27 Actualizado: julio 2015
LAS ÁREAS NATURALES PROTEGIDAS El Perú es un país reconocido mundialmente por su variedad geográfica, climática y ecológica. Cuenta con cuatro grandes espacios: mar, costa, sierra y amazonía. En éstos existen 84 de las 117 zonas de vida, 28 de los 32 climas del mundo, 25,000 tipos de flora y 128 especies de plantas nativas domésticas, alojados en 11 pisos ecológicos (que incluyen una amplia diversidad biológica), entre otras características. Para su cuidado, existen las Áreas Naturales Protegidas (ANP), tema que explicaremos en el presente Informe Quincenal. ¿Qué son las ANP? Las ANP son espacios geográficos (mar, costa, sierra y amazonía) delimitados por el Estado. Se establecen para la conservación de los ecosistemas, diversidad biológica y cultural, entre otros. La importancia de su protección recae en la potencialidad de su aprovechamiento, dado que son zonas con alta concentración de riquezas ecológicas. Así la ANP tiene por objetivo asegurar el mantenimiento de los paisajes (útil para el aprovechamiento turístico), la flora y fauna silvestre (necesaria para futuros estudios médicos), recursos genéticos (orientado a nuevos productos),
cuencas
hidrográficas
(para
asegurar
la
captación
de
agua),
espacios
arqueológicos e históricos (para conservar la cultura de la zona), entre otros. En la actualidad se han establecido: 78 ANP de administración nacional, 17 ANP de conservación regional, 82 ANP de conservación privada. Estas 177 ANP abarcan más de 22 millones de hectáreas, lo que representa el 17.25% del territorio nacional. Debido a que cada ANP tiene características particulares, éstas se agrupan de acuerdo a lo que se va a proteger. Así, las ANP se agrupan en: ¿Cómo se establecen? Para establecer un ANP debe, en principio, determinarse el valor del área a proteger. Luego se elabora un estudio técnico respecto de la factibilidad de su creación y, finalmente, se establece la zona (su delimitación). Adicionalmente, en base a la información que permitió la creación de la ANP, se realizarán estudios de ordenamiento territorial, socioeconómicos y legales, los cuales se usaran para determinar su categoría (parque nacional, santuario histórico, refugios de vida silvestre, etc.) Cabe señalar que las categorías antes mencionadas se dividen en dos grupos:
o Áreas de uso indirecto, que se caracterizan por ser de protección intangible. Esto significa que en ellas no se permite la extracción de recursos naturales y ningún tipo de modificación del ambiente natural. En estas áreas sólo se permite la investigación científica y actividades turísticas, recreativas, educativas y culturales bajo condiciones debidamente reguladas. Entre ellas se encuentran los parques nacionales, los santuarios nacionales y los santuarios históricos. o Áreas de uso directo, caracterizadas por permitir el aprovechamiento de los recursos naturales renovables, prioritariamente por las poblaciones locales, bajo los lineamientos de un Plan de Manejo, aprobado y supervisado por la autoridad nacional competente. Son áreas de uso directo las reservas naturales, las reservas paisajistas, los refugios de vida silvestre, las reservas comunales, los bosques de protección y los cotos de caza. Las zonas reservadas, considerada dentro de los tipos de ANP mencionadas, tienen la particularidad de ser transitoria, dado que solo le faltaría determinar, entre otras cosas, su extensión y categoría. Para dejar de ser una ANP transitoria (y ubicarse dentro de las áreas de uso directo o indirecto) es necesario completar la realización de estudios orientados a complementar la información faltante. Cabe señalar que la reducción física del área, cambio de categoría o modificación alguna de la ANP se debe hacer por medio de una Ley. Un dato adicional Las ANP están agrupadas, en todas sus categorías, en el Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SINANPE), cuya gestión es encargada al Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas (SERNANP). Cuenta en su directorio con la participación de las instituciones públicas y privadas vinculados al cuidado de las ANP. La importancia de este sistema radica en que tiene como función la de proponer al SERNANP la elaboración de normas orientadas a conservar la biodiversidad climática, biológica, productiva, entre otros, y garantizar que el Estado perciba los beneficios económicos y ambientales de su responsable aprovechamiento. El país tiene una amplia ventaja comparativa en lo que se refiere a recursos que se pueden aprovechar de la naturaleza, como son las especies marinas o de ríos, los bosques y cultivos, los hidrocarburos y los minerales, entre otros. En esa línea, podemos concluir que la delimitación de las ANP busca cuidar los recursos existentes, para lograr un aprovechamiento oportuno de los mismos. No obstante, es importante asegurarnos que el análisis técnico de su determinación sea lo más acucioso posible, de modo de obtener un uso eficiente, provechoso y responsable de todos los recursos que tenemos en el país, sin dejar de lado los que tienen alguna implicancia productiva y que generan empleo y desarrollo.
Fuente: SERNANP