120 Agosto de 2012
EL AGUA Nos resulta común observar y usar el agua en nuestro quehacer diario, pero desconocemos muchos detalles sobre este elemento vital para nuestra vida. ¿Cómo se formó y de dónde proviene? ¿Cuáles son sus características principales? ¿Sabía que no toda el agua es apta para el consumo o uso, pese a que no haya intervenido ninguna actividad humana en ella? Estas son algunas de las interrogantes que buscaremos explicar de manera sencilla en el presente Informativo Quincenal. Definición y origen El agua es una sustancia constituida por dos moléculas de hidrógeno y una de oxígeno. Existen varias teorías respecto del origen del agua en nuestro planeta, aunque pueden ser clasificadas en dos: una que hace referencia a un origen extraterrestre (cometas y asteroides con agua u oxígeno que se combinaron con el hidrógeno de la Tierra) y la teoría que dice que el agua se formó por la interacción de los elementos existentes en la tierra con el pasar del tiempo (una gruesa capa de hidrógeno pudo cubrir alguna vez la superficie terrestre y con el pasar del tiempo interactuó con los óxidos de la corteza o la acción de la energía existente en el centro de la tierra pudo provocar la unión de los átomos de hidrógeno y oxígeno que se encontraban en ese lugar). Lo cierto es que el proceso de formación del agua tomó millones de años, pero las evidencias experimentales que se tienen actualmente plantean que el agua está presente en la Tierra hace más de 4,000 millones de años. Características y ciclo del agua El agua en la naturaleza terrestre se encuentra en tres estados físicos: sólido (la podemos encontrar como nieve, hielo granizo etc.), líquido (formando los océanos, mares, lagos, lagunas, ríos y en forma de lluvia, etc.) y gaseoso (se encuentra en la atmósfera como vapor del agua, en la niebla y las nubes). Se le llama ciclo del agua (también llamado el ciclo hidrológico) al proceso de movimiento y circulación del agua en la Tierra y sobre ella. El agua en forma de lluvia cae sobre la tierra, se desliza sobre ella hasta llegar a alimentar los ríos, los cuales se descargan en los océanos. A lo largo de este recorrido el agua puede evaporarse y regresar nuevamente para formar las nubes, que a su vez caerán a superficie terrestre en forma de lluvia, granizo o nevada. Este ciclo se repite hace millones de años y nos muestra el agua en sus tres estados variando constantemente desde líquido, a vapor, a hielo, y al revés.
Cabe indicar que el ciclo involucra procesos de ganancia y pérdida del agua. Por ejemplo los ríos pueden perder agua al ser parte de esta absorbida a través del suelo, o pueden ganarla cuando la lluvia o la escorrentía de otros ríos o nevados los alimente. En todos y cada uno de los puntos del ciclo, el agua se ve afectada por factores propios de la zona en la que ocurre, como por ejemplo la topografía, la geología y los factores meteorológicos. Todo este movimiento es imprescindible para la vida sobre la superficie terrestre. Desde su aparición, el agua ha sido determinante en la evolución del planeta. En sus diferentes estados, pero sobre todo como líquido, el agua es necesaria para la formación y combinación de los diferentes cuerpos orgánicos e inorgánicos, siendo su existencia la condición necesaria para que aparezca la vida. El agua responde por el 70% de nuestro peso corporal y la necesitamos para funciones básicas de nuestro cuerpo como respirar y lubricar los ojos, entre muchas otras. Las plantas la necesitan para producir su alimento y crecer. Además el agua es por naturaleza un regulador de temperatura en los seres vivos y en toda la biósfera, por su alto poder calórico (su temperatura no cambia tan rápido como la de otros líquidos), su capacidad de desintoxicar nuestros cuerpos y de mantener nuestra temperatura. Las plantas serían incapaces de producir su alimento y de crecer sin el agua. El agua no es totalmente pura en su estado natural Una característica fundamental del agua es que es el disolvente universal 1 ya que puede disolver más sustancias que cualquier otro líquido que exista. Esta última característica explica que todas las aguas naturales, sean de río, de pozo, de mar, de manantiales, etc., contengan sustancias disueltas como minerales, sales y gases. Al respecto, debemos señalar que la presencia de minerales y metales (pesados, como el cobre, hierro, zinc, molibdeno, etc.- o livianos, como el aluminio, sodio, magnesio, litio, etc.) en los cuerpos de agua está íntimamente relacionada con la interacción que el agua tiene con los suelos que contienen dichos metales. Así, por ejemplo, el agua de lluvia o la de los deshielos de glaciares lava suelos y rocas, transportando con ella los minerales y metales que estas rocas contienen. Por tal motivo, se afirma que el agua natural 2 tiene, generalmente, un gran número de impurezas (y a diverso nivel de concentración y cantidad), que son propias de su ciclo natural 3 . El agua pura no posee color, olor ni sabor. Pero como ya dijimos, en el medio natural el agua dista mucho de ser pura y presenta propiedades específicas que pueden ser detectadas por los sentidos. Estas propiedades se denominan propiedades organolépticas y afectan al gusto, al olor, al aspecto y al tacto, distinguiéndose: temperatura, sabor, olor, color y turbidez. Por esta razón es que los parámetros más comúnmente utilizados para establecer la calidad de las aguas son los siguientes: oxígeno disuelto, PH, sólidos en suspensión, DBO, fósforo, nitratos, nitritos, amonio, amoniaco, compuestos fenólicos, cloro residual, zinc total, cobre, entre otros. Perú, país con recursos mineros El Perú es reconocido como un país con un alto potencial minero, debido principalmente a la presencia de la cordillera de los Andes, cuya cadena de cerros y montañas alberga en su interior diversos recursos mineros.
1
Es el líquido que más sustancias disuelve, por su característica di-polar (el átomo de oxígeno está cargado de manera negativa y los átomos de hidrógeno de manera positiva), lo que permite atraer átomos de cargas contrarias y adherirse a estas.
2
Wetzel, Robert G. 2001; Limnology, Lake and River Ecosystems, Third Edition, Elsevier Academic Press; Chptrs. 10-14, 21, 26. / Van der Leeden, Fritz; Fred L. Troise; David Keith Todd; 1990; The Water Encyclopedia, Second Edition, Lewis Publishers; Chapter 6, Table 6-2, p. 419 / Allan, J. David; María M. Castillo; Stream Ecology, Structure and Function of Running Waters, Second Edition, Springer; Chapter 4, pp. 57-74 / www.water.ncsu.edu/watershedss/info/hmetals.html 3
http://www.bonsaimenorca.com/articulos/fundamentos_de_la_quimica_del_agua/
Por otro lado, nuestra geografía cuenta con una gran variedad de nevados, lagunas y ríos, tanto superficiales como subterráneos. Estas fuentes de agua coexisten con estas formaciones montañosas que contienen a dichos minerales (los ríos atraviesan dichas montañas y las lagunas y los nevados se alojan en ellas). Como se indicó anteriormente, al ser el agua un potente disolvente, esta se mezcla con los minerales y otras sustancias. En el caso de los acuíferos y depósitos subterráneos de agua, estos tienen relación directa con el agua que se filtra de la superficie (por entre las rocas) y son abastecidos según la permeabilidad del terreno, al mismo tiempo que dependen de las características de las rocas que los rodean (espesor, textura, estructura). Por tal motivo, en algunas zonas el agua puede presentar minerales dentro de sus componentes químicos. Ejemplos de estas aguas mineralizadas, presentes en la naturaleza y sin intervención directa del hombre, son los baños termales, que simplemente son afloramientos de aguas calientes con minerales que se presentan en distintos lugares del mundo. En el Perú tenemos entre los más comunes a las aguas sulfurosas (azufre) y ferrosas (hierro), afloramientos que cuentan con propiedades curativas asociadas especialmente con dolencias en articulaciones y huesos (reumatismo o artritis). Estas aguas termales son un atractivo turístico altamente demandado como es el caso de la zona de Churin o los denominados Baños del Inca en Cajamarca.