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VESTIDOS Y JOYAS DE LAS MUJERES EN EL SIGLO XVI España e Italia. Edición de documentos


COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT HUMANIDADES Manuel Asensi Pérez

Catedrático de Teoría de la Literatura y de la Literatura Comparada Universitat de València

Ramón Cotarelo

Catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia

M.ª Teresa Echenique Elizondo Catedrática de Lengua Española Universitat de València

Juan Manuel Fernández Soria

Catedrático de Teoría e Historia de la Educación Universitat de València

Pablo Oñate Rubalcaba

Catedrático de Ciencia Política y de la Administración Universitat de València

Joan Romero

Catedrático de Geografía Humana Universitat de València

Juan José Tamayo

Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Universidad Carlos III de Madrid

Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales


VESTIDOS Y JOYAS DE LAS MUJERES EN EL SIGLO XVI España e Italia. Edición de documentos Editoras JÚLIA BENAVENT Y MARIA MUÑOZ

CRISTINA LA ORDEN GIL MIRIAM BUCURÉ-JOAN IBORRA ELISABETTA ANGRISANO TRINIDAD FERNÁNDEZ GONZÁLEZ, SILVIA PACHECO-FERNANDO MEDINA MARIA MUÑOZ

tirant humanidades Valencia, 2022


Copyright ® 2022 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de los autores y de los editores. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant Humanidades publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com.

©  VV. AA.

© TIRANT HUMANIDADES EDITA: TIRANT HUMANIDADES C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email: tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es ISBN: 978-84-18802-15-7 MAQUETA: Innovatext Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro Procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf


Índice A MODO DE PRESENTACIÓN............................................................................ 9 LOS REGALOS PARA MARÍA, REINA DE PORTUGAL.............................. 11 Cristina La Orden Gil

JOIES, PERLES I OBRA PIA. EL TESTAMENT DE GERMANA DE FOIX............................................................................................................................. 47 Miriam Bucuré y Joan Iborra

MODA E GIOIELLI ALLA CORTE DEI MEDICI............................................ 81 Elisabetta Angrisano

LA MODA NELLA CORTE SABAUDA ALLA FINE DEL CINQUECENTO: IL GUARDAROBA DELL’INFANTA CATERINA MICAELA............. 119 Trinidad Fernández González

EL ATUENDO DE LAS MUJERES HUMILDES EN EL SIGLO XVI EN ITALIA......................................................................................................................... 145 Silvia Pacheco y Fernando Medina

LAS MUJERES TURCAS EN EUROPA OCCIDENTAL................................. 177 Maria Muñoz


A MODO DE PRESENTACIÓN

En este libro se reúnen los estudios que a partir de documentos de archivo, algunos inéditos, han realizado los investigadores sobre la indumentaria de las mujeres en el siglo XVI. Las mujeres son María de Aragón, Los regalos para María, reina de Portugal, Germana de Foix, Joies, perles i obra pia. El testament de Germana de Foix, Eleonora de Toledo Moda e gioielli alla corte dei Medici, Catalina Micaela de Austria La moda nella corte sabauda alla fine del Cinquecento: Il guardaroba dell’Infanta Caterina Micaela, las mujeres humildes de Camerino y de Pisa, El atuendo de las mujeres humildes en el siglo XVI y la descripción de las mujeres turcas, vistas por los italianos, Las mujeres turcas en Europa occidental. Los capítulos incluyen la edición de los documentos estudiados, conservados en los archivos de Italia y España. Algunos de ellos fueron parcialmente transcritos, otros en cambio es la primera vez que se ofrecen al lector. Los documentos son testamentos, registros de guardarropía, testimonios biográficos, relación de regalos para el matrimonio y ordenanzas municipales sobre prohibiciones suntuarias y los impresos sobre las indumentarias de las mujeres turcas en la obra de Cesare Vecellio. Hemos querido reunir los testimonios de los asientos suntuosos de reinas y princesas, pero también aquellos textos, como las ordenanzas municipales, que nos permiten conocer cómo vestían las mujeres más humildes de los pueblos, y cómo eran descritas las mujeres de lugares más alejados, como las turcas, integrantes de una cultura temida en Europa. Los autores de estos trabajos forman parte del equipo de investigación de Las mujeres en la Casa de Austria 1526-1600. Corpus documental, financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (FFI2017-83252-P).


LOS REGALOS PARA MARÍA, REINA DE PORTUGAL Cristina La Orden Gil Universitat de València

INTRODUCCIÓN En el Archivo General de Simancas (AGS) se conserva un documento, bajo la signatura AGS, Ptr. leg. 30, doc. 5, fechado en el año 1500, en que se reúne una información sobre algunos bienes de María, hija de los Reyes Católicos, cuya investigación y edición1 ofrecemos en este capítulo. Este documento inédito tiene por título “Cosas recibidas en la cámara de la reina Isabel la Católica”. Sin embargo, aunque podamos pensar por el título que la protagonista es la reina Isabel la Católica, en realidad aquí el personaje principal es la infanta de Castilla, doña María, cuarta hija de los Reyes Católicos. El motivo es el matrimonio de la infanta doña María con Manuel I, rey de Portugal. Se trata de una relación de bienes que algunos personajes de la alta nobleza y el clero regalaron a la infanta doña María con motivo de su enlace, joyas, complementos, platería de aparato, ornamentos litúrgicos, telas y tejidos que fueron custodiados por su camarera Aldonza Suárez para el servicio de su alteza y conservados en la cámara de la reina Isabel. El 24 de agosto de 1500 la infanta doña María y el rey don Manuel I, “el afortunado”, se casan por poderes en Granada 1

Esta investigación forma parte del proyecto “Las mujeres de la Casa Austria (15261567)”, Corpus documental, (FFI-2017-83252-P). La investigadora principal del Proyecto de Investigación es Júlia Benavent Benavent, catedrática del Departamento de Filología Francesa e Italiana de la Universidad de Valencia. (Universidat de València).


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y este enlace fue ratificado el 30 de octubre de ese mismo año en Alcácer Do Sal, en Portugal. Nuestra intención con este estudio es la edición filológica del documento inédito que se conserva en el AGS. A partir de él podemos conocer parte del ajuar que la infanta doña María reunió con motivo de su enlace y las relaciones de la corona con la alta nobleza y el clero. También queremos dar visibilidad a las mujeres que durante siglos se han mantenido en el anonimato y que tuvieron una gran repercusión en la vida de la corte. No olvidemos que doña María, reina de Portugal, fue hija de reyes, madre de reyes y abuela de reyes. Tuvo diez hijos entre los que destacamos Juan III, rey de Portugal (1502-1552) e Isabel de Portugal (1503-1539), emperatriz y reina de España, esposa del emperador Carlos V, entre otros. Creemos necesaria la edición de los textos manuscritos relacionados con las mujeres de la Casa de Castilla y que solo se han empezado a estudiar a partir del siglo XX. Respecto a Isabel la Católica son muchos y muy interesantes los estudios que se han publicado sobre ella2, sin embargo, de sus hijas y sobre todo de la reina de Portugal, doña María, son exiguos y muy escasos. Hemos podido estudiarlo gracias a la política de digitalización del Archivo. Se encuentra muy bien conservado y consta de dos folios. Para la foliación hemos tenido en cuenta la numeración que se encuentra en la parte baja centrada del folio y comienza con el folio 107. Respecto a la estructura externa del documento son dos partes bien diferenciadas, en primer lugar, el cuerpo del documento en el que encontramos los asientos que nos informan de la descripción del 2

Por citar algunos, Rafael Domínguez Casas, Arte y etiquetas de los Reyes Católicos. Artistas, residencias, jardines, y bosques, Madrid, Alpuerto, 1993. María del Cristo, González Marrero, La Casa de Isabel La Católica. Espacios domésticos y vida cotidiana. Ávila, Institución “Gran Duque de Alba”, 2005. Álvaro Fernández De Córdova Miralles, La Corte de Isabel I. Ritos y ceremonias de una reina (1474-1504). Madrid, Dykinson, 2002.


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objeto, los materiales que lo conforman, así como el peso en marcos, onzas, ochavas, y tomines, también nos señala el personaje que hace el regalo, y la fecha en que es recibido. En el margen derecho del folio encontramos las notas que nos indican el objeto que se describe y el personaje que lo dona, y cuando se trata de telas y tejidos las notas marginales nos refieren las varas que miden esas telas. En la primera parte del documento, en el primer folio f.107, encontramos las joyas y objetos que la camarera de la infanta doña María, Aldonza Suárez, recoge para el servicio de su alteza, regalos de la alta nobleza y el clero. Hacia el final del documento vemos los objetos que la infanta de Castilla, doña María, regala a sus damas en señal de agradecimiento y como era costumbre en la época.

DOÑA MARÍA, INFANTA DE CASTILLA Y ARAGÓN Y REINA DE PORTUGAL Isabel I de Castilla fue una de las pocas reinas propietarias en España3. Isabel tuvo cinco hijos, cuatro hijas (Isabel, Juana, María y Catalina) y un solo varón (Juan). La muerte de Juan, su sucesor, fue un duro golpe para Isabel no solo como madre sino también como reina. Isabel ejerció su poder en función de derechos propios y puesto que su segundo hijo fue un varón, a pesar de que en España no existía la ley sálica, sí prevalecía la sucesión masculina, por tanto, Isabel solo podía desear para sus hijas buenos matrimonios y convertirlas en reinas consortes. Todas ellas fueron reinas. En el caso de que no hubiera nacido varón sería la sucesora la hija mayor o la siguiente en la línea de la sucesión, como de hecho así ocurrió con la reina Juana al morir los sucesores anteriores a ella4.

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Manuel Fernández Álvarez, Isabel La Católica. Madrid, Espasa, 2003, María de los Ángeles Pérez Samper, “La figura de la reina en la monarquía española de la Edad Moderna: poder, símbolo y ceremonia” en Actas de la VIII reunión científica de la Fundación Española de Historia Moderna, María Victoria López


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La reina Isabel además de sus ocupaciones políticas como reina no descuidó sus ocupaciones domésticas y espirituales, se ocupó y preocupó personalmente de la educación y crianza de sus hijos5. Es bien sabido que Isabel se preocupó de proporcionar a sus hijas los mejores maestros y buenos ayos6. Compagina sus tareas y deberes maternos con las tareas políticas. No solo es reina, ante todo es madre. Isabel otorgó a sus hijos la mejor formación posible y no solo intelectual sino también religiosa y espiritual; se rodeó de damas nobles de gran linaje y de gran virtud para guardar y ayudar con la crianza y educación de sus hijos7 como las amas Leonor de Torres, Inés de Ayala o Juana Manuel, aya o guarda de las otras mujeres, o Beatriz de Bobadilla8. Sabemos que unas de sus damas, Beatriz Galindo9 llamada “la latina” gozó de la amistad y confianza de la reina

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Cordón y Gloria Franco Rubio (coord.) vol. I, Madrid, Fundación Española de Historia Moderna, 2004, pp. 275-308. Mª Isabel De Val Valdivieso, “La educación del príncipe y de las infantas en la corte castellana al final del siglo XV” en ActaLauris, Nº 1, 2013, pp.7-21. Antonio De la Torre y del Cerro, “Maestros de los hijos de los Reyes Católicos” en Hispania, revista española de historia, nº 63, 1956. Entre los maestros más destacados que la reina contrató para la educación de sus hijas están los frailes Diego de Leza, Pedro de Ampudia y Andrés Miranda para las hermanas mayores, Isabel y Juana. Los hermanos Antonio y Alejandro Geraldino eran preceptores de las dos hijas pequeñas de la reina, María y Catalina Mª Isabel De Val Valdivieso, “La educación en la Corte de la reina Isabel La Católica” en Miscelánea Comillas, vol. 69, nº. 134, 2011, p. 271-272. María del Mar Graña Cid, “Las damas de Isabel I de Castilla en los debates del humanismo” en Cathaginensia, 2012, vol. XXXI, pp. 137-171. María del Cristo González Marrero, “Las mujeres de la Casa de Isabel la Católica, en José Martínez Millán, María Paula Marçal Lourenzo” en Las relaciones discretas entre las Monarquías Hispana y Portugal: Las Casas de las reinas (siglos XV-XIX), 2009, vol. II, pp. 841-886. Diana Pelaz Flores, “Aprendiendo el oficio de reinar. Formación cultural e infancia de las hijas de Isabel la Católica” en Puellae doctae en la corte de los Reyes Católicos (1470-1555): Educación, Literatura y mecenazgo, 2020. Http://journals.openedition.org/atalaya/4906. Sobre estas damas y otras mujeres que destacaron en ámbito cultural y espiritual y que formaron parte del círculo cortesano de la reina Isabel la Católica. Graña Cid, María del Mar, op. cit., pp. 148 y ss.


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y proporcionó a sus hijas y a la propia Isabel los conocimientos necesarios sobre el estudio de la lengua latina. Sus hijas fueron mujeres cultas, que hablaban varios idiomas, grandes lectoras y amantes de la música, pues sabían tocar algún instrumento10. Isabel también se ocupó del aprendizaje del portugués sobre todo para la infanta Isabel ante su matrimonio con Manuel I, rey de Portugal11. Respecto a las bodas reales de las hijas de los Reyes Católicos observamos el lujo y la ostentación que se derrochan en tales actos ceremoniales. Hemos de resaltar que todas las hijas de los Reyes Católicos tuvieron que viajar a un país extranjero por lo que en principio era necesario una boda por poderes (con todo el boato que correspondía a la corte) en el país de cada cónyuge, para después en el país de destino realizar otra ceremonia religiosa y los actos festivos (justas, torneos y corridas de toros). La primogénita Isabel se casa en primeras nupcias con Alfonso de Portugal, pero la felicidad dura solo ocho meses. La muerte del príncipe Alfonso por la caída de un caballo a la edad de diez y seis años convierte a Isabel en viuda, y aunque continuó ejerciendo su poder durante algún tiempo12, lo hace desde la corte castellana y bajo el título de princesa viuda. Los Reyes Católicos tuvieron que convencer a Isabel para que se casara con don Manuel I de Portugal, porque enamorada como estaba del príncipe don Alfonso no quería de ningún modo otro matrimonio. Los reyes que en principio no querían perder las relaciones con Portugal ofrecieron a su hija María en matrimonio al rey don Manuel, pero María contaba solo trece años de edad y el rey de Portugal muy cortésmente rechaza la propuesta y pide la mano de Isabel quien finalmente consiente, aunque todavía se demoraría el enlace hasta el 30 de septiembre de 1497. La muerte Cristina Segura Graiño, “Las mujeres en la época de Isabel la Católica” en Anales de historia medieval de la Europa Atlántica, nº 1, 2006, p. 163 11 Diana Peláez Flores, op. cit. 12 No era lo habitual, las reinas consortes que quedaban viudas, en general, debían abandonar la corte sin ocupación ni rango. María de los Ángeles Pérez Samper, op. cit., p. 289. 10


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de don Juan el 4 de octubre de 1497, el único varón de los Reyes Católicos y el heredero al trono, provocó que las fiestas y alegría por el enlace de su primogénita se vieran empañadas por la tristeza de esta tragedia. Y solo un año más tarde el 24 de agosto de 1498 muere Isabel a los veintisiete años de edad de sobreparto dando a luz un niño llamado Miguel de la Paz que durante dos años fue el heredero de los tres reinos de Castilla, Aragón y Portugal. Sin embargo, casi dos años más tarde el 20 de julio de 1500 muere Miguel de la Paz13. La muerte de su hija Isabel y poco después el fallecimiento de su nieto supuso un duro golpe para la reina Isabel que tuvo que guardar cama durante días y con este revés comienza el declive de la reina. El rey viudo Manuel I decide contraer nuevas nupcias por la necesidad de dejar un heredero para el reino de Portugal. Y entonces, sí que decide solicitar a los Reyes Católicos la mano de su hija María que ya tenía diez y ocho años14. El 20 de mayo de 1500 en la ciudad de Sevilla se produce la aprobación, ratificación, confirmación y juramento de los Reyes Católicos en el que se aprueban las capitulaciones matrimoniales15 entre la infanta doña María y el rey don Manuel de Portugal. Capitulaciones que se otorgaron por don Enrique Enríquez, su camarero mayor, en representación de los Reyes Católicos, y por Ruy de Sande, procurador en nombre de don Manuel I. En estas capitulaciones se fija la dote de la infanta en “dozientas mil doblas castellanas16”, pero ade-

Ruth Martínez Alcorlo, La literatura en torno a la primogénita de los Reyes Católicos: Isabel de Castilla y Aragón, princesa y reina de Portugal (1470-1498), tesis doctoral dirigida por Nicasio Salvador Miguel y Ángel Gómez Moreno. Universidad Complutense de Madrid, Madrid, 2016. 14 Javier Vales Failde, La emperatriz Isabel, Madrid, Tipografía de la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1917. 15 Confirmación y registro de la capitulación para el casamiento de la infanta María con el rey Manuel I de Portugal, AGS, PTR. leg. 50, doc. 32, ff. 104r-109r. 16 La dobla castellana estaba a 365 maravedíes, por tanto, estaríamos hablando de una dote de setenta y tres millones de maravedíes, es decir, de las joyas como máximo se podían sustraer diez mil doblas, más de tres millones y medio de maravedíes. Según José María de Francisco Olmos la dobla a partir de la reforma de 1497 13


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más se especifica que de las joyas, oro y plata que la infanta lleve consigo se podrían canjear como máximo diez mil doblas castellanas17. El pago de la dote se realizará en tres años contando desde el mismo momento en que se consuma el matrimonio. Y, además, los Reyes Católicos se comprometen a pagar todo lo necesario para que la casa y la cámara de la infanta doña María estuvieran bien dotadas18. El primer año se debía pagar un tercio de esas doscientas mil doblas castellanas en dinero. En este primer año no se tendrían en cuenta las joyas, plata y oro que la infanta llevara consigo, ya que estas se contarían en los dos años siguientes a ese primer año, siendo el primer tercio de la dote de joyas, plata y oro para servicio de su alteza. Posteriormente se podría contar con la dote de la infanta en las pagas de los otros dos años siguientes. Por su parte la infanta doña María obtendría como arras mil doblas de la banda19 castellana de oro muy puro y justo peso en oro y plata al precio que valieren al tiempo de la paga20. Parece ser que no se cumplió lo estipulado pues la primera anualidad fue de más de 24 millones de maravedíes, además de aceptar 12 millones de maravedíes de las joyas que la reina María llevó consigo desde Castilla21.

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termina convirtiéndose en una moneda exclusivamente ceremonial, siendo el ducado la moneda que prevalece. Es una moneda de oro de 23 quilates, con un peso de 3,6 gr y cuyo valor era de 375 maravedíes. De Francisco Olmos, José María, “La moneda castellana de los Reyes Católicos” en Revista general de Información y Documentación, vol. 9, nº 1, 1999. p. 107. Según Miguel Ángel Zalama al final Manuel I consigue tres veces y media más de lo acordado, aproximadamente doce millones de maravedíes. Zalama, Miguel Ángel, “Lujo y ostentación. El tesoro de María de Aragón y Castilla, esposa de Manuel I de Portugal” en Goya: Revista de arte, nº 358, 2017, pp. 3-19. AGS, PTR, leg. 50, doc. 32, f. 104r. “Daremos los corregimientos de la casa y cámara e persona de la dicha infante nuestra fija segund cuya fija es e con quien casa”. La dobla de la banda estaba como máximo a 365 maravedíes. José María De Francisco Olmos, op. cit. p. 98. AGS, PTR, leg. 50, doc. 32, f. 106v. Miguel Ángel Zalama, “Lujo y Ostentación. El tesoro de María de Aragón y Castilla”… op. cit. p. 4.


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El día de Ramos de 1500 el rey Don Manuel de Portugal firma en Lisboa un acuerdo de matrimonio que su embajador y procurador Ruy de Sande es el encargado de llevar a los Reyes Católicos. Por su parte los Reyes Católicos firmarán y sellarán estas capitulaciones para que el procurador las pueda presentar ante el rey don Manuel I. Estas capitulaciones son firmadas en Sevilla el 20 de mayo de 1500. Los Reyes Católicos enviaron en su representación a don Enrique Enríquez, su mayordomo mayor, para que en su nombre se fijaran y acordaran las condiciones para el desposorio de la infanta y el rey de Portugal, don Manuel I. En primer lugar, era necesaria la dispensa papal ya que Isabel y el rey de Portugal eran primos hermanos. De la dispensa papal se encargaron los Reyes Católicos que no llegó hasta el 16 de agosto de ese mismo año. El 24 de agosto de 1500 se celebra en Granada el matrimonio por “palabras” entre la infanta y el rey de Portugal según y orden de la Santa Madre Iglesia. El 23 de septiembre los reyes envían hasta la raya de Castilla y Portugal a la infanta acompañada de Enrique Enríquez, su mayordomo y allí será recibida por las personas que el rey de Portugal envía en su nombre. No es de extrañar que no hubiera fiesta ni ceremonia alguna debido a la muerte del príncipe Miguel de la Paz el 20 de julio del mismo año de la boda de la infanta. La infanta llegó a Portugal el 20 de octubre y diez días más tarde se celebró el enlace en el reino luso22. Isabel la católica se preocupó y estuvo pendiente no solo de la educación y crianza de sus hijas sino también de que recibieran el mejor ajuar posible. Y lo mismo que sus hermanas Isabel, Juana y Catalina, la reina Isabel reunió para su hija María joyas, telas y tapices de gran ostentación y magnificencia de acuerdo a su condición. Isabel La Católica regaló a su hija directamente de su cámara una serie de vestidos muy suntuosos, adornados con todo tipo de chapería,

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Miguel Ángel Zalama, “Las hijas de los Reyes Católicos” en Las mujeres y el universo de las artes, Proyecto de investigación, 1 de enero 2019-31 de diciembre de 2021. https://ifc.dpz.es/recursos/publicaciones/38/38/03zalama.pdf


Los regalos para María, Reina de Portugal

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perlas y esmaltes de la mejor calidad y diseño. “En el vestido había çiento e sesenta e tres rosas de oro de martillo (…) en cada una de las dichas rosas ay una perla gruesa asentada en su molinete de oro e el dicho molinete asentado sobre medio vollonçico de oro esmaltado de negro”. Este era el vestido que le regaló Isabel La Católica a su hija María, la madre de la emperatriz Isabel de Portugal, con motivo de sus bodas con el rey luso, Manuel I, el Afortunado23. Pero también hubo otros regalos que la reina Isabel manda a su hija por medio de su criada doña Violante de Albión, dueña de su retrete24. Al fallecer Isabel, la primogénita de los Reyes Católicos, la mayoría de los enseres que componían su ajuar le fueron devueltos a la reina Isabel y esta repartió algunos de ellos entre sus dos hijas menores, la infanta Catalina25 y la infanta María con motivo de su enlace con el rey de Portugal26. Por consiguiente, parte del ajuar de la infanta María se conformó con los objetos que su hermana Isabel había llevado a Portugal como dote de matrimonio27 y también con algunos enseres de la cámara de su hermano Juan28.

23 Miguel Ángel Zalama Rodríguez, “Oro, perlas, brocados…: la ostentación en el vestir en la corte de los Reyes Católicos”, en Estudios Colombinos, nº 8, Universidad de Valladolid, 2012, pp. 6. y ss. 24 Donación de joyas a la reina de Portugal, AGS, CCA, CED, 6, 206, 2. Ajorcas de oro, manillas y otras joyas de ley de veintidós quilates confeccionadas con oro, esmaltes y otras guarniciones. 25 Paños y capuces de la cámara del príncipe don Juan para la infanta Catalina, AGS, CCA, CED, 4, 192,3. 26 Miguel Ángel Zalama, Las hijas de los Reyes Católicos…, op, cit. p. 45. 27 “Un salero de plata dorado de dentro y de fuera que tiene unas puntas como diamantes alderredor” y que llevaba “las armas de la señora reyna e princesa”, que La camarera de Isabel, primogénita de la reina Isabel, Inés de Albornoz, entregó a la muerte de su señora a la reina de Castilla y esta la regaló a su hija María con motivo de su enlace”. ivi, p. 38. 28 El 10 de septiembre de 1500, se da la orden a Aldonza Suárez, camarera de la ya reina de Portugal para que entregue a Francisca de Santa Cruz, criada de la infanta, unas telas y ropas de la cámara del príncipe don Juan que aya gloria para el servicio de su alteza. Telas y ropas de la cámara del príncipe Juan para servicio de la infanta María,


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Aunque se trabajó con rapidez para tenerlo todo a punto, no se llegó a tiempo y a la hora de partir aún quedaban joyas por terminar y regalos que llegar, con lo que la camarera de la infanta, Aldonza Suárez, mujer del comendador Juan de Calatayud, el que fuera camarero del príncipe don Juan, se tuvo que quedar en Granada unos meses más para recibir algunas piezas de telas y otras joyas que llegaron cuando la reina de Portugal estaba de viaje rumbo a su destino. En el documento veremos parte del ajuar de la reina María que llegó un poco más tarde de su enlace, recogido por su camarera Aldonza Suárez y que la reina guardó en su cámara. Este documento es muy interesante ya que a través de él podemos observar las relaciones diplomáticas de la corona con personajes de la alta nobleza e incluso del alto clero, así veremos como la marquesa de Montemayor, el marqués de Villena, Pedro de Portocarrero, o incluso el cardenal de España, Diego Hurtado de Mendoza, regalaron a la princesa una serie de joyas, telas y tejidos y otros complementos de gran coste y valor. En primer lugar, veremos la relación de joyas, complementos y otras piezas que se entregaron a Aldonza Suárez para el servicio de su alteza. En segundo lugar, las joyas y piezas de vestuario que la infanta de Castilla regala a sus damas y otros oficiales cercanos el día antes de su enlace.

RELACIÓN DE BIENES QUE SE ENTREGARON A ALDONZA SUÁREZ Entre los objetos que se entregaron a Aldonza Suárez para servicio de su alteza podemos encontrar una gran variedad de piezas,

AGS, CCA, CED, 4, 193,3. Para conocer otras pertenencias del malogrado príncipe don Juan que pasaron primeramente a la reina Isabel y posteriormente a Aldonza Suárez para servicio de su alteza la reina doña María, Miguel Ángel Zalama, “Lujo y Ostentación. El tesoro de María de Aragón y Castilla…”, op. cit. pp, 4 y ss.


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