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Pedro Carrero Eras

Pedro Carrero Eras es Doctor en Filosofía y Letras (Filología Románica ) por la Universidad Complutense de Madrid. Ha sido Catedrático de Escuela Universitaria y Profesor Titular, de Literatura, en la Universidad de Alcalá, a la que sigue vinculado como Profesor Honorífico Investigador. Es Presidente del Instituto de Indología de Madrid desde 1999. A partir de esa fecha ha dirigido once cursos de verano sobre la India, con carácter bienal, dentro de los organizados por la Universidad Complutense de Madrid en Almería y en El Escorial, así como numerosos ciclos de conferencias también sobre las culturas de la India. Su campo de especialización e investigación, en la indología, es el reflejo de la India en los escritores occidentales contemporáneos, extensible también a algunos autores indios.

2ª Edición, aumentada

El autor espera que este libro contribuya no solo a conocer mejor la India, sino también a establecer lazos, dentro de esa deseable unidad global que suponga siempre el respeto a las diferencias. Interculturalidad es una palabra que aparece con frecuencia en esta obra, y en ella destaca lo que hay de común en el ser humano en cualquier parte del mundo y lo que la India tiene de peculiar: su idiosincrasia, su mentalidad, sus normas, sus costumbres y, por supuesto, su diversidad. Y todo ello contemplado, por lo que al autor refiere, más allá de cualquier prejuicio, resabio poscolonial o tentación paternalista.

La mirada occidental

En este libro se reúnen estudios sobre escritores occidentales contemporáneos que, en algunas de sus obras, han reflejado la India en cualquiera de sus variadas manifestaciones. Todos estos autores, menos dos, viajaron a la India, y algunos de ellos permanecieron allí durante un largo tiempo. Sus visiones e interpretaciones de la India pueden ser discutidas y revisadas, pero no hay que olvidar que en la construcción de la idea de un país, de su mosaico de culturas, de su poliédrica realidad, entra también la mirada de los extranjeros. También incluye esta obra estudios sobre tres autores indios de especial relevancia, siendo uno de ellos Mahatma Gandhi, personalidad de proyección gigantesca y del que ahora se cumplen 150 años de su nacimiento.

Pedro Carrero Eras

La mirada occidental La India en los escritores extranjeros contemporáneos 2ª edición, aumentada

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COLECCIÓN PROSOPOPEYA Dirección: Manuel Asensi Pérez Consejo editorial: Darío Villanueva, José Domínguez Caparrós, José María Pozuelo Yvancos, J. Hillis Miller, Juan Bruce-Novoa, Manuel Jiménez Redondo, Sergio Sevilla, Carl Good Consejo de redacción: Meri Torras, Tom Cohen, Andrejz Warminski,

Benita Parry, J. L. Falcó, M. Ángeles Hermosilla, Greg Stallings

Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales


LA MIRADA OCCIDENTAL La India en los escritores extranjeros contemporáneos 2ª edición

PEDRO CARRERO ERAS

tirant humanidades Valencia, 2019


Copyright ® 2019 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de los autores y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant Humanidades publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com. Esta obra recibió, en su primera edición, una ayuda del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Primera edición: 2014 Segunda edición: 2019

© Pedro Carrero Eras Ilustración de la portada: en el centro figura el dios Vishnu. Gouache sobre mica, circa 1850. La leyenda inferior hace referencia al templo Varadharaja Perumal, dedicado a Vishnu, en Conjeeveram o Kanchipuram (Tamil Nadu)

© TIRANT HUMANIDADES EDITA: TIRANT HUMANIDADES C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia Telfs.: 96/361 00 48 - 50 Fax: 96/369 41 51 Email:tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es ISBN: 978-84-17706-65-4 MAQUETA: Tink Factoría de Color

Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-deempresa nuestro procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf


Índice Prólogo............................................................................................................ 11

Capítulo primero

Sir Richard Francis Burton: «el Blanco Negro» 1. 2. 3. 4.

Situación: Burton y sus años en la India............................................... 19 Burton, las nativas y el sexo................................................................... 21 Burton y el hinduismo: «el Blanco Negro».......................................... 23 Burton y el sufismo................................................................................ 25

Capítulo segundo

Forster y su Pasaje a La India: tensiones interculturales 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. 11. 12.

Introducción y cuestión de géneros..................................................... 33 Algunos datos sobre el novelista........................................................... 34 Características de la estructura narrativa de Pasaje a la India.............. 35 El tema de los nombres geográficos inventados.................................. 37 Los personajes principales.................................................................... 38 Reflexiones interculturales: hechos, prejuicios, críticas...................... 41 Intentos de acercamiento. Recelos, suspicacias y otros sufrimientos. 46 La satanización de «lo otro»: el incidente............................................ 51 Mrs. Moore, personaje clave: la infinitud del Universo....................... 58 El juicio, el fallo y sus consecuencias: el «mal» cambia de actores..... 60 El misterio de las Cuevas y el destino de los personajes...................... 63 A modo de colofón: una amistad imposible o las espadas en alto...... 66

Capítulo tercero

El Diario de Joseph Randolph Ackerley: Vacación hindú 1. 2. 3. 4. 5.

Un diario................................................................................................ 71 Jovialidad e ironías................................................................................. 73 La figura del Maharajá y su amistad con Ackerley............................... 75 Otros personajes de la corte. Visión crítica sobre los ingleses............ 78 Valoración final...................................................................................... 80

Capítulo cuarto

La India filosófica en Luces de Bohemia y otras obras de Ramón del Valle-Inclán 1. Precisiones y objetivos........................................................................... 83 2. Corpus.................................................................................................... 85


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Índice

3. 4.

Los teósofos y el orientalismo............................................................... 89 Teosofía y modernismo en España. El panteísmo y la doctrina del karma....................................................................................................... 91 5. Mario Roso de Luna, el personaje de D. Filiberto y la doctrina del karma....................................................................................................... 95 6. Otro término del sánscrito: camarrupa................................................. 99 7. Un breve repaso de la India filosófica en La lámpara maravillosa y en los poemarios......................................................................................... 104 8. Conclusiones.......................................................................................... 108

Capítulo quinto

Blasco Ibáñez, la India y los británicos 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9.

Una vuelta al mundo, incluida la India................................................ 111 Una vuelta atrás y un precedente: la leyenda de Buda........................ 112 Itinerario de la visita a la India.............................................................. 116 Entre el relato y la carga enciclopédica................................................ 117 La India: diversidad religiosa y tolerancia religiosa............................. 119 Hindúes y musulmanes.......................................................................... 121 El dominio británico y algunas referencias a Gandhi......................... 123 Más críticas al colonialismo................................................................... 126 A modo de resumen: otros aspectos del viaje...................................... 129

Capítulo sexto

Un viajero de excepción en la India: Mircea Eliade 1. 2.

Situación: el estudiante y un viaje soñado............................................ 133 Un libro de fragmentos de viajes, un diario íntimo y una novela: tres libros distintos y un único escritor........................................................ 136 3. El libro La India..................................................................................... 139 4. La vida íntima de Mircea Eliade en la India: el Diario íntimo de la India y la novela Maitreyi. La noche bengalí............................................. 150 5. Conclusiones.......................................................................................... 157

Capítulo séptimo

Maitreyi Devi y Mircea Eliade: una pasión intercultural 1. 2. 3. 4. 5.

Algunos datos más sobre la novela de Mircea Eliade: Maitreyi. La noche bengalí......................................................................................... 161 La novela de Maitreyi Devi: Mircea, una historia de amor...................... 163 Características esenciales de la versión de Maitreyi y sus diferencias con la novela de Eliade.......................................................................... 167 Anatomía espiritual de Amrita en la novela de Maitreyi..................... 170 La visión que Amrita ofrece del padre................................................. 173


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Índice 6. 7. 8. 9.

Tratamiento de la relación amorosa entre Amrita y Mircea............... 175 El matrimonio de Amrita...................................................................... 178 Lo que no muere: historia de una memorable pasión........................ 180 A modo de conclusión: repaso de algunas opiniones......................... 183

Capítulo octavo

Pasolini y Moravia: visiones de la India 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10.

Un viaje conjunto y dos libros diferentes............................................. 189 Dos actitudes, dos visiones de la India.................................................. 190 Una controversia pública...................................................................... 193 Pasolini: sentimientos, visceralidad...................................................... 194 Moravia: su visión de la India. La religión............................................ 196 Moravia: la política................................................................................. 198 Las causas de la pobreza, según Moravia.............................................. 201 Miscelánea de la visión moraviana........................................................ 203 Pasolini: vivencia personal..................................................................... 204 Miscelánea de observaciones de Pasolini............................................. 208

Capítulo noveno

La India filosófica en la narrativa de J.D. Salinger 1. 2. 3.

Sobre el término filosófico....................................................................... 211 Un ejemplo de la narrativa de Salinger para entrar en materia......... 211 Datos sobre Salinger: un trauma, la búsqueda de la verdad, la escritura y el aislamiento............................................................................... 217 4. Los prodigiosos hermanos Glass........................................................... 224 5. La historia de Franny sigue en Zooey..................................................... 228 6. Otros textos con reflejos vedánticos: Levantad, carpinteros, la viga del tejado y Seymour: una introducción........................................................... 234 7. La historia de otro niño increíble: Teddy............................................. 237 8. Conclusión............................................................................................. 241

Capítulo décimo

Pasión lírica en la India de Octavio Paz 1. Una larga estancia en la India............................................................... 243 2. Pasión y expresión poética.................................................................... 245 3. Cosmovisión y erotismo en Ladera este.................................................. 247 4. El reflejo del sufismo y del budismo..................................................... 249 5. La India como universo lírico: razones y motivos................................ 253 6. Panteísmo poético................................................................................. 255 7. Blanco: vacuidad y tantrismo.................................................................. 259 8. Conclusiones.......................................................................................... 262


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Índice

Capítulo undécimo

El autor desnuda su mirada: la India y yo 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8.

Justificación del título............................................................................ 265 La toma de contacto con la India: los orígenes................................... 265 Las causas de ese desconocimiento...................................................... 268 Consecuencias de mis viajes a la India................................................. 272 La India, la religión y la convivencia.................................................... 275 Visiones monográficas de la India........................................................ 277 Los indios y la resignación.................................................................... 280 La India como pasión............................................................................ 282

Anexo

Rabindranath Tagore en sus cuentos: un escritor incómodo 1. 2. 3. 4. 5. 6.

Los motivos de un título........................................................................ 287 La educación y la formación intelectual de Tagore............................. 288 Los cuentos de Tagore: una visión de conjunto.................................. 290 Las castas................................................................................................ 294 Los matrimonios, la dote y el estatus económico................................ 299 La discriminación y sumisión de la mujer. La situación de las viudas........................................................................................................... 303 7. Mujeres egoístas y con otros defectos morales..................................... 308 8. Los niños................................................................................................ 311 9. Conclusiones.......................................................................................... 314 Tosltoi y Gandhi: la resistencia pasiva y el reino de Dios 1. La cruda realidad para un indio en Sudráfica..................................... 317 2. La ahiṃsā o no-violencia: la Gītā y el Sermón de la Montaña. La paradoja de la Gītā......................................................................................... 321 3. León Tolstoi y su visión de la religión cristiana................................... 327 4. El reino de Dios está en vosotros, de León Tolstoi..................................... 330 5. La Carta a un hindú, de Tolstoi y la correspondencia epistolar entre el autor ruso y Gandhi........................................................................... 337 6. Una referencia a John Ruskin y la creación del primer ashram.......... 343 7. La Satyāgraha.......................................................................................... 345 8. Conclusiones.......................................................................................... 349 Relación de artículos publicados por el autor y que, revisados y adaptados, han dado lugar a la mayoría de los diferentes capítulos de este libro.. 353 Bibliografía citada........................................................................................... 355


Prólogo a la segunda edición En este libro, ampliado en la presente edición con nuevos estudios, se reúnen mis trabajos sobre personalidades literarias que, en algunas de sus obras, han reflejado la India en cualquiera de sus variadas manifestaciones. La mayoría de estos autores viajaron a la India, y algunos de ellos permanecieron allí durante un largo tiempo. Sus visiones e interpretaciones de la India pueden ser discutidas y revisadas —como la de los propios indios—, pero no hay que olvidar que en la construcción de la idea de un país, de su mosaico de culturas, de su poliédrica realidad, entra también la mirada de los extranjeros. Por decirlo de otra forma: somos también como nos ven los de fuera. Todos los autores estudiados en este libro son extranjeros, occidentales, aunque al final hay un anexo en el que he incluido un estudio sobre los cuentos de Rabindranath Tagore, así como otro sobre la relación entre León Tolstoi y Mahatma Gandhi. Después me referiré a los motivos de la inclusión de estos estudios en el libro. En cualquier caso, Tagore y Gandhi no son los únicos autores indios cuya obra es objeto de estudio en el libro, pues también analizo una novela de la escritora india Maitreyi Devi, a causa de su relación sentimental y literaria con un escritor occidental. Se trata del testimonio de escritores contemporáneos, si damos a lo contemporáneo la acepción que viene admitiéndose como la relativa a todo el período que se extiende desde finales del XVIII o principios del XIX hasta nuestros días. Pero no he ido tan atrás. En realidad, en este libro, todos los autores estudiados, o al menos sus obras, son del siglo XX, menos sir Richard Francis Burton, que es del XIX. Burton, Forster, Ackerley, Blasco-Ibáñez y Mircea Eliade hablan de una India y se mueven por una India que pertenece al período colonial. En cambio, Pasolini, Moravia y Octavio Paz conocieron la India como Estado independiente (aunque Moravia ya había pasado fugazmente por la India en los años treinta). A estas últimas visiones me he permitido añadir la mía propia, en el capítulo 11º, que cierra la mirada de los extranjeros. Mención


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Prólogo a la segunda edición

especial merecen los autores estudiados en el capítulo 4º, Ramón María del Valle-Inclán, y en el capítulo 9º, J. D. Salinger, que no viajaron a la India. Valle-Inclán refleja en algunas de sus obras ciertos aspectos de la India filosófica, mientras que Salinger está influido por el advaita vedānta prácticamente en toda su narrativa conocida. Entiendo que las descripciones, comentarios y reflexiones de estos autores y sus obras contribuyen a un mejor conocimiento de la India. Aunque este no es, exactamente, un libro sobre viajes de escritores, como la mayoría de los autores estudiados son viajeros, el lector puede caminar de su mano por muchos rincones de India. Naturalmente, no me he limitado solo a transmitir lo más significativo de lo que estos escritores nos cuentan sobre el subcontinente —o lo que en esencia dicen—, sino también a analizar, contrastar e interpretar sus opiniones, comentarios y actitudes (e incluso a contradecir o matizar esas opiniones, cuando mi propio conocimiento de la India y la documentación de que dispongo me lo han aconsejado). Los testimonios, según de qué autores se trate, son variados, pues en unos casos hablamos de ensayo, en otros de novela, en otros de poesía, en otros de libro de viajes y en otros simplemente de biografía. Como suele ser habitual, los límites entre unos y otros géneros a veces no suelen estar bien definidos, por lo que se producen felices interferencias literarias. En el conjunto, la literatura resalta por encima de todo, tal y como resumo a continuación. La semblanza biográfica prima en el capítulo dedicado a Burton, personaje ya de por sí, por su trayectoria existencial y sus peripecias, bastante legendario y, por consiguiente, literario. En cuanto a los otros dos británicos, Forster y Ackerley, del primero estudio su emblemática novela Pasaje a la India, posiblemente lo mejor de su producción narrativa, y del segundo su diario Vacación hindú, que no deja de ser una narración autobiográfica cercana a lo que entendemos como novela. Valle-Inclán que, como ya he dicho, no estuvo en la India, merece sin embargo un detallado estudio por el reflejo que de la filosofía hindú recogen algunas de sus obras, entre ellas y muy especialmente, una de las más emble-


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máticas: Luces de bohemia. A Blasco Ibáñez le seguimos por la India a través de las muchas páginas dedicadas a este país en su libro La vuelta al mundo de un novelista, obra en la que se entremezcla lo descriptivo y lo enciclopédico con el genio y el estilo del autor de novelas, que lo fue también, muchos años antes de su viaje, de un cuento denominado «El despertar del Buda». De Mircea Eliade estudio tres obras que publicó como resultado de su larga estancia en la India. Una de ellas es una novela (Maitreyi. La noche bengalí), basada en la relación que tuvo el escritor rumano con Maitreyi Devi (de soltera Maitreyi Dasgupta), la otra obra un diario (Diario íntimo de la India) muy cercano a la narración autobiográfica y la tercera un libro parecido a los libros de viajes (La India), aunque no es exactamente un libro de viajes. Abordo, además, en un capítulo aparte, más datos sobre la relación sentimental que Mircea Eliade mantuvo con Maitreyi Devi, autora, con el tiempo, de una novela (Mircea. Una historia de amor) que también analizo y cuya publicación vino a ser como una respuesta a la novela que sobre esa relación sentimental había escrito Eliade. De Moravia estudio un libro de ensayos (Una idea de la India) que nace de su viaje a la India, que realizó acompañado de Pasolini, autor también de otro libro (El olor de la India) que surge de ese mismo viaje, y en el que el componente subjetivo y poético se mezcla con las descripciones objetivas. El capítulo dedicado a J. D. Salinger, una de las novedades de esta segunda edición, analiza, como ya indiqué anteriormente, la influencia filosófica de la India en la narrativa de este escritor norteamericano, y en concreto del advaita vedānta. Octavio Paz está presente con tres libros de poesía que nacen en la India y tienen como referente la India (Ladera este. Hacia el comienzo. Blanco), y un libro de ensayos que recoge su visión plena, detallada y esencial sobre el subcontinente (Vislumbres de la India). Por último, y como ya expliqué, ofrezco algunas opiniones mías sobre la India y su recepción en Occidente, y que terminan con un pequeño texto de creación, nacido de uno de mis viajes. En cuanto al estudio sobre los cuentos de Tagore, que rompe la «occidentalidad» del libro y, en consecuencia, figura en el anexo, he de decir que fue un estudio que realicé en 2011 con motivo


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Prólogo a la segunda edición

de la celebración del sesquicentenario de su nacimiento. Tagore es una de las personalidades más emblemáticas de la India y sus esencias, y su recepción en Occidente, y en concreto en España, va más asociada a su poesía y su teatro. Sin embargo, tras el estudio de sus cuentos, cotejado con el de sus novelas, y de su visión crítica e irónica sobre creencias, normas y actuaciones seculares, muy arraigadas en la sociedad de la India, le convierten en una especie de «extranjero» en su propia patria, si entendemos aquí «extranjero» en sentido figurado, es decir, el de quien ve las cosas, aunque esté inmerso en ellas, con un cierto distanciamiento, como «desde fuera» y, por tanto, con sentido crítico. Tagore — como muchos otros de sus contemporáneos indios, comenzando por Mahatma Gandhi— es un indio al margen, como en España hubo también españoles al margen, por citar un libro de Américo Castro, Españoles al margen, que tuve la suerte de editar, y en donde se estudian figuras de intelectuales y escritores que, a lo largo del tiempo, se han mantenido y manifestado a contracorriente de muchas cuestiones referidas a lo comúnmente establecido. Ciertos aspectos de lo que no le gustaba a Tagore siguen siendo, además, muy de actualidad en la sociedad de la India. Por ello he creído de interés incluir ese estudio al final del libro. La segunda novedad de esta edición, y que coincide con la celebración del 150 aniversario del nacimiento de Gandhi, es el extenso estudio dedicado a la relación existente entre Tolstoi y Gandhi, y muy especialmente a la influencia del autor ruso en el futuro Mahatma a través de obras como El reino de Dios está en vosotros. En este caso, a diferencia de lo que sucede en el resto del libro, hablamos más de la influencia de Occidente en la India, si entendemos que Tolstoi es un autor occidental, controvertido adjetivo al que, líneas más abajo, le dedico un breve comentario. No obstante, también Tolstoi conocía las doctrinas filosófico-religiosas de la India, ya directamente o a través de filósofos como Schopenhauer. Por su parte, Gandhi armonizó sus lecturas de autores extranjeros con la lectura y conocimiento de obras muy representativas del hinduismo y de otras religiones orientales.


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Las primeras versiones de los textos que conforman los diversos capítulos han sido antes publicadas en diferentes libros colectivos y en revistas especializadas, cuya relación aparece al final del libro. Y digo «primeras versiones» porque he revisado, adaptado a libro y, en su caso, modificado y ampliado, aspectos y detalles de estos estudios. Solo en una ocasión, lo que se publicó como un artículo se ha desdoblado en dos capítulos, como sucede con el titulado «Culturas de la India y escritores británicos en el período colonial», que englobaba el estudio sobre Burton y Ackerley, ahora estudiados por separado en sendos capítulos, con las consiguientes adaptaciones y ampliaciones. He procurado cuidar con esmero las citas y sus referencias bibliográficas, que figuran en nota a pie de página. En el caso de los autores que no son españoles o hispanoamericanos, he utilizado ediciones que presentan excelentes traducciones al castellano de los textos originales. Solo en el caso del ensayo Un’idea dell’India (Una idea de la India), de Alberto Moravia, al no existir traducción al español, yo mismo he traducido en las citas el texto original, por lo que he considerado oportuno que el texto italiano de esas citas aparezca en nota a pie de página. Al margen de lo relativo a la bibliografía de los textos de los autores, aparecen también a lo largo del libro en notas a pie de página las referencias bibliográficas del resto de obras mencionadas, es decir, todas las fuentes y documentación citada que tiene que ver con estudios sobre la India o sobre los propios autores estudiados en este libro, y que sustentan y enriquecen mis análisis e interpretaciones. He procurado siempre, como es obligado en toda investigación no atribuirme —silenciando la procedencia, como suele ser frecuente y como si de un bien mostrenco se tratara— interpretaciones y juicios que son de otros investigadores, de ahí el frecuente sistema de citas y referencias. Todos los estudios que conforman el libro lo son en profundidad, tanto en lo que se refiere a la interpretación como lo que tiene que ver con el apoyo crítico-bibliográfico, alejándose del estilo propio de repertorios sucintos con intención exhaustiva.


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He procurado seguir el uso documentado y asentado en castellano para escribir los términos procedentes del sánscrito y del hindi, utilizando en las transliteraciones los signos diacríticos correspondientes, especialmente en las vocales. Utilizo la letra cursiva para aquellos términos que no están documentados en el Diccionario de la Real Academia Española, reflejando su grafía conforme a los textos utilizados y otras fuentes de información, por ejemplo, zamindari o shūdra, mientras que otras palabras, como gurú o sij, ya presentes en el Diccionario, las escribo en redonda. Una excepción a esta regla que yo mismo me he impuesto la constituyen términos filosóficos como, por ejemplo, karma y samsāra, que en mi libro figuran en cursiva aunque están ya registrados en la últimas ediciones del Diccionario académico. El motivo: poner un especial énfasis por tratarse de términos filosóficos de importancia muy relevante. No obstante lo dicho, en las citas respeto la grafía y signos que aparecen en los textos originales. En cuanto a los nombres de lugar o topónimos, sigo también lo habitual en castellano, comenzando por el uso del artículo delante del nombre del país, tal y como se conoce y se utiliza en España y en otros países hispanohablantes: la India. No es cierto que el uso del artículo sea un resabio colonialista, sino una tendencia consolidada en la evolución del lenguaje, como lo demuestra el hecho de que en nuestro entorno románico hay lenguas, como el francés o el italiano, que emplean el uso del artículo ante el nombre de cualquier país, incluido el suyo. En consecuencia con lo apuntado, escribo Bombay y Calcuta y no las formas (ya sean de acuñación antigua como más reciente) que se utilizan en la actualidad en la India para nombrar a estas ciudades (de la misma manera que, cuando hablo o escribo en castellano, no digo London, sino Londres, ni Firenze, sino Florencia). Otra cuestión importante es la referente al gentilicio indio, —a, pues ese es el término que utilizo para referirme a los naturales de la India en general, así como a todo aquello que significa ‘perteneciente o relativo a este país’, como siempre se ha venido


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usando y así figura registrado en el Diccionario de la Real Academia Española, y también en su Diccionario panhispánico de dudas, donde el único gentilicio que aparece al lado del nombre del país es indio. De esta forma, cuando tengo que hablar de un hindú, de un musulmán, de un sij y otros grupos, empleo esos términos especificativos, pero nunca como sustitución de indio, que es el que considero que se debe usar por una razón de puro sentido común y estricta justicia léxico-semántica e incluso política. No vaya a suceder lo que una vez me ocurrió con el director de una revista que, sin consultarme y para mi sorpresa y consiguiente malestar, sustituyó, en uno de mis trabajos, todas las veces que aparecía la palabra indio por la palabra hindú, estuviera yo hablando tanto de hindúes como de musulmanes u otros grupos. Para el título de este libro he utilizado el adjetivo «occidental», consciente de lo relativo de este tipo de acuñaciones. Hay quien piensa, con razones muy justificadas, que términos como «Oriente» y «orientalismo» son una creación europea, pero con límites geográficos y culturales no muy bien definidos, y que los términos «Occidente» y «occidental» tampoco poseen una significación muy clara ni sobre el mapa ni atendiendo a las características de los diferentes países y culturas. No es lo mismo el occidente europeo que el americano, y este libro incluye a un mejicano, Octavio Paz, quien, en el ensayo citado, ve muchas concomitancias entre aspectos de la cultura de su país y la India. Sobre lo arbitrario de ciertos clichés acuñados desde hace varios siglos, y en donde suele prevalecer el eurocentrismo y la visión colonial, recomiendo el excelente estudio de Agustín Pániker en su extenso y documentado libro Índika (Barcelona, Kairós, 2005). No obstante, nos vemos obligados a usar esos clichés, como tantos otros convencionalismos del lenguaje. Por mi parte, justifico lo de «la mirada occidental» por tratarse, en la mayoría de los capítulos, de escritores extranjeros, término, el de «extranjero», que también aparece en el título, y es algo que me interesaba reflejar, al objeto de evitarle al lector una interpretación errónea. Espero que este libro contribuya no solo a conocer un poco más la India, sino también a establecer lazos, dentro de esa desea-


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ble unidad global que suponga siempre el respeto a la diversidad. Intercultural e interculturalidad son palabras que aparecen en esta obra y, aunque no figuren siempre citadas explícitamente, se percibe su presencia. Creo que en estos estudios que componen el presente libro destaca lo que hay de común en el ser humano en cualquier parte del mundo y lo que la India tiene de peculiar: su idiosincrasia, su mentalidad, sus normas, sus costumbres y, por supuesto, su propia diversidad, de región a región, de Estado a Estado. Y todo ello contemplado, por lo que a mí se refiere, más allá de cualquier prejuicio, resabio poscolonial o tentación paternalista. Se me permitirá volver a hacer una mención muy especial de la inclusión en esta segunda edición del extenso trabajo dedicado a Tolstoi y Gandhi, precisamente cuando se cumple el sesquicentenario del nacimiento del Mahatma. La figura de Gandhi, con su sincretismo y su legado de paz, trasciende los límites nacionales de la India y tiene una proyección universal. Sus lecturas y su formación intelectual, abordadas en mi estudio, demuestran que confluyen en él ideas, interpretaciones y tendencias que tienen su origen tanto en Oriente como en Occidente, con lo que se comprueba, una vez más, que siempre existirán encuentros y armonizaciones entre las distintas culturas de uno y otro lado.


Capítulo primero

Sir Richard Francis Burton: «el Blanco Negro» 1. Situación: Burton y sus años en la India Sir Richard Francis Burton sirvió en la India como oficial de la Compañía de Indias entre 1842 y 1849 (es decir, siete años)1. Fue autor de más de cuarenta libros y buena parte de ellos está dedicada a la India. Fue, además, traductor del Kāma-Sūtra, del Ananga Ranga y de Las mil y una noches. Burton, aparte de ser un sabio y un políglota, es un militar y un explorador, de trayectoria aventurera, sinuosa y, en algunos aspectos, enigmática. Burton pertenece a una época todavía de dura y cruel conquista de territorios en la India o de contiendas en territorios ya ocupados. Sobre sir Richard Francis Burton se han escrito ríos de tinta, y aún así, cuanto más se conoce sobre él, más zonas de sombra se proyectan sobre su personalidad, sus actividades, el motivo de estas actuaciones, su visión de los países que recorrió y sus creencias religiosas. Según las distintas versiones y las épocas de su vida, es, al mismo tiempo, un personaje cruel pero también un hombre bondadoso; un excéntrico e incluso un «traidor» si se le compara con el resto de sus camaradas, pero también un patriota inglés y un espía al servicio de Gran Bretaña; un amigo de los nativos de los muchos países que visitó, pero también, en ocasiones, un racista; un cristiano de origen pero después un musulmán con1

Los datos y textos que cito en este trabajo tienen como fuente la documentada y extensa biografía que bajo el título de Captain sir Richard Francis Burton publicó en 1990 Edward Rice. Este libro contiene, además, una extensa bibliografía, tanto en lo que se refiere a las obras publicadas por Burton como a otras fuentes de información. Me baso en la edición castellana: Edward Rice, El capitán Richard F. Burton, Madrid, Siruela, 1992 (traducción de Miguel Martínez-Lage). En adelante, las citas de esta obra y edición van acompañadas por la página correspondiente, que figura entre paréntesis.


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vencido, que termina abrazando el sufismo, y todo ello tras haber pasado por el hinduismo y alguna que otra secta. Lo cierto es que su vida está marcada por el signo de las contradicciones, y eso lo encontramos también en los testimonios que se desprenden de su estancia en la India, durante los siete años que estuvo en ese país. Después de abandonar sus estudios en Oxford, y con el fin de servir como militar en la India, ingresó como oficial en la Honorable Compañía de la Indias Orientales. A comienzos de los años 30 del siglo XIX, la Compañía estaba en la cima de su poderío. Y ya no eran ni los portugueses, ni los holandeses ni los franceses los rivales en hacerse con el control comercial y político de la India. Pero las pretensiones británicas, siempre bajo la tapadera de velar por sus intereses económicos, le llevaban a poner los ojos más allá de la India, en países como Afganistán e incluso Persia, hacia las grandes estepas del Asia Central. Y, en ese sentido, los potenciales enemigos eran los rusos. De ahí que en las zonas colindantes con Afganistán y Persia, como la del Sind (o Hindo), actual Pakistán, y también río arriba, en el Punjab, los británicos reforzaran su presencia militar y acantonaran sus fuerzas. Una batalla dinástica en Afganistán permitió a los ingleses ocupar, es decir, invadir ese país en febrero de 1839. Como es sabido, el éxito de la expansión del Imperio Británico estaba en saber aprovecharse de las disputas, rivalidades y guerras entre países y regiones y también de las contiendas que existían dentro de cada país o región, que eran, en las zonas indicadas, muy frecuentes y numerosas. En menos de tres años, tras la ocupación, estalló una feroz revuelta contra los británicos en Kabul. El 5 de enero de 1842, y tras unas inciertas negociaciones, un contingente de 16.000 británicos, entre soldados, nativos y simpatizantes, emprendió el camino hacia las acogedoras y cálidas llanuras de la India. Pero esas 16.000 personas, salvo algún que otro superviviente, fueron masacradas, especialmente en los pasos fronterizos, en medio de las montañas nevadas, acosadas por afganos armados de cuchillos y espadas. Esa


La Mirada Occidental. La India en los escritores extranjeros contemporáneos

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gran tragedia, tan humillante para el Imperio, figura en los prolegómenos del viaje de Richard Francis Burton a la India. Para hacer carrera militar había entonces dos vías: o el ejército de la Reina o la citada Compañía, que era la que poseía los derechos exclusivos de la explotación comercial en la India y el resto de Oriente. Y como militar de la Compañía de las Indias Orientales desembarcó el 27 de octubre de 1842 en Bombay. En la larga travesía, en la que la nave estaba obligada a doblar el Cabo de Buena Esperanza, Burton, entre otras actividades, había aprovechado para ampliar sus conocimientos de hindi, incluso practicándolo con los criados indios que había en el barco. Tras seis semanas de estancia en Bombay, Burton fue destinado al 18.º Regimiento de la Infantería nativa de Bombay, acantonado en Baroda, ciudad del Gujarat. Esas tropas estaban preparadas para su intervención en el Sind, región especialmente levantisca, como el Punjab. En Baroda, en medio de un calor espantoso y con unas condiciones de infraestructura lamentables, Burton se percató de que todos los nativos les miraban con odio, y advirtió a sus colegas que tarde o temprano los indios se alzarían en armas contra los invasores ingleses. Su profecía se haría realidad con la Rebelión de los Cipayos de 1857, cuando Burton hacía años que había dejado la India.

2. Burton, las nativas y el sexo Según cuenta Burton en sus escritos autobiográficos (y según lo que se salvó de lo que escribiría al dictado a su esposa Isabel, ahorrándose pormenores especialmente crudos), en la India los oficiales británicos terminaban refugiándose en las mujeres de color. La blancas, las mujeres británicas, eran muy escasas, y la mayoría estaban ya casadas. A lo más a lo que se podía llegar era a tontear con ellas, pero al cabo de un año, más o menos, llegaba el cansancio. Era esa, según se desprende de los escritos de Burton, una sociedad fuertemente sexualizada. Y de las nativas decía lo


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siguiente un coetáneo de Burton, Samuel Sneade Brown, magistrado que languidecía en el lejano distrito del Punjab: …[eran, las nativas] tan juguetonas y tan entretenidas, estaban tan deseosas de complacer, que cualquier persona, una vez acostumbrada a su talante social, rechaza no sin asco la idea de reencontrarse con los caprichos y el malhumor de una mujer británica (pág. 76).

Puesto que las bíbís (mujeres blancas) escaseaban, triunfaron las bubús (mujeres de color), y todos los oficiales del cuerpo estaban más o menos provistos de este tipo de acompañante, es decir, de concubina. Burton, que aprendería tantas lenguas, llamaba a su acompañante el «diccionario ambulante». Y de tales uniones nacieron muchos mestizos, despreciados por igual por las respectivas razas de sus progenitores (es conocida la crueldad de las sociedades sobre el mestizaje, por ejemplo, sobre los angloindios2). Burton estaba enamorado de las mujeres de la India. Destaca una bailarina, llamada «Mahtab» o Rayo de Luna (págs. 77-78), y especialmente la hermana de esta, Nūr Jān, a la que hizo su concubina, pero según los datos que poseemos, debió tener varias compañeras. El propio Burton parece haber engendrado un cierto número de mestizos, pues hoy día existe en el oeste de la India una familia que lleva su apellido y que, según su propia tradición, desciende de un inglés que residió en Baroda, «sir» y «mayor» del ejército. Los miembros más jóvenes de dicha familia mantienen un parecido asombroso con Richard y María Burton, tal como los retrató Francois Jacquard en 1851, en Boulogne. Toda esa experiencia que tuvo Burton con las mujeres del subcontinente le sirvió para sus escritos posteriores y para las introducciones y anotaciones y glosas de sus traducciones del Kāma-Sūtra y del Ananga Ranga. Burton intentó enseñar a sus compatriotas

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Ver, en este sentido, en el capítulo 2.º, apartado 7, mi comentario sobre lo que E. M. Forster, en su novela Pasaje a la India, nos dice de un personaje angloindio, Mr. Harris.


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