Stablecoins: de herramienta cripto a infraestructura financiera de pagos, liquidación, tesorería y dinero programable
Pagos 24/7 y en segundos con STP: 06 11 14
la mayoría ahorra poco, empieza después y subestima cuánto va a necesitar
El retiro se está resolviendo tarde: la infraestructura que reduce fricción y costos, acelera cobros y baja la dependencia del efectivo
EN RUTA HACIA LOS PAGOS
MARZO 2026
Víctor Andrés Trujillo Sierra PUBLISHER
Carla Paola Reyes DIRECCIÓN EJECUTIVA
Fannie Emery Othón DIRECCIÓN EDITORIAL
Paola Ponce Gutiérrez CORRECCIÓN DE ESTILO
Zayde Hernández M. DISEÑO Y MAQUETACIÓN
Arturo Ortiz Rico DISEÑO ORIGINAL
tenetinsights.com contacto@tenetinsights.com
TENET INSIGHTS MAGAZINE, Año 0, núm. 1, marzo 2026, es una publicación trimestral editada y publicada por Tenet Insights LLC. 1007 N Orange St. 4th Floor Ste 1382, Wilmington, 19801 EE. UU. Editor responsable: Víctor Andrés Trujillo
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Rieles, reglas y dinero digital: la infraestructura que mueve al dinero
Stablecoins
La entrada a un nuevo orden fnanciero
Brais R. G.
El retiro en México, la deuda silenciosa que seguimos postergando Fernando Gutiérrez
STP: pagos inmediatos, la accesibilidad que suma a la modernización e inclusión del sistema fnanciero
La pregunta de los 27 billones de dólares: ¿pueden las stablecoins mantener su liquidez sin perder la confanza?
Víctor Andrés Trujillo Sierra
CARTOGRAFÍAS FINANCIERAS
Exclusión fnanciera en México, un problema de difícil solución
Julian Medera
TECNOLAB
Pagos sin contacto por reconocimiento de la palma de la mano
Kevin D. Morales
TOOLKIT
Back to the basics: los fundamentos de la nueva infraestructura fnanciera
Ernesto Julio García Rodríguez
NOTAS DE LECTURA
El libro, una ventaja competitiva
Carla Paola Reyes
FINANZAS DESDE EL MARGEN
Cuando las fnanzas aprenden a escuchar
Víctor Andrés Trujillo Sierra
FUERA DE SERIE
Correr ya no es solo correr David Rodríguez Morales
FRONTERAS
La seguridad de la información y la migración a la nube
Jesús A. Guerrero Díaz
PANORAMA LEGAL
Las transformaciones en la regulación fntech en México
Rocío H. Robles
VOCES EXPERTAS
México y la inclusión fnanciera
Carlos Marmolejo
RADAR
México, una economía avanzada es posible: WEF
ENTREVISTA
Salvador Rivero, Binance México
Carla Paola Reyes
GLOSARIO
Entidades fnancieras en México
CAFÉ TENET
Blindaje patrimonial y gobernabilidad familiar
Eloir A. Ochoa
CARTA DE LOS EDITORES
Tenet Insights Magazine nace en un momento decisivo en la historia de las fnanzas. Vivimos una transformación sin precedentes: la digitalización redefne la infraestructura fnanciera, la tecnología acelera la innovación a ritmos exponenciales y nuevas demandas sociales exigen sistemas más transparentes, más inclusivos y resilientes. En medio de este punto de infexión, creemos que comprender el presente es una responsabilidad compartida.
Con esta primera edición inauguramos un espacio dedicado al dinámico ecosistema fnanciero y fntech de México. Reunimos las perspectivas de algunos de los protagonistas más relevantes del sector, contando con la valiosa participación de voces autorizadas como Fernando Gutiérrez, de STP; Ernesto García, de AurumCore; Salvador Rivero, de Binance; y Carlos Marmolejo, de Finsus, entre otros líderes que hoy están moldeando el rumbo de la industria.
Por medio de artículos y entrevistas realizados con rigurosidad y profesionalismo, exploramos los temas que defnen, hoy por hoy, la conversación en el país: la evolución y modernización de la infraestructura fnanciera, el crecimiento de las stablecoins como herramienta para pagos transfronterizos y como activo emergente, los avances y retos en materia de inclusión fnanciera, así como las innovaciones en instrumentos de ahorro para el retiro y en seguros patrimoniales para altos ejecutivos.
Aspiramos a que nuestra revista ‒que tendrá una periodicidad trimestral‒se convierta en un referente para la toma de decisiones informadas. Pero, sobre todo, buscamos que sea un espacio de análisis riguroso, diálogo constructivo y divulgación clara de los temas que impactan el futuro del sistema fnanciero mexicano.
Proponemos Tenet Insights Magazine como un foro abierto a las voces más infuyentes del sector y como una invitación permanente a refexionar, cuestionar y anticipar. Los invitamos a recorrer estas páginas con la convicción de que entender la transformación fnanciera no es solo un ejercicio intelectual: es participar de manera activa en la construcción del futuro.
Carla Paola Reyes
Víctor Andrés Trujillo Sierra Editores
RIELES, REGLAS Y DINERO DIGITAL:
LA INFRAESTRUCTURA QUE MUEVE AL DINERO
Insights Magazine
El sistema financiero mexicano atraviesa una etapa decisiva. La digitalización ya no es una promesa, es una condición para competir. Hoy, las empresas que operan en el país están integradas a cadenas de suministro globales y mercados cada vez más interconectados, por lo que necesitan realizar operaciones en tiempo real, con seguridad, trazabilidad y estándares internacionales.
En este entorno, la infraestructura se convierte en estrategia. El Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI®) es la columna vertebral que permite la interconexión de las instituciones fnancieras y la liquidación inmediata de recursos. Así, actores especializados, como el Sistema de Transferencias y Pagos (STP®), han desempeñado un papel clave en la modernización y expansión de los pagos digitales en el país.
Basadas en esta infraestructura han surgido herramientas que están redefniendo la experiencia de pago. CoDi® (Cobro Digital), por ejemplo, desarrollado por el Banco de México, permite realizar cobros y transferencias inmediatas mediante códigos QR y solicitudes de pago vinculadas a SPEI®. Diseñado para operar desde el teléfono móvil, facilita transacciones cotidianas entre personas y comercios, lo que reduce el uso de efectivo y amplía el acceso a soluciones digitales de bajo costo.
Por su parte, DiMo® (Dinero Móvil) simplifca aún más la experiencia: elimina la necesidad de compartir la CLABE o el número de tarjeta, y permite enviar transferencias utilizando solo
el número celular del destinatario. Esta funcionalidad representa un avance relevante en términos de usabilidad y adopción masiva.
Ambos sistemas operan 24/7 con liquidación inmediata, fortaleciendo la integración del sistema fnanciero y elevando el estándar de efciencia en el país.
De manera paralela, el ecosistema fnanciero evoluciona más allá de la banca tradicional. Las stablecoins —criptomonedas diseñadas para mantener paridad con activos estables como el dólar o el euro— se consolidan como instrumentos que combinan la efciencia tecnológica del entorno digital con mayor previsibilidad de valor. A diferencia de activos altamente volátiles como el bitcoin, buscan ofrecer estabilidad y funcionalidad para pagos, remesas, liquidez en inversiones y transacciones B2B.
En México, estas soluciones están dejando atrás su fase exploratoria para integrarse de modo progresivo como puente entre el sistema fnanciero tradicional y la economía digital. Para muchas empresas y usuarios, representan
Tenet
no solo una herramienta tecnológica, sino una alternativa estratégica frente a entornos infacionarios y dinámicas cambiarias complejas.
En esta edición de Tenet Insights Magazine, reunimos la visión de líderes que están participando de manera activa en esta transformación. Fernando Gutiérrez, director general de STP, comparte su perspectiva acerca de la modernización de la infraestructura de pagos inmediatos en México, así como de los desafíos regulatorios y operativos que enfrenta el sector. Salvador Rivero, gerente general de Binance en México, analiza cómo las stablecoins están respondiendo a las necesidades reales del mercado y su integración en la nueva arquitectura fnanciera.
Este dossier no es solo un recorrido técnico, es una invitación a comprender cómo estas innovaciones impactan la competitividad, la inclusión y la estrategia empresarial en un momento clave para el futuro fnanciero del país.
STABLECOINS
LA ENTRADA A UN NUEVO ORDEN FINANCIERO POR QUÉ EL CONTEXTO ACTUAL FAVORECE SU ADOPCIÓN
Durante más de una década, las stablecoins han sido vistas como un instrumento auxiliar del ecosistema cripto. Hoy, sin embargo, comienzan a perflarse como una pieza central en la transformación de los sistemas de pago, la liquidación fnanciera y la infraestructura monetaria global. Para entender por qué este cambio ocurre ahora —y no antes— es necesario mirar el contexto tecnológico, regulatorio e institucional que lo hace posible.
El antecedente
A mediados de los 90, Eric Freeman y David Gelernter, dos ingenieros informáticos de la universidad de Yale, se plantearon la posibilidad de compartir un fujo de documentos ordenados de manera cronológica, con los cuales poder emular un diario de vida en un entorno digital. Su propósito era documentar aspectos de sus experiencias cotidianas en un sitio web, donde se publicarían textos e imágenes a elección de su protagonista. Lo llamaron lifestreaming.
Tan solo dos años más tarde, e inspirado en este concepto, Chase Norlin, licenciado en informática por Berkeley, anunció el lanzamiento del sitio web shareyourworld.com, la primera web de video hosting que permitía a sus usuarios subir clips y videos completos en diferentes formatos de archivo. Era el año 1997, e internet era un entorno muy distinto al de ahora.
El costo mayorista del ancho de banda en ese entonces era de entre $0.50 y $3 por megabit (Mb). Bastaba con que un usuario subiera un video corto de 20 MB —equivalente a 160 Mb— y alcanzara las 500 reproducciones para que el costo acumulado para la plataforma se disparara hasta decenas de miles de dólares.
Brais R. G.
La empresa se mantuvo operativa durante cuatro años hasta que, en 2001, agotado todo el presupuesto, shareyourworld.com anunció el cese de sus operaciones.
A unos 50 kilómetros y tan solo cuatro años más tarde, tres empleados de PayPal renunciaban a sus puestos y decidían lanzar la misma idea que había hecho fracasar a Norlin. Era 14 de febrero de 2005, y Chad Hurley, Steve Chen y Jawed Karim se reunieron para hacer ofcial el registro del dominio de su nueva empresa. Acordaron que fuera YouTube.com.
Steven Johnson dedicó el primer capítulo de su libro, Where the Good Ideas Come From: The Natural History of Innovation, a un concepto del que Chase Norlin no pudo disfrutar a lo largo de su aventura. Johnson, con base en la idea del biólogo Stuart Kaufman, denominó este concepto como «el adyacente posible», y lo utilizó para afrmar que el desarrollo de cualquier innovación está determinado por las condiciones previas del ecosistema. Hoy en día, a esto se le conoce de modo popular como «market timing».
Hoy, casi una década después de leer aquel libro, recurro a la idea de Johnson para exponer las que considero las razones por las cuales podríamos estar a las puertas de una reconfguración total de nuestro sistema fnanciero.
Las primeras
Una stablecoin es un instrumento tokenizado, diseñado para mantener un valor estable en relación con un activo de referencia. Existen distintos tipos, en función del mecanismo utilizado para garantizar esa estabilidad (conocido como peg), pero solo me centraré en aquellas respaldadas por una relación 1:1 por monedas de curso legal o por deuda soberana a corto plazo.
Su presencia no es reciente. En realidad, BitUSD y NuBits —ambas extintas— fueron las primeras en aparecer entre 2014 y 2015, aunque su adopción fue limitada y no se generalizó sino hasta 2018, fecha que coincide con el inicio de un mercado bajista en la industria cripto.
Durante ese periodo, los participantes comenzaron a demandar masivamente stablecoins como USDT (Tether), USD Coin (USDC), DAI o TrueUSD que, al actuar como un USD sintético, permitían preservar valor manteniendo la liquidez on-chain, así como seguir operando sin necesidad de recurrir a of-ramps hacia el sistema bancario.
Entre 2019 y 2020, con el auge de protocolos DeFi como MakerDAO, Compound o Aave, este instrumento se consolidó como el principal activo dentro de los pools de liquidez, generando comisiones y recompensas para los usuarios. Durante
ese periodo, muchas estrategias de yield farming consistían en rotar stablecoins entre distintos protocolos, con el objetivo de maximizar los retornos ajustados al riesgo.
En ese momento, USDC y DAI comenzaron a utilizarse de forma recurrente para el pago de intereses, liquidaciones y distintos servicios fnancieros on-chain, sobre una infraestructura que, a diferencia de los rails bancarios tradicionales, reduce costos y opera de forma continua, las 24 horas del día y los siete días de la semana. Así, quedó revelado, por primera vez a escala signifcativa, el potencial de las stablecoins como activo de settlement y medio de pago alternativo.
El adyacente posible
En la actualidad, el peso de las stablecoins como método de pago sigue siendo poco signifcativo. Cada día se liquidan entre 30 y 100 mil millones de dólares on-chain, lo que representa alrededor del 0.5 % y el 2 % de los 5-6 billones en pagos fíat diarios, procesados mediante sistemas RTGS. Al observar esta tendencia, podemos notar que en 2025 las transacciones en stablecoins
duplicaron su volumen en relación con 2024, un año que ya había registrado un incremento cercano al 50 % frente a 2023.
Hasta hace poco, las stablecoins operaban en un entorno muy adverso, marcado por incertidumbre regulatoria, limitaciones de acceso bancario y una infraestructura aún inmadura. Hoy, sin embargo, una sucesión de cambios tecnológicos, regulatorios e institucionales ha incrementado su adopción.
En 2023, el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE en Bruselas aprobaban MiCA (Markets in Crypto-Assets), certifcando el primer marco dedicado a regular la actividad de los emisores y proveedores de servicios crypto (CASP): proporcionaba unas reglas defnidas y uniformes con el objetivo de dar garantías a los diferentes participantes en la industria y fomentando la entrada de entidades institucionales, aunque también construía una posición de defensa de soberanía monetaria respaldado por un «botón del pánico» que de forma unilateral puede ser accionado para frenar la actividad de cualquier emisor; como consecuencia, MiCA delimita qué stablecoins pueden operar de manera legal en la Unión Europea —nada más las emitidas por entidades autorizadas,
bajo las categorías de E-Money Tokens o Asset-Referenced Tokens (ART)— y, en el momento de su aprobación, dejaba a USDT fuera del perímetro regulado europeo, quedando tan solo Circle, por medio de USDC y EURC, dentro del marco comunitario; en 2025, bajo la administración Trump las stablecoins reciben un nuevo impulso a través de la aprobación de la Genius Act, un marco más pragmático y orientado a mercado que establece la obligación de respaldar sus monedas mediante efectivo o deuda soberana a corto plazo (t-bills), de modo que solo aquellas monedas que cumplan con estos criterios pueden ser consideradas stablecoins plenamente reguladas. Delimitadas las responsabilidades y acotados los riesgos, se eliminan los principales frenos para la entrada de participantes institucionales, y son precisamente estos actores —bancos, procesadores de pagos, grandes plataformas tecnológicas— quienes tienen la capacidad de acelerar de un modo
exponencial la adopción por parte de los ciudadanos, en especial cuando el uso de stablecoins deja de ser consciente y se integra de manera invisible en la experiencia de pago cotidiana. A estos cambios se suma la madurez tecnológica. En 2024 y 2025, la aplicación de técnicas criptográfcas —como las zkEVM, que permiten verifcar la validez de una ejecución sin revelar información adicional— abrió la puerta a incrementos sustanciales de capacidad. En una blockchain su ejecución escala con su capacidad de validación y esta, a su vez, lo hace mediante su capacidad criptográfca.
Durante 2025, las infraestructuras on-chain redujeron de forma signifcativa las diferencias históricas en términos de límites de procesamiento. Esto, sumado a sus bajos costos operativos, su creciente integración como vía de acceso al dólar y su operatividad ininterrumpida, las posiciona ya como un contendiente serio en el ámbito del procesamiento de pagos a escala global.
Tokenización: Wall Street habló
En el mundo real, las propiedades de un activo como el dólar son propicias para ser replicadas en entornos digitales. Se trata de un activo altamente líquido y fungible, que en la infraestructura de pagos tradicional puede ser transferido con rapidez. Sin embargo, el real estate, los bonos soberanos, los fondos de inversión o incluso el propio arte representan activos menos líquidos, más heterogéneos y con mayor dependencia legal, haciendo de su tokenización y réplica on-chain un camino mucho más espinoso.
Este hecho ha provocado que, hasta ahora, el ecosistema blockchain sea en especial efciente para la transferencia y el movimiento de dinero, pero siga siendo estructuralmente dependiente del sistema fnanciero tradicional. Es posible mover valor de forma rápida, transparente y a bajo costo on-chain; sin embargo, para utilizar ese dinero en la economía real —consumir, adquirir activos
o liquidar obligaciones— es necesario recurrir a mecanismos de salida hacia el sistema fnanciero tradicional (of-ramps).
Por ello, si la demanda de los traders fue el catalizador que permitió a las stablecoins encontrar su product-market ft, la demanda actual de sus tenedores marca el siguiente paso. Ya no basta con preservar valor on-chain; ahora se exige operatividad real y los actores institucionales han captado el mensaje.
Durante 2025, los grandes participantes dieron muestras frmes acerca de sus intenciones de generar pools de liquidez on-chain sobre sus servicios. En una de sus apariciones en la CNBC, el CEO de BlackRock, Larry Fink, afrmaba: «Estamos al comienzo de la tokenización de todos los activos». Estas declaraciones fueron el anticipo de los movimientos que las grandes instituciones estaban a punto de anunciar, hasta que JPMorgan lanzó MONY, su primer fondo monetario tokenizado sobre Ethereum.
Los hechos nos hacen pensar que Wall Street ya decidió
Los bancos han empezado a construir las nuevas infraestructuras de mercado, y las stablecoins son solo la primera capa de un cambio mucho más profundo. Cada vez más entidades exploran la emisión de este tipo de monedas propias, y la tokenización de depósitos como mecanismos internos para incrementar la efciencia operativa. Al hacerlo, están levantando el backend necesario para una migración progresiva del sistema fnanciero hacia infraestructuras blockchain.
Con una adopción en auge de stablecoins como método de pago y la tokenización de MMFs, acuerdos de recompra (repos) y bonos (DeFi, TradFi…), la liquidez empieza a encontrar rendimiento, colateral y settlement directo on-chain, y se pierde la necesidad de of-ramps. Si, además, estas infraestructuras mantienen una mayor efciencia operativa y mejores retornos, los efectos de red no harán sino amplifcarse.
En este escenario, la banca comercial tradicional va a tener una ruta bastante cuesta arriba si opta por permanecer inmóvil.
Brais R. G. es economista, director de Operaciones en Pagos, especializado en arquitectura fnanciera, infraestructuras de liquidación y marcos regulatorios.
EL RETIRO EN MÉXICO
Fernando Gutiérrez
LA DEUDA SILENCIOSA QUE SEGUIMOS POSTERGANDO
Hablar del retiro en México suele provocar incomodidad. No porque el problema sea desconocido, sino porque resulta fácil relegarlo. Está ahí, latente, pero parece lejano. Entre la urgencia del día a día, los ingresos limitados y un entorno económico incierto, pensar en la vejez se percibe como un lujo o una preocupación para el futuro.
Sin embargo, esa percepción es engañosa. El retiro no es un problema del mañana; de hecho, no debería de ser un problema, pero lo es debido a las decisiones —y omisiones— que tomamos hoy. Y en México, los signos de alerta llevan años acumulándose.
Vivimos más tiempo, trabajamos de forma más fragmentada y dependemos de sistemas de ahorro que, aun con mejoras recientes, siguen siendo insufcientes para garantizar una vejez digna para la mayoría de la población. El resultado es una crisis silenciosa que avanza sin ocupar titulares, pero que tiene un impacto profundo en la estabilidad social y económica del país.
Nuestro país enfrenta una paradoja compleja. Por un lado, ha logrado avances importantes en salud y longevidad. Por otro, no ha construido los mecanismos fnancieros necesarios para acompañar ese cambio demográfco.
La informalidad laboral, que afecta a más de la mitad de la población ocupada, limita el acceso a esquemas formales de ahorro para el retiro; incluso entre quienes han trabajado en la formalidad, la densidad de cotización es baja y discontinua. A esto se suma un nivel de ingresos que, para millones de personas, apenas alcanza para cubrir necesidades básicas.
El resultado es claro: la mayoría de los trabajadores mexicanos llegará a la edad de retiro con recursos insufcientes, dependiendo del apoyo familiar, los programas públicos o el trabajo informal prolongado.
No se trata de casos aislados. Es un fenómeno estructural.
El error de fondo: confiar solo en la educación financiera
Durante años, la respuesta predominante al problema del retiro fue la educación fnanciera. Se asumió que si las personas entendían la importancia de ahorrar, lo harían. Se multiplicaron talleres, campañas y contenidos que insistían en la necesidad de planear el retiro con anticipación. La realidad ha demostrado que esta estrategia es insufciente, pues las personas pueden comprender a la perfección que deben ahorrar para el retiro y aun así no lo hacen. No por ignorancia, sino porque el sistema compite de manera constante contra prioridades inmediatas, ingresos volátiles y recompensas de corto plazo. Ahorrar para el retiro implica renunciar hoy a algo tangible a cambio de un benefcio lejano y abstracto. Desde el punto de vista conductual, es una decisión difícil, incluso para quienes están bien informados. Pero el problema no es solo de conocimiento, radica también en el diseño de esta estructura.
Un sistema financiero diseñado para el presente
El sistema fnanciero moderno ha sido muy efciente para favorecer el consumo, ha facilitado las transferencias inmediatas, los pagos digitales, las compras en un clic, el crédito al consumo y las experiencias diseñadas para eliminar cualquier fricción.
En contraste, el ahorro de largo plazo suele estar rodeado de trámites, interfaces poco intuitivas y benefcios que se perciben intangibles en lo próximo.
Mientras gastar se ha vuelto simple y casi invisible, ahorrar para el retiro sigue requiriendo decisiones conscientes, esfuerzo constante y una disciplina que no todos pueden sostener.
Esta asimetría no es casual. Durante décadas, la innovación fnanciera se enfocó en acelerar el presente, no en construir el futuro.
El sistema de las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore): avances reales, límites
evidentes
Sería incorrecto ignorar los avances del sistema de las Afore. Las reformas recientes han elevado de modo gradual las aportaciones obligatorias, reducido comisiones y fortalecido la supervisión.
Sin embargo, incluso con estos cambios, persisten limitaciones estructurales. Las aportaciones siguen siendo bajas en relación con la esperanza de vida; las aportaciones voluntarias son marginales y el sistema continúa dependiendo de decisiones activas del usuario.
En un país con alta informalidad y bajos niveles de ahorro, este modelo deja fuera a millones de personas.
En México, cualquier discusión sobre el retiro que ignore la informalidad está incompleta. Para millones de trabajadores, el ahorro previsional no es una opción integrada a su vida fnanciera, ya que este fue diseñado para un mercado laboral formal que ya no representa la realidad del país. Mientras el ahorro para el retiro no se integre a los fujos cotidianos de quienes operan fuera de la formalidad, el problema persistirá.
Aquí es donde la tecnología comienza a jugar un papel clave.
Pagos en tiempo real: una oportunidad desaprovechada
Nuestro país cuenta con una de las infraestructuras de pagos en tiempo real más avanzadas del mundo: SPEI®, mediante la cual se realizan millones de transferencias todos los días, en segundos, a cualquier hora.
Esta infraestructura ha transformado la manera en que las personas pagan, cobran y mueven dinero. Sin embargo, su potencial para fomentar el ahorro de largo plazo sigue siendo limitado. Hoy, los pagos inmediatos se utilizan, sobre todo, para consumo y transferencias entre personas. Rara vez se conciben como una herramienta para construir un patrimonio, lo cual representa una oportunidad desaprovechada.
Del ahorro como evento, al ahorro como hábito
Uno de los principales problemas del ahorro para el retiro es que se concibe como un evento aislado, una decisión consciente que debe repetirse mes tras mes.
La tecnología permite cambiar esta lógica. Los pagos en tiempo real, combinados con automatización, permiten transformar el ahorro en un proceso continuo, integrado a la vida diaria.
En esta misma línea, comienzan a surgir herramientas digitales que acercan la orientación pensionaria a las personas de manera directa y accesible. El uso de agentes conversacionales basados en IA permite resolver dudas sobre el ahorro para el retiro, consultar opciones de aportación y entender la situación previsional sin procesos complejos. Un ejemplo es el lanzamiento de un agente pensionario basado en IA que opera en WhatsApp, disponible en el número +52 55 5630 787787 y en el QR que aparece a continuación, diseñado para ofrecer orientación inmediata y reducir barreras de acceso a la información. Soluciones como esta refejan cómo la tecnología puede acercar el sistema a quienes tradicionalmente han estado al margen.
Pequeñas aportaciones, redondeos automáticos o reglas simples pueden convertir decisiones ordinarias en acciones de largo plazo. El ahorro ocurre porque está integrado al sistema, no porque el usuario lo recuerde de manera constante.
La economía conductual ha demostrado que las personas no toman decisiones fnancieras de forma racional. Actúan con sesgos, emociones y limitaciones. Dado que el sistema fnanciero pasa esto por alto, se diseñan sistemas para un usuario ideal que no existe.
Los modelos más efectivos no buscan cambiar la naturaleza humana, sino adaptarse a ella. Reducen la fricción, automatizan las decisiones y hacen que la opción correcta sea la más fácil.
En el contexto del retiro, esto implica dejar de depender solo de la fuerza de voluntad.
Cambiar la narrativa del sacrificio
Es tradicional que el ahorro para el retiro se transmita como un sacrifcio que debe hacerse: la búsqueda de gastar menos hoy para vivir mejor mañana. En un entorno de ingresos limitados e incertidumbre económica, este mensaje pierde fuerza.
Replantear la narrativa es fundamental. El ahorro debe presentarse como progreso, como acumulación visible y avance tangible. Mostrar resultados, dar seguimiento al crecimiento y generar sensación de logro cambia la relación emocional con el largo plazo.
Una responsabilidad compartida
El retiro no puede seguir siendo visto solo como un problema individual. Es una cuestión sistémica
que involucra al mercado laboral, al sistema fnanciero, a la regulación y al diseño de incentivos. El sistema fnanciero tiene ante sí una responsabilidad histórica: dejar de tratar el retiro como un tema secundario y comenzar a integrarlo como una prioridad estructural. Esto no es un acto de buena voluntad, sino una condición necesaria para la sostenibilidad económica y social del país.
Conclusión: el futuro no se improvisa
México ya cuenta con la infraestructura, la tecnología y el conocimiento necesarios para replantear el ahorro de largo plazo. Lo que falta es un cambio de enfoque: dejar de solo informar y comenzar a habilitar, pasar del consejo al diseño, no permanecer en la espera de la disciplina y dar el brinco a la construcción de hábitos.
El retiro no es un problema del mañana, se trata de una consecuencia directa de la forma en que está diseñado el sistema.
Seguir postergando esta conversación implica aceptar un futuro en el que abundarán la precariedad y la dependencia. Diseñarlo de manera distinta es una decisión que aún estamos a tiempo de tomar.
El futuro no se improvisa.
Se diseña.
Licenciado en Economía por la Universidad Iberoamericana, maestro en Ingeniería Económica y Financiera por la Universidad La Salle, Fernando Gutiérrez cuenta con diversos diplomados en materia de Finanzas, Derivados Financieros y Alta Dirección. Tiene más de 25 años de experiencia en el sistema fnanciero, es activo promotor del uso del SPEI® como mecanismo de liquidación prioritario en tiempo real y especialista en tecnologías de medios de pago.
PAGOS INMEDIATOS, LA ACCESIBILIDAD QUE SUMA A LA MODERNIZACIÓN E
Sistema de Transferencias y Pagos (STP) ha sido un actor clave en la infraestructura de pagos en México durante los últimos años, acompañando la evolución del sistema fnanciero hacia modelos más digitales, efcientes e inclusivos.
En entrevista con Fernando Gutiérrez, director general de STP, nos compartió su visión acerca del desarrollo de los pagos inmediatos, los retos que enfrenta el ecosistema, el impacto de estas tecnologías en la inclusión fnanciera y la sostenibilidad, así como el papel que estos pagos tendrán en el futuro de la economía digital del país.
STP ha sido un actor clave en la infraestructura de pagos en el país. ¿Cómo han evolucionado los servicios de transferencias inmediatas en los últimos años y qué desafíos han enfrentado?
En los últimos años hemos observado un crecimiento acelerado en el uso de transferencias inmediatas, impulsado principalmente por la adopción de nuevas tecnologías, los cambios en el comportamiento de los usuarios y una demanda, cada vez mayor, de soluciones de pago más ágiles, simples y seguras. Hace apenas una década, los pagos electrónicos eran percibidos como algo complejo o reservado para ciertos segmentos de la población; hoy, cualquier persona con una cuenta bancaria puede enviar o recibir dinero en cuestión de segundos, las 24 horas del día, los 365 días del año.
STP cuenta con una trayectoria de 17 años como participante directo del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI®) del Banco de México, y sin duda la pandemia marcó un punto de infexión en la forma en que las personas y las empresas interactúan con los productos fnancieros digitales. La necesidad de reducir el contacto físico, junto con la urgencia de mantener la actividad económica, aceleró la adopción de pagos digitales inmediatos como SPEI®, posicionando a México como uno de los países con sistemas de pago en tiempo real más robustos y avanzados a escala mundial.
No obstante, este crecimiento también ha generado desafíos importantes. Uno de los principales sigue siendo la adopción por parte de sectores que aún preferen el uso del efectivo como método principal de pago. Esto responde a factores culturales, de confanza y, en algunos casos, de falta de información o acceso a herramientas digitales. En STP estamos convencidos de que, mediante soluciones accesibles, intuitivas y fáciles de usar, cada vez más personas optarán por métodos de pago digitales que les aporten benefcios claros en términos de conveniencia, inmediatez, trazabilidad y, sobre todo, seguridad.
Desde la perspectiva de una institución participante del SPEI®, ¿qué papel juegan los pagos inmediatos en la modernización del sistema financiero en México?
Los pagos inmediatos han sido un pilar fundamental en la modernización del sistema fnanciero mexicano. No solo han contribuido a reducir la dependencia del efectivo, sino que han transformado la forma en que personas y empresas realizan transacciones, permitiéndoles operar de manera segura, efciente y en tiempo real. Esta inmediatez tiene un impacto directo en la productividad, la gestión fnanciera y la competitividad de los negocios.
Además, los pagos inmediatos han impulsado de manera signifcativa la digitalización de la economía. Hoy vemos cómo cada vez más comercios, desde grandes empresas hasta pequeños negocios y emprendedores, adoptan soluciones de cobro digitales como CoDi®, lo que mejora la trazabilidad de los recursos, fortalece el control fnanciero y optimiza el fujo de efectivo. En STP hemos trabajado de forma constante en el desarrollo de una infraestructura robusta y escalable que permita habilitar estos pagos de forma confable y accesible para todos los participantes del ecosistema.
Desde una perspectiva más amplia, estos sistemas también se han convertido en un habilitador clave de la inclusión fnanciera. Permiten que pequeños comercios, trabajadores independientes y profesionales freelance puedan enviar y recibir pagos sin necesidad de contar con infraestructura bancaria tradicional. Un microempresario puede cobrar en segundos, mediante un código QR o utilizando tan solo un número de teléfono celular, lo que elimina barreras de entrada y reduce costos asociados a métodos de pago tradicionales. En STP trabajamos para facilitar el acceso a estos servicios mediante la integración de nuestras plataformas tecnológicas con el 98 % de las fntech en México, permitiendo que más usuarios accedan a los benefcios de los pagos digitales.
A medida que la educación fnanciera continúe avanzando, estamos seguros de que más sectores, incluidos aquellos que operan en la informalidad, comenzarán a adoptar estas herramientas, lo que generará un impacto positivo y sostenible en la economía.
Otro de los beneficios clave de los pagos inmediatos es la reducción del uso de efectivo y plástico. ¿Qué impacto han tenido estos métodos en la formación de una economía más sustentable?
La sustentabilidad se ha convertido en un eje central para el desarrollo económico y social; y en ese contexto, los pagos digitales, en particular los inmediatos, juegan un papel cada vez más relevante. Estos métodos no solo facilitan transacciones más rápidas y seguras, sino que también contribuyen a la reducción del impacto ambiental asociado al uso de efectivo, papel y tarjetas plásticas.
Diversos estudios señalan que la disminución del uso de efectivo reduce la necesidad de impresión de billetes, acuñación de monedas y transporte de valores, procesos que implican un consumo signifcativo de recursos y energía. De manera similar, la reducción del uso de tarjetas plásticas disminuye la producción de materiales derivados del petróleo y los residuos asociados a su desecho.
En este sentido, los pagos inmediatos como SPEI®, CoDi® e incluso Dimo®, todos ellos impulsados por el Banco de México, destacan por su efciencia y accesibilidad. Estos sistemas permiten hacer transferencias en tiempo real entre cuentas bancarias sin intermediarios, lo que promueve una economía digital más inclusiva, transparente y equitativa. Además, al fomentar la formalización de negocios de todos los tamaños, se fortalecen la recaudación fscal, la trazabilidad de los recursos y la seguridad tanto para los usuarios como para las empresas.
Desde la experiencia de STP, vemos cómo cada vez más organizaciones integran los pagos digitales no solo como una herramienta fnanciera, sino como parte de sus estrategias de responsabilidad social y sustentabilidad, alineándose con objetivos ambientales, sociales y de gobernanza.
Con la creciente digitalización de los servicios financieros, ¿cómo se garantiza que haya seguridad y confiabilidad en los pagos inmediatos ante amenazas como el fraude y la suplantación de identidad? La seguridad es una prioridad absoluta para STP y para todo el ecosistema de pagos. Operar pagos en tiempo real implica asumir un alto nivel de responsabilidad, ya que cualquier incidente puede afectar la confanza de los usuarios y la estabilidad del sistema fnanciero. Por ello, aplicamos múltiples capas de seguridad que incluyen protocolos de autenticación avanzada, monitoreo de transacciones en tiempo real y análisis de comportamiento para detectar operaciones inusuales o potencialmente fraudulentas.
Trabajamos de manera coordinada con autoridades como la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y el Banco de México para cumplir con las regulaciones más estrictas en materia de ciberseguridad, prevención de lavado de dinero y protección de datos personales. Esta colaboración es clave para mantener estándares elevados y responder de manera oportuna ante nuevas amenazas.
Sin embargo, la tecnología por sí sola no es sufciente. En STP también impulsamos, en conjunto con la Condusef, de manera activa la educación fnanciera y digital entre nuestros usuarios, clientes y aliados estratégicos. Promover buenas prácticas, como el cuidado de credenciales, la verifcación de información y el uso responsable de los servicios fnancieros es fundamental para reducir riesgos y fortalecer la confanza en los pagos digitales.
México ha avanzado en la adopción de pagos digitales, pero aún existen barreras. ¿Cuáles son los retos pendientes para lograr una adopción masiva de los pagos inmediatos en todos los sectores? A pesar de los avances signifcativos, todavía existen retos importantes que deben atenderse para lograr una adopción verdaderamente masiva de los pagos inmediatos. Uno de los principales es la resistencia al cambio en ciertos sectores que continúan prefriendo el efectivo, ya sea por costumbre, desconfanza o desconocimiento de las alternativas digitales.
Otro desafío relevante está en la conectividad y el acceso a infraestructura digital, en especial en zonas rurales o comunidades alejadas de los
En muchas zonas rurales y comunidades alejadas, la falta de conectividad e infraestructura digital sigue obstaculizando el acceso a la bancarización.
centros urbanos. En estos contextos, la bancarización sigue siendo limitada y el acceso a internet no siempre es constante, lo que difculta el uso de soluciones de pago digitales.
Asimismo, la interoperabilidad entre distintos sistemas de pago representa un reto técnico y operativo. Para que los pagos inmediatos se consoliden como una opción universal, es indispensable que las plataformas puedan comunicarse entre sí de forma efciente, sin importar si el usuario opera con un banco tradicional, una fntech o una billetera digital.
Por último, la educación fnanciera continúa siendo un elemento clave. Las personas deben conocer no solo los benefcios de los pagos digitales, sino también cómo utilizarlos de manera segura y responsable. Solo así podrán percibirlos como una alternativa real y confable frente al efectivo.
Mirando hacia el futuro, ¿qué innovaciones o mejoras podemos esperar en el ecosistema de pagos inmediatos en México y cómo visualiza el papel de STP en ese desarrollo? El futuro de los pagos inmediatos en México es prometedor y estará marcado por la integración de nuevas tecnologías que los harán aún más seguros, efcientes y personalizados. La incorporación de inteligencia artifcial y analítica avanzada permitirá mejorar la detección de fraudes, optimizar procesos y ofrecer experiencias de usuario más intuitivas.
Además, veremos un mayor avance de la banca abierta u open fnance, lo que permitirá crear productos fnancieros hiperpersonalizados, integrados de forma natural en la vida cotidiana de las personas. Los pagos digitales se convertirán en un componente central de soluciones que incluyan seguros, créditos, cuentas de ahorro con rendimientos, inversiones y otros servicios fnancieros, accesibles mediante aplicaciones móviles, asistentes de voz e incluso dispositivos wearables.
En STP aspiramos a seguir siendo un socio estratégico en la evolución del ecosistema de pagos en México, facilitando la conexión entre
banca, fntech y empresas para impulsar soluciones innovadoras que respondan a las necesidades reales del mercado. Nuestra visión es contribuir a la construcción de un sistema de pagos más accesible, seguro y efciente, que fomente el desarrollo económico, reduzca la brecha de inclusión fnanciera y genere valor para toda la sociedad.
Desde su experiencia, ¿cómo han impactado los pagos inmediatos en el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas, así como de los emprendedores en México?
Las pequeñas y medianas empresas, así como los emprendedores, han sido algunos de los principales benefciados por la adopción de pagos inmediatos. Para este sector, la velocidad en el fujo de efectivo puede marcar la diferencia entre la continuidad o la interrupción de la operación. Recibir pagos en tiempo real permite a los negocios contar con liquidez inmediata, pagar a proveedores, cubrir nóminas y reinvertir de manera más efciente.
Además, los pagos inmediatos reducen costos asociados a comisiones elevadas, manejo de efectivo o tiempos prolongados de conciliación. Esto nivela el terreno de juego para pequeños negocios que, históricamente, tenían menos acceso a soluciones fnancieras avanzadas. En muchos casos, la posibilidad de cobrar por medio de un código QR o una transferencia inmediata ha permitido a emprendedores formalizar sus operaciones y ampliar su base de clientes.
De acuerdo con nuestros propios datos, aplicar este método de pago en sus negocios puede ayudar a que los comercios minoristas ahorren hasta $84,000 al año en comisiones que suelen cobrar las terminales puntos de venta (TPV) de los bancos y los agregadores bancarios, que podrían ir del 1.51 % al 5.11 % de comisión. En STP observamos que, a medida que las pymes adoptan pagos digitales, también desarrollan una mayor cultura fnanciera y una visión más estratégica de su negocio, apoyándose en los datos y la trazabilidad para tomar aun mejores decisiones.
Uno de los grandes retos estructurales del país es el bajo nivel de ahorro para el retiro. ¿Cómo pueden los pagos inmediatos y la infraestructura de STP contribuir a que este ahorro sea más accesible e incluyente?
El ahorro para el retiro es, sin duda, uno de los mayores desafíos en materia de inclusión fnanciera en México. Durante muchos años, los mecanismos para realizar aportaciones voluntarias han sido percibidos como complejos, poco fexibles o reservados para quienes cuentan con ingresos estables y altos niveles de bancarización. Hoy, la infraestructura digital está cambiando de manera radical este panorama.
Gracias a la tecnología de STP, es posible realizar aportaciones voluntarias desde montos tan bajos como un peso, en cualquier momento y desde prácticamente cualquier plataforma fnanciera, sin comisiones ni necesidad de realizar trámites presenciales. Por medio de herramientas como SPEI®, CoDi® o Dimo®, el
ahorro para el retiro se vuelve inmediato, simple y accesible para millones de personas.
Esta interoperabilidad permite que las aportaciones se refejen en tiempo real mediante transferencias electrónicas inmediatas, lo cual brinda a los ahorradores mayor control, transparencia y certeza sobre su dinero. Además, la posibilidad de programar aportaciones automáticas, ya sean de carácter semanal, quincenal o mensual, transforma el ahorro en un hábito constante y sostenible, adaptado a la realidad fnanciera de cada persona.
Un ejemplo claro de este enfoque es la alianza de STP con plataformas enfocadas en el ahorro para el retiro, como Millas para el Retiro, que aprovechan la infraestructura de pagos inmediatos para acercar estos productos a poblaciones que históricamente han estado fuera del sistema fnanciero.
Aunque SPEI®, CoDi® y Dimo® no nacieron como herramientas de ahorro, se han convertido en motores fundamentales para que más personas accedan a mecanismos formales y digitales, en especial quienes antes estaban al margen del sistema fnanciero. Estas plataformas permiten que 74 millones de mexicanos inicien su construcción patrimonial con cualquier monto de aportación.
Desde nuestra perspectiva, este tipo de soluciones demuestra que los pagos inmediatos no solo facilitan transacciones, sino que también pueden ser una palanca poderosa para impulsar la planeación fnanciera de largo plazo y fortalecer la seguridad económica de las personas.
México se ha posicionado como referente en pagos inmediatos a escala regional. ¿Cómo se compara el sistema mexicano con otros mercados y qué aprendizajes se pueden destacar?
El sistema de pagos inmediatos en México es uno de los más avanzados de América Latina y, en muchos aspectos, comparable con modelos de referencia a escala global. SPEI® destaca por su disponibilidad continua, su grado de adopción y la participación de una amplia gama de instituciones fnancieras, desde bancos tradicionales hasta fntechs
A sus 21 años de operación, el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI®) ha sentado un precedente importante en la región gracias a su accesibilidad y eficiencia. El SPEI® ha permitido a México estar a la par de economías regionales que también han adoptado sistemas de pagos en tiempo real, como Brasil, con el Pix lanzado en el 2020; Colombia, con Transfya; incluso superando a Reino Unido con su Faster Payments Service, y a EE. UU. con su sistema de pagos en tiempo real Fed Now, lanzado
recientemente en 2023. En México, todas las instituciones de crédito participan en el SPEI®, a diferencia de otros países en los que no todas las entidades fnancieras deciden participar en los sistemas de pagos instantáneos. Esto hace que aquí los clientes de cualquier banco cuenten con una red completa para realizar sus pagos, y no limitada como es el caso de otros lugares. Esta comparabilidad ha sido crucial para posicionar a México como uno de los países con los mejores sistemas de pago en tiempo real en el mundo, administrado por el Banco de México (Banxico).
Uno de los aprendizajes más relevantes es la importancia de la colaboración entre los sectores público y privado. El liderazgo del Banco de México, combinado con la innovación de instituciones fnancieras y proveedores de tecnología como STP, ha permitido construir un ecosistema sólido, resiliente y en constante evolución.
Este modelo demuestra que la regulación y la innovación no son fuerzas opuestas, sino complementarias, cuando existe una visión compartida de largo plazo enfocada en el bienestar del usuario fnal.
En un contexto de nearshoring y digitalización empresarial, ¿qué papel juegan los pagos inmediatos para fortalecer la competitividad de México?
El nearshoring representa una gran oportunidad para México, y los pagos inmediatos son un componente clave para fortalecer la competitividad del país en este contexto. Las empresas que operan en cadenas de suministro globales requieren sistemas de pago ágiles, confables y transparentes que les permitan gestionar operaciones en tiempo real.
Los pagos inmediatos facilitan la integración fnanciera entre empresas, proveedores y colaboradores, lo que reduce las fricciones operativas y mejora la efciencia. Esto es en especial relevante para empresas que buscan establecerse o expandirse en México y que demandan infraestructura fnanciera moderna alineada con estándares internacionales.
Desde STP, vemos a los pagos inmediatos como un habilitador estratégico que no solo impulsa la efciencia interna de las empresas, sino que también refuerza la imagen de México como un país preparado para competir en la economía digital global.
Para terminar, ¿qué mensaje considera clave para impulsar una mayor adopción de los pagos inmediatos entre la población en general?
El mensaje central es que los pagos inmediatos no son solo una innovación tecnológica, sino una herramienta práctica que mejora la vida cotidiana de las personas y de las empresas. Permiten ahorrar tiempo, reducir riesgos, tener mayor control sobre el dinero y acceder a un sistema fnanciero todavía más justo y transparente.
Su adopción de forma masiva vendrá acompañada de confanza, educación y experiencias positivas de uso. En la medida en que las personas comprendan que los pagos digitales inmediatos son seguros, fáciles de usar y están pensados para todos, su integración en la vida diaria será cada vez más natural.
En STP creemos frmemente que los pagos inmediatos son una palanca de desarrollo económico y social, y seguiremos trabajando para que sus benefcios lleguen cada vez a más personas y comunidades en todo el país.
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LA PREGUNTA DE LOS 27 BILLONES DE DÓLARES:
Víctor Andrés Trujillo Sierra
¿PUEDEN LAS STABLECOINS MANTENER SU
LIQUIDEZ SIN PERDER LA CONFIANZA?
En 2025, las stablecoins respaldadas por dinero fduciario fnalmente dejaron de ser un «experimento» cripto. Se convirtieron en parte de la infraestructura fnanciera global, y eso lo cambió todo. Ya en 2024, estas monedas habían procesado más de 27 billones de dólares en transacciones, lo que superó el volumen anual combinado de Visa® y Mastercard®, convirtiéndose formalmente en parte de la columna vertebral de pagos globales, remesas y fnanzas digitales. Para empresas que mueven dinero a través de fronteras, para traders que buscan liquidación inmediata y para millones de personas en mercados emergentes que se protegen de monedas inestables, las stablecoins se volvieron indispensables. Y con esta escalada llegó el escrutinio.
Detrás de la promesa de los «dólares digitales» existe un delicado acto de equilibrio. Las stablecoins deben permanecer perfectamente líquidas para ser redimibles a la par, de forma inmediata y bajo estrés, mientras se defenden de fraude, uso ilícito y choques sistémicos. Si el equilibrio falla, la confanza se evapora; si funciona, las stablecoins podrían redefnir el futuro del dinero.
Así es como la liquidez y la prevención del fraude se han convertido en las variables más importantes y menos indulgentes del ecosistema de las monedas estables.
La liquidez: la característica que construye o destruye a una stablecoin
La liquidez es la suposición detrás de cada transacción con stablecoins. Los usuarios no preguntan si podrán canjear un token por un dólar, lo dan por hecho. Esa certeza es el producto.
A diferencia de las criptomonedas volátiles, las monedas estables respaldadas por dinero fiduciario prometen estabilidad por diseño. Cada token está, en teoría, respaldado 1:1 por activos del mundo real como efectivo, bonos del Tesoro u otros equivalentes, mantenidos en reserva. Mientras los usuarios confíen en que esto se cumple, las stablecoins cotizan a la par y funcionan como efectivo digital.
Sin embargo, la liquidez no es estática. Se pone a prueba en momentos de estrés, y esas pruebas llegan sin previo aviso. Cuando la confanza se pierde, estas monedas enfrentan las mismas dinámicas que los bancos o los fondos del mercado monetario: corridas. Todos quieren salir al mismo tiempo. Los activos deben ser líquidos no solo en teoría, sino en la práctica: venderse rápido y sin pérdidas bajo presión. Resulta paradójico, pero la misma liquidez que hace útiles a las monedas estables también las vuelve atractivas para actores maliciosos,
quienes persiguen tres cosas: velocidad, estabilidad y escala, y este tipo de moneda ofrece las tres.
A diferencia de Bitcoin o Ether, las stablecoins robadas no fuctúan de manera violenta en valor; en contraste con las transferencias bancarias, pueden moverse por el mundo en minutos; y, al contrario del efectivo, escalan sin fricción por medio de plataformas y jurisdicciones. Esto las ha convertido en un vehículo frecuente para lavado de dinero, evasión de sanciones, pagos de ransomware y movimiento de fondos tras hackeos.
Las frmas de analítica blockchain observan de forma consistente que, aunque la actividad ilícita representa un porcentaje muy pequeño del volumen total de stablecoins, los montos absolutos son enormes. Una vez que los fondos se convierten en monedas estables líquidas, los criminales pueden fragmentarlos, intercambiarlos y ocultarlos muy rápido, antes de que las autoridades reaccionen. La liquidez acorta el reloj. La prevención del fraude debe correr contra él.
El riesgo oculto: contratos inteligentes y pools de liquidez DeFi
Las stablecoins solo son tan seguras como los sistemas por los que circulan. Aunque los principales emisores mantengan prácticas sólidas de reservas, estas monedas pasan gran parte de su vida dentro de fnanzas descentralizadas (DeFi): plataformas de préstamo, creadores de mercado
automatizados, puentes y protocolos de derivados. Estos sistemas están construidos sobre contratos inteligentes, y los contratos inteligentes fallan.
Cuando ocurren exploits (un exploit es el uso intencional de una falla, por lo general técnica, lógica o de diseño, para obtener una ventaja que el sistema no debería permitir), la liquidez se convierte en un arma. Los grandes pools amplifcan las pérdidas. En varios hackeos de alto perfl, algunos atacantes drenaron cientos de millones de dólares en stablecoins en cuestión de minutos, explotando fallas de código más que debilidades en las reservas.
La lección es incómoda: incluso una moneda estable respaldada a la perfección puede experimentar choques de liquidez si la infraestructura que la rodea colapsa. En momentos de pánico, los proveedores de liquidez retiran fondos, los pools se desequilibran y las paridades tiemblan, no porque falten reservas, sino porque la plomería del mercado se rompe.
Para los emisores, la prevención del fraude ya no termina en la cuenta de reservas. Se extiende al riesgo del ecosistema.
Transparencia de reservas: la moneda más cara de la confianza
Si la liquidez es la sangre de las stablecoins, la transparencia es su sistema inmunológico.
Pocas historias lo ilustran mejor que Tether. Durante años, esta criptomoneda dominó los mercados de las stablecoins, revelando poco sobre lo que respaldaba sus tokens. Investigaciones posteriores mostraron periodos de respaldo parcial y divulgaciones engañosas. Cada revelación generó ansiedad en el mercado. Cada rumor amplió el spread. Y cada crisis obligó a Tether a defender su liquidez ante el público.
La respuesta del mercado fue ilustrativa. La liquidez no desapareció de la noche a la mañana, pero se volvió condicional. Cada vez que aumentaba la incertidumbre, USDT cotizaba brevemente por debajo de un dólar, señalando una duda colectiva: «¿este dólar realmente es un dólar?».
En contraste, los emisores que adoptaron auditorías regulares, divulgaciones detalladas y reservas conservadoras enfrentaron reacciones distintas. Cuando llegó el estrés, es posible que los inversionistas entraran en pánico, pero regresaron más rápido.
La transparencia no evita las corridas, las acorta. En marzo de 2023, USD Coin (USDC) enfrentó su mayor prueba, no por una falla blockchain ni por fraude, sino por riesgo bancario tradicional.
Una parte de sus reservas se encontraba en Silicon Valley Bank (SVB). Cuando este colapsó, esos fondos quedaron inaccesibles de manera temporal. El mercado reaccionó de inmediato. USDC cayó hasta $0.87; miles de millones fueron redimidos. La liquidez migró hacia los competidores.
El episodio se convirtió en un caso de estudio sobre cómo la transparencia puede salvar a una stablecoin. Circle reveló su exposición de forma
inmediata. Los inversionistas conocían el tamaño del problema. Cuando los reguladores estadounidenses garantizaron los depósitos de SVB, la confanza regresó de inmediato y la paridad se restauró en cuestión de días.
No hubo fraude. Pero se aprendió una lección: los riesgos fuera de la cadena siguen siendo riesgos de las stablecoins. La liquidez depende no solo de la mecánica cripto, sino de la solidez del sistema fnanciero tradicional subyacente.
La regulación como estrategia de liquidez
Durante gran parte de la historia temprana del cripto, la regulación se presentó como enemiga de la liquidez. Hoy, cada vez más, ocurre lo contrario.
En EE. UU., la Unión Europea, Singapur y los Emiratos Árabes Unidos, los reguladores convergen en un principio común: las stablecoins deben parecerse a bancos de nicho o fondos del mercado monetario, no a instrumentos en la sombra.
Esto implica:
respaldo total de reservas activos líquidos de alta calidad
derechos claros de redención
auditorías independientes fuertes requisitos de PLD y gobernanza
Estas reglas buscan prevenir el fraude, pero también institucionalizan la confanza. Para bancos, empresas de pagos y corporativos, la regulación no es fricción, signifca permiso. Donde existe claridad regulatoria, la liquidez permanece.
Los marcos de MiCA en la UE, el régimen de licencias de Singapur y la legislación emergente en EE. UU. persiguen el mismo objetivo: hacer que las stablecoins sean tan aburridas que resulten ser seguras, lo bastante como para escalar.
El trade-off inevitable
La prevención del fraude siempre introduce fricción. Los controles KYC disuaden a usuarios anónimos; el congelamiento de fondos robados rompe la fungibilidad y el monitoreo de transacciones ralentiza los fujos. Pero la alternativa resulta peor: la liquidez no regulada invita al abuso; el abuso invita a represalias regulatorias, y las represalias destruyen mercados.
Las stablecoins que prosperen serán aquellas que acepten una verdad incómoda: no toda la liquidez es buena. Perder volumen ilícito puede reducir métricas a corto plazo, pero disminuye drásticamente el riesgo existencial. A largo plazo, la liquidez limpia compone; la sucia, explota.
Una nueva definición de «estable»
La palabra «estable» solía referirse solo al precio. Hoy, signifca mucho más.
Una stablecoin debe ser: resiliencia técnica comprobada operación con liquidez continua cumplimiento legal estricto transparencia en escenarios de estrés gobierno corporativo con estándares fnancieros
La estabilidad es un sistema. El mercado de las stablecoins ya aprendió esta lección por las malas. Los experimentos algorítmicos colapsaron, los emisores opacos fueron expuestos y las fallas de infraestructura revelaron fragilidades ocultas.
Lo que permanece es un núcleo más pequeño y disciplinado, y cada vez más parecido a las fnanzas tradicionales, pero mucho más programable.
El camino por delante: efectivo digital con supervisión adulta
Las stablecoins no desaparecerán. De hecho, su papel se expandirá: nóminas, liquidación comercial, gestión de tesorería y comercio transfronterizo. Y sin duda, su futuro no será anárquico.
Los ganadores se parecerán menos a crypto startups y más a servicios fnancieros regulados. Tratarán la prevención del fraude no como un costo de cumplimiento, sino como una estrategia de liquidez.
En fnanzas, la confanza lo es todo. Y en un mundo donde los dólares se mueven a la velocidad del código, la confanza debe ser diseñada, auditada y defendida todos los días. La pregunta de los 27 billones de dólares ya no es si las stablecoins funcionan, sino si pueden mantenerse líquidas sin perder la confanza. Hasta ahora, la respuesta del mercado es cautelosa, pero optimista.
Víctor Andrés Trujillo Sierra es empresario y consultor con 17 años de experiencia en el sector fnanciero mexicano, especializado en la creación, el desarrollo y la autorización de instituciones fnancieras, y autor del libro From Access to Impact: Unlocking the Power of Small and Medium Enterprises.
EXCLUSIÓN FINANCIERA EN MÉXICO, UN PROBLEMA DE DIFÍCIL SOLUCIÓN
EJulian Medera
l fenómeno de la exclusión fnanciera se refere a ciertos individuos, o grupos de ellos, que carecen de acceso a servicios fnancieros básicos, como cuentas bancarias, créditos, seguros o herramientas de ahorro, lo cual puede deberse, entre otras razones, a falta de recursos económicos, baja alfabetización fnanciera, barreras geográfcas, costos elevados o falta de documentación ofcial.
La exclusión fnanciera afecta de manera negativa a las personas, pues limita su capacidad de gestionar y planifcar sus fnanzas, acceder a préstamos para inversiones importantes (como la educación o la vivienda) y protegerse contra riesgos fnancieros. Además, perpetúa la desigualdad económica y social, ya que las personas excluidas tienen menos oportunidades de mejorar su situación económica y de participar con plenitud en la economía formal.
En México, la Política Nacional de Inclusión Financiera (PNIF) identifcó, en 2020, el problema central de la exclusión fnanciera: la limitación de la salud fnanciera e incidencia en la pobreza y desigualdad. Para minimizarlo, esta política presenta estrategias que impulsan la inclusión y las competencias económico-fnancieras, así como la protección al usuario de productos y servicios fnancieros. El objetivo de la PNIF es contribuir con el aumento del bienestar y la movilidad social de la población, así como con el desarrollo económico del país.
Causas de la exclusión financiera
Baja tenencia y uso de productos y servicios fnancieros
Según la Encuesta nacional de inclusión fnanciera (ENIF) 2024, en ese año ocho de cada 10 personas en México tenían una cuenta de ahorro o de crédito, algún seguro o Afore. Según este estudio, el 72.8 % de las mujeres y el 80.9 % de los hombres tenían algún producto fnanciero.
Esas cuentas de captación representan un total de 162 millones de contratos. De estas, tan solo 3.6 millones son cuentas de ahorro a plazo, según el Panorama anual de inclusión fnanciera 2024; es decir, solo el 2.25 % de la población utiliza los servicios fnancieros para ahorrar a plazo.
El porcentaje de personas con una cuenta de captación en México creció en 14 puntos porcentuales, del 49 % en 2021, al 63 % en 2024, según datos del mismo reporte. El principal crecimiento se registró en la banca de desarrollo, sobre todo a través del Banco del Bienestar, con cuentas relacionadas con la dispersión de recursos de programas sociales. El crecimiento de las Sociedades Financieras Populares (sofpos) fue de poco más de 4.2 millones, un 68 % más de cuentas de captación que en 2022, de acuerdo con el estudio.
Según información de la ENIF 2024, son varias las razones por las cuales las personas no tienen una cuenta de captación. Estas son:
Principales razones para no tener un producto de captación
No confía en las instituciones fnancieras Piden requisitos que no puede cumplir
No sabe cómo usarla Ingresos insufcientes
No la necesita
Fuente: Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) (2025). Encuesta nacional de inclusión fnanciera (ENIF) 2024 [https://www.cnbv. gob.mx/Inclusión/Anexos%20Inclusin%20Financiera/Reporte_ENIF2024.pdf].
México tiene un rezago en la creación de cuentas de la banca comercial con respecto a otros países, según el Financial Access Survey 2024 del Fondo Monetario Internacional (FMI), al registrar 11,543 cuentas de la banca comercial por cada 10,000 personas adultas; y 20,063 tarjetas de débito por, también, cada 10,000 personas. En Chile, se registraron 38,175 cuentas de la banca comercial; y en Perú, 21,915 tarjetas de débito, en ambos casos por el mismo número de personas.
Razón
Porcentaje
Cuentas de la banca comercial
Fuente: Fondo Monetario Internacional (2024). Financial Access Survey 2024. Recuperado el 20 de marzo de 2025 [https://data.imf.org/?sk=e5dcab7e-a5ca-4892-a6ea-598b5463a 34c] [https://data.imf.org/en/Data-Explorer?datasetUrn=IMF. STA:FAS(4.0.0)]. La tabla compara países con ingresos altos, medianos-altos (similares a México) y bajos.
Cuentas de débito
Fuente: Fondo Monetario Internacional (2024). Financial Access Survey 2024. Recuperado el 20 de marzo de 2025 [https://data.imf.org/?sk=e5dcab7e-a5ca-4892-a6ea-598b54 63a34c]. La tabla compara países con ingresos altos, medianos-altos (similares a México) y bajos.
El nivel de escolaridad, medido a lo largo de los años de estudio, muestra una relación positiva con la tenencia de productos fnancieros. Además, los datos indican brechas amplias entre la población que habita en localidades urbanas y rurales, en términos de su inclusión fnanciera.
En el ámbito empresarial, la inclusión fnanciera de las empresas en México refeja una gran cantidad de desafíos pendientes. Según la Encuesta nacional de fnanciamiento a empresas (Enafn) 2024, el 34.4 % de las empresas reportó haber contado con un fnanciamiento para solventar sus operaciones, pagar transacciones o realizar otras actividades. El acceso al crédito no era homogéneo, ya que en las microempresas solo alcanzaba el 44 % del total, mientras que en las empresas medianas y grandes, esta proporción ascendía al 72 % y al 65 %, respectivamente.
Se consideran microempresas las que tienen de seis a 10 empleados; pequeñas, aquellas con 11 a 30 trabajadores para comercio, y 11 a 50 para el resto de los sectores; medianas, aquellas con 31 a 100 para comercio, 51 a 100 para servicios, y 51 a 250 para construcción y manufacturas; y grandes, aquellas con 251 o más para construcción y manufacturas, y 101 o más para el resto.
País
TOTAL
Micro
Pequeñas
Medianas
Grandes
Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) (2025). Encuesta nacional de fnanciamiento de las empresas (Enafn) 2024.
El principal motivo por el que las solicitudes de crédito de las empresas fueron rechazadas fue la baja capacidad de pago y un mal historial crediticio.
Solicitudes de crédito rechazadas
Baja capacidad de pago
Mal historial o muchas deudas
No tiene historial o es una empresa joven
Documentación insufciente o no puede comprobar ingresos
Garantías insufcientes
No le dieron razón
Otros
Fuente: Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) (2025). Encuesta nacional de fnanciamiento de las empresas (Enafn) 2024.
Escaso uso de pagos digitales
En México, el pago en efectivo sigue siendo un medio popular entre las personas y los comercios, pues es sencillo de usar y difícil de rastrear. Sin embargo, su costo social puede representar pérdidas para los Gobiernos en términos de recaudación de impuestos. Según estimaciones de Ernst & Young (EY) citadas por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), la pérdida de recaudación fscal derivada de la economía informal basada en el uso de efectivo representa el 2.56 % del producto interno bruto (PIB) en cifras del 2019, las más recientes para este cálculo. El efectivo sigue siendo el medio de pago predominante en México, según cifras de la ENIF 2024. El 85 % de las personas reportaron usarlo con mayor frecuencia para transacciones de $500 o menos; y el 73 %, para transacciones superiores a los 500 pesos. El resto utiliza tarjetas físicas, o transferencias y aplicaciones del celular.
Medios de pago de la población adulta
Medio de pago
Compras de $500 o menos
Efectivo
Tarjeta física
Transferencia y aplicación del celular
Compras de más de $500
Efectivo
Tarjeta física
Transferencia y aplicación del celular
Población adulta
73 % 19 % 8 %
Fuente: Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) (2025). Encuesta nacional de inclusión fnanciera (ENIF) 2024 [https://www.cnbv.gob.mx/Inclusión/Anexos%20Inclusin%20Financiera/Reporte_ENIF2024.pdf].
Según cifras de la ENIF 2024, en promedio solo el 37 % de las personas reportó haber realizado una transferencia o un envío de dinero a través de internet o de una aplicación del celular.
Aumentar el acceso a pagos digitales podría reducir costos e inefciencias, mejorar el registro de actividades comerciales, incrementar el ahorro, reducir operaciones ilícitas y crear historiales crediticios para los usuarios.
Insuficiente infraestructura para el acceso y la provisión de servicios financieros
La ubicación de las sucursales de las instituciones fnancieras es una de las principales razones por las que los mexicanos no tienen una cuenta bancaria, según algunos estudios. La lejanía de los puntos de contacto físicos respecto a las comunidades rurales infuye en que el país muestre un rezago frente a otros países de América Latina en términos de infraestructura para acceder a productos y servicios del sistema fnanciero.
Según cifras de la ENIF 2024, en ese año casi cuatro de cada cinco municipios contaban con una sucursal de una entidad bancaria o de entidades de ahorro y crédito popular. El reciente crecimiento del número de sucursales se debió, en
gran medida, al establecimiento de puntos del Banco del Bienestar. Por otro lado, poco más de tres de cada cuatro municipios cuentan con un corresponsal fnanciero; es decir, comercios en los que se pueden realizar operaciones fnancieras, como las tiendas Oxxo.
El 78 % de los municipios del país, además, contaban con al menos un cajero automático, lo cual implica que el 22 % de la población aún se encuentra lejos de estos puntos en los que se puede disponer de efectivo y realizar pagos. Incluso existen municipios que no cuentan con una sucursal, un cajero automático o un corresponsal.
En 2024, casi la mitad de la población visitó una sucursal de un banco o una institución fnanciera, y seis de cada 10 personas usaron un cajero automático; el resto no tuvo acceso a esta infraestructura, según cifras de la ENIF 2024. Quienes habitan en localidades rurales deben destinar entre 23 y 31 minutos, en promedio, para trasladarse a la sucursal o al cajero más cercano.
Por otro lado, los medios digitales son el principal canal que usan las personas para manejar sus cuentas. En 2024, seis de cada 10 personas con una cuenta utilizaron una aplicación de celular para realizar movimientos y hacer consultas de saldos.
Población adulta con un medio de captación
Canal
Aplicación del celular
Cajero
Sucursal
Internet
Llamada telefónica Establecimiento comercial
medio
(lo hace otra persona)
Porcentaje de población adulta con un producto de captación
Fuente: Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) (2025). Encuesta nacional de inclusión fnanciera (ENIF) 2024. Las personas encuestadas podían elegir más de un medio de consulta.
Bajas competencias económico-financieras
Las competencias económico-fnancieras son los conocimientos, comportamientos y las actitudes necesarias para tomar decisiones fnancieras sólidas. Se forman con la educación fnanciero-económica, que mejora la alfabetización y salud fnanciera. Tras la crisis de 2008, esta educación se reafrmó como esencial para el bienestar individual y económico; incluso, algunos estudios indican que quienes la recibieron tienen mayor probabilidad de ahorrar y planifcar para el futuro.
Las capacidades fnancieras también permiten a las personas poder utilizar instrumentos fnancieros como cuentas de débito, realizar pagos digitales y tener ahorros para afrontar emergencias que a la postre afectan sus fnanzas. Por poner solo algunos ejemplos, la Encuesta nacional de inclusión fnanciera 2024 destaca que solo dos de cada 10 personas adultas elaboran un presupuesto, mientras que solo el 54 % de la población
adulta sabría a dónde acudir en caso de tener un problema con su producto o servicio fnanciero. También, se ha encontrado que conforme se incrementan las capacidades fnancieras de la población adulta, el porcentaje de personas con cuentas aumenta, así como el de aquellas que reportan haber realizado o recibido pagos digitales y que afrman tener la capacidad de hacer frente a alguna emergencia económica.
Herramientas de información y mecanismos de protección financiera insuficientes
La digitalización expande la gama de servicios y productos fnancieros, y promueve una mayor inclusión fnanciera; sin embargo, también introduce nuevos desafíos.
Riesgos de mercado: aparecen nuevas formas de fraude y surgen preocupaciones sobre la seguridad, privacidad y confdencialidad de los datos.
Riesgos regulatorios y de supervisión: las entidades supervisoras deben garantizar una aplicación justa de los mecanismos de transparencia y reparación.
Riesgos para los consumidores: la falta de conocimientos fnancieros y digitales puede poner en riesgo las fnanzas personales de los usuarios.
Riesgos tecnológicos: el uso creciente de algoritmos en decisiones crediticias puede conducir a un manejo inadecuado de los datos, con fnes perjudiciales.
Es fundamental enfrentar estos desafíos para asegurar que la digitalización sea segura y benefciosa para todos. La confanza es fundamental para que el sistema fnanciero opere de manera efectiva, se advierte en la ENIF 2024. Cuando las personas pierden la confanza en las instituciones fnancieras, optan por excluirse de manera voluntaria de este sistema.
Escasa inclusión financiera de personas en situación de vulnerabilidad
En México, es muy marcada la desigualdad en la tenencia de productos fnancieros entre áreas rurales y urbanas. Según cifras de la ENIF 2024, en promedio hay una brecha de 16 puntos porcentuales en la utilización de servicios fnancieros entre las poblaciones rural y urbana. Esta exclusión fnanciera afecta, en especial, a ciertos grupos vulnerables:
Adultos mayores Mujeres
Habitantes de áreas rurales
Población de bajos ingresos
Personas con baja escolaridad
Migrantes y sus familias
Julian Medera es un redactor especializado en negocios y economía. Ha trabajado como reportero y traductor para medios de comunicación en México y Latinoamérica. Se enfoca en analizar la política económica de los sectores tradicionales y su transición hacia modelos digitales.
PAGOS SIN CONTACTO POR
RECONOCIMIENTO DE LA PALMA DE LA MANO RIESGOS Y VENTAJAS
Kevin D. Morales
Los pagos biométricos mediante el uso de la palma de la mano se han vuelto una alternativa prometedora en los últimos años, y han reemplazado tarjetas, códigos PIN y billeteras móviles. Diversos estudios muestran que los sistemas de reconocimiento de palma (impresa y vena palmar) alcanzan niveles de precisión cercanos o superiores al 98 %, con tasas de falsa aceptación y falso rechazo muy reducidas, lo que los convierte en candidatos serios para aplicaciones de pago en el contexto cotidiano. Al mismo tiempo, estos sistemas introducen nuevos desafíos en materia de privacidad, gobernanza de datos y equidad en el acceso. Este artículo sintetiza la literatura reciente para discutir siete dimensiones clave: alta precisión y seguridad; conveniencia sin contacto e higiene; riesgos de privacidad difíciles de revertir; barreras para la adopción masiva; estándares y regulaciones
universales; innovación para la accesibilidad, y el costo, así como arquitecturas que prioricen la seguridad y la privacidad desde el diseño.
Alta precisión y seguridad
Los sistemas de autenticación por reconocimiento de palma explotan patrones muy distintivos: crestas y líneas de la palma, así como la distribución de venas subcutáneas capturadas mediante luz infrarroja cercana. Esta combinación de rasgos internos y externos difculta la falsifcación, en comparación con otras biometrías de uso más extendido, como la huella dactilar o el rostro. La literatura reporta tasas de reconocimiento que superan el 98 % cuando se utilizan técnicas avanzadas de procesamiento de imágenes, redes neuronales profundas y enfoques multimodales.
En entornos de pago, el margen de error debe ser extremadamente bajo, para evitar tanto la aceptación de usuarios no autorizados como el rechazo injustifcado de clientes legítimos. Los estudios sobre sistemas multimodales que combinan palma con otros rasgos de la mano o con factores adicionales (por ejemplo, un token criptográfco) muestran reducciones signifcativas en las tasas de falsa aceptación y falsa denegación. Además, la integración de liveness detection (detección de vitalidad) añade una capa extra de seguridad frente a posibles ataques de presentación con réplicas artifciales.
Conveniencia: sin contacto e higiénica
La conveniencia es uno de los principales argumentos a favor de los pagos con palma. Para el usuario, el gesto se reduce a acercar la mano a un lector, sin necesidad de recordar contraseñas, extraer la billetera o manipular dispositivos. Esta experiencia fuida se alinea con la tendencia general hacia interacciones «frictionless» en retail, transporte y servicios fnancieros.
La característica «sin contacto» adquiere especial relevancia en contextos pospandemia, donde se busca minimizar las superfcies compartidas. A diferencia de teclados o lectores de tarjetas que requieren inserción o contacto directo, los escáneres de palma pueden operar a algunos centímetros de distancia, combinando rapidez, higiene y ergonomía. Varios casos de uso documentados en comercio minorista y entornos de alta seguridad señalan mejoras en tiempos de atención y satisfacción del cliente, en especial cuando la autenticación se integra de manera transparente con sistemas de pago ya existentes.
Riesgos
de
privacidad difíciles de revertir
Frente a estos benefcios, la literatura insiste en que los pagos mediante la palma plantean riesgos de privacidad de naturaleza cualitativamente distinta. A diferencia de una tarjeta o un PIN, las credenciales biométricas son parte del cuerpo y no pueden ser sustituidas si se fltran o se ven comprometidas. Esta irreversibilidad genera preocupaciones en torno a la posible reutilización de datos biométricos para otros fnes (vigilancia, perflado, scoring), así como su valor creciente como objetivo de ciberdelincuencia.
Los estudios sobre percepción pública y aceptación de biometría muestran una brecha entre la valoración de la comodidad y la preocupación por el destino de los datos. Muchos usuarios declaran desconfanza en la forma en que las empresas y plataformas gestionan la información biométrica, sobre todo cuando no existe transparencia sobre el ciclo de vida de los datos, los mecanismos de consentimiento y las posibilidades reales de revocación. En este contexto, los pagos con palma se enfrentan al reto de demostrar que la ganancia en conveniencia no implica una renuncia permanente a la privacidad.
Barreras para la adopción masiva
Pese a los avances técnicos, la adopción masiva de pagos mediante la palma sigue siendo limitada. Entre las barreras más citadas se encuentran los costos de hardware especializado, la necesidad de adaptar infraestructuras de punto de venta existentes y la dependencia de proveedores específcos. Para pequeños comercios y para mercados emergentes, la inversión inicial en lectores, integración de software y formación del personal puede resultar prohibitiva.
Además, la investigación sobre la intención de uso de pagos biométricos identifca la confanza, utilidad percibida y facilidad de uso como factores determinantes, mientras que el riesgo percibido y la falta de familiaridad actúan como freno. La ausencia de conocimiento claro acerca de cómo funciona la tecnología, qué datos se almacenan y bajo qué marcos regulatorios se gobiernan, refuerza la resistencia de ciertos segmentos de usuarios. Por último, la heterogeneidad de soluciones difculta que un mismo usuario utilice su palma como credencial universal en distintos comercios y países, lo que limita la propuesta de valor.
Estándares y regulaciones universales
La literatura converge en la idea de que el futuro de los pagos biométricos depende de la existencia de estándares técnicos y normativos robustos. En el ámbito técnico, se requieren especifcaciones compartidas para la captura de la palma, la creación de plantillas biométricas, los protocolos de validación y la generación de tokens de pago vinculados a la biometría. Sin estos estándares, los ecosistemas permanecen fragmentados y se difculta la operabilidad entre bancos, proveedores de hardware, redes de pago y comercios.
Desde el punto de vista regulatorio, marcos como el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) y las discusiones en torno a la regulación de la inteligencia artifcial (IA) en la Unión Europea ilustran la creciente atención a la protección de datos biométricos sensibles. No obstante, aún existe disparidad entre jurisdicciones y vacíos en aspectos clave como la responsabilidad por brechas, los derechos de los titulares de datos y los requisitos de transparencia algorítmica. Este artículo enfatiza la necesidad de avanzar hacia un estándar técnico universal para la validación de pagos con palma y la creación de tokens, apoyado en inteligencia artifcial y matemáticas avanzadas, que pueda integrarse con marcos regulatorios globales.
Innovación para la accesibilidad y el costo
Otra línea crítica identifcada en la literatura es la innovación orientada a la accesibilidad y la
reducción de costos. No todas las personas pueden usar con la misma facilidad sistemas basados en el reconocimiento de palma: lesiones, amputaciones, condiciones dermatológicas, envejecimiento o trabajos que deterioran la piel pueden afectar la calidad de la lectura. Del mismo modo, las soluciones actuales suelen estar pensadas para entornos con infraestructura estable, lo que excluye de manera potencial a comunidades en contextos de baja conectividad o recursos limitados.
Los trabajos recientes proponen el desarrollo de sensores más económicos, algoritmos más tolerantes a la variabilidad fsiológica y ambiental, y experiencias de usuario que contemplen rutas alternativas de autenticación cuando la lectura de la palma no es viable. Asimismo, se discute la importancia de modelos de negocio que reduzcan la carga inicial para pequeños comercios; por ejemplo, mediante dispositivos compartidos, servicios en la nube o esquemas de fnanciación. Estas innovaciones son esenciales para que los pagos con palma no se conviertan en una tecnología exclusiva de grandes cadenas o países de altos ingresos.
Arquitecturas que prioricen la seguridad y la privacidad
Para terminar, la revisión destaca la transición desde arquitecturas centradas en grandes bases de datos hacia enfoques que priorizan la seguridad y la privacidad desde el diseño. Entre las estrategias emergentes se encuentran el
almacenamiento de plantillas en el dispositivo del usuario, el uso de plantillas cifradas y seudonimizadas, y protocolos de verifcación que minimizan la circulación de datos biométricos en claro. Algunas propuestas consideran técnicas de criptografía avanzada y aprendizaje automático seguro para permitir la verifcación sin exponer directamente la biometría subyacente.
La combinación de estas arquitecturas con mecanismos de detección de fraude basados en IA y autenticación adaptativa según el nivel de riesgo (monto de la transacción, localización, comportamiento histórico) permite equilibrar conveniencia y protección. En este sentido, los pagos con palma pueden convertirse en un escenario privilegiado para aplicar principios de Privacy and Security by Design (SPbD) siempre que las soluciones técnicas se acompañen de transparencia, auditorías independientes y marcos normativos claros.
Conclusión
En conjunto, la evidencia revisada muestra que los pagos biométricos con palma combinan alta precisión y seguridad con una experiencia de uso sin contacto e higiénica, pero enfrentan desafíos importantes en privacidad, estandarización, accesibilidad y costo. La consolidación de estándares técnicos universales para la validación y la creación de tokens, junto con arquitecturas que prioricen la seguridad y la privacidad, se perfla como condición necesaria para su adopción masiva y confable a escala global.
Referencias
•Acowebs (2024) What its Biometric Payments? Benefts and Challenges in 2026. Acowebs.
•Avornyo, P., Xiao, L., Opata, C. N., y Avornyo, S. (2025) «Mobile Financial Services: Paying With My Palm – As Simple As That!». Telecommunications Policy. Advance Online Publication.
•Domingo, M. A. K. A. y Bernadas, J. M. A. (2025) Assessing the Acceptance of Palm Biometric Payment Systems: An Integration of Technology Acceptance Model and Valence Framework. Acta Psychologica, 259, 105426.
•HFSecurity (2025) What are the Advantages or Disadvantages of Palm Vein Technology. HFSecurity.
•Morales, K. (2025) The State of the Art of Palm Payments. Medium. [https://medium.com/@kmorales201314/the-state-of-the-art-of-palm-payments5adbadb5cfeb].
•Payne, R., et al. (2023) «Defning Biometrics with Privacy and Benefts: A Research Agenda». Australasian Marketing Journal, 31(4), 327-339.
•Regula Forensics (2025) Biometric Payments: Real Use Cases and Benefts. Regula.
•[https://doi.org/10.1016/j.actpsy.2025.105426].
•[https://doi.org/10.1016/j.telpol.2025.103148].
•[https://doi.org/10.1177/14413582231167645].
Kevin D. Morales es CTO e ingeniero de software especializado en fntech e e-commerce. Lidera proyectos escalables en Latinoamérica y EE. UU., integrando visión de negocio, arquitectura moderna y ejecución ágil con enfoque en resultados.
LOS FUNDAMENTOS DE LA NUEVA
INFRAESTRUCTURA FINANCIERA
BACK TO THE BASICS: EL PUNTO DE PARTIDA DE LA COMPETITIVIDAD EN LA NUEVA GENERACIÓN DE ENTIDADES FINANCIERAS
En un ecosistema fnanciero que avanza a gran velocidad, solemos concentrarnos en las innovaciones visibles o las integraciones «de moda»: las interfaces, las nuevas apps, la experiencia de usuario, las narrativas aspiracionales, los bots entrenados con IA; sin embargo, detrás de cada avance existe un punto de partida imprescindible, capaz de defnir qué tan lejos puede llegar una fntech o una institución de nueva generación. Ese punto de partida es la infraestructura tecnológica fnanciera.
Ernesto Julio García Rodríguez
Para consolidar la escena fntech en el país, se debe volver al origen. Hablar de infraestructura es hablar de los cimientos de la competitividad del sector. No es un concepto abstracto ni un componente secundario: es el motor para escalar, cumplir, operar y, sobre todo, sostener modelos de negocio viables. En México y Europa, la evolución del sistema fnanciero no está ocurriendo solo en la superfcie, sino en lo anteriormente considerado como un plano técnico y casi invisible. Hoy, ese plano es estratégico.
La experiencia transformadora de una visión
Mi experiencia inicial en fntech fue con Transfer de Banamex, donde comprobé cómo tecnología y distribución, juntas, permiten escalar. El caso Saldazo de Oxxo, con más de 12 millones de cuentas, mostró que la escala depende de una infraestructura capaz de operar sin fricción, pero pensada también en las personas y sus necesidades más inmediatas de bancarización.
Eso detonó el cuestionamiento preceptor de la flosofía de AurumCore, la plataforma tecnológica mexicana de próxima generación para servicios fnancieros: ¿cómo habilitar a las instituciones de nueva generación para crecer de manera rentable, sostenible y compatible con sus realidades tecnológicas y regulatorias?
La respuesta fue construir nuestro propio core: una infraestructura modular, interoperable y fexible que permite a las fntechs desarrollar sus productos sin cargar con los costos invisibles, obstáculos para su crecimiento de manera histórica.
En AurumCore diseñamos infraestructura tecnológica fnanciera para instituciones de nueva generación, construida sobre más de 30 años de experiencia en operaciones transaccionales masivas y servicios fnancieros.
Latinoamérica y Europa: dos necesidades, una misma lógica
Latinoamérica y Europa comparten una característica: ambas regiones se encuentran en transformación. Pero sus motores son distintos. En la primera, el impulso viene de la inclusión. Más del 50 % de la población sigue fuera del sistema fnanciero formal; es decir, hay un espacio enorme para modelos rentables si —y solo si— la infraestructura de base reduce costos, acelera procesos y simplifca la operación diaria de las fntechs El mayor desafío no es la adquisición de usuarios: es la rentabilidad. Por ello, en AurumCore trabajamos para que nuestros clientes puedan decidir mejor dónde colocar su inversión: en la experiencia del usuario, en la especialización y en la diferenciación; no en desarrollar, reconstruir o reparar una infraestructura costosa o limitada.
En Europa, el contexto es distinto. Con más del 90 % de la población integrada al sistema fnanciero, el avance se dirige hacia la especialización. Innovar no es centrarse en lo básico, sino en diseñar productos satisfactores de necesidades específcas. Un ejemplo relevante es nuestra colaboración para desarrollar soluciones enfocadas en la Silver Economy, un segmento de adultos mayores que requiere servicios fnancieros inclusivos y adaptados a nuevos hábitos de consumo.
Un puente entre mercados: colaborar y escalar
Este año abrimos un sandbox privado en Madrid, en alianza con Madrid Capital Fintech y Ecofn. Nuestra visión está en crear un entorno donde instituciones y startups puedan probar productos reales en condiciones reales, con acceso a infraestructura, guía técnica, acompañamiento estratégico y modelos listos para escalar. Es un espacio que funciona como aceleradora tecnológica: las ideas rebasan el blueprint y se vuelven operativas.
Al mismo tiempo, estamos preparando nuestra expansión a Colombia y el lanzamiento de un sandbox productivo en México, bajo el concepto Fingo Club, diseñado para fntechs interesadas en validar y escalar propuestas en entornos seguros, con reglas claras y capacidad real de crecimiento.
Más allá de los mercados, las iniciativas se conectan por la convicción de que la infraestructura es el nuevo diferencial competitivo del sistema fnanciero. Con la aplicación de AurumCore, ayudamos a las instituciones fnancieras a concentrar sus esfuerzos en el desarrollo de una oferta de productos fnancieros digitales diversa, dirigida a diferentes segmentos del mercado.
Detrás de cada institución fnanciera existe un conjunto complejo de tecnologías y canales promotores de la interacción con el usuario. Si bien el cliente solo percibe el producto y la experiencia, detrás hay sistemas que muchas veces no se comunican con facilidad entre sí. Cuando esas tecnologías operan de forma integrada, y el usuario no lo percibe, se ha superado un reto vinculado directamente con la experiencia fnal.
El futuro se construye desde la base
El sistema fnanciero de nueva generación no se defne tan solo por las aplicaciones existentes, sino por la capacidad del ecosistema para operar con coherencia, integración y visión de largo plazo. En un momento donde cada institución —tradicional, digital o emergente— está repensando su propósito, volver a lo básico no signifca retroceder: signifca construir cimientos capaces de sostener lo venidero.
La infraestructura tecnológica fnanciera dejó de ser un soporte oculto: hoy es el eje conector de innovación, inclusión y crecimiento sostenible. Y ese es el punto donde AurumCore quiere estar: habilitando a las instituciones para competir, colaborar y transformar el futuro fnanciero de México, Iberoamérica y Europa.
Ernesto Julio García Rodríguez es CEO de AurumCore, plataforma de habilitación de servicios fnancieros de nueva generación, impulsora de la inclusión fnanciera y los intercambios de valor, revolucionando el sistema fnanciero y adaptándose a las necesidades de las organizaciones y de sus clientes. Para más información visitar: www.aurumcore.com
EL LIBRO, UNA VENTAJA COMPETITIVA
Carla Paola Reyes
CÓMO CONVERTIR CONOCIMIENTO EN CAPITAL PROFESIONAL
La publicación de una obra, en particular en el género de no-fcción, trasciende el mero acto creativo. En el sector fnanciero mexicano y mundial, donde la confanza y el conocimiento profundo son la moneda de cambio, un libro publicado se convierte en un activo estratégico que impacta directamente en el patrimonio profesional y en el fujo de oportunidades.
1. Publicar para aumentar el valor profesional
Convertirse en un autor publicado no es solo un logro personal; es una validación institucional de la experiencia. En un ecosistema saturado de información, los profesionales que logran destilar ideas complejas en una narrativa estructurada se posicionan en la cima.
• Elevación de la tasa de conversión profesional
Los ejecutivos y consultores que son percibidos como líderes de opinión pueden exigir honorarios de consultoría signifcativamente mayores —se estima un incremento del 20 % al 50 % en tarifas de alto nivel— y tienen mayor facilidad para atraer capital o asientos en consejos directivos. Un libro es la prueba tangible de ese liderazgo.
• Validación académica y regulatoria
Para los profesionales en México, una publicación sólida sobre el sistema bancario, el nearshoring o las políticas fscales —por ejemplo, con un prólogo de un académico reconocido o una mención en publicaciones especializadas de organismos gubernamentales o medios especializados— funciona como una referencia bibliográfca que solidifca su autoridad ante pares, reguladores y grandes corporativos.
Tenet Insights Magazine:
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Dato
Tenet Insights Magazine
Un libro bien posicionado multiplica la visibilidad profesional durante al menos cinco años posteriores a su publicación.
Defna el propósito (por qué este libro importa).
Investigue qué vacíos de conocimiento puede llenar.
Cuide la edición profesional: diseño, corrección, estilo.
Planee su circulación en medios y foros antes de lanzarlo.
2. El libro como motor de networking
El impacto de un libro va mucho más allá de las regalías. Actúa como un imán de capital relacional y un acelerador de confanza.
• Invitaciones a foros de élite
Los autores se vuelven el objetivo natural de organizadores de conferencias clave en la industria. Estar en el podio junto a creadores de políticas o CEO de grandes instituciones multiplica de manera exponencial el alcance y la calidad de la red de contactos.
• Posicionamiento mediático estratégico
Un libro proporciona el «gancho» necesario para ser invitado como analista o comentarista en medios de alto impacto, permitiendo al autor infuir en la narrativa del mercado y en la opinión pública sobre temas críticos.
3. Cómo estructurar una publicación de impacto
El valor de un libro en el mundo fnanciero no radica tan solo en su contenido técnico, sino en su capacidad de transformar el conocimiento especializado en reputación medible: un renombre que se traduce en prestigio, confanza del mercado, credibilidad entre pares y legitimidad ante clientes e instituciones. Un autor que logra comunicar su experiencia con claridad deja de ser solo un profesional competente, para convertirse en una referencia dentro de su campo.
Tres elementos determinan su retorno profesional:
a) Claridad conceptual. Un tema demasiado amplio diluye el mensaje. Defna una hipótesis sólida y concreta: qué pregunta relevante resuelve.
b) Credibilidad técnica. Acompañe su argumento con fuentes verifcables y referencias reconocidas; los lectores fnancieros valoran el rigor más que la retórica.
c) Narrativa de propósito. Evite la escritura autorreferencial. El lector busca comprensión, no testimonio. Hable al mercado más que a los egos.
4. El legado intelectual: un activo permanente
Mientras los cargos cambian a lo largo de la vida, la autoría de un libro es un legado profesional duradero.
Duración del impacto
A diferencia de un informe trimestral o una presentación interna, un libro mantiene su vigencia y sigue generando referencias (citas bibliográfcas, menciones en artículos) mucho después de su lanzamiento. Esto asegura visibilidad profesional y recordación sostenidas.
Relaciones interpersonales
La publicación de un libro abre puertas a relaciones signifcativas con colegas o con miembros de otros círculos profesionales secundarios al del autor; es decir, da pie a colaboraciones y redes transversales: académicos, consultores, organismos, frmas, etcétera. Una obra es un instrumento que puede enlazar los caminos de agentes antes distantes y detonar nuevas oportunidades de liderazgo.
El verdadero alcance de una obra se refeja en los espacios a los que da acceso: foros, mesas de decisión y nuevas redes de colaboración.
5. Pensar como inversionista intelectual
En el tablero fnanciero, donde cada movimiento se calcula por su riesgo y su retorno, publicar un libro es una inversión de capital humano. No solo abre nuevas fuentes de ingresos —por ventas, keynotes, conferencias o consultorías—, sino que confere una autoridad intangible que el mercado reconoce y remunera con creces.
Para el profesional fnanciero ambicioso, la publicación no es un gesto accesorio, más bien lo asume como un imperativo estratégico para concretar su liderazgo, ampliar su reputación, hacer crecer sus redes y dejar una huella que el tiempo no devalúa.
Carla Paola Reyes es editora bilingüe, con más de 20 años de experiencia en medios de comunicación. Dirige las casas editoriales Tenet Insights y Editorial Salto al Reverso.
CUANDO LAS FINANZAS APRENDEN A ESCUCHAR
MÉXICO NECESITA UNA INCLUSIÓN FINANCIERA
POR SECTOR: NO MÁS ACCESO SIN DISEÑO
Durante años, el acceso fnanciero ha crecido en México: más gente usa cuentas, paga con terminal y mueve dinero desde canales digitales. En ese progreso hay mucho mérito, pero también existe una confusión peligrosa: la idea de que inclusión signifca solo abrir puertas, algo que no basta cuando el pasillo fue diseñado para otro tipo de caminante, pues un negocio puede entrar al sistema y seguir excluido si el crédito, el seguro o la herramienta de liquidez que se le ofrece no se ajusta a su realidad. Y eso, más que la falta de bancarización, es el núcleo de muchas decisiones empresariales que desde la banca se interpretan como «resistencia», «informalidad» o «falta de educación».
Víctor Andrés Trujillo Sierra
La economía real no ocurre en los reportes trimestrales, sino en los minutos que anteceden a la apertura de una cortina metálica, en el silencio de un sembradío que espera que llueva, en la tensión de una obra en la que ya se entregó el trabajo pero no ha llegado el pago. Se da en la mesa de un comerciante en la que alguien calcula, una vez más, si alcanza para reabastecer sin quedarse sin efectivo. Por eso, cuando hablamos de inclusión fnanciera, haríamos bien en abandonar por un momento los indicadores agregados y volver a lo que en realidad sostiene al país: las empresas que viven en ritmos impredecibles, intensos y muy distintos entre sí.
La verdad es más simple y más dura: a menudo, lo que se ofrece no funciona, y no por mala intención, sino por falta de diseño.
México no es una sola economía, se trata de un mosaico de mercados con reglas y temporalidades diferentes. El comercio minorista se mueve en ciclos diarios; la agricultura vive de temporadas largas; en la industria de la construcción se gasta hoy y se cobra en tres o cuatro meses; la manufactura apuesta fuerte antes de la primera venta; el turismo sube y cae según el calendario; la tecnología y los servicios creativos producen valor sin contar con bodegas ni maquinaria, sino solo con activos invisibles para la mirada tradicional del crédito.
Sin embargo, el sistema fnanciero insiste, una y otra vez, en tratar este mosaico como si fuera uniforme. Bajo esa lógica, se evalúa a todos los negocios con supuestos similares: que haya ingresos mensuales estables, que tengan un historial contable formal, que cuenten con garantías tangibles y predictibilidad. Es comprensible. La estandarización simplifca; pero en economías diversas, la estandarización no es neutral y muchas veces se vuelve un sesgo, lo cual trae consigo consecuencias. Lo que para una institución es «efciencia operativa», para miles de empresas es un mensaje de desconfanza que habla de que esa realidad no cabe ahí.
Lo que ocurre después es un patrón que se repite en mercados urbanos y rurales. El rechazo de las empresas no se debe a que desconfíen del crédito o de otros instrumentos fnancieros como concepto; rechazan la experiencia de productos mal calibrados para su ritmo y que perciben como un riesgo adicional, no como una solución. Y cuando la fricción es constante, la economía se adapta sin pedir permiso: se queda en efectivo, se fnancia con proveedores, recurre a prestamistas informales, prioriza sobrevivir sobre escalar. No por terquedad, sino por inteligencia práctica. Para ver por qué esto es importante, basta mirar al corazón de los sectores. Si uno quiere conocer la temperatura real de la economía mexicana, no debe empezar con los gráfcos macro, debe hacerlo de pie en la esquina: la tienda, el mercado, el tianguis, la papelería del barrio. El comercio minorista es un sistema circulatorio: rápido, cotidiano, con márgenes estrechos y necesidad constante de liquidez.
La dueña de una pequeña tienda de abarrotes en Iztapalapa abre antes del amanecer. Ve pasar decenas de trabajadores que compran café y pan, madres que piden huevos y leche, y algunos niños que llegan por dulces. Ella no piensa en trimestres, piensa en horas. Piensa si le alcanzará para reponer lo que se vende en ese día. Refexiona acerca de si tendrá sufciente para el pico del fn de semana. Sus necesidades de fnanciamiento rara vez consisten en un gran préstamo a largo plazo, ella necesita elasticidad: una forma de ampliar liquidez en el momento justo, y devolverla sin que esto la estrangule.
Pero el sistema formal, en muchos casos, le ofrece lo opuesto: montos grandes, pagos fjos, calendarios rígidos. Un producto diseñado para negocios con ciclos mensuales relativamente estables. Ella entiende lo que los modelos de riesgo no ven: que ese producto no la ayuda, más bien la expone. Por eso se fnancia con el proveedor. No porque sea mejor, sino porque encaja con su ritmo. Es inmediato, basado en confanza, y se paga
en el siguiente ciclo de compra. Es caro, sí, pero funcional. El banco, en cambio, suele ser más barato en papel, pero inviable en el calendario real del negocio. Esa diferencia defne la inclusión o la exclusión.
En el campo, el desajuste es todavía más dramático, porque el ritmo de la agricultura es más largo y el riesgo es más explícito. El agricultor siembra sin certeza de que haya lluvia, gasta sin ingresos durante meses, cobra una o dos veces al año, y vive bajo la amenaza de eventos inevitables: sequía, tormenta, plaga, caídas de precio. En ese contexto, un producto fnanciero que exige pagos mensuales desde semanas después de sembrar no es solo inefciente, señala un error conceptual. Es pedirle a alguien que pague antes de producir.
Por ejemplo, un agricultor de maíz en Sinaloa compra sus semillas en febrero, las trabaja en primavera, espera las lluvias del verano y cobra hasta el otoño. Cuando le ofrecen un crédito tradicional, la conversación se rompe en el mismo punto: el calendario de pago. «No puedo pagar con hojas», dice, y no es metáfora literaria, es un hecho operacional. La mayoría de los sistemas fnancieros no comparte el riesgo del campo, pero tampoco lo ajusta. En un mal año, la deuda sigue su curso como si la naturaleza obedeciera. Ante este escenario, muchos agricultores toman decisiones que responden más a la necesidad que a la conveniencia: optan por fnanciarse con intermediarios, proveedores o prestamistas, incluso asumiendo costos más elevados, porque al menos estos esquemas comprenden la naturaleza estacional de sus ingresos y la realidad de que el ciclo agrícola no se ajusta a calendarios de pago mensuales.
Desde hace años existen instituciones como FIRA (Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura), un conjunto de fdeicomisos públicos constituidos por el Gobierno federal y administrados por el Banco de México, cuyo mandato es impulsar el fnanciamiento, la capacitación y
la asistencia técnica para fortalecer el desarrollo del sector agroalimentario y rural del país. Sin embargo, en la práctica, una proporción signifcativa de los servicios fnancieros especializados tiende a concentrarse en productores de mayor escala y en empresas consolidadas del sector, lo que deja a muchos pequeños y medianos agricultores con acceso limitado a instrumentos diseñados precisamente para atender sus necesidades productivas. La inclusión en agricultura no se logra con prestar más, hay que hacer un mejor diseño, paciente, con periodos de gracia, con mecanismos de ajuste, con seguros que respondan de manera automática a eventos climáticos. Es decir, con instrumentos que repartan el riesgo de forma inteligente. Cuando la banca se vuelve socia del ciclo agrícola, no solo hace que se reduzca el default, aumenta la productividad, pues el agricultor compra insumos a tiempo, siembra en la ventana correcta y, por ende, aumenta su rendimiento. En este caso, lo que parece ser inclusión fnanciera se convierte en inclusión productiva.
En la industria de la construcción el problema no es la estacionalidad, sino la espera. En este sector muchas empresas terminan el trabajo mucho antes de ver un solo peso. El ritmo ahí también es cruel: el gasto llega hoy y el cobro, después. Hay una nómina semanal, el pago de inmediato de materiales, renta de maquinaria, gasolina, imprevistos. Y del otro lado están los pagos que se estiran a 60, 90 o 120 días, en especial en contratos públicos. Muchos contratistas enfrentan esta realidad como si fuera parte inherente del sector. Por ejemplo, obtienen un contrato municipal cuya ejecución puede durar apenas tres semanas; sin embargo, el pago puede demorar varios meses. Cuando transcurre el segundo mes sin recibir recursos, comienzan las decisiones difíciles: recurrir a ahorros personales, comprometer patrimonio familiar o buscar fnanciamiento urgente para poder sostener la nómina y cumplir con proveedores. «A veces trabajamos prácticamente sin cobrar hasta que por fn llega el cheque», es una frase que se escucha con frecuencia.
Desde la perspectiva bancaria, los estados fnancieros pueden refejar variaciones que se interpretan como inestabilidad. Desde la experiencia del contratista, en cambio, esa dinámica forma parte de la normalidad operativa del sector. El desafío surge cuando los productos fnancieros no reconocen esa realidad estructural. Un crédito que exige amortizaciones mensuales antes de que el cliente principal haya pagado no funciona como un puente de liquidez, sino que puede convertirse en una presión adicional para empresas que, en esencia, están cumpliendo con su trabajo y esperando los tiempos administrativos de pago. La manufactura tiene otro tipo de desafío: la inversión ocurre antes de que existan ventas. Un negocio manufacturero no solo necesita capital de trabajo, requiere de inversiones de capital considerables. Maquinaria, moldes, certifcaciones, compra de materia prima en volumen. A menudo, incluso con órdenes de compra en mano, el fujo de efectivo se tensiona porque el anticipo no cubre el costo real de la producción. Un crédito corto y caro en manufactura puede destruir márgenes antes de embarcar. Y un crédito de equipo sin periodo de gracia puede asfxiar durante el lapso de instalación y ajuste, cuando aún no hay ingresos.
Esta dinámica explica por qué tantas pequeñas y medianas manufactureras evitan crecer: no es que les haga falta demanda, sino que hay ausencia de instrumentos adecuados para fnanciar el salto. México se queja de carencia de escalamiento, pero una parte del problema es que el sistema fnanciero sigue diseñando los créditos como si toda empresa generara ingresos desde el primer mes.
Por su parte, en turismo y hospitalidad, el reto es la temporada. El ingreso sube y baja de forma predecible, pero la banca actúa como si la predictibilidad fuera irrelevante. Un hotel o un restaurante pueden tener picos en Semana Santa o en diciembre, y caídas severas en meses de temporada baja. Sus costos fjos no desaparecen. Pero el calendario del crédito no se modifca.
En esta contradicción, el crédito castiga justo cuando el negocio está más frágil, volviendo al fnanciamiento formal una carga psicológica y operativa.
Diseñar crédito para turismo no es difícil, pero requiere voluntad: instrumentos que se expandan antes de la temporada alta, se contraigan después y permitan repagos más bajos en los meses de baja ocupación. Si la demanda es estacional, la deuda no debería ser rígida. De lo contrario, la banca no fnancia crecimiento, fnancia estrés.
Por último, el sector tecnológico y creativo obliga a confrontar una falla cultural: lo intangible sigue siendo invisible para el crédito tradicional. Los activos no están en bodegas ni en maquinaria, sino en contratos, reputación, propiedad intelectual y talento. La empresa puede ser rentable y escalable, pero no tiene «garantías fotografables». La consecuencia es que muchas frmas se quedan subcapitalizadas y se vuelven vulnerables a shocks de fujo, no por falta de mercado, sino por falta de instrumentos que reconozcan el valor real.
La inclusión en este sector reclama una banca capaz de leer señales distintas: ingresos recurrentes, contratos frmados, retención, entregables. Exige instrumentos que sigan el fujo de servicios, no el fujo de inventario. Pide reconocer que, en la economía del futuro, el capital está en las ideas, no solo en las cosas.
Al observar todos estos casos, el patrón se vuelve evidente. El problema no es que México carezca de productos fnancieros, es que carece de arquitectura sectorial. No posee un marco que traduzca la diversidad económica en un menú de instrumentos coherentes, de modo que cada sector reciba fnanciamiento que respire con su realidad.
Y aquí surge la pregunta estratégica: ¿cómo se construye esa arquitectura?
No lo hace inventando un producto nuevo para cada negocio. Se construye reconociendo que
la economía mexicana puede mapearse por ritmos operativos, y que esos ritmos pueden convertirse en diseño.
La forma más útil de imaginarlo es como una matriz nacional: sectores por un lado, tamaños por otro, y en cada celda, un conjunto de instrumentos adecuados. No se trata de una lista infnita, sino de un lenguaje común: crédito para retail que se adapta a ventas; fnanciamiento agrícola con gracia y seguro; liquidez para construcción basada en facturación; crédito de equipo para manufactura con periodos realistas; líneas estacionales para turismo; fnanciamiento por ingresos o contratos para tecnología.
Esa matriz no funcionaría sola. Requeriría algo que hoy defne a los sistemas modernos: rieles de datos. En un país donde muchas empresas no pueden ofrecer garantías tradicionales, los datos como ventas, facturación, pagos digitales, contratos, ocupación, etcétera, pueden convertirse en una forma de colateral operativo. Pero esto solo funciona con una regla sagrada: consentimiento y portabilidad. Sin confanza, los datos se vuelven vigilancia. Con confanza, se vuelven visibilidad. Además, si queremos que la banca entre a sectores que suele percibir como «de riesgo», se necesita un mecanismo para repartirlo. Fondos de garantía sectorial pueden absorber una fracción del shock y permitir tasas más competitivas y mayor disposición para diseñar productos. No se trata de subsidio, hablamos de infraestructura. Es la versión fnanciera de construir carreteras: reduce fricción sistémica y abre mercado.
Y, para terminar, la regulación debe dejar de comportarse como si todos los sectores fueran iguales. Un país que quiere inclusión sectorial debe permitir calendarios sectoriales. Reportes poscosecha, ventanas estacionales, reconocimientos formales para factoraje, instrumentos híbridos. No sería una fexibilidad irresponsable, solo realismo productivo.
El punto esencial es que la inclusión sectorial no es un proyecto social. Es una estrategia de
competitividad. Cuando el crédito encaja con el negocio, el empresario deja de usar la deuda como último recurso y empieza a usarla como herramienta de crecimiento. Cuando el riesgo se reparte, aumenta su inversión. Cuando la liquidez se mueve a la velocidad del sector, aumenta la productividad. Y cuando la banca aprende a escuchar, la economía deja de operar en modo supervivencia y entra en modo expansión.
México ha hablado de inclusión financiera durante décadas, pero tal vez ha estado mirando el problema desde el ángulo incompleto. No se trata de cuántos entran al sistema, más bien de cuántos permanecen, crecen y prosperan gracias a él. Y eso depende, en última instancia, del diseño.
La economía mexicana no es una sola melodía; por el contrario, es una sinfonía. Y mientras el sistema fnanciero siga entregando una sola partitura, seguirá habiendo disonancia: negocios buenos que no crecen, sectores enteros que se autoexcluyen, y una productividad que no despega al ritmo de su potencial.
La inclusión real comienza cuando las fnanzas dejan de hablar solas y empiezan a escuchar. Cuando el crédito deja de ser un ensayo que pocos aprueban y se convierte en una herramienta que encaja con el trabajo diario. Cuando el fnanciamiento se vuelve tan natural como una receta, una herramienta, una factura, una semilla.
Ese es el reto. Y también la oportunidad. Porque cuando una economía aprende a fnanciar su diversidad, no solo incluye: compite.
Víctor Andrés Trujillo Sierra es empresario y consultor con 17 años de experiencia en el sector fnanciero mexicano, especializado en la creación, el desarrollo y la autorización de instituciones fnancieras, y autor del libro From Access to Impact: Unlocking the Power of Small and Medium Enterprises.
CÓMO EL RUNNING SE CONVIRTIÓ EN UNA DE LAS INDUSTRIAS
MÁS RESILIENTES, EMOCIONALES Y RENTABLES DEL MUNDO
Durante años, correr fue visto como el deporte más simple posible: un par de tenis, una calle y voluntad; sin embargo, hoy, esa narrativa ha sido superada. El running se ha transformado en una de las industrias más complejas, transversales y con relevancia cultural dentro del ecosistema deportivo global. No solo mueve miles de millones de dólares, lo hace también con identidades, comunidades y decisiones de consumo. La pregunta ya no es por qué la gente corre, sino por qué sigue creciendo un negocio basado en algo que, en teoría, es gratuito.
Un fenómeno global que no da señales de frenar
Más de 600 millones de personas corren de forma regular en el mundo. Esa cifra, que hace dos décadas habría parecido improbable, hoy se queda corta para explicar la magnitud del fenómeno. El running no es una moda pasajera ni una disciplina de nicho; es una infraestructura cultural global.
Frente a otros deportes, este no depende de estadios, ligas o calendarios ofciales. Vive en las calles, en los parques, en las montañas y, cada vez más, en las plataformas digitales. Es democrático, escalable y de carácter personal. Justo en ello radica su atractivo económico.
La economía invisible del movimiento
Cuando alguien se inscribe a una carrera, compra unos tenis o descarga una aplicación de entrenamiento, está participando en una economía que va mucho más allá del deporte, paga por pertenencia, validación, progreso y experiencia.
Los grandes maratones del mundo generan impactos económicos comparables a eventos culturales masivos: hay hoteles llenos, vuelos saturados y restaurantes que operan a su máxima capacidad. Ciudades enteras se transforman durante un fn de semana debido a los participantes que llegan desde otros países, solo para correr 42 kilómetros… y sentirse parte de algo más grande.
Correr ha demostrado ser una máquina de derrama económica constante, incluso en contextos de incertidumbre. Mientras otros sectores deportivos dependen de derechos de transmisión o contratos multimillonarios, esta actividad deportiva se sostiene gracias a millones de decisiones individuales repetidas día tras día.
Producto: cuando los tenis se vuelven tecnología, estatus y narrativa
El mercado mundial del calzado de running supera ya los 30,000 millones de dólares anuales, y sigue creciendo. Pero reducir este crecimiento a una necesidad funcional sería un error estratégico.
Hoy, un par de tenis de running no se compra solo por su amortiguación o durabilidad; el usuario apuesta por sus promesas: mejorar su marca personal, evitar lesiones, sentirse más rápido, ligero y disciplinado. En otras palabras, se compra una narrativa de progreso.
Las marcas lo saben. Por eso invierten millones en investigación, materiales, storytelling y comunidad. Por eso lanzan modelos cada vez más especializados: para velocidad, para fondo, para trail, para recuperación. Lo que venden no es simple calzado; venden soluciones identitarias.
¿Vendemos producto… o un momento en la vida del corredor?
Latinoamérica: el crecimiento silencioso (y subestimado)
Durante años, el foco del negocio del running estuvo en EE. UU., Europa y Japón. Sin embargo, Latinoamérica se ha convertido en uno de los territorios más interesantes —y menos comprendidos— del ecosistema.
Aquí, el running crece no solo como deporte, sino como herramienta de movilidad social, bienestar y aspiración. En ciudades con tráfco, estrés urbano y desigualdad, correr se vuelve un acto de control personal. No se necesitan permisos, membresías costosas ni instalaciones exclusivas. Solo elegir la ruta y avanzar.
México es un caso emblemático. Con cerca de 2,000 carreras organizadas cada año, el país ha desarrollado una cultura runner sólida, diversa y comprometida incluso en lo emocional. Desde carreras masivas en grandes avenidas hasta eventos de nicho en Pueblos Mágicos, el running se adapta a múltiples contextos.
Pero quizá el dato más revelador no es la cantidad de eventos, sino quiénes están corriendo.
El cambio silencioso que lo transformó todo: las mujeres
Durante décadas, el running fue narrado desde una perspectiva masculina. Hoy, esa narrativa está desvencijada. En México, más del 60 % de quienes se inscriben en carreras son mujeres. No se trata de una tendencia, en ello hay una reconfguración total del mercado.
Esto tiene implicaciones profundas. Cambia el tipo de producto que se demanda, el lenguaje de comunicación, los horarios de entrenamiento, las experiencias poscarrera, incluso los espacios urbanos donde se corre.
Las mujeres no solo participan más; lideran el consumo, infuyen en comunidades y redefnen lo que signifca correr. El running se ha convertido en un espacio de autonomía, salud mental y construcción de identidad femenina.
Tecnología: del cronómetro al ecosistema digital
El running moderno no se entiende sin la tecnología: aplicaciones, relojes inteligentes, plataformas de entrenamiento y redes sociales han convertido una actividad solitaria en una experiencia compartida y medible.
Strava, Garmin y otras plataformas no solo sirven para registrar kilómetros, construyen comunidades, rituales y validación social. El «si no está registrado, no pasó» se ha vuelto parte de la psicología runner contemporánea.
Pero esta hipermedición también genera tensiones, fatiga mental, obsesión por el rendimiento y comparación constante. En respuesta, surge una contracorriente: correr sin reloj, sin música, sin métricas. El péndulo se mueve.
El auge del trail y la búsqueda de sentido
Mientras las ciudades se saturan, el trail running crece a doble dígito en muchas regiones, y dominan la montaña, la naturaleza, el silencio, las comunidades pequeñas. El trail no es solo una disciplina, es una declaración cultural. Representa el rechazo a lo masivo, lo acelerado y lo urbano. Es correr con un propósito simbólico: no se corre para verse, sino para sentirse.
Para las marcas, el trail es atractivo pero peligroso. No tolera el marketing vacío. Exige autenticidad, compromiso real con el entorno y respeto por la comunidad.
Eventos: de carreras a plataformas
de marca
Las carreras ya no son solo competencias. Son plataformas de contenido, activación y relación. Desde exposiciones previas hasta experiencias posmeta, los eventos se han convertido en ecosistemas donde las marcas pueden interactuar de forma directa y emocional.
Pero el corredor moderno es exigente, detecta lo artifcial y rechaza lo invasivo, y premia lo genuino. La activación tradicional ya no funciona.
El valor está en crear experiencias que sumen a la vida del corredor, no que interrumpan su ritual.
Retail: cuando la tienda se vuelve comunidad
Las tiendas de running más exitosas dejaron de defnirse por su inventario; ahora lo hacen por su capacidad de generar comunidad. Hoy en día, proporcionan y promueven clubes de corredores, pláticas, entrenamientos y experiencias. El retail se vuelve un punto de encuentro, más allá de ser un punto de venta.
Esto cambia por completo la lógica comercial. El retorno no siempre es inmediato, pero el valor de largo plazo es enorme; se halla lealtad, recurrencia, recomendación.
¿Estamos dispuestos a dejar de medir solo transacciones y empezar a medir relaciones?
El running como espejo de nuestra época
Quizá el mayor valor del running no esté en sus cifras, sino en lo que revela sobre nosotros como sociedad. Corremos porque buscamos control en un mundo incierto, porque queremos progresar en algo tangible, porque necesitamos espacios donde el esfuerzo tenga sentido.
El running prospera pues responde a una necesidad humana profunda: avanzar, así sea un kilómetro más.
Y ahí está su poder económico.
El running no es solo un segmento del mercado deportivo, es un lenguaje, una forma de entender el cuerpo, el tiempo, el progreso y la comunidad. Para las marcas, el desafío no es vender más tenis, más inscripciones o más tecnología. El verdadero reto es entender por qué la gente sigue eligiendo correr en un mundo lleno de estímulos más rápidos, más cómodos y más inmediatos. Porque mientras exista esa necesidad, el running seguirá creciendo.
David Rodríguez Morales es un apasionado del mundo del deporte, creador de activaciones de marca, especializado en conectar a las mejores marcas con experiencias. Se encarga del área de Publicidad Comercial en Deportes Martí.
LA SEGURIDAD DE LA INFORMACIÓN Y LA MIGRACIÓN A LA NUBE
Jesús A. Guerrero Díaz
En los últimos años, el crecimiento mundial de internet ha sido exponencial; se estima que en 2025 hubo 6,000 millones de usuarios.1 Tan solo en México, en 2024, el 83.1 % de las personas mayores de seis años usó esta herramienta, y en un año, la disponibilidad de dispositivos inteligentes en los hogares creció un 31.5 por ciento.2 Este incremento no se podría entender sin el uso de las tecnologías que residen en la nube; los datos son claros: en la última década, la migración hacia esta utilidad intangible ha pasado de ser una ventaja competitiva, a una necesidad para las organizaciones. Esto se debe a la incapacidad de las infraestructuras tradicionales de procesar, almacenar y segurizar el volumen de datos que se genera. Sin embargo, esta migración ha desplazado el riesgo operativo hacia una superfcie de exposición mucho más compleja y dinámica.
El perímetro de seguridad, tal como lo conocíamos, dejó de existir y se convirtió en una responsabilidad compartida entre las organizaciones y los agentes tecnológicos. Migrar sin una estrategia de seguridad intrínseca no es transformación digital, sino un traslado de vulnerabilidades a un entorno mucho más expuesto; por ello, la migración a la nube no es solo un movimiento de datos, sino una redefnición del perímetro de seguridad.
La transición ha sido impulsada por factores tecnológicos y económicos que obligan a las organizaciones a redefnir su relación con la infraestructura de las tecnologías de la información (TI). Sin duda, la integración de la inteligencia artifcial (IA) ha acelerado esta mudanza, y la nube será el motor de crecimiento fundamental para los sistemas nativos de IA.
La elasticidad de la nube permite a las empresas gestionar picos de demanda sin inversiones en hardware ocioso, una preocupación crítica para el 84 % de los líderes de TI que citan la gestión del gasto como su principal desafío operativo.3 No obstante, esta efciencia económica tiene
un costo oculto en términos de desperdicio: alrededor del 27 % del gasto en la nube se pierde debido a inefciencias de confguración y recursos inactivos, lo que ha dado lugar a la creación de nuevos equipos operativos que unen profesionales de fnanzas, tecnología y negocios, para gestionar y optimizar los gastos en la nube de un modo colaborativo.
El desafío de la seguridad: una superficie de ataque en expansión
La migración a la nube ha mejorado la postura de seguridad del 94 % de las empresas, pero también ha introducido nuevas clases de vulnerabilidades, antes inexistentes. El problema reside en la complejidad: la organización promedio utiliza 1,295 servicios de nube distintos, muchos de ellos sin la supervisión directa de las áreas encargadas de la seguridad. Esta fragmentación crea puntos ciegos que los adversarios explotan mediante técnicas de escaneo automatizado y ataques impulsados
por IA, cuya causa raíz, para la mayoría de los casos, podría ser la confguración errónea.
El fenómeno de las confguraciones erróneas no es solo técnico, sino estructural. La velocidad de desarrollo en entornos DevOps (prácticas que unen el desarrollo de software y las operaciones de TI) a menudo prioriza la funcionalidad sobre la seguridad, lo que lleva a la aplicación de plantillas de infraestructura como código (IaC) con permisos excesivos o secretos codifcados (API keys, tokens) directo en el código fuente.
Podemos decir que, en la nube, la seguridad ya no se defne por el perímetro de un centro de datos, sino por quién —o qué— intenta acceder a un recurso. El 83 % de las brechas de seguridad en la nube tienen un componente relacionado con la gestión de identidades y accesos (IAM). Las identidades ya no son solo humanas; el crecimiento masivo de microservicios, funciones serverless y agentes de IA ha disparado el número de identidades de máquinas, que a menudo carecen de controles de rotación de credenciales y autenticación multifactor (MFA).
Los atacantes han pasado de explotar vulnerabilidades de software a explotar debilidades de identidad. Técnicas como el credential stufng y las campañas de phishing sofsticadas, reforzadas por deepfakes de voz y video creados con IA, les permiten obtener credenciales legítimas para moverse lateralmente por la infraestructura. Una vez adentro, los agresores buscan cuentas con privilegios excesivos o «derechos persistentes» que les permitan cifrar bases de datos o exfltrar información, sin activar alarmas tradicionales.
Uno de los mayores riesgos estratégicos para la seguridad de la información es la interpretación errónea del modelo de responsabilidad compartida, pues existe la falsa creencia de que, por estar en la nube, ya es seguro. Sin embargo, se debe enfatizar la diferencia entre seguridad «del» entorno y seguridad «en» él. El marco de la responsabilidad compartida establece una división clara de tareas entre el proveedor de servicios en la nube (CSP) y el cliente: el primero es responsable de la seguridad de la nube
(infraestructura física, red, hipervisor), mientras que el segundo es responsable de la seguridad en la nube (datos, confguración, aplicaciones).
Sin embargo, la realidad operativa es mucho más compleja, ya que solo el 13 % de las organizaciones afrma comprender del todo sus obligaciones bajo este modelo. Esta falta de claridad crea «zonas grises» o vacíos de gobernanza donde ninguna de las partes está monitorizando de manera activa alguna vulnerabilidad.
A medida que las empresas adoptan modelos de arquitectura elásticos, la probabilidad de fallo aumenta si no existe una alineación entre los equipos de desarrollo (Dev), operaciones (Ops) y seguridad (Sec); por lo mismo, la tendencia muestra el surgimiento de la ingeniería de plataformas, que busca estandarizar estas responsabilidades por medio de plataformas internas de desarrollador (IDP) que incorporan seguridad por defecto, reduciendo la carga cognitiva y el margen de error.
En 2024, Snowfake sufrió una de las brechas más signifcativas del año, que afectó a más de 1.2 millones de clientes en el mundo.4 El vector inicial de acceso no fue una debilidad en el cifrado de datos, sino el abuso de una vulnerabilidad en la API de la plataforma, que permitía el acceso no autorizado mediante credenciales obtenidas con anterioridad. La investigación reveló que el ataque comenzó en diciembre de
2023 y no fue descubierto sino hasta febrero de 2024, cuando los sistemas de monitoreo detectaron patrones de descarga que establecieron persistencia mediante backdoors, y exfltraron datos fnancieros y PII de gran escala. La lección fundamental: cualquier plataforma es vulnerable si no se obliga a los clientes a utilizar MFA, y si no se realizan auditorías rigurosas y continuas de los puntos fnales de la API.
El mismo año, en un ataque contra Change Healthcare,5 los agresores utilizaron credenciales comprometidas para acceder a un servidor Citrix que no tenía activada la autenticación multifactor. Una vez adentro, el malware cifró servidores críticos de backend, forzando a hospitales y farmacias a revertir a procesos manuales durante semanas. Este caso subraya que la seguridad no es solo un problema de TI, sino de resiliencia empresarial: depender de un solo proveedor para funciones críticas de red crea una vulnerabilidad sistémica que puede amenazar la solvencia fnanciera de toda una industria.
También en 2024, Microsoft reveló que su red corporativa fue comprometida por una técnica de password spraying contra una cuenta de prueba no productiva que carecía de MFA.6 Aunque la cuenta era antigua (legacy), tenía permisos sufcientes para que los atacantes pudieran pivotar hacia los correos electrónicos de altos ejecutivos y equipos de ciberseguridad.
Los agresores no siempre buscan la puerta principal; a menudo entran por el entorno de pruebas menos protegido y se mueven lateralmente hacia la producción.
Ante la inefcacia de los modelos perimetrales tradicionales, la arquitectura de seguridad debe basarse en el principio de «nunca confar, siempre verifcar». El modelo zero trust (confanza cero) es la base necesaria para proteger una fuerza laboral distribuida y aplicaciones que residen en múltiples nubes. Su aplicación efectiva requiere de la orquestación de múltiples señales en tiempo real para tomar decisiones de acceso:
• verifcación de identidad
• postura del dispositivo
• contexto del acceso
• microsegmentación
El modelo SASE (Secure Access Service Edge) complementa a zero trust al hacer converger las funciones de red (SD-WAN) y seguridad (CASB, SWG, FWaaS) en un solo servicio de nube. Esto permite aplicar políticas de seguridad consistentes, más allá de dónde se encuentre el usuario o el dato, eliminando la necesidad de enviar todo el tráfco por medio de una VPN centralizada, reduciendo la latencia y mejorando la experiencia del usuario. De igual manera, el principio de mínimo privilegio (PoLP), en el que los usuarios y sistemas deben tener solo los permisos mínimos necesarios para realizar su función, limita el «movimiento lateral» en caso de una brecha. No todas las migraciones tienen los mismos vectores de ataque. Si bien el rehosting presenta la opción más rápida, también es la más riesgosa desde la perspectiva de seguridad, ya que hereda
vulnerabilidades y confguraciones erróneas del entorno local. Por otro lado, refactoring / rearchitecting resulta ser la estrategia más segura a largo plazo, pues al usar microservicios y contenedores, se pueden aislar procesos; sin embargo, introduce la complejidad de asegurar el orquestador y las comunicaciones entre servicios. Por todo esto, para minimizar la superfcie de ataque, la migración debe ejecutarse bajo el principio zero trust.
Por último, podemos mencionar que la computación en la nube representa la transformación digital; sin embargo, esta arquitectura solo es sostenible si se construye sobre una base de seguridad resiliente y proactiva.
La seguridad debe integrarse en el diseño y despliegue inicial de la infraestructura, tomando en cuenta la planeación para la resiliencia operativa, pues los incidentes de seguridad son una cuestión de «cuándo»; es decir, las organizaciones deben contar con planes de respuesta probados que incluyan redundancia, de ser posible multinube, y estrategias claras de comunicación en crisis.
La seguridad no es una característica añadida, sino el elemento fundamental que garantiza la viabilidad y la confanza en el ecosistema digital global de la actualidad.
Jesús A. Guerrero Díaz es consultor senior en ciberseguridad, continuidad de negocios y cumplimiento normativo.
LAS TRANSFORMACIONES EN LA REGULACIÓN FINTECH EN MÉXICO
En los últimos años, el ecosistema fntech en México ha evolucionado de manera signifcativa, dejando de ser un sector emergente para convertirse en un actor clave dentro del sistema fnanciero.
México ha sido un país pionero en la regulación fntech. En 2018, el país publicó la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera (conocida como Ley Fintech), con el fn de reconocer a los nuevos jugadores que prestaban servicios fnancieros cien por ciento basados en la tecnología. Al ver esta competencia, el sector bancario tradicional prestó atención a estos temas y comenzó a hacer sus propias propuestas de base tecnológica.
La promulgación de esta ley marcó un parteaguas al crear nuevas fguras legales y dar certeza al sector.
Esta normativa introdujo dos jugadores fundamentales:
Instituciones de Fondos de Pago Electrónico (IFPE), que permiten recibir y acumular recursos del público, emitir tarjetas de débito o prepago, operar en SPEI®, procesar pagos y realizar remesas.
Instituciones de Financiamiento Colectivo (IFC), diseñadas para habilitar esquemas de fondeo colectivo, tanto en créditos como en inversión.
Su redacción, en la cual participé de manera activa, planteó numerosos desafíos para cumplir con las exigencias regulatorias de todos los participantes del sistema. Los bancos tradicionales exigían una regulación equitativa para competir con las fntechs, argumentando que estas últimas operaban con menos restricciones. Y ese fue uno de los objetivos alcanzados con la ley.
Sin embargo, en los últimos años se ha destacado un fenómeno interesante en México: las fntechs están dando el paso para convertirse en bancos, al obtener licencias para operar como Instituciones de Banca Múltiple con toda la regulación que ello implica. Algunas están solicitando licencias bancarias debido a la creciente demanda de servicios fnancieros más completos por parte de sus clientes. Este cambio no solo les permite ampliar su oferta, sino que también equilibra las condiciones de competencia dentro del sistema fnanciero.
Este movimiento no solo amplía la gama de servicios que estas instituciones podrán ofrecer a sus clientes, también responde a una demanda del mercado de mayor estabilidad y confanza en el sector fnanciero digital. Al obtener la licencia bancaria, estas empresas pueden acceder a fondos de manera más segura, ofrecer productos fnancieros tradicionales y competir de manera más equitativa con los bancos establecidos.
Ejemplos recientes de esta transición incluyen a los bancos Plata y Nu, que fueron autorizados por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) para operar como tal, y Mercado Libre, que también ha iniciado el proceso para obtener una licencia bancaria.
Mayor regulación en el sector financiero
Otro tema crucial es la necesidad de fortalecer la regulación fnanciera, en especial ante el anuncio del Gobierno de EE. UU. de declarar organizaciones terroristas a los cárteles del narcotráfco mexicanos. Esta medida exige mayores controles de prevención de lavado de dinero, tanto para los bancos como para las instituciones fnancieras en general.
En materia de prevención de lavado de dinero y fnanciamiento del terrorismo, estamos viviendo una época de cambios. La designación en el país del norte de los cárteles como terroristas tiene implicaciones en el sistema legal mexicano que ameritan reforzamientos legales en esa área.
La regulación actual establece ciertos mínimos por cumplir, pero los bancos pueden dar un paso más allá para garantizar que los recursos manejados no tengan una procedencia ilícita. Esto implica la aplicación de tecnologías avanzadas para la prevención de lavado de dinero, así como una mayor cooperación entre entidades fnancieras y autoridades regulatorias.
La regulación siempre exige controles mínimos, pero los bancos siempre pueden dar un poco más en esta materia, y el entorno actual hace necesario que den este extra mediante un asesoramiento regulatorio experto.
Rocío H. Robles es experta en regulación fnanciera y socia de Tenet Consultores. Ha contribuido a la autorización de 30 entidades fnancieras, y fue reconocida en la edición 2025 de “Las Abogadas más Infuyentes de México” de Foro Jurídico.
MÉXICO Y LA INCLUSIÓN FINANCIERA
Carlos Marmolejo
DE LA EXCLUSIÓN HISTÓRICA A LA INCLUSIÓN CON PROPÓSITO
La inclusión fnanciera es una de las plataformas más importantes para el desarrollo económico sostenible, la movilidad social y la estabilidad de las familias. Un sistema fnanciero accesible, confable y bien utilizado permite a las personas administrar riesgos, planear su futuro y participar de manera activa en la economía formal. En México, el proceso para lograrla ha sido históricamente largo y desigual, marcado por barreras estructurales que durante años limitaron el acceso a los sectores más vulnerables de la población. Aun así, también es cierto que en la última década ha habido avances relevantes que es importante analizar con profundidad y con sentido crítico.
La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) es una herramienta clave para entender esta evolución, pues no solo nos permite medir el acceso a productos fnancieros, sino también observar cómo han cambiado los hábitos, el uso de canales digitales y las brechas que aún persisten entre distintos grupos de la población.
De la exclusión histórica al crecimiento gradual
Durante décadas, México enfrentó obstáculos importantes para integrar financieramente a su población. La informalidad laboral, los ingresos variables, los niveles educativos desiguales y la limitada infraestructura financiera, en especial fuera de los grandes centros urbanos, mantuvieron a millones de personas al margen.
Sin acceso a un crédito formal, muchas familias han tenido que recurrir a fuentes de financiamiento que erosionan su capacidad de gasto. Por otro lado, sin cuentas de ahorro
y sin instrumentos para invertir de forma segura, carecen de una red de protección que les permita enfrentar emergencias. A ello se suma la falta de historial crediticio, problema con el que se han topado las nuevas generaciones. Esta desigualdad en el acceso no solo limita el potencial de millones de mexicanos, también representa una pérdida de productividad y desarrollo para el país en su conjunto.
Los primeros resultados de la ENIF reflejan con claridad esta realidad. En 2015, alrededor del 68 % de las personas adultas contaba con al menos un producto financiero formal. Era un avance, sí, pero todavía insuficiente para hablar de una inclusión generalizada.
El máximo histórico y lo que realmente nos dice
La ENIF reporta que, en 2024, el 76.5 % de la población de 18 a 70 años declaró tener al menos un producto fnanciero formal, lo que representa un incremento de 8.1 puntos porcentuales respecto a 2015, y el nivel más alto registrado hasta ahora. Este dato refeja el efecto combinado de políticas públicas, mayor digitalización, innovación tecnológica y una oferta fnanciera más amplia. Sin embargo, sería un error quedarse solo con la cifra. Contar con un producto fnanciero no equivale a estar del todo incluido de manera automática ni, mucho menos, a tener una buena salud fnanciera.
La inclusión real no se defne solo por el acceso inicial, sino por el uso efectivo, frecuente y responsable de los servicios fnancieros. Por eso es indispensable mirar el contexto completo y no solo el indicador agregado.
Uso, digitalización y hábitos financieros
Cuando analizamos los datos con mayor detalle, encontramos señales positivas. En 2024, el 63.0 % de la población adulta reportó tener una cuenta de ahorro formal; y entre quienes la tienen, el uso de aplicaciones móviles para consultar o mover su dinero pasó del 54.3 % en 2021, al 69.1 % en 2024.
Carlos Marmolejo, CEO y Co-Founder de Finsus.
Esto demuestra que la inclusión fnanciera comienza a traducirse en interacción cotidiana con el sistema, no solo en tenencia pasiva. Aun así, el verdadero reto sigue siendo convertir este acceso en hábitos fnancieros sanos, en especial en ahorro, planeación e inversión de largo plazo.
Brechas que aún no se cierran
Pese al avance general, las brechas estructurales siguen presentes. En 2024, la tenencia de al menos un producto fnanciero fue del 80.9 % en hombres, frente al 72.8 % en mujeres. Estas diferencias no son menores ni accidentales. Refejan desigualdades profundas en ingresos, empleo, educación fnanciera y oportunidades económicas. Cerrarlas requiere algo más que productos disponibles: exige diseño centrado en las personas, acompañamiento continuo y una visión de largo plazo.
Más allá del acceso: inclusión con propósito
La inclusión fnanciera debe entenderse como un proceso ordenado y responsable. Abrir una cuenta es apenas el primer paso. El verdadero impacto ocurre cuando las personas adquieren hábitos de ahorro e inversión, construyen mecanismos de protección y acceden al crédito de manera consciente, alineada a su capacidad de pago real.
La inclusión fnanciera no puede medirse solo por cuántas personas entran al sistema, sino por qué tan bien lo utilizan, y si ese uso se traduce en estabilidad y bienestar. El objetivo no es sobreendeudar a las personas, sino fortalecer su resiliencia fnanciera a lo largo del tiempo.
De la teoría a la práctica
Reconocer estos retos es el primer paso. El segundo es actuar con intención clara.
En Finsus se ha construido una operación justo para traducir el acceso fnanciero en bienestar real: hoy se aplica en el 81 % de los municipios del país, incluyendo dos de cada tres localidades pequeñas donde la banca tradicional no llega.
Y ocho de cada diez usuarios acceden por primera vez al sistema fnanciero formal por medio de la plataforma.
Pero los números de cobertura son solo la mitad de la historia. Lo que Finsus busca es que ese primer contacto se convierta en una relación sostenible: que quien abra una cuenta desarrolle hábitos de ahorro; que quien ahorre pueda acceder a un crédito consciente; y que quien emprenda encuentre en el sistema fnanciero un aliado para crecer, no una trampa de endeudamiento. Por eso se diseñan productos como la tarjeta garantizada, que premia el ahorro mientras construye historial crediticio; y por eso se invierte en educación fnanciera gratuita, que ya ha llegado a miles de personas.
No se trata de flantropía, sino de demostrar que la inclusión fnanciera responsable es un negocio viable y un motor de desarrollo. Cuando una familia de una comunidad rural puede ahorrar con seguridad, cuando una mujer emprendedora accede a un crédito sin burocracia abusiva, cuando un joven aprende a manejar su dinero desde el celular, el efecto se multiplica. Eso es lo que se intenta hacer: que el sistema fnanciero deje de ser una barrera y se convierta en una herramienta de movilidad real.
El siguiente paso
Esta visión de inclusión con propósito apunta hacia un horizonte claro. Los resultados de la ENIF 2024 confrman que México ha avanzado de manera frme hacia la inclusión fnanciera. Hoy, el desafío es menos cuantitativo y mucho más cualitativo. El siguiente paso no es solo sumar usuarios, sino mejorar la relación de las personas con el sistema fnanciero, reducir las brechas persistentes y elevar el nivel de educación fnanciera. La inclusión fnanciera, bien entendida, no es un fn en sí mismo. Es una herramienta para generar bienestar, crecimiento económico y confanza. Alcanzarla por completo requiere disciplina, visión y un compromiso permanente con la salud fnanciera de las personas.
Carlos Marmolejo es CEO y Co-Founder de Finsus. Ingeniero y MBA ITAM, es exregulador y banquero con amplia trayectoria en innovación e inclusión fnanciera. Ha liderado la construcción y consolidación de modelos fnancieros digitales en México.
CONFIANZA
(la palabra que atraviesa todo)
En fnanzas, la tecnología acelera pagos y reduce fricciones, pero la adopción atraviesa primero la confanza: respaldo comprobable, supervisión del regulador, derecho a canjear a la par y reglas públicas que se apliquen igual para todos.
MÉXICO, UNA ECONOMÍA AVANZADA ES POSIBLE: WEF
Tenet Insights Magazine
La economía mexicana encara 2026 en medio de un escenario internacional repleto de incertidumbre y de tensiones comerciales, y con una reconfguración de las cadenas de valor de todo el orbe; sin embargo, en el debate celebrado en el mes de enero en la Reunión Anual del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) en Davos, Suiza, se señaló a México como una de las economías con mayor potencial de crecimiento en la próxima década.
El potencial de nuestra nación
Durante el encuentro, el presidente del Foro Económico Mundial, Borge Brende, sostuvo que el mundo atraviesa «una etapa de incertidumbre, pero también de posibilidad», en la que los países que logren adaptarse con rapidez a la transformación tecnológica y mejorar su competitividad podrán salir fortalecidos. En ese contexto, se mencionó a México como un actor con ventajas estratégicas claras.
Antes de las conversaciones en Davos 2026, Brende subrayó que México tiene un «gran potencial» para convertirse en una economía avanzada en los próximos 10 a 15 años. Para lograrlo, advirtió, será clave acelerar reformas estructurales, impulsar la digitalización y fortalecer sectores de alto valor agregado, como el comercio electrónico, los servicios digitales y la innovación tecnológica.
Subrayó también que, aunque México ya es considerada la decimoquinta economía más grande del planeta, posee el ímpetu necesario para dar el siguiente salto cualitativo hacia el desarrollo avanzado si se toman las decisiones correctas en el corto plazo. El crecimiento mexicano no dependerá tan solo de su tamaño de mercado, sino de su capacidad para integrarse a las nuevas dinámicas globales de producción y tecnología.
Ventaja geográfica
Uno de los principales activos del país sigue siendo su ubicación estratégica y su gran integración productiva con EE. UU. En un entorno donde las empresas buscan relocalizar operaciones y acortar cadenas de suministro, México se mantiene como un destino atractivo para el nearshoring.
No obstante, Brende también advirtió que posibles ajustes en políticas comerciales o arancelarias en Norteamérica podrían modifcar los fujos de inversión. Aun así, el país conserva una posición competitiva relevante gracias a su base manufacturera, su red de tratados comerciales y su capacidad exportadora.
Desafíos estructurales y regulatorios
A pesar de este optimismo generalizado, existen retos que no pueden ser ignorados si México busca materializar su potencial económico. El presidente del Foro señaló que es paradójico que la economía mexicana no crezca a tasas más elevadas, considerando todos los factores que tiene a su favor.
Para que esto se corrija, subrayó la necesidad de reformas que faciliten la inversión, una mejora sustancial en la infraestructura y, crucialmente, la digitalización del sector público. Aunque el Gobierno mexicano se ha mostrado consciente de la importancia del marco legal, los inversionistas han puesto énfasis en la urgencia de acelerar la adopción tecnológica y la construcción de centros de datos.
La apuesta de México
La delegación mexicana en Davos estuvo encabezada por la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena, quien asumió el papel de representante de la nación ante inversionistas, líderes y organismos internacionales. Bárcena centró su discurso en destacar las iniciativas ambientales y de desarrollo sostenible como un componente inseparable de la estrategia económica nacional.
Al concluir su participación en el Foro, la funcionaria afrmó que nuestro país presentó el Plan México como una hoja de ruta para atraer inversiones, fortalecer la economía circular y promover proyectos de desarrollo sustentable que generen empleos y sustituyan importaciones. También detalló que la estrategia busca coordinar la política industrial con la comercial, así como aprovechar habilitadores naturales para detonar crecimiento con inclusión social y ambiental.
En sus intervenciones, resaltó que nuestro Gobierno está promoviendo proyectos enfocados en economía circular, transición energética y restauración ecológica, en los cuales confía para que se generen oportunidades de inversión y se promueva una agenda económica responsable. Entre las metas planteadas está proteger al menos el 30 % del territorio nacional para 2030, y avanzar hacia esquemas de producción más sostenibles, en los que los residuos se aprovechen como recursos.
El panorama a futuro
El consenso en Davos apuntó hacia un desafío estructural: mejorar la productividad. Para ello, México deberá fortalecer la capacitación laboral, fomentar la adopción tecnológica y garantizar condiciones de certidumbre para la inversión privada. El mensaje que dejó el Foro Económico Mundial es que nuestro país cuenta con bases sólidas y ventajas comparativas claras, por lo que se encuentra ante una ventana de oportunidad que podría determinar su posición en el mapa internacional hacia 2035. La incógnita es si podrá traducir ese potencial en crecimiento sostenido, innovación y mayor bienestar en la próxima década.
BINANCE, LAS STABLECOINS Y SU INTEGRACIÓN EN MÉXICO
Carla Paola Reyes
SALVADOR RIVERO EXPLICA CÓMO ESTAS
CRIPTOMONEDAS RESPONDEN A LAS NECESIDADES PARTICULARES DEL MERCADO FINANCIERO DEL PAÍS
En entrevista exclusiva para Tenet Insights Magazine, Salvador Rivero, gerente general en México de Binance, el proveedor de infraestructura de blockchain y criptomonedas, líder en el mundo, habla acerca de cómo las stablecoins se están integrando a la infraestructura fnanciera del país y cuál es el panorama de estos instrumentos a futuro; y relata los esfuerzos de Binance para ser el mayor centro de innovación fntech de la región. Rivero lidera las estrategias de inversión, expansión y desarrollo de la compañía en uno de los mercados hispanohablantes más grandes de América Latina. Su enfoque combina una sólida comprensión de los mercados fnancieros con un profundo conocimiento del sector fntech y cripto, lo que lo posiciona como un referente clave en la región.
Desde tu perspectiva, ¿cuál es el principal valor que las criptomonedas estables (stablecoins) aportan hoy al sistema financiero y al ecosistema de pagos en términos de eficiencia, costos, velocidad o acceso?
En los dos últimos años, las stablecoins alcanzaron este concepto que llamamos en tecnología el product market ft. En esencia, signifca que, en realidad, el producto responde a una necesidad particular del mercado. Hemos visto cómo empiezan a ser parte visible de la nueva infraestructura fnanciera. Es decir que, en esta primera etapa, muchas empresas comienzan a construir ya sobre los rieles de las criptomonedas estables. En este momento, hay dos enfoques para su uso en los que las stablecoins están aportando muchísimo valor: el primero es como rieles de pago; el segmento en el que tienen más usabilidad es en los pagos transfronterizos, tanto de persona a persona, como en el de retail. El dinero se mueve de manera más rápida y efciente, en comparación con sistemas tradicionales de corresponsalía entre bancos, como el SWIFT. Y hacer este tipo de pagos con stablecoins lo cambia todo. Estos costos bajan a uno o dos dólares, en función del proveedor. Además, las restricciones de horarios de operación se eliminan por completo, pues con este tipo de instrumento se puede operar 24/7 y en cuestión de segundos se ve refejado en la contraparte, además de permitir trazabilidad en todo momento. El segundo es un tema referente al acceso, en el caso específco de los dólares digitales como activo de inversión. Hay muchos países que tienen mucha infación, inestabilidad económica y acceso a los dólares bastante restringido. Ahí hemos visto que se han adoptado mucho las stablecoins justo como activo de inversión, porque la gente, además de utilizarlas como medio de pago, las emplea como herramienta de ahorro para protegerse de la infación o de la depreciación.
¿Qué tendencias globales está impulsando la adopción de stablecoins en 2026 y hacia 2030?
En los casos de uso más comunes, además de los pagos transfronterizos y ahora como inversión, se encuentra el trading. Para los traders de criptoactivos estas monedas son un instrumento intermedio que les permite navegar la volatilidad del mercado. Y en pagos transfronterizos tenemos estos casos de uso de persona a persona, también de empresa B2B y, por supuesto, empezamos a ver más uso en términos de e-commerce. Muchas de las transacciones, sobre todo los pagos a proveedores, empiezan a hacerse también con esta moneda. En específco, en México, observamos estos dos casos de uso, además del trading. En el país, recibimos entre 60,000 y 65,000 millones de dólares en remesas, cuyo envío acostumbra hacerse por medio de remesadoras tradicionales que por lo general tienen costos asociados de entre el 5 % y el 6 por ciento. Y ahora, con las stablecoins, estos costos están bajando con proveedores tecnológicos a alrededor del 1 % y con una disponibilidad casi inmediata.
Otra tendencia global que vemos en México, y que está creciendo en términos de adopción, es el comercio binacional que tenemos con EE. UU., de alrededor de 1,000 millones de dólares al año. Hay un número creciente de empresas que busca efcientar la tesorería y los pagos que se hacen con mucha frecuencia entre estos países. Tan solo en los pagos B2B transfronterizos que se hacen con stablecoins a nivel global, cerca del 50 % ya corresponde a pagos de empresa a empresa. Esto nos indica una mayor adopción institucional para los procesadores de pago, pero también para los jugadores tradicionales en la banca.
Además, añadiría un impulsor extra: empezamos a ver la intersección entre la inteligencia artifcial (IA) y las stablecoins. Esto se debe a que
la naturaleza de las criptomonedas estables es el código; es dinero, textual, en internet, que no necesariamente debe tocar los rieles tradicionales si no se desea, y que tiene, al mismo tiempo, la posibilidad de ser programable. Esto signifca que los contratos que detonan este tipo de pagos se pueden hacer de manera automática, sin intervención humana, con los llamados smart contracts, que son una característica de los blockchains. Hay muchos agentes de IA que empiezan a tocar y explorar esta intersección con blockchain, y que podrán interactuar y realizar pagos de manera autónoma. Eso también será un driver bastante grande de crecimiento en los próximos años.
Hablando de la apuesta de los grandes jugadores, ¿cuál será la evolución del mercado entre stablecoins respaldadas por moneda fíat, cripto-colateralizados y modelos algorítmicos?
De manera general, yo diría que el mayor crecimiento provendrá de las stablecoins respaldadas por monedas tradicionales, como el dólar, y que estén reguladas, ya que ofrecen más confanza y son más fáciles de entender para el público general. En defnitiva, hay una actividad creciente también en lo que nosotros llamamos DeFi (decentralized fnance o fnanzas descentralizadas), es decir, que no tienen que pasar por un banco, un intermediario, o un exchange centralizado para poder hacer pagos o invertir en este tipo de instrumentos. Esto es una tendencia lógica y lo vemos como tal dentro del ecosistema. Aunque probablemente las stablecoins respaldadas por activos tradicionales sean las que vean mayor crecimiento y sean más usadas por el público general, que no se dedica solo a temas cripto.
Hablando de su mayor aceptación y de este panorama regulatorio, ¿qué tipo de enfoque consideras más adecuado para las stablecoins en México? ¿Qué marco específico o qué integración dentro de la regulación financiera que ya existe? Hemos visto el crecimiento de las industrias cripto y de stablecoins. Esto es parte natural del proceso de maduración de productos innovadores: que sobrevenga una necesidad de regulación y cumplimiento regulatorio. Hay que ser transparentes para que los usuarios entiendan qué sucede cuando nos confían su dinero. Binance es, quizá, la punta de lanza en este sentido. Estamos regulados en más de 22 jurisdicciones en todo el mundo, incluyendo México. Tenemos un equipo de más de 1,280 profesionales de cumplimiento, mucho mayor al de cualquier otro competidor y lo más probable es que también al de muchos bancos. Tenemos un fondo de reservas de más de 1,000 millones de dólares para proteger al usuario en caso de fallas tecnológicas. También cooperamos con autoridades de más de 80 países.
Otro aspecto importante es la educación. Es una tecnología nueva; por ello, es muy importante que las personas se eduquen e investiguen con base en sus propias fuentes y su propio interés. En el mundo cripto tenemos un mantra: «do your own research», es decir, «haz tu propia investigación». Y un gran lugar para empezar es Binance Academy, nuestro portal de educación. El año pasado tuvimos alrededor de 44 millones de usuarios, lo que nos convertiría, si lo fuéramos, en la universidad más grande del mundo, y por mucho. Tenemos contenido en más de 20 idiomas, que abarca desde temas para las personas que empiezan su viaje en cripto hasta usuarios más avanzados.
Por otra parte, lo que sucede en EE. UU. en cuanto a reglamentación es un ejemplo perfecto de la necesidad que hay en México en este aspecto, ya que es el país que tiene el sistema fnanciero más grande del mundo y, por tanto, referente para saber lo que viene para el nuestro. En 2025, se aprobó el Genius Act, ley que regula a
las stablecoins en el vecino del norte, y eso tuvo un impacto muy positivo para todo el ecosistema y para el sistema fnanciero como tal, porque esta certeza regulatoria está propiciando una mayor adopción institucional y también que los benefcios de cripto en términos de costos, velocidad y acceso empiecen a pasar a los usuarios fnales.
¿Qué papel juega hoy Binance en el sistema de las stablecoins y hacia dónde se dirige la compañía en los próximos años en esta materia?
Binance es el proveedor de tecnología de infraestructura blockchain más grande del mundo. Somos líderes a nivel mundial: tenemos más de 300 millones de usuarios en todo el orbe. Si esto fuera un país, ocuparíamos el cuarto lugar entre los más poblados. Con nosotros está la mayoría de las personas que utiliza cripto. Somos la plataforma más líquida, donde se pueden hacer las mejores y más rápidas transacciones, y a los mejores precios. La tendencia que vemos se alinea muchísimo con la misión que tenemos desde que empezamos: impulsar la libertad fnanciera en el mundo. Llegamos a este número de usuarios porque nuestro enfoque desde el inicio ha sido siempre construir con el cliente como centro, generar productos que resuelvan los problemas diarios de las personas, que las ayuden y les provean de acceso a servicios fnancieros de calidad y a un precio adecuado.
Binance tiene un compromiso muy grande en México. Hace poco anunciamos una gran inversión de más de 1,000 millones de pesos en el país. Parte de esta se destinó a crear una Institución de Fondos de Pago Electrónico (IFPE), regulada para darle más protección y certeza al usuario, también en términos de cumplimiento regulatorio. Creo que esto es una muestra de que estamos aquí para quedarnos y para traer a los mexicanos todos esos benefcios que hemos llevado al resto del mundo.
Carla Paola Reyes es editora bilingüe, con más de 20 años de experiencia en medios de comunicación. Dirige las casas editoriales Tenet Insights y Editorial Salto al Reverso.
1ENTIDADES FINANCIERAS EN MÉXICO
En México existen varios tipos de entidades fnancieras que proporcionan diferentes servicios a los usuarios. En esencia, pueden dividirse en servicios de captación (depósitos) y servicios de crédito.
Aunque los bancos son las instituciones más conocidas por el público, existen diferentes entidades, reguladas y no reguladas, en el ecosistema fnanciero de nuestro país. Algunas de ellas ofrecen aplicaciones móviles para hacer operaciones fnancieras en lo que se conoce como banca digital. Enumeramos a continuación los tipos de entidades fnancieras que cuentan con aplicaciones móviles.
Instituciones de Banca Múltiple (bancos)
Sociedades Financieras Populares (sofpos)
Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (sofomes)
Instituciones de Fondos de Pago Electrónico (IFPE)
Uniones de Crédito (UC)
Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo (socaps)
Instituciones de Banca
Múltiple (bancos)
Son entidades que se dedican, sobre todo, a captar recursos del público por medio de productos como cuentas de cheques, cuentas de ahorro, depósitos a plazo fjo, entre otros, para después colocarlos en operaciones crediticias como préstamos comerciales, hipotecarios, personales y tarjetas de crédito, entre otros productos. Los bancos tienen la capacidad de captar recursos del público mediante cuentas de ahorro, depósitos a la vista y otros productos fnancieros. Los depósitos en bancos están protegidos por el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB), que garantiza hasta 400,000 UDIS.
2Sociedades Financieras Populares (sofipos)
Son sociedades con fnes de lucro cuya fnalidad es promover la captación de recursos y colocarlos mediante préstamos o créditos. Son entidades de microfnanzas, constituidas como sociedades anónimas que fomentan el ahorro y crédito entre sus socios y el público en general. Los ahorros de sus clientes están protegidos hasta por 25,000 UDIS, aproximadamente 199,000 pesos mexicanos.
Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (sofomes)
Son sociedades anónimas que cuentan con un registro vigente ante la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), y cuyo objeto social principal es la realización habitual y profesional de una o más de las actividades de otorgamiento de crédito, arrendamiento fnanciero o factoraje fnanciero. Las sofomes no están autorizadas para captar recursos del público. Estas entidades se fnancian mediante capital propio o préstamos de otras instituciones fnancieras.
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Instituciones de Fondos de Pago Electrónico (IFPE)
Son instituciones (personas morales) autorizadas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) para prestar servicios al público de manera habitual y profesional, consistentes en la emisión, administración, redención y transmisión de fondos de pago electrónico por medio de aplicaciones informáticas, interfaces, páginas de internet o cualquier otro medio de comunicación electrónica o digital. Es decir, las IFPE son todas aquellas instituciones que llevan a cabo servicios referentes a la emisión, administración, rendición y transmisión de fondos de pago electrónico (e-money) con cualquier medio de comunicación electrónica o digital. Algunos ejemplos de las transacciones fnancieras electrónicas son los pagos de servicios, las recargas de tiempo aire, las transacciones bancarias, entre otros. Esto se realiza a través de canales como aplicaciones móviles o tarjetas de débito prepagadas.
Uniones de Crédito (UC)
Las Uniones de Crédito (UC) son intermediarios fnancieros no bancarios, que tienen como propósito principal facilitar a determinados sectores de la economía su acceso al crédito y a la inversión, actuando como un instrumento para disminuir los costos del fnanciamiento en benefcio de sus socios, que les permiten recibir préstamos y créditos en condiciones más favorables del mercado. Son empresas privadas que no cuentan con la participación o el subsidio del Gobierno federal o de las entidades de la administración pública. Su capital se integra con las aportaciones que hacen sus socios, los cuales pueden ser personas morales y personas físicas con actividad económica.
Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo (socaps)
Son sociedades constituidas y organizadas que realizan operaciones de ahorro y préstamo con sus socios, que forman parte del sistema fnanciero mexicano con carácter de integrantes del sector popular, sin ánimo especulativo y reconociendo que no son intermediarios fnancieros con fnes de lucro. Se organizan conforme a la Ley General de Sociedades Cooperativas y su misión principal es contribuir a la inclusión fnanciera de la población de las comunidades en las que operan, a fn de hacerles llegar productos y servicios fnancieros de calidad que contribuyan a mejorar su situación económica, así como coadyuvar con el Gobierno federal para la difusión, entrega y administración de los programas de apoyo que este promueva.
BLINDAJE PATRIMONIAL Y GOBERNABILIDAD FAMILIAR
Eloir A. Ochoa
UN CASO DE ESTUDIO: EL HEREDERO NATURAL
Permítame el lector empezar esta serie de reportajes con una historia, real y muy dura, relacionada con la dinámica de la empresa familiar.
En una región próspera del Bajío mexicano, don Ernesto construyó, durante más de tres décadas, una empresa sólida, respetada y rentable. Fue fundador, estratega y líder. Su nombre era sinónimo de prestigio en el sector. En su casa había una estructura sencilla: una esposa dedicada al hogar, una hija que decidió ejercer medicina en el vecino país del norte y un hijo que, con el tiempo, se volvió el operador natural del negocio.
Nunca hubo discusión sobre quién continuaría el legado. Era evidente. El hijo creció entre juntas, proveedores y conversaciones de negocio. La transición parecía una consecuencia lógica del paso del tiempo: mientras que la hija se entregó en cuerpo y alma a sus estudios y al crecimiento profesional, el hijo se involucró hasta la raíz en el funcionamiento de la empresa.
Sin embargo, mientras la empresa se fortalecía en lo operativo, la propiedad y la sucesión se quedaron sin defniciones básicas. No se formalizó un testamento alineado a la estructura de la empresa, no se defnió un mecanismo claro para transferir acciones, ni se fjaron reglas de gobierno familiar. En estos asuntos, el tiempo no avisa: solo llega el día en que ya es tarde.
Llegó el momento y, a los 27 años, el hijo se casó. La familia celebró, el negocio siguió creciendo y, como ocurre con frecuencia, nadie se sentó a revisar lo que sí cambia con un matrimonio: el régimen patrimonial, la titularidad accionaria y las reglas para heredar sin perder el control.
Cuando la vida cambia
Una noche de 2015, tras una visita a proveedores, don Ernesto y su hijo sufrieron un accidente automovilístico y fallecieron.
Desde luego, el duelo fue inmediato, pero la parte legal también entró en juego. En cuestión de horas, el negocio dejó de ser la «empresa de don Ernesto» y se convirtió en una sucesión de expedientes, trámites y decisiones urgentes. Apareció entonces el punto fno que casi nadie ve venir: quién era titular del control. En vida, don Ernesto ya había cedido a su hijo el paquete accionario que daba mando del negocio, pero nunca dejó puntualizadas las reglas internas de lo que sucedería si ese heredero faltaba. Al morir el hijo sin descendencia, su participación quedó sujeta a la sucesión correspondiente y, en los hechos, la esposa del joven quedó como principal benefciaria del bloque accionario. Desde ahí, el control dejó de ser un acuerdo familiar y pasó a ser un asunto de propiedad.
La viuda de don Ernesto, que lo acompañó toda la vida pero nunca participó en la operación empresarial, quedó en una posición incómoda: sin reglas pactadas, su estabilidad dependía de acuerdos que ya no estaban escritos en ningún lado. La hija, con su vida hecha fuera del país, no tenía el margen para regresar y navegar un proceso sucesorio complejo, justo cuando la empresa necesitaba decisiones rápidas y una frma con autoridad. Así, ambas mujeres pasaron a depender de la buena voluntad de la nuera y benefciaria de las acciones.
Quizá usted se pregunte: ¿había seguros de vida, fdeicomisos, un testamento? Sí, había seguros, y más de uno. El problema fue otro: la liquidez estaba dispersa y no estaba amarrada a un plan de control, sucesión y gobierno familiar. No era un tema de mala fe, sino de diseño.
La nueva asesoría estratégica para el empresario de alto perfil
En un mercado saturado de asesores fnancieros enfocados a productos estandarizados, la consultoría patrimonial dirigida al empresario de alto perfl exige una orientación distinta. No se trata de vender pólizas ni de ofrecer planes tradicionales de ahorro o retiro.
En estos tiempos de incertidumbre, el empresario ya no está obsesionado tan solo con crecer. Su pregunta cambió, dejó de ser: «¿cómo gano más?», para convertirse en: «¿cómo garantizo que lo que construí no se fracture mañana?».
La respuesta no está en una póliza aislada, o en esa que le compra a su mejor amigo de la universidad, o a la amiga de la esposa, que le estuvo insistiendo para que contratara un plan de retiro y otro más de educación. El punto en la i está en el diseño de una arquitectura patrimonial bien estructurada que combine liquidez, orden familiar y continuidad empresarial.
Se trata de diseñar estructuras que protejan la continuidad de un patrimonio que tomó décadas construir y que puede desestabilizarse en cuestión de meses si no existe planeación. El caso
que narro es un duro ejemplo de las graves consecuencias y lo excesivamente cara que puede resultar la inacción en temas patrimoniales. En la empresa familiar, la preocupación ya no es cómo generar más utilidades, se convirtió en cómo evitar que una incapacidad, un fallecimiento o un conficto sucesorio pongan en riesgo la estabilidad de la familia y la empresa. En ese punto, el contrato de seguro deja de ser un instrumento fnanciero aislado para ser una pieza estratégica dentro de una arquitectura patrimonial más amplia.
La asesoría patrimonial de alto nivel parte de una premisa clara: el patrimonio no se pierde por falta de ingresos, sino por falta de estructura. Cuando el liderazgo está centralizado en una sola persona, la ausencia del fundador puede provocar parálisis operativa, disputas familiares y decisiones apresuradas que afectan el valor del negocio. La liquidez se convierte, entonces, en el factor determinante. No para enriquecer a la familia, sino para evitar que la empresa tenga que vender activos estratégicos o endeudarse en condiciones desfavorables para resolver contingencias inmediatas.
En el marco legal mexicano, el seguro de vida estructurado de manera correcta ofrece ventajas relevantes que pocas veces se integran dentro
de una estrategia global. La inembargabilidad de ciertas pólizas personales, así como la exención del impuesto sobre la renta (ISR) en la suma asegurada por fallecimiento, permiten crear reservas de liquidez separadas del riesgo operativo del negocio. Esta liquidez inmediata es la que otorga margen de maniobra en momentos críticos. La diferencia no está en tener cobertura, sino en comprender cómo esa cobertura encaja dentro del diseño patrimonial completo.
Otro eje esencial es la gobernabilidad familiar. Muchas empresas familiares exitosas comparten un mismo patrón: concentración de decisiones en el patriarca o en un socio fundador. Mientras la fgura central está presente, el modelo funciona; sin embargo, la falta de mecanismos formales de sucesión puede generar confictos entre herederos, socios y órganos de administración. La consultoría especializada en este nivel integra instrumentos como fdeicomisos y pólizas intersocios para asegurar que la transmisión de acciones ocurra con claridad, liquidez y orden jurídico. El objetivo no es nada más heredar activos, sino preservar el control y la estabilidad corporativa.
En sociedades con varios accionistas, las pólizas de intersocios cumplen una función estratégica. Permiten que, ante el fallecimiento de uno de los socios, la familia reciba una compensación económica justa mientras el control del negocio permanece en manos del socio sobreviviente. De esta manera se evita la entrada forzada de herederos sin experiencia en la operación diaria, y se protege la continuidad del proyecto empresarial. Este tipo de estructuras no responde a una lógica comercial, sino a una lógica de permanencia.
La asesoría patrimonial de alto perfl también contempla a la persona moral como sujeto de protección. Hay fguras como la estrategia de persona clave, conocida como Hombre Clave, sustentada en el artículo 27 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, que permite a la empresa deducir primas destinadas a proteger a un elemento (directivo o socio trabajador) que es fundamental para su operación o su estrategia. Más allá del benefcio fscal, el verdadero valor radica en blindar su estabilidad fnanciera frente a la pérdida de un liderazgo estratégico. Cuando este tipo de instrumentos se integran de manera adecuada, el seguro deja de percibirse como gasto y se
convierte en una herramienta de planeación fnanciera corporativa, deducible para efectos del impuesto sobre la renta.
Asimismo, la ejecución de esquemas de previsión social y retención de talento forma parte de una visión integral de gobierno corporativo. Los problemas fnancieros personales de un directivo pueden distorsionar incentivos y afectar decisiones estratégicas. Un diseño patrimonial coherente contempla, también, la estabilidad de quienes ocupan posiciones críticas dentro de la organización.
En la práctica, uno de los hallazgos más frecuentes es que muchos empresarios ya cuentan con pólizas contratadas a lo largo de los años; no obstante, pocas veces esas coberturas fueron diseñadas como parte de un diagnóstico patrimonial estructurado. En múltiples casos, las sumas aseguradas resultan insufcientes frente al tamaño real del patrimonio, o no están alineadas con los compromisos empresariales y fscales. El problema no es la ausencia de seguros, sino la carencia de estrategia.
El empresario de alto perfl comprende que reconstruir una compañía no es un plan viable. El desgaste reputacional, operativo y familiar que implica una crisis sucesoria mal gestionada puede ser irreparable. Por ello, la asesoría patrimonial especializada está dirigida a establecer soluciones formales, por completo legales y alineadas con la dinámica de la empresa familiar. Se trata de garantizar que las decisiones críticas se fnancien con liquidez diseñada con anticipación para ese propósito y no con el fujo operativo del negocio, cuya interrupción podría comprometer la continuidad.
El blindaje patrimonial y la gobernabilidad familiar no buscan evitar lo inevitable, sino ordenar sus consecuencias. Cuando hay diseño previo, el patrimonio obedece a la estrategia; cuando no, se somete a la ley. La mayoría de los empresarios creen que estos escenarios son excepcionales, hasta que dejan de serlo.
Eloir A. Ochoa es economista con formación en el IPADE, miembro del Instituto de Mejores Prácticas Corporativas de México y consejero corporativo independiente. Se especializa en consultoría de seguros de alto perfl para el diseño de estructuras de blindaje patrimonial y gobernabilidad familiar en empresas mexicanas. Este año fue reconocido como campeón nacional en Vida Individual, el rubro más importante dentro de Seguros Monterrey New York Life, una de las mutualistas más grandes a escala mundial.