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Greentology edición no 47 marzo 2026

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WEN MÉXICO PÁG.62 +

AMENEER Y LA ECONOMÍA CIRCULAR

PÁG.52

MARTHA HERRERA

MARTHA HERRERA, LA ARQUITECTA DE LA INCLUSIÓN SOSTENIBLE

Queridos lectores de Greentology,

La edición de marzo de Greentology llega con una portada que captura el pulso de la transformación estructural: Martha Herrera, secretaria de Igualdad e Inclusión del gobierno de Nuevo León, ilumina nuestra tapa como símbolo de un liderazgo que integra equidad de género con sostenibilidad práctica.

Este mes coincide con el Día Internacional de la Mujer, cuya efeméride en 2026 bajo el lema de la ONU “Derechos, justicia, acción: para todas las mujeres y niñas” nos interpela a ir más allá de conmemoraciones simbólicas. En el ámbito de la sostenibilidad, energía y economía circular, ligar esta fecha al liderazgo femenino significa reconocer que las brechas de género no son accesorios, sino barreras estructurales que frenan la transición verde.

Martha Herrera, en exclusiva para Greentology, desmonta la dicotomía entre lo social y lo económico. Su gestión en el Gabinete de Igualdad enfatiza que la inclusión no es costo, sino inversión en competitividad: políticas transversales que fortalecen sistemas de cuidados y posicionan la equidad como palanca para resiliencia climática. En Nuevo León, epicentro industrial, esto se traduce en articular desarrollo con derechos humanos, demostrando que ignorar desigualdades perpetúa vulnerabilidades ante crisis ambientales.

La entrevista revela su llamado a un “liderazgo con alma”: técnica aliada a sensibilidad, datos con propósito humano. En sostenibilidad, esto implica reconfigurar poderes para priorizar dignidad sobre eficiencia ciega. Herrera vincula cambio climático con brechas de género —mujeres como cuidadoras asumen cargas desproporcionadas en emergencias—, urgiendo transiciones justas donde la justicia ambiental sea inseparable de la social.

Abrir espacios para mujeres en sostenibilidad, energía y circularidad no es cuota, sino necesidad estratégica. Su visión en CEMEX y ONU impulsó comunidades sostenibles y ODS; probando que integrar perspectivas femeninas acelera innovación en cadenas circulares inclusivas. Hoy, en servicio público, aboga por economía circular que genere autonomía económica para marginados, transformando precariedad en movilidad social mediante capacitación y acceso equitativo.

En Greentology, esta portada no celebra héroes aislados, sino un modelo replicable: liderazgo que entrelaza equidad con circularidad para sistemas productivos resilientes. El Día de la Mujer nos recuerda que, sin más mujeres en mesas de decisión energética —donde impulsan resiliencia ante clima y desigualdades—, la Agenda 2030 quedará incompleta.

FOUNDER

DONDE LA SOSTENIBILIDAD TAMBIÉN ES IGUALDAD

Estimados lectores,

Marzo es un mes que invita a reflexionar. No solo por la agenda ambiental que continúa marcando el rumbo del desarrollo global, sino también por la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, una fecha que recuerda que los desafíos de la sostenibilidad no pueden separarse de las discusiones sobre igualdad, justicia y participación. En Greentology, creemos que hablar de economía circular, transición energética o innovación ambiental implica también preguntarnos quiénes están construyendo ese futuro y qué tan incluyentes son los espacios donde se toman las decisiones.

La portada de esta edición coloca esa conversación en el centro. Martha Herrera, secretaria de Igualdad e Inclusión del Gobierno de Nuevo León, comparte con Greentology su visión sobre el papel que juega la política social en la construcción de un desarrollo verdaderamente sostenible.

En la entrevista, Herrera aborda un punto clave: el desafío no es únicamente que más mujeres lleguen a los espacios de decisión, sino que esos espacios transformen su lógica de funcionamiento. La sostenibilidad, desde esta perspectiva, no puede entenderse únicamente como un objetivo ambiental o productivo. Implica reconocer que las brechas sociales, los sistemas de cuidado y las oportunidades económicas forman parte de la misma ecuación que define el desarrollo.

La edición también abre espacio a un análisis necesario sobre las desigualdades que persisten dentro de sectores estratégicos. En colaboración con Women’s Energy Network México, Yeri Gisela Castillo Bautista, CEO de Smart Fiscal Solutions, examina las brechas de género y salariales en el sector energético mexicano, subrayando cómo las mujeres continúan enfrentando barreras estructurales a pesar de los avances legales en materia de derechos e igualdad.

Más allá de los grandes debates estructurales, esta edición también explora cómo la sostenibilidad se refleja en la vida cotidiana y en las dinámicas laborales. El especialista Gerardo Tenahua propone repensar el bienestar en los espacios de trabajo a través del fitness corporativo, recordando que la salud física y mental de las personas también forma parte de una visión integral de sostenibilidad.

En paralelo, abordamos dos temas que reflejan la amplitud de esta agenda. Por un lado, el desafío ambiental asociado al crecimiento de los centros de datos y la necesidad de integrar criterios de eficiencia energética y reducción de emisiones en la infraestructura digital. Por otro, la importancia de la conservación de la biodiversidad, destacando acciones impulsadas por Grupo Bimbo en colaboración con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales para la protección del oso negro, una especie emblemática en los ecosistemas del norte de México.

La sostenibilidad no puede construirse desde una sola perspectiva. Integrar más mujeres en áreas como energía, economía circular, ciencia y liderazgo público no es solo una cuestión de equidad, sino una condición para ampliar las soluciones frente a los desafíos ambientales y sociales de nuestro tiempo. Porque el futuro sostenible que buscamos no dependerá únicamente de nuevas tecnologías o modelos productivos, sino de nuestra capacidad para construir sistemas más incluyentes, resilientes y humanos.

Greentology®️ Número 47 Marzo 2026. Es una publicación mensual de Smart Media Group. Editada y publicada por Smart Media Group Connecting Brands SA de CV®️. Oficinas Generales: Tuxpan 57, Col Roma Sur, Alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México. C.P. 06760. Teléfono: +52 (55) 2870 3374. greentology.life contacto@smartmediagroup.lat. Editor responsable: Rosa Arlene Muñoz Vilchis. Certificado de Reserva de Derechos al Uso Exclusivo número 04-2022-070111205200-102 de fecha 1 de julio de 2022 otorgado por el Instituto Nacional del Derecho de Autor, ISSN: en trámite el Instituto Nacional del Derecho de Autor, Licitud de Título y Contenido: en trámite ante la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría de Gobernación, permiso SEPOMEX: en trámite. Productos y Servicios Técnicos Hernández, S.A. de C.V. RFC: PST090722N98. Dirección fiscal: Morelos no. 48 Col. Peñón de los Baños, Alcaldía Venustiano Carranza. C.P. 15520, México, CDMX. Estas edición se terminó de imprimir el 18 de marzo de 2026, con un tiraje de 150 ejemplares.

Jessyca Cervantes PRESIDENTA Y CEO

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VENTAS

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06

El triunfo de lo orgánico: Rentabilidad y sostenibilidad sin capital externo

Traemos la selección mensual de contenidos de Lid Editorial Mexicana.

10

La farsa de la soberanía energética

Aranzazú Zacarías de Sostenibilidad Activa nos explica que, lo que se llama soberanía en realidad es postergación para México, ya que tardará muchos años en dejar de depender del exterior.

14

Fitness Físico y Mental, la Nueva Ventaja Competitiva Empresarial

El fitness físico y mental de cada integrante no es un tema de bienestar aislado, es una palanca de productividad, resiliencia y sostenibilidad organizacional, señala el especialista Gerardo Tenahua.

22

Servicios energéticos y desigualdad: la transición que también es social

Oscar Sánchez Santillán, Doctor en Ingeniería en Energía del Instituto de Energías Renovables de la UNAM, escribe sobre el trilema energético, los conflictos que surgen cuando se busca asegurar el suministro de energía en los países, proveer acceso universal a servicios energéticos y promover la protección del medio ambiente.

En Portada

EN PORTADA 34

Martha Herrera: Sostenibilidad con Justicia Social

Desde el servicio público en Nuevo León, Martha Herrera impulsa un modelo que articula competitividad, justicia social y sostenibilidad. Su apuesta: un “liderazgo con alma” que coloque la igualdad y los cuidados en el centro del desarrollo.

GreenHR

Conservación

28

Huellas de Coexistencia: El Imperativo Ético y Ambiental en la Protección del Oso Negro Mexicano

Grupo Bimbo y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT)

rubricaron un acuerdo conjunto para ejecutar iniciativas enfocadas en la protección, vigilancia y difusión educativa sobre el oso negro mexicano.

Circular Economy

52

La economía circular en México frente a la política energética: lineamientos para una agenda de transformación coherente

El especialista en derecho energético, regulación y derecho corporativo, Fernando Ortiz Jurado, escribe sobre la Ley General de Economía Circular y sus posibles alcances en la política energética mexicana.

58

42

La convergencia improbable: energía, data centers y Fintech

Miguel Tovar, director general de Sociedad Plural, señala que el país se halla en una transformación estructural: el crecimiento del ecosistema fintech, la expansión de los data centers y el tránsito energético hacia renovables.

EcoGTourism

Reutilización y reciclaje: la economía “circular” también es un negocio creativo

Yanelly Reyes, directora de Comunidades de Cricut, Yanelly Reyes, afirma que el verdadero cambio va más allá del simple reciclaje: se trata de diseñar con estrategia para reutilizar y generar ingresos a partir de lo que tradicionalmente se desperdiciaba.

48

El desafío térmico de la IA en los centros de datos

José Alberto Llavot de Schneider Electric, habla sobre el enfriamiento líquido a escala y la ecuación de la sostenibilidad en data centers.

WomenInSustainability

62

Género y salario en el sector energía… Yeri Gisela Castillo Bautista, CEO Smart Fiscal Solutions, analiza la desigualdad de género y salarial en el sector energético mexicano, destacando cómo las mujeres enfrentan discriminación desde el nacimiento pese a los derechos constitucionales. SciFiTology

68

Desde el mar hasta el cielo: Greenpeace llama a proteger el océano desde Acapulco

Viridiana Lázaro, Campañista de Greenpeace, habla sobre Acapulco, un motor económico vital y el hogar de más de un millón de personas.

72 CARTA AL EDITOR

EL TRIUNFO DE LO ORGÁNICO:

RENTABILIDAD Y SOSTENIBILIDAD SIN CAPITAL EXTERNO

Editorial:

En el ecosistema empresarial contemporáneo, la narrativa dominante parece dictar que el éxito es sinónimo de rondas de inversión multimillonarias, unicornios tecnológicos y crecimientos exponenciales a cualquier costo; sin embargo, esta tendencia ha oscurecido una verdad fundamental de la economía: la sostenibilidad real nace de la salud orgánica. Una nueva obra analiza cómo el emprendimiento, basado en el flujo de caja, la gestión humana y la paciencia estratégica, no solo es una alternativa viable, sino el camino más robusto para construir empresas que perduren y generen valor real en la sociedad.

El texto comienza cuestionando con severidad la denominada "cultura de la startup" que ha popularizado la creación de negocios a través de constantes rondas de capital, advirtiendo que, aunque nombres como Google o Facebook dominan el imaginario colectivo, la realidad estadística muestra que la gran mayoría de estos proyectos no prosperan.

La obsesión por los resultados inmediatos y la validación externa lleva a los emprendedores a una trampa de percepción donde suelen sobreestimar lo que pueden lograr en un solo año, mientras subestiman peligrosamente el poder transformador de una década de trabajo constante y disciplinado.

Explorar a economía verde y sostenible requiere una mentalidad distinta, una que abrace el crecimiento orgánico no como una limitación, sino como una ventaja competitiva. En esta nueva publicación, Crece sin inversionistas de Javier García Iza, comparte que emprender no debe limitarse a la búsqueda frenética de capital de riesgo, sino que puede y debe centrarse en la construcción de negocios sólidos que crecen al ritmo de sus propias ventas, permitiendo que la organización desarrolle raíces profundas antes de intentar alcanzar escalas que su estructura no puede soportar.

Esta paciencia estratégica se convierte en el pilar que sostiene la máxima de "hacerle caso al dinero", donde los ingresos no son simplemente una cifra contable vacía, sino la validación tangible de que la empresa está creando valor real para el mercado.

El concepto de bootstrapping, o iniciar y crecer con recursos propios, se presenta como la estrategia más honesta y rigurosa de validación, ya que cuando una empresa depende exclusivamente de sus ventas para operar, se ve obligada por instinto de supervivencia a ser eficiente, a escuchar profundamente a sus clientes y a ajustar su modelo de negocio con una agilidad que las empresas inundadas de capital externo a menudo pierden.

El flujo de efectivo se convierte así en la savia vital de la organización, permitiendo casos prácticos donde los emprendedores financian su propia expansión mediante preventas o el uso inteligente de arrendamientos financieros, lo que les permite adquirir maquinaria y tecnología sin diluir su propiedad ni ceder el control estratégico a terceros.

Contrario a la creencia popular de que toda deuda es un lastre, se introduce el concepto de "deuda sana" como una herramienta de crecimiento poderosa cuando se maneja bajo un apalancamiento financiero calculado. En economías marcadas por la inflación, la deuda bancaria bien administrada tiende a depreciarse con el tiempo en términos reales, mientras que los ingresos de una empresa bien posicionada suelen subir a la par de los precios generales del mercado.

Al utilizar un riesgo controlado, una empresa orgánica puede elevar su Retorno sobre el Capital (ROE) de manera significativa, atrayendo el interés de los bancos no por la disrupción de su idea, sino por la solidez de su flujo de caja y una reputación impecable construida sobre la transparencia.

Sin embargo, ninguna empresa logra este desarrollo si su capital humano permanece estancado, por lo que la gestión

del talento debe trascender la visión tradicional para transformar la percepción de los colaboradores de un "costo operativo" a un "centro de utilidad" capaz de generar innovación.

La cultura organizacional deja de ser un accesorio estético para convertirse en la base de la resiliencia, utilizando la metáfora de la "rueda de inercia": un sistema que al principio requiere un esfuerzo monumental para comenzar a girar, pero que una vez establecido, genera un impulso tal que la consistencia y la calidad permiten enfrentar crisis con una resistencia superior.

Para alimentar este impulso, es vital fomentar una mentalidad de crecimiento que valore el proceso de aprendizaje por encima del resultado estático, colocando los sistemas sobre las personas para evitar que el caos operativo devore la estrategia a largo plazo.

Este enfoque se complementa con un liderazgo basado en el "amor y la exigencia", un entorno que brinda seguridad emocional para experimentar y cometer errores, pero que desafía constantemente a los individuos a alcanzar su máximo potencial. En un giro refrescante para los textos de gestión financiera, se defiende la felicidad de los empleados como una necesidad estratégica y no como un lujo romántico; un ambiente laboral positivo reduce la rotación y mejora drásticamente el servicio al cliente, entendiendo que la "sonrisa" en el trabajo es un indicador de salud organizacional.

La verdadera riqueza de una empresa orgánica se mide, por tanto, en su capacidad para mejorar la calidad de vida de su equipo y de su entorno, alineando sus objetivos con un impacto positivo en la comunidad. Incluso la gestión de crisis se aborda como una oportunidad crítica de fidelización, donde una respuesta transparente y rápida ante la incertidumbre puede elevar la satisfacción del cliente a niveles superiores a los previos al conflicto, demostrando que la resiliencia nace de una reserva de confianza acumulada mediante la calidad constante.

Finalmente, al reflexionar sobre el entorno en países con mercados emergentes como México, se identifica un campo fértil para esta innovación orgánica, donde el "sueño mexicano" se define como la posibilidad de prosperar creando empleos y contribuyendo al bienestar colectivo mediante negocios que buscan la permanencia y el legado en lugar de una salida rápida o exit.

El crecimiento orgánico es, en esencia, una filosofía de respeto por el tiempo, por el capital propio, por el cliente y por el colaborador. Al rechazar la presión del crecimiento exponencial artificial, las empresas ganan la libertad de innovar bajo sus propios términos, construyendo ecosistemas económicos más humanos, financieramente sólidos y verdaderamente sostenibles.

La invitación para el empresario moderno es clara y urgente: dejar de buscar al inversionista perfecto para comenzar a construir la empresa perfecta, paso a paso, con la vista puesta en la próxima década y no simplemente en el cierre del próximo trimestre.

LA FARSA DE LA SOBERANÍA ENERGÉTICA

Socia

Soberanía es una palabra poderosa. En el imaginario colectivo remite a control, independencia, capacidad de decidir sin tutelajes externos. Por eso resulta tan eficaz —y tan peligrosa— cuando se usa para justificar políticas energéticas que, lejos de construir autonomía, profundizan dependencias. La llamada soberanía energética, cuando se persigue a través de combustibles fósiles, no es una estrategia de futuro: es una contradicción. Entiendo el argumento que suele esgrimirse: no depender energéticamente de otros países. En abstracto, suena razonable. El problema aparece cuando se hace una lectura más fina. Incluso apostando agresivamente por petróleo y gas, México tardaría años —probablemente décadas— en dejar de depender del exterior, particularmente del gas natural importado de Estados Unidos, que hoy abastece más del 60% de la generación eléctrica nacional. Esa misma apuesta de largo plazo que hoy se hace para sostener los fósiles podría hacerse para construir alternativas menos vulnerables.

Lo que se llama soberanía, en realidad, es postergación.

En su nombre se han retomado decisiones conocidas: la retractación de la prohibición al fracking, pese a sus impactos documentados sobre el agua y el territorio; la expansión de gasoductos que consolidan una matriz fósil; la priorización de infraestructura energética anclada a recursos finitos. El resultado es claro: la matriz energética mexicana sigue dominada por combustibles fósiles, que representan cerca del 87% de la energía primaria del país. Llamar soberanía a esto es tapar el sol con un dedo.

El problema no es solo la disponibilidad futura del recurso. Es algo más profundo. La explotación intensiva de combustibles fósiles no solo agota reservas: debilita las condiciones materiales que sostienen la economía, los territorios y la vida social. Persistir en ese modelo no amplía márgenes de decisión; los reduce. Aquí conviene decirlo sin rodeos: el problema no es la complejidad técnica de la transición —esa es conocida—, sino la deshonestidad con la que se nombra una estrategia que no resuelve la dependencia que dice combatir.

Esa deshonestidad se vuelve evidente cuando se observan los flujos reales de inversión. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) lo documentó con un dato contundente: por cada dólar que el mundo invierte en proteger y restaurar la naturaleza, se destinan alrededor de 30 dólares a actividades que la destruyen. En 2023, más de 7.3 billones de dólares fluyeron hacia sectores perjudiciales para los ecosistemas, frente a apenas 220 mil millones destinados a soluciones basadas en la naturaleza. No es incoherencia: es una elección estructural.

Por eso, hablar de soberanía energética basada en fósiles no es solo un error conceptual; es una hipocresía sistémica. Se invoca la independencia mientras se refuerza un modelo que responde a intereses mayores, poco transparentes y, en muchos casos, externos. Se protege la rentabilidad inmediata, no la viabilidad colectiva.

No se trata de idealizar soluciones ni de negar las limitaciones actuales de las energías renovables. El punto es otro: la soberanía planteada de esta manera es limitativa, no comprehensiva. Reduce el problema a quién controla la extracción hoy, ignorando variables clave como agua, territorio, clima y estabilidad social. Bajo esa lógica, no nos volvemos soberanos; nos volvemos rehenes de un sistema que exige destruir más para sostenerse.

Seguir llamando soberanía a esta ruta es una forma de autoengaño. No porque el problema sea sencillo, sino porque insistir en lo mismo no nos acerca a ninguna independencia real. Solo aplaza una discusión inevitable: cómo construir un sistema energético que no dependa de degradar aquello que lo hace posible.

Mientras no nombremos la farsa, seguiremos celebrando una soberanía que existe solo en el discurso —y pagando sus costos en el largo plazo.

FITNESS FÍSICO Y MENTAL,

LA NUEVA VENTAJA COMPETITIVA EMPRESARIAL

En un entorno empresarial marcado por la alta presión de resultados, la transformación digital y la competencia global, las organizaciones buscan constantemente nuevas ventajas competitivas. Sin embargo, muchas pasan por alto un factor estratégico determinante: el estado físico y mental de su capital humano simplemente pasa desapercibido. Hoy, el fitness físico y mental de cada integrante no es un tema de bienestar aislado, es una palanca de productividad, resiliencia y sostenibilidad organizacional.

Por: Gerardo Tenahua Tenahua Ingeniero

El nuevo enfoque del rendimiento corporativo

Durante años, el rendimiento se asoció exclusivamente con horas trabajadas, indicadores financieros y eficiencia operativa. Sin embargo, las empresas más innovadoras han entendido que el desempeño sostenible depende de tres niveles, los cuales son importantes para lograr el máximo de cada integrante.

• La energía física

• Claridad mental

• Una estabilidad emocional

Sin energía no hay productividad, sin claridad no hay estrategia y sin estabilidad no hay liderazgo. Ahora que lo sabes, ¿qué opinas?

El fitness físico es para tener la suficiente energía para la ejecución

Aquí unos puntos importantes en donde impacta:

• La capacidad de concentración

• Tolerancia al estrés

• Nivel de ausentismo

• Prevención de enfermedades

• Seguridad laboral

En los entornos industriales y operativos donde la precisión y la seguridad son críticas, el agotamiento físico aumenta el riesgo de errores y accidentes. Un colaborador con buena condición física mantiene mayor atención y resistencia durante la jornada laboral.

Además, existen estudios internacionales que han demostrado que los programas corporativos de actividad física reducen significativamente el ausentismo y mejoran la productividad por colaborador.

El fitness mental, la fortaleza del liderazgo moderno.

Si el cuerpo es la energía, entonces la mente es la dirección.

El fitness mental implica los siguientes puntos:

• El manejo efectivo del estrés

• La capacidad de adaptación al cambio

• Buena toma de decisiones bajo presión

• Una inteligencia emocional

• Una resiliencia organizacional que ayuda a recuperarse rápidamente

Dos soluciones.

Un mismo objetivo: CONECTARTE CON

LOS TUYOS.

SEND – Envía dinero desde EE.UU. Envía remesas a México de forma simple y segura, desde tu celular, con tarjeta de débito o efectivo.

ASK – Pide dinero desde México Solicita dinero a tus familiares o amigos en EE.UU. y recíbelo al instante en tu cuenta o tarjeta.

Bit Send opera a través de Leap Financial Inc., socio del programa bancario de Cross River Bank, miembro de la FDIC.

En tiempos de fuerte incertidumbre económica y transformación tecnológica, la estabilidad mental de los líderes impacta directamente en el clima organizacional, por lo que se requiere un liderazgo con fortaleza mental el cual ayuda con lo siguiente:

• Reducir los conflictos internos

• Mejora la comunicación entre procesos

• Generar confianza

• Incrementa la cohesión de equipos

Es por ello por lo que, hoy más que nunca la salud mental dejó de ser un tema privado; hoy es un factor estratégico empresarial, por lo que si eres un CEO o lideras una empresa, debes realizar un diagnóstico que te permita saber cómo están física y mentalmente.

Un impacto directo en la cultura organizacional

Hoy, algunas empresas globales como Google y Microsoft han integrado programas de bienestar integral no como beneficio adicional, sino como parte de su estrategia de alto rendimiento de cada uno de sus colaboradores.

Te preguntarás ¿por qué?

Simplemente porque han entendido que los equipos energizados innovan más, que los equipos equilibrados colaboran mejor y que los equipos saludables sostienen resultados en el tiempo.

Por lo que, el bienestar corporativo no es gasto como algunos empresarios lo ven, más bien es una inversión en competitividad.

Beneficios empresariales que se pueden medir

El implementar estrategias de fitness físico y mental puede generar:

• Disminución del ausentismo

• Reducción de rotación de personal

• Mayor compromiso laboral

• Incremento en productividad

• Mejor clima organizacional

• Mayor atracción de talento

En sectores industriales, además, impacta directamente en la seguridad operativa y la reducción de incidentes.

Estrategias Empresariales Prácticas: las organizaciones pueden comenzar con acciones pequeñas y concretas

Cultura de pausas activas: breves espacios de movimiento durante la jornada ayudan a reducir el estrés.

Programas de actividad física corporativa: convenios con gimnasios o rutinas internas.

Formación en gestión del estrés: capacitación en inteligencia emocional y liderazgo consciente.

Políticas de desconexión digital: tener prevención del agotamiento por hiperconectividad.

Liderazgo ejemplar: los directivos deben modelar hábitos saludables, el ejemplo dice más que mil palabras, por lo que el cambio cultural comienza desde la alta dirección.

Invertir en fitness físico y mental sin duda retribuye en tener:

• Productividad sostenida

• Menor costo médico o menor pago al seguro social

• Mayor estabilidad organizacional

• Mejores resultados financieros a largo plazo

Las empresas que entienden esto no solo cuidan a su gente, sino que fortalecen su modelo de negocio.

El futuro empresarial no pertenece únicamente a las organizaciones más tecnológicas, sino a las más sostenibles en energía humana.

En un mercado donde el talento es la ventaja competitiva, la verdadera pregunta no es si podemos invertir en bienestar, sino si podemos permitirnos no hacerlo… ¿te atreves?

SERVICIOS ENERGÉTICOS Y DESIGUALDAD:

LA TRANSICIÓN QUE TAMBIÉN ES SOCIAL

¿Qué es la energía? Como concepto, es difícil definirla de una manera satisfactoria. Sin embargo, la importancia que tiene para las sociedades alrededor del mundo es evidente. En este sentido, la manera en que las personas se benefician de la energía es mediante los servicios energéticos. Estos incluyen, entre otros, cocinado y conservación de alimentos, iluminación, enfriamiento y calentamiento de espacios, movilidad, entretenimiento, higiene y educación.

Para que puedan existir servicios energéticos en los hogares y en las ciudades, se requieren complejos sistemas energéticos en donde la energía se genera, se distribuye, se almacena y se consume, frecuentemente pasando por distintas transformaciones. Sin embargo, los sistemas energéticos actuales no son suficientes para suministrar servicios energéticos a todas las personas. Probablemente la mayoría de la gente está acostumbrada a presionar un interruptor para prender la luz o a girar una llave para tener agua caliente prácticamente al instante. Sin embargo, alrededor del mundo y en el país, muchas personas no cuentan con un suministro de energía confiable y constante.

Por otro lado, entre y dentro de los países hay una gran inequidad en el acceso a la energía: en el mundo, el 10% de los hogares con mayores ingresos utilizan el 47% de la energía global, mientras que el 50% de los hogares con menos recursos consumen solo el 13% . Esto significa que hay personas y comunidades que pueden tener una temperatura agradable en sus hogares y que pueden utilizar una gran variedad de aparatos eléctricos; mientras que otras no pueden conservar alimentos por más de unas horas o están expuestos a riesgos por el tipo de conexión a la red eléctrica.

Por: Oscar Sánchez Santillán Doctor en Ingeniería en Energía, Instituto de Energías Renovables de la UNAM.

La desigualdad energética no es sólo tener o no acceso a la electricidad o el gas, también se trata de poder pagar por los servicios y que estos sean seguros y confiables, y que sean los adecuados para atender las necesidades energéticas y las capacidades de las personas. Desafortunadamente, hay una brecha importante entre los sistemas energéticos existentes y los deseados. Gobiernos, academia, empresas y sociedad civil alrededor del mundo están buscando incrementar el acceso a servicios energéticos, tanto para fines productivos como domésticos. Esto no es una tarea sencilla, ya que los sistemas energéticos están formados por una infraestructura interconectada enorme que incluye recursos, tecnología, políticas públicas y, frecuentemente omitidos, aspectos sociales para producir, distribuir, almacenar y consumir la energía.

Entre los muchos obstáculos que hay que sortear para tener servicios energéticos apropiados, existe un grupo, constituido por tres componentes interactuando entre sí, que dificulta implementar los cambios que se requieren en el sector energético. Este grupo incluye la seguridad del suministro energético, la equidad (incluyendo acceso y asequibilidad) y la sostenibilidad ambiental, y se le conoce como el trilema energético.

El trilema energético se refiere a los conflictos que surgen cuando se busca asegurar el suministro de energía en los países, proveer acceso universal a servicios energéticos y promover la protección del medio ambiente (Gunningham, 2013). Es decir que los instrumentos que se utilizan para alcanzar metas relacionadas con estos tres temas, en ocasiones compiten entre ellos. Por ejemplo, una inversión que busque asegurar el suministro de electricidad estable puede provocar que se incrementen las tarifas eléctricas domésticas y algunos hogares tengan que reducir su consumo.

También puede darse el caso de que instalar una nueva planta de energía para suministrar servicios energéticos a más personas, genere impactos sociales y ambientales significativos. Otro punto importante es que generalmente las soluciones para abordar el trilema energético se han realizado con un enfoque técnico, dejando de lado cuestiones sociales y culturales.

Atender el trilema energético y desarrollar los sistemas energéticos globales requiere que se tomen en cuenta a las personas que utilizan o necesitan el acceso a los servicios energéticos. Asegurar acceso a servicios energéticos es uno de los retos más importantes a los que el mundo se enfrenta actualmente. En el libro Energía y sociedad: Una perspectiva crítica (Bridge et al., 2018), los autores afirman que no se puede entender completamente la organización de los sistemas energéticos sin entender la organización de la sociedad, y viceversa.

Ver los retos energéticos con una perspectiva social implica que las políticas y los proyectos incluyan aspectos de participación y aceptación social. También es importante que el diseño de las tarifas de electricidad, gas y otros energéticos tomen en cuenta las necesidades sociales y no solo elementos de mercado, y que se reconozca y se atienda a hogares vulnerables.

La propiedad y la gestión de sistemas energéticos requieren apertura a otro tipo de modelos que complementen los actuales, como cooperativas energéticas, esquemas comunitarios y formación de prosumidores. Una visión social también implica que los proyectos energéticos incluyan una evaluación de impactos distributivos que identifiquen quién se beneficia y quién carga con los costos monetarios, ambientales y sociales.

Es claro que se requiere diseñar sistemas energéticos que sean socialmente responsables, y que suministren energía segura, asequible y sostenible ambientalmente de manera que promuevan la justicia social. Esto requiere modelos diversos de propiedad y gobernanza que respondan a las necesidades de los consumidores energéticos, y que sean capaces de velar por una mayor inclusión y participación ciudadana en la toma de decisiones sobre los futuros energéticos.

Se requiere también una autoevaluación reflexiva de la influencia que las prácticas sociales, las instituciones y las estructuras de la sociedad tienen sobre los servicios energéticos.

Referencias

Bridge, G., Barr, S., Bouzarovski, S., Bradshaw, M., Brown, E., Bulkeley, H., & Walker, G. (2018). Energy and society: A critical perspective. Routledge. Gunningham, N. (2013). Managing the energy trilemma: The case of Indonesia. Energy Policy, 54, 184-193.

Wang, Y., Guan, Y., Shan, Y., Li, R., Kikstra, J. S., Liu, Y., & Hubacek, K. (2025). Global energy inequality across energy types, expenditure groups, and consumption items. Nexus, 2(3).

Oscar Sánchez Santillán es Doctor en Ingeniería en Energía, Instituto de Energías Renovables de la UNAM. Sus áreas de investigación incluyen Pobreza Energética, Sustentabilidad, Mercados Energéticos, Literacidad Energética y Energías Renovables. Actualmente se encuentra realizando una estancia postdoctoral en el Instituto de Energías Renovables de la UNAM.

HUELLAS DE COEXISTENCIA:

EL IMPERATIVO ÉTICO Y AMBIENTAL EN LA PROTECCIÓN DEL OSO NEGRO MEXICANO

La relación entre la identidad corporativa y la responsabilidad ambiental ha evolucionado de ser una mera estrategia de relaciones públicas a convertirse en un pilar fundamental de la supervivencia ecológica en el siglo XXI

Por: Juan Carlos Chávez

Grupo Bimbo y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) rubricaron un acuerdo conjunto para ejecutar iniciativas enfocadas en la protección, vigilancia y difusión educativa sobre el oso negro mexicano (Ursus americanus eremicus).

El reciente acuerdo entre Grupo Bimbo, la empresa líder en la industria de la panificación a nivel global, y la SEMARNAT, representa un hito no solo por su alcance técnico, sino por el profundo simbolismo que encierra. Al centrar sus esfuerzos en la conservación del oso negro mexicano (Ursus americanus eremicus), ambas entidades están enviando un mensaje claro: la biodiversidad de México es un patrimonio que requiere de la acción concertada de todos los sectores de la sociedad.

Desde su fundación, Grupo Bimbo ha integrado en su imagen corporativa la figura de un osito icónico, forjando un vínculo emocional duradero con múltiples generaciones de clientes. Ahora, ese lazo simbólico evoluciona más allá de la publicidad para materializarse en un programa concreto que promueve la protección real de su equivalente silvestre.

El oso negro mexicano es una especie emblemática y vulnerable, y su protección es ahora el núcleo de una alianza estratégica que articula ciencia, educación y colaboración multisectorial.

Pacto por la Vida Silvestre

En el marco de la celebración del Día Mundial de la Vida Silvestre, la firma de este convenio de colaboración establece un marco de acción para implementar medidas de conservación, monitoreo y educación ambiental vinculadas específicamente a esta especie.

El proyecto, titulado de manera sugerente “Del conflicto a la coexistencia: salvaguardando corredores de vida silvestre en México para el desarrollo sustentable”, busca cambiar el paradigma de cómo los seres humanos interactuamos con las grandes especies depredadoras que comparten nuestro territorio.

Cabe recordar que, la relevancia de este esfuerzo fue subrayada por la titular de SEMARNAT, Alicia Bárcena, quien durante la apertura del Museo Interactivo Bimbo (MiBIMBO), expresó su reconocimiento a la iniciativa privada: “Agradezco a Grupo Bimbo porque están comprometidos con esta causa del cuidado del oso negro. Es un proyecto de gran importancia, ya que se trata de una especie en peligro de extinción. Lo que tenemos que hacer juntos es cambiar la percepción que existe sobre el oso negro. Les agradezco muchísimo porque sé que están comprometidos con la causa; necesitamos más empresas como Bimbo y su conciencia ambiental”.

Estas palabras no solo validan el compromiso de la empresa, sino que ponen de relieve una necesidad urgente: cambiar la percepción social sobre el oso negro. En muchas comunidades, la presencia de estos animales es vista como una amenaza, lo que a menudo deriva en conflictos que terminan con la pérdida de ejemplares. La visión de la SEMARNAT y Bimbo es transformar ese miedo en una coexistencia basada en el respeto y el conocimiento mutuo.

El Programa Huellas: Una Estrategia Integral

Este convenio inaugura una fase fundamental del Programa Huellas, liderado por el Museo Interactivo Bimbo (MiBIMBO), que va más allá de acciones puntuales al integrar una red colaborativa con universidades, ONG locales y globales, así como entidades gubernamentales. Su potencia radica en un enfoque multifacético que une investigación científica, pedagogía ambiental y ejecución práctica para maximizar el impacto en la conservación.

Las acciones del Programa Huellas priorizarán Nuevo León, Coahuila y Sonora, hábitats principales del oso negro en territorio nacional, pero también epicentros de conflictos humanos. En estas áreas, las manadas sufren presiones extremas por el crecimiento citadino y las alteraciones climáticas, que modifican sus recursos alimenticios y corredores ecológicos tradicionales. Para enfrentar estos desafíos, el programa ha definido líneas de acción sumamente ambiciosas y necesarias:

Rescate y translocación: El manejo directo de ejemplares en riesgo es vital para asegurar que los encuentros accidentales con humanos no terminen en tragedia para el animal.

Restauración de ecosistemas: No basta con proteger al oso; es imperativo recuperar ecosistemas completos para restaurar el equilibrio de la biodiversidad que permite su subsistencia.

Ampliación de hábitats: La conservación y el crecimiento de las áreas naturales protegidas aseguran que los corredores biológicos permanezcan funcionales.

Educación comunitaria: La implementación de programas de concientización en las comunidades donde la vida humana se cruza con la del oso negro es la única vía para garantizar una solución de largo plazo.

Investigación científica: El apoyo al monitoreo y al estudio del comportamiento del oso negro mexicano permite que las decisiones de conservación se tomen basadas en evidencia sólida.

Archivo de la Reserva Natural Pichinque

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La Educación como motor de Cambio

Uno de los componentes más innovadores de esta alianza es el papel que juega el Museio Interactivo Bimbo (MiBIMBO) como epicentro de la estrategia educativa. La conservación no puede ocurrir en el vacío; requiere de una ciudadanía informada y sensible a la pérdida de biodiversidad. En este sentido, la Directora de MiBIMBO, Karina Fogel, enfatiza la importancia de la colaboración y la conciencia pública:

“La firma de este convenio con SEMARNAT representa un paso fundamental dentro de una iniciativa más amplia que articula ciencia, educación y colaboración entre distintos sectores para proteger al oso negro y promover una cultura de coexistencia. Este es un esfuerzo que solo es posible gracias al trabajo conjunto de aliados comprometidos con la conservación. Desde el Museo Interactivo Bimbo queremos que cada visitante entienda que la protección de nuestra biodiversidad también se construye desde la conciencia y la participación”.

La visión de Fogel resalta que el museo no es solo un espacio de exhibición, sino un agente de cambio que busca empoderar al visitante. Al integrar la conservación del oso negro en la experiencia museográfica, se logra que el público general, y especialmente las nuevas generaciones, se sientan partícipes de una misión colectiva.

Sostenibilidad y Financiamiento Creativo

Lo que resalta en el Programa Huellas es su esquema de financiamiento autónomo, que contrasta con la precariedad habitual de fondos conservacionistas atados a donativos impredecibles. Grupo Bimbo canaliza una porción de los boletos vendidos en MiBIMBO directamente al proyecto, transformando cada entrada al museo en un apoyo directo y medible para salvaguardar la fauna silvestre mexicana.

Este enfoque empresarial responsable garantiza recursos estables para estudios científicos, intervenciones de

rescate y campañas pedagógicas, facilitando estrategias a futuro. Demuestra cómo las compañías pueden incorporar la defensa ambiental en su modelo operativo cotidiano, generando un círculo positivo que fusiona entretenimiento, aprendizaje y preservación natural.

Hacia un futuro de coexistencia

La rúbrica de este convenio trasciende lo burocrático para reafirmar el vínculo profundo de Grupo Bimbo con el país y quienes lo habitarán mañana. En una nación que alberga un tesoro biológico incomparable, pero padece alta exposición al calentamiento global, las uniones entre iniciativa privada y Estado emergen como la ruta indispensable contra la emergencia ecológica.

El oso negro mexicano, guardián majestuoso de las sierras norteñas, encarna la fortaleza de nuestro ecosistema. No obstante, su permanencia pende de nuestra habilidad para convivir equitativamente en el territorio y sus dádivas.

A través del Programa Huellas, Bimbo y SEMARNAT van más allá de rescatar una especie: gestan respuestas que fomentan la convivencia armónica y el avance ecológico. Esta sinergia prueba que la determinación gubernamental, unida a la ética empresarial y datos rigurosos, abre senderos donde el crecimiento humano se alinea con la vitalidad natural, no la contradice.

De este modo, salvaguardar al oso negro mediante esta coalición estratégica nos recuerda que la esencia nacional se teje con su patrimonio vivo. Urge que otras firmas emulen a Bimbo, adoptando el rol de custodios de la diversidad y reconociendo que el triunfo corporativo solo es auténtico si eleva el equilibrio de toda la vida en estas tierras.

En esencia, el Programa Huellas convoca a imprimir huellas constructivas en el planeta, garantizando que las venideras cohortes sigan contemplando al oso negro dominar las cumbres mexicanas.

MARTHA HERRERA SOSTENIBILIDAD CON JUSTICIA SOCIAL

Desde el servicio público en Nuevo León, Martha Herrera impulsa un modelo que articula competitividad, justicia social y sostenibilidad. Su apuesta: un “liderazgo con alma” que coloque la igualdad y los cuidados en el centro del desarrollo

Martha Herrera ha forjado una trayectoria donde la responsabilidad social y la visión estratégica convergen para transformar realidades. Egresada de Relaciones Internacionales por la Universidad de Monterrey, su formación académica se extiende a maestrías en Ciencia Política por la Universidad McGill y en Negocios Multinacionales por la Universidad Adolfo Ibáñez y la Deusto School of Business, además de estudios de posgrado en Stanford e INSEAD.

Su experiencia no es solo teórica; durante años lideró el impacto social global en CEMEX y presidió el Pacto Mundial de las Naciones Unidas en México. Reconocida por Forbes como una de las mentes más sostenibles del país, hoy vuelca toda esa experiencia en el servicio público como titular de la Secretaría de Igualdad e Inclusión de Nuevo León, donde coordina el Gabinete de Igualdad para Todas las Personas.

En el marco del mes de la mujer, Herrera reflexiona sobre lo que implica encabezar esta agenda en un momento clave para la historia de México. Para ella, el liderazgo actual trasciende la ocupación de espacios; se trata de una reconfiguración profunda de las estructuras de poder para poner la vida y la dignidad en el centro.

“Ejercer hoy un liderazgo público desde esta secretaría significa asumir que la igualdad y la inclusión son el corazón del modelo de desarrollo que queremos construir. Durante siglos, las mujeres hemos luchado por estar en la mesa de toma de decisiones. Hoy ocupamos algunos espacios, pero el verdadero desafío no es solo llegar, sino transformar la conversación.

Liderar en este momento histórico exige lo que llamo un liderazgo con alma: uno que combina técnica con sensibilidad, datos con propósito, visión estratégica con cercanía humana. No se trata de gobernar desde el poder, sino desde la coherencia, desde la influencia consciente, desde poner a las personas en el centro de cada decisión. Las mujeres hemos demostrado que la empatía no es debilidad: es inteligencia social. Que escuchar también es gobernar. Que cuidar es una forma de ejercer poder transformador”.

Actualmente la sostenibilidad ambiental y social se entrelazan como pilares del desarrollo global, en donde el liderazgo transformador emerge como herramienta esencial para reconfigurar sistemas económicos y productivos; y especialmente a través de la visión de las mujeres, que han demostrado ser más afines en sectores como la energía renovable y la electromovilidad, se requiere un enfoque inclusivo que integre perspectivas diversas para maximizar el impacto. Este paradigma no solo impulsa la innovación tecnológica, sino que fortalece la resiliencia ante desafíos climáticos y desigualdades persistentes, posicionando a las mujeres en roles estratégicos como catalizadoras de cambio sistémico.

“Hoy, este liderazgo implica reconocer que la desigualdad estructural sigue marcando el destino de millones de personas. Si no intervenimos desde una política pública transversal, seguiremos heredando brechas. Por eso insisto: ‘no es sostenible no ser sostenible’. Mantener sistemas que excluyen a las mujeres o invisibilizan los cuidados pone en riesgo la estabilidad del futuro.

Cuando una mujer llega a un espacio de decisión, no llega sola: llega con la responsabilidad de abrir camino para muchas más. Ese es el liderazgo que practico: uno que combina firmeza y compasión, estructura y transformación, visión de largo plazo y acción concreta”

Autoridad desde la agenda social

A menudo, la política social se percibe como ajena a los indicadores económicos tradicionales. Sin embargo, Herrera sostiene que la autoridad moral y técnica se construye al demostrar que la inclusión es el motor de la competitividad. Su visión integra los derechos humanos no como un accesorio, sino como la base de una economía resiliente y productiva.

“Se construye entendiendo que el desarrollo económico y el desarrollo social no compiten, se potencian. Mi experiencia en el sector privado me enseñó que cuando la dimensión social se integra estratégicamente, los resultados se reflejan no solo en bienestar, sino también en competitividad, resiliencia y crecimiento sostenible. Descubrí que la sostenibilidad no es periférica, es estructural”

Así, en los últimos años, el debate sobre desarrollo económico ha evolucionado hacia una comprensión más amplia de la competitividad, donde la inclusión social deja de ser un componente más y se convierte en un eje estratégico.

En entidades con fuerte dinamismo industrial como Nuevo León, la articulación entre crecimiento económico y bienestar social representa uno de los mayores retos de política pública. Bajo esta lógica, la Secretaría de Igualdad e Inclusión ha buscado posicionar la política social no solo como mecanismo de asistencia, sino como palanca de desarrollo estructural.

“Esa visión la llevé al servicio público, impulsando una política social integral, centrada en las personas, con enfoque de derechos humanos y desarrollo de capacidades. Porque una sociedad que excluye debilita su propia base productiva, mientras que una que amplía oportunidades genera crecimiento más sólido y sostenible.

El modelo Nuevo León combina una política económica fuerte con una política social que pone a las personas y sus derechos en el centro. La inclusión no es un costo: es una inversión en estabilidad y futuro”

Cambio climático y brechas estructurales: una agenda inseparable

En la conversación pública, el cambio climático suele abordarse desde variables ambientales, energéticas o tecnológicas. Sin embargo, sus efectos no se distribuyen de manera uniforme. Las emergencias climáticas impactan con mayor severidad a quienes ya enfrentan condiciones de vulnerabilidad estructural. Para la entrevistada, comprender esta dimensión social es indispensable para diseñar respuestas verdaderamente transformadoras.

En este sentido, Martha Herrera advierte que los fenómenos climáticos extremos, la escasez de recursos y las crisis ambientales no se presentan en un terreno neutro, sino en sociedades marcadas por profundas asimetrías económicas y sociales. Desde su perspectiva, cualquier análisis que omita este contexto corre el riesgo de simplificar un problema que es, en esencia, multidimensional.

“El cambio climático amplifica las desigualdades que ya existen. Las crisis no impactan en vacío: golpean sobre estructuras marcadas por brechas económicas, de género y de poder. Quienes menos han contribuido a la crisis climática son quienes más la padecen: mujeres cuidadoras, comunidades rurales, personas en pobreza o sin acceso a servicios básicos. Por eso, la justicia ambiental y la justicia social son inseparables.

Hablar de sostenibilidad sin hablar de desigualdad es dejar fuera la mitad de la historia. Ambas problemáticas comparten una raíz: sistemas que concentran beneficios y distribuyen desigualmente los riesgos. El feminismo y la sostenibilidad convergen porque ambos cuestionan esas estructuras históricas. No hay transición verde posible si no es también una transición justa”

Bajo esta perspectiva, la crisis climática no es un fenómeno neutral; actúa como un amplificador de las brechas sociales ya existentes. En Nuevo León, la vulnerabilidad ambiental tiene rostros específicos: mujeres, infancias y comunidades rurales que enfrentan el mayor peso de las emergencias. Herrera enfatiza que no existe una transición que sea legítima si no es, al mismo tiempo, una transición.

“La vulnerabilidad climática tiene rostro: tiene rostro de mujer, de infancia, de personas mayores, de comunidades rurales y migrantes. Las mujeres jefas de familia son quienes sostienen la vida cotidiana frente a las crisis: garantizan

Martha Herrerra Secretaria de Igualdad e Inclusión del Estado de Nuevo León

agua, alimentos y cuidados. Cuando ocurre una emergencia, esa carga se multiplica.

Por eso, la sostenibilidad no puede tratarse como un eje aislado. La estamos integrando transversalmente en programas de vivienda, empleo, seguridad alimentaria y, de manera especial, en el Sistema Estatal de Cuidados. Fortalecer el sistema de cuidados también es una política de resiliencia. Una comunidad que cuida es una comunidad que resiste mejor. La cohesión social es la primera línea de defensa ante cualquier crisis.

No puede haber sostenibilidad sin justicia. La sostenibilidad auténtica es una definición ética del desarrollo: implica preguntarnos quién participa en los beneficios del crecimiento y quién asume los costos. Si la transición energética o la innovación verde no incluyen a las mujeres, a las comunidades vulnerables o a los trabajadores informales, estaremos construyendo un futuro desigual.

La congruencia es el punto de partida. No podemos hablar de cuidar el planeta mientras normalizamos exclusiones estructurales. La sostenibilidad integral no solo busca eficiencia, busca dignidad. Sin dignidad humana, ningún desarrollo se sostiene”

Economía circular como palanca de desarrollo

Siguiendo esta lógica, la economía circular emerge como una oportunidad inédita para el crecimiento, la inclusión y hasta la movilidad social. No se trata solo de gestionar residuos o mejorar procesos industriales, sino de rediseñar quién participa en la economía para abrir puertas a grupos históricamente marginados, transformando la precariedad

“La economía circular puede redefinir la manera en que distribuimos oportunidades. Si se diseña con enfoque de inclusión, puede convertirse en una plataforma de autonomía económica, especialmente para mujeres, jóvenes y comunidades marginadas.

Cuando incorporamos cadenas de suministro inclusivas, capacitación técnica, acceso a crédito y participación equitativa, la circularidad deja de ser solo innovación industrial y se convierte en innovación social. La pregunta no es solo cómo producir mejor, sino quién participa en esa nueva economía. La circularidad con perspectiva de género puede abrir puertas donde antes solo había muros”

En el debate sobre economía circular, suele hablarse de eficiencia de recursos, innovación tecnológica y nuevos modelos de negocio, pero con menor frecuencia se profundiza en su potencial como herramienta de inclusión social. Más allá de la dimensión ambiental, estos esquemas productivos pueden abrir espacios concretos para la participación económica de mujeres, personas dedicadas al cuidado y comunidades en situación de vulnerabilidad.

Analizar la circularidad desde esta óptica implica preguntarse si realmente está generando oportunidades de ingreso, capacitación y emprendimiento para quienes históricamente han quedado al margen de los beneficios del crecimiento. También supone examinar si estos modelos están diseñados con enfoque territorial y social, o si replican las mismas dinámicas de exclusión bajo una narrativa verde.

“Las oportunidades existen, pero no son automáticas. Dependen de cómo se diseñe la transición. Para muchas mujeres, la principal barrera no es la falta de talento, sino la falta de tiempo y condiciones habilitantes. Por eso, el acceso a cuidados, formación y financiamiento es clave

Si la economía circular se acompaña de políticas de capacitación, incentivos a la inclusión y esquemas laborales flexibles, puede convertirse en una herramienta real de movilidad social. Además, formalizar actividades informales de reciclaje o reaprovechamiento puede transformar ingresos precarios en trayectorias de desarrollo.

La sostenibilidad con propósito no trata de ‘ayudar’, sino de integrar, reconocer y potenciar”.

Liderazgo con alma: empresa, Estado y sociedad en la construcción de un desarrollo inclusivo

Para Martha Herrera, el futuro de Nuevo León se construye con coherencia y una acción climática que no deje a nadie atrás. A través de iniciativas como "La Nueva Ruta", el estado busca consolidar un modelo donde el cuidado, la competitividad y la igualdad sean las bases de un desarrollo que verdaderamente perdure.

“Las empresas son protagonistas del desarrollo. La vieja división entre ‘lo económico’ y ‘lo social’ ya no funciona. Hoy, la confianza es el nuevo capital. Las empresas que integran criterios ambientales, sociales y de gobernanza lo hacen porque entienden que la rentabilidad y la inclusión no son opuestas, son complementarias.

El liderazgo empresarial que necesitamos es un liderazgo con alma: uno que entienda que cuidar también es producir, que incluir también es crecer”

Frente a un entorno marcado por fenómenos climáticos cada vez más frecuentes e intensos, la solidez del tejido social se convierte en un factor determinante para la resiliencia colectiva. En este contexto, la acción gubernamental no solo debe centrarse en la atención de emergencias, sino en la construcción de capacidades que permitan a las comunidades anticipar, resistir y recuperarse ante escenarios adversos. Más allá de medidas reactivas, se trata de identificar estrategias integrales que articulen protección social, seguridad alimentaria, sistemas de cuidado y acompañamiento comunitario como pilares de sostenibilidad social.

“Fortalecer el tejido social es una política de sostenibilidad. Con La Nueva Ruta, diseñamos una política de protección social integral que garantiza derechos y construye capacidades. Programas como Hambre Cero Nuevo León

y el Sistema Estatal de Cuidados son pilares de resiliencia. Reducir la inseguridad alimentaria y fortalecer los cuidados no solo combate la pobreza, también prepara a las familias para resistir crisis futuras. Sin cuidados no hay igualdad, pero tampoco hay resiliencia.

Uno de los paraguas más importantes para el acompañamiento a las mujeres de Nuevo León en ese sentido es la iniciativa Ayudamos a las mujeres, que incluye un apoyo al ingreso para cuidadoras, jefas de familia y emprendedoras, apoyo en transporte, descuentos, asesoría y capacitación, apoyo psicológico y atención a violencias entre otras acciones. Una iniciativa única en México que reconoce y acompaña a las mujeres históricamente invisibilizadas, sobre todo aquellas que tenían trabajo no remunerado.

Además, los centros comunitarios funcionan como espacios de prevención, formación y acompañamiento. En ellos se teje comunidad, y la comunidad es el primer amortiguador ante cualquier crisis”

Inmersos en el escenario global de crisis climáticas, tensiones económicas y fracturas sociales persistentes, surge una interrogante de fondo sobre el rumbo del desarrollo. Más allá de los diagnósticos y compromisos públicos, la discusión se centra en si aún existe margen real para reconfigurar el modelo hacia uno que combine crecimiento económico con equidad y sostenibilidad ambiental. Martha Herrera afirma que aún se tiene tiempo para enderezar la ruta:

“Sí, estamos a tiempo, pero el tiempo exige acción. El modelo tradicional ya mostró sus límites. Hoy sabemos que el desarrollo que no incluye, no perdura. Podemos construir un modelo donde la competitividad y la igualdad caminen juntas, donde el cuidado no sea invisible y donde el talento femenino sea la norma, no la excepción.

El liderazgo con alma —ese que combina visión, coherencia y valentía— es el que puede transformar las estructuras. No debemos heredar un planeta deteriorado ni una sociedad fragmentada. Podemos heredar un Estado que cuide, que incluya, que no discrimine. Nuestras metas deben ser ambiciosas: cero hambre, cero pobreza, cero desigualdad, cero discriminación y cero violencia.

Estamos a tiempo. Pero el tiempo exige decisión. Y esa decisión se llama liderazgo con alma. El futuro no se construye con discursos, se construye con coherencia. Y la coherencia es la forma más profunda de liderazgo”

LA CONVERGENCIA IMPROBABLE:

ENERGÍA, DATA CENTERS Y FINTECH

México está en una fase de transformación estructural marcada por tres elementos que comienzan a entrelazarse de manera interesante: el crecimiento acelerado del ecosistema fintech, la expansión de los centros de datos y el tránsito energético a fuentes renovables.

La economía digital ya no es un ente abstracto, pues implica infraestructura física, cables, servidores, subestaciones eléctricas y líneas de transmisión. Es también código, inteligencia artificial, modelos de análisis predictivo y plataformas que procesan millones de transacciones. En el centro de este entramado se encuentran los data centers, instalaciones que concentran capacidad de cómputo y almacenamiento indispensables para la nube, la IA, el comercio electrónico y los servicios financieros digitales. Sin embargo, esta infraestructura física y digital tienen un componente crítico: la energía.

Data centers y demanda energética: el nuevo gran consumidor eléctrico

Los centros de datos consumieron entre 240 y 340 TWh en 2022: 4% del consumo eléctrico mundial, pero esta cifra podría acercarse a mil TWh en 2030 si la expansión de la inteligencia artificial y los servicios en la nube mantiene su ritmo actual. La capacidad instalada para centros de datos en México podría pasar de 235 MW a más de 1,500 MW en 2030, mientras que alzas en la demanda podrían incluso llevarlo a 5,000 MW adicionales. Esta tendencia no es marginal, pues implica que la economía digital se convertirá en uno de los principales demandantes de electricidad.

Esta realidad vuelve explícita la intersección y que no puede existir economía digital sin suministro eléctrico confiable, continuo y de alta calidad. Los centros de datos operan y no toleran interrupciones, pues incluso microcortes pueden generar pérdidas y afectar servicios críticos, desde plataformas bancarias hasta sistemas de logística o salud.

Miguel Tovar

CONVERGENCIA

Sin embargo, el desafío no es únicamente los volúmenes de energía necesaria, sino las calidades considerando impacto ambiental y social. Si el crecimiento digital se abastece con generación fósil, la huella de carbono del país aumentará significativamente. Por lo que la expansión de los data centers obliga a replantearse la matriz energética y acelerar la incorporación de fuentes renovables y cumplimientos con estándares globales ESG.

Energía renovable, almacenamiento y resiliencia de red

La nueva generación de centros de datos globales está firmando contratos de compraventa de energía (PPA) con proyectos solares y eólicos para asegurar suministro limpio a largo plazo. Este modelo comienza a replicarse en distintos mercados y México no será la excepción si busca mantener competitividad.

La intersección energética no se limita a la generación, pues también implica redes de transmisión, incorporar almacenamiento con baterías y utilizar sistemas inteligentes de gestión de carga. Al mismo tiempo que algoritmos de aprendizaje automático pueden optimizar el consumo energético en tiempo real, priorizando energía renovable cuando está disponible y reduciendo emisiones.

La paradoja es que la misma inteligencia artificial que incrementa la demanda eléctrica puede convertirse en herramienta para hacer más eficiente el sistema. La digitalización del consumo, el monitoreo continuo y la capacidad predictiva permiten integrar mayor proporción de renovables intermitentes sin comprometer estabilidad.

Fintech y data centers: la economía del dato

El ecosistema fintech mexicano ha crecido de forma sostenida en los últimos años, con cientos de empresas que ofrecen pagos digitales, créditos automatizados, financiamiento colectivo, inversiones digitales y soluciones basadas en open finance. Así, cada operación financiera digital genera información que debe procesarse y almacenarse en infraestructura de alta capacidad.

Aquí se produce una segunda intersección crítica: fintech depende estructuralmente de los data centers. Sin infraestructura robusta de almacenamiento y procesamiento, no existirían sistemas de pago en tiempo real, modelos de scoring basados en big data ni herramientas de análisis de riesgo apoyadas en IA.

A su vez, el crecimiento de fintech acelera la demanda de capacidad de cómputo, impulsando nuevas inversiones en centros de datos. Es un círculo de retroalimentación tecnológica: más servicios financieros digitales generan más datos, más datos requieren más infraestructura, más infraestructura demanda más energía.

Pero esta relación puede evolucionar hacia algo más profundo. La integración de datos financieros con datos energéticos abre la puerta a nuevos modelos de negocio sostenibles, como los créditos que incorporen métricas de eficiencia energética en su evaluación de riesgo, plataformas de inversión que permitan financiar proyectos renovables mediante esquemas tokenizados, billeteras digitales que integren información sobre huella de carbono del consumo o instrumentos financieros vinculados a desempeño ambiental verificable mediante datos en tiempo real.

Estos modelos requieren capacidad de procesamiento intensiva, almacenamiento seguro y análisis avanzado. Es decir, dependen simultáneamente de fintech, data centers y sistemas energéticos confiables.

La oportunidad de una nueva economía verde-digital

Si México logra articular estas tres dimensiones, podría consolidar una nueva economía digital y baja en carbono. Los centros de datos, lejos de ser vistos únicamente como grandes consumidores eléctricos, pueden convertirse en anclas de inversión para proyectos renovables. Su demanda estable y de largo plazo facilita estructurar financiamientos para parques solares, eólicos y sistemas de almacenamiento.

Al mismo tiempo, las fintech pueden canalizar capital a estos proyectos de infraestructura crítica mediante instrumentos que amplíen la base de inversionistas y reduzcan costos de financiamiento. La digitalización financiera permite transparencia, trazabilidad y eficiencia en la asignación de recursos.

Expandir las capacidades de generación limpia y la modernización de las redes, facilitará el crecimiento de data centers y ampliar la competitividad del país en varias dimensiones de esta nueva economía digital. En un entorno global donde las empresas tecnológicas buscan ubicaciones con energía renovable disponible y marcos regulatorios claros, la planeación energética se vuelve un factor estratégico de atracción de inversión.

Conclusión: convergencia estratégica

La intersección entre energía, fintech y data centers no es una coincidencia sectorial, sino una convergencia estructural. La digitalización necesita electricidad, la electricidad del futuro debe ser limpia y la transición energética requiere mecanismos financieros innovadores que movilicen capital a gran escala.

En este triángulo virtuoso, los datos se convierten en el nuevo recurso estratégico, pues permiten optimizar consumo energético, evaluar riesgos financieros con mayor precisión y diseñar instrumentos que alineen rentabilidad con sostenibilidad.

México tiene la oportunidad de posicionarse como un hub regional de infraestructura digital sostenible, donde los centros de datos operen con energía renovable, las fintech impulsen financiamiento verde y la inteligencia artificial optimice tanto el sistema financiero como el energético.

Si estas tres fuerzas se coordinan mediante políticas públicas coherentes, inversión privada estratégica y regulación que fomente innovación, el país no solo experimentará una revolución tecnológica, sino también una transformación estructural hacia una economía más resiliente, competitiva y descarbonizada.

EL DESAFÍO TÉRMICO

de la

IA EN LOS CENTROS DE DATOS

La inteligencia artificial ya no es solo una disrupción tecnológica, sino una transformación energética de gran escala. Una sola consulta de IA puede requerir hasta diez veces más electricidad que una búsqueda tradicional en internet. Como resultado, se estima que hacia 2030 los centros de datos podrían concentrar alrededor del 3% del consumo eléctrico global, casi el doble de su participación actual y con un crecimiento cuatro veces mayor al del resto de los sectores. Este aumento sostenido está generando un reto térmico que supera las capacidades para las que fueron diseñados los centros de datos tradicionales.

Gerente de Preventa y Desarrollador de Negocios en Schneider Electric para México y Centroamérica

El cambio hacia infraestructura de alta densidad con enfriamiento líquido

Las cargas de trabajo de IA están impulsando un incremento acelerado en la densidad de potencia por rack. Actualmente los centros de datos operan a menos de 15kW por rack mientras que los racks basados en GPU ya alcanzan alrededor de 132 kW. Las siguientes generaciones de hardware elevarán esta cifra hasta 240 kW por rack, y la industria ya se prepara para escenarios futuros cercanos a 1 MW. A estos niveles, el enfriamiento por aire deja de ser viable, especialmente por la alta concentración de calor que generan los aceleradores de IA.

Enfriamiento líquido a escala y la ecuación de la sostenibilidad

Ante este contexto, el enfriamiento líquido se posiciona como una solución crítica. Al extraer el calor directamente en el chip, puede ser hasta 3,000 veces más eficiente que el aire. Además de permitir mayores densidades, esta tecnología ofrece beneficios ambientales relevantes. En comparación con esquemas tradicionales, puede reducir el consumo energético entre 30% y 60% y, dependiendo del diseño, operar con un uso mínimo o incluso nulo de agua, un factor clave en regiones con estrés hídrico.

Diseño sostenible y decisiones clave para centros de datos de IA

La sostenibilidad en centros de datos de IA no depende de una sola tecnología, sino de un conjunto de decisiones de diseño y operación. Uno de los factores con mayor impacto es la temperatura de operación. Estudios muestran que, en centros de datos con cargas de 40 kW por rack, elevar gradualmente la temperatura puede generar reducciones energéticas relevantes, tanto en sistemas que no utilizan agua para disipar calor como en aquellos que sí lo hacen, con beneficios adicionales en la disminución del consumo hídrico según el clima local. El tipo de sistema utilizado para liberar el calor al exterior también resulta determinante. Las arquitecturas que aprovechan el aire ambiente permiten operar con un uso de agua prácticamente nulo, a diferencia de esquemas tradicionales que requieren bombeo y tratamiento constante. A esto se suman la selección de componentes eficientes, sistemas de control integrados y programas de mantenimiento que aseguran un desempeño estable y reducen el impacto ambiental a lo largo del ciclo de vida.

Un plan para preparar la infraestructura del futuro

La transición hacia el enfriamiento líquido requiere planeación coordinada entre los equipos de TI y de infraestructura física desde las primeras etapas. Diseños flexibles, capaces de combinar aire y líquido, facilitan la adopción progresiva de nuevas generaciones de hardware. Asimismo, la colaboración temprana con fabricantes, integradores y especialistas en infraestructura resulta clave para implementar soluciones alineadas con objetivos de disponibilidad, eficiencia y sostenibilidad.

En la era de la inteligencia artificial, el enfriamiento deja de ser un servicio de soporte para convertirse en un habilitador estratégico. El enfriamiento líquido no solo responde a las exigencias térmicas de la IA, sino que impulsa eficiencias energéticas, reduce el consumo de agua y apoya los compromisos ambientales de las organizaciones. Con una estrategia integral y alianzas adecuadas, los centros de datos pueden construir la infraestructura resiliente y sostenible que demanda el futuro impulsado por la IA.

LA ECONOMÍA CIRCULAR EN MÉXICO FRENTE A LA POLÍTICA ENERGÉTICA:

LINEAMIENTOS PARA UNA AGENDA DE TRANSFORMACIÓN COHERENTE

La economía circular se ha posicionado en México como una de las narrativas más prometedoras para avanzar hacia un modelo de desarrollo sostenible, al proponer una reorganización de los sistemas de producción y consumo basada en la reducción de residuos, la optimización de recursos y la disminución de impactos ambientales. La aprobación de la Ley General de Economía Circular constituye un hito relevante al dotar al país de un marco jurídico nacional orientado a este objetivo. No obstante, el despliegue de la economía circular ocurre en un contexto energético caracterizado por tensiones entre los compromisos climáticos, los discursos de transición y una estructura productiva aún fuertemente dependiente de los combustibles fósiles. Este escenario no cancela el potencial de la circularidad, pero sí exige una definición estratégica más clara sobre su papel dentro del proyecto energético y económico nacional.

Por: Fernando Ortiz Jurado Abogado senior con más de 20 años de trayectoria especializada en derecho energético, regulación y derecho corporativo, colaborador de Blacktogreen.

Es por consiguiente que la economía circular puede convertirse en un eje articulador de la transición energética en México, siempre que se traduzca en políticas públicas coherentes, metas vinculantes e instrumentos que superen su uso meramente discursivo. Para ello, es necesario pasar de una lógica de diagnóstico a una agenda explícita de acción.

La Ley General de Economía Circular como punto de partida estratégico

La Ley General de Economía Circular representa un avance significativo al ampliar el horizonte de la política ambiental mexicana más allá de la gestión de residuos, incorporando principios como el ecodiseño, la responsabilidad extendida del productor y la trazabilidad de materiales. Estos

Economía circular y política energética: hacia una integración deliberada

La relación entre economía circular y política energética debe dejar de ser implícita y convertirse en un eje explícito de la planeación pública. La circularidad puede contribuir de manera directa a la transición energética al reducir la demanda energética total, disminuir la dependencia de insumos primarios y diversificar las fuentes de energía de bajo impacto.

En el contexto mexicano, integrar la economía circular a la política energética permitiría avanzar simultáneamente en objetivos de seguridad energética, eficiencia productiva y mitigación climática. Para ello, es necesario superar la fragmentación institucional y asegurar que las decisiones

Integrar la economía circular como eje transversal de la política energética, incorporando metas de reducción de intensidad material y energética en la planeación sectorial.

Priorizar la reducción en origen y el ecodiseño, mediante incentivos fiscales, estándares obligatorios y compras públicas sustentables que favorezcan productos durables, reparables y reutilizables.

Fortalecer la responsabilidad extendida del productor, asegurando mecanismos de cumplimiento efectivos, transparencia en los flujos de materiales y esquemas diferenciados según sector y tipo de producto.

El Programa Nacional de Economía Circular como instrumento de alineación

El Programa Nacional de Economía Circular representa la principal herramienta para materializar estas recomendaciones. Su diseño debe asumirse como un ejercicio estratégico de alineación intersectorial y no como un documento meramente técnico.

Establecer límites claros al aprovechamiento energético de residuos, subordinándolo a la jerarquía de gestión y evitando inversiones que comprometan objetivos de descarbonización a largo plazo.

Incorporar criterios de justicia ambiental y enfoque territorial, garantizando la participación de comunidades y gobiernos locales en la toma de decisiones sobre infraestructura circular y energética.

Definir metas vinculantes e indicadores verificables, acompañados de sistemas de monitoreo y evaluación independientes que permitan medir impactos reales y corregir desviaciones.

Promover capacidades institucionales y técnicas, tanto en el sector público como en actores productivos, para evitar que la circularidad quede limitada a proyectos piloto o narrativas de innovación sin escala.

Es por ello que el Programa Nacional de Economía Circular no debe concebirse como un documento sectorial aislado, sino como una plataforma de coordinación interinstitucional capaz de orientar la transformación de los sistemas productivos y energéticos del país. En este sentido, su diseño y contenido serán determinantes para definir si la economía circular opera como un eje estructurante del desarrollo o permanece como una estrategia complementaria de gestión ambiental. Un programa eficaz debería establecer prioridades claras, definir responsabilidades institucionales, asignar recursos suficientes y asegurar mecanismos de coordinación entre política ambiental, energética, industrial y social. De este modo, la economía circular puede convertirse en una palanca real de transformación y no en un complemento marginal de la política pública.

Los retos

La economía circular ofrece a México una oportunidad concreta para reconfigurar su modelo productivo y energético en una dirección más sostenible, resiliente y justa. Sin embargo, su potencial dependerá de la capacidad del Estado para traducir el marco normativo en decisiones coherentes, instrumentos efectivos y compromisos verificables.

El desafío central no es técnico, sino político e institucional: definir si la economía circular será un eje estructurante del desarrollo o una narrativa que convive con las inercias del modelo fósil. La orientación que adopte el Programa Nacional de Economía Circular será determinante para convertir esta oportunidad en una estrategia de transformación de largo alcance.

Si la implementación de esta nueva legislación es la correcta, estaremos abriendo la puerta hacia un modelo exitoso de Ciudades Circulares en la República Mexicana, en donde deberá replantearse la planeación urbana, la gestión de residuos, el uso eficiente del agua y la energía, así como la movilidad sustentable. En este sentido, la economía circular se convierte en un eje fundamental para la sustentabilidad posicionando a México en la ruta hacia una transición energética que responda a los desafíos ambientales y económicos del siglo XXI. El reto es formidable pero alcanzable.

Sobre el autor.

Abogado senior con más de 20 años de trayectoria especializada en derecho energético, regulación y derecho corporativo. Egresado por la Universidad Nacional Autónoma de México, cuenta un MBA por el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas y una Maestría en Derecho de los Negocios por la Universidad Francisco de Vitoria. Ha participado en el desarrollo, estructuración y viabilidad jurídica de proyectos energéticos complejos en México. Su experiencia abarca tanto el sector público como privado, asesorando a empresas nacionales e internacionales en iniciativas clave como gas natural, cogeneración, energía solar, petrolíferos y aprovechamiento energético de residuos.

REUTILIZACIÓN Y RECICLAJE:

LA ECONOMÍA “CIRCULAR” TAMBIÉN ES UN NEGOCIO CREATIVO

Si el cierre del año anterior dejó algo más que buenos recuerdos, también dejó un “saldo” silencioso: sobrantes de listones, cartulinas a medias, pedazos de vinil, retazos textiles, cajas que “da pena tirar” y empaques que sobreviven a la emoción inicial. Materiales que, por falta de sistema o estrategia, suelen terminar en la basura.

En México se recolectan en promedio 108,146 toneladas diarias de residuos sólidos urbanos, de acuerdo con el Inegi. En ese contexto, hablar de economía circular no puede limitarse al reciclaje doméstico; exige rediseñar procesos, replantear inventarios y profesionalizar la reutilización. Yanelly Reyes, directora de Comunidades de Cricut, sostiene que el verdadero cambio está en el diseño estratégico: “No se trata solo de reciclar, sino de diseñar para reutilizar, de alargar la vida útil de los materiales y de generar valor económico a partir de lo que normalmente se descarta”.

Por: Yanelly Reyes

Directora de Comunidades de Cricut

Del “desperdicio post-temporada” al “inventario invisible”

Tras temporadas de alta producción —Navidad, regreso a clases, Día de las Madres— muchos emprendedores creativos no enfrentan escasez de insumos, sino desorden. Lo que queda son microinventarios dispersos: fragmentos que parecen insuficientes para repetir el producto original, pero que pueden convertirse en nuevas líneas si se gestionan con lógica de portafolio.

En comunidades DIY, este fenómeno se conoce como scrapbusting: desarrollar proyectos específicos para consumir sobrantes. Un recorte de vinil que no alcanza para una camiseta completa, una cartulina troquelada a medias o el respaldo de una lámina adhesiva pueden parecer pérdidas marginales; sin embargo, bajo un enfoque de diseño modular y corte de precisión, se transforman en materia prima rentable.

“En lugar de asumir esos sobrantes como merma, muchos creadores están diseñando colecciones pensadas específicamente para consumir retazos: sets de etiquetas organizadoras, stickers funcionales, señalética modular para hogar u oficina y pequeños kits decorativos elaborados a partir de combinaciones mínimas”, explica Reyes.

La lógica es clara: cuando se cuenta con tecnología de corte milimétrico, lo pequeño deja de ser residual. Y cuando lo pequeño se convierte en producto, el desperdicio se transforma en ingreso.

Tres rutas para capitalizar el excedente

1. Microproductos de alta rotación

Los pequeños recortes de vinil o cartulina pueden convertirse en etiquetas personalizadas, mini decals, señalética funcional o tags de regalo universales. Son piezas de bajo costo unitario y alta frecuencia de compra, ideales para marketplaces y venta por volumen.

2. Sets y colecciones con identidad visual

Un retazo aislado no tiene valor comercial; una colección curada sí. La clave está en construir una narrativa visual coherente — paleta cromática, tipografías, íconos, patrones— que convierta piezas que nacen de sobrantes en líneas completas de organización para el hogar, alacenas, oficina o kits para regalos.

3. Upcycling con propuesta de diseño

Más que fabricar desde cero, algunos emprendedores monetizan la intervención: frascos, termos, cajas rígidas, portarretratos, muebles pequeños o libretas adquieren valor agregado a través de personalización, naming y diseño gráfico. El diferencial no está en el objeto base, sino en la transformación.

Reutilizar como estrategia de negocio

De cara a 2026, reutilizar no significa acumular; significa ordenar, rediseñar y vender con intención. Para el ecosistema creativo, esto representa una oportunidad doble: optimizar márgenes —al reducir costos de insumos— y disminuir la huella ambiental del emprendimiento.

La economía circular, en este segmento, deja de ser un discurso aspiracional y se convierte en una práctica operativa. El desafío no es la falta de material, sino la falta de sistema. Y en un entorno donde eficiencia y sostenibilidad son variables cada vez más observadas por consumidores e inversionistas, convertir el inventario invisible en línea de negocio puede marcar la diferencia entre un taller artesanal y una marca con visión estratégica.

GÉNERO Y SALARIO

EN EL SECTOR ENERGÍA…

Cuando nacemos tenemos derechos inalienables, sin importar el sexo, mucho menos las situaciones socio – económicas de nuestro núcleo familiar. Dicho esto, tenemos claro que, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos nos otorga la cobertura desde el artículo 1, “En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte” …

Para este escrito debo partir de lo básico y señalar que aun cuando tengamos plasmados los derechos que podemos gozar, es imperativo pensar que nuestra sociedad nos clasifica por nuestro sexo y solo, por nacer mujer, nos quitan los beneficios que obtuvimos en el nacimiento; ejemplo de ello son la falta de oportunidades de estudios, la falta de apertura en puestos de trabajos, generalmente nos ofrecen un rango bajo, la facilidad para encasillarnos en estereotipos que denigran nuestra integridad como ser humano y el maltrato habitual físico o psicológico.

Es triste la realidad que vivimos como mujeres, sin importar el sector donde nos desempeñemos, ya que tenemos las mismas carencias y nos vulneran sin remordimiento.

Por: M.D.F. Yeri Gisela Castillo Bautista

Por ello, debemos observar la falta de Equidad Salarial que vivimos de manera cotidiana en el sector energético.

Según datos del INEGI, UNAM, IMCO y estudios recientes de 2024-2025. Las mujeres ganan significativamente menos que hombres (aproximadamente 65 centavos por cada peso) por trabajo de igual valor.

La realidad que vivimos en este siglo puede sugerir un avance significativo a favor de las mujeres, por supuesto que hemos avanzado, pero continuamos con restricciones severas, como maternar es un acto satanizado, porque se piensa que perdemos capacidades intelectuales o de toma de decisión para continuar desarrollando nuestro trabajo.

Si nuestra medida de avance es observar el derecho a votar, entonces estamos añejados de las necesidades reales en la sociedad para otorgarle a un ser humano derechos y oportunidades sin cargar todo el peso en el sexo de nacimiento y nos enviará una falsa alarma de no necesitar cambios o regulaciones claras; las políticas públicas aún se están adecuando para lograr un equilibrio que posicione a la mujer con las mismas oportunidades que tienen los hombres.

Por eso nuestras leyes tienen un cimiento importante que no puede pasar desapercibido; debemos partir del Artículo 123 de la Constitución Política de los Estados

Unidos Mexicanos. – consagra el derecho a un trabajo digno y socialmente útil para toda persona…

Para garantizar el trabajo digno para las mujeres, se necesita una acción compartida entre el Estado, las empresas privadas y la sociedad para asegurar igualdad salarial, eliminar sesgos en contratación y promoción, promover la flexibilidad laboral y la conciliación, erradicar el acoso, y redistribuir el trabajo de cuidados; creando un marco de derechos que valore su contribución y promueva su desarrollo integral.

Podemos tomar en cuenta dos puntos:

Difusión de la aplicación de la Ley de forma correcta: todos los trabajos ofertados deben ser pagados conforme a la capacidad intelectual y perfil del puesto requerido, contando habilidades blandas que presente el participante. Para medir las acciones empresariales puede ser por medio de la STPS y SAT.

Consecuencias del incumplimiento de Ley: las auditorías o compulsas entre las instituciones gubernamentales encargados de los salarios y prestaciones laborales, pueden ayudar para validar la aplicación correcta de las prestaciones de los colaboradores sin importar el género; si existen inconsistencias, pueden aplicar sanciones onerosas para promover la reducción de la brecha salarial.

Para poder hacerlo se debe implementar las leyes laborales con una mayor energía que no se tome como opción a las empresas, que se tome como con la seriedad que requiere una ley, empezando por reconocer los siguientes artículos:

Artículo 164 LFT.

Las mujeres disfrutan de los mismos derechos y tienen las mismas obligaciones que los hombres, garantía que se establece en lo general y específicamente en función de la protección de las trabajadoras y trabajadores con responsabilidades familiares, asegurando la igualdad de trato y oportunidades.

Artículo 165 LFT.

Las modalidades que se consignan en este capítulo tienen como propósito fundamental, la protección de la maternidad.

Artículo 168 LFT.

En caso de que las autoridades competentes emitan una declaratoria de contingencia sanitaria, conforme a las disposiciones aplicables, no podrá utilizarse el trabajo de mujeres en periodos de gestación o de lactancia. Las trabajadoras que se encuentren en este supuesto no sufrirán perjuicio en su salario, prestaciones y derechos.

Artículo 170

Las madres trabajadoras tendrán los siguientes derechos:

I. Durante el período del embarazo, no realizarán trabajos que exijan esfuerzos considerables y signifiquen un peligro para su salud en relación con la gestación…

II. Disfrutarán de un descanso de seis semanas anteriores y seis posteriores al parto…

En caso de que los hijos hayan nacido con cualquier tipo de discapacidad o requieran atención médica hospitalaria, el descanso podrá ser de hasta ocho semanas posteriores al parto, previa presentación del certificado médico correspondiente.

II Bis. En caso de adopción de un infante disfrutarán de un descanso de seis semanas con goce de sueldo, posteriores al día en que lo reciban.

En el Estado ya se generaron regulaciones con fines de cumplimiento inmediato para favorecer las oportunidades hacia las mujeres, pero aún nos falta un largo camino por recorrer para que estas regulaciones se cumplan de forma continua, sin la necesidad de obligar a terceros para su debida aplicación, sin tener que seguir generando órganos reguladores para implementar auditorías o vigilar a las empresas para cumplir de forma correcta las leyes.

DESDE EL MAR HASTA EL CIELO: GREENPEACE LLAMA A PROTEGER EL OCÉANO DESDE ACAPULCO

Por: Viridiana Lázaro Campañista de Greenpeace

Acapulco no es solo un destino turístico emblemático; es un motor económico vital y el hogar de más de un millón de personas. Sin embargo, los recientes embates de huracanes como Otis y John nos han demostrado de manera contundente que la vulnerabilidad climática es, hoy por hoy, la mayor amenaza no solo para el bienestar de las comunidades costeras, sino también para la viabilidad y continuidad de los negocios en la región.

En este contexto, el reciente Festival de Greenpeace México en Acapulco tuvo como objetivo principal crear conciencia sobre los impactos del cambio climático en los ecosistemas marinos y costeros, que agravan la pérdida de biodiversidad y aumentan la frecuencia e intensidad de los eventos meteorológicos extremos, como el huracán Otis.

A menudo cometemos el error de dar por sentado que el océano es un recurso infinito, pero los datos dictan lo contrario. Aunque cubre dos tercios del planeta, genera el 70% del oxígeno que respiramos y es el pilar indiscutible para las cadenas de suministro de industrias enteras, sus límites están siendo superados. Las métricas actuales son alarmantes, nuestros océanos están absorbiendo más del 90% del exceso de calor generado por los gases de efecto invernadero, llevándolos a un punto crítico.

Para ponerlo en perspectiva, se estima que en 2025 el aumento de calor oceánico equivalió a 37 años de consumo mundial de energía proveniente de combustibles fósiles. De hecho, la temperatura media anual global de la superficie del mar en 2025 se mantuvo 0.5°C por encima de la media histórica, posicionándose como la tercera más cálida registrada.

Este calentamiento viene acompañado de un proceso silencioso pero devastador, la acidificación del océano. El exceso de CO2 disminuye el pH del agua, afectando drásticamente a especies que necesitan calcio y carbonato para subsistir.

Para los arrecifes de coral y los manglares de México, el panorama es crítico. Mientras que la Gran Barrera de Coral en Australia mantiene una cobertura viva del 27%, en México pocos arrecifes superan el 10%. Esto no es solo un problema ecológico; los corales y los manglares son la primera línea de defensa contra los huracanes, protegiendo la infraestructura costera y hotelera de daños multimillonarios.

Además de fungir como barreras físicas, estos hábitats son el motor de vida que hace posible que la costa del Pacífico mexicano albergue una gran biodiversidad. Desde tortugas marinas, mantarrayas y tiburones, hasta especies de alto valor comercial pesquero como el huachinango o el pargo, de las cuales dependen miles de empleos.

Tradicionalmente, la narrativa ambiental ha señalado a las empresas como entidades codiciosas que priorizan el beneficio a corto plazo sobre la supervivencia del planeta. Es momento de cambiar ese paradigma. El océano pertenece a toda la humanidad y, para protegerlo, necesitamos que el sector privado asuma un rol de liderazgo en el cuidado del océano y la prevención de los riesgos que conllevan el cambio climático.

Desde Greenpeace México, trabajamos en construir soluciones reales. Recientemente, hemos impulsado junto con la comunidad costera de El Bosque, Tabasco, la primer propuesta comunitaria de política pública sobre desplazamiento climático en México. Al integrar derechos humanos, justicia social y género, buscamos elevar la ambición de los compromisos gubernamentales para proteger a quienes ya enfrentan los impactos de esta crisis.

Sin embargo, la protección de nuestras costas exige también certidumbre jurídica a nivel global. Por ello, celebramos la reciente entrada en vigor del Tratado Global de los Océanos, un hito histórico impulsado por Greenpeace durante más de dos décadas. Al ser el primer acuerdo dedicado a salvaguardar la vida marina en aguas internacionales y establecer la meta de proteger el 30% de los océanos para 2030, este instrumento, ya jurídicamente vinculante para México, impone un nuevo estándar de cumplimiento y debida diligencia ambiental que todos los sectores, incluyendo los productivos, deberán adoptar.

Fotos: Jesús Espinosa Espinosa

Aterrizar estos avances normativos a la realidad de nuestras ciudades es esencial. Por esta razón, el Festival de Greenpeace México en Acapulco fue un llamado a la acción y una invitación a la ciudadanía a que se sume y se atreva a formar parte del movimiento global en defensa de los océanos. Mediante este evento, buscamos también apuntalar las diferentes formas en que la ciudadanía puede aportar desde distintos ángulos a estos esfuerzos, desde la participación digital, el voluntariado o el soporte financiero, el cual resulta vital para el respaldo de la independencia económica y política de nuestra organización.

Ahora más que nunca resulta crucial recordar que la salud de las personas y nuestros medios de vida están intrínsecamente ligados a la salud del océano. Por ello, invertir en la resiliencia climática, apoyar políticas públicas ambiciosas y transitar hacia operaciones sostenibles ya no es una elección, sino el único modelo viable para asegurar el futuro de nuestras costas, de las próximas generaciones y del conjunto de la vida misma.

*Campañista de Océanos Sin Plásticos en Greenpeace México

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Por ello, nos complace anunciar el lanzamiento de nuestra nueva sección: “Cartas al Editor”, un espacio dedicado a escuchar y compartir los comentarios, quejas y sugerencias de nuestros lectores.

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