90 Julio I - 2009 Los páramos o jalcas y los humedales Muchas veces nos olvidamos que no sólo en los glaciares y nevados se encuentran las reservas hídricas del planeta. Existen otros ecosistemas (conjunto de plantas, tierra, animales y micro-organismos) que tienen la particularidad de ser depósitos de agua dulce y que los tenemos a nuestra disposición, como los páramos o jalcas y los humedales. Al respecto, en el presente Informe Quincenal desarrollaremos una breve descripción de éstos y sus principales características. ¿Qué son los páramos o jalcas? Son ecosistemas tropicales presentes en los Andes, entre unas alturas de 3,000 y 5,000 m.s.n.m., y sus suelos presentan las siguientes características: • • • •
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Son de origen glaciar o volcánico reciente. Cuenta con materia orgánica que es de lenta descomposición a temperaturas bajas. Tienen una geología que les permite almacenar importantes cantidades de agua. Permiten el filtrado de agua (aspecto relevante para regular los ciclos de distribución hídrica) Cuenta con vegetación particular (plantas como los frailejones o las puyas, que subsisten en zonas de mucho frío y baja presión atmosférica), que evitan su posible erosión y destrucción.
Adicionalmente, el paisaje de los páramos es accidentado y, al ser una zona caracterizada por bajas temperaturas y una alta humedad, habitan en él animales que soportan esas características, como el puma, el oso de anteojos, el tapir andino, etc. La principal importancia de los páramos radica en su capacidad reguladora de agua, dado que reciben las descargas de los deshielos de los nevados andinos de las lluvias y de las neblinas, haciendo la función como de una esponja, para luego distribuir de manera constante y con buena calidad a los manantiales y ríos de la zona baja de los andes. Cabe mencionar que los páramos se encuentran en las zonas montañosas de Venezuela, Colombia, Ecuador y, de manera menos extensa, en el Norte del Perú. Solo en Perú este ecosistema también recibe el nombre de Jalca. La extensión de los páramos asciende a 46 mil Km2. Además de Sudamérica, en Papua Guinea y África oriental también tienen ecosistemas con características similares.
¿Qué son los humedales? Son espacios geográficos, generalmente planos, que también cumplen la función de almacenar grandes cantidades de agua, pero con profundidades pequeñas. A diferencia de los páramos, no están provistas de un sistema continuo de descarga (desfogue) de agua. Se forman con las lluvias frecuentes, afloramientos o desbordes de ríos o filtraciones de agua marina gracias a fallas geológicas, principalmente. Dada la forma en la que son provistas de agua, los humedales pueden ser calificados como continuos o esporádicos. También se les conoce a estas zonas como pantanos, ciénagas, albuferas o lagos. En el caso peruano se cuenta con un aproximado de 12 mil lagunas, de las cuales el 30% están ubicadas en la vertiente del pacífico, 62% en la vertiente del Atlántico y el restante 8% a la zona del lago Titicaca. Debido a la presencia del agua, la biodiversidad de flora y fauna que hay en estos espacios geográficos es muy diversa, especialmente en su vegetación. Cabe señalar que la vegetación de un humedal actúa como filtro natural del agua, limpiando las impurezas que ésta pueda presentar. Ahí radica la principal importancia de este tipo de ecosistema. Sobre su aprovechamiento En la actualidad, varias poblaciones alto andinas se ubican en los páramos, aprovechando de ellos sus aguas y suelos para cultivos de tubérculos (como el olluco, la oca, etc.) o sus vegetaciones para el pastoreo. Adicionalmente, los páramos también se vienen usando para la expansión turística, al presentar paisajes atractivos. Con respecto a los humedales, estos suelen ser usados como proveedores de recursos hídricos (para consumo, agricultura, uso industrial, etc.); como espacios de recreación y turismo (dado sus paisajes); y, entre otros aspectos, como refugios de animales de paso (aves estacionales) así como de las propias especies que habitan en dicho lugar. Sobre su cuidado Diversos investigadores señalan como un problema a tener en cuenta en el mantenimiento de los páramos, la migración de las poblaciones hacia estas zonas. Sin embargo cabe indicar que este fenómeno responde a la limitación de encontrar tierras en zonas de menor altura, producto de la actividad agrícola intensamente ya desarrollada que busca aumentar sus fronteras reduciendo así los terrenos de los páramos. En el caso de los humedales, el crecimiento urbano y rural es una de sus principales amenazas, tanto por la demanda del espacio como la de los vertimientos de residuos sólidos (basura) que hacen en esas zonas. Un impacto común a los dos tipos de ecosistemas menos directo pero, igual de importante, ha sido el referido al cambio climático. Esto ha llevado a que los páramos reciban mayores cantidades de recursos hídricos de los nevados, saturándolos y alterando las temperaturas de sus suelos. También vienen afectando los ecosistemas de los humedales, al alterarse los ciclos de lluvias y evaporarse los recursos. Como se observa, tanto los páramos y los humedales necesitan de una gestión técnica para su aprovechamiento, cuidando su sostenibilidad ambiental, social y productiva.