Skip to main content

”Tal Vez No Fue, Pero Siempre Serás”

Page 1


"Tal Vez No Fue, Pero Siempre Serás"

Introducción:

"Hola, rarita este es solo un intento de poner en palabras algo que, tal vez, no pueda expresarse del todo No busco que entiendas todo lo que pasó, ni que sientas lo que yo sentí. Solo quiero contarte un pedazo de mi historia, el pedazo que te incluye a ti.

Es raro cómo a veces lo que sentimos es tan grande que las palabras se quedan cortas, pero aquí estoy, tratando de dejar una huella de lo que fue verdadero, aunque no se pueda explicar con facilidad.

No espero nada de ti con esto, paletita No espero que compartas mis recuerdos ni que me devuelvas lo que nunca te pedí. Lo que quiero es que sepas que lo corto que viví contigo fue genuino fue real . Aunque nuestros caminos hayan tomado direcciones diferentes, siempre llevaré esa parte de ti conmigo, donde sea que esté.

Así que, disfruta de esto a tu manera, y cuídate siempre, como solo tú sabes hacerlo. Aunque el tiempo pase, aunque estemos lejos, siempre estaré aquí, en alguna parte, con esta historia que no se va a ir."

Capítulo 1

"Cuando

Te Vi Por Primera Vez"

Cuando te vi por primera vez, tan bonita, tan fugaz, sólo te observé y me dejé llevar. Era de noche, 24 de diciembre, un día como cualquier otro, un día para estar con los seres queridos, para compartir con los demás. No había nada especial, ni razón alguna para esperar que algo dentro de mí cambiará. Pero te miré, y tu presencia me hizo elevarme, tan arriba, tan alto que sentí que nadie podría tocarme

Me quedé congelado. Mis pensamientos se apagaron, y mis ojos se enamoraron al instante, brillando como tú brillabas en ese lugar. Mis manos se enfriaron, no podía pensar Intenté actuar con firmeza, intenté mantenerme normal, pero solo escuchar tu risa me hacía suspirar. Todo pasó tan rápido, fue solo un momento, un minuto, un segundo, pero el tiempo se detuvo, y en ese instante sentí que el universo conspiraba para susurrarme que en tus ojos habitaba un refugio que jamás supe que buscaba.

Me preguntaba, ¿cómo podía esta niña ser tan linda, tan cautivadora, tan delicada? Solo observaba su rostro como un lienzo en blanco, esperando ser pintado con historias que aún no existían Tu pelo, como un susurro de sombras y luz; tus manos, delicadas y llenas de intención; tus ojos, reflejos de un universo que no alcanzo a comprender; tu sonrisa, capaz de iluminar hasta el rincón más perdido… todo en ti parecía tan divino. Me dabas vida. Nunca había sentido esto, algo tan intenso por nadie Pero te miré, y supe que no podía dejarte ir de mi vida Tenía que hacer algo, pero algo dentro de mí me lo impedía. Solo quería hablarte, pero me sentía como si algo me estuviera frenando.

En un día lleno de momentos perdidos, como si el tiempo mismo se hubiera detenido, de repente apareció tu número, como una señal que mi alma ya había reconocido. Ese día llegué a casa saltando de emoción. Te escribí, te hablé… todo fue tan intenso, y no entendía lo que sentía ¿Qué era esto? ¿Qué sentía? ¿Amor a primera vista? Era un joven de 16 años, aún con mucho por recorrer, como un protagonista perdido en un cuento que no entendía del todo. Pensaba en ello una y otra vez. ¿Era amor? Eso creí, al menos desde mi lado, aunque mis pensamientos daban vueltas sin encontrar respuestas

Pero seguía tranquilo, aún no dolía. Intentamos hablar, conocernos, frente a ese balcón en una noche fría. Pero algo en mí no me dejaba hablar. No lo entendía, pero quería hacerlo con todas mis fuerzas. Mi voz interna me susurraba que podía, pero no lo logré. Fallé, caí, me decepcioné. Estaba triste, y un miedo recorría mi cuerpo, un miedo a no ser suficiente, a arruinarlo todo. Pero no dejé de creer. ¿Era amor a primera vista? No podía ser Soy solo un niño, no podía pensar en esas cosas, en esas tonterías. Pero cuanto más lo pensaba, más lo sentía.

Cuando te vi por primera vez, el tiempo se detuvo y el aire se desvaneció. Tu forma de ser me dejó en suspenso, como si el mundo se deshiciera en un suspiro, Fue tan mágico para mí, sentí que eras tú. En un segundo lo pensé, y no dudé. Era real. Tenía que creerlo. Cuando te vi por primera vez, algo en mí se encendió. Solo pensaba en lo hermosa que eras, en cómo una confianza inquebrantable se desbordaba de ti, como un río que fluye sin esfuerzo, dejando su huella en todo lo que toca. Tus ojos me encandilaron, no podía evitar sonrojarme cuando me mirabas. Se me escapaba el aliento. Sentía que no podía con esto, que no podía manejarlo.

Solo me miraste, y en ese breve segundo olvidé cómo respirar, cómo caminar, incluso cómo parpadear. Fue un instante extraño, pero tan lleno de belleza que nunca pude dejar de recordar. Esa noche nunca la olvidaré, y aún sigo sin entender por qué eres tú la única que ha provocado todo esto en mí. Pero lo sé, lo sentí. Tienes algo especial. Ojalá que nadie toque tu alma con malas intenciones, y que aquellos que crucen tu camino sepan ver en ti la belleza que realmente eres, valorándote como mereces

Esa noche fue mágica para mí, nunca la olvidaré. Todo fue lento y sencillo, pero en medio de todo el caos que había a mi alrededor, tú resaltaste como una estrella en el cielo

Capítulo 2
"Fragmentos de un Tal Vez"

El tiempo pasó, y me arrepentí de no haber conquistado tu mirada ¿Por qué? Me preguntaba cada día: ¿por qué no te hablé? ¿Por qué fui tan cobarde? No era difícil, lo difícil fue no haber hecho nada. Un simple “hola” hubiera bastado, ¿o acaso pensaba que con eso te enamoraría? Mi silencio solo te mostró que no me importabas, cuando lo que en realidad sentía era lo contrario Me arrepentí una y otra vez, y ese remordimiento llegó cada día a tocarme la puerta.

Han pasado dos años. ¿De verdad te he olvidado? O quizás soy yo el que se quedó con las ganas. Pensé y pensé… los días pasaron, el tiempo giraba, y yo no podía simplemente hacerme el loco. Cada día pensaba en ti, sin pedir permiso, y eso me molestaba, me entristecía, me decepcionaba. Todo era culpa mía, lo sabía, fui yo quien no hizo nada Pero algo sí sabía: te quería, tenía un cariño inmenso por ti, y ese sentimiento siempre me inundaba.

Me imaginaba tantas cosas aquellos días. Me preguntaba: ¿y si lo intentó de nuevo? ¿Qué pasaría? Traté de reunir valor, pero los días pasaban, y de pronto, un día me escribiste. No lo creía. ¿Me escribió? ¿Eres tú? Mi corazón se aceleró, y lo único que

pensé fue: "Actúa normal, no dejes pasar esta oportunidad". Comenzamos a hablar, y todo se sintió como un nuevo comienzo. Mis días dejaron de ser tormentosos y se convirtieron en los mejores solo porque tú me escribías.

Hablamos y hablamos Nunca habíamos hablado tanto Incluso hicimos llamadas, y mis nervios se elevaron hasta el cielo. Pero algo me confundía. ¿Qué es lo que ella quiere? ¿Solo ser mi amiga? Me arriesgué y te dije lo que sentía, y resultó bien, porque sí, me correspondías. Las cosas comenzaron a ir bien, quedamos frente a tu casa para hablar, y tus ojos, tu carita tan linda no podía dejar de mirar Me encantaba pasar tiempo contigo, siempre me dabas prioridad. Todo en ti me interesaba: qué te gustaba, qué escuchabas, cuáles eran tus películas y tus comidas favoritas. Aún recuerdo que tu película favorita era Coraline y la puerta secreta y tu música me hacía sentirte cerca. Estaba tan enamorado. Yo realmente quería intentarlo.

Pero un tercero comenzó a interponerse Esa fue mi señal: tenía que irme Tú nunca me prometiste nada, así que dije, pensé: "Aquí voy a perder o voy a sufrir", pero tenía fe en que iba a ser yo quien estuviera para ti. Una noche te pregunté: “¿Quieres salir?” Y me dijiste “sí”. Yo estaba feliz, pero algo pasó esa noche. Me dijiste algo enigmático, algo atrevido: "No me pidas un beso" Las palabras flotaron entre nosotros, llenas de misterio y significado, como si el aire mismo se hubiera detenido para escucharlas y en ese instante, me pregunté: “¿Qué está diciendo? ¿Es una indirecta?”. Mi corazón nunca había corrido tanto en ese momento. ¿Me arriesgo o no? ¿Qué hago? Pero entonces tomé una decisión, con el corazón latiendo fuerte: ”Ya basta, no más”. Esta oportunidad, con la chica que tanto valoro, no la dejaré escapar.

Salimos, charlamos, y al final te pregunté: “¿Te puedo besar?” Estaba tan nervioso, mi mente estaba llena de pensamientos, sentimientos y dudas. ¿Lo habré arruinado? ¿Hice bien? Pero confié en mí, y dije: “Lo que tenga que suceder, sucederá”. Y sucedió Ese beso ocurrió, no lo pensé, pero en ese momento supe que era lo correcto. Esa noche dormí con una felicidad que no podía contener, y en mi mente surgió la pregunta: '¿Será que ella también?' Pero no. Algo cambió en el aire, y todo se volvió frío. Me quedé allí, perdido en mis pensamientos: ¿Qué hice mal? ¿De verdad no le gustó? ¿Será que le escribí demasiado? ¿Soy simplemente demasiado?.

Sobrepensé todo, le pregunté, pero no respondió. No me contestaste. Eso fue muy triste Pensé que el tercero en su vida era la razón O quizás, el tercero era yo Me dolió. Nunca me escribiste, ni una palabra, ni una mirada, ni una explicación. Solo quedó una pared y una linea imaginaria entre tu y yo.

El tiempo pasó, cuatro años Al principio, parecía difícil, pero con el tiempo, todo se fue aliviando. Aun así, seguía pensando: ¿Qué hice mal? ¿No fui suficiente? Tal vez era esto: persona correcta, momento incorrecto. No lo sé. Lo único que sé es que nunca te olvidé. Mis sentimientos se fueron haciendo más pequeños, pero el recuerdo se quedó. Ese recuerdo de un tal vez, de qué hubiera pasado si…

Solo quería oír de ti. Solo quería que me dieras esa oportunidad. Pero lo que me diste fue un tal vez ¿Qué hago con un tal vez? ¿Significa algo? ¿No significa nada? Tal vez

solo fue una conexión de adolescentes, una conexión de infancia. No había por qué tener remordimiento. Ya pasó. Lo intenté, y no salió Pero esa espinilla, ese tal vez, se quedó. Tenía tantas cosas que dar, tantas notas pendientes que no pude cumplir, tantos sueños que no pude lograr. Quería que contigo fuera mi primera vez en tantas cosas

Era solo soñar, y me pasé de soñador. El golpe de la realidad fue lo que quedó. Aun así, siempre te deseé lo mejor. Veía tus fotos y pensaba: “¿Está mejor ahora?”. Tal vez no quisiste hacerme daño Tal vez sí me quisiste Tal vez sí le gusté pero entonces, ¿por qué quedó en un tal vez? ¿Por qué eso fue todo? Todo fue "Fragmentos de un Tal Vez".

Capítulo 3

"La Melodía de lo Que Callo"

Divagar... Solo quiero divagar. Perderme entre mis pensamientos, escucharlos, sentirlos, entenderlos Nunca imaginé que seguiría con esto después de tanto tiempo Este libro, que parecía condenado a quedar inconcluso, ahora cobra vida. Pero me pregunto: ¿cuándo te lo daré? Ni siquiera cruzamos miradas. Ni siquiera coincidimos en pensamientos. ¿Acaso me piensas, aunque sea un poco?

Siento que este espacio siempre será tuyo. Nunca pude conocerte de verdad, y eso me duele. Hubiera querido descubrirte, entenderte, saber quién eras más allá de lo que mostrabas. Quise que las cosas terminaran como debían, no así, llenas de huecos y silencios. Pero aquí estoy, preguntándome si de verdad no me piensas, ni siquiera al escuchar una canción que te recuerde a algo nuestro. Tal vez no lo sepa nunca.

Lo único que sé es que quiero verte. Quiero escucharte. Quiero más de ti, aunque no espero nada a cambio. Solo me queda esta incertidumbre que me carcome: ¿así termina todo? ¿De verdad no nos volveremos a encontrar? Divago y me pierdo, porque nadie es como tú Nadie llena este vacío de la misma forma

Me pregunto, una y otra vez: ¿este libro te lo podré dar? ¿Cómo reaccionarás? ¿Te molestará? No busco incomodarte, ni forzarte. Solo quiero que estas palabras hablen por mí, que sean testigos de lo que siento… O sentí. No miento al decir que quisiera que las cosas hubieran sido diferentes, que lo hubiéramos intentado. Pero no lo hicimos. Entonces, ¿qué más da?

¿Por qué no volver a conocernos, volver a hablar? Ya somos adultos; no hay reproches que cargar, solo recuerdos que sanar. Pero, aún así, me atormenta la pregunta: ¿me recordarás? ¿Me pensarás alguna vez? Podría ser tan sencillo como un “hola”, el inicio de una conversación. Pero porque tanto orgullo se encuentra entre los dos

Dejando a un lado las rimas y el "bla bla bla", ¿y si algún día simplemente charlamos? Sin expectativas, sin pretensiones. ¿Qué ha pasado contigo? ¿Qué te ha cambiado? ¿Sigues escuchando la misma música? ¿Sigues vibrando de esa manera que tanto me fascinaba?

Tomemos un café. ¿Qué hay que perder? Conversemos, sin prisa, sin máscaras, y déjame verte otra vez. Porque, en el fondo, es "La Melodía de lo Que Callo" la que no me deja ceder. Me pregunto si aún hay tiempo, si podremos querer de nuevo o si ya es demasiado tarde para subirnos a ese tren.

Eres tan obstinada que me encantas. Tan ambiciosa que me gustas. Y no dejo de pensar: ¿de verdad no hice suficiente para ser, al menos, una de tus preguntas? Te escucho en las canciones, te siento en los lugares. Hablemos, por favor, aunque sea para ver qué sale

Sé que divagué demasiado. Tal vez esto te incomode, pero no es mi intención. Solo quiero que sepas cómo me siento, cómo me sentí. Y, tal vez, al decirte esto, pueda liberar esto que siento por ti.

"Llevo tiempo pensando: ¿Pude haber hecho más? ¿Fui solo yo, fuiste solo tú, o fuimos los dos? Nadie cedió, nadie habló éramos inmaduros, pero, ¿por qué guardar el amor? Creo que duele más guardarlo, como un río que se reprime hasta desbordarse, y dejarse consumir por estos sentimientos incontrolables que nunca pudieron ser entregados, que haberlo dicho, haberlo soltado, liberado. ¿Por qué quedarse con la duda? Esa duda, ese temor que se escurre entre los pensamientos y lo arruina todo... Te odio, temor, te odio, dudas. Quisiera decir tantas cosas, pero al final, solo anhelo ser fiel a lo que siento. Quiero que sepas, que entiendas, lo que guarda mi alma.

Este libro es para eso, para expresar lo que no pude decir con palabras ni callar con miradas. Porque sé que, al cruzar nuestras miradas, mis pensamientos se perderían en un laberinto de emociones, y ni siquiera podría encontrar las palabras para nombrarlas... Fran, o mejor dicho, Francella, es imposible borrar tu huella de mis cicatrices. ¿Qué me hiciste? ¿Por qué me duele tanto? Me encuentro repitiendo una y otra vez: ¿Es posible que un 'tal vez' pueda herir de esta manera? ¿Por qué solo yo?

Todo esto es extraño, confuso... ¿Qué es el amor? ¿Es solo un juego para soñadores? Mientras yo me pierdo en mis pensamientos sobre el amor, tú probablemente ya lo has conocido. Y, de alguna forma, eso me llena de una extraña felicidad. Lo digo con todo mi corazón. Pero aún así, no quiero ponerle límites a mis sentimientos. Este libro es para ti, y no quiero que lo olvides. Aunque, ¿lo leerás? ¿Qué pasa si nunca lo ojeas? No me arrepentiré, al menos lo expresé. Este no fue un vano intento, pero espero que lo valores, que te entretengas, que entiendas estos

versos desnudos, como huellas que el viento no borra, que en persona nunca podría estar tan cerca de decir.

Sigo pensando… ¿Cómo alguien puede expresar lo que siente solo con palabras? ¿No hay algo más? Algo más tangible, más palpable algo que demuestre lo que realmente es el amor. Es tan confuso… Cada vez que me animo a hablarte por medio de estas palabras, quiero hablar y hablar sin parar. Es mi corazón, que no calla, el que te quiere relatar.

Hay algo que siempre he guardado: me hubiera gustado bailar contigo, cantar hasta que se apagara la voz, reír más a tu lado, cocinar juntos en esas noches de calma, compartir momentos de 'skin care' como si el tiempo no importara. Quisiera haberme desvelado contigo, caminar por la orilla de la playa, perderme en la suavidad de la brisa… y por qué no, ¿por qué tan cruel es esta realidad que nos aleja de esos pequeños pero infinitos momentos?

Capítulo 4

A veces me encuentro sentado, perdido en mis pensamientos, preguntándome si todo lo que pasó entre nosotros fue real o si simplemente lo construí yo en mi mente. Es un poco confuso cómo el tiempo puede desdibujar las líneas de lo que realmente fue. Lo de nosotros nunca pasó de un casi, de una promesa no cumplida, de un momento que, a pesar de todo, sigue siendo importante para mí Ese beso que no llegamos a darnos, ese toque que nunca sucedió, las palabras que se quedaron guardadas en un rincón de mi alma. Fue todo tan breve, tan fugaz, que es difícil entender cómo algo tan pequeño pudo ocupar tanto espacio en mi vida.

A veces, cuando la noche cae, escucho "3 Nights" y en cada acorde siento que la canción es un reflejo de lo que pudo haber sido. El sonido de la guitarra me envuelve y de alguna forma, me trae recuerdos de nosotros: esos días en los que todo parecía posible, pero al mismo tiempo, todo se perdía, se esfumaba como el humo. No me quejo, no me arrepiento, porque en mi interior sé que lo que compartimos, aunque no alcanzó a ser lo que imaginé, fue real, y eso es lo que me queda.

Hubiera querido bailar contigo rarita, en un lugar donde no existiera el tiempo, donde los días no importan y el mundo gira solo para nosotros. Hubiera querido reír contigo hasta que me dolieran los pulmones, compartir esas pequeñas cosas que se hacen grandes cuando son compartidas con alguien muy especial. Pero, sobre todo, me hubiera gustado poder mirarte sin miedo, sin las dudas que nublaban mis

pensamientos. Y aunque no lo hice, aún puedo ver tu rostro en mis recuerdos, como una imagen que nunca se desvanece.

Lo curioso es que, a pesar de todo, sigo pensando que si algo se hubiera dado entre nosotros, no habría sido suficiente Tal vez nunca lo hubiera sido, porque lo que realmente me quedo de ti es esa sensación de algo eterno, algo que nunca podrá ser tocado ni comprendido completamente. Pero no importa. Lo que viví contigo, por fugaz que haya sido, fue suficiente para enseñarme que el amor no siempre tiene que ser correspondido para ser real A veces, basta con que dos almas se crucen, aunque sea por un segundo.

El silencio tiene una cualidad extraña, especialmente cuando lo compartes con alguien a quien le has entregado algo tan profundo como tus pensamientos más íntimos. Con cada palabra no dicha, con cada mirada evitada, se construye un espacio en el que todo lo que podría haber sido se convierte en lo que nunca fue. El silencio es un peso que se lleva en el alma, que crece con cada segundo que pasa, y, aunque no se oye, su eco es ensordecedor.

Recuerdo el primer momento en que te miré, cómo el mundo alrededor se desvaneció por un instante, y cómo, a pesar de la cercanía, había una distancia insalvable Quizás fue el miedo, quizás fue la falta de tiempo, pero lo que no pude entender en ese momento es que todo lo que se quedó en el aire también quedó grabado en mí. ¿Por qué no te dije lo que sentía? ¿Por qué no tomé la oportunidad de acercarme, de pedirte algo más?

Siempre me encuentro escuchando tus canciones. No de manera consciente, pero las escucho, y al hacerlo, algo me conecta contigo "Can I Call You Tonight" sigue sonando en mis oídos, como un susurro de lo que nunca fue. Es curioso cómo una canción puede ser tan exacta en lo que expresa. Cada letra de esa canción me recuerda a ti, a los días que nunca compartimos, a las promesas no pronunciadas. Y cuando la escucho, me pregunto: ¿Lo sabías? ¿Sabías que, de alguna manera, cada una de esas notas tiene algo que me habla de ti?

Y mientras la melodía me envuelve, pienso en lo que pudo haber sido, en lo que nos negamos a vivir, en lo que nunca se dio. Te veía tan segura de ti, tan llena de vida y de esa energía que te hace especial. Todo lo que queríamos era un simple contacto, una señal de que podíamos ser algo más, pero esa señal nunca llegó.

Me pregunto a veces, ¿por qué las cosas no siempre son fáciles? ¿Por qué, cuando nos encontramos con algo que podría habernos hecho tan felices, nos resulta tan difícil dar ese paso? El amor parece ser tan simple cuando lo ves desde afuera, pero dentro de uno mismo, es un torbellino de emociones, de miedos, de deseos no cumplidos. Y aunque lo que no fue me duele, sé que es una herida que se curará con el tiempo. Quizás nunca entenderé por qué no nos dimos la oportunidad, pero aprenderé a aceptarlo. Porque a pesar de todo, aún guardo para ti algo que jamás se irá. A veces, me pierdo entre los recuerdos de lo que nunca tuvimos. Y aunque ya ha pasado el tiempo, lo que siento por ti sigue siendo una constante, una sombra que me acompaña en cada paso que doy. Es raro cómo el corazón puede aferrarse a algo que nunca llegó a ser, cómo se puede seguir queriendo algo que nunca se completó

Mi frase favorita. Pero aquí estoy, con todo esto dentro de mí, tratando de entender lo que nunca comprendí, Hubiera querido hacer tantas cosas contigo. Bañarnos bajo las estrellas, bailar hasta el amanecer sin preocuparnos por el tiempo. Ver cómo las olas del mar chocan contra la orilla mientras nuestras risas se pierden en la brisa.

Hubiera querido reír contigo hasta que no pudiéramos más, cantar juntos sin que el mundo nos detuviera, compartir esos momentos que parecen insignificantes pero que, al final, son los que nos quedan grabados en el corazón.

Pero, sobre todo, lo que más hubiera deseado es que pudiéramos haber tenido esa conversación sincera, esa en la que no hubiera miedo, ni dudas, ni prejuicios. Quizás así hubiéramos podido ver lo que ambos queríamos, sin las barreras que nosotros mismos pusimos. Quizás si te hubiera dicho lo que sentía en ese momento, las cosas habrían sido diferentes, la verdad es que, aunque nunca compartimos esos momentos, los guardo en mi mente como algo precioso. Y aunque no te haya podido decir todo esto en su momento, ahora lo hago, a través de estas palabras, en la forma de este libro que escribí para ti. Porque este es mi espacio para expresarme, para decirte lo que nunca pude en persona.

Y mientras escuchas "3 Nights", quiero que sepas que, aunque no te lo dije antes, cada una de esas notas me recordó a ti. Y aunque no pudimos bailar juntos bajo las estrellas, al menos en mis pensamientos, siempre estamos allí, riendo, cantando, viviendo lo que no pudimos vivir. A veces la vida no nos da segundas oportunidades, pero siempre nos deja los recuerdos, esos que nos acompañan como la mejor melodía.

Capítulo 5

Y así, con estas palabras, llegamos al final de esta historia que nunca se escribió del todo Un final que, más que una despedida, se siente como un suspiro suspendido en el aire. No es un cierre definitivo, porque algunas historias no pueden ser olvidadas de un momento a otro. Algunas permanecen allí, esperando a que el tiempo decida si el capítulo realmente terminó o si simplemente fue un paréntesis. No lo sé. Y tal vez, tú tampoco

Tal vez, en alguna parte de este libro, encuentres lo que no pude decir en persona. Lo que no pudimos compartir, pero que aquí he dejado para ti. Quizás no fue nuestra época, tal vez no fue el momento adecuado, o tal vez el destino tenía otros planes para nosotros. No lo sé, pero al escribir esto, me doy cuenta de que lo que sentí fue real, de una forma sincera y pura. Y eso, aunque no haya pasado lo que anhelaba, tiene su propio valor

En ocasiones pienso que lo que más me duele es no haber sabido cómo encajar nuestras piezas, cómo encontrar la oportunidad en medio de la confusión de todo lo que sentíamos. Pero lo que sé es que no guardo rencor, solo una cierta melancolía. Melancolía por lo que pudo haber sido y que no fue, por lo que no nos atrevimos a hacer o decir, por lo que dejamos ir, escapar sin darnos cuenta

Escucho las canciones que te gustaban, las mismas canciones que ahora me recuerdan a ti. Billie Eilish cantando en mi oído, y esa otra melodía de "Sparks" de Coldplay, que se ha vuelto en un himno no oficial de lo que nunca vivimos, pero que, a su manera, siempre estuvo ahí. No lo puedo evitar. Es como si esas canciones me hablaran de nosotros, de lo que fuimos y de lo que no fuimos, pero con una suavidad que me invita a no olvidar, sino a recordar con ternura y aunque no puedo predecir el futuro, aunque no sé si nuestros caminos se volverán a cruzar, quiero creer que esto no es un adiós definitivo, tal vez nuestras historias aún se entrelazarán de alguna manera, tal vez no, pero me quedo con la idea de que siempre hay algo más. Algo que no se ve, pero se siente, como si el viento me dijera que aún hay posibilidades

Aunque no lo busque, tal vez, en alguna vuelta de la vida, nos encontremos nuevamente.

Lo que tengo presente es que este libro no es solo un testimonio de lo que pasó, sino un recordatorio de lo que fue. Y aunque aquí termine de escribir, no sé si lo que siento realmente ha terminado. Tal vez el cierre no sea un punto, sino una coma, una pausa que invita a seguir escribiendo, no en estas páginas, sino en los días que vendrán. Quien sabe, tal vez nuestros caminos se crucen de nuevo, y si no, siempre quedará este susurro entre líneas, esta puerta que dejé entreabierta para que, algún día, puedas entenderme sin que tenga que decir nada más.

No espero nada, no lo he hecho nunca. Lo que aquí hay es solo una verdad escrita, un eco de lo que fue. Pero también dejo una pequeña rendija abierta, porque la vida, nunca es tan predecible para llegar a definir algo y aunque lo que pasó, o lo que no pasó, no esté en nuestras manos, siempre habrá un rincón de mí que guarde lo que compartimos.

Y si algún día las circunstancias nos permiten reescribir nuestra historia, aquí estaré, dispuesto a seguir. Si no, al menos te dejo este último pensamiento: lo que viví por ti, lo que sentí, nunca se borrará. Y aunque hoy no sea el mejor momento para más, nunca se sabe qué nos depara la vida. La puerta no se cierra completamente, porque nunca se sabe qué puede pasar mañana

Pero aquí estoy, aquí estaré con todas estas palabras que se desbordan desde lo más profundo de mí, este libro, que hoy tienes de frente, es la consecuencia de lo que nunca te pude decir De todo lo que guardé, de los momentos que no se dieron, de las preguntas que nunca tuvieron respuestas. Lo que escribí aquí es solo mi manera de sacar lo que llevo dentro, de dar forma a lo que no pude expresar en un simple encuentro.

Lo que te pido, sin esperar que lo hagas, es que guardes estas palabras. No por mí, sino por lo que compartimos. Por todo lo que estuvo a punto de pasar, por todo lo que nunca nos permitió llegar a más No hay promesas rotas aquí, solo una historia

no contada, que quizás de alguna manera encuentres significativa, aunque solo sea por lo que representó.

Al final, el amor no se mide por lo que no se da, ni por lo que no se vive. A veces, el amor se define por los momentos pequeños, los silencios que se entienden sin necesidad de palabras, los recuerdos que nunca se olvidan. Y quizás, de alguna forma, todo esto fue amor, aunque no se haya materializado en lo que ambos deseamos en ese entonces.

Te dejo con esto, no como una despedida, sino como un susurro lejano de lo que fuimos y lo que siempre será, aunque nunca lo volvamos a vivir. En mi corazón, ya no hay preguntas. Ya no hay dudas. Solo la certeza de que cada palabra que escribí aquí, fue real, verdadero y en su propio derecho, hermoso.

Gracias por haber sido parte de esta historia. Aunque la vida siga su curso, sé que siempre guardaré lo que nunca se dijo, en el rincón más cálido de mi memoria Y a ti, que siempre fuiste una melodía en mi mente, te dejo estas últimas palabras: que la vida te brinde todo lo que mereces, que encuentres la paz en cada paso que tomes y que, aunque los caminos nos lleven lejos, siempre habrá algo de nosotros o eso quiero esperar, de esta historia, como una canción que nunca se olvidará

Poemas y frases que te dedico.

Creo que no existe peor crimen de odio, como enamorarse de un tal vez. Suicidio o romance, realmente no lo sé porque… tal vez me quisiste, y tal vez yo te quise, tal vez nos quisimos y tal vez no lo dijimos. Si te dijera que tal vez me dolió, quizás me dirías que tal vez te dolió. Si te dijera que tal vez hubo amor, quizás me dirías que tal vez se sintió pero shh.. ninguno hablo, y en tal vez.. se quedó. O tal vez todo estuvo en mi mente, o tal vez solo el enamorado era yo?, o tal vez quiza aun me llamas, o tal vez tu amor por mi proclamas, tal vez nuestro amor aún arde en llamas o simplemente soy yo y mis melodramas, te veo como todo y tu como si nada, cada sonrisa tuya, hace que mis sentimientos fluyan, mientras los tuyos lo hacen por alguien más lo que me recuerda que no volverán a mí jamás. pdt: Checo Mendoza.

Lo queríamos los dos, pero ninguno preguntó, por lo que ambos supusimos que la respuesta era ”NO”. Y así fue como otro ”SI” en silencio se quedó. pdt: Farid Dieck

Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook