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AFRODITA

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LA DIOSA PISCIS LA DIOSA PISCIS UNA PINTURA UNA PINTURA

AFRODITA

Tratar de entender quién soy cuando mi alma y mi cuerpo no pertenecen pero ni tantito a los cánones de belleza y de lo que una buen a mujer debe de ser una mujer bella y sensual una mujer que incluso tiene derecho a llamarse mujer solo si cumple a veces con ciertas características.

Entonces me pregunto, si mi cuerpo no fuera sino un portador de diosas, ¿cuáles encarnaría? Según mi fecha de nacimiento:

AFRODITA La leyenda varía por región y por autor, pero la esencia es la misma: Afrodita y su hijo Cupido se lanzan al río para protegerse de Tifón, se convierten en peces, ella los ata por la cola con un hilo de seda para nunca separarse.

Ahí entro yo: una mujer que constantemente está buscando equilibrio en lo que implica fluir fluir como el agua, como la vida que me pide que me deje Ella es la diosa de la sensualidad, de la belleza y la fertilidad, Venus para otras culturas... Quiero pensar que si me rige es porque me pide que enfrente eso que ha sido mi coco: aprender a aceptar y a entender mi belleza. Lo obvio sería que existí preguntándome siempre qué más me hacía falta, pero en este caso mi cuerpo siempre preguntaba “¿qué me sobra?” Durante mucho tiempo me anclé en la idea de que si cambiaba mi cuerpo entonces sería feliz, que sí, TODO tiene que ver con la influencia externa, la mirada del deber ser: esa mirada que me exige ser de un tamaño, que me exige tener el cuerpo en cierto estado, que me exige hablar, ser y comportarme de cierta manera

Pero quedarme ahí paralizada no me servía ya, necesitaba cambiar mi propia narrativa ¿Cuándo fue la última vez que me di un piropo? Lo tengo sumamente presente Tenía 15 años, usaba un pantalón negro acampanado de vestir, una tela más rígida que flexible pero aún así amoldaba perfecto a todo lo que portaba mi bello cuerpo: unas santas nalguísimas de envidia Y así fue, estaba en casa de alguna tía cambiándome frente a mi madre, cuando de mí salió naturalmente un: “este pantalón me hace ver unas renalguísimas”... no pude terminar mi frase, mi madre ya me había aventado esos ojos que llegan hasta el orto y se suben a la garganta, para dejar paso a sus palabras: “no quiero escuchar que andas diciendo esas cosas por ahí, no lo vuelvas a decir” Nunca más me volví a hablar bonito.

Esmuyprobable queamarami cuerpo,antesde aprendera odiarlo

Ni siquiera ella concebía la idea de qué me gustara mi gordo cuerpo; güey estaba bien buena tenía 15 años, pero esas cosas no se dicen, no se hacen alarde porque tienen que venir de los demás, al menos eso me enseñaron: “nena la validación de tu belleza está en otros ojos, porque en los tuyos es pecado” Para mi crianza todo fue pecado

Ella,Afrodita,elige

Así es que para cambiar esa narrativa decido observarla, escucharla y sobre todo aprender de ella, mi realidad hoy depende de mí, de mi capacidad de desaprender, de mi fuerza para abrazarme y no soltarme. Afrodita me enseña que mi poder es mi belleza y mi belleza es mi poder Bello es lo que soy bello es lo que encarno bello es lo que emano; ahí está la libertad de escoger. La libertad de amarme, de no buscar mi valor en la mirada de los otros (hombres), de descentralizar las relaciones de pareja y de centrar mi felicidad en mí, sin sentir culpa por desear una conexión amorosa que me acompañe

Ella me hace entender que el amor nace dentro de mí, que la belleza existe lejos de los ojos, que mi deseo es tan natural como el agua y tan fuerte como su caudal; que la sexualidad que elijo sentir y vivir día a día me hace fértil porque me da la capacidad de crear. Todas sus enseñanzas son el afrodisíaco que enciende mi libertad, mi capacidad de amarme y que empapa a todo aquel o aquella con quien decido compartirme. Sus enseñanzas me dicen que desear está bien, que querer más es normal, que no conformarse con lo establecido me hace humana

eldeseo la sexualidad y fertilidad

Yo soy el afrodisíaco que enciende y despierta tus ganas, tus quereres y placeres. Soy perfume que penetra en tus poros y en tus sentidos. Soy lo prohibido, como la canción. Soy ese nombre que te hará jadear cuando me pronuncias. Soy una carretera llena de curvas que disfrutas más montado que sentado; el hormigueo de tu cerebro después de tu fumecito, soy ese gustito que te das, que te intoxica bonito que te cuesta dejar, soy el viento que toca tu espalda sudada, el fuego que calienta tus entrañas, soy el acto consciente que saca tu lado animal, soy ese trago que te emborracha, ese chile que te hace moquear, soy es like que no dejas de dar; eso que se te volvió a escapar: soy tu leyenda

Stylingy concepto: Fotografía: Asistente:

Modelo: TheCurvedLily
LilideSantiago
DianaPatiño NellySoto

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AFRODITA by Liliana Leal - Issuu