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UNA HISTORIA DE VIOLENCIA La Transición valenciana (1975-1982)


COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT HUMANIDADES Manuel Asensi Pérez

Catedrático de Teoría de la Literatura y de la Literatura Comparada Universitat de València

Ramón Cotarelo

Catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia

M.ª Teresa Echenique Elizondo Catedrática de Lengua Española Universitat de València

Juan Manuel Fernández Soria

Catedrático de Teoría e Historia de la Educación Universitat de València

Pablo Oñate Rubalcaba

Catedrático de Ciencia Política y de la Administración Universitat de València

Joan Romero

Catedrático de Geografía Humana Universitat de València

Juan José Tamayo

Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Universidad Carlos III de Madrid

Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales


UNA HISTORIA DE VIOLENCIA La Transición valenciana (1975-1982)

BORJA RIBERA

tirant humanidades Valencia, 2023


Copyright ® 2023 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito del autor y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant Humanidades publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com.

©  Borja Ribera

© TIRANT HUMANIDADES EDITA: TIRANT HUMANIDADES C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email: tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es ISBN: 978-84-19471-59-8 MAQUETA: Innovatext Imagen de portada: domicilio de Joan Fuster tras el atentado del 11 de septiembre de 1981 (Fuente: El Temps). Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-deempresa nuestro Procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf


‘‘La destrucción del pasado es tal vez el mayor de todos los crímenes’’ Simone Weil


Índice INTRODUCCIÓN.......................................................................................... Antes de la Transición....................................................................................

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1. LA ULTRADERECHA GOLPEA A LA OPOSICIÓN (1975-1977) El franquismo sin Franco...................................................................................... La escalada represiva.............................................................................................. La unidad de la oposición y la caída de Arias..................................................... Los primeros meses de Suárez.............................................................................. Huelga general y referéndum................................................................................ La reforma en peligro............................................................................................. Avance democrático y destellos anticatalanistas................................................ La campaña electoral............................................................................................. Las primeras elecciones.........................................................................................

26 37 51 55 67 75 82 98 110

2. EL AUGE DEL ANTICATALANISMO (1977-1978) Resaca electoral y campaña terrorista.................................................................. La cristalización del movimiento anticatalanista............................................... El Día del País Valenciano..................................................................................... El camino hacia la preautonomía y la expansión del anticatalanismo............ El accidentado arranque de la preautonomía..................................................... La polémica de Hora 15 y la consolidación del blaverismo.............................. Parálisis del Consell, bomba en Alcoi y oleada de atracos................................

122 135 149 165 183 192 212

3. LA GRAN OFENSIVA (1978-1979) El 9 d’Octubre y el Compromiso Autonómico.................................................... Atentados contra Joan Fuster y Manuel Sanchis Guarner................................ El referéndum para la ratificación de la Constitución....................................... Comienza la etapa constitucional........................................................................ La segunda campaña electoral..............................................................................

224 238 251 263 274


10

Índice

Las elecciones generales de 1979.......................................................................... Las elecciones municipales.................................................................................... La oficialización de la señera del Consell............................................................ El nuevo Consell..................................................................................................... La campaña de verano........................................................................................... El decreto de bilingüismo...................................................................................... El martes negro....................................................................................................... Los últimos meses de Albiñana............................................................................

282 296 320 337 362 378 385 411

4. LA DERECHA TOMA EL CONTROL (1980-1982) Reconducción del proceso autonómico y reflujo de la violencia ultra............ División y fragilidad en la izquierda.................................................................... Los últimos compases de 1980............................................................................. Operación contra la ultraderecha........................................................................ El 23-F...................................................................................................................... El Estatut de Benicàssim........................................................................................ Reactivación de la violencia y del Consell.......................................................... Hacia el Estatuto de Autonomía...........................................................................

432 445 462 472 485 505 519 543

CONCLUSIONES........................................................................................... ÍNDICE DE TABLAS Y GRÁFICOS........................................................... ARCHIVOS, BIBLIOTECAS Y HEMEROTECAS...................................

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INTRODUCCIÓN

Si algo parece claro, es que cuanto más sabemos de la transición española a la democracia, menos pacífica y modélica resulta. La movilización jugó un papel decisivo en las primeras etapas y se mantuvo con fuerza, aunque con altibajos, hasta fechas muy avanzadas. También la violencia política a cargo de grupos radicalizados tuvo un importante protagonismo, ya fuera en su vertiente netamente terrorista o en actuaciones de menor calado. La acción represiva del Estado, muchas veces desproporcionada, causó decenas de muertos. De acuerdo con la historiadora francesa Sophie Baby, autora del recuento más exhaustivo hasta la fecha, hubo un total de 714 muertes por razones políticas entre la muerte de Franco en noviembre de 1975 y la victoria electoral del PSOE en octubre de 1982, fechas entre las cuales suele circunscribirse la Transición. De ellas, 178 corresponden a lo que Baby llama violencia de Estado, mientras que las otras 536 recaen sobre la violencia contestataria. De estas últimas, las distintas ramas de ETA causaron 376, los grupos de extrema izquierda —donde destaca el GRAPO—75 y la extrema derecha 671. Aunque estas cifras son discutibles y revisables, tanto al alza como a la baja, ofrecen un cuadro bastante preciso de la violencia política letal durante la Transición. Este libro se ocupa de lo ocurrido en aquellos años en la actual Comunidad Valenciana, territorio que entre 1978 y 1982 ostentó oficialmente la denominación de País Valenciano. La cronología aquí observada varía un poco respecto a la habitual para la Transición española, pues va desde las vísperas de la muerte de Franco hasta la aprobación del Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana en abril de 1982, periodo que constituye la Transición valenciana pro1

BABY, Sophie: El mito de la transición pacífica. Violencia y política en España (1975-1982), Akal, Madrid, 2018.


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piamente dicha. La demanda de autonomía era una de las principales reivindicaciones de la oposición valenciana desde antes de morir Franco. Una vez muerto el dictador, dicha demanda se articuló como uno de los ejes de la movilización popular, ocupando asimismo un papel central en la agenda política y mediática. El régimen de preautonomía quedó establecido a principios de 1978, y desde entonces el control sobre el proceso autonómico figuró como cuestión medular y principal fuente de conflictos de la política valenciana, razón por la cual, la aprobación del Estatuto de Autonomía y el consiguiente nacimiento de la Comunidad Valenciana determinan el final del periodo. La violencia política estuvo muy presente a lo largo de toda la Transición valenciana, aunque esta fue relativamente poco letal. Según demuestra este trabajo, hubo un mínimo de nueve muertos por causas políticas, cifra que encaja con la de Sophie Baby, pues ella habla de diez, si bien incluye un manifestante muerto en Valencia en julio de 1982 que queda fuera de nuestra cronología. Además, hubo otras cinco personas muertas en atracos susceptibles de ser cometidos por grupos terroristas, pero cuya responsabilidad no es segura. De este modo, la Transición valenciana fue escenario de un mínimo de nueve muertes por razones políticas y de un máximo de catorce. De las nueve víctimas seguras, dos cayeron a manos de la extrema derecha, cuatro en manifestaciones con responsabilidad directa o indirecta de la policía, dos a causa de un enfrentamiento armado con la Guardia Civil y una por los maltratos sufridos estando bajo arresto. Hay que señalar, sin embargo, que uno de los muertos en manifestación cayó fulminado de un ataque al corazón, por lo que la responsabilidad policial es matizable, y más teniendo en cuenta que al parecer padecía una enfermedad cardiaca. En cualquier caso, en lo referido a víctimas mortales, el valenciano queda muy lejos de otros territorios como País Vasco (390), Madrid (108), Cataluña (60) o Navarra (39). Pero más allá de las acciones letales, los episodios de violencia política en la Transición valenciana se cuentan por centenares. Ante la imposibilidad de realizar un recuento de todos ellos, hemos recopilado y catalogado 162 considerados como graves, referidos únicamente a la


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violencia contestataria. Dentro de esta categoría se han incluido: asesinatos, atentados con bomba, incendios y asaltos de establecimientos, asaltos a domicilios, incendios de vehículos, tiroteos y ametrallamientos de edificios, y agresiones a autoridades. Atentados con bomba, por ejemplo, hubo 68. Fuera han quedado: agresiones callejeras, ataques con cócteles molotov y otros atentados de menor entidad. Hubo además decenas de acciones de motivación política dudosa pero a menudo plausible, sobre todo incendios, que no se han incluido. También hubo una enorme cantidad de atracos cometidos por grupos terroristas, pero es imposible determinar cuántos corresponden realmente a esos grupos. Aparte quedarían las amenazas falsas de bomba y otras coacciones, los choques en manifestaciones y el conjunto de la violencia policial. Así pues, es muy posible que el total de episodios de violencia política ocurridos durante la Transición valenciana supere holgadamente el millar. En cuanto a la autoría de las 162 acciones graves, casi tres cuartas partes corresponden a grupos de extrema derecha o anticatalanistas; los grupos de extrema izquierda o independentistas fueron responsables de algo menos del 17%; mientras que la responsabilidad del 10% restante es dudosa o desconocida. Si tomáramos el conjunto de la actividad violenta contestaria, obtendríamos unos porcentajes similares. Tabla 1. Acciones violentas graves ocurridas en el País Valenciano entre el 25 de octubre de 1975 y el 28 de abril de 1982 según responsabilidad segura o probable* Derecha/ Anticat.

Izquierda/ Indep.

Dudoso/ Desc.

Total

Acciones

119

27

16

162

%

73,4

16,7

9,9

100

Fuente: Elaboración propia. Nota: Los episodios combinados se han contado como uno solo; los de origen o intencionalidad política poco clara no están incluidos. *Se han contado: asesinatos, atentados con bomba (consumados o no), incendios y asaltos de establecimientos (consumados o no), asaltos a domicilios, incendios de vehículos, tiroteos/ametrallamientos de edificios y agresiones a autoridades.


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A lo largo de las siguientes páginas iremos desmenuzando y analizando los hechos que dan lugar a las cifras que acabamos de ver. Este libro es, por tanto, una historia de la Transición valenciana que toma la violencia política como hilo conductor. También presta especial atención a la movilización y a la conflictividad social, las cuales están, naturalmente, muy relacionadas con la violencia policial y la represión. Todo ello se hará sin perder de vista la evolución política de los acontecimientos, y, de hecho, veremos que tanto la violencia como la movilización tuvieron un fuerte impacto sobre ella. La extrema derecha y el movimiento anticatalanista fueron los protagonistas indiscutibles de la violencia, razón por la cual el volumen está dividido en cuatro grandes bloques que delimitan las cuatro etapas que presenta la actividad de dichos grupos. La primera está caracterizada por una violencia ultraderechista con características poco específicas, la segunda es de expansión del movimiento anticatalanista, la tercera etapa corresponde a la gran ofensiva reaccionaria en la que anticatalanismo y ultraderecha se mimetizan, y la cuarta a cierto repliegue de dichos actores en lo que a violencia se refiere, aunque con matices. Las fuentes empleadas han sido sobre todo hemerográficas, con especial protagonismo de publicaciones como Las Provincias, El País, Levante, Dos y Dos, Valencia Semanal o Diario de Valencia. Dentro de la prensa partidista destacan Cal Dir y Fuerza Nueva, así como las publicaciones de cabecera del movimiento anticatalanista: Som y Murta. En menor medida, se han consultado otras como Saó, Hoja del Lunes de Valencia, Cartelera Turia, ABC, La Vanguardia, Mediterráneo, Diario 16, La Calle, Canigó, Lluita, L’Espill, Doblón, Interviu, Triunfo, Cambio 16 o Cuadernos para el Diálogo. Asimismo, han sido consultadas publicaciones oficiales tales como el Boletín Oficial del Estado, el Butlletí Oficial del Consell del País Valencià o los diarios de sesiones del Congreso y del Senado. Pero también se ha recurrido a fuentes archivísticas, donde destacan las Memorias del Gobierno Civil de Valencia, consultadas en el Archivo del Reino de Valencia; además de documentos extraídos del Archivo Histórico de la Comunitat Valenciana y del Archivo Emilio Attard Alonso, ubicado este úl-


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Introducción

timo en la Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu. Aunque lo iremos señalando, cabe anotar el enorme sesgo que presentan las Memorias del Gobierno Civil, muy proclives a minimizar y ocultar las acciones violentas de la extrema derecha, a exagerar las de la extrema izquierda, y a sobredimensionar las movilizaciones anticatalanistas. Por razones de espacio, se han suprimido el índice de siglas, la bibliografía y una extensa cronología de episodios violentos, las cuales podrían resultar útiles para el lector; sin embargo, existe la posibilidad de consultarlas en la tesis doctoral que ha servido de base para este libro, que se encuentra disponible online2. A lo largo de estas páginas se usará por defecto la denominación País Valenciano, en primer lugar, por ser la oficial durante buena parte del periodo estudiado, y, en segundo, por ser la hegemónica en las fuentes. Ello no es óbice para que se utilicen otras fórmulas tales como territorio valenciano, provincias valencianas, tierras valencianas, etc., en función del contexto.

ANTES DE LA TRANSICIÓN En 1975 se desarrolló en las páginas de la prensa valenciana un acalorado debate en torno a la naturaleza de la lengua autóctona3. De un lado estaban quienes sostenían que valenciano era el nombre que recibía en tierras valencianas una variante de la lengua catalana, del otro quienes defendían que la lengua valenciana era esencialmente distinta de la hablada en Cataluña. Al hilo de la controversia, una veintena de

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RIBERA CASADO, Borja: La violencia política en la Transición valenciana (19751982), tesis doctoral, Universitat de València, 2021 [https://roderic.uv.es/handle/10550/79358]. Véase VIADEL, Francesc: La gran depuració. Catalanistes, marxistes, nazis, jueus i traïdors. Desmuntant l’anticatalanisme espanyol, PUV, Valencia, 2015, pp. 99-102. Un análisis de la disputa por uno de sus protagonistas del lado anticatalanista en SIMÓ SANTONJA, Vicente L.: ¿Valenciano o catalán?, Centro de Cultura Valenciana, Valencia, 1978, pp. 13-75 (obra publicada originalmente en 1975 por la editorial Albatros).


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académicos de las Reales Academias Españolas de la Lengua y de la Historia suscribieron un texto afirmando que ‘‘el valenciano es una variante dialectal del catalán’’ y mostrando su sorpresa por ver este hecho puesto públicamente en duda y aun ásperamente impugnado, por personas que claramente utilizan sus propios prejuicios como fuente de autoridad científica, mientras pretenden ridiculizar e incluso insultar a personalidades que, por su entera labor, merecen respeto de todos y en primer lugar el nuestro4.

Los académicos achacaban tales posiciones a ‘‘consideraciones y propósitos que en nada se relacionan con la verdad de un hecho suficientemente claro’’ y calificaban de ‘‘culturalmente aberrante todo intento […] de desmembrar el País Valenciano de la comunidad idiomática y cultural catalana’’. El diccionario de la RAE no puede ser más claro en este sentido: el valenciano aparece definido en la actualidad como ‘‘variedad del catalán que se habla en gran parte del antiguo reino de Valencia y se siente allí comúnmente como lengua propia’’5. En julio de 1975, al poco de conocerse el texto de los académicos, el escritor Manuel Vázquez Montalbán comentaba con sorna en la revista Triunfo que ‘‘la polémica estrictamente lingüística pudo quedar zanjada […] Pero eso era lo de menos’’. Y añadía: El ataque al anexionismo cultural catalán es una manifestación más de ese anticatalanismo prefabricado que se está cociendo como si se tratara de crear un peligro interior, capaz de amalgamar la conciencia unitaria española con mayor eficacia que un supuesto peligro comunista, masónico o consumista6.

Por las mismas fechas, Cambio 16 denunciaba que el gobernador civil de Valencia estaba imponiendo multas a los promotores de un

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El texto con sus respectivas firmas se encuentra reproducido en un tríptico editado por Acció Cultural del País Valencià en 1979 [archivo personal del autor]. Véase https://dle.rae.es/ Manuel Vázquez Montalbán: ‘‘El misterioso hallazgo del nummulites del Sureste’’ en Triunfo, 668, 19 de julio de 1975, pp. 16-17.


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manifiesto en favor de la promoción del valenciano y en defensa de su unidad con la lengua catalana7. Se trataba, según recogía la revista, de ‘‘una polémica latente a lo largo de toda la postguerra’’ puesta ‘‘sobre el tapete’’ por ‘‘el éxito musical de Raimon’’ y por ‘‘un libro de Joan Fuster, titulado Nosaltres els valencians’’. Ese mismo mes de julio, la librería Universal de Valencia fue devorada por las llamas en un incendio provocado y el cine Olympia fue desalojado por un falso aviso de bomba8. Entre agosto y septiembre, al menos otras dos librerías de la ciudad de Valencia fueron objeto de atentados de la ultraderecha9. Pero las actitudes anticatalanistas en el País Valenciano se remontan como mínimo a finales del siglo XIX. Josep Martínez Serrano y Vicent Soler establecen sus primeras pulsiones en etapas tempranas de la Restauración, cuando las élites librecambistas valencianas se enfrentaron a las catalanas partidarias del proteccionismo10. Años más tarde, aún en el marco de la Restauración, el anticatalanismo pasaría a ser promovido por el republicanismo blasquista con el fin de dinamitar la configuración de un bloque opositor autóctono similar a la Solidaritat Catalana11. Todavía en periodo de preguerra, en los años treinta, el ya decadente y derechizado blasquismo volvió a hacer bandera del anticatalanismo frente a la creciente expansión del valencianismo político, con el cual competía12. Más allá del blasquismo y de expresiones de un anticatalanismo más o menos instrumental, 7 8 9

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Cambio 16, 186, 30 de junio-6 de julio de 1975, p. 27. El manifiesto ‘‘Nosotros, ciudadanos del País Valenciano…’’ en Triunfo, 668, 19 de julio de 1975, p. 17. Véase Triunfo, 669, 26 de julio de 1975, p. 19; ABC, 5 de julio de 1975, p. 28; Cartelera Turia, 600, 21-27 de julio de 1975. Véase ABC, 16 de agosto de 1975, p. 55; 7 de septiembre, p. 24. Los ataques de la extrema derecha contra librerías valencianas se remontan —al menos— a 1970, véase CORTÉS, Santi: El compromís amb la cultura. La història de Tres i Quatre, Tres i Quatre, Valencia, 2014, pp. 127-152. Josep A. Martínez Serrano y Vicent Soler Marco: ‘‘L’anticatalanisme al País Valencià’’ en L’Avenç, 5, septiembre de 1977, pp. 24-30. Véase Ramir Reig: ‘‘Un valencianisme mal educat’’ en L’Avenç, 214, mayo de 1997, pp. 17-21. Alfons Cucó, Joan Romero y Salvador Almenar: ‘‘Actituds anticatalanistes al País Valencià’’ en L’Avenç, 5, septiembre de 1977, pp. 37-44.


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en 1931 el poeta Josep Maria Bayarri publicó un ensayo en el cual advertía de una hipotética absorción del País Valenciano a manos de Cataluña, elemento central del discurso anticatalanista desarrollado posteriormente13. En los años de la II República el valencianismo político, tradicionalmente minoritario desde su configuración en la primera década del siglo XX, vivió un momento de efervescencia14. Concluida la Guerra Civil, el valencianismo de izquierdas —más nacionalista— fue neutralizado mediante la represión, mientras que el de derechas —más regionalista— quedó alineado con el bando vencedor, por lo que pudo gozar de cierta tolerancia, si bien sus ‘‘tímidos intentos’’ de recomposición orgánica ‘‘fueron tajantemente reprimidos’’15. Ya en los años cincuenta, a caballo entre los círculos valencianistas supervivientes y determinados ambientes de la Universitat de València, se produjo la gestación de un nuevo valencianismo político (de ahora en adelante nacionalismo valenciano) que tuvo su máxima expresión en la obra de Joan Fuster a la que se referirá Cambio 16 en 1975: Nosaltres els valencians, publicada en 196216. Por las mismas fechas, el cantautor Raimon lanzaba su emblemática canción Al vent17. Las tesis expuestas por Fuster supusieron un claro corte; según Ferran

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BAYARRI, Josep M.: El perill català, Consell Valenciá de Publicacions, Valencia, s/f [http://paisvalenciaseglexxi.com/pdf/perillcatala.pdf]. Véase CUCÓ, Alfons: El valencianisme polític (1874-1939), Afers, Valencia, 1999. Alberto Gómez Roda e Ismael Saz Campos: ‘‘Valencia en la etapa franquista: política y sociedad’’ en PRESTON, Paul y SAZ, Ismael (eds.): De la revolución liberal a la democracia parlamentaria. Valencia (1808-1975), PUV, Valencia, 2001, pp. 255283. Véase CORTÉS CARRERES, Santi: València sota el règim franquista (19391951), Institut de Filologia Valenciana/Publicacions de l’Abadia de Montserrat, Valencia/Barcelona, 1995. Véase CUCÓ, Alfons: País i estat. La qüestió valenciana, Tres i Quatre, Valencia, 1989, p. 211 y ss. Véase GÁMEZ, Carles: 50 anys. Al vent. Crònica d’una nova cançó, PUV, Valencia, 2009. Según el periodista Adolf Beltran, Raimon compuso Al vent en 1958, si bien establece en 1962 el momento en que el cantautor comenzó a tener proyección en Cataluña, BELTRAN, Adolf: Els temps moderns. Societat valenciana i cultura de masses al segle XX, PUV, Valencia, 2002, pp. 155-159.


Introducción

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Archilés, fue la ruptura total con la identidad regional ‘‘lo que más alejaba al discurso fusteriano de cualquier precedente’’18. En el mismo sentido, el historiador Alfons Cucó subraya que Nosaltres el valencians supuso ‘‘la expresión más explícita de una profunda renovación teórica e ideológica del valencianismo, y hasta de una nueva manera de concebir el país mismo’’19. Es a partir de la publicación de Nosaltres els valencians cuando se consolida una nueva generación de nacionalistas que ya no se reconoce en los patrones conservadores y confesionales de quienes habían sido sus mentores: los poetas Xavier Casp y Miquel Adlert. Una nueva generación que, además, se inclinaba por un valencianismo ‘‘claramente catalanista en el ámbito cultural y también —siendo esta tal vez su novedad más importante— político’’20. Pero fue otra obra de Fuster publicada en castellano también en 1962 la desencadenante inmediata de las iras de ciertos sectores de la sociedad valenciana. Esta fue El País Valenciano, una guía de viajes ‘‘escrita en un tono desenfadado e incisivo’’ que ironiza sobre los tópicos regionales21. En una carta enviada a un amigo antes de su publicación, el propio Fuster anticipaba la reacción que iba a suscitar, aunque tal vez no su virulencia: ‘‘Em fa la impressió que el text m’ha eixit molt divertit i que, en conseqüència, em guanyaré la reprovació general dels valencians benpensants’’22. Así, en diciembre de 1962, el falangista local Diego Sevilla Andrés publicó artículos advirtiendo que ‘‘la plutocracia barcelonesa ha puesto […] sus ojos sobre Valencia [para] combatir el desarrollo económico de nuestra región’’, y calificando a los ‘‘catalanistas’’ de ‘‘nuevos nazis […] que hablan de países catalanes recordando la raza y la lengua [y] pretenden […] erigirse en dominantes de la vida 18 19 20 21 22

Ferran Archilés: ‘‘Entre la regió… cap. cit., p. 168. CUCÓ, Alfons: País i estat… op. cit., p. 276. Véase RIPOLL DOMÉNECH, Faust: Valencianistes en la postguerra. Estratègies de supervivència i de reproducció cultural (1939-1951), Afers, Valencia, 2010, pp. 131-136. FURIÓ, Antoni: Àlbum Fuster, Institució Alfons el Magnànim, Valencia, 1994, p. 134. FUSTER, Joan: Correspondència, vol. 7, Tres i Quatre, Valencia, 2004, p. 148.


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política y económica valenciana’’23. La campaña, iniciada contra los ‘‘catalanistas’’ en sentido abstracto desde el diario Levante, fue seguida por Las Provincias y el vespertino Jornada concretándose cada vez más en la figura de Fuster24. Todo ello culminó con la quema de una efigie de Joan Fuster el 9 de marzo de 1963 en la plaza del Caudillo de Valencia en un acto presidido por las autoridades locales; también se quemaron libros e imágenes del escritor25. En 1965, con la controversia todavía coleando, Francesc Almela i Vives publicaba Valencia y su reino, una especie de réplica a El País Valenciano que según el sociólogo Vicent Flor servirá de precedente a ‘‘la mayor parte de la argumentación anticatalanista que se desarrollará en la transición’’, sobre todo en tres aspectos fundamentales: negación del carácter catalánico de la cultura propia; exageración de la influencia aragonesa en la conquista de Valencia y uso del bilingüismo como arma ideológica contra el catalanismo; y negación onomástica del adjetivo catalán aplicado al país y a la cultura y lengua propias26. Asimismo, después de 1962 a las editoriales valencianas se les restringió todavía más la publicación de textos en lengua autóctona, desencadenándose lo que Alfons Cucó ha descrito como un proceso de ‘‘limpieza cultural’’. Y es que, según este autor, la reformulación del nacionalismo supuso un ‘‘motivo de palpable preocupación para los hombres del Régimen’’27. 23 24 25 26 27

Véase Vicent Flor: ‘‘Nosaltres, els antivalencians. Les primeres reaccions antifusterianes i els precedents directes de l’anticatalanisme blaver (1962-1974)’’ en Afers, 71/72, 2012, pp. 159-175. Véase SANCHO LLUNA, Juan Luis: Anticatalanismo y transición política. Los orígenes del conflicto valenciano (1976-1982), PUV, Valencia, 2020, pp. 77-79; SERRA, Xavier: La tertúlia de Joan Fuster, Afers, Valencia, 2012, pp. 39-40. Véase HERNÀNDEZ i MARTÍ, Gil-Manuel: Falles i franquisme a València, Afers, Valencia, 1996, p. 282. Véase Vicent Flor: ‘‘Nosaltres, els antivalencians… art. cit., pp. 169-172. Alfons Cucó: ‘‘Notes sobre la transició política i la qüestió nacional al País Valencià’’ en L’Avenç, 201, marzo de 1996, pp. 8-17. La censura franquista autorizó las dos primeras ediciones de Nosaltres els valencians (1962 y 1964), pero no la siguiente que se intentó lanzar en 1965; la tercera edición ‘‘declarada’’ no aparecería hasta 1977, véase Maria Josep Badenas y Francesc Pérez Moragón: ‘‘Nosaltres


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