITESO, análisis crítico de medios y colaboró en el equipo coordinador de ETIUS, observatorio de comunicación y cultura. Actualmente es coordinadora del Doctorado en Estudios Científico Sociales.