P RI M E R A RE VI STA EN MÉ XI C O, LI B RE DE C O₂
Año 22 No. 254 OCTUBRE 2026
entre el potencial y la realidad ABC
Energético
MINERÍA INTELIGENTE
DEL POTENCIAL A LA REALIDAD: EL RETO DE CONSTRUIR LA ECONOMÍA DEL HIDRÓGENO Estimados lectores, La transición energética atraviesa una etapa en la que las grandes promesas comienzan a medirse por su capacidad de convertirse en proyectos, inversiones, infraestructura y resultados concretos. El hidrógeno verde ocupa un lugar destacado en esta transformación, no solo por su potencial para reducir emisiones, sino por las nuevas cadenas industriales, tecnológicas y comerciales que puede generar. Para México, hablar de hidrógeno significa hablar también de competitividad, seguridad energética, desarrollo industrial y, sobre todo, de la capacidad de aprovechar los recursos renovables con los que cuenta el país. Por ello, en esta edición dedicamos nuestra portada al hidrógeno verde y a la distancia que todavía existe entre el enorme potencial que se le atribuye y la consolidación de una industria de escala comercial. México ya dejó atrás la etapa en la que el hidrógeno era únicamente una posibilidad planteada en estudios y hojas de ruta. Existen proyectos piloto en operación y un portafolio de iniciativas que contempla inversiones relevantes. Sin embargo, transformar estas primeras experiencias en una industria sólida requerirá mucho más que anuncios: será necesario construir certidumbre, infraestructura, demanda y condiciones competitivas. El panorama resulta especialmente relevante porque el hidrógeno puede convertirse en una pieza estratégica para descarbonizar sectores en los que la electrificación directa enfrenta mayores dificultades. Industria pesada, siderurgia, petroquímica, fertilizantes, transporte de carga y combustibles sostenibles para la aviación son algunos de los espacios donde esta molécula puede desempeñar un papel fundamental. Pero hay una premisa que no podemos perder de vista: no existe hidrógeno verde sin energías renovables suficientes, competitivas y confiables. Esta relación es inseparable. La producción mediante electrólisis depende de disponer de electricidad limpia a precios competitivos, y por ello el futuro del hidrógeno estará directamente vinculado con la capacidad de México para acelerar el desarrollo de proyectos solares, eólicos y de otras fuentes renovables. La propia industria reconoce que resulta imposible pensar en una economía del hidrógeno verde sin un crecimiento sustancial de las energías limpias. México tiene una ventaja importante en esta ecuación. La riqueza de sus recursos solares y eólicos, aunada a su ubicación geográfica y a su integración comercial con América del Norte, ofrece condiciones que podrían convertir al país en un productor competitivo de moléculas verdes. Sin embargo, el recurso natural por sí solo no garantiza una transición energética exitosa. Se necesitan redes de transmisión, almacenamiento, infraestructura portuaria, capacidad de generación, reglas claras y mecanismos financieros que permitan llevar las inversiones desde el anuncio hasta la operación. En este sentido, el crecimiento de las renovables debe entenderse más allá de la generación eléctrica. Cada nuevo proyecto solar o eólico puede contribuir a reducir emisiones, diversificar la matriz energética y fortalecer la seguridad energética, pero también puede convertirse en parte de una infraestructura industrial mucho más amplia. Desde Energía Hoy creemos que esta conversación debe abordarse con entusiasmo, pero también con realismo. La transición energética no se construirá únicamente con metas de largo plazo; se construirá con decisiones tomadas hoy. PRESIDENTA & CEO SMART MEDIA GROUP CONNECTING BRANDS
EDITORIAL LA ENERGÍA TAMBIÉN SABE ESPERAR Estimados lectores, Hay algo profundamente humano en la energía: nunca permanece quieta. Cambia de forma, encuentra nuevos caminos, se adapta a las circunstancias y, cuando parece que hemos aprendido a dominarla, vuelve a plantearnos una pregunta distinta. Tal vez por eso hablar de energía es, en el fondo, hablar de movimiento. De transformación. De la necesidad permanente de encontrar nuevas maneras de hacer funcionar el mundo. Juan Carlos Chávez Director editorial de Energía Hoy
Esta edición de Energía Hoy parte justamente de esa idea. En nuestra portada nos acercamos al hidrógeno verde, una molécula que durante años habitó el territorio de las promesas y que comienza, poco a poco, a entrar en el de las realidades. México cuenta ya con proyectos piloto, nuevas iniciativas y una cadena de valor que empieza a tomar forma. Pero el verdadero desafío no está solamente en producir hidrógeno: está en construir las condiciones para que pueda convertirse en industria, inversión, tecnología y competitividad; así nos lo comunica la Asociación Mexicana de Hidrógeno y Transformación Energética. Y hay una palabra que inevitablemente aparece detrás de cada molécula verde: renovables. El hidrógeno puede convertirse en una pieza fundamental para descarbonizar industrias difíciles de electrificar, pero su historia comienza mucho antes, en el sol que cae sobre nuestros territorios y en el viento que recorre nuestras regiones. Sin suficiente generación limpia, infraestructura de transmisión y almacenamiento, el sueño del hidrógeno simplemente no puede sostenerse. Quizá esa sea una de las grandes lecciones de la transición energética: ninguna tecnología existe de manera aislada. En las páginas de esta edición aparece también otra idea que vale la pena detenerse a contemplar: un sistema energético nunca está quieto. Esa es la premisa de la propuesta de “homeostasis energética” que presentamos en nuestra sección de Electricidad. El equilibrio, nos recuerda su autor, no significa inmovilidad; significa tener la capacidad de reconocer los cambios, anticiparlos y responder. Es, quizá, una definición que también puede aplicarse al momento que vive nuestro sector. Porque México está cambiando. Cambian sus necesidades de electricidad, cambian sus industrias, cambian sus tecnologías y cambian también las exigencias de quienes invierten, producen y consumen energía. Los centros de datos anticipan una demanda adicional importante hacia 2030; la minería busca producir más valor con los recursos existentes; mientras que sectores tradicionales como los hidrocarburos enfrentan el desafío de mantener su relevancia en medio de una transformación profunda. A este respecto, no dejes leer las columnas de Schneider Electric, Stefanini Group y Trane México. También cambian las personas que hacen posible esta transformación. En EH360 encontramos una historia que recuerda que detrás de cada plataforma, cada embarcación, cada sistema y cada proceso hay seres humanos. La experiencia de Cotemar muestra que la sostenibilidad no puede reducirse a indicadores ambientales: también está hecha de seguridad, talento, comunidad, equidad y responsabilidad. Y quizá por eso el futuro energético no debería imaginarse únicamente como una sucesión de nuevas tecnologías. Será también una historia de decisiones, de regulación que se cumple, de eficiencia que deja de ser la eterna olvidada, evocando las Ideas con Brío del especialista Santiago Barcón. El hidrógeno es, en ese sentido, mucho más que el tema de nuestra portada. Es una metáfora de lo que viene: una energía que busca otra forma de existir, pero que necesita de todo un ecosistema para hacerlo posible. México tiene recursos renovables, posición geográfica, industria y talento. Ahora necesita convertir esas ventajas en una visión capaz de trascender los proyectos piloto y las buenas intenciones. Porque la energía nunca está quieta. Y quizá nuestro mayor desafío no sea intentar detenerla, sino aprender a acompañar su movimiento.
OCTUBRE 2026 AÑO 22 No. 254
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EDITORIAL
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FRASES CON ENERGÍA
ENERGY & KNOWLEDGE
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ABC ENERGÉTICO LE EFICIENCIA COMO PILAR DE LA SEGURIDAD ENERGÉTICA
Fermín Narváez Camacho y Fluvio Ruíz Alarcón
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INVERSIONES MILLONARIAS… PERO DESDE LA ENERGÍA ELÉCTRICA. PARTE 1 DE 3 Miguel Torres Crisanto
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BOOKS & ENERGY
LID EDITORIAL MEXICANA
ELECTRICIDAD
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COLUMNA INVITADA Lázaro Flores
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MIGRACIÓN DE AUTOABASTO A MEM COMO UNA DECISIÓN DE NEGOCIO PARA LAS EMPRESAS Angélica Nieto
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SEGURIDAD EN LA ENERGÍA
EQUIPO DE SUMINISTRO PARA VEHÍCULOS ELÉCTRICOS (EVSE) Gustavo Espinosa Rütter
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EFICIENCIA ENERGÉTICA
DE AHORRAR KWH A GESTIONAR LA DEMANDA ELÉCTRICA Gerardo Tenahua Tenahua
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EN PORTADA
UN SISTEMA ENERGÉTICO NUNCA ESTÁ QUIETO
POR: JUAN CARLOS CHÁVEZ
HIDRÓGENO V ENTRE EL POTE Y LA REALIDAD
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62
MÁS ALLÁ DEL MINUTO 90: COX APUESTA POR EL DEPORTE Y LA TRANSFORMACIÓN SOCIAL SOSTENIBLE EN MÉXICO
LA MINA INTELIGENTE NO SE CONSTRUYE SOLO CON TECNOLOGÍA: EL RETO ES PRODUCIR MEJOR CON LOS MISMOS RECURSOS
EH360
INDUSTRIAS
Juan Carlos Chávez
Rerison Otoni
60
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COTEMAR EN LA RUTA DE LAS EMPRESAS: DESARROLLO SOSTENIBLE EN OIL & GAS OFFSHORE Juan Carlos Chávez
COMUNIDAD EH
BIENVENIDA LA REGULACIÓN DE LAS UPAC’S.
Santiago Barcón Ideas con Brío
PRIMERA REVISTA EN MÉXICO LIBRE DE CO2
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COLUMNA INVITADA
LA PARADOJA DE JEVONS EN LA ERA DE LA IA: NADIE VA A PARAR ESTO… HASTA QUE LLEGUE LA FACTURA Ana Sotomayor La Policía Energética
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CUANDO LA ENERGÍA LLEGA TARDE. LA NUEVA ESCASEZ DE LA ECONOMÍA DIGITAL TAMBIÉN SE MIDE EN TIEMPO Fátima Barrera
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TECH & TRENDS
EL COSTO DE ENFRIAR LA IA CAMBIA LAS DECISIONES DE INFRAESTRUCTURA José Alberto Llavot
102
VERDE, ENCIAL D
EL CALOR DETRÁS DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL: EL DESAFÍO ENERGÉTICO QUE REDEFINE A LOS CENTROS DE DATOS
Jessyca Cervantes PRESIDENTA Y CEO Dr. Hugo Isaak Zepeda VICEPRESIDENTE Miguel Mares Castillo DIRECTOR GENERAL m.mares@smartmediagroup.lat Carlos Mackinlay Gronhamm DIRECTOR DE RELACIONES INSTITUCIONALES c.mackinlay@smartmediagroup.lat Ulises Gómez Nolasco DIRECTOR JURÍDICO Y FINANCIERO u.gomez@smartmediagroup.lat Daniela Rodríguez Bobadilla DIRECTORA COMERCIAL d.rodriguez@smartmediagroup.lat Antonella Russo COORDINADORA DE RELACIONES PÚBLICAS Y REPRESENTANTE EN EUROPA a.russo@smartmediagroup.lat Ernesto Valdés Arreguín COORDINADOR DE ESTRATEGIA GUBERNAMENTAL Evelyn Sánchez Gamiño GERENTE DE MERCADOTECNIA e.sanchez@smartmediagroup.lat Felipe Rodríguez ARQUITECTO DIGITAL Y DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL f.rodriguez@smartmediagroup.lat Allan Morgan Hernández ESTRATEGIA DIGITAL a.morgan@smartmediagroup.lat Juan Carlos Chávez Vera DIRECTOR EDITORIAL DE SMART MEDIA GROUP jc.chavez@smartmediagroup.lat Saraí Itzel Becerril Lagunas REPORTERA i.becerril@smartmediagroup.lat
Enrique Tello
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WOMEN & ENERGY OBJETIVOS DEL CONTENIDO NACIONAL EN EL SECTOR HIDROCARBUROS EN REVISIÓN Génesis P. García
CONTENIDO SÍGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES Energía Hoy®️ Número 254, OCTUBRE 2026. Es una publicación mensual editada y publicada por Smart Media Group Connecting Brands S.A. de C.V. ®️, Oficinas Generales: Tuxpan 57, Col Roma Sur, Alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México. C.P. 06760. Teléfono: +52 (55) 2870 3374. www.energiahoy.com contacto@ smartmediagroup.lat. Publicación digital líder en el sector energético con 20 años de trayectoria, que presenta contenido de valor en temas clave de energía a través de la participación de destacados expertos del sector. Editor responsable: Juan Carlos Chávez Vera. Certificado de Reserva de Derechos al Uso Exclusivo número 04-2022-070111272100-102 de fecha 1 de julio de 2022 otorgado por el Instituto Nacional del Derecho de Autor; ISSN: en trámite el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Licitud de Título y Contenido: en trámite ante la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría de Gobernación, permiso SEPOMEX: en trámite. Responsable de la última actualización de este número, Unidad Informática de Smart Media Group Connecting Brands, Ing. Irwing Núñez Vázquez, fecha de última modificación, 13 de noviembre de 2023. Se imprime en Productos y Servicios Técnicos Hernández, S.A. de C.V. RFC: PST090722N98. Dirección fiscal: Morelos no. 48 Col. Peñón de los Baños, Alcaldía Venustiano Carranza. C.P. 15520, México, CDMX.
Gustavo Gómez García COORDINADOR DE ARTE Y DISEÑO Arturo Eduardo Plata Martínez DISEÑADOR JR. Sofía Martínez Miranda Coordinadora de Producción Audiovisual y Contenidos Multimedia. Guadalupe García Hernández COORDINADORA EJECUTIVA Y COMERCIAL DE PRESIDENCIA g.garcia@smartmediagroup.lat Jennyfer López Hernández BRAND MANAGER Y EJECUTIVA COMERCIAL j.lópez@smartmediagroup.lat Jessica Argüelles Aguilar EJECUTIVA COMERCIAL j.arguelles@smartmediagroup.lat Eduardo Piccolo Liceaga EJECUTIVO COMERCIAL e.piccolo@smartmediagroup.lat CONSEJO EDITORIAL Shirley Wagner Patricia Tatto Gema Sacristán Mariuz Calvet Roquero Héctor Gutiérrez Machorro Hugo Adrián Hernández Baltazar María José Treviño Santiago Barcón Palomar Hans-Joachim Kohlsdorf Walter Coratella Cuevas
VENTAS ventas@smartmediagroup.lat CONTACTO 5528703374 Energía Hoy es una publicación mensual de Smart Media Group Edición No. 254 Octubre 2026. Las opiniones vertidas en este medio de comunicación de parte de las y los columnistas son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de esta editorial, de algún movimiento o grupo social.
UN NIÑO QUE APRENDE A CUIDAR DE UN ANIMAL APRENDE A CUIDAR DEL MUNDO”.
LOS ANIMALES DEL MUNDO EXISTEN POR SU PROPIA RAZÓN. NO FUERON HECHO PARA LOS HUMANOS”.
Autor desconocido.
Alice Walker,
LOS OJOS DE UN ANIMAL TIENEN EL PODER DE HABLAR UN GRAN LENGUAJE”.
ESCRITORA ESTADOUNIDENSE.
Martin Buber,
ESTOY A FAVOR DEL DERECHO DE LOS ANIMALES, AL IGUAL QUE DEL DERECHO DE LOS HUMANOS. ESE ES EL CAMINO DE UN SER HUMANO COMPLETO”.
FILÓSOFO AUSTRÍACO-ISRAELÍ.
Abraham Lincoln, PRESIDENTE 16° DE ESTADOS UNIDOS.
4 DE OC
DÍA MUNDIAL DE 6
LA GRANDEZA DE UNA NACIÓN Y SU PROGRESO MORAL PUEDE SER JUZGADO POR LA FORMA EN QUE SUS ANIMALES SON TRATADOS”.
LO MÍNIMO QUE PUEDO HACER ES ALZAR LA VOZ POR AQUELLOS QUE NO PUEDEN HABLAR POR SÍ MISMOS”.
Jane Goodall,
Mahatma Gandhi,
ETÓLOGA BRITÁNICA.
PACIFISTA Y POLÍTICO INDIO.
SI RECOGES UN PERRO HAMBRIENTO Y LO HACES PRÓSPERO, NO TE MORDERÁ. ESA ES LA PRINCIPAL DIFERENCIA ENTRE UN PERRO Y UN HOMBRE”.
Mark Twain, ESCRITOR ESTADOUNIDENSE.
PARA COMPRENDER A LOS ANIMALES, DEBEMOS RESPETAR SU INTELIGENCIA Y SU CAPACIDAD DE AMAR Y SUFRIR”.
Dian Fossey, ZOÓLOGA ESTADOUNIDENSE Y DEFENSORA DE LOS GORILAS DE MONTAÑA.
CTUBRE,
E LOS ANIMALES 7
Energy & Knowledge | ABC Energético FERMÍN NARVÁEZ CAMACHO Analista del sector energético
LA EFICIENCIA COMO PILAR DE LA SEGURIDAD ENERGÉTICA
A
l momento de escribir estas líneas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amagaba con prohibir la exportación de diésel producido en su país, esperando así reducir su precio de venta. En buena medida, los altos precios de este combustible, fundamental para el transporte masivo de personas y carga, tienen su origen en el desmedido afán bélico del propio mandatario estadounidense, ahora urgido de popularidad electoral, debido a las elecciones intermedias del próximo mes de noviembre.
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FLUVIO RUÍZ ALARCÓN Analista del sector energético
D e concretarse esta amenaza, nuestro país tendría que responder rápidamente al reto de no sufrir un desabasto importante, ni un aumento considerable de los precios del diésel en el mercado nacional. Además, esta ominosa señal, se da en momentos en los que la política de subsidios fiscales para mantener un precio máximo en los combustibles de transporte pareciera estar llegando a su límite. Aquí resulta importante destacar que, a diferencia de administraciones anteriores, el actual gobierno se ha focalizado en sacrificar ingresos fiscales reduciendo, hasta eliminar, el cobro del IEPS en el diésel; y solo de manera limitada en las gasolinas. De cualquier manera, en las últimas semanas, además de no cobrar el IEPS correspondiente al diésel, también se ha subsidiado su consumo, tratando de evitar una espiral inflacionaria. Algunos analistas, estiman en más de 200,000 millones de pesos, el monto de ingresos fiscales que el gobierno podría resentir por esta vía. Sin duda, la construcción de la refinería de Dos Bocas, Tabasco; ha mitigado la exposición de México a este riesgo, aunque aún no lo hace de manera óptima. Inserta en una lógica, a nuestro juicio válida, de ser una inversión para apuntalar la seguridad energética de nuestro país, esta refinería no ha podido funcionar de manera sostenida conforme a sus especificaciones de diseño: 340,000 barriles de proceso de crudo y un factor de conversión del 88%. A pesar de ser la refinería que más aporta para reducir nuestra dependencia externa (alrededor de una tercera parte de los casi 280,000 barriles diarios de diésel que produce el Sistema Nacional de Refinación (SNR), todavía tiene un amplio margen de mejora. De hecho, en materia de diésel, si las siete refinerías de Pemex ubicadas en territorio
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Energy & Knowledge | ABC Energético nacional funcionaran conforme a sus parámetros de diseño, podríamos esperar una producción cercana a los 480,000 barriles diarios, es decir, unos 40,000 barriles por encima de la demanda nacional aparente. En el caso de las gasolinas, la producción total rondaría el 95% del consumo nacional. Este potencial de incremento en la elaboración de refinados de alto valor nos lleva a preguntarnos sobre las medidas que podrían implementarse para alcanzarlo y sortear así las sombras que se abaten sobre nuestra seguridad energética, debido al comportamiento del gobierno estadounidense. En este sentido, la menor extracción de petróleo crudo y, además, con características distintas a aquellas consideradas en el diseño de nuestras refinerías, plantea retos importantes, aunque superables. En efecto, la mayoría de las refinerías en México cuenta con instalaciones para procesar tipos de crudo pesado; sin embargo, con frecuencia dichas instalaciones no están total o parcialmente disponibles, ya sea por deficiencias en operación, mantenimiento y, en algunos casos, diseño. En este contexto, Pemex debería contar con la flexibilidad para importar crudo ligero, siempre que exista una evaluación técnico-económica previa que demuestre el aprovechamiento adecuado de una materia prima de mayor valor. Algunos beneficios esperados de la importación o intercambio de crudo son una mayor producción de petrolíferos, mejorando el rendimiento de productos de más valor agregado (productos ligeros) y reduciendo el de residuales (combustóleo) con sus
emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) asociadas. También se podría esperar la reducción del contenido de azufre en los petrolíferos, un menor costo de mantenimiento del SNR, mayores ingresos de exportación por volumen y precio, diversificación de mercados y flexibilidad en la oferta de crudos mexicanos en el extranjero y, finalmente, un uso eficiente de la infraestructura de logística y mezclado en tierra y zonas marinas. Por otro lado, la baja confiabilidad operativa de las unidades de proceso que agregan valor a los destilados del petróleo es un problema de alto impacto. Esta deficiencia también se extiende a las áreas de potencia, particularmente a los sistemas de vapor y electricidad, así como a los enlaces con la Comisión Federal de Electricidad. La ausencia de una integración confiable de este tipo en la Refinería Olmeca ha contribuido a que ocurran paros totales en esa instalación. De tal suerte, que pareciera ser necesario planear, programar y ejecutar auditorías técnicas integrales a las refinerías del SNR, a fin de conocer el estado actual de las instalaciones; así como de sus sistemas operativos, mantenimiento, seguridad e integridad mecánica. Como resultado de estas auditorías, emitir las acciones y recomendaciones para garantizar la confiabilidad operativa y la seguridad de las instalaciones, los trabajadores, el medio ambiente y de terceros. Asimismo, resulta impostergable mejorar la planeación de los mantenimientos preventivos, garantizar el funcionamiento correcto de las plantas
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de recuperación de azufre, eliminar residuales mediante la rehabilitación de las plantas coquizadoras existentes y culminar los proyectos de las correspondientes a las refinerías de Tula y Salina Cruz; desarrollar proyectos de modernización tecnológica de los procesos de refinación y revisar la política de adquisición y la calidad de los catalizadores utilizados en las refinerías. En general, se debe evaluar el índice ocupacional de las refinerías de manera integral, incorporando el aprovechamiento de los procesos de conversión y mejora de productos, no solo el volumen de crudo procesado, mediante el uso de factores de complejidad de Nelson. También es recomendable realizar ejercicios sistemáticos de comparación con instalaciones similares, especialmente frente a referentes internacionales, y con base en indicadores comparables de desempeño. En el plano comercial, se necesita determinar el óptimo económico de
la participación de Pemex en el mercado nacional de combustibles de transporte, buscando el mejor balance entre la producción nacional y las importaciones propias y de privados, de acuerdo con los costos de logística de las distintas regiones del país. En suma, el segmento de Procesos Industriales de Petróleos Mexicanos requiere atención especializada y urgente. Las utilidades cada vez menores de las actividades de exploración y extracción de petróleo, son absorbidas por pérdidas crecientes en el Sistema Nacional de Refinación. Matizar los resultados económicos en la refinación de crudo, utilizando modalidades contables ajenas a la práctica internacional y a la naturaleza del régimen fiscal petrolero vigente, como ha empezado a hacerse en los recientes reportes de Pemex (fijando valores arbitrariamente bajos para el precio del crudo procesado), solo conducirá a evaluaciones erróneas que, inevitablemente, terminarán por dar lugar a decisiones que deterioren los resultados económicos de nuestra empresa pública y las finanzas nacionales. Sin lugar a duda, por su complejidad técnica y operativa, en todas sus áreas, Pemex debe ser conducido por personal altamente experimentado, conocedor tanto de los procesos actuales como de las tendencias en el uso y aprovechamiento del petróleo. Además del dominio técnico, se requieren capacidades de administración, liderazgo, seguridad industrial, relaciones laborales y relaciones humanas, indispensables para motivar y conducir al personal hacia el cumplimiento de objetivos y metas. Solamente así, la seguridad energética contará con la eficiencia operativa como una de sus sólidas bases.
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Energy & Knowledge | ABC Energético
INVERSIONES MILLONARIAS… PERO DESDE LA ENERGÍA ELÉCTRICA PARTE 1 DE 3
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Hablar de inversiones casi siempre nos lleva a pensar en la bolsa de valores, en fondos bancarios o en abrir nuevos canales de venta. Sin embargo, existe un terreno financiero desaprovechado en nuestra propia empresa o negocio: la energía eléctrica
a electricidad se ha aceptado como un gasto operativo (OPEX) inevitable, un cheque mensual en blanco donde la única meta era pagar a tiempo para evitar la suspensión del servicio. Pero ¿qué pasaría si pudieras transformar ese costo corriente en tu activo más rentable (CAPEX)? La realidad es que entender el recibo de luz parece difícil, pero no entenderlo terminara cobrándote una factura muy alta; Analizar la energía desde la perspectiva del dinero cambia las reglas del juego por completo, para muchos de nosotros los ingenieros nos cuesta trabajo poder traducir el conocimiento técnico a rendimientos económicos. Pero hoy me he dado a la tarea de traducir este lenguaje técnico a un lenguaje financiero.
MIGUEL TORRES CRISANTO Subdirector de Promoción y Fomento a la Inversión, Agencia de Energía del Estado de Puebla.
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Energy & Knowledge | ABC Energético
Esta edición será la primera de las siguientes 3 ediciones, donde contare datos muy interesantes que cambiará tu perspectiva, desde la adquisición de los sistemas fotovoltaicos, así como la adopción de vehículos eléctricos e híbridos, hasta los esquemas de Mercado de Energía Regulado y Mayorista. Bienvenido al arte de convertir tus recibos en activos y tu gasto energético en inversión. Al cierre de 2025, en México hay poco más de 600,000 sistemas de paneles solares instalados, siendo Jalisco, Nuevo León, Chihuahua, Guanajuato y Michoacán los estados con mayores sistemas. Las inversiones en activos fotovoltaicos pueden generar tasas de retorno de entre el 25% y el 35% con un periodo de recuperación de solo 3 a 5 años, mientras que los bonos e instrumentos de renta fija tradicionales ofrecen rendimientos cercanos al 9% anual o menos. Entonces, si instalando paneles solares me genera mayor rendimiento, ¿por dónde debo empezar? ¿cuánto te cuesta no entender realmente tu recibo de luz? Cada cargo que no identificas, cada consumo que no analizas y cada decisión que tomas sin hacer números puede representar dinero que estás dejando sobre la mesa.
La pregunta entonces cambia: ¿cuánto podrías ahorrar o incluso ganar si invirtieras correctamente en energía? Porque instalar paneles solares, mejorar la eficiencia de un equipo, optimizar la demanda o cambiar la forma en que compras energía no debería hacerse simplemente porque “es sustentable”, sino porque los números tienen que hacer sentido para el negocio. También es cierto que, casi todos los negocios en México vivimos obsesionados con aumentar las ventas para ganar apenas un poco más en el margen de utilidad, es decir, si vendo $100 mil pesos más al año y tengo un margen de utilidad entre 10% y 20%, significa un ingreso adicional entre $10 y $20 mil pesos, lo que representa $833 y $1,600 pesos al mes, pero detrás de esa cifra hay un gran esfuerzo y estrategias que sin dudad debiste aplicar. Sin embargo, estos ingresos adicionales también se pueden obtener invirtiendo en activos como los paneles solares. Mientras tardamos en entender todas estas cifras e identificar cada consumo, aparece “el costo de oportunidad” que es lo que estas dejas de ganar por no tomar acción. Por ello, quiero ayudar a entenderlo de mejor manera sin tecnicismos.
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Energy & Knowledge | ABC Energético
Paneles solares: ¿gasto o inversión?, ¿cuánto cuesta instalarlos?
La verdadera oportunidad está en dejar de analizar solamente cuánto cuesta un sistema solar y preguntarnos ¿Cuánto dinero puede generar a lo largo de su vida útil?, ¿Cuál es su periodo de recuperación? y ¿Qué rendimiento puede representar el capital invertido? Por un momento dejemos de lado los aspectos de sustentabilidad, que si bien es cierto es un factor primordial pero no decisiva. Por ejemplo. Si una empresa paga 50 mil pesos al mes, en 30 años estaría pagando más de 18 millones de pesos, ¡Increíble! ¿verdad? A números cerrados, aproximadamente el costo de un sistema de paneles solares para abatir el 100% el pago mensual de energía puede valer entre $2 y $2.5 MDP, mismo que tiene un ROI (tiempo de recuperación) en aproximadamente 4 años (Y estoy considerando un margen amplio), por tanto, el resto de los años seria ganancia, extrapolándolo a los 30 años, nos quedarían 26 año de gratitud, esto quiere decir: 15.6 MDP. Entiendo que hay que considerar un gasto de mantenimiento o reparación e incluso la degradación paulatina que tienen los paneles, sin embargo, esto se puede compensar con los aumentos tarifarios entre 7 y 11% anual, entre otros aspectos.
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Lo importante es entender la gran oportunidad que estamos dejando pasar. Ahora bien, si los mismos 2 MDP los invierto en instrumento de inversión como cetes o bonos, que ahora mismo puede tener rendimientos buenos entre 7% y 9% durante 30 años, obtendría un rendimiento de 5.4 MDP. Si partimos en el supuesto de que los rendimientos podrían considerarlo como ingresos adicionales de mi negocio o empresa, entonces comparemos los beneficios inversión desde 3 perspectivas, diferentes:
INSTRUMENTO DE INVERSIÓN
PERIODO
INVERSIÓN TOTAL $ MDP
% DE RENDIMIENTO
RENDIMIENTO $ MDP
Comparación de beneficios con diferentes instrumentos de inversión en energía
Ahorrar energía
30
0.1
10%
$1.8
Instalar Paneles Solares
30
$2
26%
$15.60
Bonos del Gobierno
30
$2
9%
$5.40
Fuente: Elaboración propia Es importante señalar que, un sistema solar también puede funcionar como
una especie de cobertura financiera frente al aumento futuro del costo de la electricidad. No elimina el riesgo, pero reduce la exposición a parte del costo energético. Ahora bien, toda vez que en el recibo de luz existen cobros adicionales que son calculados a partir del importe que resulta del consumo de energía, como el IVA y el DAP (Derecho de Alumbrado Público), al reducir tu consumo a cero, únicamente se cobrara el cargo fijo y por ende el costo de IVA y DAP también reducirán, teniendo como resultado una factura menor. (Ojo tu recibo de luz nunca podrá llegar en cero pesos por los cargos fijos existentes). Adicionalmente, para una empresa que realiza actividades gravadas y cumple los requisitos fiscales correspondientes, el IVA de una inversión puede ser acreditable. Por tanto, sus gastos operativos (OPEX) pasaran a ser una inversión de capital (CAPEX). Y por último y por si fuera poco, si instalas paneles solares en tu casa, además de todos los beneficios antes descritos, en México las propiedades se sobrevaluan al tener paneles solares entre 2 o 7% y se vende en promedio 4.1% por encima de viviendas comparables sin sistema solar, dependiendo las condiciones y el resto de vida que le queden a los paneles solares.
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Books & Energy
» Título: Trabajo significativo. Del compromiso a la inspiración » Autores: Rosalinda Ballesteros y Mario Toledo » Editorial: LID Editorial Mexicana » De venta en: Cadenas de librerías y portales de ebook
E
n el entorno corporativo actual es habitual atribuir la baja eficiencia o la rotación de personal a factores de compensación, infraestructura o procesos operativos. Sin embargo, la evidencia en el mercado laboral mexicano demuestra que el verdadero motor de rendimiento habita en la experiencia humana diaria. En México el 75 % de las personas trabajadoras reporta estrés a causa de su empleo y, aunque el país registra la jornada laboral anual más alta entre los miembros de la OCDE (2,308 horas por colaborador), la productividad promedio se mantiene distante de los estándares internacionales. Aumentar horas no garantiza mejores resultados; cuando las tareas carecen de propósito, la energía colectiva disminuye, el burnout se incrementa y la capacidad de innovación se apaga. Para resolver este desafío estructural la obra Trabajo significativo. Del compromiso a la inspiración, de Rosalinda Ballesteros y Mario Toledo, propone un enfoque operativo y científico fundamentado en la psicología positiva y el comportamiento organizacional.
Los autores introducen el modelo SENTIDO. Este marco integra siete dimensiones clave de la tarea: Sentido de impacto, Eco de valores, Nivel de desafío, Tiempos y logros, Independencia operativa, Desarrollo en la tarea y Observabilidad del aporte. A través de herramientas como el job crafting, la gestión de fortalezas y diagnósticos relámpago, la obra demuestra cómo rediseñar la experiencia del trabajo. Este libro ofrece una hoja de ruta indispensable para líderes, directivos y profesionales de recursos humanos, especialmente para quienes encabezan la transformación del sector energético en México. Mediante intervenciones prácticas en la estructura de las tareas cotidianas, la obra demuestra cómo reconfigurar la experiencia laboral para activar el esfuerzo discrecional y cultivar la inspiración en los equipos. Alinear las metas organizacionales con el propósito personal de los colaboradores no solo protege la salud mental y la retención del talento especializado, sino que consolida una ventaja competitiva y una cultura de alto desempeño a largo plazo.
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Books & Energy
» Título: El legado del líder: Sucesión y trascendencia. » Autor: Ángel Taboada Novelo » Editorial: LID Editorial Mexicana » De venta en: Portales de ebook
E
n la gestión empresarial la inmediatez suele desplazar las decisiones estratégicas a largo plazo, esto provoca que muchas organizaciones dependan de forma frágil del carisma o control directo de su fundador. En sectores altamente complejos donde se ejecutan proyectos de gran escala, las mayores crisis o desmoronamientos organizacionales no nacen de fallas técnicas o financieras, sino de inconsistencias en el liderazgo, la falta de desarrollo de criterio en los equipos y la ausencia de planeación en el relevo generacional. Cuando la continuidad de una compañía depende exclusivamente de una sola persona, la estabilidad del negocio corre un riesgo constante ante la llegada inevitable del momento de la transición. Para abordar esta problemática, la obra El legado del líder, de Ángel Taboada Novelo, propone un marco estratégico nacido de más de cuarenta años de trayectoria en consultoría e
institucionalización de empresas. El autor establece una clara distinción entre herencia, sucesión y legado. A través de un enfoque integral y pragmático el autor brinda las herramientas para pasar del control personal a la solidez institucional, guiando al líder en la preparación de sucesores por mérito, la delegación mediante estructuras de gobernanza y la consolidación de una cultura de valores que asegure la trascendencia de la organización. Esta obra ofrece una hoja de ruta fundamental para empresarios, directivos y líderes del sector energético mexicano en constante evolución. En una industria caracterizada por desafiantes proyectos que exigen visiones a largo plazo, alinear la gobernanza con el desarrollo del talento y la ética resulta indispensable para mitigar riesgos operacionales y garantizar la continuidad del negocio. Su lectura es una recomendación esencial para quienes buscan edificar empresas con alma, capaces de evolucionar y adaptarse ante el cambio sin perder su esencia original.
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Electricidad
UN SISTEMA ENERGÉ
NUNCA ESTÁ Q HOMEOSTASIS ENERGÉTICA COMO MARCO PARA ANALIZAR EL DESEMPEÑO ENERGÉTICO
De la tranquilidad financiera a la homeostasis energética
Durante una jornada de orden y limpieza, bajo los principios de mejora continua de Kaizen, encontré un documento cuyo título llamó de inmediato mi atención: Homeostasis. Manual para tu tranquilidad financiera, publicado por el Banco de México a través de Banxico Educa. El documento recupera un concepto de la biología para explicar la salud financiera y llegar a la tranquilidad mediante cuatro componentes: control, shock, flexibilidad y metas. Su planteamiento parte de la necesidad de conservar un equilibrio que permita responder ante imprevistos, adaptarse a los cambios y establecer objetivos para el futuro. Mi primera asociación fue con los procesos de mejora continua. En biología, la homeostasis se refiere a la capacidad de un organismo para regular sus condiciones internas frente a las variaciones de su entorno. ¿Podría utilizarse este principio para explicar la gestión de la energía en las organizaciones? De esta pregunta surge la propuesta de la homeostasis energética como una filosofía de trabajo que relaciona la información energética, las condiciones de operación y las decisiones de una organización. Su propósito es ordenar los procesos, métodos y herramientas necesarios para comprender el comportamiento de los sistemas energéticos y mejorar su desempeño, sin sustituir los instrumentos técnicos que ya existen.
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Esta propuesta parte de una premisa: un sistema energético nunca está quieto. Su comportamiento cambia en respuesta a las condiciones internas y externas, por lo que su gestión requiere mecanismos para interpretar esos cambios y actuar sobre ellos. ¿Cómo comprender y mejorar el desempeño de un sistema que cambia de manera continua?
Un sistema energético es dinámico y multivariable
El consumo suele ser la primera referencia para describir el comportamiento energético de una organización. Sin embargo, conocer los kWh de electricidad, los metros cúbicos de gas natural o los Joules de energía térmica utilizados durante un periodo no basta para explicar el desempeño energético. Una instalación puede incrementar su consumo eléctrico como consecuencia de un aumento en la producción y, al mismo tiempo, reducir la energía necesaria para fabricar cada unidad. También puede consumir menos energía debido a una disminución de su actividad productiva, sin que ello represente una mejora de su eficiencia. En el contexto de ISO 50001, el desempeño energético comprende los resultados medibles relacionados con el consumo, el uso y la eficiencia energética. Su evaluación requiere conocer las condiciones bajo las cuales se utiliza la energía y las variables que influyen en su comportamiento.
ÉTICO
QUIETO
LÁZARO FLORES DÍAZ Director general de Esemi Consultora.
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Electricidad
En los sistemas térmicos, el consumo depende de variables como la carga del proceso, la temperatura, la presión y los caudales. En los sistemas eléctricos intervienen la potencia requerida, los perfiles de demanda y los horarios de operación. A estos factores (variables relevantes) se suman la producción, las condiciones ambientales, las materias primas y el estado de los equipos. Además, ambos sistemas mantienen relaciones entre sí: una modificación en la carga térmica puede alterar el consumo eléctrico de bombas, ventiladores o compresores. Por tanto, el desempeño energético es dinámico y multivariable: no depende exclusivamente de cuánta energía se consume, sino también de cómo, dónde, cuándo y sobre todo en qué condiciones se utiliza. El desafío consiste en distinguir las variaciones del consumo asociadas a las condiciones de operación de aquellas que representan cambios en el desempeño energético. Para ello, es necesario establecer referencias que permitan comparar el comportamiento del sistema bajo condiciones equivalentes e identificar desviaciones u oportunidades de mejora.
De la fotografía al comportamiento dinámico
¿Cómo estudiar un sistema cuyas condiciones cambian de manera continua? Una forma consiste
en identificar periodos de operación representativos que permitan caracterizar su comportamiento. En términos técnicos, determinadas condiciones del sistema pueden aproximarse mediante estados cuasiestáticos. Una fotografía energética representa una condición de operación durante un intervalo definido. Por ejemplo, una línea de producción a determinado nivel de carga, una caldera bajo ciertas condiciones de presión y temperatura o una instalación eléctrica durante un turno de trabajo. Aunque una fotografía no representa la totalidad del sistema, permite estudiar las relaciones entre sus variables. La recopilación de fotografías de diferentes periodos facilita la identificación de patrones y la agrupación de condiciones de operación comparables, como la carga parcial, la carga nominal o los periodos de inactividad. Para ello, es necesario definir los límites del sistema, las variables de análisis y los intervalos de medición. Esta información permite establecer Indicadores de Desempeño Energético (IDEn) y Líneas de Base Energéticas (LBEn). Los indicadores cuantifican el desempeño, mientras que las líneas base proporcionan referencias para evaluar su evolución bajo condiciones comparables. Su análisis permite identificar desviaciones y cuantificar los efectos de las intervenciones.
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Electricidad
No obstante, no todos los fenómenos pueden estudiarse mediante aproximaciones cuasiestáticas. Los arranques de equipos, los cambios bruscos de carga y determinados procesos térmicos requieren el análisis de sus transitorios. La escala temporal del estudio debe responder al fenómeno que se pretende caracterizar. De esta manera, la fotografía permite estudiar una condición de operación; la secuencia de fotografías permite comprender la evolución del sistema. Ambas perspectivas contribuyen a interpretar el desempeño energético.
La homeostasis: equilibrio no significa inmovilidad
En biología, la homeostasis no implica la ausencia de cambios, sino la existencia de mecanismos de regulación que permiten mantener determinadas condiciones dentro de rangos compatibles con el funcionamiento de un organismo. La misma lógica puede trasladarse a la gestión de la energía, con una diferencia: el propósito no es conservar constante el consumo, sino mantener
la capacidad de la organización para comprender su comportamiento y mejorar su desempeño ante condiciones de operación variables. Una organización puede aumentar su producción, incorporar tecnologías, modificar procesos o cambiar sus fuentes de suministro. Cada una de estas decisiones puede transformar sus requerimientos energéticos. La homeostasis energética proporciona un marco para relacionar esos cambios con las condiciones de operación, los riesgos, las oportunidades y los resultados esperados. El equilibrio energético no representa, por tanto, un valor fijo de consumo o eficiencia. Es una capacidad organizacional que permite reconocer el estado del sistema, anticipar situaciones que puedan alterar su desempeño, ejecutar acciones de mejora y verificar sus resultados. La homeostasis energética propone desarrollar esta capacidad mediante cuatro elementos que relacionan el conocimiento del sistema, la atención de riesgos y desviaciones, la ejecución de proyectos y el establecimiento de metas energéticas.
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Los ejes de la matriz representan dos dimensiones de la gestión de la energía: el horizonte de las decisiones y su contribución a la estabilidad o mejora del desempeño. Cada componente tiene un énfasis dentro de estas dimensiones, aunque sus actividades mantienen relaciones con los demás elementos del sistema.
Control: conocer el sistema energético
Los cuatro elementos de la homeostasis energética
Los cuatro elementos de la homeostasis energética no constituyen una secuencia de etapas. Su interacción permite que la información obtenida mediante el control oriente las metas, que los riesgos y las desviaciones determinen acciones y que los proyectos transformen el comportamiento del sistema. Los resultados de cada intervención proporcionan información para revisar los controles, actualizar las referencias cuando corresponda y establecer nuevas decisiones.
El control comienza con la planificación y, en particular, con la revisión energética. Su propósito es conocer cómo, dónde y para qué se utiliza la energía, identificar los Usos Significativos de la Energía y establecer las variables que explican su comportamiento. Este conocimiento permite definir IDEn, LBEn, identificar proyectos u oportunidades de mejora y establecer criterios para la recopilación de datos y mecanismos para realizar proyecciones. También comprende los controles operacionales y de mantenimiento necesarios para conservar las condiciones que influyen sobre el desempeño. Controlar no significa mantener constante el consumo, sino disponer de información y criterios para interpretar su comportamiento y actuar sobre las variables que la organización puede modificar.
Riesgos y Desviaciones: anticipar y responder
Los riesgos representan condiciones que pueden afectar el desempeño energético, tanto en la operación como en la ejecución de proyectos. Las desviaciones permiten identificar diferencias entre el comportamiento observado y el esperado. Conviene distinguir tres situaciones: riesgos que pueden afectar el desempeño, desviaciones detectadas mediante su evaluación y no conformidades identificadas en el sistema de gestión. No toda desviación energética constituye una no conformidad, aunque puede motivar una investigación y acciones de mejora. El propósito es anticipar situaciones que puedan afectar los resultados, atender las desviaciones y evitar la recurrencia de condiciones que comprometan el desempeño energético.
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Electricidad
Proyectos: transformar las oportunidades en resultados
Los proyectos constituyen el mecanismo de intervención sobre el sistema energético. Pueden incluir sustitución tecnológica, modificación de procesos, optimización de parámetros operativos, recuperación de calor, automatización o acciones de mantenimiento. No todas las oportunidades requieren inversión tecnológica. Algunas pueden ejecutarse mediante cambios operativos o modificaciones de bajo costo. Cada proyecto debe partir de una oportunidad identificada, establecer el cambio esperado y contar con criterios de seguimiento, medición y análisis que permitan cuantificar su efecto sobre el desempeño energético. Su conclusión técnica requiere verificar los resultados obtenidos, no solamente comprobar su ejecución.
Metas energéticas: establecer una dirección cuantificable
Las metas energéticas traducen los objetivos estratégicos y tácticos de una organización en resultados cuantitativos. Definen cuánto se pretende mejorar, respecto de qué referencia y dentro de qué periodo.
Su formulación requiere indicadores, líneas base y criterios de evaluación que permitan verificar el cumplimiento. Además, las metas orientan la selección de proyectos y proporcionan una referencia para evaluar el avance de las acciones. Una meta alcanzada puede constituir el punto de partida para una nueva etapa de mejora del desempeño energético.
Los cuatro elementos forman un sistema
La homeostasis energética no se alcanza mediante la aplicación aislada de sus cuatro elementos. Su utilidad reside en la relación entre las decisiones operativas, la anticipación de riesgos, la ejecución de proyectos y la definición de metas. Los resultados de cada intervención proporcionan información para revisar el comportamiento del sistema y ajustar las decisiones de la organización. Este marco permite relacionar herramientas que con frecuencia se aplican por separado: revisiones energéticas, balances de energía, IDEn, LBEn, auditorías, medición y verificación, controles operacionales y proyectos de eficiencia energética. La homeostasis energética no sustituye estos instrumentos. Proporciona una estructura para comprender la función que cumple cada uno dentro de un proceso de mejora continua.
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Electricidad
Su aplicación tampoco se limita a un tipo de energético o tecnología. La misma filosofía puede utilizarse para analizar sistemas eléctricos, térmicos o instalaciones que integran múltiples fuentes y procesos. Los métodos de cálculo y las variables cambian según el sistema, pero la lógica de trabajo permanece: conocer, identificar, intervenir, medir y ajustar.
El equilibrio está en saber moverse
Un sistema energético nunca está quieto. Comprender su desempeño requiere observar sus condiciones de operación, reconocer patrones y evaluar los cambios a lo largo del tiempo. La fotografía permite estudiar una condición; su secuencia permite comprender la evolución del sistema.
El propósito de la homeostasis energética no es acumular mediciones, indicadores o proyectos, sino transformar el conocimiento de los sistemas energéticos en decisiones. El equilibrio energético de una organización no consiste en permanecer quieta, sino en desarrollar la capacidad para saber cómo moverse. Y quizá la primera pregunta para iniciar ese camino sea: ¿qué tanto conocemos el comportamiento energético de nuestra propia organización? Si esta reflexión plantea preguntas sobre los sistemas eléctricos y térmicos de tu planta, sus condiciones de operación o sus oportunidades de mejora, te invito a conversar. Podemos explorar cómo convertir la información de tus instalaciones en conocimiento técnico, proyectos y decisiones para aprovechar mejor la energía.
Nota del autor: La inspiración conceptual de los cuatro componentes parte del modelo de Homeostasis. Manual para tu tranquilidad financiera, del Banco de México. Banxico presenta control, shock, flexibilidad y metas como componentes de la tranquilidad financiera y señala que estos componentes cambian a lo largo de la vida y requieren revisión periódica. La adaptación a Control, Riesgos y Desviaciones, Proyectos y Metas energéticas propuesta en este artículo es una construcción para el análisis del desempeño energético, no un modelo atribuido al Banco de México.
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Electricidad | Columna Invitada
MIGRACIÓN DE AUTOABASTO A MEM COMO UNA DECISIÓN DE NEGOCIO PARA LAS EMPRESAS ESTE ARTÍCULO CONSIDERA LAS DISPOSICIONES PUBLICADAS EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACIÓN HASTA EL 22 DE SEPTIEMBRE DE 2026. DEBIDO A QUE EL MARCO PUEDE MODIFICARSE Y SU APLICACIÓN DEPENDE DE LAS CIRCUNSTANCIAS DE CADA PROYECTO, LAS EMPRESAS DEBEN CONFIRMAR EL TEXTO VIGENTE Y OBTENER ASESORÍA ESPECIALIZADA ANTES DE TOMAR DECISIONES
Introducción
Los recientes cambios regulatorios están modificando el panorama para los proyectos desarrollados bajo el esquema de autoabastecimiento legado. En este nuevo contexto, la migración al Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) deja de ser sólo una alternativa regulatoria y se convierte en una decisión estratégica para las empresas que buscan evaluar costos, riesgos, continuidad operativa y objetivos de sostenibilidad. El 18 de junio de 2026, la Secretaría de Energía (SENER) publicó los Lineamientos para la migración voluntaria y expedita de autoabastecimiento y cogeneración de energía eléctrica a las figuras previstas en la Ley del Sector Eléctrico (LSE). Ese mismo día, la Comisión Nacional de Energía (CNE) emitió la metodología para determinar el cargo correspondiente al servicio de transmisión aplicable a las Personas Permisionarias con centrales de generación que cuenten con contrato de interconexión y convenio para el servicio de transmisión celebrados al amparo de la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica (LSPEE).
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A menos de tres meses de su publicación, el marco ya tuvo ajustes. El 8 de septiembre de 2026, la SENER publicó en el Diario Oficial de la Federación un acuerdo que modifica, elimina y adiciona diversas disposiciones de los Lineamientos. Estas modificaciones deben revisarse en su texto vigente para determinar su efecto específico sobre los requisitos, plazos y condiciones aplicables a cada solicitud de migración y sobre la continuidad operativa del Sistema Eléctrico Nacional. Los cambios no se limitan a ampliar el calendario. También introducen flexibilidad para cumplir determinados requisitos contractuales y técnicos, aclaran el tratamiento de ciertos equipos e instalaciones y precisan aspectos relacionados con la continuidad del suministro cuando la migración no concluye. Ambas disposiciones deben analizarse de manera conjunta. Mientras los Lineamientos establecen el procedimiento para que los proyectos de autoabastecimiento y cogeneración migren de forma voluntaria y expedita a las figuras
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ALEJANDRA NIETO PEÑA Gerente de Ventas para Acclaim Energy México.
Electricidad | Columna Invitada
previstas en la LSE, la nueva metodología modifica la forma de determinar el cargo por transmisión para los proyectos que permanezcan bajo el esquema legado e incorpora un régimen transitorio vinculado a dicho proceso. En conjunto, estas disposiciones no solo implican cambios regulatorios para las empresas que actualmente reciben energía mediante contratos de autoabastecimiento; también abren una oportunidad para evaluar qué esquema de suministro resulta más conveniente y cuál se alinea mejor con sus objetivos de negocio, sostenibilidad y estrategia de adquisición de energía.
¿Qué cambia con la nueva metodología de transmisión?
Durante años, uno de los principales atributos económicos de los esquemas de autoabastecimiento fue el porteo estampilla. Bajo este mecanismo, el cargo por el uso de la red dependía principalmente del nivel de tensión del centro de carga, sin considerar la distancia entre el punto de generación y el punto de consumo. Esto permitió que numerosos proyectos mantuvieran costos de transmisión particularmente competitivos frente a otras alternativas de suministro. Con la publicación de la nueva metodología, este escenario cambia. A partir del 19 de octubre de 2026, los permisionarios que decidan permanecer bajo
el esquema legado estarán sujetos al nuevo cargo por el servicio de transmisión, con una lógica más alineada con los criterios regulatorios aplicables a los participantes del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM). Si bien la metodología no establece un incremento uniforme, sí modifica la forma en que se determina dicho cargo; por ello, el impacto económico dependerá de las características particulares de cada central de generación y de cada centro de carga. La diferencia de costo que distinguía al autoabastecimiento frente a otras alternativas podría reducirse de forma importante, dependiendo de las condiciones específicas de cada proyecto. Por esta razón, el impacto deberá cuantificarse caso por caso y compararse con los costos, plazos y riesgos de una eventual migración.
La ventana de transición
La metodología prevé un periodo transitorio para los permisionarios que inicien oportunamente el procedimiento de migración voluntaria y expedita. En estos casos, el nuevo esquema para determinar el cargo por el servicio de transmisión no será aplicable sino hasta el 6 de octubre de 2028, sujeto al cumplimiento de las disposiciones correspondientes. De acuerdo con el calendario previsto en las disposiciones vigentes, el procedimiento de migración contempla las siguientes fechas clave.
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Electricidad | Columna Invitada esquema legado o migrar al Mercado Eléctrico Mayorista. El verdadero reto consistirá en diseñar una estrategia que permita a cada empresa conservar competitividad, mitigar riesgos y mantener la flexibilidad necesaria para responder a futuros cambios regulatorios y operativos. • Permanecer bajo el esquema legado con las nuevas condiciones. • Renegociar condiciones con el permisionario. • Migrar al Mercado Eléctrico Mayorista como Usuario Calificado. • Regresar a Suministro Básico. • Implementar una estrategia híbrida para sus distintos centros de carga.
Antes de utilizarlas para tomar decisiones, cada permisionario deberá confirmar su aplicabilidad, los requisitos asociados y cualquier modificación posterior publicada por la autoridad. • Hasta el 18 de diciembre de 2026: plazo para manifestar interés en migrar. • Del 21 de septiembre al 15 de enero de 2027: presentación de la solicitud formal. Los permisionarios que no inicien el proceso dentro de los plazos aplicables podrían quedar sujetos al nuevo cargo de transmisión desde octubre de 2026, de acuerdo con la metodología y con las condiciones específicas de su caso. Desde una perspectiva estratégica, este periodo representa una oportunidad para que los consumidores que reciben suministro bajo esquemas de autoabastecimiento evalúen la alternativa que mejor se alinee con sus objetivos financieros, operativos y de sostenibilidad. La ampliación ofrece más tiempo para evaluar el caso de negocio y preparar la documentación, pero no elimina la necesidad de actuar. Los análisis técnicos, contractuales y financieros requieren coordinación entre el permisionario, los centros de carga y los futuros participantes del mercado.
Más allá de la migración: redefinir la estrategia de suministro
La decisión ya no se limita a permanecer bajo el
Ninguna de estas alternativas constituye, por sí misma, la mejor opción para todas las empresas. Su conveniencia dependerá de las características particulares de cada esquema de suministro y de los objetivos específicos de cada organización; por ello, el análisis comparativo entre escenarios deberá ir más allá del precio e incorporar implicaciones financieras, regulatorias, contractuales, comerciales, técnicas y operativas. Además de estos factores, la evaluación deberá incorporar variables estratégicas de largo plazo, como el cumplimiento de objetivos corporativos de sostenibilidad, la reducción esperada de emisiones de CO2, la flexibilidad contractual, la exposición a la volatilidad del mercado y los tiempos de implementación. En este nuevo entorno, la ventaja competitiva ya no dependerá únicamente del esquema de suministro elegido, sino de la capacidad de diseñar una estrategia energética alineada con los objetivos de negocio de cada empresa.
Conclusión
La ampliación de plazos crea una ventana de oportunidad, pero no elimina la necesidad de actuar. Su valor dependerá de que las empresas determinen su elegibilidad, cuantifiquen impactos, resuelvan restricciones técnicas y contractuales y definan una ruta de suministro alineada con sus objetivos de negocio. Dado que la implementación de estos lineamientos puede depender de criterios regulatorios, contractuales y operativos específicos, cada empresa deberá validar su situación particular antes de tomar una decisión de migración o permanencia. Ante este escenario, contar con una evaluación clara de la situación actual puede marcar la diferencia entre reaccionar al cambio o anticiparse a él. Acclaim Energy puede ayudar a las empresas a revisar sus alternativas, entender sus implicaciones y tomar decisiones informadas sobre el esquema de suministro que mejor responda a sus objetivos de negocio.
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Electricidad | Seguridad en la Energía
EQUIPO DE SUMIN PARA VEHÍC ELÉCTRICOS (
S
i compras un vehículo eléctrico, un EVSE será la adquisición más importante para mantener tu nuevo coche funcionando de manera eficiente. Si nunca habías oído hablar de un EVSE, aquí encontrarás información útil para saber qué son, cómo garantizan tu seguridad, dónde encontrarlos y más.
GUSTAVO MANUEL ESPINOSA RÜTTER OSHA Master en seguridad y salud en el trabajo. Chairman de ASME Mexico Section. CEO de KRO AI. www.kro.mx gerencia@kro.mx
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NISTRO CULOS (EVSE)
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Electricidad | Seguridad en la Energía
¿Qué es un EVSE?
El equipo de suministro para vehículos eléctricos (EVSE), comúnmente denominado cargador o estación de carga para vehículos eléctricos (VE), es uno de los dispositivos más importantes que se deben adquirir al comprar un VE. Los sistemas EVSE se diseñaron para actuar como intermediarios entre una fuente de energía y el vehículo, suministrando de manera segura la energía necesaria para que este funcione eficientemente en el día a día. El componente de seguridad reside en un dispositivo llamado interruptor de circuito por falla a tierra (GFCI o GFI, por sus siglas en inglés). El GFCI integrado en el EVSE garantiza que no se produzca una fuga de electricidad excesiva durante la transferencia de energía desde la fuente hasta el automóvil, evitando así riesgos para el usuario o daños al vehículo durante el proceso de carga. Los sistemas EVSE, especialmente en Estados Unidos, deben cumplir con las normas del Código Eléctrico Nacional (NEC por sus siglas en inglés) para asegurar la seguridad del usuario y de todos los equipos involucrados en el proceso, así como garantizar la máxima eficiencia posible en la carga.
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Electricidad | Seguridad en la Energía NORMATIVIDAD:
El Código Eléctrico Nacional ha establecido las normas para instalaciones eléctricas seguras en los Estados Unidos desde 1897 y ha servido como referencia principal para elaborar regulaciones de seguridad en cualquier industria estadounidense relacionada con la electricidad, actualizando su código cada tres años desde sus inicios. Para el sector de los vehículos eléctricos, el NEC creó una sección —el Artículo 625 del NEC— que establece las mejores prácticas de seguridad para todos los aspectos del proceso de carga (requisitos de envolventes y cables, especificaciones eléctricas, protección GFCI, etc.). Para obtener más información sobre el NEC y más detalles sobre el Artículo 625 del NEC, visite nuestra página de preguntas frecuentes.
¿Existen estaciones de carga públicas para vehículos eléctricos (EVSE)?
Sí, actualmente se registran más de 3,200 cargadores de acceso público en el país para vehículos eléctricos, y esa cifra aumenta día a día. Al igual que se reposta un vehículo de gasolina en una estación de servicio, estas estaciones están instalando ahora equipos de carga para vehículos eléctricos. Asimismo, es posible encontrarlos en lugares donde el vehículo permanece estacionado durante periodos prolongados, como supermercados, restaurantes, hoteles, entre otros.
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¿Por qué instalar un equipo de carga (EVSE) en casa?
Aunque en teoría podrías arreglártelas cargando tu vehículo eléctrico en estaciones públicas, hacerlo de esta manera resultaría más costoso y supondría una gran incomodidad (ya que el proceso de carga de un vehículo eléctrico lleva mucho más tiempo que repostar gasolina). Contar con un equipo de carga en casa te permitirá tener el vehículo listo para tus desplazamientos diarios. Además, cargar durante las horas de menor demanda eléctrica (los horarios varían según la compañía eléctrica, pero el intervalo habitual es de 11 p. m. a 7 a. m.) puede ahorrarte una cantidad considerable de dinero a largo plazo. El paso fundamental que debes dar es determinar cómo soportará tu instalación doméstica la carga eléctrica que requiere tu nuevo equipo de carga.
¿Cómo instalo un equipo de carga para vehículos eléctricos (EVSE) en casa?
Contratar a un electricista certificado es la mejor manera de garantizar que el EVSE se instale de forma correcta y segura en su garaje o cochera exterior. El EVSE será uno de los aparatos eléctricos más grandes de su hogar y requerirá una toma de corriente distinta a la estándar de pared (conocida como toma NEMA 5-15). Primero debe averiguar qué tipo de enchufe trae el EVSE que adquiera (la mayoría incluye de serie un enchufe NEMA 6-50 o NEMA 14-50, compatibles con sus respectivas tomas de corriente) o consultar a su electricista si está certificado para realizar una conexión directa (cableado fijo) del EVSE al cuadro eléctrico; no obstante, por seguridad, se recomienda comprar un modelo enchufable. También se aconseja que el electricista instale un disyuntor con una capacidad nominal del 120 % respecto a la del EVSE, para evitar disparos molestos o riesgos de seguridad durante la carga (por ejemplo, si compra un EVSE de 32 amperios, necesitará un disyuntor dedicado de al menos 40 amperios para el circuito), dejando además margen para otros electrodomésticos. Por último, para optimizar la eficiencia y ahorrar costes, verifique la autonomía total de su vehículo eléctrico y determine qué amperaje de cargador puede suministrar el 60 % de dicha autonomía (el intervalo de carga del 20 % al 80 % recomendado para proteger la seguridad y vida útil de la batería) en un periodo de 8 horas. Por ejemplo, una Ford F-150 Lightning de autonomía extendida tiene un alcance de 320 millas; cargar del 20 % al 80 % equivale a recuperar 192 millas de autonomía, lo cual se logra con un EVSE de 32 amperios.
Así que, consulta a los expertos certificados en instalación de EVSE´s y cuenta con una instalación segura en casa… Y así, ¡seguro nos vemos! 43
Electricidad | Eficiencia Energética
DE AHORRAR KWH
A GESTIONAR LA DEMANDA ELÉCTRICA GERARDO TENAHUA TENAHUA Ingeniero industrial experto en Eficiencia Energética
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El siguiente salto de la eficiencia energética industrial
Durante años, la eficiencia energética se ha asociado principalmente con una meta: consumir menos kilowatt-hora (kWh). Cambiar luminarias, mejorar motores, instalar variadores de velocidad, optimizar sistemas de bombeo o reducir pérdidas son acciones que han permitido a las empresas disminuir su consumo energético. Pero el sistema eléctrico está cambiando. La electrificación de la industria, el crecimiento de los centros de datos, los vehículos eléctricos, las bombas de calor y las necesidades de climatización están impulsando un crecimiento acelerado de la demanda eléctrica a nivel mundial. La Agencia Internacional de Energía (IEA) estima que entre 2026 y 2030 la demanda mundial de electricidad crecerá, en promedio, alrededor de 3.6% anual, por encima del promedio de la década anterior. En este nuevo escenario, ahorrar energía sigue siendo indispensable, pero ya no es suficiente. Lo que sigue ahora es gestionar la demanda. La eficiencia energética busca consumir menos. La gestión de la demanda busca consumir mejor: en el momento adecuado, con la potencia adecuada y al menor costo posible.
El kWh cuenta, pero el kW también
Una planta industrial puede consumir una cantidad relativamente estable de energía durante el mes y, sin embargo, presentar picos importantes de demanda. Esta diferencia es fundamental. El kWh representa la energía utilizada a lo largo del tiempo. El kW representa la potencia demandada en un momento determinado. Por ello, desde la perspectiva de la gestión energética, ambos indicadores deben analizarse conjuntamente. Una empresa puede reducir su consumo anual de electricidad y, simultáneamente, mantener o incluso incrementar sus picos de demanda. Por ello, una estrategia energética madura debe responder cuatro preguntas importantes: • ¿Cuánta energía eléctrica consumimos? • ¿Cuándo la consumimos? • ¿Cuál es nuestra demanda máxima? • ¿Qué cargas podemos modificar sin afectar la producción? La respuesta a estas preguntas permite pasar de una estrategia de ahorro a una estrategia de gestión activa de la energía.
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Electricidad | Eficiencia Energética
La nueva realidad de la electricidad se vuelve más dinámica
El crecimiento de la electrificación está modificando la relación entre generación, red y consumidores. La IEA denomina este proceso la “Age of Electricity”, una etapa en la que la electricidad adquiere un papel cada vez mayor en la economía mundial. La demanda está siendo impulsada por la industria, los vehículos eléctricos, la climatización, las bombas de calor, la inteligencia artificial y los centros de datos. Al mismo tiempo, aumenta la participación de fuentes variables como la solar y la eólica. Esto genera un gran desafío: La electricidad no solamente debe estar disponible; el sistema necesita flexibilidad para producirla y consumirla en el momento adecuado.
El consumidor flexible
Tradicionalmente, el consumidor esperaba que la red suministrara la electricidad que necesitaba. El nuevo modelo permite que determinados consumidores puedan modificar voluntariamente su consumo dependiendo de las condiciones del sistema. Esto se conoce como Demand Response o respuesta de la demanda. La IEA define la flexibilidad de la demanda como la capacidad de ajustar el momento o la cantidad de electricidad utilizada en respuesta a las necesidades del sistema.
¿Qué significa gestionar la demanda?
Gestionar la demanda no significa simplemente apagar equipos. Más bien, significa conocer la operación de la planta y determinar qué cargas pueden desplazarse, reducirse o programarse de manera diferente sin comprometer la seguridad, la calidad ni la producción. Algunas acciones pueden ser: • Desplazar una carga de un horario de alta demanda. • Programar ciertos procesos en diferentes periodos. • Reducir temporalmente cargas no críticas. • Utilizar almacenamiento térmico. • Controlar sistemas HVAC. • Operar compresores de manera coordinada. • Cargar baterías en determinados periodos. • Utilizar generación distribuida. • Automatizar cargas flexibles. La clave de todo esto es que la producción continúe. La mejor estrategia de gestión de la demanda no es la que apaga más equipos, sino la que modifica la curva de carga con el menor impacto posible sobre la operación.
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Electricidad | Eficiencia Energética
De la curva de consumo a la curva de decisión
Tradicionalmente, una empresa de media tensión observa su consumo mensual: Enero G Febrero G Marzo G Abril G Mayo... La gestión de la demanda exige observar algo diferente: ¿cómo se comporta nuestra carga durante las 24 horas del día? Una curva de demanda puede revelar: • Arranques simultáneos. • Picos de producción. • Equipos sobredimensionados. • Sistemas operando fuera de horario. • Compresores trabajando simultáneamente. • Bombas funcionando a máxima velocidad. • Climatización innecesaria. • Cargas que pueden desplazarse. • Oportunidades de almacenamiento. Esta información transforma el medidor eléctrico en una herramienta de gestión.
El enemigo silencioso: el pico de demanda
En muchas instalaciones industriales, una parte importante del problema energético no está en el consumo promedio, sino en los picos. Imaginemos una planta que normalmente opera alrededor de 500 kW, pero que durante un determinado periodo alcanza 800 kW debido a la coincidencia de varios equipos. La pregunta ya no debería ser solamente: ¿Cómo podemos reducir los 500 kW? También debemos preguntar: ¿Podemos evitar que la planta llegue a 800 kW? Si determinados equipos pueden arrancar en secuencia, si ciertas cargas pueden desplazarse o si existe almacenamiento disponible, puede modificarse la curva de demanda sin necesariamente reducir la producción. Este concepto se conoce como Peak Shaving o reducción de picos de demanda.
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La industria tiene un enorme potencial de flexibilidad
La gestión de la demanda no es solamente un concepto para edificios. La industria tiene algunas de las mayores oportunidades. La IEA estima que alrededor de 75 GW de respuesta de demanda ya son utilizados por la industria a nivel mundial, aunque existe un potencial mucho mayor todavía sin aprovechar. Entre las cargas con posibilidades de flexibilidad se encuentran los procesos por lotes, sistemas de refrigeración, compresores, hornos y almacenamiento térmico. Esto abre una nueva oportunidad empresarial: Convertir la flexibilidad de la planta en un activo energético. Una fábrica no solamente consume electricidad; también puede tener capacidad para modificar cuándo la consume. Ese atributo puede adquirir valor económico en sistemas eléctricos donde la flexibilidad sea remunerada o donde existan señales de precio que hagan conveniente desplazar determinadas cargas.
¿Qué cargas pueden ser flexibles?
Una nueva arquitectura energética
La industria está evolucionando hacia una combinación de: Red eléctrica + generación distribuida + almacenamiento + cargas flexibles + digitalización. La batería, por ejemplo, deja de ser únicamente un sistema de respaldo y puede convertirse en una herramienta para: • Reducir picos. • Desplazar consumo. • Mejorar la flexibilidad. • Aprovechar determinados periodos de menor costo. • Respaldar cargas críticas. • Interactuar con generación solar. La IEA señala que el crecimiento del almacenamiento en baterías y de las aplicaciones de flexibilidad está adquiriendo un papel creciente conforme aumentan la generación renovable variable y las nuevas cargas eléctricas.
Cada planta debe realizar su propio análisis, pero normalmente pueden estudiarse: ♦Sistemas de aire comprimido Evaluar presión, almacenamiento y secuencia de compresores. ♦Refrigeración Utilizar la capacidad térmica del sistema para desplazar parte de la demanda. ♦HVAC Modificar consignas o programación sin comprometer condiciones críticas. ♦Bombeo Programar operaciones y utilizar variadores de velocidad cuando sea técnicamente viable. ♦Producción por lotes Desplazar determinados procesos dentro de ventanas operativas. ♦Calentamiento eléctrico Programar cargas térmicas y utilizar almacenamiento. ♦Carga de vehículos eléctricos Programar horarios de carga. ♦Baterías Reducir picos y desplazar energía. ♦Sistemas de almacenamiento térmico Almacenar frío o calor para utilizarlo posteriormente.
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Electricidad | Eficiencia Energética
El papel de la digitalización
Gestionar la demanda sin información es prácticamente imposible. La planta necesita conocer, preferentemente en intervalos cortos: • Potencia instantánea. • Energía acumulada. • Demanda máxima. • Comportamiento de cada proceso. • Estado de los equipos. • Horarios de producción. • Temperatura. • Presión. • Condiciones ambientales. • Costos energéticos. Y en esto entran: IoT + medidores inteligentes + sistemas SCADA + EMS + analítica de datos + inteligencia artificial. La IEA identifica la digitalización y la IA como herramientas que pueden ayudar a detectar ineficiencias y optimizar las operaciones industriales.
La evolución puede resumirse así: Medir G visualizar G analizar G predecir G controlar G optimizar.
De la automatización al control inteligente
El siguiente paso no consiste únicamente en colocar más medidores. Consiste en utilizar los datos para tomar decisiones automáticamente. Un sistema avanzado podría detectar: “La planta está incrementando su demanda y existe riesgo de alcanzar un nuevo pico”. Entonces podría: 1. Identificar las cargas no críticas. 2. Determinar cuáles pueden desplazarse. 3. Evaluar el impacto en la producción. 4. Ejecutar una estrategia de reducción. 5. Verificar el resultado. 6. Registrar el ahorro obtenido. En ese momento, la gestión energética deja de ser reactiva. Se convierte en predictiva y automática.
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Electricidad | Eficiencia Energética Eficiencia energética + flexibilidad
Es importante no confundir ambos conceptos. ♦Eficiencia energética Busca realizar la misma actividad utilizando menos energía. ♦Gestión de la demanda Busca modificar el momento y la magnitud del consumo de electricidad. ♦Flexibilidad energética Busca adaptar el consumo a las condiciones del sistema sin comprometer el servicio o la producción. Las tres estrategias son complementarias. Una planta verdaderamente eficiente debería trabajar en los tres niveles.
El nuevo indicador: costo de la curva de carga
Una organización madura no debería analizar únicamente: kWh consumidos por mes. También debería analizar: • kW máximos. • kW promedio. • Factor de carga. • Duración de los picos. • Frecuencia de los picos. • Consumo por proceso. • Consumo fuera de horario.
• Cargas flexibles. • Costo asociado a la demanda. • Potencial de reducción de picos. El objetivo es conocer el valor económico de la curva de carga.
Un ejemplo conceptual
Supongamos una planta que tiene: ♦Demanda normal: 500 kW ♦Demanda máxima: 800 kW Durante ciertos periodos, tres sistemas importantes coinciden en operación: • Compresores. • Bombeo. • HVAC. La solución tradicional podría ser sustituir equipos por otros más eficientes. Y eso puede reducir el consumo, pero existe otra posibilidad: Coordinar la operación. Si la producción lo permite, algunos equipos pueden operar secuencialmente. La planta podría mantener prácticamente la misma producción evitando determinadas coincidencias de carga. La pregunta empresarial sería: ¿Cuánto cuesta eliminar o reducir ese pico y cuánto valor económico genera hacerlo? Esta pregunta permite construir un caso de negocio.
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Electricidad | Eficiencia Energética
POTENCIA
DURACIÓN
¿PUEDE DESPLAZARSE?
IMPACTO EN PRODUCCIÓN
Una auditoría energética tradicional identifica oportunidades de ahorro. Una auditoría moderna debería incorporar un mapa de flexibilidad energética. Para cada carga se puede registrar:
La gestión de la demanda como estrategia financiera
CARGA
De la auditoría energética al mapa de flexibilidad
Compresor
Alta
Variable
Sí
Bajo
Aquí aparece uno de los aspectos más importantes para la alta dirección. La gestión energética no debe presentarse solamente como un proyecto técnico, sino también como una decisión financiera. Cada proyecto debe responder: • ¿Cuánto cuesta? • ¿Cuánto ahorra? • ¿Qué riesgo reduce? • ¿Qué inversión evita? • ¿Qué impacto tiene en la producción? • ¿Cuál es su periodo de recuperación? • ¿Qué beneficios adicionales genera? Una batería, por ejemplo, no debería evaluarse exclusivamente por los kWh que entrega, porque su valor puede provenir de diferentes servicios: Reducción de demanda + respaldo + flexibilidad + integración solar + gestión de carga.
Bombeo
Media
Variable
Sí
Bajo/ medio
Una gran oportunidad para México
HVAC
Alta
Variable
Parcial
Bajo
Mapa de flexibilidad energética. Para cada carga se puede registrar:
Horno
Alta
Proceso
Depende
Alto
Refrigeración
Alta
Continua
Parcial
Medio
Producción crítica
Alta
Continua
No
Alto
Este mapa permite identificar cuáles cargas pueden convertirse en recursos de flexibilidad.
Para la industria mexicana, esta evolución adquiere una especial relevancia. El crecimiento industrial, la electrificación de procesos, la expansión de centros de datos y las nuevas inversiones asociadas al nearshoring aumentan la importancia de disponer de energía suficiente, confiable y competitiva. En este contexto, la eficiencia energética puede convertirse en un factor de competitividad.
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Una empresa que necesita aumentar su producción no necesariamente debe pensar primero: “Necesito más capacidad eléctrica”. También debería preguntar: “¿Estoy utilizando de manera óptima la capacidad que ya tengo?” Esta pregunta puede conducir a proyectos de: • Gestión de demanda. • Corrección del factor de potencia, cuando corresponda. • Automatización. • Almacenamiento. • Generación distribuida. • Optimización de procesos. • Eficiencia de motores. • Recuperación de energía. • Control de cargas. La solución dependerá de la tarifa, el contrato, el perfil de carga, el proceso productivo y las condiciones específicas de cada instalación.
Aquí algo importante: el cambio de paradigma
Durante mucho tiempo, la estrategia energética empresarial siguió esta lógica: Consumir G pagar G ahorrar. El nuevo modelo propone: Medir G comprender G anticipar G gestionar G optimizar. Ya no se trata solamente de reducir el consumo,
sino de administrar inteligentemente la energía disponible. La IEA señala que una mayor flexibilidad de la demanda puede reducir los picos, aprovechar mejor la infraestructura existente, facilitar la integración de renovables y disminuir costos del sistema. Cinco pasos para comenzar Una empresa que quiera evolucionar hacia una gestión activa de la demanda puede comenzar con cinco acciones: 1. Medir Obtener datos confiables de consumo y demanda con suficiente resolución temporal. 2. Identificar Determinar cuáles procesos generan los principales picos. 3. Clasificar Separar cargas críticas, no críticas y flexibles. 4. Automatizar Implementar controles para desplazar o limitar determinadas cargas. 5. Monetizar Evaluar el beneficio económico de la reducción de demanda y de la flexibilidad disponible. La nueva pregunta energética La eficiencia energética del pasado preguntaba: ¿Cuántos kWh podemos ahorrar? La industria del futuro deberá preguntar: ¿Cuántos kWh podemos evitar, cuántos kW podemos gestionar y cuánto valor podemos obtener de nuestra flexibilidad energética? Esta diferencia representa un cambio profundo. La energía deja de ser únicamente un costo operativo. Se convierte en una variable estratégica de producción, competitividad y resiliencia.
Conclusión
El futuro energético de la industria no estará determinado únicamente por cuánto consume una empresa. Más bien, estará determinado por cómo consume, cuándo consume y qué tan flexible puede ser. Ahorrar kWh seguirá siendo fundamental, pero en un mundo cada vez más electrificado, digitalizado y dependiente de redes con mayor variabilidad, la capacidad de gestionar la demanda adquiere una nueva dimensión. La planta industrial del futuro no será únicamente eficiente, sino también medible, flexible, predictiva y capaz de responder inteligentemente a las condiciones del sistema eléctrico. El próximo gran ahorro energético no siempre estará en consumir menos electricidad, sino en aprender a consumirla en el momento correcto. Simplemente, aprovecharla al máximo.
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Enrique Riquelme presenta la Fundación Cox y su primera gran iniciativa en México: La energía del fútbol.
MÁS ALLÁ DEL MINUTO 90
COX APUESTA POR EL DEPORTE Y LA TRANSFORMACIÓN SOCIAL SOSTENIBLE EN MÉXICO Por: Juan Carlos Chávez
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E
n el cruce donde convergen la infraestructura sostenible, la responsabilidad corporativa y la pasión deportiva, se está trazando un nuevo paradigma de desarrollo comunitario en México. Desde las instalaciones del Centro de Alto Rendimiento (CAR) de la Ciudad de México, la compañía global de agua y energía Cox presentó formalmente la Fundación Cox. Junto a su lanzamiento, se dio el puntapié inicial a su proyecto insignia en el país: La energía del fútbol, una estrategia integral que utiliza el deporte más popular del mundo como vehículo de inclusión, reconstrucción del tejido social e igualdad de oportunidades para niñas, niños y jóvenes.
El nacimiento de una fundación con propósito y visión internacional
La Fundación Cox nace para dar estructura, continuidad y un alcance estratégico a las acciones de impacto social que la
empresa ejecuta globalmente. Con una inversión proyectada de 275 millones de pesos en México hasta 2030, la institución articula su modelo de trabajo en cinco pilares fundamentales: comunidad, bienestar, educación, cultura y medio ambiente. Aunque la compañía opera en más de 37 países, eligió a México como la piedra angular para el inicio de esta nueva etapa internacional, proyectando presentar la fundación en España hacia finales de 2026 y expandir sus operaciones a otros mercados clave durante 2027. Enrique Riquelme, Presidente Ejecutivo de Cox, subrayó el propósito central de esta iniciativa durante la presentación oficial: “La Fundación Cox nace con una convicción clara: poner nuestras capacidades al servicio de la sociedad y construir un legado que permanezca. Creemos en iniciativas capaces de ampliar horizontes, sumar esfuerzos y acompañar a quienes serán protagonistas del mañana. El fútbol es un extraordinario punto de partida porque une, inspira y enseña que, cuando jugamos en equipo, podemos llegar mucho más lejos”.
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Mikel Arriola, Comisionado Presidente de la FMF.
La creación de la fundación no parte de cero; por el contrario, consolida una trayectoria en territorio mexicano que ya ha beneficiado a más de 5.3 millones de personas. Este legado se ha construido mediante proyectos de alto impacto social y tecnológico: • Luces de Esperanza: Llevando electrificación solar e iluminación a comunidades vulnerables sin acceso a la red eléctrica. • México Brilla: Enfocado en la iluminación sostenible y puesta en valor del patrimonio histórico y cultural del país. • Impulso STEM: Programa orientado a promover las vocaciones científicas, tecnológicas y de innovación en niñas, niños y jóvenes. • DestElla: Iniciativa diseñada para fomentar la equidad de género, la inclusión y el liderazgo femenino a través del deporte.
La energía del fútbol: Rehabilitación y acompañamiento comunitario
Bajo el lema “Juntos transformamos comunidades”, la iniciativa La energía del fútbol se sitúa como la primera gran acción de esta etapa. El plan operativo contempla la rehabilitación inicial de 25 espacios deportivos y canchas en comunidades vulnerables, transformando terrenos abandonados o deteriorados en áreas seguras para el juego y la convivencia. Para garantizar que el impacto perdure en el tiempo, la Fundación Cox concretó una colaboración estratégica con la Federación Mexicana de Fútbol (FMF). La clave del proyecto radica en evitar que la recuperación de infraestructura quede en un esfuerzo aislado; se busca dotarla de acompañamiento social continuo a través de torneos comunitarios y formación técnica.
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Mikel Arriola, Comisionado Presidente de la FMF, enfatizó el valor del deporte para prevenir la violencia y reconstruir el tejido social: “El fútbol tiene una capacidad única para unir, inspirar y abrir nuevos caminos. Con esta alianza llevaremos sus valores a miles de niñas, niños y jóvenes, porque rehabilitar una cancha significa mucho más que recuperar un espacio deportivo: significa crear un lugar seguro para jugar, convivir y construir comunidades más fuertes. Ha habido muchos esfuerzos donde se rehabilitan canchas en barrios o comunidades lejanas, pero si no hay acompañamiento, no se logra el efecto. La magia de esta alianza es que acompañamos desde la base: dotamos a la comunidad de torneos escolares y formadores capacitados para que los
jóvenes tengan espacios protegidos frente a la violencia y el delito”. Acompañados por figuras emblemáticas como la leyenda del fútbol mexicano Jared Borgetti y la comunicadora Geo González, el evento ratificó que el valor del deporte va más allá de los noventa minutos de un partido: radica en la empatía, la resiliencia y el trabajo en equipo que se siembran en la cancha y perduran para toda la vida. La alianza entre Cox y la FMF demuestra que el crecimiento empresarial y la responsabilidad social deben avanzar de forma paralela. Al iluminar canchas, rehabilitar espacios e impartir valores, La energía del fútbol no solo restaura el césped de una cancha comunitaria, sino que enciende nuevas oportunidades de vida para las próximas generaciones de México.
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EH360
COTEMAR
EN LA RUTA DE LAS EMPRESAS:
DESARROLLO SOSTENIBLE EN EL SECTOR OIL & GAS
E
n el debate contemporáneo sobre la transición energética, la descarbonización y los criterios de sostenibilidad corporativa, la conversación pública suele concentrarse de manera prioritaria en la infraestructura técnica, los balances financieros y las innovaciones tecnológicas. Sin embargo, la verdadera sostenibilidad en industrias de alta exigencia operacional —como la exploración y producción petrolera costa afuera (Oil & Gas)— depende fundamentalmente de la gobernanza ética, el rigor normativo y, sobre todo, del capital humano que sostiene las operaciones día con día. En este contexto, Grupo Cotemar ha llevado su modelo de gestión social y ambiental fuera de los recintos industriales para compartirlo abiertamente con la ciudadanía a través de la Ruta de las Empresas. Esta exposición de arte urbano itinerante no solo visibiliza
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el impacto del sector empresarial en México, sino que expone cómo una organización con más de 47 años de trayectoria en el Golfo de México integra los criterios Ambientales, Sociales y de Gobernanza (ESG) en el núcleo de su estrategia operativa.
“Manos que sostienen el mar”: el factor humano
La participación de Cotemar se materializó en la obra Manos que sostienen el mar, de la artista mexicana Perla Crespo. La pieza integra elementos de la ingeniería, logística y construcción onshore y offshore—como grúas, embarcaciones y equipos de trabajo— con la fauna marina y el entorno del Golfo de México. Más allá de la maquinaria, la obra coloca al factor humano como eje de las operaciones, destacando que son las personas quienes aportan estabilidad, continuidad y seguridad
a las actividades en plataformas y embarcaciones. También reconoce el papel de las familias de los colaboradores, cuyo respaldo en tierra constituye un componente fundamental para el desarrollo cotidiano de estas labores.
Certificaciones y gestión ESG
Cotemar, empresa mexicana fundada en 1979 y con más de 47 años de experiencia en exploración, producción y mantenimiento de infraestructura petrolera en tierra y costa afuera, cuenta con un sistema de gestión de responsabilidad social certificado bajo el estándar internacional IQNet SR10. La compañía es la primera empresa en México y la única del sector Oil & Gas en contar con esta certificación, auditada por AENOR, con una recertificación vigente para el periodo 2026-2029. Actualmente trabaja en su actualización hacia la versión 2024, con el objetivo de fortalecer la integración de criterios Ambientales, Sociales y de Gobernanza (ESG) en sus decisiones estratégicas. Este proceso tiene antecedentes desde 2013, cuando creó su Comité de Responsabilidad Social Empresarial y formalizó su adhesión al Pacto Mundial de las Naciones Unidas. Su gestión también está respaldada por más de 20 certificaciones, sellos y reconocimientos, entre ellos ISO 26000, ISO 14001, ISO 45001:2018 y el distintivo Empresa Socialmente Responsable (ESR), obtenido de manera consecutiva durante más de una década.
Cultura organizacional y equidad
En una industria históricamente masculinizada, Cotemar ha incorporado políticas relacionadas con igualdad de oportunidades, desarrollo profesional, prevención del acoso y seguridad laboral.
La empresa ha sido reconocida durante seis años consecutivos como uno de los Mejores Lugares para Trabajar en México por Great Place to Work. En evaluaciones nacionales recientes obtuvo el quinto lugar general y el primer lugar en la categoría de mejores lugares para trabajar para mujeres. Estas políticas buscan generar entornos seguros y oportunidades de desarrollo para sus colaboradores, tanto en sus instalaciones terrestres como en sus operaciones en el Golfo de México.
Impacto comunitario y gobernanza
El ADN de Grupo Cotemar se articula alrededor de premisas clave para el negocio: altos estándares de Seguridad, Experiencia, Eficiencia, Entrega y Empatía Social. Estos principios se traducen en acciones dirigidas a los diferentes grupos de interés con los que interactúa. Destacan iniciativas de bienestar y activación física para sus colaboradores y sus familias, como la Carrera Balance Cotemar en Ciudad del Carmen, así como diferentes apoyos en las comunidades en donde opera, en proyectos educativos, de salud e infraestructura, vinculados siempre al desarrollo energético nacional. En materia de gobernanza, la empresa cuenta con mecanismos como el Código de Ética y Conducta, la Declaración de Integridad y la Línea Ética Cotemar, orientados a fortalecer relaciones transparentes con colaboradores, clientes y proveedores. Con su participación en la Ruta de las Empresas y la obra Manos que sostienen el mar, Cotemar plantea una visión de sostenibilidad en la que la actividad energética no puede desvincularse del bienestar de las personas, el respeto al medio ambiente y la transparencia corporativa.
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Industrias
LA MINA
INTELIGENTE NO SE CONSTRUYE SOLO CON
TECNOLOGÍA
EL RETO ES PRODUCIR MEJOR CON LOS MISMOS RECURSOS 62
L
RERISON OTONI
a minería mexicana atraviesa un momento particularmente relevante. El valor de la producción minero-metalúrgica alcanzó en 2025 un máximo histórico de 379,290.5 millones de pesos, 21.2% más que un año antes, de acuerdo con la Cámara Minera de México (CAMIMEX). Sin embargo, existe un dato que considero todavía más importante: el volumen físico de producción permaneció prácticamente estable. Esta combinación plantea una pregunta que la industria tendrá que responder: En un escenario donde aumentar el volumen enfrenta límites físicos y operativos, ¿cómo puede la industria generar más valor a partir de los activos y recursos que ya tiene?
Director de Manufactura Inteligente de Stefanini Group.
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Industrias La respuesta pasa, en buena medida, por hacer más inteligente la operación. Esta fue una de las principales conclusiones del panel “The Intelligent Mine: Operational Excellence Through AI, Automation and Real-Time Data”, realizado durante el México Mining Forum 2026, en el que tuve la oportunidad de participar junto con especialistas y representantes de la industria minera. Una de las conclusiones que considero más relevantes es que la transformación de una mina no depende únicamente de incorporar inteligencia artificial, automatización o sensores El verdadero reto consiste en lograr que estas tecnologías se traduzcan en productividad, seguridad, eficiencia y mejores decisiones operativas.
El desafío ya no es tener más datos
Las operaciones mineras generan enormes cantidades de información a través de maquinaria, sensores, sistemas de producción, mantenimiento, seguridad y monitoreo ambiental. El problema ya no es necesariamente la falta de datos, sino convertirlos en decisiones. Una operación puede contar con miles de puntos de información y, aun así, tomar decisiones con información fragmentada o con datos que llegan cuando el evento ya ocurrió. Aquí la inteligencia artificial y la analítica avanzada pueden cambiar las reglas. Al integrar información de diferentes procesos, estas tecnologías permiten identificar patrones, detectar anomalías y generar alertas que ayudan a los equipos a anticiparse a determinados eventos. Pero existe una condición: la tecnología debe resolver un problema concreto del negocio. Si el objetivo es reducir tiempos de mantenimiento, mejorar la disponibilidad de los equipos, disminuir riesgos para los trabajadores o hacer más eficiente el consumo energético, la tecnología debe diseñarse alrededor de ese objetivo y no al revés.
La autonomía exige conectar el mundo digital con el físico.
Otro punto relevante es entender que la automatización no ocurre en un vacío digital: para generar resultados, las capacidades tecnológicas deben integrarse con las condiciones reales de la operación. Una planta puede incorporar sistemas capaces de ejecutar determinados procesos de manera autónoma, pero los equipos físicos tienen una vida útil, requieren mantenimiento y están sujetos a condiciones que ningún algoritmo puede eliminar. Por ello, hablar de “autonomía total” como un objetivo exclusivamente tecnológico puede resultar engañoso. La autonomía real requiere infraestructura preparada, mantenimiento adecuado, conectividad confiable, procesos rediseñados y personas capaces de intervenir cuando las condiciones se alejan de lo previsto. Esto también modifica el papel del talento.
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Industrias
La mina inteligente no elimina la experiencia humana, la potencia
El reto será contar con profesionales capaces de interpretar grandes volúmenes de información, cuestionar los resultados de los modelos y utilizar la tecnología para tomar decisiones con mayor velocidad y precisión. El verdadero indicador será la productividad La coyuntura actual hace especialmente relevante esta discusión. CAMIMEX reporta que las exportaciones minero-metalúrgicas mexicanas alcanzaron 30,642 millones de dólares en 2025, mientras que las contribuciones fiscales del sector llegaron a 78,135.9 millones de pesos, 72.3% más que en 2024. La minería aportó además 2.93% del PIB nacional y 9.57% del PIB industrial. Son cifras que muestran el peso económico de la actividad, pero también elevan la exigencia sobre su competitividad. Cuando el crecimiento del valor de la producción está acompañado por un volumen físico prácticamente estable, la eficiencia adquiere una relevancia estratégica. La pregunta deja entonces de ser cuánta tecnología utiliza una compañía y pasa a ser cuánto valor adicional consigue generar con los activos, las personas y los recursos que ya tiene. Ahí es donde la IA, la automatización y los datos en tiempo real pueden tener su mayor impacto.
De proyectos piloto a resultados reales
La industria minera ya ha experimentado con múltiples tecnologías. El siguiente desafío es llevar esas iniciativas de proyectos piloto a aplicaciones capaces de generar resultados sostenibles a escala. En Stefanini Group hemos comprobado que el
impacto aparece cuando la tecnología se aplica a problemas operativos concretos. En un proyecto de monitoreo ambiental para una empresa de recursos naturales y minería, la combinación de IoT e inteligencia artificial permitió reducir 27% las visitas de campo de los operadores, mediante información en tiempo real y alertas inteligentes. El resultado no provino simplemente de instalar sensores o utilizar inteligencia artificial. Provino de rediseñar un proceso operativo a partir de los datos. Ese es, en mi opinión, el verdadero significado de una mina inteligente.
México tiene una oportunidad
México cuenta con una industria minera de gran relevancia económica y con una posición estratégica frente a la creciente demanda internacional de minerales. CAMIMEX señala que el sector aporta insumos a 192 cadenas productivas, entre ellas manufactura, electromovilidad, energías limpias e infraestructura tecnológica. El desafío será aprovechar esta posición para construir operaciones más productivas, seguras y eficientes. La inteligencia artificial no resolverá por sí sola los problemas de la minería. Tampoco lo harán la automatización o los datos. La verdadera oportunidad aparece cuando las tres capacidades se integran con infraestructura, procesos y talento. Por eso, la mina inteligente no debería definirse por la cantidad de tecnología instalada, sino por su capacidad para ver antes, entender mejor y actuar más rápido. En una industria donde aumentar el volumen de producción enfrenta límites físicos y operativos, esa capacidad puede convertirse en una de las principales fuentes de competitividad para la minería mexicana.
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En Portada
ISRAEL HURTADO,
Presidente Ejecutivo y Fundador de H2México 68
HIDRÓGENO VERDE, ENTRE EL POTENCIAL Y LA REALIDAD
L
JUAN CARLOS CHÁVEZ
a transición energética global ha dejado de ser una mera declaración de intenciones ambientales para transformarse en una reconfiguración geoeconómica y de seguridad nacional. En este escenario, el hidrógeno verde se perfila como el vector energético crucial para descarbonizar aquellos sectores industriales y de transporte donde la electrificación directa resulta técnicamente compleja o financieramente inviable. Las proyecciones internacionales confirman que el ritmo de adopción de estas tecnologías se acelera a pasos agigantados: el informe Global Hydrogen Compass 2026, elaborado por el Hydrogen Council y McKinsey & Company, contabiliza más de 1,900 proyectos de hidrógeno limpio anunciados a nivel mundial, de los cuales 579 ya han alcanzado la Decisión Final de Inversión (FID) y 540 se encuentran en etapas activas de construcción u operación. Más del 60% de las inversiones comprometidas en proyectos consolidados se localizan en mercados donde la resiliencia económica y la soberanía energética poseen un peso equivalente o superior a las metas de descarbonización. Para México, este cambio de paradigma representa una coyuntura histórica sin precedentes.
La ubicación geográfica del país, considerado estratégicamente el “ombligo del continente” por su acceso biocéanico y su integración comercial en América del Norte a través del T-MEC, se combina con una riqueza extraordinaria en recursos solares y eólicos. De acuerdo con estimaciones del Hydrogen Council, las ventajas competitivas de la república podrían traducirse en costos de producción de hidrógeno verde hasta un 64% más bajos en comparación con otras regiones del mundo. Sin embargo, la brecha entre el potencial teórico y la consolidación de un mercado comercial maduro exige analizar minuciosamente los avances operativos, el marco normativo, los planes de la banca de desarrollo e infraestructura pública, y las condiciones de inversión requeridas para articular una verdadera cadena de valor nacional.
Realidad operativa: de la fase conceptual a los proyectos piloto
Durante los últimos años, la discusión sobre el hidrógeno en México transitó principalmente en el terreno de los estudios de factibilidad y las proyecciones académicas. No obstante, la industria nacional ha comenzado a cruzar el umbral hacia la implementación tangible.
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En Portada
El mapa institucional trazado por la Asociación Mexicana de Hidrógeno y Transformación Energética (H2México) en su dossier presentado ante la Secretaría de Economía detalla la existencia de un portafolio de 31 proyectos en diversas etapas de desarrollo e ingeniería en el territorio nacional. Este ecosistema involucra una inversión estimada de 22,370.5 millones de dólares y proyecta la instalación de 4,246 MW de capacidad renovable dedicada. El aspecto más relevante de este panorama radica en que la producción de hidrógeno verde ya no es una expectativa de futuro lejano, sino una realidad funcional en el país. Actualmente operan dos plantas con tecnología de electrólisis impulsadas por la empresa CryoInfra, las cuales generan los primeros volúmenes de moléculas limpias en suelo mexicano. Sobre este momento de inflexión para la industria nacional, Israel Hurtado, Presidente Ejecutivo y Fundador de H2México, ofrece una perspectiva clara respecto al estatus de los proyectos operativos en la contienda comercial: “Estamos sumamente cerca de consolidar proyectos a escala comercial para la venta directa de hidrógeno. En México ya contamos con dos plantas operativas en Querétaro y San Luis Potosí que producen hidrógeno verde. Si bien funcionan como proyectos piloto, están permitiendo recabar datos
fundamentales y analizar a detalle la producción e infraestructura de costos. Lo esencial es destacar que la producción de hidrógeno verde en nuestro país ya es un hecho concreto”.
Arquitectura tecnológica: diversidad de colores y derivados Power-to-X
De acuerdo con Israel Hurtados, la molécula de hidrógeno (H2) es químicamente idéntica independientemente de su origen; sin embargo, la taxonomía basada en colores resulta indispensable para catalogar la fuente de energía empleada en su separación y la huella de carbono asociada al proceso. En el contexto mexicano, coexisten iniciativas que abarcan una gama diversa de soluciones tecnológicas. “La asignación de colores responde al propósito de identificar de manera ágil la fuente energética de origen y la tecnología empleada para la obtención del hidrógeno. En México avanzamos simultáneamente en proyectos de hidrógeno verde por electrólisis a partir del agua y de hidrógeno turquesa mediante pirólisis de metano. Asimismo, cobra fuerza el desarrollo de derivados fundamentales como el amoniaco verde y el metanol en sus variantes azul y verde, además de las evaluaciones sobre hidrógeno blanco o geológico”.
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En Portada
Más allá del hidrógeno gaseoso puro, la transformación energética demanda la conversión de electricidad renovable en otros portadores químicos y combustibles sintéticos mediante los procesos denominados Power-to-X (PtX). Esta categoría expande drásticamente las posibilidades de almacenamiento, transporte y sustitución de insumos en sectores donde la electrificación directa resulta impracticable. En México, los proyectos proyectados estiman una producción anual de 196,707 toneladas de hidrógeno verde, 970,000 toneladas de amoniaco verde, 2.1 millones de toneladas de metanol verde y azul, y 8,760 toneladas de hidrógeno turquesa. La versatilidad de estos vectores energéticos radica en su capacidad para actuar como materias primas descarbonizadas en la industria petroquímica, la siderurgia, la producción de fertilizantes sintéticos y la aviación mediante combustibles sostenibles (SAF). De este modo, el hidrógeno deja de percibirse únicamente como un combustible aislado para convertirse en el eje de un ecosistema industrial más amplio e integrado.
Economía del hidrógeno
El factor determinante para la adopción masiva del hidrógeno verde reside en su competitividad económica frente a las fuentes fósiles tradicionales y al hidrógeno gris obtenido mediante el reformado
de metano a vapor (SMR). Históricamente, el costo de capital de los electrolizadores y el precio de la electricidad renovable han mantenido la molécula verde en un rango de precio superior. Sin embargo, los modelos analíticos elaborados por la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) y la Agencia Internacional de Energía (AIE) coinciden en que la próxima década registrará una contracción drástica en las estructuras de costos. Existe un debate recurrente sobre la causalidad en la dinámica del mercado: si la reducción de costos detonará el consumo a gran escala o si la expansión de la demanda impulsará las economías de escala necesarias para reducir los precios. En el ámbito nacional, la sustitución progresiva del diésel, el combustóleo y el carbón en procesos térmicos de alta temperatura, sumada al mezclado (blending) con gas natural en ductos e instalaciones de generación, representa la vía prioritaria para acelerar esta curva de aprendizaje. Frente a la encrucijada de los costos de producción y la velocidad de convergencia comercial, el presidente ejecutivo de H2México explica la dinámica proyectada para los próximos años: “Nos encontramos ante una encrucijada similar a la paradoja del huevo y la gallina: existe incertidumbre sobre si la masificación del uso detonará la reducción de costos, o si la caída previa de precios impulsará la masificación. En cualquier escenario, las
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proyecciones indican que hacia el año 2030 el costo del hidrógeno verde caerá a niveles competitivos equivalentes a los del hidrógeno gris, propiciando el punto de cruce entre oferta y demanda en sectores industriales clave”. No obstante, el entorno geopolítico global ha introducido variables adicionales en la velocidad de transición energética. Las fluctuaciones en las políticas públicas de grandes potencias económicas —como los giros en la regulación sobre subsidios e incentivación federal en Estados Unidos— ejercen una influencia directa en los flujos internacionales de capital y en las decisiones estratégicas de las multinacionales.
Adecuación y cadenas de valor
Un análisis riguroso del mercado energético demuestra que, la producción de moléculas verdes es solo el primer peldaño de la cadena; la verdadera complejidad técnica reside en el almacenamiento, la compresión, la distribución y la utilización final. A diferencia de otras tecnologías emergentes, el hidrógeno cuenta con la ventaja de ser un insumo químico ampliamente utilizado en la industria nacional por refinerías, plantas siderúrgicas, fabricantes de vidrio y químicas. En consecuencia, el país ya posee experiencia operativa en el manejo de gases industriales de alta presión.
El reto central consiste en adaptar la infraestructura existente y desplegar los equipamientos necesarios para integrar los sistemas de electrólisis en parques solares y eólicos. Asimismo, la infraestructura portuaria requerirá modificaciones logísticas sustanciales para habilitar el manejo de derivados destinados a la exportación, como lo demuestra el proyecto de metanol en Sinaloa orientando hacia los mercados de la costa oeste de Estados Unidos. A nivel internacional, referentes como el Puerto de Rotterdam sirven de modelo para la transformación de terminales marítimas en polos de abastecimiento de combustibles sintéticos. Respecto a la capacidad del país para absorber estas demandas de infraestructura y transformarlas en una oportunidad de desarrollo industrial, Israel Hurtado argumenta: “Dado que el hidrógeno ya se produce y consume a escala industrial en México como insumo químico, el país cuenta con una base de infraestructura sobre la cual trabajar. El desafío radica en adaptar estas instalaciones e incorporar los nuevos componentes tecnológicos, como electrolizadores en sitios renovables, sistemas de compresión de alta presión y la adecuación de terminales portuarias. Lejos de ser una barrera insuperable, esto abre una ventana de oportunidad extraordinaria para la industria manufacturera nacional en la fabricación de tanques, tuberías y componentes especializados”.
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En Portada
Efectivamente, el establecimiento de una industria de hidrógeno verde impulsa el surgimiento de una potente red manufacturera local. México posee capacidades instaladas para convertirse en un centro exportador e integrador de componentes clave, tales como celdas de combustible, electrolizadores, vehículos de celda de combustible (FCEVs), tanques de almacenamiento criogénico, compresores y turbinas de hidrógeno. Esta integración no solo genera valor agregado e inversión extranjera directa, sino que estimula la formación de talento especializado en las universidades y centros tecnológicos del país.
Guía Técnica NORMEX y la Estrategia Nacional
La certeza jurídica y la claridad en las especificaciones técnicas constituyen condiciones indispensables para que las instituciones financieras y los desarrolladores privados liberen capitales de gran escala. En este ámbito, México ha registrado avances fundamentales para llenar los vacíos regulatorios que históricamente afectaron al sector. Un hito técnico decisivo se materializó con la elaboración de la Guía Técnica de Hidrógeno Verde (Producción, Almacenamiento y Seguridad), elaborada en el seno del Comité Técnico de Normalización Nacional para Gases Comprimidos (NGCO-12) de la Sociedad Mexicana de Normalización y Certificación (NORMEX), en cuya redacción colaboraron especialistas y coordinadores de comités de H2México.
Este documento establece los lineamientos operativos para el diseño de instalaciones, la gestión de riesgos, los sistemas de ventilación y el control de atmósferas inflamables, tomando como referente estándares internacionales de la Comisión Electrotécnica Internacional (IEC 31010) y de la Organización Internacional de Normalización (ISO 12100). Asimismo, la norma define con precisión el hidrógeno verde como aquel obtenido exclusivamente por electrólisis con fuentes renovables e incorpora mecanismos de trazabilidad ambiental, tanto onsite como off-site, vinculados a los Certificados de Energía Limpia (CELs). La Guía posee un carácter transitorio de implementación práctica a través de certificación de productos NORMEX, en espera de la emisión del Reglamento de la Ley de Infraestructura de la Calidad para evolucionar formalmente hacia un Estándar o Norma Oficial Mexicana (NOM). En relación con el alcance normativo y la importancia de contar con un instrumento de aplicación inmediata, Israel Hurtado enfatiza: “La creación de la Guía Técnica de Hidrógeno Verde constituye un paso fundamental para fortalecer la regulación y el desarrollo seguro de esta industria en México. Al ser implementada mediante esquemas de certificación de producto administrados por NORMEX, brindará mayor certidumbre a desarrolladores e inversionistas sin detener los avances del sector, preparando el terreno para su conversión formal en un Estándar oficial una vez concluido el proceso regulatorio correspondiente”. De forma complementaria, la Secretaría de Energía (SENER) se encuentra en las fases finales de elaboración de la Hoja de Ruta / Estrategia Nacional de Hidrógeno. Este instrumento de política pública definirá los objetivos nacionales a mediano y largo plazo, alineando las metas de descarbonización federales con las acciones de los gobiernos estatales y municipales.
Integración en la Planeación Estatal
Uno de los anuncios de mayor trascendencia institucional para el sector energético fue la inclusión explícita del hidrógeno verde dentro de los instrumentos rectores de planeación pública del gobierno federal. El Programa de Desarrollo y Fortalecimiento de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) 2026-2030 incorporó formalmente un proyecto de generación con hidrógeno verde de 20 MW de capacidad dentro de sus esquemas mixtos de expansión. Aunque la capacidad inicial asignada representa una fracción modesta, su valor simbólico y estratégico es incalculable: consagra al hidrógeno como una tecnología reconocida dentro del portafolio oficial para la diversificación y estabilidad del Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
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En Portada
Este proyecto de CFE se enmarca en una ambiciosa estrategia de expansión de la empresa pública que prevé la adición de 15,203 MW de capacidad renovable (solar, eólica, geotérmica y termosolar), con lo cual la participación de fuentes limpias en la matriz de generación eléctrica estatal pasará del 21% registrado en 2025 al 34% proyectado para 2030. Esta penetración masiva de energías variables requerirá sistemas de almacenamiento energético y el fortalecimiento de la red nacional mediante 175 proyectos y 7,545 kilómetros adicionales de líneas de transmisión. Sobre la relevancia de esta decisión gubernamental para la confianza del mercado privado, Israel Hurtado señala: “La incorporación del hidrógeno verde en la planeación de la CFE representa una señal sumamente positiva para el desarrollo de nuevas tecnologías en el país. Más allá del volumen de capacidad contemplado en esta primera etapa, lo verdaderamente relevante es que el hidrógeno pase a formar parte integral de la visión estatal de expansión y diversificación del sector eléctrico, abriendo oportunidades para escalar la cadena de valor”. De manera paralela, el Plan de Desarrollo del Sector Hidrocarburos (PLADESHi), emitido por la Secretaría de Energía, posiciona al hidrógeno verde como un elemento central para la descarbonización de Petróleos Mexicanos (PEMEX). El plan mandata la evaluación de proyectos de electrólisis con energía renovable para sustituir el hidrógeno gris en los procesos de refinación e integrar combustibles sintéticos. Adicionalmente, el PLADESHi establece como meta estratégica alcanzar para el año 2030 una participación del 5% de combustible sostenible de aviación (SAF) en el consumo nacional de bioturbosina, impulsando la instalación de biorrefinerías dedicadas
a la transformación de insumos biológicos como el etanol.
Consumo doméstico frente a la oportunidad exportadora
Al evaluar la estrategia comercial óptima para México, surge el dilema sobre si las inversiones deben orientarse prioritariamente a la demanda interna o si el país debe priorizar la construcción de infraestructura orientada a la exportación. La evidencia técnica demuestra que ambas dimensiones no son mutuamente excluyentes, sino complementarias. En el ámbito doméstico, la oportunidad de descarbonización es inmediata e imperativa. PEMEX se sitúa como el mayor consumidor nacional de hidrógeno gris, por lo que la sustitución de estas moléculas por variantes verdes generaría una reducción masiva en las emisiones del sector petroquímico. Por otro lado, la industria nacional de fertilizantes depende en gran medida de las importaciones de amoniaco convencional; la producción local de amoniaco verde permitiría alcanzar la soberanía alimentaria e industrial descarbonizando la cadena agropecuaria. En el sector transporte, México posee una de las flotas de autotransporte de carga más densas del continente, responsable de recorrer miles de kilómetros diariamente. Dado que la electrificación masiva mediante baterías de litio presenta severas limitaciones de peso y autonomía para los tractocamiones de carga pesada, los vehículos de celdas de combustible impulsados por hidrógeno se perfilan como la alternativa más viable y eficiente. Asimismo, el blending o mezcla progresiva de hidrógeno en la red nacional de gas natural permitirá reducir la alta dependencia de las importaciones de gas fósil desde Estados Unidos.
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En cuanto a la dimensión internacional, la ubicación geográfica del país le permite actuar como un puente estratégico entre la oferta nacional y los centros de alta demanda en Europa, Asia y América del Norte. Al respecto, Israel Hurtado analiza el doble perfil comercial de la industria mexicana: “México posee un potencial extraordinario tanto para abastecer un mercado interno con requerimientos urgentes de descarbonización, como para posicionarse como un exportador clave. Internamente, la sustitución de combustibles fósiles en procesos industriales térmicos, la producción local de amoniaco verde para fertilizantes y la transición del autotransporte pesado de carga hacia celdas de combustible ofrecen oportunidades inmediatas. Al mismo tiempo, nuestra ubicación biocéanica y los tratados comerciales nos convierten en un candidato ideal para suministrar moléculas y equipamiento a mercados de alta demanda en América del Norte, Europa y Asia”.
3 condiciones indispensables para la consolidación
México se encuentra en un punto de viraje decisivo. El país ha logrado trascender la etapa de las expectativas teóricas para construir los cimientos de una industria real, respaldada por plantas piloto operativas, un portafolio de 31 proyectos privados, avances normativos sólidos como la Guía Técnica NORMEX y la inclusión explícita del hidrógeno en los planes estatales de la CFE y Pemex. Sin embargo, la brecha entre este despliegue inicial y la consolidación de un mercado industrial maduro exigirá una
ejecución disciplinada y coordinada entre el sector público, la iniciativa privada y la academia. Para garantizar que los anuncios de inversión se traduzcan en proyectos operativos de gran escala que generen empleo, competitividad y soberanía energética, la industria ha identificado tres pilares estratégicos que deben concretarse en el corto plazo. Al sintetizar los requerimientos urgentes para que México concrete la transición hacia una economía basada en el hidrógeno limpio, Israel Hurtado concluye con una visión pragmática sobre los pasos a seguir: “Para que el país transite de manera definitiva del potencial a una industria plenamente consolidada se requiere el cumplimiento de tres condiciones fundamentales: en primer lugar, culminar el marco regulatorio con la emisión formal de Estándares y la publicación de la Estrategia Nacional de Hidrógeno por parte de SENER; en segundo lugar, acelerar el despliegue de nueva capacidad de generación renovable, ya que resulta imposible concebir el hidrógeno verde sin un crecimiento sustancial de las energías limpias; y finalmente, instrumentar mecanismos de incentivos fiscales y financieros que apoyen la curva de desarrollo tecnológico y reduzcan el riesgo de las inversiones iniciales”. Si México logra coordinar estas tres variables en los próximos años, no solo garantizará el cumplimiento de sus metas internacionales de reducción de emisiones contaminantes, sino que se posicionará como una potencia industrial y tecnológica indiscutible en el mapa global de la transformación energética sustentable.
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BIENVENIDA LA REGULACIÓN DE LAS UPAC’S. ¿QUÉ HACEMOS PARA QUE NO LES SUCEDA LO QUE AL CÓDIGO DE RED Y A LA GRAN MAYORÍA DE LAS LEGISLACIONES? 78
A S E S S L A S ?
l pasado 30 de septiembre se publicó en el DOF las Disposiciones administrativas de carácter general para el registro de las personas usuarias de patrón de alto consumo de energía (UPAC) y la implementación de Sistemas de Gestión de la Energía que emitió la CONUEE. Más que bienvenidas, traerán beneficios a la que he bautizado como la eterna olvidada: la eficiencia energética. En esta nueva obligación, aplica a los que se encuentren arriba de los siguientes rangos y, vale la pena indicar que son individuales: CRITERIO PARA SER UPAC
UMBRAL ANUAL POR INSTALACIÓN
Electricidad
Superior a 45 GWh
Combustibles
Superior a 70,000 bep, sin transporte
Resulta relevante la aclaración sin transporte, porque una empresa que consuma poca energía en la producción de sus bienes, pero que tenga miles de lugares de venta tendrá naturalmente un mayor consumo en hacer llegar sus productos a los clientes Las instalaciones en las que estén en los límites solicitados deberán registrar y reportar consumos y producción mensuales, medidas de eficiencia y descarbonización; resultados energéticos y económicos, y el avance de su Sistema de Gestión de la Energía. El sistema deberá cubrir al menos 80 % del consumo de la instalación, contar con objetivos, indicadores, controles operacionales, documentación
SANTIAGO BARCÓN CEO de PQ Barcon
y una persona responsable por sitio. Otros puntos relevantes son: • La verificación de los sistemas comenzará en junio de 2027. • Las UPAC’s ya identificadas deberán contar con certificación ISO 50001 a más tardar en enero de 2028. • Las instalaciones que se inscriban por primera vez tendrán un año calendario desde su alta para acreditar la certificación.
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Todo esto traerá, de llevarse a cabo, beneficios a las empresas y por ende al país. Soy normalmente optimista, sin embargo, la experiencia me ha enseñado que obligaciones, aún con dientes no se implementan. El Código de Red, con multas que inician en decenas de millones de pesos sigue durmiendo el sueño de los justos a más de 10 años de su entreada en vigor. Y la razón es sencilla: no se fiscaliza ni se aplican las sanciones correspondientes. Peor aún, los obligados “miden” a las diversas autoridades. Si tuvieran la percepción de que funcionaran como el SAT, y ya no se diga del IMSS, el sistema eléctrico nacional funcionaría mejor. El Código de Red es, por desgracia, tan solo uno de los miles de casos en los que todo queda en letra muerta y que solo algunos cumplen, en general empresas extranjeras que están acostumbradas a acatar la legislación. Peor aún, en cuestiones que implican la seguridad de las personas tampoco se aplica la Ley y se importan conductores, series navideñas y decenas de otros productos que ponen en riesgo la integridad de las personas y sus instalaciones. Hace algunos años cambié toda la iluminación en la casa por LED’s y le instruí especificamente al electricista comprar Philips en Distribuidora Santiago. Vi los focos cuando llegaron, con caja y holograma. En menos de dos semanas el 20 % había fallado. Estando en el sector le llamé al entonces director general de Philips un gran amigo, Sergio Villalón, para comentarle. Le envié muestras y algunos de los empaques. Resultaron ser piratas porque el electricista le dio pereza ir a donde le había indicado y los compró en otra distribuidora. Afortunadamemte solo fue la falla, pero esos equipos pueden causar un corto circuito y por lo menos un conato de incendio. Para las autoridades resulta muy conveniente, diría que indolente, entre otras excusas el refugiarse en la falta de recursos, en las regulaciones internas y mi favorita: “si firmo, tengo responsabilidad”. Tenemos que revertir la obsesión, la palabra es correcta, de emitir obligaciones sin hacerlas efectivas. El resultado, por desgracia, una espiral descendiente del respeto al estado de derecho. Se habla, aunque no concuerdo, de un estado fallido ante el embate del narco, pero en realidad llegamos a estos niveles de desorden por permitir estas “pequeñeces” de incumplimiento. Así como a los niños, si no se les educa con límites, terminamos con universitarios que sus papás acuden a “defenderlos” de los maestros; el permitir que no se acaten las normas incentiva la descomposición social. Lo que ha sucedido es que el populismo se ha infiltrado en la educación, disfrazado de pedagogía inclusiva y atención a la diversidad. Salen de la escuela sin conocer límites y se vuelve modus operandi. El cambio requerido es tan drástico, que muchos piensan que una dictadura de corto plazo sería la solución. El problema de este remedio radica en que no existen
dictaduras de poca duración. Nos tomará varios lustros, por no decir décadas, en volver a un cabal cumplimiento de la ley, pero es impostergable. Excusas sobran, aunado a un valor civil muy escaso, son las grandes barreras que tenemos que franquear.
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ANA SOTOMAYOR
Cofundadora de Talaso Consultoría.
LA PARADOJA DE JEVONS EN LA ERA DE LA IA: NADIE VA A PARAR ESTO… HASTA QUE LLEGUE LA FACTURA
H
ay un artículo de Forbes que debería ser lectura obligatoria para todo director de tecnología, director financiero y, sobre todo, para todo aquel que esté aprobando proyectos de inteligencia artificial en su empresa. Se titula “Nadie va a parar la IA, hasta que le llegue la factura al CFO”, y su tesis es tan simple como incómoda: estamos tratando el gasto de la IA como una licencia de software, cuando en realidad es un gasto por uso que no tiene horario, no tiene freno y no tiene a nadie midiéndolo.
Pero antes de entrar de lleno en el tema de la IA, permítanme presentarles un concepto que explica por qué esto es más grave de lo que parece: la Paradoja de Jevons.
¿Qué es la Paradoja de Jevons?
En 1865, el economista británico William Stanley Jevons observó algo contraintuitivo. La máquina de vapor de James Watt había vuelto el uso del carbón mucho más eficiente. Todo el mundo esperaba que, al ser más eficiente, el consumo total de carbón disminuyera. Pero pasó exactamente lo contrario: el consumo de carbón se disparó.
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Esta paradoja aplica hoy en todos los ámbitos donde la eficiencia energética entra en juego: • Paneles solares: Cuando la energía se percibe como “gratis”, dejamos el aire acondicionado más tiempo, encendemos más luces, electrificamos más procesos y conectamos más dispositivos. El consumo puede aumentar entre un 7% y un 33% después de instalar paneles. • Motores más eficientes: Cuando conducir se vuelve más barato, manejamos distancias más largas, compramos vehículos más grandes o viajamos con más frecuencia. • Almacenamiento de datos: Cuando guardar información es más barato, no gastamos menos. Recopilamos muchísimos más datos. • Iluminación LED: Cuando iluminar cuesta menos, no usamos menos luz. Explosiona la iluminación arquitectónica, los anuncios digitales y la iluminación exterior. Y ahora, la IA es el ejemplo más puro y peligroso de esta paradoja en acción.
El patrón que se repite: eficiencia que se convierte en exceso
¿Por qué? Porque al ser más eficiente, el carbón se volvió más barato y accesible. Y al ser más barato y accesible, más industrias lo adoptaron, más aplicaciones surgieron, y el consumo total terminó siendo mayor que antes. Jevons lo resumió de forma brutal: “Es una confusión total suponer que el uso económico del combustible equivale a una disminución del consumo.” En palabras simples: cuando algo se vuelve más eficiente y barato, no lo usamos menos. Lo usamos más. Y el consumo total, lejos de bajar, aumenta.
El artículo de Forbes describe una escena que se repite en casi todas las empresas: Alguien dice que ya probó una IA y que le fue de maravilla. Enseña resultados, un demo, y te vende que todo se va a hacer más rápido. Y todos preguntan por la ciberseguridad, por cómo se van a cuidar los datos, por quién es el proveedor. Pero nadie pregunta para qué la vamos a usar en realidad. Y sin eso, la cosa se sale de control: cada área la prueba para lo suyo y nadie suma cuánto cuesta todo junto. Tampoco se cuestionan cuánto va a salir en seis meses, cuando ya no sea “una prueba” y se convierta en parte del día a día de la empresa. El proyecto entró como iniciativa de desarrollo. Cruzó por ciberseguridad sin objeciones mayores. Nadie modeló el gasto. Se aprobó casi sin discusión, con el mismo entusiasmo con el que se firma una licencia nueva de correo. Y ahí está el error. No es de tecnología. Es de modelo. Tratamos ese gasto como si fuera una licencia de software: un número fijo, negociado una vez, revisado una vez al año. No lo es. Se cobra por uso, y el uso no tiene horario: sigue corriendo de noche, los fines de semana, mientras nadie en la organización está trabajando. Ese gasto no tiene turno. Nadie lo está midiendo mientras corre.
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El efecto dominó de Jevons en la IA
Pero hay una segunda pieza que tampoco se nombra: lo que hace falta para ejecutar todo esto (los equipos de cómputo y la energía) puesto que no crece a la misma velocidad que la demanda. Un equipo puede triplicar su uso en semanas; mientras que construir lo necesario de equipo y energía puede tomar años. Cuando la demanda se adelanta a la oferta, el precio no sube poco a poco. Sube donde hay escasez, y la escasez no avisa con tiempo. Un proyecto que hoy cuesta una cifra razonable puede costar el triple el próximo trimestre sin que la empresa haya cambiado nada de lo que hace. Esto no es una hipótesis lejana. Ya pasó con la nube, y va a volver a pasar con la IA. Y no solo afecta a la empresa que usa la IA. Afecta a todo el sistema eléctrico. Afecta a los centros de datos que físicamente alojan “la nube”. Afecta a los países donde están esos centros de datos. Afecta a la demanda nacional de energía de varios países.
Porque cuando millones de empresas y usuarios empiezan a usar IA para tareas que antes resultaban irrelevantes, inviables o simplemente no se hacían digitalmente, el consumo de electricidad no aumenta de forma lineal. Aumenta exponencialmente.
La falsa sensación de “bajo costo”
Lo que hace peligrosa a la IA desde el punto de vista energético no es su costo actual. Es la percepción de que su costo es bajo. Y esa percepción genera un comportamiento que ya conocemos bien: si algo se siente barato o gratuito, lo usamos sin medida. Es exactamente lo mismo que pasa con los paneles solares: cuando la energía se percibe como “gratis”, dejamos el aire acondicionado más tiempo, encendemos más luces, cargamos más dispositivos. El consumo aumenta. Con la IA, el efecto es aún más extremo, porque el “producto” que se consume no es electricidad directamente, sino procesamiento de datos, almacenamiento
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IA en tu empresa, pregunta primero para qué se va a usar exactamente. Después pide la cifra de consumo al CIO: no la de lo que ya probaron, la proyectada a doce meses, con el escenario de que funcione y la gente lo use más, no menos, y con el precio subiendo, no plano. Y antes de aceptarlo, confirma que el CFO ya la revisó. Desde la trinchera de la eficiencia energética, yo agregaría tres preguntas más: 1. ¿Cuánta energía va a consumir esto? No solo en cómputo, sino en refrigeración, en infraestructura, en transmisión. 2. ¿De dónde va a venir esa energía? ¿Del sistema eléctrico nacional? ¿De generación propia? ¿De un PPA? 3. ¿Qué pasa si el uso se duplica o se triplica? ¿La infraestructura está dimensionada para eso?
La lección
La IA no es el problema. El problema es la falta de planeación. El problema es tratar un gasto variable y creciente como si fuera un gasto fijo. El problema es no medir, no modelar, no proyectar. Porque la eficiencia sin conciencia es solo una forma más elegante de desperdiciar. Y la IA sin planeación energética es una bomba de tiempo que, cuando explote, no va a preguntar quién la aprobó. y cómputo. Y esos recursos, aunque parezcan infinitos, tienen un límite físico: la infraestructura que los soporta.
El costo que no vemos (pero que pagaremos)
El artículo de Forbes lo dice con claridad: “El que va a parar esto va a ser el CFO.” Pero para cuando el CFO vea la factura, puede ser demasiado tarde. Porque el uso ya se habrá vuelto parte de la operación. Porque los equipos ya estarán sobredimensionados. Porque el consumo ya habrá crecido más rápido que la capacidad de generación y transmisión. Y ahí es donde entra la Paradoja de Jevons en su forma más peligrosa: no solo consumimos más porque es más eficiente. Consumimos más porque creemos que es más barato, cuando en realidad el costo real está diferido.
Lo que la industria debe hacer
El artículo de Forbes nos deja una recomendación clara: antes de aprobar el siguiente proyecto de
Conclusión
La Paradoja de Jevons nos enseña que la eficiencia no es una solución mágica. Y la IA nos está dando la lección más cara de todas: el bajo costo aparente de una tecnología no significa que su impacto sea bajo. Significa que el costo está en otro lado, esperando a que alguien lo descubra. Ese alguien, según Forbes, será el CFO. Pero desde La Policía Energética, aspiramos a que sea el equipo de energía, el de sostenibilidad o el de planeación. Porque si esperamos a que llegue la factura, ya será demasiado tarde. La Policía Energética sigue patrullando. Hoy, con un ojo en los data centers y otro en la factura que nadie quiere ver. Si quieren saber cómo modelar el consumo energético de sus proyectos de IA, o cómo diseñar una estrategia de eficiencia que considere el efecto rebote, mi correo sigue abierto: ana.sotomayor@talaso.com.mx Gracias a Energía Hoy por este espacio y hasta el próximo mes.
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Comunidad EH | Columna Invitada
ENERGÍA LLEGA TARDE CUANDO LA
LA NUEVA ESCASEZ DE LA ECONOMÍA DIGITAL TAMBIÉN
SE MIDE EN TIEMPO E
stamos acostumbrados a hablar de seguridad energética en términos cuantitativos, es decir: cuánto petróleo, gas, capacidad de generación, reservas y megawatts instalados están disponibles. La expansión de la inteligencia artificial está obligando a introducir otra pregunta:
¿Cuándo estará disponible esa energía?
La diferencia parece menor. No lo es. La Agencia Internacional de Energía calcula que los centros de datos consumieron alrededor de 415 TWh de electricidad en 2024 y podrían alcanzar aproximadamente 945 TWh hacia 2030. El crecimiento previsto ronda el 15% anual, varias veces por encima del incremento del resto de la demanda eléctrica mundial. Pero el dato quizá más importante no sea solamente cuánto crecerán: la propia IEA advierte que un centro de datos puede construirse y entrar en operación en dos o tres años, mientras la infraestructura energética que debe alimentarlo suele requerir periodos considerablemente mayores de planeación, permisos y construcción. Ahí comienza una forma distinta de escasez. La electricidad puede existir en términos nacionales, sin embargo, no estaría disponible en la coordenada, potencia y momento que una nueva inversión necesita.
No falta necesariamente energía. Puede llegar demasiado tarde. 88
FÁTIMA BARRERA Fundadora de FB SOLUTIONS
Consultora en diseño energético, tecnología y negocios energéticos. En colaboración con Riemann agente conceptual del proyecto Euler, explorando la relación entre energía, ética y sentido.
Del megawatt a la latencia
En mi columna de julio de 2026 para Energía Hoy, titulada “De la escasez de recursos a la presión adaptativa”, propuse entender la presión adaptativa como la diferencia entre la velocidad con la que cambia un entorno y la velocidad con la que un sistema consigue reorganizar sus capacidades para responder a él. La expansión acelerada de los centros de datos permite ahora llevar aquella hipótesis a una dimensión concreta de la infraestructura eléctrica. Propongo llamar latencia energética al desfase entre el momento en que aparece una nueva demanda de potencia y el momento en que el sistema puede poner esa potencia efectivamente a su disposición. Si quisiéramos expresarla mediante una relación sencilla:
LE = T disponibilidad – T necesidad No se trata de una ecuación eléctrica convencional, sino de una herramienta de lectura. Si una instalación necesita potencia hoy y puede recibirla hoy, la latencia es mínima. Si la necesita en 2027 pero la red sólo puede entregarla en 2032, existe un desfase
de cinco años. Y esos cinco años pueden alterar completamente la viabilidad económica del proyecto. En este marco, el tiempo de acceso describe cuándo puede utilizarse efectivamente la energía; la latencia energética expresa el desfase entre la necesidad y esa disponibilidad efectiva. La electricidad útil deja entonces de ser sólo una cantidad de energía. También tiene geografía, confiabilidad y tiempo. Quinientos megawatts disponibles dentro de seis años no poseen el mismo valor estratégico que quinientos megawatts disponibles ahora.
Querétaro: cuando la electricidad modifica el calendario
México ya ofrece un caso particularmente claro. CloudHQ desarrolla en Querétaro un campus de seis centros de datos que, de acuerdo con la cifra reportada por Reuters, serán alimentados por una subestación privada de 900 MW. En septiembre, el responsable de la empresa en México explicó que sólo la infraestructura eléctrica añade aproximadamente tres años al calendario de desarrollo.
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Comunidad EH | Columna Invitada La latencia energética tiene, por tanto, varias capas. • Una parte proviene de permisos. • Otra de la capacidad de transmisión. • Otra de la fabricación de transformadores, interruptores y otros equipos. • Otra de la construcción. Y otra de la coordinación entre quienes generan, transportan, regulan y consumen electricidad. En la práctica, algunos de esos procesos ocurren simultáneamente. Pero todos pertenecen al mismo fenómeno: una infraestructura física posee tiempos de maduración que el software no puede comprimir mediante una actualización.
Doce años para enchufar una máquina
La compañía ya concluyó una primera subestación de alta tensión de 400 kV y continúa construyendo una segunda. El proyecto había asegurado inicialmente 200 MW. El caso permite observar la diferencia entre infraestructura digital e infraestructura energética. • Puede existir capital. • Puede existir terreno. • Puede existir demanda de cómputo. • Pueden construirse edificios. Pero sin potencia efectivamente disponible, la capacidad digital sigue siendo potencial. El problema no se describe correctamente diciendo simplemente que “México carece de energía”. La restricción está en convertir capacidad energética potencial en potencia utilizable en un nodo específico y dentro del calendario que exige la inversión. La energía comienza así a condicionar no sólo cuánto puede crecer una industria, sino cuándo puede hacerlo.
El cuello de botella también se fabrica
Sería tentador atribuir toda la demora a regulación o burocracia. La realidad es más compleja. Una línea eléctrica requiere permisos, derechos de vía e ingeniería. Una subestación necesita equipos. Y esos equipos tampoco aparecen instantáneamente. El Departamento de Energía de Estados Unidos reportó que los tiempos de entrega de transformadores de distribución, que rondaban entre tres y seis meses en 2019, habían aumentado a uno o dos años —o más— para 2024. Para grandes transformadores destinados a subestaciones o generación, los plazos habían crecido hasta tres o cuatro años.
El problema tampoco es exclusivo de México ni de Latinoamérica. Google reconoció en enero que la transmisión eléctrica se ha convertido en el principal obstáculo para conectar nuevos centros de datos en Estados Unidos. En un caso, una empresa eléctrica llegó a plantear un plazo de 12 años sólo para el proceso de estudio de interconexión. La compañía analiza incluso esquemas de ubicación junto a plantas de generación para reducir algunos de esos retrasos. La cifra resulta reveladora porque doce años pertenecen a una escala temporal completamente distinta de la innovación digital. En ese intervalo pueden cambiar varias generaciones de chips, arquitecturas de centros de datos, modelos de inteligencia artificial, densidades de cómputo y requisitos de refrigeración. Es posible entonces que la infraestructura eléctrica termine siendo diseñada para una demanda cuya configuración tecnológica ya cambió antes de que la conexión exista. Ésa es la asimetría central: el software modifica su demanda en meses; la infraestructura responde en años.
La cola también es infraestructura
Existe otra forma de latencia menos visible: la que se produce cuando demasiados proyectos intentan reservar simultáneamente un lugar dentro de una red limitada. Gran Bretaña ofrece un ejemplo particularmente claro. Ofgem informó que las solicitudes de conexión de grandes cargas aumentaron de 41 GW a 125 GW en menos de un año, y que al menos 80 GW correspondían a proyectos de centros de datos. El regulador propuso introducir cuotas de compromiso y nuevos hitos de avance para retirar de la cola proyectos especulativos y liberar capacidad para aquellos realmente preparados para conectarse.
El detalle importa.
La solución no consiste solamente en construir más cables. También consiste en decidir quién puede ocupar hoy un recurso cuya disponibilidad futura es limitada. La capacidad de conexión adquiere así características económicas propias. Un proyecto técnicamente viable pero inmaduro puede bloquear a otro listo para construir. Una reserva de potencia sin ejecución efectiva puede convertirse en una forma de acaparamiento temporal. La regulación empieza entonces a administrar no únicamente electricidad, sino posición dentro del tiempo de acceso a la electricidad.
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Comunidad EH | Columna Invitada
¿Cuánto vale conectarse antes?
Cuando el tiempo se vuelve escaso, el mercado comienza a ponerle precio. Un terreno próximo a una subestación con capacidad disponible puede adquirir una ventaja superior a otro con electricidad más barata pero conexión incierta. Una vieja instalación industrial con infraestructura eléctrica existente puede ganar valor simplemente porque ya posee algo difícil de reconstruir rápidamente: acceso. Una empresa puede aceptar mayores costos de generación si con ello comienza a operar años antes. Ésa es probablemente una de las consecuencias económicas más interesantes de la latencia energética: el valor de la electricidad no depende solamente de cuánto cuesta producirla, sino de cuánto tiempo requiere poder utilizarla.La disponibilidad temporal empieza a comportarse como un activo.
Rodear la red
Cuando una restricción retrasa suficientemente una actividad rentable, las empresas intentan rodearla. En Estados Unidos ya está creciendo la generación behind-themeter, instalada directamente junto a grandes centros de datos para evitar algunos tiempos de conexión a la red. Enverus Intelligence Research estima alrededor de 29.6 GW de nueva generación de gas detrás del medidor hacia 2030, y calcula que los centros de datos explicarían aproximadamente 88% de esa demanda. La motivación es clara: velocidad. Las turbinas pequeñas pueden desplegarse antes que grandes centrales y permiten ampliar capacidad gradualmente conforme crece el centro de datos. Pero el atajo temporal tiene consecuencias. Los equipos pequeños pueden producir electricidad a mayor costo durante su vida útil y, dependiendo de la tecnología, generar más emisiones por MWh que una central de ciclo combinado de mayor eficiencia. Reuters documenta precisamente esta tensión: algunos desarrolladores están dispuestos a pagar más por electricidad para evitar años de espera. Aquí aparece una paradoja. Reducir latencia puede aumentar otros costos del sistema.
Una solución concebida para acelerar la infraestructura digital puede tensionar objetivos de descarbonización, planificación coordinada o eficiencia económica. El tiempo no desaparece. Se paga.
La flexibilidad como tercera vía
Existe, sin embargo, otra posibilidad además de esperar a la red o construir generación propia: modificar el comportamiento de la carga. La IEA señala que el crecimiento de grandes consumidores concentrados, incluidos los centros de datos, aumenta la necesidad de flexibilidad en los sistemas eléctricos. La respuesta puede incluir almacenamiento, gestión de demanda y mecanismos capaces de desplazar o reducir consumo en determinados momentos. En 2024, alrededor de 100 GW de respuesta de demanda se utilizaban globalmente, todavía una fracción pequeña del potencial técnico disponible. Esto abre una pregunta interesante para la economía digital. No toda carga computacional posee la misma urgencia. Algunas operaciones necesitan ejecutarse en tiempo real. Otras podrían, en determinadas arquitecturas, desplazarse temporal o geográficamente. Si parte del cómputo pudiera adaptarse al estado de la red, la relación tradicional se invertiría parcialmente: en lugar de construir siempre la infraestructura para seguir exactamente a la demanda, parte de la demanda aprendería a seguir las condiciones de la infraestructura. No resolvería todos los problemas de conexión ni sustituiría nueva capacidad. Pero convertiría a la flexibilidad en una forma de reducir presión sobre la latencia.
No toda escasez significa ausencia
La Agencia Internacional de Energía identifica ya a las redes como un cuello de botella creciente para conectar simultáneamente generación, almacenamiento y nuevas cargas. Las colas de interconexión han alcanzado niveles récord en distintas regiones y los operadores están buscando formas de incorporar capacidad más rápidamente. Esto obliga a revisar la idea tradicional de escasez.
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Comunidad EH | Columna Invitada Una región puede disponer de abundantes recursos renovables. Puede tener generación suficiente en términos anuales. Puede contar con capital y demanda. Y aun así enfrentar una escasez práctica porque la infraestructura necesaria para convertir esos recursos en potencia útil no está disponible dentro del horizonte económico del proyecto. La escasez deja de ser: “no existe”. Y comienza a ser: “no existe todavía aquí”. Ese “todavía” puede costar millones. La velocidad como nueva variable energética La expansión de la inteligencia artificial vuelve esta tensión especialmente visible porque concentra dos sistemas sometidos a velocidades muy distintas. El primero es digital. Puede escalar modelos, software y capacidad de procesamiento con ciclos relativamente cortos. El segundo es físico. Necesita acero, cobre, transformadores, turbinas, terreno, permisos, trabajadores, servidumbres, subestaciones y líneas. No son sistemas enemigos. Pero tampoco comparten reloj. La IEA proyecta que el consumo de electricidad de centros de datos prácticamente se duplicará hacia 2030 y señala que la IA será el principal motor de ese incremento. Al mismo tiempo, advierte que las redes necesitan mayores niveles de inversión, flexibilidad y capacidad para absorber nuevas cargas. El desafío, por tanto, no consiste solamente en generar suficiente energía. Consiste en sincronizar una infraestructura construida a velocidad física con una economía que modifica su demanda a velocidad digital.
Cuando la energía llega tarde
Durante mucho tiempo evaluamos competitividad energética mediante tres variables esenciales: precio, disponibilidad y confiabilidad. Quizá debamos añadir una cuarta: tiempo de acceso. Es la variable económica que describe cuándo puede utilizarse efectivamente la energía; la latencia energética expresa el desfase cuando ese acceso ocurre después de que la demanda lo necesita. Dos regiones pueden ofrecer electricidad al mismo precio. Pueden incluso disponer de recursos semejantes. Pero si una puede energizar una instalación en dieciocho meses y la otra en seis años, no ofrecen el mismo producto económico. La diferencia no aparece necesariamente en el precio por megawatt-hora. Aparece en el calendario. Y en industrias donde una generación tecnológica puede cambiar antes de que termine una subestación, el calendario empieza a convertirse en infraestructura. La inteligencia artificial no está demostrando que el mundo vaya a quedarse sin electricidad. Está mostrando algo más preciso. Podemos producir tecnología digital más rápido de lo que somos capaces de materializar algunas de las redes, equipos y conexiones que necesita para funcionar. • La energía puede existir. • La inversión puede existir. • La demanda puede existir. Pero si no convergen en el mismo lugar y en el mismo momento, la capacidad económica permanece detenida entre ambos mundos. Quizá ésa sea la nueva pregunta energética de la economía digital: no sólo cuántos megawatts podemos producir, sino cuánto tardamos en convertirlos en megawatts utilizables. Porque en una economía acelerada, la electricidad que llega tarde puede parecerse mucho a la electricidad que no existe.
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Tech & Trends
JOSÉ ALBERTO LLAVOT Gerente de Preventa y Desarrollador de Negocios en Schneider Electric para México y Centroamérica
EL COSTO DE ENFRIAR LA IA CAMBIA LAS DECISIONES DE INFRAESTRUCTURA 96
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a expansión de la inteligencia artificial está modificando una variable que durante años permaneció relativamente estable dentro de los centros de datos: la cantidad de energía y calor concentrada en cada rack. El cambio no sólo plantea una cuestión tecnológica. También obliga a revisar cómo se evalúan las inversiones en infraestructura y qué significa realmente construir capacidad
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preparada para sostener cargas de cómputo de alta densidad. AFCOM muestra la velocidad de esta transformación. El 36% de los operadores encuestados reporta haber implementado enfriamiento líquido y otro 28% planea hacerlo durante los próximos 12 a 24 meses. Al mismo tiempo, la densidad promedio de rack alcanzó 27 kW, el mayor incremento anual registrado en los diez años del estudio. Estas cifras explican por qué el enfriamiento dejó de evaluarse únicamente como un componente técnico del centro de datos. Cuando las cargas de IA requieren mayor potencia en espacios más reducidos, la arquitectura térmica influye directamente en el capital necesario para crecer, el consumo energético durante la vida útil de la instalación y la cantidad de capacidad informática que puede alojarse en un espacio determinado.
Tech & Trends
De invertir menos a invertir mejor
Una de las primeras decisiones aparece en el sistema encargado de retirar el calor. Aprovechar una planta de enfriamiento existente puede reducir la inversión inicial, especialmente en instalaciones donde deben convivir equipos tradicionales y nuevas cargas de IA. Sin embargo, mantener temperaturas diseñadas para infraestructura enfriada por aire también puede limitar las eficiencias que permite obtener un sistema líquido. Análisis de Schneider Electric plantean precisamente ese intercambio entre inversión inicial y desempeño de largo plazo. Los sistemas dedicados capaces de trabajar con temperaturas más altas requieren capital adicional, pero pueden aumentar las horas de operación en modo economizador y reducir la dependencia de compresores intensivos en energía. El mismo análisis estima que elevar 20°C la temperatura del fluido del circuito tecnológico — por ejemplo, de 25°C a 45°C— puede reducir entre 30% y 40% el consumo energético asociado, aunque hacerlo exige conservar márgenes térmicos
suficientes para proteger el equipo ante variaciones de carga. El punto económico es importante: la alternativa de menor CapEx no necesariamente representa el menor costo durante toda la vida de la infraestructura. Para quienes planean capacidad destinada a IA, el cálculo requiere incorporar consumo energético, mantenimiento, disponibilidad, crecimiento esperado y posibilidad de aprovechar la misma instalación para futuras generaciones de hardware. Esa lógica también modifica la elección de las unidades de distribución de refrigerante o CDU. Las configuraciones líquido-líquido pueden requerir mayor integración con los sistemas hidráulicos de la instalación, pero ofrecen mejores condiciones para proyectos de mayor escala y densidad; las alternativas líquido-aire facilitan ciertas implementaciones sobre infraestructura existente. La decisión, por tanto, depende menos de identificar una tecnología universalmente superior y más de entender qué arquitectura ofrece el mejor equilibrio entre velocidad de despliegue, eficiencia y crecimiento esperado.
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Tech & Trends Más cómputo en menos espacio también cambia el costo
Otro efecto menos visible aparece en la superficie física. Una mayor densidad permite concentrar capacidad informática en menos racks y reducir algunos costos asociados con construcción, distribución eléctrica, iluminación y sistemas de protección. Schneider Electric estima que concentrar capacidad equivalente en una instalación líquida de 20 kW por rack puede representar aproximadamente 10% de ahorro en CapEx total frente a una configuración enfriada por aire de 10 kW por rack. Al elevar la densidad a 40 kW por rack, el ahorro estimado alcanza 14%. Esto cambia la pregunta financiera. El enfriamiento líquido puede requerir componentes e ingeniería adicionales, pero evaluar únicamente ese incremento deja fuera los ahorros derivados de reducir el espacio necesario para alojar la misma capacidad de cómputo. Para México, donde el crecimiento de infraestructura digital coincide con restricciones de energía disponible, espacio, tiempos de construcción y presión sobre recursos, esta perspectiva adquiere especial relevancia. Los diseños para fábricas de IA de Schneider Electric muestran precisamente que la planificación debe integrar energía, enfriamiento y arquitectura de TI, en lugar de resolver cada componente de forma independiente. La ecuación tampoco termina en electricidad. El enfriamiento líquido puede operar con agua a temperaturas mayores y facilitar arquitecturas de circuito cerrado, además de abrir posibilidades para recuperar el calor generado por los equipos y utilizarlo en edificios o procesos industriales. Estas alternativas introducen a los análisis variables que trascienden el costo inicial y relacionan el diseño térmico con objetivos de eficiencia y sostenibilidad. El crecimiento de la IA obliga, por ello, a ampliar la manera en que se calcula el retorno de la infraestructura. CapEx y OpEx siguen siendo fundamentales, pero deben analizarse junto con densidad de cómputo, consumo energético, disponibilidad, agua, superficie requerida, mantenimiento y capacidad de adaptación. La decisión sobre cómo enfriar un centro de datos deja entonces de responder únicamente a una necesidad térmica. Se convierte en una decisión de capacidad y de inversión. Para las organizaciones que buscan escalar infraestructura destinada a inteligencia artificial, el costo relevante debe contemplar instalación, operación, ampliación y mantener competitiva esa capacidad durante los siguientes años.
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Tech & Trends | Data Centers
EL CALOR DETRÁS DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL: EL DESAFÍO ENERGÉTICO QUE REDEFINE A LOS CENTROS DE DATOS EL CRECIMIENTO DE LA IA ESTÁ ELEVANDO LA DENSIDAD TÉRMICA Y EL CONSUMO ENERGÉTICO DE LOS CENTROS DE DATOS, CONVIRTIENDO AL ENFRIAMIENTO EN UN COMPONENTE ESTRATÉGICO DE SU OPERACIÓN. EL SOBRECALENTAMIENTO PUEDE AFECTAR EL HARDWARE, PROVOCAR INTERRUPCIONES Y GENERAR PÉRDIDAS ECONÓMICAS. EN ESTE CONTEXTO, EL ENFRIAMIENTO AVANZADO, EL MONITOREO CENTRALIZADO Y EL MANTENIMIENTO PREDICTIVO SE VUELVEN CLAVES PARA GARANTIZAR EFICIENCIA, CONTINUIDAD Y RESILIENCIA
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a conversación sobre inteligencia artificial suele girar en torno a modelos más potentes, arquitecturas de cómputo cada vez más complejas y la carrera por desarrollar chips capaces de procesar volúmenes masivos de información. Sin embargo, detrás de esa narrativa tecnológica existe una realidad física que está transformando silenciosamente a la industria: el calor. Cada nueva generación de servidores, GPU y aceleradores incrementa la capacidad de procesamiento, pero también eleva la energía que consumen y la cantidad de calor que deben disipar. Este fenómeno está obligando a los centros de datos a replantear su infraestructura, sus estrategias de operación y, sobre todo, su capacidad para sostener cargas que seguirán creciendo a un ritmo acelerado.
México frente a una demanda energética inédita
ENRIQUE TELLO
El impacto ya es visible en el país. De acuerdo con estimaciones de la Secretaría de Energía (Sener) y la Comisión Nacional de Energía (CNE), México deberá atender una demanda adicional de 1,500 megawatts asociada a la industria de centros de datos hacia 2030. A esto se suman inversiones proyectadas en 18,000 millones de dólares durante los próximos cinco años, según la Asociación Mexicana de Data Centers (MEXDC). La expansión representa una oportunidad económica y tecnológica enorme, pero también plantea una pregunta que no puede posponerse: ¿tenemos la infraestructura energética y térmica necesaria para sostener este crecimiento?
Director general de Trane México.
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Más inteligencia, más densidad… y mucho más calor
La transformación más profunda ocurre dentro de los racks, hace una década, un rack típico demandaba entre 3 y 5 kW. Hoy, las cargas asociadas con inteligencia artificial pueden alcanzar 20, 40 y hasta 60 kW por rack, esta densidad de potencia implica concentrar capacidades de cómputo sin precedentes en espacios cada vez más compactos, generando una cantidad de calor que los sistemas tradicionales
ya no pueden manejar por sí solos. Cuando los equipos operan fuera de sus rangos térmicos, el impacto puede ir desde una disminución del rendimiento y fallas en componentes críticos hasta interrupciones de servicio y riesgos para la continuidad operativa. En un entorno de misión crítica, una desviación térmica puede convertirse en un incidente operativo y financiero. Por eso, el enfriamiento dejó de ser un elemento complementario y se convirtió en infraestructura estratégica.
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El enfriamiento entra en una nueva etapa
Durante años, los sistemas de aires acondicionados basados en aire fueron una solución fundamental para mantener condiciones térmicas adecuadas, hoy siguen siendo relevantes, pero la densidad de potencia está llevando a la industria hacia soluciones híbridas y mucho más especializadas. Entre ellas destaca el enfriamiento líquido, particularmente relevante para cargas de alta densidad porque permite extraer el calor directamente de los componentes que generan las mayores cargas térmicas. Sin embargo, su adopción no implica el reemplazo automático de otras tecnologías. En este escenario, la industria apunta hacia una combinación de tecnologías: • enfriamiento por aire y líquido • sistemas de agua helada • free cooling • unidades de manejo de aire • controles avanzados • y estrategias de contención y distribución del flujo de aire Más que buscar una tecnología única, el desafío está en encontrar la combinación, qué responda a las cargas actuales y prepararse para las futuras. Diseñar un centro de datos hoy implica analizar densidad de racks, ubicación geográfica,
disponibilidad energética, requerimientos de continuidad y evolución prevista de las cargas de TI como parte de una misma ecuación.
De la capacidad instalada a la infraestructura inteligente
La eficiencia térmica ya no depende únicamente de equipos individuales. Temperatura, humedad, flujo de aire, carga de los equipos, consumo eléctrico y desempeño de los sistemas de enfriamiento forman un ecosistema interdependiente. Cuando esa información se integra, la infraestructura puede operar con mucha mayor precisión. Los sistemas de control permiten ajustar condiciones, evitar consumos innecesarios y aprovechar mejor la capacidad instalada. El siguiente paso es aún más relevante: anticipar. Sensores conectados, plataformas digitales y sistemas de supervisión remota permiten monitorear variables críticas en tiempo real. Pero el verdadero valor surge cuando esos datos se correlacionan. Al integrar información de distintos sistemas, es posible identificar patrones, detectar desviaciones y actuar antes de
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que una anomalía térmica o energética se convierta en un incidente. Este cambio, de monitorear a anticipar, será determinante conforme aumente la densidad de las cargas de IA. Y resulta especialmente interesante que la misma tecnología que impulsa esta nueva generación de centros de datos también pueda ayudar a operarlos de manera más inteligente. La infraestructura, en otras palabras, también tiene que aprender a responder a condiciones que cambian constantemente y a convertir los datos de operación en decisiones.
El reto que México debe enfrentar
La llegada de inversiones en centros de datos puede detonar infraestructura, empleo y competitividad, pero aprovechar esta oportunidad exige mirar más allá del cómputo. La energía será indispensable, la infraestructura eléctrica será crítica y la capacidad para administrar térmicamente estas instalaciones será igual de importante. La pregunta no es cuántos centros de datos podemos construir, sino qué tan preparados estamos para operarlos
eficientemente conforme aumente la densidad de sus cargas. Esto tendrá implicaciones en: • diseño de instalaciones • selección de tecnologías de enfriamiento • sistemas de control • monitoreo de infraestructura • y estrategias de anticipación operativa La inteligencia artificial está acelerando la demanda de cómputo a una velocidad que la infraestructura física deberá acompañar. Para México, esto representa un reto, pero también una oportunidad para construir centros de datos más eficientes, resilientes y preparados para el futuro. La próxima conversación sobre IA no debería centrarse únicamente en quién tiene el modelo más potente o el mayor número de GPUs, también debe abordar algo mucho más tangible: la energía que los alimenta y el calor que generan. Porque detrás de cada modelo, cada servidor y cada GPU existe una realidad física que definirá hasta dónde puede llegar esta revolución: la energía que la alimenta y el calor que genera. Gestionar ambos de manera eficiente será una de las claves para que los centros de datos puedan sostener la siguiente etapa de crecimiento de la inteligencia artificial. 1MDC Data Centers
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GÉNESIS P. GARCÍA Especialista en regulación del sector hidrocarburos
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OBJETIVOS DEL CONTENIDO NACIONAL EN EL SECTOR HIDROCARBUROS EN REVISIÓN
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os encontramos a más de una década de la incorporación del contenido nacional como uno de los elementos de política pública más interesantes y complejos, derivados de la transformación del sector hidrocarburos mexicano iniciada
en 2013. Concebido a mediados del siglo pasado como instrumento de proteccionismo económico – Venezuela, Brasil –, el contenido nacional encontró su forma en la legislación mexicana como una herramienta fundamental para promover el desarrollo de cadenas productivas locales, asociadas con el sector hidrocarburos, buscando ir más allá de la obtención de producción o de los ingresos presupuestarios que durante décadas fueron característicos de la estructura de nuestro Producto Interno Bruto. ¿En qué radica la principal complejidad para el cumplimiento del contenido nacional? En que depende de una gran cantidad de variables para concretarse de forma efectiva: el desarrollo exitoso de los proyectos de hidrocarburos, el resto de las políticas públicas de las cuales lo acompañe el Estado, el nivel de desarrollo de las cadenas de proveeduría ya existentes y su disposición para satisfacer las necesidades del sector, el nivel de cohesión local, por mencionar algunas.
Es por esta razón que las obligaciones de contenido nacional no pueden ser estáticas, requiriendo de una revisión periódica en la búsqueda de alcanzar sus objetivos. En la actualidad, de los cerca de 70 Contratos para la Exploración y Extracción de Hidrocarburos vigentes en México – información pública a marzo de 2025 –, la mitad se encuentra en exploración/evaluación, y, la otra mitad, en etapa de producción, ya sea temprana o comercial regular. El porcentaje de contenido nacional a cumplir para los contratos está determinado por el periodo en curso y su localización – áreas terrestres, 22% a 38%; aguas someras, 15% a 35%; aguas profundas, 3% a 10% –. Asimismo, el cálculo del porcentaje se lleva a cabo mediante una fórmula que tiene como sus variables los bienes finales y servicios contratados, considerando su origen; la mano de obra nacional; la capacitación de la mano de obra nacional; la inversión en infraestructura física local y regional, y la transferencia de tecnología que los operadores asocian con cada uno de sus contratos. Hablando en concreto de dichas variables, resulta indispensable señalar que, durante el período de exploración, donde la alta incertidumbre geológica y económica repercuten en los beneficios esperados de los proyectos, la mayoría de la tecnología utilizada, insumos, incluso el personal altamente capacitado, proviene de otras latitudes.
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Es entonces que una obligación de contenido nacional que exige alta participación de consumo de bienes, de transferencia de tecnología o de desarrollo de infraestructura de largo plazo – construcción de escuelas, carreteras, hospitales –, se enfrenta a la realidad de que la mayor parte de la contribución local se da a través de mano de obra, especializada o no especializada y la proveeduría de servicios. Ahora bien, para aquellos proyectos que han superado la etapa de exploración o se encuentran al final de ésta, el nuevo reto para el caso mexicano es el tamaño del mercado, siendo que las empresas participantes del sector se estabilizaron en un número que podría no variar en el corto y mediano plazo. De nueva cuenta, la demanda de la industria petrolera pudiera no resultar en los beneficios que justifiquen la inyección de altos montos de capital e inversión en investigación y desarrollo. Ante esta situación, es necesario considerar que: 1) se debe mantener el impulso al desarrollo de mano de obra calificada1; 2) es fundamental integrar mejores incentivos para la transferencia de tecnología, y 3) las estrategias para incrementar la cohesión social también cuentan con un alto valor agregado. Sobre este último punto, es en este espacio donde se inserta la inversión social como un elemento clave de desarrollo, la cual además es bien valorada por las empresas dentro de los objetivos de ASG - ambiente, social y de gobernanza - a los que muchas se han comprometido. La inversión social, prevista en el artículo 257 del Reglamento de la Ley del Sector de
Hidrocarburos, más allá de un tema de infraestructura, se define como aquella capaz de proveer bienestar a la población a través de capacitar y brindar servicios, con miras a la creación de círculos virtuosos que fomenten la justicia social y la sustentabilidad, alcanzando efectos de mediano y largo plazo. Aquí resultará clave la aplicación de la política pública en materia de contenido nacional, toda vez que, como hemos mencionado, los operadores petroleros cuentan con los recursos e incentivos para realizar inversión social – incluso ya la realizan – la cual además genera beneficios para los gobiernos locales y sus políticas de desarrollo y la percepción del sector hidrocarburos integrado en el cotidiano de las comunidades. En este sentido, resulta de gran interés el poder ver materializado el reconocimiento de este tipo de inversión en la metodología para la medición de contenido nacional, así como conocer los mecanismos de colaboración para el financiamiento de proyectos conjuntos entre operadores y el Estado. Se espera el inicio de una nueva etapa para el contenido nacional, con el mismo ánimo de seguir avanzando hacia el objetivo común: el desarrollo de nuestro sector y, en consecuencia, de México.
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1 De acuerdo con información de Banxico (2022), el clúster de extracción de hidrocarburos generó en 2019 los empleos con mayor valor agregado por trabajador a nivel nacional, lo cual se suma a los argumentos sobre la importancia de fomentar el crecimiento del empleo en el sector.