Este es un romancero de un caballero de España, el cual tuvo mucha suerte el día de la llegada. Había que proteger todo, la Alemania con espadas, treinta tanques y granadas estaban por las montañas. En el pirineo del este ya colocados estaban, multitud de los españoles con barreras y hazañas. Al mando estaba Rivera, quien mandó montar la armada, a lomos de su caballo el tranquilo se encontraba. Les ganaron sin problema, con las armas adecuadas, y rajando a los caballos todas mujeres echadas. Fue un día con mucho miedo, no se sabia lo que pasaba, pero con grandes guerreros Alemania fue espachada.