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Revista Editorial

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TIERRA

Y COSECHA Stephany Jasmin González Pineda 202211651 Taller Integrado II: Tecnología Agropecuaria 2026

SEMBRANDO FUTURO

CAFÉ GUATEMALTECO TRADICIÓN, TIERRA Y SABOR QUE TRASCIENDEN FRONTERAS DEL CULTIVO A LA TAZA: CONOCE EL PROCESO DEL CAFÉ SOSTENIBILIDAD: CULTIVAR SIN AGOTAR LA TIERRA

MÁS DE 125 MIL FAMILIAS PRODUCTORAS Y MÁS DE 500 MIL EMPLEOS ANUALES ESTÁN VINCULADOS AL CAFÉ GUATEMALTECO.

Septiembre 2026 Edición No. 1


SEMBRAR EL FUTURO DESDE LA TIERRA Por: Stephany Jasmin González Pineda Hablar del café guatemalteco es hablar de tierra, trabajo, tradición y de una actividad que forma parte de la historia económica y cultural del país. Detrás de una taza de café existe un proceso que comienza mucho antes de su preparación: inicia con la selección de una planta, continúa con el cuidado del cultivo y termina con el trabajo de muchas personas que participan en su producción y comercialización. Guatemala cuenta con condiciones naturales que favorecen la producción de café de calidad. Sus diferentes altitudes, microclimas y características geográficas permiten obtener cafés con perfiles particulares. A esto se suma una forma de cultivo estrechamente relacionada con los sistemas agroforestales. Según Anacafé, el 98 % del café guatemalteco se cultiva bajo sombra, una práctica que puede contribuir a regular el microclima, conservar los suelos y proteger la biodiversidad cuando se maneja adecuadamente. Sin embargo, hablar del futuro del café también implica reconocer los desafíos que enfrenta la actividad agrícola. El cambio climático, las enfermedades, las plagas, los costos de producción y las necesidades de innovación obligan a buscar nuevas formas de producir sin dejar de lado los conocimientos que han pasado de generación en generación. Por eso, la sostenibilidad no debería entenderse únicamente como una tendencia. Es una necesidad para mantener la productividad de los cultivos y conservar los recursos naturales que hacen posible la agricultura. El manejo adecuado de la sombra, la conservación del suelo, el uso responsable del agua y la incorporación de tecnologías pueden contribuir a una caficultura más resiliente. Esta revista parte de una idea sencilla: conocer lo que existe detrás de un producto cotidiano también nos permite valorar el trabajo que lo hace posible. El café no llega solo a nuestra taza. Es resultado de una cadena en la que participan productores, trabajadores, técnicos, beneficiadores, tostadores y comerciantes. Mirar el café desde esta perspectiva significa reconocer que cultivar no consiste únicamente en producir. También significa cuidar, innovar y pensar en quienes continuarán trabajando la tierra mañana.

EDITOR DE REDACCIÓN

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“Cultivar no consiste únicamente en producir; también significa cuidar y pensar en el futuro.”


Fotografía tomada de: banco de fotografías de Canva

DEL CULTIVO A LA TAZA: El recorrido del café guatemalteco El café es uno de los productos agrícolas más representativos de Guatemala. Sus diferentes altitudes, microclimas y características geográficas permiten producir cafés con perfiles diversos. A esto se suma el cultivo bajo sombra y la cosecha manual, prácticas que forman parte de la tradición cafetalera del país y que influyen en las características del producto. El proceso comienza con el cuidado de las plantas, que necesitan condiciones adecuadas de luz, humedad y nutrición para desarrollarse. La presencia de árboles de sombra también cumple una función importante, ya que ayuda a regular el microclima, conservar la humedad del suelo y favorecer la biodiversidad. Sin embargo, esta cobertura debe manejarse adecuadamente para mantener un equilibrio entre la protección del cultivo y la entrada de luz. Cuando el fruto alcanza su madurez comienza la cosecha. Los frutos son recolectados y posteriormente pasan por diferentes procesos para obtener el grano que será tostado. Cada etapa requiere cuidado, porque las condiciones de cultivo, cosecha y procesamiento influyen en la calidad final del café que llega a la taza. Pero el café representa mucho más que una bebida. De acuerdo con Anacafé, la actividad cafetalera está vinculada con aproximadamente 125 mil familias productoras y genera más de 500 mil empleos anuales. Esto demuestra su importancia para la economía y para numerosas comunidades del país.

Detrás de cada taza existe una cadena de trabajo que conecta a productores, trabajadores, beneficiadores, tostadores y comerciantes. Conocer este recorrido permite valorar no solo el producto final, sino también el esfuerzo y los recursos que hacen posible que el café guatemalteco llegue a las mesas de Guatemala y de otros países.

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El café

UNA HISTORIA QUE COMIENZA EN LA TIERRA Por: Stephany Pineda Fotografía tomada banco de fotografías de Canva

El café forma parte de una cadena productiva en la que cada etapa tiene importancia. Antes de llegar a una taza, el grano depende del trabajo de productores y trabajadores agrícolas que deben enfrentar condiciones climáticas, enfermedades, necesidades de manejo y cambios en los mercados.

125,000 familias productoras

En Guatemala, el café tiene presencia en una parte importante del territorio nacional. Los datos más recientes publicados por Anacafé registran 376,019 hectáreas cultivadas, distribuidas en 261 de los 340 municipios del país. La actividad representa aproximadamente entre 3 % y 3.5 % del PIB nacional.

Estos datos muestran que el café no es únicamente un producto agrícola. También representa una actividad económica que involucra a numerosas familias y trabajadores a lo largo de la cadena productiva.

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+500,000 empleos anuales 376,019 hectáreas cultivadas 3–3.5 % del PIB de Guatemala

El café es uno de los cultivos más emblemáticos de la región, tanto por su valor económico como cultural.

El paisaje cafetalero guatemalteco también tiene una característica particular: el 98 % del café se cultiva bajo sombra. Los sistemas agroforestales permiten integrar árboles dentro de las áreas productivas y pueden contribuir a la conservación del suelo, la biodiversidad y la regulación del microclima. La sombra, sin embargo, requiere manejo. Una cantidad excesiva puede reducir la productividad, mientras que una cobertura insuficiente puede aumentar el estrés del cultivo. Por ello, el manejo técnico busca encontrar un equilibrio entre protección, ventilación y entrada de luz.

El café guatemalteco también tiene presencia en los mercados internacionales. Durante la cosecha 20242025, América del Norte representó el 52 % de las exportaciones de café de Guatemala, mientras que Europa representó el 26 % y Asia el 20 %. Estados Unidos fue el principal destino individual, con 42 % de las exportaciones de ese ejercicio Esto significa que el trabajo realizado en las fincas guatemaltecas forma parte de una cadena que conecta al productor con consumidores dentro y fuera del país.


Cultivar hoy, pensar en el mañana Fotografía tomada de: banco de fotografías de Canva

La producción de café enfrenta el reto de mantener su productividad mientras se protegen los recursos naturales. En este contexto, las prácticas sostenibles y la innovación adquieren importancia dentro de la actividad cafetalera. El suelo es uno de los recursos fundamentales para cualquier cultivo. En la caficultura, su conservación está relacionada con prácticas como el manejo adecuado de la sombra, la incorporación de materia orgánica y otras técnicas de conservación. Los sistemas agroforestales de café pueden contribuir a la conservación del suelo y a la captación de agua. Además, los árboles presentes en estos sistemas proporcionan beneficios ambientales y pueden favorecer la biodiversidad. La innovación también forma parte del futuro de la caficultura. Anacafé desarrolla herramientas relacionadas con información geográfica, análisis de suelos, agua y material vegetal, además de iniciativas para mejorar la productividad y la adaptación frente al cambio climático.

Un ejemplo son los programas orientados al establecimiento de viveros de calidad y a la selección de materiales resistentes a plagas y enfermedades. Estas acciones buscan fortalecer la renovación de los cafetales y mejorar su capacidad productiva. La sostenibilidad de la caficultura requiere combinar conocimiento tradicional, investigación y nuevas herramientas. No existe una única solución para todos los productores, pero sí una necesidad común: conservar la capacidad de producir en el futuro.

98 % del café de Guatemala se cultiva bajo sombra. Esta característica convierte al café en un componente importante de los sistemas agroforestales del país. 5


DEL GRANO A LA TAZA El recorrido del café guatemalteco

SIEMBRA: se seleccionan variedades adecuadas y se establecen las plantas en condiciones apropiadas para su desarrollo.

BENEFICIADO: El fruto pasa por procesos que permiten separar y preparar el grano.

CRECIMIENTO: El cafeto necesita manejo de nutrición, sombra, humedad y protección frente a plagas y enfermedades.

SECADO Y CLASIFICACIÓN: El café continúa su proceso hasta alcanzar las condiciones necesarias para su almacenamiento y comercialización.

FLORACIÓN Y FRUCTIFICACIÓN: La planta desarrolla flores que posteriormente darán origen a los frutos del café.

TOSTADO: El grano desarrolla características de aroma, sabor y color mediante el proceso de tostado.

COSECHA: Los frutos maduros se recolectan. La cosecha manual permite seleccionar los frutos según su estado de madurez.

PREPARACIÓN: Finalmente, el café llega a la taza y se convierte en parte de la experiencia cotidiana del consumidor.

125,000 familias productoras +500,000 empleos anuales 376,019 hectáreas cultivadas

98 % cultivado bajo sombra 261 municipios con producción 3–3.5 % del PIB nacional

De una semilla nace una planta; de su cuidado, un grano; y de ese grano, una historia que llega hasta nuestra taza. 6


R E C E T A

Affogato Un clásico italiano para los amantes del café y el helado. Significa “ahogado”, en referencia al helado de vainilla que se cubre con un espresso caliente. El resultado es una combinación sencilla pero deliciosa de frío y calor, dulzura y el sabor intenso del café. Ingredientes | 1 porción 1 bola de helado de vainilla (80–100 g) 30 ml de espresso recién preparado 5 g de chocolate negro rallado, opcional Preparación: Tiempo de preparación: 5 minutos Coloca 1 bola de helado de vainilla (80–100 g) en una copa o taza pequeña. Prepara 30 ml de espresso y utilízalo inmediatamente, mientras está caliente. Vierte el espresso lentamente sobre el helado. Decora con 5 g de chocolate negro rallado, si deseas. Sirve y disfruta de inmediato, idealmente dentro de los siguientes 2 minutos, para apreciar el contraste entre el café caliente y el helado frío. 7


SEMBRANDO FUTURO El café nos recuerda que detrás de un producto cotidiano existe una historia de trabajo, conocimiento y dedicación. Cada grano representa una parte del esfuerzo de quienes cultivan, cosechan y transforman este producto. Conservar esta actividad significa también cuidar la tierra, valorar a quienes la trabajan y buscar nuevas formas de producir de manera responsable.

Porque cultivar café también es cultivar una parte del futuro de Guatemala.

PÁGINA AGRÍCOLA 2026

CRÉDITOS:

Stephany Jasmin González Pineda Taller Integrado II: Tecnología Agropecuaria

Redacción, edición y diseño: Stephany Jasmin González Pineda

Licenciatura en Ciencias de la Comunicación 10.º semestre, jornada nocturna, sección “A”.

Fotografías e ilustraciones: banco de imágenes de canva.

PhD. Donaldo Vásquez Zamora

Logotipo y slogan: María Nicole Méndez Gómez

FUENTES CONSULTADAS: Asociación Nacional del Café (Anacafé). Café de Guatemala. Asociación Nacional del Café (Anacafé). Café de Guatemala en cifras 2025. Asociación Nacional del Café (Anacafé). Manejo de sombra. Asociación Nacional del Café (Anacafé). Guía de variedades de café y selección de semilla. Asociación Nacional del Café (Anacafé). Resultados de la cosecha 2024-2025. Asociación Nacional del Café (Anacafé). Café y Ambiente


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