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Informativo año 16, número 61 (diciembre de 2014)

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Boletín Informativo Trimestral Diciembre 2014 Año 16 Nº 61

Contenido

2 Editorial

3 La Tendinitis Laboral y el Impacto en la Calidad de Vida de los Trabajadores

4 La Educación en Emergencias y su Importancia para la Reducción de Riesgos de Desastres

6 Plan Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres 2014-2021

7 Navidad con Seguridad

8 Reunión Anual de Miembros del SARCC

Comité Directivo del SARCC César Aguirre Diego Arróspide Carlos Mario Caro

Bruce Harvey Walter Tejada Georg Winkelmann

Artículos y Redacción: Enrique Saavedra, Joel Ricalde, Patricia Yupanqui Editor Responsable: Enrique Saavedra

Central Telefónica: (51.1) 215-9250 Fax: (51.1) 460-1616 sarcc@snmpe.org.pe / www.snmpe.org.pe


Editorial LA GESTIÓN DEL RIESGO DE DESASTRES

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a Gestión del Riesgo de Desastres es un proceso social cuyo fin último es la prevención, la reducción y el control permanente de los factores de riesgo de desastre en la sociedad, así como la adecuada preparación y respuesta ante situaciones de desastre, considerando las políticas nacionales con especial énfasis en aquellas relativas a materia económica, ambiental, de seguridad, defensa nacional y territorial de manera sostenible. La Gestión del Riesgo de Desastres está basada en la investigación científica y de registro de informaciones, y orienta las políticas, estrategias y acciones en todos los niveles de gobierno y de la sociedad con la finalidad de proteger la vida de la población y el patrimonio de las personas y del Estado. En el Perú ha sido creado el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (SINAGERD) por la Ley Nº 29664, como un sistema funcional, interinstitucional, sinérgico, descentralizado, transversal y participativo, con la finalidad de identificar y reducir los riesgos asociados a peligros o minimizar sus efectos, así como evitar la generación de nuevos riesgos, y preparación y atención ante situaciones de desastre mediante el establecimiento de principios, lineamientos de política, componentes, procesos e instrumentos de la Gestión del Riesgo de Desastres. Un problema fundamental de quienes están involucrados en el desarrollo de un plan sustentable de gestión de desastres es que antes del desastre las víctimas potenciales tienen poco interés en protegerse de las consecuencias de estos hechos porque piensan: “A mí no me va a pasar.” Los actores políticos sienten esta falta de interés y, así, disminuye el grado de prioridad de los peligros naturales en sus agendas. Después de un desastre de magnitud, surge la comprensión y la preocupación por las víctimas en la población en general y el deseo de los funcionarios elegidos de ofrecer ayuda ante el desastre. Esta reacción hace más difícil que quienes están en peligro se protejan en el futuro. A cierto nivel profundo, los individuos y los gobiernos desestiman el riesgo de los peligros de la naturaleza. La falta de reconocimiento del riesgo significa que la acción se alimenta de los hechos en lugar de alimentarse de la probabilidad de que dichos hechos ocurran. Por ejemplo, cada cambio importante en la política de desastres naturales de los EE.UU. fue introducido después de un desastre de magnitud (Kunreuther y Roth, 1998). Aún entonces, el ímpetu por cambiar la política tiende a ser breve y a concentrarse en solucionar el tema a corto plazo, en vez de solucionar las fallas institucionales a largo plazo. Sin embargo, se pueden poner en práctica diversas estrategias para llamar la atención sobre el riesgo de desastres. Las iniciativas exitosas abordan el diseño de programas informativos transmitidos por emisoras de radio y televisión y los programas escolares que incluyen la concienciación sobre los desastres. La conciencia de la población sobre el riesgo de desastres, tanto en las entidades públicas como en la sociedad civil, es fundamental para la continuación de los planes, especialmente en períodos de menor cantidad de desastres. Por último, una parte esencial de la sustentabilidad del proceso de la gestión del riesgo de desastres, es la provisión de estructuras para que ciertas organizaciones e individuos sean responsables de su gestión de desastres cuando ocurren los hechos.

Nuestros Asociados


La Tendinitis Laboral y el Impacto en la Calidad de Vida de los Trabajadores

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l proceso de recuperación de una tendinitis puede durar al menos dos semanas y, fácilmente, meses hasta que desaparezca el dolor, convirtiéndose en una verdadera limitación operativa. Considerando que este tipo de lesiones deja al área afectada propensa a sufrir dolencias similares a futuro, su prevención es clave. Pero ¿cómo puede producirse una tendinitis? Desde un enfoque mecánico, hay dos causas que pueden ocasionarlas: un traumatismo o un micro traumatismo. El primero, corresponde a un golpe, caída o evento en el cual existe una fuerza sobre la articulación, y el segundo, es el resultado de una fatiga, correspondiente a un desgaste de las fibras de los tendones principalmente por realizar movimientos repetitivos y monótonos en el puesto de trabajo. Nuestros huesos, músculos y tendones tienen la capacidad de ir adaptándose - más bien, modelándose- para resistir nuevas condiciones de trabajo a las que nos podamos exponer, pero cuando los factores sobrepasan los límites de resistencia comienza un proceso en el que las fibras de nuestros tendones empiezan a romperse, lo que si bien no es visiblemente perceptible, se evidencia en dolor, inflamación y una mayor temperatura en la zona afectada. Estos son los avisos que nuestro organismo nos da y la alerta de que algo tenemos que hacer.

PREVENCIÓN El tratamiento por los especialistas es muy importante para la recuperación oportuna y mientras antes sea la consulta al médico menos tarda el proceso y se evita que las molestias lleguen a ser crónicas. Desde el punto de vista de lo que puede hacer el trabajador, existen condiciones que pueden exponerlo desde el hogar. Si por ejemplo, una persona está expuesta a una labor repetitiva con su muñeca y luego se dedica, como hobby, a

tejer, cambia de tarea pero mantiene la exposición al mismo factor de riesgo (la frecuencia de movimientos), por tanto está doblemente expuesta. Es necesario realizar movimientos dentro de los rangos de seguridad, y respetar las pausas y períodos de recuperación de al menos 10 minutos luego de tareas pesadas, lo que debe ir sumado a una buena alimentación. Por el lado del empleador, existen tres claves de prevención que hay que considerar: formar a los trabajadores para la polifuncionalidad, de manera que realicen actividades monótonas y repetitivas por no más de dos horas continuadas por jornada; planificar la realización de tareas de forma que se incluyan rotaciones entre puestos de trabajo y sea posible ejecutar pausas de al menos 10 minutos efectivos; e identificar máquinas o procesos repetitivos, con el fin de centrar en ellas la realización de estas recomendaciones. La ocurrencia de esta enfermedad es bastante transversal, no existen sectores económicos cuyos trabajos sean más propensos que otros. Y es que los diversos trabajos van variando acorde se adoptan nuevas tecnologías, lo que hace que más o menos todos estemos expuestos a riesgos que puedan provocarla. A modo de ejemplo, los dibujantes, ingenieros y arquitectos, que debían pasar horas en tableros de dibujos con complicados instrumentos a pulso, hoy se apoyan en software para realizar las mismas funciones, de manera que la forma de hacer su trabajo varió, ya que hoy tiene las características de un trabajo “administrativo” con horas de trabajo frente a un computador. Sí existe una mayor relación con algunos trabajos, por ejemplo, soldadores, cajeras de supermercado, operadores agrícolas y operadores de línea, en los que se dan factores agravantes, como posturas que estén fuera de los rangos de seguridad articular, frecuencia o ciclos repetitivos, y grandes fuerzas ejercidas, o aún más, la combinación de ellos. La idea es detectar las causas ya sea en el hogar o en el trabajo, y así evitar la exposición a factores de riesgo y reducir al máximo el potencial impacto sobre los trabajadores y su calidad de vida.

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La Educación en Emergencias y su Importancia para

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a educación es fundamental para todos los niños, pero es especialmente urgente para las decenas de millones de niños y niñas afectados por situaciones de emergencia. La ayuda humanitaria suele enfocarse en la provisión de alimentos, vivienda, agua, saneamiento y asistencia sanitaria. Sin embargo, después de los desastres, las familias pasan varios años en refugios o campamentos; está claro que la educación no puede esperar a que la situación se estabilice y que la falta de prioridad de la educación en la respuesta humanitaria hace que generaciones enteras no tengan educación, siendo desfavorecidos y quedando sin preparación para contribuir a la recuperación de su sociedad.

La Educación Protege En situaciones de emergencia, la educación de calidad proporciona la protección física, psicosocial y cognitiva, que puede a la vez mantener y salvar vidas. La educación mitiga el impacto psicosocial de los conflictos y desastres, dando un sentido de normalidad, estabilidad, estructura y esperanza para el futuro. La educación de calidad puede salvar vidas al proporcionar protección física de los peligros y explotación de un entorno de crisis. Cuando un niño o niña está en un ambiente de aprendizaje seguro, él o ella tienen menos probabilidades de ser sexualmente o económicamente explotados o expuestos a otros riesgos, como el reclutamiento o al unirse a un grupo de lucha o el crimen organizado. Además, la educación puede transmitir información vital para fortalecer las habilidades esenciales de supervivencia y mecanismos de adaptación, como la forma de evitar las minas terrestres, protección contra el abuso sexual, la prevención del VIH/ SIDA, y la forma de acceder a la atención sanitaria y la distribución de alimentos. La educación en emergencias también proporciona protección cognitiva, apoyando el desarrollo intelectual a través de la enseñanza de la lectura, escritura y habilidades de estudio. También puede enseñar a la construcción de paz y resolución de conflictos. Puede proporcionar elementos esenciales para la estabilidad económica futura.

La educación puede transmitir información vital para fortalecer las habilidades esenciales de supervivencia y mecanismos de adaptación, como la forma de evitar las minas terrestres, protección contra el abuso sexual, la prevención del VIH/SIDA, y la forma de acceder a la atención sanitaria y la distribución de alimentos. La educación como oportunidad para reconstruir mejor una sociedad pacífica y próspera En situaciones de emergencia, ha aumentado la asistencia y programas innovadores que ofrecen oportunidades para reconstruir mejor los sistemas educativos y mejorar la calidad y el acceso a la educación. Las emergencias pueden proporcionar oportunidades para trabajar con las comunidades en la transformación social mediante la creación de programas que permitan a grupos antes excluidos, como mujeres, niñas y niños discapacitados, acceder a la educación. Las crisis hacen posible enseñar a todos los miembros de una comunidad habilidades y valores nuevos, tales como la importancia de la educación inclusiva y de participación, así como la paz, tolerancia, resolución de conflictos, derechos humanos y conservación del medio ambiente. Estas ventanas de oportunidad deben ser utilizadas para promover sistemas educativos más equitativos, en ruta hacia sociedades más equitativas.

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Informativo Trimestral


la Reducción de Riesgos de Desastres Prevenir es transformar Todas las iniciativas tendientes a la reducción de riesgos y la prevención de desastres contribuyen a que las comunidades se conviertan en lugares seguros y mejor preparados para responder a los efectos de cualquier amenaza. No importa si son grandes o pequeñas, urbanas o rurales, todas las comunidades que le dediquen esfuerzos a prevenir los desastres, están contribuyendo positivamente con su propia transformación.

Escuelas preparadas: Escuelas seguras Unas de las alianzas claves para la reducción de riesgos, son la que se tejen con y dentro del sector educativo. En todos los países, las maestras y los maestros son actores importantes para el desarrollo de las comunidades. Su relación con los niños, las niñas y las madres y padres de familia, los convierte en difusores por excelencia de los principios y herramientas de la gestión del riesgo. Por sus manos y las de sus estudiantes, pasan las iniciativas que permiten hacer de las escuelas, lugares seguros y mejor preparados para enfrentar los desastres.

La prevención de desastres también es tema de niños

La seguridad de la escuela: una responsabilidad social La sociedad tiene la responsabilidad ética de garantizar que la escuela esté en capacidad de proveerle un ambiente de aprendizaje seguro a la comunidad escolar. A pesar de que el futuro de cualquier cultura o sociedad depende de la calidad de vida de su población infantil, generalmente los niños y las niñas son los integrantes más vulnerables de la comunidad, y se encuentran expuestos a niveles inaceptables de riesgo. Esto sucede, muchas veces, incluso dentro de las escuelas, espacios que deberían garantizarles protección y condiciones adecuadas para el pleno ejercicio de sus derechos como infantes y como seres humanos.

Educar es prevenir

Las niñas y los niños no son sólo receptores de información sobre prevención de desastres. Con la adecuada orientación de sus docentes y de otros integrantes de la comunidad educativa, los más pequeños pueden convertirse en fuentes de información importante para su familia y su comunidad. En la escuela, ellos y ellas deben sentir que la prevención y la reducción de riesgos son una responsabilidad compartida y, sobre todo, una posibilidad para proteger sus vidas. Cuando surge una amenaza natural, los niños representan uno de los grupos más vulnerables, especialmente los que asisten a la escuela al momento de producirse un desastre.

Territorios seguros y escuelas seguras, no son los que están libres de riesgos, sino los que poseen resistencia y resiliencia para evitar los desastres o para recuperarse de ellos.

Cuando las poblaciones conocen las amenazas a que están expuestas, las formas en que construyen nuevos riesgos y, sobre todo las capacidades y los recursos con que cuentan para enfrentarlas, aumentan sus posibilidades de prevenir los desastres, o por lo menos de reducir el impacto de los mismos. Todos los esfuerzos educativos que tengan como objetivo la prevención de los desastres, constituyen acciones por el desarrollo y por la vida. Mientras mayores sean la educación y la organización de una comunidad, mayores serán sus capacidades para prevenir, reducir y mitigar los factores de riesgo, y para recuperarse de los efectos de los desastres desencadenados por fenómenos naturales o por acciones humanas.

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Plan Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres 2014-2021

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l Perú se encuentra en la zona intertropical de Sudamérica comprendida entre la línea del Ecuador y el Trópico de Capricornio, cubre un área de 1 285 215 km², que lo convierte en el vigésimo país más grande en tamaño de la Tierra y el tercero de América del Sur y posee la mayoría de micro climas del mundo lo que le da gran diversidad de recursos naturales. La existencia de condiciones geográficas y climáticas diversas, como su ubicación en el Cinturón de Fuego del Pacifico, y la presencia de la Cordillera de los Andes y el Anticiclón del Pacifico, entre otros, hace que el territorio peruano sea muy complejo para la implementación de la Gestión del Riesgo de Desastres - GRD. En los últimos años, el incremento en la recurrencia y severidad de los desastres asociados a fenómenos de origen natural o inducidos por la acción humana, es uno de los aspectos de mayor preocupación a nivel internacional y nacional, convirtiendo esta situación en un reto a la capacidad del hombre para adelantarse a los acontecimientos a través de una eficaz Gestión del Riesgo de Desastres. En respuesta a esta necesidad, nuestro país viene impulsando la formulación y adopción de políticas públicas para la Gestión del Riesgo de Desastres, consecuencia de lo cual se aprobó la Ley 29664, Ley de creación del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres – SINAGERD, la Política Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, así como se viene desarrollando y aprobando lineamientos y demás normas complementarias para el cumplimiento de los mismos. La Ley 29664, establece que el Plan Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres es uno de los principales instrumentos del SINAGERD, integra los procesos de Estimación, Prevención, Reducción del Riesgo de Desastres, Preparación, Respuesta, Rehabilitación y Reconstrucción, y tiene por objeto establecer las líneas estratégicas, objetivos, acciones, procesos y protocolos de carácter plurianual necesarios para concretar lo establecido en la Ley. El Plan Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres PLANAGERD 2014 - 2021, es fruto del trabajo conjunto entre la Secretaría de Gestión del Riesgo de Desastres – SGRD de la Presidencia del Consejo de Ministros, el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres - CENEPRED y el Instituto Nacional de Defensa Civil - INDECI, Ministerio de Economía y Finanzas - MEF y Centro Nacional de Planeamiento Estratégico - CEPLAN, así como de los demás integrantes del SINAGERD, quienes brindaron sus aportes mediante talleres participativos realizados a nivel nacional. Los instrumentos de planificación sectorial y territorial en materia de Gestión del Riesgo de Desastres en los tres niveles de gobierno, deben estar enmarcados con el PLANAGERD , cuyo monitoreo, seguimiento y evaluación

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Informativo Trimestral

Nuestro país viene impulsando la formulación y adopción de políticas públicas para la Gestión del Riesgo de Desastres, consecuencia de lo cual se aprobó la Ley 29664, Ley de creación del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres – SINAGERD, la Política Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres. estará coordinado por la Presidencia del Consejo de Ministros, a través de la Secretaría de Gestión del Riesgo de Desastres – SGRD, en su calidad de Ente Rector del SINAGERD, contando con el apoyo técnico directo del CENEPRED y el INDECI, así como del CEPLAN y del MEF; bajo un enfoque sistémico, descentralizado, sinérgico y multisectorial. El PLANAGERD lo pueden descargar en la siguiente dirección: http://reliefweb.int/sites/reliefweb.int/files/ resources/Plan%20Nacional%20de%20Gestion%20del%20 Riesgo%20de%20Desastres%202014_2021.pdf Fuente: http://reliefweb.int/report/peru/plan-nacional-de-gesti-n-del-riesgo-dedesastres-2014-2021


Navidad con Seguridad

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unque la mayoría de las personas del hogar son conscientes de actuar responsablemente, el furor de las compras navideñas y el entusiasmo propio de la temporada anima a engalanar los hogares con muchas luces, a veces demasiadas, y vistosos ornamentos - pecando de imprudentes, sobre todo al sobrecargar los tomacorrientes sin verificar recomendaciones básicas de seguridad. Las estadísticas demuestran que durante esta temporada aumentan las emergencias por cortos circuitos y negligencias eléctricas, aumentando el riesgo de incendios lamentables que pueden prevenirse. De hecho, cifras del National Fire Protection Association (NFPA) indican que en Estados Unidos, por ejemplo, los incendios producidos durante la época de las fiestas causan anualmente la muerte de más de 400 personas, dejan a más de 1,650 heridas y ocasionan más de 990 millones de dólares en daños materiales. En Perú tenemos de acuerdo a las estadísticas de Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú (CGBVP) que las emergencias de incendio y cortos circuitos aumentan en un promedio de 40% en comparación con otros meses del año, en diciembre del 2013 se dieron 1,142 emergencias de incendios y 124 emergencias por corto circuito. Por ello, revisar las instalaciones que adornan árboles y pesebres, así como ventanas, es muy importante para no correr riesgos en la época navideña. La sobrecarga en las tomas eléctricas no sólo ocasionan incendios, sino también quemaduras graves, especialmente en los niños, que no deben acercarse a las instalaciones y menos aún manipularlas. Estos siniestros se pueden evitar tomando las debidas precauciones en el manejo del suministro eléctrico.

CONSEJOS PARA CONTROLAR LA ELECTRICIDAD Y EVITAR ACCIDENTES Ahora que estamos muy cerca de las fiestas de fin de año, recuerde revisar bien los adornos navideños eléctricos antes de instalarlos y evite poner las instalaciones sobre las cortinas, pues se puede producir un incendio. Evite la conexión de varias luces o decoraciones navideñas en una sola toma de corriente, en su lugar utilice una barra multicontactos con supresor de picos, que cuenta con la protección básica de electricidad que disipa el exceso de energía gracias a sus mecanismos de protección. Verificar que las tomas de corriente estén en perfecto estado ya que los cables rasgados, raídos o pelados, así como las conexiones sueltas, pueden causar un corto circuito. Comprar de preferencia instalaciones de cable grueso, pues las delgadas suelen cortarse y provocar un incidente. Asimismo, verifique en el envase de la decoración de luz o sonido para Navidad que estos productos tienen garantía y cumplan las normas de seguridad. Si decide usar los juegos de luces del año pasado, busque roturas o desperfectos en el cableado eléctrico que acompaña a la iluminación navideña y no le haga arreglos. No vacile en cambiar cualquier luz dañada si no puede ser reparada con seguridad. Para evitar el sobrecalentamiento de los cables y el riesgo de fuego que esto conlleva, no coloque los cables y decoración de Navidad eléctrica cerca de fuentes de calor, como velas. Además, recuerde que más seguro es enchufar cada elemento decorativo luminoso en un enchufe distinto y no olvide desenchufar la iluminación eléctrica de Navidad si no estará en casa o a la hora de acostarse para dormir. Para evitar esta preocupación, puede adquirir un aparato de encendido y apagado automático, que además de ofrecer seguridad también ayuda al ahorro de energía. Recuerde siempre utilizar sus juegos de luces y otros elementos de decoración navideña solo cuando se encuentre bajo vigilancia de una persona. Finalmente, evite ocultar los cables debajo de alfombras, tapetes o musgo de Navidad. Estos elementos, además de contribuir a sobrecalentar el cable y favorecer accidentes, se convierten en alimento para el fuego durante un fallo eléctrico. Debemos de contar siempre con un extintor en nuestros hogares y sistemas de alerta temprana como detectores de humo, estos elementos nos ayudaran a reducir las pérdidas de un siniestro de incendio. Si sigue estos consejos, es seguro que pasará una Navidad tranquila en familia.

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Reunión Anual de Miembros del SARCC

El mejor rescate es aquel que no ocurre y, la mejor oportunidad de rescate es el autorescate.

El Decálogo del SARCC 1. COMUNÍQUESE. En emergencias, las comunicaciones son la mitad de la solución, y la falta de comunicación con frecuencia es todo el problema. 2. CONSIGA Y PROPORCIONE INFORMACIÓN. Infórmese acerca del lugar a donde se dirige. 3. HAGA UN “PLAN DE VIAJE”. Reporte siempre el lugar en donde se encuentra, a dónde se dirige y cuándo. 4. MANEJE SU VEHÍCULO EN FORMA SEGURA.

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l pasado 27 de noviembre se realizó la reunión anual de miembros del SARCC a la cual asistieron representantes de las empresas asociadas a nuestra organización.

El evento se inició con el saludo de bienvenida del Sr. Enrique Saavedra, Gerente del SARCC, quien agradeció a los asociados por su permanente participación en las actividades que desarrolla el SARCC, así como las sugerencias para el mejoramiento continuo. Seguidamente se dieron tres presentaciones de interés para los asociados, la primera de ellas sobre la “Problemática de la preparación en respuesta a emergencias en los sectores minero-energético” a cargo del Sr. Arturo Barragán, Gerente general de Safety Consulting & Training S.A.C., seguida por la presentación sobre “Competencias profesionales de un respondedor a emergencias en el sector Minero-energético” a cargo del Ing. Alfonso Panizo, Gerente general de Engineering Services S.A.C. La tercera presentación estuvo a cargo del Ing. Juan Dumler, Presidente de la Sección Perú de la ASSE (American Society of Safety Engineers), cuyo tema fue “Recursos profesionales y técnicos para la Prevención de Riesgos y Seguridad Industrial”.

Posteriormente el Sr. Enrique Saavedra, presentó un resumen de las actividades realizadas por nuestra organización durante el 2014, ratificando el compromiso del SARCC de seguir trabajando al servicio sus empresas asociadas para ayudarlas a fortalecer la seguridad en sus respectivas operaciones y continuar siendo el punto de contacto de sus miembros en casos de emergencia, las 24 horas del día, los 365 días del año. Finalmente se realizó un reconocimiento a los señores César Caballero Moreno y Jorge Gómez Aquín por sus 15 y 5 años de labor en el SARCC respectivamente.

Nuevos Asociados

5. NO CONDUZCA DE NOCHE. 6. CONTACTE A LAS AUTORIDADES. Cuando se contacte con alguna autoridad militar o policial en el campo, empiece por el nivel más alto. Esta es la clave para un buen apoyo y conducta apropiada. 7. EDÚQUESE Y ENTRÉNESE. 8. EQUÍPESE. Provea al vehículo con equipo de emergencia, equipo de emergencia médica y equipo de comunicaciones. 9. INSPECCIONE. Verifique al personal, al vehículo y los equipos antes de un viaje. 10. CONOZCA Y RESPETE SUS LIMITACIONES. Respete sus limitaciones físicas, aquellas que impone el terreno así como los efectos de la altura.

Nuevo afiche SARCC


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