
Año 22 No. 246 FEBRERO 2026

![]()

Año 22 No. 246 FEBRERO 2026



Estimados lectores de Energía Hoy,
En esta edición de febrero, dedicada a la transición energética justa, exploramos un camino esencial para el futuro de México. La transición energética no es solo un cambio tecnológico hacia fuentes renovables, sino un proceso inclusivo que debe garantizar equidad social y acceso universal a la energía. En un país donde millones aún enfrentan pobreza energética, este tema cobra urgencia vital.
La pobreza energética afecta a cerca del 10% de los hogares mexicanos, especialmente en zonas rurales y marginadas, donde las familias destinan más del 10% de sus ingresos a servicios básicos como la electricidad y el gas. Esta realidad agrava desigualdades, limitando el desarrollo educativo y económico. Una transición justa exige políticas que subsidien tecnologías limpias asequibles, como paneles solares comunitarios, para romper este ciclo de exclusión.
Ahora bien, la equidad en la transición energética implica redistribuir beneficios: desde empleos verdes en comunidades indígenas hasta incentivos fiscales para pequeñas empresas. México, con su vasto potencial eólico y solar, debe priorizar inversiones que cierren brechas regionales.
Asimismo, las mujeres, guardianas del hogar en muchas comunidades, sufren desproporcionadamente la pobreza energética al cargar con tareas como recolectar leña o enfrentar apagones. Su empoderamiento es crucial: capacitándolas en instalación de sistemas renovables o liderazgo en cooperativas energéticas, impulsamos una transición inclusiva. En México, iniciativas como las lideradas por mujeres en Oaxaca con proyectos solares demuestran que su participación genera innovación y resiliencia.
Hoy, el sector energético mexicano navega retos como la meta lograr un mayor porcentaje de renovables en la matriz energética nacional hacia 2030. Proyectos como la planta solar de Puerto Libertad en Sonoara avanzan, pero persisten cuellos de botella en transmisión y almacenamiento. Bajo el liderazgo actual, se enfatiza la soberanía energética con énfasis en gas natural y nuclear, equilibrando con renovables para estabilizar precios y reducir emisiones.
Garantizar que todas las personas tengan acceso a la energía es un derecho humano y un imperativo económico. En México, con más de 3 millones sin conexión eléctrica formal, urge expandir la red con microgrids híbridas. Esto no solo alivia la pobreza, sino que fomenta industrias locales y reduce migración forzada por falta de servicios básicos.
Invito a lectores, policymakers y empresarios a unirnos en esta transición justa. Energía Hoy seguirá iluminando estos debates para un México sostenible e inclusivo.
PRESIDENTA & CEO
SMART MEDIA GROUP CONNECTING BRANDS


Juan Carlos Chávez
Director editorial de Energía Hoy
Estimados lectores,
En esta edición de febrero, Energía Hoy se adentra en un debate que ha dejado de ser meramente técnico para convertirse en el pilar de la política pública y el bienestar social en México: la transición energética justa. No se trata simplemente de un relevo tecnológico o de sustituir “fierros” fósiles por renovables; estamos ante una transformación radical de la lógica de poder y acceso a la energía.
Como bien se analiza en nuestro tema de portada, México enfrenta el doloroso contraste de la pobreza energética, una condición que afecta a uno de cada tres hogares en el país. La transición debe ser, ante todo, un habilitador de derechos humanos fundamentales, garantizando que los beneficios y costos se repartan de manera igualitaria y no solo entre unos pocos privilegiados. Como enfatiza Karla Cedano del IER-UNAM, los sistemas energéticos son sistemas sociotécnicos donde las personas son el centro, y el éxito no se medirá en megawatts, sino en la erradicación de la precariedad. Así también recurrimos para abordar este tema a Greenpeace, recabando la voz del campañista Pablo Ramírez.
Ahora, para lograr este ideal, la tecnología juega un papel crucial pero auxiliar. En este número, exploramos si todos los caminos de la transición pasan por el almacenamiento. Los Sistemas de Almacenamiento de Energía (SAE) se han consolidado como un pilar estratégico, permitiendo integrar renovables y dar estabilidad a la red.
En este ecosistema en evolución, saludamos el nacimiento de la Asociación Mexicana de Almacenamiento, Electrificación y Movilidad (AMAEM). Esta plataforma busca democratizar el conocimiento técnico y liderar el diálogo hacia un “segundo piso” regulatorio que permita el despliegue acelerado de infraestructura y movilidad eléctrica. Paralelamente, entrevistamos a Javier Arvide Jacks de Grupo Luxun, quien nos muestra cómo el sector industrial ya ve la sustentabilidad como una prioridad estratégica, adoptando modelos como el PPA para descarbonizar procesos sin necesidad de inversión inicial.
No obstante, el camino hacia la soberanía no está exento de pragmatismo. En nuestra sección de Oil & Gas, analizamos el reto de los hidrocarburos en una era multipolar. Mientras la transición avanza, el petróleo sigue siendo un activo táctico para la resiliencia económica. México debe trascender la visión de autosuficiencia volumétrica hacia una estrategia integral que priorice la eficiencia operativa y la rentabilidad de Pemex. Todo esto, bajo un nuevo orden institucional donde la Comisión Nacional de Energía (CNE) asume las facultades reguladoras, exigiendo a los permisionarios un estándar de cumplimiento preventivo sin precedentes… columna de Daniela Suárez de Grupo CIITA.
Finalmente, reconocemos que ninguna transición es posible sin el talento humano. Por ello, destacamos iniciativas como la IEEE Virtual Career Fair Región 9, que busca conectar el capital humano excepcional de Latinoamérica con las industrias de vanguardia en energía e inteligencia artificial.
Además, traemos también temas en eficiencia energética, electricidad; nuestra ya gustada sección Women & Energy y un breve homenaje al Día del Amor y la Amistad en nuestras Frases con Energía.
La transición energética en México es una lucha por la dignidad de su pueblo. En estas páginas, reafirmamos que la prosperidad debe ser compartida, pues, como se menciona en nuestra portada: “la transición será justa o, sencillamente, no será”.

FEBRERO 2026
AÑO 22 No. 246
02
08 BOOKS & ENERGY LID EDITORIAL MEXICANA
12
VINCULACIÓN Y NUEVOS TALENTOS HACIA UN FUTURO
CONECTADO: IEEE VIRTUAL CAREER FAIR REGIÓN 9
COMO CATALIZADOR DE TALENTO EN LATINOAMÉRICA
Juan Carlos Chávez
ELECTRICIDAD
18
DENTRO DEL CENTRO DE CONTROL: EL PULSO INVISIBLE DEL SISTEMA ELÉCTRICO
Luis Rancé
24
SEGURIDAD EN LA ENERGÍA
PARARRAYOS PARTE
3: NORMATIVIDAD
Gustavo Espinosa Rütter
34
EFICIENCIA ENERGÉTICA
COMO ESTRATEGIA (MÁS ALLÁ DEL AHORRO)
Gerardo Tenahua Tenahua

42
POR: JUAN CARLOS CHÁVEZ
COLUMNA AMENEER
TRANSICIÓN ENERGÉTICA
¿TODOS LOS CAMINOS
PASAN POR EL ALMACENAMIENTO?
Manuel de Diego Olmedo y Amabel Osorio Olvera
OIL & GAS
50 HOJA DE RUTA 2026: BLINDAJE REGULATORIO Y CONTINUIDAD
OPERATIVA EN EL SECTOR HIDROCARBUROS
Daniela Suárez
EH
68
LOS CAMBIOS SE SIENTEN… Y APENAS ESTAMOS INICIANDO Santiago Barcón Ideas con Brío
70
COLUMNA INVITADA DIAGNÓSTICO ESTRUCTURAL: LA ANATOMÍA DE LO INVISIBLE EN EL SECTOR ENERGÉTICO
Fátima Barrera
76
LA DEUDA ENERGÉTICA: TRANSICIÓN, JUSTICIA Y EQUIDAD
Miguel Tovar
82
LA ENTREVISTA LA ESTRATEGIA DE LA ENERGÍA LIMPIA: VISIÓN INTEGRAL DE GRUPO LUXUN
Juan Carlos Chávez
DE REUNIONES Y ENERGÍA
90
AMAEM: EL NUEVO REFERENTE ESTRATÉGICO PARA LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA Y LA MOVILIDAD EN MÉXICO
Juan Carlos Chávez
INDUSTRIAS
96
BOMBAS DE AGUA EN LA INDUSTRIA MEXICANA: EL SISTEMA SILENCIOSO QUE NO PUEDE FALLAR
Redacción
WOMEN & ENERGY
100 WEN LA OTRA MIRADA HIDROCARBUROS EN LA ERA MULTIPOLAR: ¿AUTOSUFICIENCIA O INTEGRACIÓN ESTRATEGIA PARA MÉXICO?
Adriana Sánchez


Energía Hoy®️ Número 246, FEBRERO 2026. Es una publicación mensual editada y publicada por Smart Media
Oficinas Generales: Tuxpan 57, Col Roma Sur, Alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México. C.P. 06760. Teléfono: +52 (55) 2870 3374. www.energiahoy.com contacto@ smartmediagroup.lat. Publicación digital líder en el sector energético con 20 años de trayectoria, que presenta contenido de valor en temas clave de energía a través de la participación de destacados expertos del sector. Editor responsable: Juan Carlos Chávez Vera. Certificado de Reserva de Derechos al Uso Exclusivo número 04-2022070111272100-102 de fecha 1 de julio de 2022 otorgado por el Instituto Nacional del Derecho de Autor; ISSN: en trámite el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Licitud de Título y Contenido: en trámite ante la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría de Gobernación, permiso SEPOMEX: en trámite. Responsable de la última actualización de este número, Unidad Informática de Smart Media Group Connecting Brands, Ing. Irwing Núñez Vázquez, fecha de última modificación, 13 de noviembre de 2023. Se imprime en Productos y Servicios Técnicos Hernández,






Jessyca CervantesPRESIDENTA Y CEO
Dr. Hugo Isaak ZepedaVICEPRESIDENTE
Miguel Mares Castillo DIRECTOR GENERAL m.mares@smartmediagroup.lat
Carlos Mackinlay Gronhamm DIRECTOR DE RELACIONES INSTITUCIONALES c.mackinlay@smartmediagroup.lat
Ulises Gómez Nolasco DIRECTOR JURÍDICO Y FINANCIERO u.gomez@smartmediagroup.lat
Virna Gómez Piña DIRECTORA COMERCIAL v.gomez@smartmediagroup.lat
Antonella Russo COORDINADORA DE RELACIONES PÚBLICAS Y REPRESENTANTE EN EUROPA a.russo@smartmediagroup.lat
Ernesto Valdés Arreguín COORDINADOR DE ESTRATEGIA GUBERNAMENTAL
Evelyn Sánchez Gamiño GENRENTE DE MERCADOTECNIA e.sanchez@smartmediagroup.lat
Felipe RodríguezARQUITECTO DIGITAL Y DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL f.rodriguez@smartmediagroup.lat
Irwing Núñez VázquezWEBMASTER i.nunez@smartmediagroup.lat
Juan Carlos Chávez Vera DIRECTOR EDITORIAL DE SMART MEDIA GROUP jc.chavez@smartmediagroup.lat
Aranza Bustamante COEDITORA DE SMART MEDIA GROUP a.bustamante@smartmediagroup.lat
Sergio Ruiz Labastida COORDINADOR DE ARTE Y DISEÑO
Shasny D. Meraz BalderasDISEÑADORA JR
Arturo Eduardo Plata Martínez DISEÑADOR JR.
Guadalupe García Hernández EJECUTIVA COMERCIAL g.garcia@smartmediagroup.lat
Jennyfer López Hernández BRAND MANAGER Y EJEVUTIVA COMERCIAL j.lópez@smartmediagroup.lat
Jessica Argüelles Aguilar EJECUTIVA COMERCIAL j.arguelles@smartmediagroup.lat
Eduardo Piccolo Liceaga EJECUTIVO COMERCIAL e.piccolo@smartmediagroup.lat
CONSEJO EDITORIAL
Shirley Wagner Patricia Tatto Gema Sacristán
Mariuz Calvet Roquero
Héctor Gutiérrez Machorro
Hugo Adrián Hernández Baltazar
María José Treviño Santiago Barcón Palomar Hans-Joachim Kohlsdorf Walter Coratella

El amor está compuesto por un alma habitando dos cuerpos”. Aristóteles, filósofo griego.
"Soy mejor persona cuando me permito tener tiempo para el romance”.
Diane Kruger, actriz alemana.
"Los amigos: una familia cuyos individuos se eligen a voluntad”.
Alphonse Karr, novelista francés. "
El amor es mejor maestro que el deber”.
Albert Einstein, físico alemán.
"Somos una casualidad
llena de intención”.
Anónimo.

"Amar no es mirarse el uno al otro, es mirar juntos en la misma dirección”.
Antoine de SaintExupéry, autor de 'El Principito'.
"El amor no tiene cura, pero es la única cura para todos los males”.
Leonard Cohen, cantautor y poeta canadiense.
"Amar es tejer sueños con hilos de risas compartidas y silencios cómplices”.
Juan Carlos Chávez, periodista.

Autor: Manuel Ávalos
Editorial: LID Editorial Mexicana
De venta en: Cadenas de librerías y portales de ebook
Vivimos en una época marcada por la prisa, la comparación constante y la exigencia de resultados inmediatos. En ese contexto, hablar de procesos personales, de pausas necesarias y de resistencia emocional parece ir a contracorriente. Sin embargo, cada vez es más evidente que muchas personas avanzan sin rumbo claro, cargando miedos, frustraciones o duelos no resueltos. El desgaste no siempre es físico; muchas veces es interior. Y es ahí donde surge la necesidad de replantear qué significa avanzar y hacia dónde.
Esta reflexión atraviesa El maratón de la vida. Cómo vencer tus miedos, resistir el dolor y cruzar la meta, de Manuel Ávalos, publicado por LID Editorial Mexicana. A partir de su propia historia —marcada por una infancia compleja, una larga trayectoria corporativa y más de treinta y cinco maratones corridos—, el autor construye una metáfora poderosa: la vida como una carrera de largo aliento.
No se trata de velocidad ni de llegar primero, sino de sostener el paso, aprender de cada kilómetro y seguir adelante incluso cuando el cansancio, la duda o el miedo aparecen. personales, reflexiones y ejercicios prácticos. Manuel invita al lector a reconocer su propio “kilómetro cero”, a entender sus heridas como parte del trayecto y a asumir el liderazgo de su vida con mayor conciencia.


Autor: Rosalinda Adriana Ballesteros, Ilady Abril Torres Sánchez
Valdés, Carlos Gustavo Castro, Humberto Armando Charles Leija
Editorial: LID Editorial Mexicana
De venta en: Cadenas de librerías y portales de ebook
Durante años, la conversación sobre productividad se ha centrado en metas, indicadores y resultados. Sin embargo, cada vez es más evidente que el rendimiento sostenido no depende solo de procesos eficientes, sino de las condiciones humanas que los sostienen. Equipos que trabajan con desconfianza, agotamiento o miedo difícilmente pueden innovar, colaborar o comprometerse a largo plazo. Frente a este escenario, surge una pregunta clave: ¿qué tipo de ambientes estamos construyendo en nuestras organizaciones y cómo influyen en la manera en que las personas trabajan, se relacionan y crecen?
Esa reflexión está en el centro de Ambientes positivos. Desde la investigación científica y la experiencia práctica, los autores — especialistas del Instituto del Propósito y Bienestar Integral de la Universidad Tecmilenio— exploran cómo la bondad, la integridad, la inclusión y la compasión pueden convertirse en prácticas organizacionales concretas. El libro ofrece herramientas para fortalecer la confianza, generar apoyo real entre los equipos e integrar prácticas que promuevan bienestar y sentido, incluso a través de recursos digitales.
Como parte de la Colección Factor Wellbeing y del modelo BEAT, esta obra invita a repensar el liderazgo y la cultura laboral desde una lógica más humana, donde el bienestar no es la base para la efectividad.


Por: Juan carlos Chávez
El Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (IEEE por sus siglas en inglés), con más de 420 mil miembros en 160 países, se ha consolidado como la organización técnica profesional más grande a nivel global, con la misión inquebrantable de impulsar la innovación y la excelencia tecnológica en beneficio de la humanidad, en áreas como en áreas como ingeniería eléctrica, electrónica, computación y telecomunicaciones.
Dentro de este ecosistema, la Región 9, que abarca desde México hasta América del Sur y el Caribe, se distingue por ser una zona vibrante y diversa, liderada por voluntarios comprometidos con el desarrollo de sus miembros. En este contexto, surge la IEEE Virtual Career Fair (Latin America), un evento de acceso abierto programado para el 26 de febrero de 2026, de 10:00 AM a 5:00 PM (UTC-3), diseñado para ser el puente definitivo entre el talento emergente y los líderes de la industria.
Este evento busca cerrar la brecha entre los profesionales altamente capacitados y las organizaciones que requieren expertos en áreas como inteligencia artificial, ciberseguridad y energía. A través de la plataforma tecnológica vFairs, los participantes pueden interactuar mediante entrevistas en vivo y recorrer stands personalizados de forma remota.
Las empresas participantes obtienen acceso a una base regional de candidatos y herramientas de analítica de datos para optimizar sus procesos de selección. El proyecto aspira a fortalecer el ecosistema industrial en la región y ofrecer un espacio de crecimiento profesional sólido para estudiantes y expertos senior. Esta feria representa un esfuerzo global por fomentar la innovación tecnológica y la sostenibilidad laboral en el territorio latinoamericano.
Para profundizar en la relevancia de esta iniciativa, conversamos con Nury Ramírez, organizadora del IEEE Career Fair (Latin America), quien nos ofrece una visión detallada sobre los objetivos y el impacto esperado de este encuentro tecnológico sin precedentes.
La creación de este espacio no es casualidad; responde a una evaluación profunda de las dinámicas laborales en el sector tecnológico de nuestra región. Se ha identificado que, aunque existe un capital humano excepcional, persisten barreras que impiden que los profesionales más capacitados encuentren su lugar en las organizaciones que lideran la transformación digital y energética.





Ante la interrogante sobre la necesidad específica que motivó el lanzamiento de esta feria virtual y su diferenciador frente a otras plataformas, Nury Ramírez explica:
"En Latinoamérica detectamos una brecha muy clara: hay talento técnico de alto nivel, pero no siempre está conectado con las empresas adecuadas ni tiene visibilidad regional e internacional. Al mismo tiempo, muchas empresas nos dicen que les cuesta encontrar perfiles confiables, con una base técnica sólida y alineados a las necesidades reales de la industria".
Más allá de un portal de empleo:
El esfuerzo por conectar a los profesionales no se limita a una simple base de datos de currículums. A través del IEEE Industry Engagement Committee (IEC), se busca una integración profunda donde las empresas no solo recluten, sino que comprendan el valor de pertenecer al ecosistema IEEE, aprovechando una inversión significativa para globalizar estas oportunidades de manera sostenible.
Sobre la esencia de la feria como una herramienta de vinculación estratégica, Ramírez señala:
"El IEEE Virtual Career Fair Región 9 nace para cerrar esa brecha, pero también como una puerta de entrada para fortalecer la relación entre IEEE y la industria. Desde el IEEE Industry Engagement Committee buscamos acercarnos a las empresas, darles a conocer qué es IEEE, cuáles son sus beneficios y, sobre todo, generar sinergias que impulsen tanto a las organizaciones como al talento técnico de la región. A diferencia de los portales de empleo tradicionales, no es solo un espacio para subir CVs, sino una experiencia de conexión directa entre empresas y talento, respaldada por el ecosistema IEEE. Además, el IEC está haciendo una inversión fuera de lo ordinario para llevar este tipo de ferias a cada región de IEEE, con una visión verdaderamente global y sostenible".
Perfiles especializados para las industrias del mañana
La feria apunta a una amplia gama de niveles de experiencia, desde estudiantes en sus últimos semestres y recién egresados buscando sus primeras pasantías, hasta profesionales senior con trayectoria consolidada. Las áreas de interés son críticas para el desarrollo regional, abarcando desde sistemas eléctricos y energía hasta inteligencia artificial y ciberseguridad.
Al preguntarle sobre el tipo de talento y las áreas tecnológicas que tendrán mayor protagonismo, la organizadora comenta: "Esperamos reunir talento en distintas etapas de carrera: estudiantes de últimos semestres, recién egresados, talento en búsqueda de internships, profesionales con experiencia intermedia y perfiles senior. En particular, buscamos contar con expertos en diseño de hardware, ingenieros de software y data scientists, además de otros perfiles técnicos especializados.
Las áreas tecnológicas con mayor demanda incluyen energía, sistemas eléctricos, electrónica, diseño de hardware, ingeniería de software, telecomunicaciones, automatización, datos, inteligencia artificial, ciberseguridad y tecnologías aplicadas a la industria. También vemos un creciente interés por perfiles híbridos, que combinan conocimiento técnico con habilidades de gestión, innovación y sostenibilidad".
Valor estratégico para las empresas participantes
Para los reclutadores, la feria ofrece ventajas tangibles que van desde el ahorro de costos logísticos hasta un alcance multiregional simultáneo. Las empresas contarán con stands virtuales personalizados que funcionan como vitrinas de su cultura organizacional y proyectos estratégicos, permitiendo una interacción humana a través de herramientas de comunicación en tiempo real.
Respecto a los beneficios más destacados para las organizaciones que decidan sumarse, Nury Ramírez detalla:
"Las empresas cuentan con stands virtuales personalizados, donde pueden presentar su marca, cultura y oportunidades laborales, así como proyectos estratégicos. Estos espacios facilitan el reclutamiento, y también les permiten posicionarse dentro del ecosistema IEEE y ganar visibilidad regional frente a talento de distintos países de Latinoamérica.
Además, la plataforma ofrece analíticas detalladas, como número de visitas al stand, tiempo de permanencia, interacciones, CVs recibidos y postulaciones por vacante. Esto permite a las empresas medir el impacto de su participación, identificar interés real y fortalecer su estrategia de atracción de talento. A esto se suma la posibilidad de realizar entrevistas en vivo mediante chat, audio o video, optimizando tiempos y procesos de selección".

La experiencia del candidato: Conexiones auténticas
El diseño del evento pone al candidato en el centro, permitiéndole no solo postular a vacantes, sino sumergirse en la propuesta de valor de cada empleador. La interacción directa con los reclutadores busca romper la frialdad de los procesos automatizados tradicionales, fomentando un sentido de pertenencia a una comunidad profesional global.
Sobre cómo vivirá el participante esta jornada virtual, Nury puntualiza:
"El candidato podrá recorrer stands virtuales de empresas, conocer a fondo sus oportunidades laborales e internships, interactuar directamente con reclutadores mediante chat, audio o video, postular a vacantes y dejar su CV en tiempo real. Más allá de aplicar a un puesto, la experiencia está diseñada para fomentar conversaciones auténticas y conexiones profesionales que pueden extenderse más allá del evento. El objetivo es que el talento se sienta visto, escuchado y parte de un ecosistema profesional más amplio".
vFairs: El soporte tecnológico y la preparación previa
La ejecución de un evento de esta magnitud requiere un robusto entorno digital. Se ha seleccionado la plataforma vFairs para centralizar todas las actividades de manera segura. Además, tanto empresas como candidatos no estarán solos en este proceso, ya que se han programado sesiones de entrenamiento y talleres sobre creación de CV y preparación para entrevistas.
En cuanto al papel de la tecnología y la capacitación de los usuarios, la organizadora explica: "La plataforma vFairs es el habilitador tecnológico de toda la experiencia. Permite centralizar los stands virtuales, las interacciones, las postulaciones y las métricas en un solo entorno, de forma segura y estructurada. Tanto empresas como participantes recibirán guías, sesiones de orientación y material previo para que puedan aprovechar la plataforma al máximo. La intención es que el día del evento la plataforma sea un facilitador y que el foco esté en las conversaciones, las oportunidades y la generación de relaciones de largo plazo".
Visión a futuro: Un legado para la región
El éxito de la edición 2026 se medirá a través de indicadores de desempeño precisos, como el volumen de interacciones y la retroalimentación
cualitativa de los actores involucrados. Sin embargo, la meta final es que esta feria se convierta en una institución recurrente que fortalezca el tejido industrial y tecnológico de Latinoamérica.
Finalmente, sobre las métricas de éxito y el camino que seguirá esta iniciativa, Ramírez concluye: "El éxito se medirá a través de indicadores claros: número de empresas participantes, candidatos registrados, interacciones, postulaciones, entrevistas realizadas y retroalimentación tanto de empresas como de talento. La visión a futuro es consolidar el IEEE Virtual Career Fair como una iniciativa regional permanente, replicable en otras regiones de IEEE, que fortalezca la relación entre industria, talento y comunidad técnica, y que permita seguir construyendo sinergias de valor para todos los actores involucrados".
La IEEE Virtual Career Fair Región 9 representa una oportunidad excepcional para que las empresas identifiquen a los ingenieros y profesionales que liderarán el cambio en la región. Para participar como reclutador, las organizaciones deben registrarse en el sitio oficial y designar a un representante que gestione el stand virtual durante la jornada. Este es el momento de ser parte de una iniciativa global que impulsa el desarrollo profesional y fortalece la industria tecnológica en Latinoamérica y el Caribe.


La soledad del operador de turno no es ruidosa. No hay gritos ni carreras. Hay un silencio denso, sostenido por el resplandor permanente de un conjunto de pantallas encendidas las 24 horas del día, los 7 días de la semana. El sistema eléctrico no descansa, y quien lo opera tampoco puede hacerlo del todo.
El turno no empieza cuando el operador se sienta frente a la consola. Empieza antes, cuando deja fuera la vida personal, el cansancio y las distracciones. A partir de ese momento entra en estado operativo. Frente a él no hay discursos ni consignas, sino un sistema vivo, dinámico y exigente, que requiere atención continua y decisiones oportunas.


Nadie llega a esa silla por casualidad. El operador de Centro de Control es el resultado de años de formación técnica, experiencia acumulada y aprendizaje frente a eventos reales. Conoce el sistema no solo como está dibujado en diagramas, sino como se comporta en condiciones normales y, sobre todo, anormales: dónde es rígido, dónde es vulnerable y cómo reacciona ante contingencias.
La formación de un operador del sistema eléctrico es comparable, en muchos sentidos, a la de un piloto de aviación. En cada turno dentro del Centro de Control operan al menos dos ingenieros. Uno de ellos es el jefe de turno, con años de experiencia operativa y con la responsabilidad plena sobre la operación del sistema eléctrico. El otro es un operador auxiliar, con sólida preparación técnica y conocimiento del trabajo, pero aún en proceso de adquirir la experiencia necesaria para asumir esa responsabilidad total.
La analogía con la cabina de un avión es directa. El piloto al mando toma las decisiones finales; el copiloto acompaña, supervisa, aprende y se entrena para asumir en el futuro ese mismo rol. Ambos conocen el sistema y están preparados para actuar, pero la jerarquía operativa garantiza que las decisiones críticas recaigan siempre en quien ha demostrado, con años de operación real, la capacidad de mantener el control en situaciones normales y extraordinarias.
La experiencia del operador no se construye únicamente con manuales. Se forma, sobre todo, a partir de eventos vividos: contingencias contenidas a tiempo, errores que no deben repetirse, decisiones difíciles que dejan huella. Cada sistema eléctrico tiene historia, y el operador es, en buena medida, el depositario de esa memoria.
No se limita a ejecutar instrucciones mecánicamente. Interpreta señales, anticipa escenarios y toma decisiones en tiempo real. Aunque existan procedimientos, jerarquías y protocolos, cuando ocurre un evento crítico la responsabilidad es inmediata y personal. No hay tiempo para deliberaciones largas. Hay que decidir.
La operación continua impone un costo humano. Turnos nocturnos, fines de semana y días festivos alteran el ritmo biológico y la vida personal. El cuerpo se adapta como puede, pero el desgaste existe. No siempre es visible, pero es real y acumulativo.
En el Centro de Control, la variable crítica es la frecuencia. Conviene decirlo de forma simple: un hertz es un ciclo por segundo. En un sistema de 60 Hz, mantener estables esos ciclos significa sostener, segundo a segundo, el equilibrio instantáneo entre generación y demanda.
Para el operador, la frecuencia no es un número abstracto. Es el pulso vital del sistema. Una variación de décimas de hertz —imperceptible para




cualquier usuario— es una señal clara de desbalance. Puede anunciar una contingencia mal contenida o el inicio de una secuencia que, si no se corrige a tiempo, escalará rápidamente.
El operador no espera confirmaciones tardías. Anticipa. Evalúa tendencias, recuerda eventos pasados y proyecta consecuencias en cuestión de segundos.
Cuando la frecuencia se altera, la tensión se vuelve silenciosa pero intensa. Ajustar generación, desprender carga, aislar subsistemas o sacrificar una parte para salvar el conjunto. Son decisiones técnicas, frías en apariencia, pero cargadas de responsabilidad. Un error de segundos puede amplificarse y propagarse.
Desde fuera, el sistema eléctrico parece un coloso: miles de megawatts, miles de kilómetros de red y millones de usuarios conectados. Desde dentro, la realidad es más frágil. Una perturbación
mal gestionada puede propagarse en cascada. El colapso, total o parcial, no es una hipótesis académica; es una posibilidad real que se mantiene a raya con vigilancia permanente y criterio técnico.
El Centro de Control puede operar el sistema, contener contingencias y mantener estable su pulso en condiciones cada vez más exigentes. Pero no puede sustituir la planeación. No puede crear infraestructura inexistente ni corregir, desde una consola, decisiones que debieron tomarse años atrás.
En organismos como el CENACE, esta responsabilidad se ejerce día y noche, sin pausa. El sistema se presume en cifras y proyectos, pero se sostiene en personas que observan la frecuencia — esos 60 ciclos por segundo— y actúan antes de que una décima se convierta en oscuridad.
Ese trabajo ocurre en silencio. Y gracias a él, el sistema eléctrico sigue en pie.


De acuerdo a NMX-J-549-ANCE-2005, además de contar con un sistema externo de protección (lo vimos en la parte 2 en enero 2026), necesitamos integrar en la parte interna, que es impresicindible, toda instalación debe contar con ella, los siguientes elementos :
Blindaje electromagnético.
Supresores de transitorios SSTT.
Unión equipotencial, junto con una puesta a tierra interconectada.

GUSTAVO MANUEL
ESPINOSA RÜTTER
OSHA Master en seguridad y salud en el trabajo. Chairman de ASME Mexico Section. CEO de KRO AI. www.kro.mx| gerencia@kro.mx



Es un escudo metálico que se instala en el interior encerramientos, cables, equipos y accesorios, con el fin de evitar el ingreso a estos de ondas electromagnéticas ya que estas alteran la calidad de la la energía que se manejan dentro de los encerramientos, equipos, cables y accesrosios, influyendo negativamente.
Disturbios o Surges
Problemas con la alimentación



Harmónicas, EMI irradiada o conducida
EMI irradiada

Suceptibilidad a EMI




Problemas de propuesta a tierra y línea de equipotencial Susceptibilidad a EMI
Ondas electromagnéticas y sus efectos adversos en los sistemas de puesta a tierra.

Este blindaje se realiza por medio de paneles o mallas de cobre u otros materiales que cubren interior o exteriormente a encerramientos, cables equipos y accesorios u otros, y son especialmente diseñados para mantener este “sello” electromagnético.


Blindaje para espacios que alojan equipos electrónicos muy sensibles (tomógrafos)

Blindaje para centros de cómputo
son dispositivos eléctricos que protegen equipos sensibles dedistorsiones de voltaje repentinos, causados por rayos o conmutación de cargas, desviando el exceso de energía a tierra para evitar daños o fallas, instalándose en tableros eléctricos o en paralelo a la alimentación, y son esenciales para la continuidad operativa en laboratorios, centros de datos y hogares.
• Limitan o atenúan los voltajes transitorios (picos de alta energía y corta duración) en sistemas eléctricos.
• Detectan el aumento súbito de voltaje y actúan como una "válvula", abriendo un camino para que la corriente sobrante fluya a tierra, protegiendo los equipos conectados
• Utilizan componentes como varistores de óxido metálico (MOV) o diodos TVS (Diodo Supresor de Voltaje Transitorio) que responden en microsegundos.

Supresor de transitorios
SSTT comercial e industrial

las categorías de TVSS( SSTT) difieren en las diferentes normas
Modelos domésticos de supresores
Desde el punto de vista de protección contra tormentas eléctricas debe utilizarse un SPT que minimice los potenciales de paso y contacto para reducir riesgos de electrocución y la formación de arcos laterales entre partes metálicas que pongan en peligro al personal y al equipo en la trayectoria de los conductores de bajada. Aquí algunas imágenes que muestran métodos aprobados de unión equipotencial:

Conectores a tuberías de agua

empernado

Barras y terminaciones bimetálicas



Desde el punto de vista de protección contra tormentas eléctricas debe utilizarse un SPT que minimice los potenciales de paso y contacto para reducir riesgos de electrocución y la formación de arcos laterales entre partes metálicas que pongan en peligro al personal y al equipo en la trayectoria de los conductores de bajada.

La puesta a tierra se diseña en función de:

La resistividad del suelo, que depende de sus componentes y características como:
Salinidad
Compactación
Temperatura y humedad
Composición química
Una vez calculado, se puede construir el sistema de puesta a tierra a partir de :
Electrodos o varillas
Conductores horizontales
Combinaciones de los anteriores y sus Conexiones
Ver NMX-J-549.ANCE 2005 CAPITULO 6 especificaciones de los materiales.


El capitulo 9 de la NOM-022-STPS-2015, establece el método de medición, no hay otro aprobado para este propósito. Debe realizarse mediante signatarios y un laboratorio acreditados en ISO 17025 o NMX equivalente, y aprobados por la STPS.
Los parámetros de cacptación son :
No mayor a 10 ohms para bajantes de pararrayos
No mayor de 25 ohms para el sistema interno
Contar con continuidad. La NOM no establece parámetro cuantitativo; se recomienda no mayor a 1 ohm de acuerdo a normas ANSO-ESD en el caso de equipos sensibles como electrónicos.
Siguenos en la parte 4 para mas información sobre los sistemas de protección contra descargas atmosféricas

En el sector industrial la energía eléctrica no es solo un insumo operativo: es un factor crítico de competitividad. Por ello, la eficiencia energética debe entenderse como una estrategia industrial que impacta el desempeño productivo, la confiabilidad de los activos, la gestión de riesgos y la sostenibilidad del negocio.
La estrategia para toda empresa debe ser la de buscar
la eficiencia en los equipos de producción, en la mano de obra y en la utilización de los recursos como materia prima y la energía eléctrica.
La optimización del desempeño operativo
La eficiencia energética industrial permite lo siguiente:
• Reducir pérdidas técnicas en procesos, motores, sistemas de aire comprimido, vapor y refrigeración.
• Mejorar continuamente el rendimiento de las líneas de producción.
• Incrementar la disponibilidad y vida útil de los equipos.

Ingeniero industrial experto en Eficiencia Energética

• Medición de consumo, factor de potencia y vibración anticipa fallas mecánicas. Electricidad / Eficiencia
Por lo que una operación eficiente energéticamente es, por definición, una operación más robusta y controlada.
La confiabilidad y mantenimiento de activos
La energía eléctrica y el mantenimiento están estrechamente ligados:
• Equipos sobredimensionados o mal operados consumen más energía y fallan con mayor frecuencia.
• La eficiencia energética facilita el mantenimiento predictivo y basado en la condición de los equipos.
• La medición energética se convierte en un indicador temprano de fallas, por ejemplo, permite saber la eficiencia de los motores.
La eficiencia energética actúa como un sensor de salud del proceso industrial
Es por eso la Estrategia y no solo ahorro, aquí dos ejemplos:
Los motores: es común que se compre uno muy grande por si la dudas; más bien se debe tomar en cuenta lo siguiente:
• Selección correcta del motor (IE3–IE4) evita sobredimensionamientos.
• Uso de variadores de velocidad (VSD) permite adaptar el consumo a la demanda real del proceso.

Nuestra misión es ayudar a elevar el nivel de crianza en el hogar, de manera amorosa, consciente y segura.
Contrata nanny por horas, eventual o por turnos con

Cámara Nacional de la Mujer

nannapp.com.mx

@nannappmexico
Ejemplo estratégico:
Un motor sobredimensionado no solo consume más energía; genera calor, vibraciones y desgaste prematuro, afectando la disponibilidad del proceso. La eficiencia energética se convierte en una herramienta de confiabilidad y mantenimiento predictivo.
El aire comprimido: el servicio más caro y uno de los más desperdiciados El aire comprimido es uno de los energéticos más ineficientes si no se gestiona correctamente.
• Eliminación de fugas (hasta 30 % del consumo).
• Optimización de la presión (cada 1 bar extra incrementa 7% el consumo).
• Uso de compresores de velocidad variable y control maestro.
• Recuperación del calor del compresor para procesos térmicos.


de innovación para la gestión de residuos
+ 350 marcas con soluciones sustentables para la gestión de todo tipo de residuos
Encuentra prestadores de servicios y diversos proveedores de equipo
Asesores expertos en normas ambientales
Conferencias especializadas sin costo
Patrocinador Platino: Patrocinador Plus:

Organizan:
Asociación oficial:


Un espacio 100% enfocado en tecnología y soluciones para el manejo de residuos valorizables
Ejemplo estratégico:
Una red con fugas no solo desperdicia energía, provoca caídas de presión que afectan la calidad del producto y obliga a operar a mayor presión. La eficiencia energética mejora la estabilidad del proceso y la calidad.
Una gestión estratégica de costos y márgenes
Más allá de reducir el recibo eléctrico, la eficiencia logra lo siguiente:
• Estabiliza los costos de producción.
• Protege los márgenes ante incrementos tarifarios.
• Libera capital para reinversión en tecnología de punta y mejora continua.
Esto es especialmente crítico en industrias intensivas en energía, donde pequeños porcentajes representan impactos financieros significativos; por ello, recuerda, lo que no se mide no se mejora.
Lograr el cumplimiento normativo y la descarbonización
La industria enfrenta crecientes exigencias regulatorias y de mercado:
• Las normas de eficiencia energética y emisiones.
• Las auditorías energéticas y sistemas de gestión (ISO 50001).
• Los requerimientos de clientes y cadenas de suministro.
La eficiencia energética se convierte en la base técnica de la transición energética industrial por lo que ya no es suficiente solo decir ‘ahorrar energía’.
digitalización e Industria 4.0
La eficiencia energética se potencia con tecnologías digitales:

• La medición inteligente y monitoreo en tiempo real de indicadores energéticos: demanda, consumo y FP, así como los comparativos.
• El análisis de datos para la optimización de procesos.
• La integración con sistemas SCADA, MES y mantenimiento.
En este contexto, la energía eléctrica deja de ser un gasto invisible y pasa a ser una variable estratégica gestionable. Electricidad / Eficiencia

La cultura operativa y liderazgo industrial
Cuando la eficiencia energética se integra al modelo industrial:
• Se alinean ingeniería, producción, mantenimiento y seguridad.
• Se desarrollan competencias técnicas en el personal.
• Se fortalece el liderazgo operativo basado en datos precisos que ayudan a mejorar todos los indicadores.
La eficiencia no depende solo de tecnología, sino de personas y decisiones correctas. Por ello, es importante medir todo y alimentar los sistemas con información real.
Concluyo con lo siguiente:
En la industria moderna la eficiencia energética no es un proyecto de ahorro puntual, sino una estrategia estructural que mejora la competitividad, fortalece los activos, reduce riesgos y prepara a la organización para un entorno energético y regulatorio cada vez más exigente.
Te comparto esta reflexión:
Una industria eficiente energéticamente no solo consume menos energía, sino que también produce más valor con mayor confiabilidad.
Recuerda que la eficiencia energética es una estrategia y no solo ahorro.

MANUEL DE DIEGO
OLMEDO
director general en Consultores en S.A.Energía, de C.V.


AMABEL
OSORIO OLVERA
Ventas y Proyectos ConsultoresEspeciales. en Energía, S.A. de C.V.

Los Sistemas de almacenamiento de Energía (SAE’s) y su relación con la eficiencia energética.
Iniciaremos con una verdad incómoda: El almacenamiento NO es ahorro de energía; de hecho, dada la eficiencia de los sistemas, implica un consumo adicional de energía.
Lo que buscan todos los sistemas, incluidos los de producción de energía eléctrica, es operar en su punto de máxima eficiencia, con la menor cantidad de variaciones posibles. Para eso que nos ayudan los SAE’s: para aprovechar la energía que se produce en exceso a bajo costo en períodos de poca demanda y utilizarla en los picos de consumo, cuando por la escasez tiene un costo mayor. Evidentemente las tarifas del sistema deben de reflejar esta situación para incentivar el mercado con señales económicas.
Suelo decir que el SAE más económico sigue llamándose “barril de petróleo”, hoy por hoy no hay nada que tenga esa densidad de energía a ese precio, con todas las ventajas y desventajas que eso implica. Sin embargo, en años recientes el almacenamiento de energía ha entrado en una etapa clave, consolidándose como un pilar para la transición energética, principalmente por el abatimiento de los costos de las baterías químicas, mejoras en la confiabilidad y los sistemas de control, y la posibilidad de combinarlos con sistemas de generación distribuida con fuente de energías renovables para formar microredes “inteligentes”.
En México la Ley del Sector Eléctrico ha reconocido a los SAE´s como parte de la infraestructura estratégica del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), especialmente para respaldar la intermitencia de algunas centrales renovables, lo que en teoría debería de mejorar la confiabilidad del sistema eléctrico.


Los SAE’s no son sólo baterías químicas. Desde el inicio de la revolución industrial existen sistemas que permiten la transición de forma ordenada y económica entre periodos de alta y baja demanda, algunas de las disponibles son:
1) Baterías de ion – litio actualmente en un momento de gran en expansión con algunos proyectos de gran escala de varias decenas de MW y proyectos para industrias medianas y grandes.
2) Almacenamiento térmico (Con desarrollo limitado).
3) Hidrógeno verde y gris, en fase de investigación y proyectos piloto.
4) Bombas hidroeléctricas reversibles es decir sistemas de rebombeo (donde se tiene almacenamientos de agua a dos alturas diferentes), se genera en periodos de costo altos, almacenando el agua y se rebombe a la altura mayor en periodos de costo bajo. Estos proyectos tienen un potencial significativo, pero presentan retos de inversión y de gestión importantes; en Europa son una herramienta clave para el manejo de la demanda.
En general los SAE’s, como se mencionó anteriormente, permiten el almacenamiento de una gran capacidad de energía para liberarla cuando sea necesaria, con las siguientes ventajas:
1) Estabilizan la red eléctrica, al evitar cortes por desbalances entre demanda y consumo y regular frecuencia y voltaje
2) Permiten la integración energías renovables, almacenando la energía excedente durante altas horas de generación y la liberan en momento de baja producción o alta demanda y
3) Reducen costos en industrias y comercios
4) Una penetración de la tecnología, especialmente en sistemas de baterías químicas que ha permitido su disponibilidad en escalas relativamente pequeñas (desde las pocas decenas o cientos de kW) y una importante reducción de costos
5) Acoplados a Redes Inteligentes se autogestionan y monitorean remotamenteUn sistema de almacenamiento de energía aporta eficiencia porque permite aprovechar mejor la electricidad generada, reducir pérdidas, estabilizar la red y optimizar el consumo en horarios de mayor costo.
En México, es clave para integrar renovables y mejorar la confiabilidad del sistema eléctrico, algunos beneficios son:
Gestión de demanda
Flexibilidad operativa
Sostenibilidad
Resilencia
Reduce picos de consumo y costos asociados
Permite responder rápido a variaciones de carga
Maximiza el uso de energía limpia y reduce emisiones
Garantiza suministro en desastres o fallas de red
Además, los SAE en México impactan directamente las tarifas eléctricas porque permiten desplazar consumo de horas caras a horas baratas, reducir picos de demanda y mejorar la eficiencia del Sistema Eléctrico Nacional. Desde marzo de 2025, se emitieron disposiciones que integran formalmente el almacenamiento al mercado eléctrico, abriendo la puerta a que usuarios industriales y comerciales usen baterías para optimizar costos. El impacto esperado es el siguiente:
Reducción de costos industriales
Mayor estabilidad del SEN
Menor pago por demanda máxima y uso de energía barata
Menos variaciones los precios nodales
Integración de renovables Disminuye dependencia de combustibles fósiles caros
Competitividad empresarial
Empresas con SAE acceden a energía más confiable y barata
Los precios de las baterías han disminuido 60% en la última década, pasando de más de $270 USD/kWh a menos de $110 USD/kWh,


Por otro lado, los costos de los sistemas integrados han caído de forma drástica en la última década: entre 2015 y 2025 el costo nivelado de almacenamiento (LCOS) se redujo más de un 70%, pasando de más de $600 USD/MWh a menos de $200 USD/MWh en promedio. Esta caída ha convertido al almacenamiento en baterías en una solución competitiva y escalable para integrar energías renovables.
Evolución Histórica de costos de Sistemas de almacenamiento con baterías (BESS)
Los BESS eran proyectos piloto muy costosos.
Precios de baterías de ionlitio superaban los 1,000 USD/ kWh.
Uso ilimitado a aplicaciones críticas (centros de datos, respaldo militar).
Inicio de la producción masiva de baterías para vehículos eléctricos.
Costos bajaron a 400-600 USD/kWh.
Primeros proyectos comerciales de almacenamiento a escala en EE.UU. y Europa
Innovaciones en química (NMC, LFP) y economías de escala.
El LCOS global cayó a 150-200 USD/MWh.
En México y Latinoamérica, proyectos industriales comenzaron a ser viables.
Caída adicional de 40-60% esperada gracias a:
Producción de baterías LFP más barata.
Reciclaje y segunda vida de baterías de vehículos eléctricos.
Innovaciones en almacenamiento de larga duración (hidrógeno, baterías de flujo).
Se proyecta que para 2030 el LCOS pueda bajar a 80-100 USD/ MWk, lo que hará que el almacenamiento sea tan competitivo como las plantas de gas para respaldo.
En conclusión, los sistemas de almacenamiento a base de baterías químicas son una herramienta clave que hace posible un sistema eléctrico moderno, flexible y renovable, al mismo tiempo que ofrecen ventajas económicas y de seguridad para empresas y consumidores al permitir gestionar mejor la energía y aprovechar las diferencias de precio por horario. Con la nueva regulación, se espera que su adopción crezca y que los beneficios se reflejen en mayor competitividad y estabilidad del sistema eléctrico.
Han pasado de ser una tecnología experimental extremadamente cara para convertirse en parte de la infraestructura crítica y cada vez más asequibles, con costos que seguirán bajando en la próxima década y que permitirán su despliegue masivo . México está dando pasos firmes hacia un sistema eléctrico más limpio y resiliente, con proyectos de almacenamiento que acompañan a los grandes parques solares y eólicos. El reto será escalar estas iniciativas y diversificar tecnologías (hidrógeno, bombeo hidroeléctrico) para cubrir necesidades de largo plazo.
El panorama energético en México ha experimentado transformaciones institucionales y normativas profundas en los últimos meses. Sin embargo, para los permisionarios que operan en el eslabón del downstream de la cadena de valor de los hidrocarburos, la máxima jurídica permanece inalterable: el desconocimiento de la norma no exime de su cumplimiento

directora jurídica de GRUPO CIITA


En este 2026, nos enfrentamos a un escenario donde la Comisión Nacional de Energía (CNE) ha asumido plenamente las facultades reguladoras de la extinta Comisión Reguladora de Energía (CRE). Es imperativo que el sector comprenda que, aunque la autoridad regulatoria haya cambiado, la arquitectura de las obligaciones anuales —aquellas que daban orden y legalidad al mercado bajo la antigua CRE— se mantiene vigente y con un rigor de supervisión renovado.
La transición institucional no implica una interrupción en la exigibilidad de las obligaciones. Al contrario, la CNE ha heredado las facultades de sanción, por lo que los permisionarios de comercialización, distribución, transporte y expendio al público de petrolíferos y gas L.P. deben abordar este ejercicio fiscal con una estrategia de cumplimiento preventivo.
A continuación, analizaremos algunas de las obligaciones más relevantes para este 2026, trazando una línea clara entre lo que es obligatorio para todos y, posteriormente, las obligaciones específicas según la actividad que realicen los permisionarios.
El umbral de cumplimiento universal
Durante estos primeros 31 días, todos los permisionarios de la CNE tienen que cumplir con tres obligaciones: la actualización de la Constancia de Situación Fiscal (CSF), el pago de supervisión anual y el reporte de la estructura de capital social. No cumplir con estos tres pilares en el tiempo y forma que dicta la normativa de la Comisión pone en riesgo el título de permiso.
A continuación, desglosamos estas obligaciones críticas: Como se mencionó, el primer mes del año es el "filtro" regulatorio. La actualización de la Constancia de Situación Fiscal (CSF) es el primer paso logístico. Esta obligación es vital, pues la falta de esta actualización en la Oficialía de Partes Electrónica de la Comisión Nacional de Energía (OPE CNE), puede derivar en la restricción del acceso a la plataforma, impidiendo cualquier trámite futuro.
Simultáneamente, debe atenderse el reporte de la estructura de capital social, el cual aplica a personas morales. Se debe informar sobre cualquier cambio corporativo o, en su defecto, manifestar bajo protesta de decir verdad que la estructura se mantiene sin cambios respecto al año anterior.
De igual forma, vinculado a enero se encuentra el pago de supervisión anual. Todo titular de un permiso vigente debe cubrir este derecho.
Los montos varían según la actividad, teniendo así los siguientes montos para petrolíferos:
• Comercialización: $27,255.00 MXN
• Distribución por medios distintos a ducto: $141,541.00 MXN
• Transporte por medio distintos a ducto: $27,207.00 MXN
• Expendio al público en estaciones de servicio: $38,886.00 MXN
Y para gas L.P.:
• Comercialización: $27,255.00 MXN
• Distribución mediante planta de distribución: $43,460.00 MXN
• Transporte por medios distintos a ducto: $26,985.00 MXN
• Distribución por medio de Auto-tanques $40,590.00 MXN
• Expendio al público mediante estación de servicio con fin específico: $31,020.00 MXN

II. Obligaciones por actividad: El mapa específico de cumplimiento
Una vez superado el filtro universal de enero, la regulación se torna más específica. Es aquí donde la labor del permisionario se vuelve crucial, pues las obligaciones que mencionaré a continuación no son para todos, sino que dependen de la actividad permisionada y el producto manejado.
El pago de supervisión ante la CNE (Reporte de febrero)
Aunque el pago se realiza en enero, el reporte formal de dicho cumplimiento ante la CNE se realiza del 1 al 15 de febrero. No basta con pagar; hay que acreditarlo mediante la carga en la OPE del comprobante y la hoja de ayuda e5cinco.
Calidad de los petrolíferos: NOM-016CRE-2016
Para aquellos permisionarios que tienen la custodia física del producto (distribuidores, transportistas y expendedores), el primer trimestre del año es el plazo para presentar a la Comisión el dictamen de la NOM016-CRE-2016. Este documento debe ser emitido por una Unidad de Verificación o Tercero Especialista que compruebe que los productos cumplen con las especificaciones de la NOM-016. Para obtener el dictamen, es necesario contar con los informes de laboratorio del primer y segundo semestre del año inmediato anterior, es decir, las pruebas del 2025. En un mercado donde la procedencia ilícita es un riesgo constante, este dictamen es la salvaguarda técnica del permisionario.
III. Gestión de cumplimiento para Gas L.P.: El cierre del primer trimestre Los permisionarios de gas L.P. cuentan con un periodo que abarca la totalidad del primer trimestre, situando el 31 de marzo como la fecha límite para la presentación de sus obligaciones anuales. Este reporte no es una mera formalidad, sino un expediente integral de integridad operativa que debe incluir:
1Programa anual de operación y mantenimiento correspondiente al año calendario en curso.
2Póliza de seguro anual vigente que ampare la instalación permisionada y que cubra el monto asegurado correspondiente dependiendo de la actividad que realiza. Es imperativo que

Dictamen aprobatorio, que acredite el cumplimiento del programa anual de operación y mantenimiento del año inmediato anterior.
4
Dictamen aprobatorio, que acredite el cumplimiento con las Normas Oficiales Mexicanas aplicables a las instalaciones, equipos y vehículos utilizados para la prestación del servicio.
5 Presentar el informe de

IV. La ventana crítica de abril: El reporte anual de gasolineras
En lo que respecta a los permisionarios de expendio al público mediante estaciones de servicio, el calendario regulatorio impone una ventana de alta presión administrativa: del 1 al 10 de abril. Durante estos diez días, se debe integrar en la OPE de la CNE la información y/o documentación que acredite el cumplimiento de las siguientes obligaciones:
1. Póliza de seguro anual vigente. Es indispensable contar con coberturas de responsabilidad civil, daños a terceros y daño ambiental.
2. Reporte de quejas. Relación que contenga la descripción de las quejas recibidas de usuarios, relacionadas con la prestación del servicio, así como el detalle de la atención proporcionada para atender la queja.
3. Comprobante de la procedencia del producto. Se acredita con las facturas emitidas por el suministrador del producto, el cual también debe contar con un permiso vigente ante la Comisión.
4. Reporte de incidencia o emergencias. Escrito libre o bitácora con el reporte de incidentes o emergencias relacionadas a la actividad que se realiza. Se deberá referir el protocolo de acción y el aviso presentado a la CNE al momento de ocurrir el incidente o emergencia.
5. Programa de mantenimiento de sus sistemas e instalaciones y comprobar su cumplimiento con el dictamen de una unidad de verificación o tercero especialista aprobado por la ASEA. El programa y dictamen deberán cubrir años calendarios completos.
6. Resultado del dictamen elaborado por una Unidad de Verificación o Tercero Especialista que compruebe el cumplimiento de las especificaciones de calidad de los petrolíferos, de conformidad con la Norma Oficial Mexicana NOM-016CRE-2016.
7. Comprobante del pago de aprovechamientos, en este caso, es el comprobante correspondiente al año en curso, es decir, el año 2026.
V. El gran reto para los comercializadores: El transitorio del RLSH
Un punto que merece mención aparte por ser algo nuevo, es la obligación extraordinaria para los comercializadores derivada del artículo vigésimo transitorio del Reglamento de la Ley del Sector Hidrocarburos (RLSH).
Tras la entrada en vigor del nuevo Reglamento el pasado 4 de octubre de 2025, los comercializadores contaban con un plazo de 60 días hábiles para realizar una actualización exhaustiva de sus expedientes ante la CNE. Esta no es una simple actualización de domicilio; se tenía que entregar:
• Análisis de la demanda proyectada.
• Zonas geográficas de influencia.
• Contratos vigentes con proveedores y modelos de contrato con clientes.
• Volumen de reserva de capacidad contratada en transporte, distribución o almacenamiento.
• Evidencia de cumplimiento en controles volumétricos.
Esta obligación representa un fortalecimiento de supervisión de la actividad por parte de la autoridad, donde podrá detectar a los comercializadores que operan sin infraestructura o respaldo real, depurando así el mercado.
VI. Conclusión y recomendaciones
La transición de la CRE a la CNE no ha diluido las responsabilidades de los permisionarios; al contrario, ha consolidado la necesidad de una vigilancia interna más estricta. En este sentido, mi recomendación para este 2026 es elevar el cumplimiento regulatorio al rango de prioridad estratégica.
Resulta imperativo reconocer que la arquitectura legal del sector es esencialmente dinámica y trasciende los reportes anuales, por lo que el cumplimiento no debe percibirse como una serie de trámites aislados supeditados a meses específicos, especialmente cuando existen obligaciones contingentes derivadas de supuestos específicos, tales como la actualización o modificación de los títulos de permiso, cuya desatención o falta de gestión paralela a las obligaciones ordinarias podría comprometer el título de permiso y la continuidad de la operación.
En última instancia, el costo de la omisión — que hoy se traduce en multas administrativas onerosas, la clausura de instalaciones o, en el peor de los casos, la revocación definitiva del permiso— supera exponencialmente cualquier inversión en una gestión regulatoria profesional, proactiva y oportuna. El mercado de hidrocarburos en 2026 pertenece a quienes operan con orden. La CNE ya está aquí y sus reglas, aunque conocidas, hoy exigen un estándar de precisión sin precedentes.






La transición energética justa ha dejado de ser un concepto técnico para convertirse en el núcleo de la política pública del Estado mexicano. Entrevista con Karla Cedabo del IER-UNAM, y con Pablo Ramírez de Greenpeace México
México se encuentra en una encrucijada histórica que definirá no solo su matriz de generación eléctrica, sino la viabilidad de un modelo de desarrollo que aspira a ser profundamente humano y social. La crisis climática ha dejado de ser una advertencia científica para manifestarse en fenómenos tangibles: ondas de calor extremas, sequías prolongadas que vacían las presas hidroeléctricas y una presión creciente sobre el Sistema Eléctrico Nacional (SEN). En este escenario, el término "transición energética justa" ha dejado de ser un concepto técnico para convertirse en el núcleo de la política pública del Estado mexicano. No se trata meramente de sustituir "fierros" fósiles por tecnologías renovables, sino de transformar radicalmente la lógica de poder, acceso y beneficio que ha regido al sector energético durante décadas.
La realidad socioeconómica del país presenta un contraste doloroso. Aunque los resultados de la medición de la pobreza multidimensional de 2024 muestran un avance significativo —reduciéndose al 29.6% de la población—, persisten brechas estructurales que impiden a millones de familias ejercer su derecho a una vida digna. Uno de los rostros más persistentes de esta desigualdad es la pobreza energética, una condición que afecta a uno de cada tres hogares en México.
A pesar de que el gobierno presume una cobertura teórica de electricidad cercana al 99.73%, esta cifra oculta una falta de acceso efectivo: familias que, aun teniendo un poste de luz frente a su casa, no pueden costear las tarifas o carecen de servicios básicos como refrigeración, agua caliente o métodos limpios para cocinar.
El andamiaje jurídico que soporta esta transformación se consolidó con la promulgación de la Ley de Planeación y Transición Energética en marzo de 2025, la cual establece una planeación vinculante que prioriza la soberanía nacional y el bienestar social. Bajo este nuevo marco, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Petróleos Mexicanos (Pemex) han recuperado su carácter de empresas públicas estratégicas, con la misión de garantizar que la energía sea un derecho y no una mercancía sujeta al lucro de unos cuantos.
Para desentrañar los retos que esta transición impone a la academia, el activismo y la sociedad civil, conversamos con dos figuras fundamentales: Karla Cedano, responsable del Instituto de Energías
Renovables (IER) de la UNAM, y Pablo Ramírez, especialista en energía y cambio climático de Greenpeace México.
Karla Cedano: La visión sociotécnica y la energía como habilitador de derechos Desde la academia, Karla Cedano propone una ruptura con la visión tecnocrática que reduce la energía a voltios y cables. Para la investigadora, los sistemas energéticos son, en esencia, sistemas sociotécnicos donde la infraestructura física y las personas interactúan de forma indisoluble. La justicia energética, en este contexto, exige una redistribución radical de los beneficios y los costos asociados al cambio de matriz. Cedano advierte que priorizar únicamente la eficiencia tecnológica bajo lógicas patriarcales y verticales solo servirá para amplificar las desigualdades históricas.

Karla Cedano
Académica del Instituto de Energías Renovables (IER) de la UNAM
Para Cedano, la energía debe entenderse como un "habilitador" que condiciona el ejercicio de derechos humanos fundamentales. Sin ella, una persona con discapacidad auditiva queda aislada al caer la noche, o una persona con diabetes no puede conservar su insulina. Su propuesta busca dignificar el concepto de pobreza energética, prefiriendo hablar de injusticias energéticas domésticas, permitiendo que sean las propias comunidades quienes definan sus necesidades y aspiraciones de calidad de vida.
"Desde la academia, la gran pregunta es qué es la justicia, y nos podemos pasar una vida desarrollando teorías y poniéndonos densos, pero en resumen diría yo que tiene mucho que ver con que los beneficios y los costos de la transición, que sabemos que tiene beneficios y también tiene costos, se repartan de manera más igualitaria. Debemos pensar en toda la cadena: generación, por supuesto, transmisión, distribución, uso, acceso, inclusive hasta investigación que todo lo que es el ecosistema de los sistemas energéticos sociotécnicos, porque los sistemas energéticos no son fierros, son las personas y los fierros interactuando. Los beneficios ambientales, económicos y sociales existen, pero que no le toque solo a unas pocas personas en privilegio, sino que realmente también le toque el beneficio a las comunidades vulneradas, especialmente las vulneradas para poder atender estas asimetrías de privilegio.
Históricamente, estas comunidades suelen pagar los costos de contaminación, falta de acceso y gobernanza asimétrica, mientras los beneficios se concentran. Una transición justa significa que esos costos los empecemos a pagar las clases más privilegiadas.
Los riesgos de seguir una lógica puramente económica o tecnológica los estamos viviendo actualmente. Lo tecnológico también viene con dinámicas patriarcales verticales donde se elige la tecnología más barata o la más eficiente sin pensar que esos costos asociados los acaban pagando las personas más vulnerables.
Actualmente, las grandes asimetrías sociales que tenemos tienen mucho que ver con las asimetrías de acceso a la energía. Imaginemos la pandemia: si tuviéramos acceso universal, todos habrían podido conectarse desde casa y mantener su actividad.


La energía es un habilitador; sin ella, una persona con discapacidad auditiva no puede comunicarse al caer la tarde por falta de luz, o una persona con diabetes no puede conservar su insulina. El mayor riesgo es que nuestro estilo de vida actual se amplifique y sigamos generando desigualdad por preferenciar lo tecnológico sobre el bienestar humano y comunitario."
La democratización del saber: Literacidad energética
Uno de los puntos más críticos que Cedano pone sobre la mesa es la necesidad de abandonar la "arrogancia ingenieril". Argumenta que solo a través de la escucha activa y la construcción participativa se logrará una verdadera apropiación tecnológica en el territorio. Para ello, propone la creación de una "promotoría energética comunitaria": personas de confianza en el territorio que empoderen a sus vecinos mediante la literacidad energética, permitiéndoles desde leer un recibo hasta detectar fugas o gestionar sus propios recursos renovables.
"La definición de pobreza energética que preferimos es aquella que dice que una familia carece de los servicios energéticos suficientes para una participación plena en la sociedad. Es una definición abierta porque la participación plena la decide la gente según su cultura y contexto. La pobreza energética la deben definir las propias comunidades: ¿cómo vivo?, ¿cuál es mi contexto?, ¿a qué aspiro? Para atender esto, necesitamos escuchar a la gente y generar lo que llamamos literacidad energética, para que las personas entendamos lo importante que es la energía en nuestras vidas. A veces nos alejamos tanto que decimos 'no, pues yo energía ya tengo la que necesito', hasta que empezamos a escarbar y nos damos cuenta de que hay días que la gente come frío porque el gas es caro o se baña con agua helada.
Necesitamos un conocimiento que permita tomar decisiones, saber leer el recibo, disminuir consumos o entender que una estufa eficiente es mejor que un fogón abierto. Cuando la gente tiene ese conocimiento, su calidad de vida mejora automáticamente. Pero para que los proyectos sean exitosos, las personas debemos abandonar la arrogancia de creer que venimos a solucionar problemas sin preguntar. La única que sabe qué problemas tiene es la comunidad. Solo a través de la construcción participativa y el entendimiento
de sus usos y costumbres lograremos una verdadera apropiación tecnológica. Necesitamos una promotoría energética comunitaria, personas formadas en el territorio que generen confianza y permitan gestionar mejor los recursos. Es hacia allá donde creemos que se lograría una verdadera transición justa."
Cedano concluye denunciando las estructuras patriarcales que responsabilizan injustamente a las mujeres por la precariedad energética, como el uso de la leña, sin ofrecer alternativas que respeten sus dinámicas culturales. La transición, afirma, debe ser una oportunidad para derribar estas barreras y asegurar que las mujeres sean líderes técnicas y tomadoras de decisiones en el sector.
Pablo Ramírez: Democracia energética contra la lógica de acumulación
Desde la trinchera del activismo, Pablo Ramírez, campañista de Greenpeace México, sostiene que la crisis climática está exacerbando vulnerabilidades de manera cruda y diferenciada. Para la organización, la transición energética no puede limitarse a "cambiar el color de los fierros" mientras se mantiene un modelo extractivista de acumulación que lucra con la crisis climática. Ramírez señala una paradoja dolorosa: México es históricamente rico en energía, pero hoy millones de personas viven en la oscuridad o la precariedad energética.

Pablo Ramírez
Campañista de Greenpeace

Para Greenpeace, el modelo actual es injusto en todos sus eslabones. Mientras las corporaciones anuncian ingresos récord, las comunidades rurales e indígenas pagan el costo directo de los proyectos a través del desplazamiento, la degradación de sus ecosistemas y problemas de salud no atendidos. La verdadera apuesta debe ser la democracia energética, impulsando sistemas descentralizados que devuelvan el control del recurso a la gente.
"Estamos tocando un tema sobre cómo se percibe el futuro de la energía en un contexto en el que ya estamos viviendo una crisis climática, donde los impactos se ven de manera sumamente cruda y diferenciada. El modelo energético actual, basado principalmente en combustibles fósiles, obedece a una lógica de acumulación sumamente injusta. Mientras vemos que las grandes corporaciones anuncian ingresos récord cada año, vemos impactos que destruyen poblaciones enteras, mega incendios, sequías y crisis hídricas alimentadas por la quema de estos combustibles.
La industria es injusta en todos sus eslabones; las comunidades pagan el costo directo de este modelo en sus ecosistemas, pero no se benefician









en absoluto. Las compañías ofrecen energía asequible a cambio de pasar un gasoducto o poner una termoeléctrica, pero al final la energía nunca se queda ahí. No es para la gente. México, un país históricamente rico en energía, tiene hoy a uno de cada tres hogares viviendo en pobreza energética. Claramente, el modelo no está diseñado para el beneficio social.
La transición no es solo un problema tecnológico de cambiar el color de los 'fierros' manteniendo la misma lógica extractivista. Si pasamos a un modelo basado en renovables, pero con la misma estructura de acumulación, los problemas continuarán. Las renovables también necesitan minería y ahora vemos cómo se amplían las fronteras hacia el fondo del mar para obtener minerales críticos. Lo fundamental es repensar el modelo en torno a las necesidades: ¿para qué necesitamos esta energía? La energía no es una mercancía cualquiera; es un habilitador o inhabilitador de procesos sociales. No podemos aspirar a un crecimiento infinito con recursos finitos. El cambio climático es el síntoma de una enfermedad más grande, un límite planetario que ya rebasamos y que pone en peligro nuestra supervivencia como especie."
Hacia una estrategia nacional de soberanía popular
Ramírez critica el triunfalismo oficial sobre la cobertura eléctrica, calificándola de "acceso teórico". Durante la pandemia, quedó claro que la falta de energía efectiva es un generador de otras pobrezas, pues sin ella no se puede estudiar, trabajar ni informarse. Ante esto, Greenpeace impulsa la Estrategia Nacional de Democracia Energética (ENDE), una propuesta de política pública para canalizar los presupuestos climáticos (Anexos 15 y 16) hacia el financiamiento de tecnologías renovables en los hogares más pobres.
"La pobreza energética en México es una falta de acceso efectivo, no teórico. El gobierno presume cobertura porque hay un poste de luz cerca, pero tener el poste no garantiza la electricidad si no puedes pagarla. Durante la pandemia vimos que la energía te habilita o te inhabilita: sin ella no podías trabajar ni estudiar. Las tecnologías renovables son herramientas que, bien empleadas, pueden combatir esto al llevar la generación a donde está el consumo, rompiendo cadenas de suministro complicadas. El gran problema para que el 33% de los hogares en pobreza energética acceda a ellas es la barrera financiera. Lo paradójico es que los recursos existen en el presupuesto federal, como el anexo 16, pero se están usando mal, financiando incluso la construcción de gasoductos, lo cual no tiene sentido.
"

LA ENERGÍA DEBE VOLVER A SER DE LA GENTE Y PARA LA GENTE; SOLO ASÍ LA TRANSICIÓN SERÁ REALMENTE JUSTA."
-
Pablo Ramírez, Greenpeace
Es imperativo que este dinero se use para echar a andar modelos de financiamiento que lleven las renovables a las comunidades que más lo necesitan. Esto no solo reduciría emisiones, sino que cumpliría la promesa de combatir la pobreza de manera estructural. Hemos logrado que la justicia y la pobreza energéticas sean reconocidas constitucionalmente como pilares de la política energética, pero ahora necesitamos que instrumentos como el Programa Especial de Cambio Climático reflejen mecanismos financieros reales.
Imaginen lo que significaría para una familia no tener que pagar luz porque genera su propia energía; eso elevaría el umbral de dignidad de manera significativa. Estamos mucho más cerca de ser afectados por la inequidad energética que de ser accionistas de las grandes petroleras."
El contexto macro: Una red saturada y tensiones internacionales
Mientras el discurso de la justicia avanza, los datos técnicos revelan desafíos monumentales. El PRODESEN 2024-2038 advierte una desconexión crítica entre la demanda y la generación: mientras el consumo eléctrico crece al 3.5% anual impulsado por el nearshoring y la electromovilidad, la capacidad instalada solo aumentó un 0.6% entre 2022 y 2023. La Red Nacional de Transmisión (RNT) se encuentra en un estado de saturación que restringe hasta el 20% de la capacidad solar instalada en regiones estratégicas como el norte y el Bajío.
Este panorama se complica por la política de fortalecimiento de CFE y Pemex, que ha generado fricciones en el marco del T-MEC. Organizaciones empresariales de Estados Unidos han señalado un trato discriminatorio que favorece a las paraestatales mexicanas, lo que perfila a la revisión del tratado en 2026 como un momento crítico para la defensa de la soberanía energética de México.
En el plano fiscal, el Paquete Económico 2026 refleja esta apuesta soberana con una asignación de 602,567 mdp para CFE y transferencias por 263.5 mmdp para Pemex. Sin embargo, expertos señalan la regresividad de los subsidios eléctricos, que a menudo benefician más a quienes tienen mayor capacidad de consumo, sugiriendo la necesidad de reorientar esos fondos hacia infraestructura de bajas emisiones y programas directos contra la pobreza energética.
Justicia en el territorio: El impacto en las zonas rurales
La implementación de megaproyectos, incluso renovables, no ha estado exenta de conflictos. En Yucatán, la instalación de 23 parques eólicos y fotovoltaicos ha afectado a 16 núcleos agrarios y más de 5,800 ejidatarios. Se han documentado procesos de "desagrarización", donde el arrendamiento de tierras por periodos de hasta 35 años desplaza las actividades tradicionales, transformando la identidad rural y generando fragmentación social en las comunidades.

Para evitar que la transición se convierta en una nueva forma de despojo, organizaciones como la Iniciativa Climática de México (ICM) proponen modelos de propiedad compartida como el "Ejido Solar", donde las comunidades sean socias de los proyectos y no solo receptoras de una renta. La justicia procesal y la consulta previa, libre e informada deben ser mecanismos vinculantes que garanticen que ningún proyecto avance sin el consentimiento y el beneficio real de los dueños de la tierra.
Una responsabilidad compartida hacia 2030
La transición energética justa en México es una necesidad impostergable. No es solo un cambio de matriz, sino una lucha por la supervivencia de la especie humana y la dignidad de su pueblo. Mientras Karla Cedano resalta la responsabilidad ética de la humanidad como única especie capaz de mitigar el daño planetario, Pablo Ramírez enfatiza que la ciudadanía tiene en su voto y en la exigencia de transparencia sus herramientas más poderosas.
El éxito de este proceso no se medirá en megawatts, sino en la capacidad del Estado para erradicar la precariedad de 18 millones de mexicanos que aún viven en pobreza energética.
México tiene el potencial natural y el talento humano para liderar este cambio en América Latina; lo que resta es asegurar que la riqueza generada por el sol y el viento se traduzca en prosperidad compartida, rompiendo finalmente la paradoja de un país rico en recursos, pero pobre en acceso. La transición será justa o, sencillamente, no será.





Las reglas del sector eléctrico que fueron publicadas en octubre pasado comienzan a manifestar sus efectos. Vaticino que tomará 18 meses en florecer plenamente. ¿Qué más debemos de hacer?
En la edición de noviembre de Energía Hoy escribí: “2 de octubre no se olvida. En el sector energético el 3 de octubre tampoco (ni el 7, 9, 14,17, 23 y 31)” donde expuse la magnitud de los cambios y el posible impacto que tendrían. No resultaba muy complicado tener voz de profeta, pero da gusto ver que se materializa.
En primer lugar, los permisos de generación están fluyendo, inclusive los que se solicitaron bajo la legislación anterior, conocida por su acrónimo LIE. Estas acciones y su flexibilidad dan celeridad al cambio, evitan repetir trámites burocráticos que nada aportan e incentivan a los inversionistas.
En segundo sitio, las facilidades de generación, sin inyección a la red, entre 0.7 MW y 20 MW permite el contar con energía en varios desarrollos que no contaban con ella y apoyar a los que ya bien les vendieron el que contaban con energía -sin que existiera- en su predio o ya bien ni siquiera lo revisaron. Me comentan diversos desarrolladores que han mandado ofertas para energía firme y que la cogeneración no ha despegado.


Me parece normal, este tipo de tecnología toma bastante más tiempo en desarrollarse. Aunemos que, aunque el impacto al medio ambiente es fenomenal, una disminución importantísima de CO2 emitida al medio ambiente, contra la compra de energía, en varias empresas los miden por no quemar gas. Craso error de confundir los conceptos y ver el árbol y no el bosque.
Continuemos, en tercera posición, con que la venta de KVA’s tenderá a desaparecer y sus precios disminuirán.
Como cuarto, que las empresas constructoras y de ingeniería se encuentran ávidas de ingenieros y técnicos. Muchos abandonaron el sector, pero no se fueron tanto tiempo para que no quede el conocimiento vigente.
Finalmente, en quinto sitio, pero sumamente relevante, que el efecto multiplicador para la economía es muy importante. Por cada peso invertido se generan entre 1.8 y 2.5 pesos para el PIB en la fase de construcción y 1.2 a 1.6 en operación. Esto ya es muy significativo, pero el impacto indirecto también es clave porque reduce los costos marginales para la industria, aumenta la confiabilidad eléctrica y, como cereza en el pastel, habilita la inversión industrial secundaria.
Ya están las bases ahora, ¿qué debemos hacer?
Iniciemos con el empezar a tener una visión optimista del futuro. A pesar de lo ya descrito, hay muchas voces que lo ven limitado e insuficiente. ¡CFE el 54%! Pero omiten el mencionar que el 60% del consumo es industria y comercio que deben de ser sus mercados objetivos. Muchos, principalmente extranjeros, hicieron apuestas irracionales al crecimiento del sector hace dos lustros y quedaron con pérdidas, lo que los inoculó para invertir en México. La prudencia no cabe en las burbujas.
Continuemos que hay que aplicar toda la legislación. No solo generación, sino las obligaciones de todos los participantes del sector, en particular los usuarios, los Centros de Carga, que siguen haciendo caso omiso de sus obligaciones, en particular en el Código de Red. Desde, “Ya no aplica porque la CRE desapareció” hasta: “No moveré nada hasta que no inicien las inspecciones”, Lamentable posición, máxime cuando se lamentan como magdalenas de las acciones del gobierno.
En tercer sitio volver a exigir más a los alumnos. Ya sé, los tiempos cambian, pero estamos creando técnicos e ingenieros muy limitados, con un criterio mínimo. Un ejemplo de casa: una ingeniera que estuvo dos semanas en la planta en capacitación, le pedimos revisara un banco de capacitores fijo. Dijo que estaba bien… cuando no estaba aún alambrado.
Termino citando a François-Marie Arouet, alias Voltaire: “Lo mejor es enemigo de lo bueno” Vamos a dejar de ver para atrás, de ambos bandos, y a construir un mejor México.

"No somos piezas reutilizables en un tablero ajeno; somos la fuente que sostiene el flujo. Si el diagnóstico ignora la fuente, el sistema no solo falla: se desvanece."

Fundadora de FB SOLUTIONS. Consultora en diseño energético, tecnología y energéticos.negocios / en colaboración con Riemannconceptualagente del proyectoexplorandoEuler, la relación entre energía, ética y sentido.

El mayor error del sector no es técnico es diagnóstico. Durante décadas hemos confundido medir con comprender, auditar con anticipar, supervisar con leer estructuras. Cuando un sistema falla, se buscan datos; cuando el problema persiste, se buscan culpables. Rara vez se revisa lo esencial: la arquitectura que sostiene o debilita— la operación. En energía, un mal diagnóstico es más costoso que una mala solución. Porque una solución aplicada sobre una lectura incompleta no corrige: desplaza el problema.
Medir capacidad instalada, eficiencia, generación o cumplimiento normativo es necesario, pero insuficiente. Un sistema puede cumplir indicadores y, aun así, estar estructuralmente fracturado. Diagnosticar no es verificar si algo funciona hoy. Diagnosticar es entender por qué funciona, hasta cuándo y qué lo haría fallar. En el sector energético, las fallas más graves no aparecen en reportes técnicos porque no viven en una variable: viven entre capas.
Una falla invisible no esun error de equipo ni un evento extraordinario. Es unaruptura silenciosa entre componentes del sistema: entre personas y procesos, entre norma y operación, entre tecnología y decisión. Son fallas que no generan alarma inmediata, pero erosionan la resiliencia del sistema hasta que cualquier evento —climático, económico, político o técnico— lo expone. Por eso, cuando la energía falla, rara vez falla por una sola causa. Falla porque el sistema ya estaba debilitado.
Las capas de un diagnóstico estructural Leer un sistema energético en profundidad exige abandonar la mirada unidimensional.Un diagnóstico estructural requiere observar, al menos, cinco capas que operan de manera simultánea:
Roles poco claros, decisiones fragmentadas, responsabilidades difusas, desgaste operativo, silencios entre áreas. La energía también se interrumpe cuando la coordinación humana falla.
Procesos reales que no coinciden con los procesos documentados. Operaciones que dependen de intervención manual constante Rutinas que sobreviven por costumbre., no por diseño.
Ambigüedad normativa, interpretaciones cruzadas, tiempos regulatorios incompatibles con la operación. No es la normal a que falla, sino su integración al sistema real.
Información duplicada, no homologada, inaccesible que gobiernan pero no se usan que existen o poco confiable.Documentos en la toma de desiciones.
Utomatización sin arquitectura de proceso. Digitalización fragmentada IA implementada sin marco operativo ni responsabilidades claras. Tecnología sin estrategia no fortalece sistemas: los vuelve frágiles.
Una falla estructural aparece cuando dos o más de estas capas dejan de comunicarse.

Señales tempranas de una falla invisible
Antes que un sistema energético colapse, suele mostrar síntomas que se normalizan:
Proyectos que avanzan, pero no cierran.
Decisiones que se revierten una y otra vez. Automatización que no reduce carga operativa. Sistemas que requieren “ajustes permanentes manuales”. Documentos que nadie consulta, pero nadie se atreve a eliminar. Conflictos recurrentes entre áreas técnicas, legales y financieras.
Nada de esto es casual. Son indicadores estructurales, no errores aislados.
Diagnóstico no es auditoría
Auditar busca cumplimiento. Supervisar busca control. Diagnosticar busca comprensión profunda del sistema. El diagnóstico estructural no persigue sanciones ni responsabilidades individuales. Busca identificar puntos de ruptura, zonas de riesgo sistémico y fragilidades acumuladas que, de no atenderse, se convertirán en fallas mayores.
En un sector tan crítico como el energético, diagnosticar bien es una forma de prevención estratégica.
1 Capa humana


4 Capa informacionaldocumental-

Leer antes de intervenir
En el artículo de Enero de esta columna plantemos una esta premisa clara: “Lo invisible es lo primero que se rompe”.
Febrero agrega algo más: lo invisible se puede leer. El reto del sector energético no es solo incorporar tecnología, expandir capacidad o cumplir regulación. El reto es aprender a diagnosticar sistemas complejos antes de intervenirlos.
Porque en energía, no gana quien repara más rápido, sino quien entiende mejor lo que realmente está fallando.
En mi práctica profesional, el diagnóstico estructural no es un ejercicio intuitivo ni un análisis aislado. Opera como un sistema transversal diseñado para leer simultáneamente lo humano, lo técnico, lo legal, lo operativo y lo tecnológico, con criterios claros, fases definidas y entregables verificables.
Este enfoque permite no solo identificar fallas invisibles, sino ordenar el sistema completo antes de intervenir, reduciendo riesgo, improvisación y costos de corrección. En sectores críticos como el energético, diagnosticar con método no es un lujo: es una condición mínima de continuidad.

Diagnóstico Estructural Profundo
Análisis integral de fallas humanas, operativas, legales y tecnológicas. Lectura transversal de sistemas energéticos, industriales y corporativos.
Diseño de Soluciones Transversales
Modelos operativos y conceptuales que alinean tecnología, procesos y estrategia. Integración de disciplinas para resolver problemas complejos con precisión.
Gestión de Riesgos y Resiliencia Operativa
Anticipación estructural, blindaje normativo, continuidad de negocio. Mapeo sistémico de vulnerabilidades en infraestructura crítica.
Optimización y Automatización Inteligente
Implementación de IA, BIM y work ows digitales para aumentar e ciencia y reducir riesgo. Ingeniería de procesos y arquitectura documental.
Inteligencia Estratégica para Tomadores de Decisión
Análisis estructural para gobiernos, empresas y proyectos en transición.Narrativas técnicas para alta gerencia, conferencias y comunicación ejecutiva.

La transición energética es uno de los ejes estratégicos de la agenda climática, económica y de desarrollo industrial a nivel global. A diferencia de otras transformaciones, no se ajusta sólo a un cambio tecnológico, sino de un cambio estructural de los sistemas de generación, transmisión, distribución y consumo de energía, orientada a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y al cumplimiento de los compromisos globales.
ceso dista de ser socialmente neutro. Los costos, beneficios y riesgos asociados a la transición energética se distribuyen de manera desigual entre regiones, sectores productivos y grupos poblacionales. En este contexto, la discusión ya no puede centrarse exclusivamente en la velocidad de la descarbonización, sino en cómo se gestiona y para quién se diseña.
Es en este punto donde emerge el concepto de transición justa, entendido como un marco analítico y normativo que permite identificar, anticipar y atender los impactos sociales de la transformación energética. Desarrollado formalmente en 2015 por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el concepto ha sido adoptado






por organismos multilaterales como el Banco Mundial, la OCDE y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Su premisa central es que la descarbonización debe ir acompañada de políticas públicas y privadas activas que mitiguen impactos negativos y promuevan inclusión, equidad y cohesión.
En México, la discusión sobre transición justa adquiere una relevancia particular debido a una realidad dual. Por un lado, el país cuenta con una cobertura eléctrica amplia; mientras que, por otro, persisten brechas significativas en el acceso efectivo a servicios energéticos, profundas desigualdades de género, elevados niveles de pobreza y una marcada heterogeneidad territorial entre zonas urbanas, rurales e indígenas. Analizar la transición energética desde una perspectiva de equidad no es un ejercicio accesorio, sino el quid para garantizar su viabilidad técnica, social y económica de largo plazo.
La transición energética implica una reconfiguración de las cadenas de valor industriales y comerciales, con efectos directos sobre el empleo, las estructuras productivas y las finanzas públicas. Estudios del Banco Mundial y de la Agencia Francesa de Desarrollo advierten que las regiones altamente dependientes de actividades intensivas en carbono (termoeléctrica, extracción de hidrocarburos) enfrentan mayores riesgos de disrupción económica y social conforme avanza la transición global.
Este fenómeno es particularmente visible en entidades donde la actividad energética es un motor económico y de empleo (Villahermosa, Tampico, Ciudad del Carmen, Salamanca, el Istmo de Tehuantepec). La reducción del uso de combustibles fósiles muchas veces se traduce en contracción laboral y económica cuando no se acompañan de estrategias de reconversión productiva, capacitación y diversificación.
De manera simultánea, la expansión de las energías renovables genera nuevas oportunidades de empleo y desarrollo regional. Sin embargo, estas oportunidades suelen concentrarse en las fases de construcción de los proyectos y demandan perfiles técnicos especializados, lo que limita su impacto estructural si no se articulan con políticas de formación de capital humano.
Es importante destacar que la falta de una estrategia nacional de transición justa incrementa el riesgo de que la transformación energética profundice las desigualdades regionales. Desde la política pública, resulta indispensable integrar instrumentos de protección social, programas de capacitación técnica y mecanismos de desarrollo regional en la planeación energética e industrial de mediano y largo plazo.
Brechas de género en el sector energético
El sector energético continúa siendo uno de los más masculinizados a nivel global. De acuerdo con la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), las mujeres representan 22% de la fuerza laboral en energías renovables, con una presencia significativamente menor en áreas técnicas, de ingeniería y en posiciones de toma de decisión. Esta subrepresentación responde a barreras estructurales persistentes, como el acceso desigual a la educación STEM, sesgos institucionales y normas socioculturales arraigadas.
La exclusión de las mujeres no solo constituye un problema de equidad, sino también de eficiencia y sostenibilidad del sistema energético. Incorporar una perspectiva de género requiere políticas tanto públicas como privadas deliberadas, como programas de capacitación técnica dirigidos, incentivos a la contratación, esquemas de conciliación laboral y mecanismos que promuevan el liderazgo femenino en el sector.
Pobreza energética: un desafío estructural
La pobreza energética se define como la incapacidad de los hogares para acceder de manera regular, segura y asequible a los servicios energéticos necesarios para satisfacer necesidades básicas. Este concepto va más allá del acceso a la electricidad, sino que implica aspectos como la calidad del servicio, el costo relativo y la disponibilidad.
México se presenta como un caso, pues mientras hay niveles de electrificación cercanos al 100%, en simultáneo 40% de los hogares experimentan algún grado de pobreza energética. Esta situación se manifiesta en gastos desproporcionados, infraestructura deficiente o dependencia de combustibles tradicionales como leña y carbón, particularmente en zonas rurales.
Las implicaciones sociales de la pobreza energética son profundas: afecta la salud pública, limita el desempeño educativo y reduce la productividad económica. En consecuencia, su reducción debe constituir un objetivo de la estrategia energética, a través de esquemas de electrificación distribuida, eficiencia energética y soluciones renovables descentralizadas.
Comunidades rurales e indígenas en la transición energética
Las comunidades rurales e indígenas se encuentran en una encrucijada, pues, por un lado, concentran

los mayores déficits de acceso efectivo a energía moderna, y, por otro, son territorios prioritarios para el despliegue de infraestructura renovable, como parques eólicos y solares.
La experiencia demuestra que los proyectos energéticos implementados sin gestión social tienden a generar conflictos, resistencia y riesgos para su viabilidad de largo plazo. Por lo tanto, es necesario garantizar procesos de consulta previa, libre e informada, así como esquemas de beneficio compartido que reconozcan a las comunidades como actores centrales del desarrollo energético.
Los modelos de energía comunitaria, microrredes y generación distribuida ofrecen alternativas viables para reducir la pobreza energética y fortalecer el desarrollo local. Sin embargo, su consolidación requiere marcos regulatorios claros, financiamiento adecuado y acompañamiento institucional sostenido.
Participación ciudadana y gobernanza energética
La transición justa no es únicamente un desafío tecnológico, sino también un reto de gobernanza. Implica reconfigurar los procesos de toma de decisiones e integrar de manera efectiva a gobiernos, empresas, asociaciones, ciudadanía, comunidades y usuarios finales en la planeación y gestión del sistema energético.
Fortalecer la participación ciudadana exige mejorar la transparencia regulatoria, ampliar los mecanismos de consulta pública y reconocer a la sociedad como un actor relevante del sistema energético. En un contexto de creciente polarización e hiperpolitización, este enfoque suele verse desplazado; sin embargo, una mayor participación social contribuye a reducir conflictos, mejorar la aceptación de proyectos de infraestructura y fortalecer la legitimidad de las políticas públicas.
La transición energética enfrenta el desafío de descarbonizar la economía sin profundizar desigualdades sociales, territoriales y de género. Incorporar la justicia energética como principio rector de la política pública no es únicamente una exigencia ética, sino una condición necesaria para su viabilidad técnica y política.
Una transición justa permitirá avanzar hacia un sistema energético sostenible, resiliente e inclusivo, alineado con los compromisos climáticos y de desarrollo del país. La clave reside en la colaboración efectiva entre gobiernos, empresas, organizaciones sociales y ciudadanía. En definitiva, el desarrollo energético del futuro deberá ser incluyente o, simplemente, no será.


Por: Juan Carlos Chávez
En el actual escenario energético de México, Grupo Luxun ha emergido como una de las empresas más influyentes desde su fundación en 2018, consolidándose como un integrador clave de soluciones de energía limpia para el sector industrial. Con una trayectoria que supera las 400 instalaciones a nivel nacional y una capacidad instalada que sobrepasa los 40 MW, la organización se presenta no solo como un proveedor, sino como un aliado estratégico para las empresas mexicanas que buscan navegar la transición energética.
Al frente de su estrategia comercial se encuentra Javier Arvide Jacks, un profesional con más de 20 años de experiencia en el desarrollo y
crecimiento comercial dentro de los sectores de energía, alimentos e industria, cuya visión ha sido fundamental para alinear las soluciones tecnológicas con las necesidades reales de los clientes.
En este sentido, Para entender el crecimiento exponencial de Grupo Luxun, es necesario analizar su cultura organizacional, la cual prioriza un enfoque centrado en el cliente sobre la simple transacción comercial. Según Arvide Jacks, el objetivo primordial de su equipo no es vender un producto genérico, sino entender profundamente las necesidades del cliente para diseñar sistemas a la medida que no solo cumplan, sino que superen las expectativas iniciales. Esta filosofía busca que cada proyecto se convierta en una solución

definitiva, basada en una cultura interna donde se construye en conjunto con el usuario final para ofrecer resultados medibles y tangibles.
“Principalmente, nuestro enfoque centrado en el cliente es algo que nos ha ayudado bastante para este crecimiento. ¿Qué buscamos? Lo primero y lo principal es crear una cultura dentro de la empresa en la parte comercial en donde el objetivo no es vender, sino más bien entender las necesidades del cliente para construir o diseñar un sistema que se adapte a lo que verdaderamente necesitan y supere las expectativas. Entonces, básicamente es diseñar soluciones a la medida de nuestros clientes”.
Arvide Jacks enfatiza que la importancia de la energía limpia en México hoy en día responde a una combinación de factores críticos. Por un lado, el evidente deterioro ambiental y el aumento de la contaminación exigen una descarbonización urgente de las economías para garantizar un mejor futuro a las próximas generaciones. Por otro lado, existe una realidad técnica insoslayable: el crecimiento industrial y residencial de México ha superado la velocidad con la que la red eléctrica nacional ha podido actualizarse o desarrollarse. Por ello, adoptar soluciones renovables, como la energía solar y el almacenamiento, se ha vuelto vital para apoyar la infraestructura energética del país y mejorar la calidad del aire.
“Es una combinación de apoyar también la parte de energía del país y mejorar nuestra calidad de aire y nuestro medio ambiente, para poder extender la vida y tener un mejor futuro para las siguientes generaciones”, clarifica.
Desde la perspectiva de un líder que ha transitado por diversos sectores industriales, Arvide Jacks observa una clara convergencia hacia la sustentabilidad. Lo que antes era visto simplemente como un factor diferenciador o una opción estética, hoy es una prioridad estratégica y una necesidad para la industria mexicana.
“Las empresas actuales buscan ser autosuficientes y optimizar sus recursos, lo que implica producir más con menos inversión adicional en infraestructura. La clave, según el director comercial, reside en ofrecer acceso a energía a un costo menor al que pagan actualmente los clientes, optimizando cada recurso disponible para maximizar la rentabilidad sin comprometer el medio ambiente.


Ahora, un factor determinante en esta consolidación como integrador líder es la capacidad de profundizar en las intenciones del cliente. Muchos llegan con el simple objetivo de ‘ahorrar’, pero el equipo de Luxun se encarga de entender de dónde viene esa necesidad para estructurar una propuesta técnica y financiera robusta”.
El modelo más atractivo que ofrecen es, sin duda, la ausencia de inversión inicial (Capex) por parte del cliente. Luxun se encarga de los costos de inicio y amortiza el sistema durante el periodo del contrato, permitiendo que las empresas utilicen su capital en su negocio medular o en su producción. Al finalizar el contrato, se realiza una transferencia de activos a valor cero, entregando la propiedad total del sistema al cliente.
Garantías, Financiamiento y el Modelo PPA
El modelo de negocio se complementa con tarifas competitivas y un compromiso intrínseco de ahorro. El objetivo final es que, independientemente

de la tecnología utilizada —ya sea fotovoltaica o almacenamiento—, el cliente pague anualmente menos de lo que pagaría únicamente con la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Para dar certeza a esta promesa, Luxun incluye una garantía de generación que asegura el 80%* de la energía estimada. En caso de que el sistema genere menos de lo garantizado, la empresa bonifica la diferencia al cliente, lo que demuestra un doble compromiso con la eficiencia operativa.
Este esquema, conocido comúnmente como PPA (Power Purchase Agreement), ha ganado terreno en México debido a sus amplias ventajas sobre el suministro tradicional.
“En el caso específico de Luxun, la oferta se extiende incluso a cubrir trabajos adicionales en el circuito o mantenimientos necesarios para la conexión del sistema, integrándolos dentro del Capex que la empresa absorbe. Tras un exhaustivo scouting técnico para identificar limitaciones o distancias, Luxun se convierte en un proveedor de energía limpia y económica. Durante la vigencia del contrato, la póliza de operación y mantenimiento está incluida sin costo, asegurando que el sistema funcione óptimamente, ya que el ingreso de la empresa depende directamente de la generación real de energía”.
Resiliencia Mediante el Almacenamiento y la Digitalización
La integración de sistemas de almacenamiento de energía mediante baterías (BESS) se ha vuelto indispensable para la resiliencia operativa de la industria. Arvide Jacks explica que estas soluciones permiten abordar problemas específicos como
la inestabilidad de la red, que suele causar daños en maquinaria sensible y sistemas electrónicos. A través de un análisis de los hábitos de consumo y la problemática del cliente, Luxun diseña sistemas híbridos o de almacenamiento puro que cumplen dos funciones principales: el arbitraje de energía —cargar baterías en horario barato y descargarlas en horario punta— y el respaldo o continuidad de energía ante apagones o variaciones de voltaje.
“Complementando la robustez física de las instalaciones, la digitalización juega un papel fundamental a través de la plataforma NOVA, desarrollada internamente por Grupo Luxun. Este sistema de monitoreo en tiempo real permite a los clientes tener acceso directo y transparente al desempeño de sus equipos, incluyendo reportes mensuales de consumo, ahorro e impacto ambiental.
Desde su centro de control en Monterrey, Luxun monitorea constantemente los sistemas para detectar alertas de mal funcionamiento. Esto permite resolver incidencias a distancia de forma inmediata o programar inspecciones físicas urgentes, garantizando que el error marginal sea mínimo y que la toma de decisiones del cliente se base en información veraz de primera mano”.
Perspectivas de Inversión y el Futuro de México
El mensaje que Grupo Luxun envía al mercado internacional y nacional es de total confianza en el potencial energético de México. Arvide Jacks destaca que el país es sumamente atractivo para la inversión, con una capacidad de energía renovable instalada de aproximadamente 40GW y una


proyección de alcanzar los 65 GW en cinco años. Específicamente en el sector solar, se espera que la capacidad se duplique para el año 2031, pasando de 15 GW a más de 32 GW. Además, las adecuaciones normativas del último año han simplificado los procesos para sistemas de autoconsumo de hasta 20 MW, enviando una señal clara de que el país invita a participar en este tipo de negocios ante la creciente demanda de la red.
Mirando hacia el futuro, Javier Arvide Jacks visualiza a México como un país consciente de la necesidad
de diversificar sus opciones energéticas, donde las renovables serán la prioridad en los próximos años. En este contexto, el rol de Grupo Luxun es consolidarse como ese socio confiable que acompaña a las empresas en su transición hacia la descarbonización. La meta es seguir construyendo en conjunto soluciones que brinden autosuficiencia y seguridad energética, manteniendo siempre la transparencia y buscando superar las expectativas de un mercado industrial que ya no ve a la energía limpia como una opción, sino como una prioridad estratégica.
Javier Arvide Jacks
¿Tienes alguna agrupación musical o género de tu predilección?
Escucho música muy variada dependiendo de lo que esté haciendo. Por ejemplo, cuando me quiero concentrar, me gusta mucho escuchar piano de fondo. Pero cuando quiero distraerme, prefiero un poco de rock progresivo, con una mezcla que va desde los años 70 hasta lo actual; es una combinación bastante interesante y "locochona".
En cuanto al séptimo arte, ¿tienes alguna película favorita que podrías ver repetidamente?
Son dos. Una es la saga completa de "El Señor de los Anillos", que me parece una obra maravillosa y soy muy fan de los libros. La otra es "The Matrix", de finales de los 90, porque me apasiona el tema de la psicología, el comportamiento humano y cómo trabaja con el consciente y el subconsciente; es algo sumamente interesante.
¿Qué actor o actriz consideras que es garantía de calidad en pantalla?
Jack Nicholson y Anthony Hopkins. Considero que son de los mejores que me ha tocado disfrutar en el cine, principalmente porque son muy variados en sus personajes; son realmente camaleónicos.
¿Qué libro recomendarías a nuestra audiencia? Recomiendo mucho "El sutil arte de que te importe un carajo, de Mark Manson; es muy digerible y ayuda a evitar el sobrepensar, enfocándose en la intención de las cosas. También, por mi trabajo de negociación y persuasión, recomiendo "Never Split the Difference" (Rompe la barrera del no) de Chris Voss. Este último es fascinante porque nos la pasamos negociando todo el día, desde con la familia hasta con uno mismo sobre si levantarse a entrenar o no. Siempre le digo a mi equipo: nunca olviden que tratamos con personas que tienen sus propios gustos, problemas y días buenos o malos.
De los destinos que has visitado, ¿cuál es tu favorito para regresar? Más allá de un lugar físico, me gusta mucho regresar a mi esencia. Es necesario detenerse y ver si las decisiones que tomamos comulgan con lo que somos. En cuanto a lugares físicos, la Ciudad de México me divierte mucho por su diversidad; cada delegación parece
una sociedad diferente. Mérida me encanta por su arquitectura, su comida y esa paz que te enseña que no hay que vivir tan acelerado para que las cosas sucedan. Y, por supuesto, Monterrey; como buen regio, es difícil no extrañar las montañas, que son un gran punto para reflexionar.
¿Qué destino está en tu lista de "pendientes" por conocer?
Me intriga mucho China por su increíble desarrollo, tecnología y organización. También Japón, por su cultura de respeto, limpieza, orden y lealtad a la palabra. Finalmente, me gustaría profundizar en Holanda, porque me parece una combinación curiosa: tienen la estructura y fortaleza alemana, pero son más relajados, un poco como los franceses.
¿Qué es eso que siempre viaja contigo, tu amuleto o objeto indispensable? Siempre traigo conmigo dos pulseras. Una tiene una medalla que significa mucho para mí. La otra es un regalo de mi esposa y mis hijos que incluye una foto de mi padre, quien falleció de forma repentina hace unos años. Él fue mi ejemplo y mi modelo, y llevarlo conmigo es una forma de sentir que mi familia siempre me acompaña en cada viaje.



Por: Juan Carlos Chávez
La humanidad se encuentra en el umbral de una transformación histórica, comparable a los grandes saltos tecnológicos del pasado. Durante décadas, el progreso ha dependido de transiciones energéticas que marcaron épocas: desde el uso de la biomasa y la madera, pasando por el carbón mineral y el aceite de ballena, hasta llegar al dominio del petróleo y, finalmente, el auge de las renovables.
Sin embargo, esta evolución nos ha situado frente a una realidad ineludible: el sector energético es responsable del 73.2% de las emisiones de efecto invernadero a nivel mundial, lo que nos obliga a mitigar los efectos del cambio climático mediante la descarbonización, la digitalización y la democratización de la energía.


En este panorama crítico, surge la Asociación Mexicana de Almacenamiento, Electrificación y Movilidad (AMAEM), una plataforma diseñada no solo para observar el cambio, sino para liderarlo. Bajo la presidencia de la Dra. Yolanda Villegas, reconocida experta en el sector, la AMAEM nace como el espacio de colaboración más robusto de México, integrando a la academia, la industria y el sector público para redefinir el ecosistema energético y de transporte nacional.
El origen de la AMAEM no es fortuito, sino una respuesta técnica y política a las necesidades de infraestructura del país. Como señala la Dra. Villegas: “La AMAEM no es solo una asociación; es una respuesta necesaria a la evolución de nuestra infraestructura y nuestro compromiso con el planeta. Buscamos democratizar el acceso al conocimiento técnico y facilitar la integración de tecnologías que garanticen la soberanía y eficiencia energética de México”.
Esta visión se alinea con el ambicioso Plan México, que contempla inversiones superiores a los 23,000 millones de dólares a través de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para potenciar el almacenamiento y la infraestructura energética.
La asociación no se limita a la movilidad eléctrica convencional. Su alcance es integral, abarcando el almacenamiento de energía (físico y virtual), la electrificación de procesos industriales e incluso la convergencia entre los sectores de energía, agua y transporte. Esta visión holística es lo que permite proyectar a la AMAEM como el ecosistema más grande y especializado del sector en el país.
Un elemento diferenciador de la AMAEM es su capacidad de interlocución. El Ing. Walter Julián Jiménez, actual secretario de Desarrollo Energético de Tamaulipas y consejero de la asociación, subraya que el organismo funcionará como un centro de gravedad para el diálogo sectorial. Jiménez destaca la importancia de este espacio para centralizar la comunicación con los regulados y participantes de la industria: “Necesitamos un espacio que centralice el diálogo con el conjunto de regulados y participantes en los diferentes sectores... para poder hacer crecer esta asociación de manera armoniosa y poder tener a partir de ella también un diálogo con todas las demás entidades, tanto federales, nacionales e internacionales”.
La colaboración con estados líderes en energía es fundamental. Tamaulipas, por ejemplo, aporta una
capacidad técnica y política considerable, con proyectos que podrían incrementar la capacidad instalada en 1 gigavatio (GW) asociado a sistemas de almacenamiento para mejorar la regulación de la red eléctrica.
Para transformar el sector, la AMAEM ha establecido tres ejes fundamentales que guiarán sus acciones en los próximos años:
1. Educación y Conocimiento: Se implementarán programas de capacitación técnica para profesionalizar la mano de obra mexicana, preparándola para los retos específicos del almacenamiento y la movilidad eléctrica.
2. Inclusión y Equidad: La transición debe ser justa. La asociación fomentará políticas que garanticen la participación de comunidades y el desarrollo de talento diverso en las áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).
3. Crecimiento Industrial: Se organizarán foros y mesas de negocios para atraer inversión en redes eléctricas inteligentes, baterías de última generación e infraestructura de carga masiva.
La agenda de la AMAEM es inmediata. El primer gran hito será el 31 de marzo, cuando se lleve a cabo un magno evento en el pleno del Senado de la República. Este encuentro reunirá a legisladores, académicos y líderes empresariales con el objetivo de clarificar el panorama regulatorio y resolver dudas técnicas que han frenado la inversión, como el requisito del 30% de almacenamiento en la red o las especificaciones para la infraestructura de recarga pública.
Walter Jiménez enfatiza que el reto actual es construir lo que él denomina el “segundo piso de la regulación”. Esto implica avanzar más allá de las bases actuales para generar un andamiaje 2.0 o 3.0 que permita un despliegue acelerado de infraestructura, discutiendo temas críticos como la demanda controlable, la integración de vehículos eléctricos a la red para aportar confiabilidad y la estandarización de conectores.


El alcance económico de estas acciones es monumental. México tiene el potencial de posicionarse entre las diez primeras economías del mundo aprovechando el efecto del nearshoring. Tan solo en la fabricación de autopartes, se estima una derrama económica potencial de 112,000 millones de dólares. Además, la demanda energética en regiones clave como el norte del país y la Península de Yucatán está creciendo a tasas de hasta 4.42%, casi el doble del promedio nacional, lo que hace urgente la implementación de sistemas de almacenamiento para evitar congestiones en la red.
La transición hacia la movilidad eléctrica es ya una realidad comercial. Aunque México ocupa actualmente el lugar número 56 en el índice mundial de electromovilidad, las proyecciones son alentadoras: para 2040 se esperan más de 500 millones de vehículos eléctricos en circulación a nivel global. La AMAEM busca acelerar este proceso en el mercado local, donde ya se observa que el 51% de las ventas de estos vehículos se concentra en la Ciudad de México y el Estado de México.
Redacción
En una planta industrial, el agua no solo “llega”: se extrae, se impulsa y se controla. Ese flujo sostiene enfriamiento, alimentación de calderas, transferencia, tratamiento y reúso; por eso, una falla de bombeo impacta producción, seguridad y costos. Hablar de bombas de agua en la industria es hablar de continuidad operativa.


En B2B, el equipo más barato rara vez es el más rentable. Lo decisivo es el costo total de propiedad (TCO): consumo eléctrico (kWh por m³), estabilidad de presión/caudal, operación dentro de curva, disponibilidad de refacciones y tiempos de respuesta cuando se requiere reparación. Un sistema mal seleccionado genera cavitación, sobrecargas, arranques/ paros excesivos y, en el peor caso, paros no programados.
Cada proceso requiere ingeniería, pero estas tipologías son recurrentes:
Sumergibles: extracción desde pozos, cárcamos o cisternas; dependen de una instalación correcta y protecciones adecuadas del conjunto motor-bomba.
Centrífugas de superficie: recirculación y transferencia; versátiles, con mantenimiento relativamente simple.
Multietapas: alta presión estable para redes largas, elevaciones y alimentación de caldera.
Presurizadoras: estabilizan presión en redes con demanda variable; los setpoints y la instrumentación definen su desempeño.
Conjuntos motor-bomba: paquetes compactos para transferencia o respaldo, fáciles de integrar con tableros y arrancadores.
Las plantas con mejores resultados dejan de adquirir equipos sueltos y diseñan el sistema completo: motores eficientes, variadores de velocidad (VFD), tableros de control, instrumentación (presión, nivel, caudal), válvulas y protección hidráulica, más automatización cuando aplica. Esta lógica permite:
Mantener presión/caudal estable pese a variaciones del proceso.
Reducir picos eléctricos y desgaste mecánico.
Minimizar golpes de ariete y fallas por operación fuera de especificación.
Planear mantenimiento con base en condición, no solo en calendario.
En sistemas hidroneumáticos y contra incendio, la confiabilidad es obligatoria: redundancias, pruebas y puesta en marcha son parte del diseño, no un “extra”.






Si la industria se abastece del subsuelo, el bombeo debe verse como un sistema integral: perforación de pozos profundos, diagnóstico/aforo, automatización, equipamiento, mantenimiento y rehabilitación. Coordinar estas etapas evita decisiones aisladas (por ejemplo, seleccionar una bomba sin validar niveles dinámicos, arena, química del agua o variaciones estacionales).
Marcas, refacciones y soporte: la diferencia se nota con el tiempo
En bombeo industrial, la calidad se comprueba en rendimiento real, vida útil y soporte. Por eso se priorizan marcas con trayectoria y disponibilidad de refacciones, además de integración profesional (alineación, protecciones, parametrización de VFD y buenas prácticas de instalación), entre las mejores Franklin Electric, ABB, Grundfos, Baldor, General Electric, Danfoss, Barmesa, CLA-VAL, Control Techniques y Altamira.
La sostenibilidad también es eficiencia: un sistema bien seleccionado y controlado reduce kWh por m³, estabiliza la operación y alarga la vida útil. Con soporte técnico (instalación, mantenimiento y reparación), el resultado es el que toda planta busca: presión estable, continuidad operativa y costos controlados. Un buen diagnóstico incluye curva de operación, horas de servicio, NPSH y calidad de energía y plan de refacciones críticas.
En México, proveedores con enfoque industrial como Power Depot impulsan esta visión integral de ingeniería, suministro e integración. Si quieres que tu sistema sea confiable, empieza por evaluar el conjunto completo y no solo el equipo. Conoce criterios y soluciones de bombas de agua.

especialista en regulación
energética y fiscal (Oil & Gas) — México
La reciente reunión del Foro Económico Mundial (WEF) estuvo marcada por la incertidumbre derivada de tensiones geopolíticas; en este aspecto, diversos líderes coincidieron en que el mundo atraviesa una fase de reconfiguración profunda y fragmentación, la cual plantea múltiples desafíos para 2026.
El Global Risks Report 2026 del WEF señala que, para este año, el nuevo orden mundial será multipolar y estará determinado por una disminución significativa en la cooperación multilateral; en consecuencia, se reflejará un incremento de fricciones entre bloques económicos.
Ante esto, los Estados deben redefinir sus políticas para navegar este entorno, fortaleciendo sus capacidades productivas e infraestructura, con eficiencia operativa y finanzas públicas sólidas.

Para el sector de la Energía, estos hechos no resultan ajenos. Como ejemplo, en materia de transición energética, se estima que ésta iniciará un proceso de desaceleración en su implementación, motivado por las exigencias en un suministro inmediato.
En este escenario, los hidrocarburos ya no son sólo un commodity de alto valor, sino un activo táctico clave para la seguridad y resiliencia económica de los Estados productores frente a choques externos.
La Agencia Internacional de Energía, en su Oil Market Report – January 2026, proyecta un incremento en la demanda de crudo de 930 mil barriles diarios (mbd), hasta 105 mbd globales. Por el lado de la oferta, se considera un crecimiento de unos 2.5 mbd, alcanzando así los 108.7 mbd.
Estas prospectivas no implican una posible escasez, sino un mercado amplio donde el petróleo se definirá menos por su disponibilidad física y más por su capacidad competitiva de los Estados para producirlo y colocarlo.
Este panorama global redefine las condiciones para países productores, colocando a México ante una disyuntiva de fondo. La política energética - también nombrada “soberanía energética” - ha enfatizado como objetivo garantizar el abastecimiento interno mediante una producción que cubra la demanda nacional de 1.8 millones de barriles diarios.
Este enfoque puede resultar lógico como umbral mínimo de seguridad nacional; sin embargo, se vuelve limitado frente a un escenario internacional en el que los recursos - como los hidrocarburos - se integran en estrategias más amplias de crecimiento, atracción de inversión y posicionamiento regional.
Además, no pueden ignorarse las restricciones estructurales de Petróleos Mexicanos (PEMEX): una deuda financiera superior a los 100 mil millones de dólares, compromisos con proveedores y su capacidad de inversión operativa condicionada.
A ello se suman desafíos operativos: la declinación de campos maduros, la necesidad inminente de capital y tecnología para prospectos complejos, e incentivos insuficientes para la inversión privada ante riesgos e incertidumbre contractual, entre otros factores.
En este contexto, aunque el Plan Integral de Capitalización y Financiamiento de PEMEX para alcanzar la autosuficiencia económica hacia 2027 se sustenta en estimaciones optimistas, su materialización podría resultar difícil en un ámbito global complejo y ante las limitaciones técnicas y financieras señaladas.
En términos de finanzas públicas, la Ley de Ingresos de la Federación 2026 muestra que la principal fuente de ingresos para el Estado Mexicano será la recaudación tributaria, con alrededor del 66.5%, mientras que los recursos petroleros representarán cerca del 9.5%
Si bien este porcentaje no refleja por sí solo la importancia económica del sector sí redefine su función: más que un sostén directo del presupuesto, este recurso incide directamente en la economía a través del Producto Interno Bruto y en la actividad productiva asociada.
De esta manera, con la transformación y redefinición energética de Estados Unidos de América y la reincorporación gradual de Venezuela al mapa de inversión, México requiere un ajuste coyuntural en su política de soberanía energética que otorgue mayor preponderancia a los hidrocarburos, de acuerdo con el contexto internacional para fortalecer y dar resiliencia a su economía.
Lo anterior implica trascender del enfoque centrado en la autosuficiencia volumétrica a una estrategia integral que priorice la eficiencia operativa, la rentabilidad de los proyectos y la atracción de capital y tecnología mediante alianzas en un marco regulatorio estable.
En conclusión, en un mundo multipolar donde el modelo globalizado pierde tracción, los mercados se regionalizan y las sanciones se multiplican. En ese marco, la energía se consolida como un recurso crítico.
La pregunta de fondo deja de ser ideológica para ser pragmática: ¿puede México cumplir su ruta de desarrollo y al mismo tiempo desaprovechar su potencial petrolero en la actual configuración energética global?
El camino no es binario. La clave reside en entender que la soberanía energética no sólo persigue la seguridad del abastecimiento interno, sino que debe aprovechar sus recursos, para la integración regional y la construcción de resiliencia económica a largo plazo.
