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Energía Hoy MARZO 2026

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Año 22 No. 247 MARZO 2026

Energía 2026 de

MUJERES QUE MUEVEN LA ENERGÍA 8M

Queridas lectoras y lectores de Energía Hoy:

En esta edición de marzo, conmemoramos el Día Internacional de la Mujer no solo como un recordatorio histórico, sino como un catalizador vivo para el cambio en el sector energético mexicano. Nuestro especial de portada, “El 8M de la Energía”, rinde homenaje a 25 líderes femeninas que, con trayectorias impecables, están redefiniendo el panorama de la transición energética, la generación de energía limpia y las políticas públicas vinculantes.

La equidad de género en el sector energético no es un lujo, sino una necesidad estratégica. En un momento en que México acelera su camino hacia la descarbonización y la soberanía energética, la diversidad de perspectivas enriquece las decisiones. Estudios globales, como los del Foro Económico Mundial, demuestran que las empresas con mayor representación femenina en sus consejos directivos superan en un 21% a sus pares en rentabilidad.

Pero más allá de los números, brilla la sororidad entre mujeres, ese lazo invisible que multiplica fortalezas. En un sector donde las barreras invisibles persisten —del techo de cristal a la brecha salarial—, estas líderes han forjado redes de apoyo mutuo. Comparten mentorías, experiencias y estrategias en foros como el de Mujeres en Energía México, demostrando que la sororidad no debilita, sino que fortalece. Es esta solidaridad la que permite a una ingeniera en renovables mentorizar a una política pública emergente, creando un ecosistema donde el éxito de una eleva a todas.

El valor que estas mujeres aportan al sector es incalculable. Traen enfoques holísticos que priorizan no solo la eficiencia energética, sino la justicia social y ambiental.

Historias como la de estas expertas en energía, inspiran a las nuevas generaciones, cerrando el ciclo virtuoso: de estudiante a ejecutiva, de ejecutiva a mentora. En Energía Hoy, celebramos este tejido de empoderamiento que acelera el cambio, recordando que la verdadera potencia radica en la unión.

Mirando al futuro, el 8M nos convoca a todos —hombres y mujeres— a desmantelar sesgos estructurales. Empresas, gobiernos y academia deben invertir en programas de STEM para niñas, cuotas paritarias y culturas inclusivas. Solo así, el sector energético mexicano alcanzará su pleno potencial, con estas líderes como faro.

Gracias por acompañarnos en esta edición transformadora. Que “El 8M de la Energía” inspire acciones concretas hacia un sector más equitativo y sostenible.

Con admiración,

EL 8M DE LA ENERGÍA

Marzo es un mes que invita a la reflexión colectiva sobre los avances y los desafíos que persisten en materia de equidad de género. En el sector energético, el papel de las mujeres ha sido durante décadas menos visible de lo que realmente ha sido su contribución. No obstante, en los últimos años esta realidad ha comenzado a transformarse con mayor claridad.

La edición de marzo de Energía Hoy está dedicada a reconocer ese liderazgo. Bajo el título “El 8M de la Energía”, presentamos un especial que reúne a 25 mujeres líderes del sector energético mexicano, profesionales cuya trayectoria, conocimiento y capacidad de liderazgo están marcando la pauta en distintos ámbitos de la industria. Se trata de especialistas que participan activamente en la generación eléctrica, las energías renovables, el Oil & Gas, la formulación de política pública, la innovación tecnológica y el desarrollo empresarial, tanto desde el sector público como desde la iniciativa privada.

Estas 25 voces representan mucho más que historias individuales de éxito. En conjunto, reflejan un cambio estructural en la forma en que se construye el futuro energético del país. Ingenieras, investigadoras, directivas, funcionarias y emprendedoras están abriendo camino en campos como la energía eólica, la agrovoltaica, la electrificación, la eficiencia energética y la transformación de los sistemas energéticos.

Pero este avance también se sostiene sobre un valor fundamental: la sororidad. En un sector donde durante mucho tiempo las oportunidades para las mujeres fueron limitadas, la construcción de redes de apoyo, mentoría y colaboración se ha convertido en una herramienta poderosa para abrir nuevas puertas.

Asimismo, presentamos una entrevista con Ana Ludlow, una de las voces más reconocidas del sector energético en la región, ahora desde su nueva etapa de colaboración en ENGIE Perú.

La edición se complementa con contenidos que abordan otros temas estratégicos para la industria. Destaca un análisis sobre eficiencia energética desarrollado junto con especialistas de Hitachi Energy, así como la cobertura del reconocimiento otorgado por la Asociación Nacional de Abogados de la Industria de la Energía (ANAJUM) al ingeniero Santiago Barcón, una figura ampliamente respetada por su trayectoria y aportaciones al sector eléctrico mexicano. Además, exploramos temas vinculados al sector automotriz, cuya transformación tecnológica y energética avanza de la mano de la electrificación y las nuevas soluciones de movilidad.

En conjunto, esta edición busca reconocer el talento, la capacidad y la visión de las mujeres que hoy están transformando el sector energético. Porque hablar de transición energética también implica hablar de transición cultural, de inclusión y de nuevas formas de liderazgo. En ese camino, las mujeres no sólo participan: están marcando el rumbo.

Desde Energía Hoy celebramos su trabajo, su determinación y su compromiso con el desarrollo energético de México y de la región. Este 8M de la Energía es, ante todo, un reconocimiento a quienes, con conocimiento, liderazgo y colaboración, están construyendo un sector más diverso, más innovador y, sin duda, más fuerte.

MARZO 2026

AÑO 22 No. 247

02

EDITORIAL

06

FRASES CON ENERGÍA

ENERGY & KNOWLEDGE

08

ABC ENERGÉTICO

EL IMP Y LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA

FLUVIO RUÍZ

ALARCÓN, ANALISTA DEL SECTOR ENERGÉTICO

12

BOOKS & ENERGY

LID EDITORIAL MEXICANA

ELECTRICIDAD

20

EL HOMBRE LLEGÓ

A LA LUNA… Y LA FRECUENCIA EMPEZÓ

A CAER (SEGUIMOS DENTRO DEL CENTRO DE CONTROL)

Luis Rancé

24

SEGURIDAD EN LA ENERGÍA

PARARRAYOS PARTE 4: OBLIGACIONES LEGALES EN MÉXICO

Gustavo Espinosa Rütter

34

EFICIENCIA ENERGÉTICA

EL NEARSHORING Y LAS CONDICIONES

CLIMÁTICAS, UNA DECISIÓN

ESTRATÉGICA PARA LA INDUSTRIA

Gerardo Tenahua Tenahua

8M el Energía 2026 de la

56 EN PORTADA

POR: JUAN CARLOS CHÁVEZ Y ARANZA BUSTAMANTE

44

EFICIENCIA ENERGÉTICA DEL SECTOR HÍDRICO EN LA ERA DE LA DIGITALIZACIÓN

Israel García Palacios

OIL & GAS

50

LA VENTANA SE CIERRA: POR QUÉ LA VELOCIDAD

DEFINIRÁ EL NEGOCIO DEL GNL

Joseph McMullen

COMUNIDAD EH

130

DISCURSO DE AGRADECIMIENTO –RECONOCIMIENTO ANAJUM

Santiago Barcón

Ideas con Brío

134

COLUMNA INVITADA IA, AUTOMATIZACIÓN Y ENERGÍA: INFRAESTRUCTURA SIN CULTURA ES RUIDO

Fátima Barrera

DE REUNIONES Y ENERGÍA

142

SECTOR AUTOMOTRIZ EN MÉXICO ANTE EL PANORAMA DE REVISIÓN DEL T-MEC 2026

Alejandra Nieto Peña

MPRIMERA REVISTA EN MÉXICO

WOMEN & ENERGY

146

ANA LAURA LUDLOW: LIDERAZGO REGIONAL Y LA DESCARBONIZACIÓN ESTRATÉGICA COMO MOTORES DE CAMBIO

Juan Carlos Chávez

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Energía Hoy®️ Número 247, MARZO 2026. Es una publicación mensual editada y publicada por Smart Media Group Connecting Brands S.A. de C.V. ®️, Oficinas Generales: Tuxpan 57, Col Roma Sur, Alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México. C.P. 06760. Teléfono: +52 (55) 2870 3374. www.energiahoy.com contacto@ smartmediagroup.lat. Publicación digital líder en el sector energético con 20 años de trayectoria, que presenta contenido de valor en temas clave de energía a través de la participación de destacados expertos del sector. Editor responsable: Juan Carlos Chávez Vera. Certificado de Reserva de Derechos al Uso Exclusivo número 04-2022070111272100-102 de fecha 1 de julio de 2022 otorgado por el Instituto Nacional del Derecho de Autor; ISSN: en trámite el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Licitud de Título y Contenido: en trámite ante la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría de Gobernación, permiso SEPOMEX: en trámite. Responsable de la última actualización de este número, Unidad Informática de Smart Media Group Connecting Brands, Ing. Irwing Núñez Vázquez, fecha de última modificación, 13 de noviembre de 2023. Se imprime en Productos y Servicios Técnicos Hernández, S.A. de C.V. RFC: PST090722N98. Dirección fiscal: Morelos no. 48 Col. Peñón de los Baños, Alcaldía Venustiano Carranza. C.P. 15520, México, CDMX.

Jessyca CervantesPRESIDENTA Y CEO

Dr. Hugo Isaak ZepedaVICEPRESIDENTE

Miguel Mares Castillo DIRECTOR GENERAL m.mares@smartmediagroup.lat

Carlos Mackinlay Gronhamm DIRECTOR DE RELACIONES INSTITUCIONALES c.mackinlay@smartmediagroup.lat

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Antonella Russo COORDINADORA DE RELACIONES PÚBLICAS Y REPRESENTANTE EN EUROPA a.russo@smartmediagroup.lat

Ernesto Valdés Arreguín COORDINADOR DE ESTRATEGIA GUBERNAMENTAL

Evelyn Sánchez Gamiño GERENTE DE MERCADOTECNIA e.sanchez@smartmediagroup.lat

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Guadalupe García Hernández COORDINADORA EJECUTIVA Y COMERCIAL DE PRESIDENCIA g.garcia@smartmediagroup.lat

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Jessica Argüelles Aguilar EJECUTIVA COMERCIAL j.arguelles@smartmediagroup.lat

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CONSEJO EDITORIAL

Shirley Wagner Patricia Tatto

Sacristán

Mariuz Calvet Roquero

Héctor Gutiérrez Machorro

Hugo Adrián Hernández Baltazar María José Treviño

Santiago Barcón Palomar Hans-Joachim Kohlsdorf Walter Coratella Cuevas VENTAS ventas@smartmediagroup.lat

"Si quieres que algo se diga, busca a un hombre; si quieres hacer algo, busca a una mujer”.

- Margaret Thatcher, estadista y ex Primera ministra del Reino Unido.

"Por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres”.

- Rosa Luxemburgo, teórica y activista.

"El feminismo es la idea radical que sostiene que las mujeres somos personas”.

- Mari Shear, escritora.

"La pregunta no es quién me lo va a permitir, sino quién va a detenerme".

- Ayn Rand, filósofa y escritora.

8 de marzo Día Internacional de la Mujer

"Ignoramos nuestra verdadera estatura hasta que nos ponemos en pie”.

- Emily Dickinson, poeta.

"Nadie puede hacerte sentir inferior sin tu consentimiento.”

- Eleanor Roosevelt, escritora y ex Primera dama de los Estados Unidos

"No hay barrera que detenga a una mujer decidida”.

- Frida Kahlo, pintora.

EL IMP Y LA

TRANSICIÓN ENERGÉTICA A

un año de la reforma al sector energético en general, y petrolero en particular; llama la atención el poco acento que se ha puesto en el papel que juegan o deberían jugar los centros de investigación del sector. Entre ellos, el Instituto Mexicano del Petróleo.

En el contexto de la transición energética global y nacional, pareciera pertinente que nos hiciéramos algunas preguntas básicas como, por ejemplo, ¿dónde se encuentra México con las nuevas políticas que buscan afianzar la soberanía y alcanzar la autosuficiencia energética? ¿cómo se integrará la matriz energética nacional en los próximos años? ¿cuál será el mapa de ruta tecnológico y de formación de recursos humanos que el país seguirá para migrar de los hidrocarburos a energías más limpias?

En el ámbito internacional ¿hacia dónde se moverán la oferta y demanda de energía? ¿cómo se afectará la oferta energética alineada a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero? ¿cómo se insertarán procesos más eficientes de uso y ahorro de energía? y ¿cuáles serán las tecnologías prevalecientes?

ALARCÓN

Analista del sector energético

FLUVIO

En ese sentido, el IMP puede impulsar a la industria de los hidrocarburos hacia una transición energética sustentable y sostenible en México, alineada con las políticas del Estado que le permita cumplir con los compromisos establecidos ante instancias internacionales, relativos a la mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero y el cuidado del medio ambiente.

El IMP es el principal instituto de investigación y desarrollo tecnológico (IDT) en el sector energético por tamaño, número de proyectos y capacidad de financiamiento, por lo que puede detonar su transformación hacia la transición energética y, de tener éxito, guiar a otras instituciones públicas en la misma ruta, coordinando una IDT conjunta. También ha sido muy relevante el papel histórico del Instituto como brazo tecnológico de Petróleos Mexicanos, por lo que resulta fundamental que siga en posición de mantenerse como tal, con el objeto de acompañar a la empresa petrolera en su propia adaptación a la transición energética.

Por razones naturales, desde su fundación el IMP ha estado enfocado dentro del sector hidrocarburos. Sin embargo, ahora se requiere de un importante esfuerzo de rediseño, innovación y estrategia eficaces para llevar a la institución a transformarse desde un instituto de hidrocarburos a uno que, manteniendo su atención a la industria de petróleo y gas, amplíe sus actividades hacia otros tipos de fuentes de energía, ofreciendo soluciones para la industria energética en general.

En su transformación, el IMP debe atender, entre otras, las siguientes cuestiones: ¿Cuáles serán los nuevos objetivos de un instituto de hidrocarburos que atenderá otros subsectores energéticos?

¿Mediante qué mecanismos será más eficiente formar nuevas capacidades o complementarlas?

¿Cuáles deben ser sus nuevas líneas de investigación y cuáles son sus rutas tecnológicas?

¿A qué mercados y clientes deberá enfocarse el IMP y cómo debe adecuar sus modelos de negocio sin poner en peligro su sustentabilidad financiera?

¿Cómo acelerar el recambio generacional de sus empleados? ¿Cómo socializar los aspectos positivos de su transformación con sus clientes actuales, particularmente con Petróleos Mexicanos? y finalmente ¿Cómo puede el IMP impulsar efectivamente a otras organizaciones durante la transición energética en los siguientes años?

En el contexto actual, de un nuevo diseño institucional y ajuste de las políticas públicas en materia energética, el IMP podría fijarse, entre otras, las siguientes metas:

•Incrementar el desarrollo de sus proyectos de IDT relacionados con eficiencia energética, sustentabilidad ambiental, tecnologías limpias, biocombustibles, captura, energías renovables y utilización y almacenamiento de carbono.

•Contribuir a la formación de recursos humanos especializados en energías renovables y sustentabilidad, aprovechando sus capacidades técnicas y de desarrollo de talento.

•Adaptar sus capacidades e infraestructura, así como generar alianzas estratégicas orientadas a desarrollar y desplegar capacidades en tecnologías ambientales, para coadyuvar a que México cumpla con sus metas de disminución de emisiones y transición energética.

•Desarrollar las capacidades del personal y aprovechar la compatibilidad entre algunas de sus especialidades y las requeridas para la transición energética, como podría ser en la exploración y explotación de litio.

Los principales objetivos de las cuatro líneas de desarrollo del IMP descritas anteriormente serían:

• Generar e implementar estrategias para que el IMP se convierta en un Instituto de Energía con visión en la transición energética.

•Realizar un plan de desarrollo para que el IMP forme a una nueva generación de especialistas en la industria de hidrocarburos y el sector energía para que sean los líderes de la transición energética del país.

•Establecer los vínculos del IMP con Pemex, Sener y otros actores del sector energía (ININ, INEL) para el desarrollo de tecnologías clave asociadas a la transición energética.

Con el logro de estos objetivos, el IMP podría formar parte relevante del diseño de un sector energético orientado a apoyar el desarrollo y progreso del país hacia el 2040, considerando los compromisos adquiridos por México ante el cambio climático y será una institución clave para cimentar las bases de una transición energética sustentable y sostenible en México.

De hecho, en el IMP se han desarrollado diversas iniciativas que abordan el uso de fuentes de energía diferentes a la de los hidrocarburos para impulsar la transición energética, dentro de los Centros Mexicanos de Innovación en Energías Limpias. Además, aprovechando su experiencia en planeación tecnológica, fue líder en la dirección de todos los Mapas de Ruta Tecnológica al 2030 de energías renovables para México: geotermia en sus dos vertientes, usos directos y generación de electricidad; energía solar fotovoltaica; termosolar, eólica; del océano; bioturbosina; biodiésel; bioetanol; biocombustibles sólidos y biogás.

Por otro lado, desde el gobierno y aún desde el conjunto del Estado, resulta imprescindible que exista el compromiso de cumplir cabalmente con lo dispuesto en las leyes de Planeación y Transición Energética, Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria y del Fondo Mexicano del Petróleo, constituyendo y dotando de reglas de operación ágiles a los diversos fondos de apoyo a la investigación científica, desarrollo tecnológico y formación de recursos humanos en la materia.

Asimismo, para contar con mayores recursos económicos, valdría la pena incrementar del 0.65% del valor de la renta petrolera a 1% del valor de la producción, el apoyo fiscal para la investigación

básica del IMP. Y cuando fuera necesario, financiar por la vía presupuestal, la preservación y renovación de su capital científico y tecnológico.

De su parte y para estar en medida de aprovechar los esfuerzos del IMP e impulsar los propios, en Pemex tendría que existir un área específica que institucionalice y centralice los esfuerzos de innovación, selección y asimilación tecnológicos de la empresa; que le puedan proporcionar ventajas comparativas frente al resto de las petroleras, dentro y fuera del país.

Una tarea pendiente de nuestra empresa petrolera es colocar a la formación y preservación de sus recursos humanos, como un objetivo prioritario y ser muy acuciosa en este vital tema. Se deben dar todos los apoyos para que el personal desarrolle a plenitud sus capacidades, adquiera nuevos conocimientos y la empresa esté organizativamente apta para aprovecharlos.

Un país como el nuestro, con una más que centenaria historia petrolera, debe ser capaz de forjar una sólida base tecnológica y de capital humano para afrontar los retos de la transición energética. En ese esfuerzo, el papel de instituciones como el IMP resulta de vital importancia.

REIMAGINAR EL PODER DE LA COMUNICACIÓN

Amanda

Editorial: LID Editorial

Precio: 490 pesos

De venta en: Cadenas de librerías y portales de ebook

En el actual escenario de transformación digital y competitividad extrema, la comunicación ha dejado de ser una función de soporte para consolidarse como un pilar estratégico indispensable. Este libro, respaldado por la trayectoria de autoras de la agencia Weber Shandwick, ofrece una hoja de ruta exhaustiva para entender cómo la gestión de mensajes y relaciones puede convertirse en un motor de innovación y crecimiento sostenible.

A través de cinco secciones, la obra desglosa el impacto de la comunicación en la arquitectura de los negocios modernos.

El análisis comienza con la integración de la comunicación en el modelo de negocio, destacando su adaptación a la Inteligencia Artificial y el papel de los líderes como portavoces clave.

Posteriormente, se explora su capacidad para catalizar cambios sociales mediante la gestión de asuntos públicos, la sostenibilidad y la creación de comunidades digitales sólidas. El factor humano también ocupa un lugar central, analizando cómo la comunicación interna fideliza el talento y convierte a los empleados en embajadores de marca.

Dada la volatilidad del entorno, el texto dedica un espacio crítico a la gestión de crisis y la resiliencia, subrayando la transparencia como el activo más valioso de una organización. Finalmente, la obra invita a los profesionales a evolucionar hacia roles más ágiles e interdisciplinarios.

En definitiva, este libro es una llamada a la acción para reconocer que la comunicación es el factor determinante para generar confianza y asegurar una ventaja competitiva a largo plazo.

REPENSAR LA EXPERIENCIA DEL CLIENTE

Autor: Víctor M. González

Editorial: LID Editorial

Precio: 450 pesos

De venta en: Cadenas de librerías y portales de ebook

Este libro de Víctor M. González plantea un cambio de paradigma radical en el diseño de la experiencia humana, situando las intenciones de las personas —aquello que realmente desean lograr— como el motor central de su conducta. Más allá de enfocarse en procesos técnicos o transacciones, la obra explora el impulso humano que transforma la realidad. Bajo esta premisa, el autor desarrolla el modelo MEPI (Mapeo de la Experiencia a partir de Intencionalidades), una estructura conceptual y práctica que permite a las organizaciones innovar, segmentar y medir el éxito basándose en el verdadero origen del comportamiento: la intención.

El libro es una lectura accesible para todos los públicos gracias a su estructura en tres niveles. Primero, presenta siete narrativas inspiradas en casos reales de sectores como la banca y la tecnología, vinculando la teoría con la práctica. Segundo, desarrolla los "Fundamentos", donde se profundiza en los conceptos teóricos tratados en las historias. Finalmente, cada capítulo concluye con "Aprendiendo con MEPI", una sección de actividades prácticas para facilitar la aplicación de los conocimientos.

El objetivo es ayudar a individuos y empresas a entender profundamente las aspiraciones y tensiones humanas, creando productos que aporten al progreso real. Esta perspectiva no solo resulta pragmática desde una visión empresarial, sino profundamente ética, al reemplazar modelos conductistas fragmentados por una visión causal, holística y centrada en el bienestar de las personas.

(SEGUIMOS DENTRO DEL CENTRO DE CONTROL)

El 20 de julio de 1969 el mundo miraba hacia la Luna. A las 14:17 horas, tiempo del centro de México, el módulo lunar del Apollo 11 tocó la superficie. Millones de personas encendieron sus televisores para presenciar el acontecimiento. Fue un domingo de verano, aparentemente tranquilo.

En aquellos años, el Valle de México no formaba parte del sistema interconectado nacional. La operación recaía en una isla eléctrica de 50 Hz administrada por Luz y Fuerza del Centro, que abastecía al Distrito Federal, Toluca, Pachuca, Cuernavaca y zonas aledañas. Era un sistema robusto para su tiempo, pero aislado. Su estabilidad dependía, segundo a segundo, del equilibrio exacto entre la generación suministrada y la demanda instantánea.

En un sistema eléctrico, la frecuencia es el pulso. No es una cifra decorativa en un instrumento; es la manifestación física del balance dinámico entre potencia mecánica y potencia eléctrica. Cuando la demanda supera a la generación disponible, la energía faltante se toma de la inercia rotacional de las máquinas síncronas y el pulso comienza a descender. Si la generación excede la demanda, el pulso se acelera. El sistema respira a través de esa oscilación imperceptible.

Presidente y director general en SICTECO

Un domingo por la tarde, con la industria prácticamente detenida y la carga residencial estable, el pulso suele mantenerse sereno. Nada hacía prever alteraciones significativas. No existían modelos predictivos digitales ni alertas por eventos masivos. La operación se apoyaba en tableros analógicos, registradores de papel continuo y la experiencia de los ingenieros de turno.

Sin embargo, aquella tarde, a las 14:17 horas, el pulso comenzó a debilitarse. No fue un salto brusco. Fue una caída sostenida.

Millones de televisores se encendían casi simultáneamente en un sistema aislado que no había previsto una rampa de carga de esa magnitud en cuestión de minutos. La frecuencia descendía décima tras décima. En un sistema de 50 Hz, esa tendencia no es un dato menor: es la señal inequívoca de que la reserva girante se está agotando.

La respuesta debía provenir de una unidad capaz de aportar potencia significativa en pocos minutos y con gran rapidez de regulación. En aquel sistema de 50 Hz, una de las pocas centrales con esa capacidad era la Central Hidroeléctrica Infiernillo, en el río Balsas. De reciente construcción en ese entonces, sus grandes unidades hidráulicas — equipadas con generadores franceses marca Alsthom— estaban entre las más importantes del mundo en su momento, con una capacidad aproximada de 139 MW por unidad.

La instrucción fue clara: rodar una unidad adicional, llevarla a velocidad de sincronismo, sincronizarla al sistema de 50 Hz y tomar la máxima carga posible. No era una maniobra automática. Requería abrir las compuertas de admisión de agua, acelerar el conjunto turbina–generador hasta alcanzar exactamente la velocidad requerida, verificar tensión, fase y frecuencia, y cerrar manualmente el interruptor en el instante preciso del sincronismo. Después, incrementar gradualmente la carga hasta su capacidad segura.

Mientras esa secuencia se ejecutaba a cientos de kilómetros de distancia, el frecuencímetro en la sala de control seguía marcando una tendencia descendente. Los sistemas de regulación de

velocidad de las unidades en operación respondían, pero la reserva disponible se estaba consumiendo. El sistema utilizaba su propia inercia rotacional para sostener el equilibrio. Si el aporte adicional no llegaba a tiempo, las protecciones por baja frecuencia comenzarían a actuar, desconectando unidades para evitar daños mayores. Y una vez iniciado ese proceso, el riesgo de un apagón general se volvía real.

Un apagón general en ese momento habría tenido consecuencias que iban mucho más allá de la interrupción del servicio. Millones de personas habrían quedado a oscuras justo cuando el mundo presenciaba un acontecimiento histórico. El impacto mediático habría sido inmediato. Se habría hablado de falla operativa, de falta de previsión, de error humano. En la operación eléctrica, la responsabilidad es indivisible: cuando el sistema cae, alguien debe responder. Y en un centro de control, esa responsabilidad recae directamente en quienes están de turno.

Finalmente, la aguja dejó de descender. Se estabilizó, y comenzó a subir. El nuevo generador estaba ya sincronizado y tomando carga. El pulso del sistema recuperaba su ritmo. La reserva volvía a existir. El riesgo se alejaba.

Mientras el mundo celebraba la llegada del hombre a la Luna, el sistema eléctrico del Valle de México había enfrentado su propia prueba de estabilidad. No hubo sobresalto público, ni interrupción visible. Solo la confirmación silenciosa de que, en un centro de control, mantener el pulso estable es una responsabilidad permanente, incluso en los días que parecen más tranquilos.

Hoy los centros de control cuentan con sistemas digitales avanzados, análisis en tiempo real y comunicaciones instantáneas. Sin embargo, el principio físico no ha cambiado: la potencia generada debe igualar a la potencia demandada en cada segundo. La frecuencia sigue siendo el pulso. La tecnología puede evolucionar. La responsabilidad no. Esa es la función silenciosa de un centro de control: sostener la normalidad para que la historia pueda suceder.

PARARRAYOS PARTE 4:

OBLIGACIONES LEGALES EN MÉXICO

Tenemos la NOM-022-STPS-2015, relacionada a los riesgos electrostáticos y la protección contra descargas atmosféricas, las obligaciones son:

GUSTAVO MANUEL

ESPINOSA RÜTTER

OSHA Master en seguridad y salud en el trabajo. Chairman de ASME Mexico Section. CEO de KRO AI. www.kro.mx| gerencia@kro.mx

Capitulo 7:

Proveer control en máquinas, edificios, procesos y sustancias susceptibles a incendiarse o explotar por causa de la acumulación y descargas de electricidad estática, para ello entre otros se debe:

Controlar la acumulación de electricidad estática.

Unir los sistemas para mantener tensiones igual a cero y acumulación de cargas electrostáticas.

Proveer al personal vestimenta, calzado, equipo y herramienta anti chispa, y conductora/ semiconductora que permita descargar a tierra las cargas electrostáticas.

Medir y registrar valores de resistencia eléctrica en tuberías, racks, almacenen y recipientes; así como la maquinaria y equipos que produzcan, generen o almacenen la electricidad estática.

Trasvase de sustancias inflamables. Cortesía de Satirnet Safety, 2020.

Estación de comprobación antiestática, probando calzado. Cortesía de EEP, 2020.

Equipo para Puesta a tierra de autotanques y contenedores. Cortesía de INDIAMART.

Estación de comprobación y descarga antiestática, probando muñequera. Cortesía de EEP, 2020.

Capitulo 8:

Se debe de contar con un sistema de protección contra descargas atmosféricas como el pararrayos, y contar con:

• Ingeniería de protección, plantas, elevaciones y ubicación del sistema.

• Planos de lo que se pretende proteger.

• Características del sistema utilizado y materiales.

• Método y norma o código de protección.

Método de la esfera rodante, el área verde achurada bajo la superficie de las esferas es la zona protegida del sistema; las partes rojas son los lugares de posibilidad de impactos, donde deberán instalarse las puntas simples.

Resultado de símulacion del método de la esfera rodante, mediante software; al finalizar se dejan solamente las curvas bajo las esferas, las cuales determinan la zona de protección en la superficie plana alrededor de la edificación a proteger.

Contrate servicios de ingeniería serios, preferentemente de firmas reconocidas, un buen currículum, o consulte a los Colegios o Asociaciones de especialistas del ramo y/o de ingenieros electricistas de su localidad, son la mejor opción.

Protección por Jaula Enmallada, o Jaula de Faraday, de acuerdo con IEC 62305. Cortesía de DEHN, 2017.

Ver video en el QR.

Capítulo 9:

Medir y registrar resistencia eléctrica del sistema de puesta a tierra de la parte externa, el pararrayos, así como de la parte interna (Supresores – SSTTs), unión equipotencial, procesos, maquinaria, tuberías, medios de almacenaje, así como blindaje electromagnético de equipo sensible electrónico, y los medios de descarga de equipos, autotanques y personal.

Estas mediciones de resistencia de puesta a tierra deben de ejecutarse vía un laboratorio, acreditado en la ISO 17025-NMX correspondiente vigente y aprobado por STPS.

También, cuando los procesos lo requieran, monitorear la humedad relativa, a porcentajes seguros para el proceso en instalaciones.

Telurómetro y accesorios (cables y picas entre otros). Cortesía de AEMC, 2018.

Colocación de electrodos auxiliares de medición P1 y C2, en relación con el electrodo a medir C1.

Capítulo 10:

La capacitación cada dos años máximo para el personal que opera, mantiene, construye, etc. relacionado a esta norma, registrarla y conservar estos registros.

Evaluación de la conformidad, capítulos 11,12 y 13:

Esta norma es de verificación anual, por una unidad de inspección/ verificación denominadas UVSTPS, acreditadas en ISO 17020 - la NMX vigente correspondiente y aprobadas por la STPS.

RECOMENDACIONES FINALES:

En estricto apego al objetivo y campo de aplicación de esta NOM, debemos entonces, omitir equipos que: administran, transforman, controlan y acondicionan energía eléctrica, tales como subestaciones y sus transformadores, tableros eléctricos, controladores de motores, entre otros que no son parte de la observancia o vigilancia de esta NOM.

Tampoco la NOM-022-STPS-2015 es “validada”, “revisada” o “calificada”por UVIES, unidades de verificación de instalaciones elécrtricas de la NOM-001SEDE-2012, ya que está FUERA DE SU JURISDICCIÓN, NO CAIGAN EN LAS MALAS PRÁCTICAS DE MUCHAS UVIES.

PROTÉGETE CONTRA LAS DESCARGAS ATMOSFÉRICAS CUMPLIENDO LAS NORMAS

OFICIALES MEXICANAS,

EL NEARSHORING Y LAS CONDICIONES CLIMÁTICAS,

UNA DECISIÓN ESTRATÉGICA PARA LA INDUSTRIA

La estrategia para toda empresa debe ser eficiencia como el aprovechamiento al máximo de todos los recursos. Y la eficiencia en la energía eléctrica no debe ser la excepción, ya que es la que permite operar las máquinas, así como los aires acondicionados y calefactores.

Una empresa que despilfarra está destinada a una quiebra inminente, por lo que hoy quiero hablarte también del nearshoring, el cual se ha convertido en uno de los movimientos más relevantes para la industria manufacturera en América del Norte.

La necesidad de cadenas de suministro más cortas, resilientes y eficientes ha impulsado la relocalización de plantas hacia México, aprovechando su cercanía con Estados Unidos y el marco comercial del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Ingeniero industrial experto en Eficiencia Energética

GERARDO TENAHUA TENAHUA

Sin embargo, para la industria moderna, la ubicación ya no se define únicamente por costos laborales, logística o incentivos fiscales. Las condiciones climáticas se han convertido en un factor crítico para la continuidad operativa, la rentabilidad y la sostenibilidad de largo plazo.

AQUÍ ALGUNOS PUNTOS

IMPORTANTES DEL CLIMA COMO VARIABLE OPERATIVA EN LA PLANTA INDUSTRIAL

Para la industria, el clima impacta directamente:

• La disponibilidad y costo del agua es muy importante.

• En la estabilidad y capacidad de la red eléctrica.

• En la eficiencia de sistemas térmicos y de enfriamiento.

• En la seguridad y productividad del personal.

• En la vida útil de equipos e infraestructura.

Las fuertes olas de calor, las sequías prolongadas o tormentas intensas ya no son eventos aislados, representan riesgos estructurales que pueden afectar de manera contundente la producción, los tiempos de entrega y el cumplimiento contractual; esto también puede generar penalizaciones o pérdida de clientes.

EL ESTRÉS HÍDRICO O SEQUÍA ES UN FACTOR CRÍTICO EN PROCESOS INDUSTRIALES

Sin duda las fuertes sequías afectan algunos sectores importantes, derivado de que ocupan mucha agua para producir y estos son algunos:

• Automotriz

• Metalmecánico

• Alimentos y bebidas

• Electrónico

• Químico

• La generación de energía eléctrica

Dependen en gran medida del agua para enfriamiento, lavado, procesos térmicos o generación de vapor.

En regiones del norte de México, donde se concentra una parte importante del nearshoring industrial, el estrés hídrico creciente obliga a las empresas a replantear sus estrategias de gestión del recurso. Sin planificación adecuada, el riesgo no es solo ambiental, sino financiero y operativo.

La industria que incorpore sistemas de recirculación, tratamiento y reutilización tendrá una ventaja competitiva frente a quienes dependan exclusivamente de suministro externo.

LAS TEMPERATURAS EXTREMAS Y EL AUMENTO DEL CONSUMO DE ENERGÍA ELÉCTRICA

Las altas temperaturas impactan en:

• Mayor demanda de aire comprimido y sistemas HVAC.

• El incremento en carga térmica en motores eléctricos.

• Una disminución de eficiencia en equipos industriales.

• La sobrecarga de transformadores y redes internas.

En plantas con procesos continuos, una falla eléctrica derivada de sobrecarga térmica puede representar pérdidas millonarias por hora. Por ello, la planeación energética debe integrarse desde el diseño de la inversión en nearshoring.

La eficiencia energética deja de ser una estrategia de ahorro y se convierte en un mecanismo de gestión de riesgo climático por la manera en que se genera, ya que el 72.4% se obtiene con combustibles fósiles en México.

INFRAESTRUCTURA LOGÍSTICA Y VULNERABILIDAD CLIMÁTICA

Sin duda las fuertes sequías afectan algunos sectores importantes, derivado de que ocupan mucha agua para producir y estos son algunos:

Las condiciones climáticas también afectan:

• Puertos y exportaciones.

• Carreteras industriales.

• Transporte ferroviario.

• Almacenes y centros de distribución.

Las interrupciones en el suministro de energía eléctrica por tormentas, inundaciones o huracanes pueden romper la promesa central del nearshoring, así como confiabilidad y tiempos de entrega competitivos.

La industria debe analizar no solo la ubicación de la planta, sino la resiliencia climática del ecosistema logístico completo.

EL NEARSHORING INDUSTRIAL CON ENFOQUE DE RESILIENCIA

Las empresas industriales más competitivas están incorporando en sus análisis puntos muy importantes como los siguientes:

1. Estudios de riesgo climático regional.

2. Diseño de infraestructura térmicamente eficiente.

3. Sistemas híbridos de generación y respaldo energético.

4. La digitalización para monitoreo predictivo de fallas.

5. Estrategias de economía circular en agua y energía eléctrica.

Este enfoque no solo protege la operación, también mejora la evaluación ESG (Ambiental, Social y de Gobernanza); mide la sostenibilidad y el impacto ético de una empresa más allá de sus resultados financieros, ante los inversionistas internacionales y clientes globales que exigen trazabilidad ambiental.

POR LO QUE, LA COMPETITIVIDAD INDUSTRIAL EN LA NUEVA ERA

El nearshoring representa una oportunidad histórica para la industria en México. Pero el éxito no dependerá únicamente de la relocalización, sino de la capacidad de integrar la variable climática como parte del modelo operativo.

La industria que anticipe riesgos, optimice recursos y diseñe infraestructura resiliente no solo reducirá costos ocultos, sino que garantizará continuidad productiva en un entorno cada vez más desafiante.

En la nueva geografía industrial, la ventaja competitiva no está solo en producir más cerca, sino en producir mejor, con mayor resiliencia y visión de largo plazo.

Entonces, una de las grandes ventajas del nearshoring es impulsar las inversiones en la:

• Capacidad de transformación eléctrica.

• Sistemas de respaldo (UPS y generación auxiliar).

• Redes inteligentes y monitoreo predictivo.

Esto disminuye el riesgo de interrupciones, uno de los principales factores de pérdida en procesos industriales continuos.

Recuerda siempre que, no solo se trata de diseñar la planta, sino de ver el mapa geográfico de la ubicación; el que haya agua para las necesidades de la empresa y lo más importante, que haya infraestructura en telecomunicaciones, así como redes de media y alta tensión de energía eléctrica.

LA EFICIENCIA ENERGÉTICA TAMBIÉN EMPIEZA POR UN BUEN LAYOUT DE LA PLANTA

EFICIENCIA ENERGÉTICA DEL SECTOR

HÍDRICO EN LA ERA DE LA DIGITALIZACIÓN

El sistema energético y el sistema hídrico están entrando, al mismo tiempo, en una zona de alta presión. Sequías más frecuentes, crecimiento urbano y mayores costos operativos están poniendo en evidencia una realidad que durante décadas se dio por sentada: la operación del agua es, en sí misma, una decisión energética de gran escala.

Extraer, transportar, tratar y distribuir agua exige una infraestructura electromecánica que opera de manera continua y con alta demanda eléctrica. Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), el sector hídrico ya concentra alrededor del 4% del consumo global de electricidad, una proporción que crecerá conforme aumenten la desalinización, el reúso y la complejidad de las redes. Sin embargo, el principal desafío no es únicamente el volumen de energía que consume el sector, sino la forma en que esa energía se gestiona.

ISRAEL GARCÍA PALACIOS
Market manager en Hitachi Energy.

Buena parte de los sistemas de agua siguen operando bajo esquemas rígidos, con baja visibilidad operativa y decisiones basadas en promedios históricos. Esta lógica genera ineficiencias acumulativas: sobrebombeo, picos innecesarios de carga, pérdidas técnicas y un uso subóptimo de los activos. En términos energéticos, se traduce en redes que consumen más de lo necesario y lo hacen en los momentos menos convenientes para el sistema eléctrico.

En este punto, la eficiencia energética del sector hídrico deja de depender solo de la eficiencia nominal de bombas, motores o plantas de tratamiento. Pasa a estar determinada, sobre todo, por la capacidad de los operadores para convertir la operación del agua en un sistema flexible, sensible a la demanda real y alineado con las condiciones del suministro eléctrico. Esa capacidad tiene un nombre claro: digitalización.

La integración de automatización avanzada, sistemas de control y analítica de datos permite transformar redes hídricas estáticas en sistemas dinámicos. Desde la perspectiva energética, esto se traduce en perfiles de carga optimizados,

reducción de picos de consumo, menor desgaste de los equipos y operación más cercana al punto óptimo de eficiencia. En paralelo, habilita esquemas de mantenimiento predictivo que reducen fallas, interrupciones y costos no previstos.

La AIE estima que una adopción amplia de sistemas de gestión energética podría reducir hasta en 28% el consumo de energía necesario para mantener los mismos niveles de servicio hacia 2035. Más que una lectura de “ahorro marginal”, estamos hablando de un potencial de eficiencia comparable al de otros grandes sectores consumidores, con impactos directos en costos, emisiones y planeación de capacidad.

La magnitud del reto es clara si se considera que el consumo energético asociado al ciclo del agua a nivel global es comparable al de economías completas como Australia. Esto coloca al sector hídrico lejos de ser un consumidor secundario: su desempeño influye directamente en la estabilidad del sistema eléctrico, en la gestión de la demanda y en la necesidad de nuevas inversiones en generación.

En México, el caso de Monclova, Coahuila ilustra cómo esta lógica se materializa en la práctica. La modernización de sistemas de bombeo, combinada con variadores de velocidad y una optimización digital de los programas operativos, permitió reducir la intensidad energética de la red en 23%. El impacto fue doble: menor consumo eléctrico y mayor continuidad del servicio. El valor no residió en una tecnología aislada, sino en la integración inteligente entre agua, energía y control.

Ante un creciente estrés hídrico y presión sobre los sistemas energéticos, la digitalización del sector del agua ayuda a aumentar y afianzar la eficiencia a escala estructural. El World Energy Outlook estima que, al activar los potenciales de eficiencia y recuperación de energía, el consumo energético del sector podría reducirse cerca de 15% hacia 2040 sin afectar la confiabilidad del servicio.

En un sistema eléctrico que busca resiliencia, control de costos y flexibilidad, esa eficiencia es capacidad liberada, emisiones evitadas y margen operativo ganado. Ignorarla implica seguir gestionando uno de los mayores consumidores eléctricos con herramientas del pasado.

LA VENTANA SE CIERRA:

POR QUÉ LA VELOCIDAD DEFINIRÁ EL NEGOCIO DEL GNL

La velocidad de ejecución determinará qué inversiones en Gas Natural Licuado realmente generarán retornos

Un nuevo ciclo de inversión en Gas Natural Licuado (GNL) está cobrando impulso, pero la ventana hacia el éxito es estrecha y solo los actores más rápidos triunfarán.

Esta aceleración está siendo impulsada por los cambios globales en la seguridad energética. En un mundo afectado por la volatilidad de las cadenas de suministro y la geopolítica cambiante, el gas natural licuado se ha convertido en una fuente energética crucial, ayudando a amortiguar las perturbaciones de la oferta al tiempo que permite la descarbonización al desplazar al carbón y otros combustibles con alto contenido de carbono.

La reciente inestabilidad cerca del Estrecho de Ormuz -por donde fluye aproximadamente el 20% del petróleo mundial y volúmenes significativos de GNL- no hizo más que poner de relieve esta vulnerabilidad. Las tarifas de transporte se dispararon más del 50% intermensual tras las interrupciones regionales, lo que puso de manifiesto la fragilidad de la infraestructura energética tradicional y generó impactos de costes en las economías sensibles a los precios.

Estados Unidos lidera actualmente las exportaciones mundiales de GNL, seguido de Australia y Catar, que juntos abastecen alrededor del 60 % del mercado global. Se espera que la capacidad de licuefacción estadounidense supere los 16 mil millones de pies cúbicos por día para 2026. Desde 2019, Estados Unidos ha representado más de la mitad de todas las decisiones finales de inversión (FID) en licuefacción de GNL a nivel mundial, con Catar contribuyendo con cerca del 20%.

En toda la industria, la expansión del GNL está atrayendo más de 90 mil millones de dólares en capital, a medida que los operadores se esfuerzan por implementar un nuevo suministro. Las FID están en auge y se prevé que un aumento repentino de la capacidad de licuefacción llegue al mercado entre 2026 y 2028.

Pero el juego del GNL se basa tanto en el tiempo como en el volumen. "Llegar al primer cargamento lo más rápido posible es crucial; es entonces cuando comienzan los ingresos", es una opinión compartida por todo el sector. Velocidad es igual a valor

En el sector del GNL, el tiempo realmente es dinero. Una planta de licuefacción moderna puede costar fácilmente entre 30 y 40 mil millones de dólares y su construcción puede tardar entre tres y cinco años. Una vez en funcionamiento, cada semana de retraso puede costar decenas de millones de dólares.

Los accionistas y las juntas directivas lo entienden. Sin embargo, a pesar de décadas de experiencia en la ejecución de megaproyectos, los retrasos en los plazos siguen siendo la norma.

Los proyectos se enfrentan a dificultades derivadas de los plazos de entrega de los equipos, la disponibilidad de mano de obra calificada y los procesos regulatorios, factores que en gran medida escapan al control directo de los operadores. Pero el riesgo de ejecución también se deriva de la gestión interna de los proyectos.

Más a menudo de lo que parece, surgen retrasos controlables en la forma en que los equipos de ingeniería, construcción y operaciones trabajan juntos.

Dónde fallan los proyectos y cómo la infraestructura digital lo soluciona

El punto más débil del GNL suele esconderse en las brechas entre departamentos, en particular entre ingeniería, adquisiciones, construcción (EPC) y operaciones.

La construcción de GNL actual sigue estando fuertemente impulsada por EPC. Sin embargo, la incompatibilidad de los datos de ingeniería, la información aislada de los activos y la falta de contexto operativo obligan habitualmente a los equipos a dedicar meses a conciliar información en lugar de aumentar la producción. Este tipo de escenario suele resultar en retrabajo, retrasos en la estabilización y pérdida de valor.

Pero en la tensa carrera actual por el primer gas, estas ineficiencias ya no son viables. Para competir en un mercado comprimido, los operadores están recurriendo a plataformas de datos unificadas y gemelos digitales como infraestructura de ejecución central.

Los operadores están creando una ‘única fuente de información veraz’ que abarca el diseño, la construcción y las operaciones. Los modelos de ingeniería, los marcos de activos y los datos operativos en tiempo real se conectan desde el principio, lo que permite a los equipos colaborar con la misma información durante todo el ciclo de vida del proyecto.

El enfoque transforma los resultados de forma práctica. Las decisiones de diseño se basan en el contexto operativo. El progreso de la construcción contribuye directamente a la preparación para la puesta en marcha. Los equipos de operaciones obtienen activos con datos estructurados, modelos validados y visibilidad en tiempo real, en lugar de carpetas y hojas de cálculo obsoletas.

Digitalización en acción

La empresa brasileña AP Consultoria e Projetos es un ejemplo de cómo se puede mejorar estructuralmente la velocidad de ejecución. Esta firma multidisciplinaria de EPC adoptó plataformas de ingeniería unificadas para abordar los cuellos de botella que habitualmente obstaculizan la ejecución de los proyectos de capital.

Al igual que muchas empresas EPC, se enfrentaba a datos fragmentados, poca visibilidad entre disciplinas, iteraciones de diseño lentas y largas entregas, todo lo cual prolongaba los plazos de entrega.

Al trasladar los flujos de trabajo de ingeniería a la nube, AP Consultoria creó un entorno de datos único y compartido donde los equipos de ingeniería civil, mecánica, de tuberías e instrumentación podían trabajar en paralelo en lugar de secuencialmente.

Esta colaboración en tiempo real redujo la falta de comunicación y permitió que las disciplinas posteriores comenzaran a trabajar antes, acortando así los plazos generales del proyecto.

La introducción de la IA y el aprendizaje automático en tareas de diseño complejas también tuvo un impacto directo en la velocidad de lanzamiento al mercado. El diseño de soportes de tuberías se automatizó utilizando modelos de IA entrenados con experiencia histórica en ingeniería. Esto redujo el tiempo de análisis de soportes de tuberías en 90 % y el tiempo de revisión del análisis de tensiones en 60 %, eliminando una importante fuente de retrasos.

Una documentación más rápida, menos revisiones de diseño y menos retrabajos permitieron que los proyectos avanzaran con mayor fluidez desde el diseño hasta la fase de construcción.

AP Consultoria pudo entregar los proyectos a sus clientes con mayor rapidez, lo que permitió una puesta en marcha más temprana, ingresos más rápidos y mejores resultados comerciales. Una ventana cada vez más estrecha

El sector del GNL entra en una década crítica con miles de millones de dólares en juego. Con la entrada simultánea de gran capacidad en funcionamiento en los próximos dos años, existe una oportunidad limitada para que las empresas con mayor capacidad se vean recompensadas con contratos a largo plazo y precios premium.

Las empresas que consideran la tecnología digital como infraestructura esencial, al mismo nivel que las plantas y equipos físicos, avanzarán con mayor rapidez y protegerán el valor para los accionistas. En este entorno único, la rapidez en la entrega del primer cargamento marca la diferencia entre monetizar el capital y ponerlo en riesgo.

Energía de la 8 el

MEnergía 2026

Cada 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer se convierte en un momento de reflexión colectiva sobre los avances alcanzados en materia de igualdad de género, pero también sobre los retos que aún persisten en distintos ámbitos de la vida social, económica y política. En el sector energético —una industria históricamente marcada por su complejidad técnica, su relevancia estratégica y una larga tradición masculina— esta fecha adquiere un significado particular.

La energía es uno de los pilares sobre los que se construye el desarrollo de las sociedades modernas. Desde la generación eléctrica hasta la producción de hidrocarburos, pasando por la transición hacia fuentes renovables, la digitalización de los sistemas energéticos y la electrificación de la movilidad, el sector atraviesa hoy un momento de transformación profunda. En ese proceso, cada vez más mujeres participan activamente como líderes, especialistas, investigadoras, ejecutivas, reguladoras, ingenieras, analistas y emprendedoras. México no es la excepción. En las últimas dos décadas, la presencia femenina en el sector energético nacional ha crecido de manera notable. Hoy encontramos mujeres liderando proyectos de energías renovables, dirigiendo áreas estratégicas en empresas privadas y públicas, participando en organismos internacionales, impulsando la innovación tecnológica, asesorando a grandes consumidores de energía, o formando a las nuevas generaciones desde la academia.

Sin embargo, este avance no ha sido automático ni sencillo. Durante mucho tiempo, el sector energético —al igual que otros sectores industriales— estuvo caracterizado por estructuras organizacionales rígidas y una baja representación femenina en posiciones técnicas y de liderazgo. Las ingenierías, las ciencias aplicadas y las áreas vinculadas a la energía fueron tradicionalmente consideradas espacios predominantemente masculinos, lo que limitó durante décadas el acceso de muchas mujeres a estas disciplinas. A pesar de este contexto, muchas profesionales decidieron abrir camino. Con preparación, perseverancia y talento, comenzaron a ocupar espacios dentro de empresas energéticas, instituciones regulatorias, centros de investigación y organismos multilaterales. Sus trayectorias no solo contribuyeron al desarrollo del sector, sino que también ayudaron a redefinir las expectativas sobre quién puede liderar en una industria tan estratégica.

Hoy, el panorama es distinto. Cada vez es más común encontrar mujeres ocupando posiciones directivas en compañías energéticas, participando en consejos consultivos, encabezando proyectos de innovación o formando parte de equipos que diseñan políticas públicas energéticas. Este cambio responde tanto a una evolución cultural dentro de las organizaciones como al reconocimiento de que la diversidad de perspectivas fortalece la toma de decisiones en industrias complejas.

Diversos estudios internacionales han demostrado que las organizaciones con mayor diversidad en sus equipos directivos tienden a ser más innovadoras, más resilientes y más capaces de enfrentar escenarios de cambio. En el sector energético, donde convergen desafíos tecnológicos, ambientales, económicos y regulatorios, esta diversidad resulta especialmente valiosa.

La transición energética global es un ejemplo claro de ello. El proceso de transformación hacia sistemas energéticos más sostenibles requiere nuevas formas de pensar, integrar conocimientos multidisciplinarios y diseñar soluciones que consideren tanto variables técnicas como sociales. En este contexto, la participación de mujeres aporta perspectivas que enriquecen la discusión y amplían las posibilidades de innovación.

En México, esta transformación coincide con un momento clave para el sector energético. La discusión sobre el futuro de la política energética nacional, el desarrollo de nuevas tecnologías, la expansión de las energías renovables, la modernización de la infraestructura eléctrica y el fortalecimiento de la seguridad energética plantean desafíos complejos que demandan talento diverso y visiones integradoras.

Dentro de este escenario, las mujeres del sector energético mexicano han demostrado una capacidad notable para liderar procesos de cambio. Muchas de ellas se encuentran al frente de iniciativas que impulsan la eficiencia energética, la electrificación del transporte, la integración de energías limpias, la digitalización de la industria o el desarrollo de nuevos modelos de negocio. Otras participan activamente en el diseño de marcos regulatorios, en el análisis del mercado eléctrico, en la estructuración financiera de proyectos energéticos o en la investigación científica que permitirá desarrollar las tecnologías del futuro. También existen quienes han dedicado su carrera a acercar la energía a comunidades que históricamente han carecido de acceso a servicios energéticos modernos.

Este especial de Energía Hoy reúne las voces de varias de estas mujeres que hoy contribuyen a transformar el sector energético desde distintos ámbitos. Sus trayectorias reflejan la diversidad de caminos que pueden encontrarse dentro de la industria: desde la consultoría estratégica y la regulación energética hasta la electromovilidad, la sostenibilidad corporativa, la innovación tecnológica o la formación de nuevas generaciones.

A través de sus testimonios, se hace evidente que el avance de las mujeres en el sector energético no es únicamente una cuestión de representación numérica. También implica transformar la cultura organizacional, promover espacios de mentoría, fortalecer redes profesionales y crear condiciones que permitan a las nuevas generaciones desarrollar su potencial.

Porque, al final, la transformación del sector energético no depende únicamente de nuevas tecnologías o modelos de negocio. También depende de las personas que lideran ese cambio. Y hoy, más que nunca, las mujeres están demostrando que su talento, su visión y su liderazgo son esenciales para impulsar la energía del futuro.

Gestión de riesgos y liderazgo femenino: la apuesta de Graciela Álvarez Hoth

En el marco del Día Internacional de la Mujer, hablar de liderazgo femenino en el sector energético implica ir más allá de la representación y adentrarse en la transformación real de la industria. En un entorno caracterizado por alta volatilidad, exigencia técnica y cambios regulatorios constantes, el liderazgo requiere algo más que presencia: exige visión estratégica, rigor financiero y una capacidad permanente de anticipación.

En ese escenario, la trayectoria de Graciela Álvarez Hoth se ha consolidado como un referente en la gestión de riesgos energéticos en México. Fundadora y directora general de NRGI Broker, ha construido una carrera de más de tres décadas especializada en la estructuración de seguros, fianzas y esquemas de protección patrimonial para proyectos estratégicos del sector.

Su liderazgo no se ha basado únicamente en la intermediación financiera, sino en el diseño de soluciones integrales que fortalecen la viabilidad operativa y la sostenibilidad de proyectos de gran escala. A lo largo de su trayectoria, ha acompañado desarrollos energéticos complejos, donde la correcta administración del riesgo puede marcar la diferencia entre la continuidad y la vulnerabilidad.

El punto de inflexión: entender el riesgo como ventaja competitiva

En torno a los principales retos enfrentados en su carrera y por el momento que marcó su consolidación profesional, Álvarez Hoth identifica con claridad un cambio de perspectiva que redefinió su liderazgo.

“Durante más de tres décadas en el sector energético he aprendido que la autoridad no se impone, se construye. En una industria tradicionalmente dominada por hombres, el mayor reto fue demostrar capacidad técnica y solidez estratégica en cada negociación.

La preparación constante, el dominio del riesgo y la disciplina financiera fueron mis herramientas. Convertí cada obstáculo en posicionamiento, entendiendo que la credibilidad se gana con resultados sostenidos y decisiones firmes”.

Este enfoque transformó su papel dentro del mercado. El corretaje dejó de ser un proceso transaccional para convertirse en un componente estratégico dentro de la arquitectura financiera de los proyectos energéticos. Entender el riesgo como un elemento que puede generar fortaleza —y no solo protección— implica una lectura integral del entorno normativo, contractual y financiero.

Al profundizar sobre ese punto de inflexión que consolidó su posicionamiento en la industria, reitera:

“El momento decisivo de mi carrera fue comprender que el verdadero valor no estaba en colocar seguros, sino en estructurar soluciones financieras de protección patrimonial. Al diseñar programas integrales para proyectos energéticos de gran escala consolidé una visión estratégica: el riesgo bien administrado es una ventaja competitiva. Ese entendimiento transformó mi liderazgo y marcó mi consolidación como referente en el sector energético”.

Liderazgo femenino sin concesiones

En el contexto del 8M, la conversación inevitablemente se dirige hacia el papel de las mujeres en un sector históricamente técnico y altamente competitivo.

Sin embargo, su visión del liderazgo femenino no se centra en cuotas ni en discursos simbólicos, sino en preparación y reputación.

“A las nuevas generaciones les diría que el sector energético exige preparación profunda, carácter y visión de largo plazo. No basta con talento; se necesita conocimiento técnico, comprensión regulatoria y disciplina financiera. La reputación es el activo más importante.

El liderazgo femenino no debe buscar permiso, debe aportar estructura, inteligencia estratégica y ética profesional. La industria requiere mujeres que generen impacto real y construyan confianza sólida”.

Su postura es clara: el liderazgo se legitima a través del conocimiento y la consistencia. En un entorno donde la confianza es un activo crítico, la reputación profesional se convierte en

el principal diferenciador. Para Álvarez Hoth, el liderazgo femenino se construye con resultados tangibles y con la capacidad de aportar soluciones estructurales a los desafíos del sector.

Anticipar en un mercado volátil

El sector energético enfrenta ciclos de transformación constantes, marcados por ajustes regulatorios, presiones financieras y nuevas exigencias ambientales. En ese entorno, la gestión de riesgos exige anticipación y sofisticación técnica.

“La volatilidad del mercado energético obliga a anticipar escenarios, no a reaccionar ante ellos. Los cambios regulatorios, la presión financiera y la complejidad contractual demandan soluciones sofisticadas. El verdadero desafío ha sido estructurar coberturas que protejan operación, patrimonio y responsabilidad ESG en un entorno incierto. Liderar en este contexto implica entender tanto la normativa como el mercado internacional y actuar con visión integral”.

Este planteamiento revela una dimensión clave del liderazgo contemporáneo: la capacidad de integrar variables regulatorias, financieras y ambientales en una misma estrategia. La anticipación se convierte en un elemento central para preservar la continuidad operativa y fortalecer la posición competitiva de las empresas.

De trámite contractual a eje estratégico

En los últimos años, la percepción sobre la gestión de riesgos en México ha evolucionado de manera significativa. Lo que antes se consideraba un requisito administrativo hoy es reconocido como un componente esencial de la estrategia empresarial. “La gestión de riesgos en México ha dejado de ser un trámite contractual para convertirse en un elemento estratégico de continuidad operativa. Hoy las empresas comprenden que una estrategia adecuada de seguros y garantías fortalece su posición financiera y su capacidad de ejecución. Existe mayor sofisticación técnica y mayor conciencia sobre responsabilidad ambiental y cumplimiento regulatorio como parte central del sector.”

Esta transformación refleja un mercado más maduro, donde la administración del riesgo se integra a la planeación financiera y a la gobernanza corporativa. La responsabilidad ambiental y el cumplimiento regulatorio ya no son variables accesorias, sino factores estructurales dentro de la toma de decisiones.

Transición energética: sostenibilidad con estructura financiera

En un momento en que la transición energética redefine prioridades globales, la sofisticación de los instrumentos financieros se vuelve determinante. Desde su perspectiva, México cuenta con talento y capacidad, pero requiere estabilidad normativa para consolidar un mercado más avanzado.

“México tiene el talento y la capacidad financiera para adoptar instrumentos vinculados a energías limpias, pero requiere estabilidad normativa y claridad regulatoria. Los mecanismos como PPAs financieros y certificados de energía limpia representan una evolución natural del mercado.

La transición energética no solo es ambiental, es financiera. Integrar sostenibilidad y gestión de riesgos será el eje del nuevo liderazgo energético.”

Para Álvarez Hoth, la transición no puede entenderse únicamente como un proceso tecnológico o ambiental. Su viabilidad depende de una estructura financiera sólida y de una gestión integral de riesgos que permita a los proyectos desarrollarse con certidumbre.

En una industria que evoluciona bajo presión constante, el enfoque de Álvarez Hoth demuestra que, administrar el riesgo con inteligencia no es solo un mecanismo de protección, sino una herramienta para consolidar competitividad y sostenibilidad a largo plazo.

Luz Elena González Escobar: la arquitecta de la nueva soberanía energética de México

Luz Elena González Escobar representa un punto de inflexión en la historia de la política energética de México. Al asumir la titularidad de la Secretaría de Energía (SENER) el 1 de octubre de 2024, no solo se convirtió en una de las figuras más cercanas y de mayor confianza de la presidenta Claudia Sheinbaum, sino que inauguró una era donde la gestión de los recursos estratégicos dejó de verse únicamente a través de la lente de la ingeniería para ser abordada desde una planificación sistémica, financiera y urbana.

Nacida en 1974 en Villahermosa, Tabasco —el corazón petrolero del país—, su formación como economista por la UNAM y sus maestrías en Derecho Fiscal y Urbanismo le otorgan un perfil polímata. Antes de llegar al gabinete federal, González Escobar fue la arquitecta financiera de la Ciudad de México, donde logró una hazaña inusual en la administración pública: aumentar la recaudación y reducir la deuda real en un 7.8% sin incrementar impuestos. Esta experiencia en el manejo de presupuestos monumentales y pasivos complejos fue el "laboratorio" que justificó su encargo actual: sanear las finanzas de PEMEX y CFE, devolviéndoles su carácter de empresas públicas al servicio del pueblo.

Bajo su conducción, el concepto de soberanía energética ha sido editorializado como la capacidad del Estado para garantizar energía asequible y confiable, protegiendo a la población de la volatilidad de los mercados internacionales. Su gestión ha sido decisiva para implementar el "Nuevo Modelo Energético", el cual prioriza la rectoría estatal, pero introduce figuras innovadoras como los Esquemas para el Desarrollo Mixto. En este modelo, el Estado mantiene el 54% de la generación, permitiendo la inversión privada ordenada en el 46% restante, asegurando que los proyectos sean "bancarizables" y estratégicos para el interés nacional.

Uno de los pilares más profundos de su discurso es la justicia energética con perspectiva de género. González Escobar ha visibilizado que la pobreza energética afecta desproporcionadamente a las mujeres, quienes asumen la carga de conseguir leña en comunidades rurales. Programas emblemáticos bajo su cargo, como las "Estufas Eficientes de Leña para el Bienestar" y los "Techos Solares", no son vistos solo como infraestructura técnica, sino como herramientas de liberación social y salud pública. Para ella, la transición energética debe ser, por definición, una transición justa que no deje atrás a las poblaciones vulnerables.

A pesar de las críticas iniciales sobre su falta de experiencia previa en el sector, González Escobar ha respondido con una agenda de simplificación administrativa y digitalización sin precedentes, como la creación de la "Ventanilla Energía". Enfrenta el desafío técnico de resolver el "cuello de botella" de la transmisión eléctrica para satisfacer la demanda impulsada por el nearshoring a través del Plan México. Su visión técnica prioriza la modernización de las redes y la integración de energías limpias, proyectando una inversión pública histórica de más de 32 mil millones de dólares para el sector eléctrico hacia 2030.

En resumen, Luz Elena González Escobar es la "Arquitecta de la Soberanía". Su liderazgo sugiere que la energía en el México contemporáneo ya no es solo una cuestión de barriles y voltios, sino el motor de una sociedad que busca reconciliar la viabilidad económica con la equidad social y la dignidad nacional.

Elizabeth Mar Juárez:

investigación energética para una nueva era del IMP

La designación de la Dra. Elizabeth Mar Juárez como Directora General del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) el 30 de septiembre de 2024, no es simplemente un cambio administrativo; representa un punto de inflexión histórico que rompe con 59 años de una ininterrumpida sucesión masculina en el brazo tecnológico del Estado. Su ascenso marca la transición de una cultura institucional tradicional hacia una gestión que fusiona la soberanía tecnológica con una visión moderna de sustentabilidad y equidad de género.

A diferencia de otros nombramientos, el liderazgo de Mar Juárez no responde a una cuota política, sino a una vida dedicada a la institución. Con más de 23 años de carrera interna en el IMP, ha transitado desde la investigación de laboratorio hasta la toma de decisiones estratégicas, lo que le permite hablar con fluidez tanto el "lenguaje del laboratorio" como el de la junta directiva. Su formación es un reflejo de la excelencia académica de la UNAM, donde obtuvo con mención honorífica su doctorado en Ingeniería, bajo la asesoría de la hoy presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, con quien comparte una visión de largo plazo sobre la eficiencia energética.

La legitimidad de Elizabeth Mar ante la comunidad científica se sustenta en su impresionante capital intelectual:

Innovación patentada: Posee seis patentes (dos nacionales y cuatro internacionales) y más de 18 derechos de autor.

Soluciones pragmáticas: Entre sus aportaciones destaca una microemulsión química para mejorar el flujo de crudos pesados, una tecnología crítica para reducir costos operativos en Pemex y disminuir la dependencia de diluyentes importados.

Reconocimiento nacional: Es Investigadora Nacional (SNI), una distinción que valida su producción científica constante y de alta calidad.

Su mandato se define por una apuesta ambiciosa: transformar al IMP en una institución de "energía amplia". Mientras mantiene la integridad operativa de los activos de hidrocarburos de México, Mar Juárez impulsa nuevos pilares tecnológicos hacia la transición energética:

Litio y Minerales Críticos: Lidera la extracción de litio a partir de salmueras petroleras, convirtiendo residuos en insumos para la movilidad eléctrica.

Economía del Hidrógeno: Investiga el potencial del hidrógeno geológico y la producción de amoníaco verde para la seguridad alimentaria.

Combustibles del Porvenir: Ha encabezado la hoja de ruta para la producción de bioturbosina (SAF), posicionando a México en los estándares internacionales de aviación sostenible.

Bajo su gestión, la Dra. Mar ha institucionalizado que la tecnología no es neutral. Como miembro activo de la Red de Mujeres en Energía (WEN), ha implementado una "equidad sustantiva", donde las mujeres no solo ocupan espacios, sino que influyen en presupuestos y estrategias. Iniciativas como las cuotas para estudiantes mujeres en el "Verano Científico" buscan equilibrar la actual proporción de 7:3 hombresmujeres en el instituto.

Así, Elizabeth Mar Juárez representa una síntesis entre el nacionalismo energético tradicional y una comprensión científica de la crisis climática global. Su liderazgo es, en esencia, un mensaje contundente: la soberanía nacional del siglo XXI se construye con patentes propias y el talento pleno de las mujeres.

Emilia Calleja Alor: la queingeniera abre una nueva era en la CFE

Emilia Esther Calleja Alor no es solo una funcionaria de alto nivel; representa un giro histórico y meritocrático en la conducción de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Tras casi nueve décadas de dirigencias exclusivamente masculinas, su nombramiento en 2024 como la primera mujer en encabezar la institución desde su fundación en 1937 marca un hito en la industria energética nacional. Su perfil destaca por ser el de una ingeniera que, en palabras de la presidenta Claudia Sheinbaum, "viene desde abajo", habiendo escalado peldaño a peldaño durante más de 21 años dentro de la estructura operativa y técnica de la paraestatal.

La base de su liderazgo es una sólida formación académica y una trayectoria de campo inigualable. Egresada como Ingeniera Electrónica del Tecnológico Nacional de México en Celaya y con una Maestría en Administración y Alta Dirección por la Universidad Autónoma de Coahuila, Calleja Alor entiende la red eléctrica no solo desde los escritorios, sino desde la termodinámica y el control de procesos. Antes de llegar a la Dirección General, rompió el primer "techo de cristal" en 2019 al ser la primera mujer superintendente de una central generadora, la Termoeléctrica de Salamanca, y posteriormente la primera directora de una empresa subsidiaria, CFE Generación I, donde coordinó 33 centrales que alimentan al centro del país.

Su filosofía institucional se aleja del modelo meramente administrativo para abrazar una visión tecnocrática y soberanista. Calleja Alor ha sido enfática en que su administración prioriza la soberanía energética, buscando consolidar que la CFE mantenga al menos el 54% de la generación eléctrica nacional. Bajo su mando, la electricidad es concebida como un derecho humano y un recurso estratégico para el bienestar social, no como una simple mercancía. Durante su comparecencia ante el Congreso en 2025, reforzó este mensaje al portar un casco de protección, simbolizando que su equipo es "gente de campo" y no de oficina, comprometida con la operación directa y el mantenimiento preventivo.

Entre sus logros más tangibles durante su primer año de gestión destaca la consolidación del Plan de Expansión 2025-2030, que contempla inversiones por 23,400 millones de dólares para modernizar la infraestructura y ampliar la capacidad de generación. Ha impulsado proyectos emblemáticos como la Central de Ciclo Combinado Salamanca y la expansión de la energía fotovoltaica en Puerto Peñasco, considerada la más grande de Latinoamérica. Además, ha integrado una perspectiva social a través del programa "Internet para Todos", desplegando miles de kilómetros de fibra óptica para cerrar la brecha digital en comunidades marginadas.

A pesar de los desafíos estructurales, como la dependencia del gas natural importado y la presión del nearshoring, la gestión de Calleja ha recibido el visto bueno de calificadoras internacionales como Moody's, que destacan su destreza en la administración de riesgos y la solvencia financiera de la empresa. Emilia Calleja Alor personifica una nueva era para la CFE: una donde la excelencia técnica, la paridad de género y la justicia energética se entrelazan para intentar reconstruir la columna vertebral del desarrollo de México.

EN PORTADA

Por: Aranza Bustamante

EDe las renovables a los data centers: Adriana Rivera y la nueva demanda eléctrica que redefine a México

n el marco del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, Adriana Rivera Cerecedo, directora ejecutiva de la Asociación Mexicana de Data Centers (MEXDC), mira hacia atrás y reconoce que su trayectoria profesional ha evolucionado al ritmo de las transformaciones del sector energético y, más recientemente, de la economía digital.

Su carrera inició en la década de los noventa dentro de la administración pública federal, en el ramo ambiental, donde participó activamente en el impulso de energías renovables. En aquellos años, recuerda, surgieron modelos novedosos de generación limpia, como la eólica, geotérmica, solar y mareomotriz, junto con las primeras regulaciones y esquemas de fomento a la inversión.

Un momento decisivo llegó entre 2013 y 2014, cuando desde la Secretaría Técnica de la Comisión de Cambio Climático del Senado se involucró en el contexto de la reforma energética y eléctrica de esa administración.

“Esa experiencia abrió mi panorama a una visión más integral sobre el uso racional de la energía, la necesidad de una etapa de transición, el valor de la eficiencia y la importancia de la estabilidad de los combustibles fósiles en las actividades industriales que la humanidad ha desarrollado para satisfacer sus necesidades y por ello la ciencia se encuentra haciendo su tarea para lograr que la energía limpia sea cada vez más estable”, explica.

Para Rivera, el debate energético no puede desligarse de una dimensión social. Advierte que el mapa económico mundial se transforma también en función de la disponibilidad de energía y que más de la mitad de la población vive en zonas urbanas, las cuales no deben ser las únicas prioridades en el suministro.

"Todas las actividades humanas requieren de energía [...]. Debemos, como seres humanos, lograr una equidad en la disponibilidad de bienes y servicios para todos, como la energía”, sostiene.

La economía digital y la nueva demanda eléctrica

Su tránsito por la industria de los centros de datos comenzó en 2019. Desde entonces observa una economía digital cada vez más intensiva en consumo energético, lo que obliga a acompañar el crecimiento con mayor eficiencia tecnológica.

“Veo una vida y economía digital que requiere cada vez más de energía, por lo que debemos apostar a esta etapa de transición con el uso de equipos eficientes e innovadores”, afirma, en espera de que ocurra un cambio de paradigma global que permita sustituir gradualmente la energía fósil por la renovable.

La directora de MEXDC recuerda que, a nivel mundial, 42% de la contaminación atmosférica proviene de las fuentes de generación eléctrica, un dato que refuerza la urgencia de acelerar la transición. En términos concretos, explica que los centros de datos están transformando la demanda eléctrica del país en tres dimensiones.

“Ese crecimiento no es improvisado: cada proyecto avanza solo cuando existe garantía de suministro y se construye con infraestructura eléctrica dedicada, de modo que no compite con hogares ni con pymes”, subraya.

La segunda es la geografía energética. Actualmente, Querétaro concentra 79% de la capacidad instalada, pero la inversión comienza a diversificarse hacia Guanajuato, Ciudad de México, Estado de México, Hidalgo y Nuevo León, lo que detona nuevos polos de desarrollo y expansión de líneas y subestaciones donde antes no existían estas necesidades.

La tercera dimensión es la exigencia técnica sobre la red. La operación 24/7, la nube y la inteligencia artificial demandan energía más confiable, escalable y cada vez más limpia, impulsando soluciones como almacenamiento con baterías, cogeneración eficiente, microrredes híbridas y contratos de energía limpia a largo plazo.

“En resumen: los centros de datos no solo consumen energía, son catalizadores de inversión, infraestructura y transición energética. Su crecimiento puede ser una oportunidad para fortalecer el sistema eléctrico nacional, siempre y cuando avancemos con planeación, reglas claras y procesos que permitan acompañar esta nueva demanda digital”, destaca.

Liderazgo de las mujeres y ruptura de barreras

Sobre su papel como mujer en una industria tradicionalmente asociada a perfiles técnicos masculinos, Rivera considera que el principal reto es visibilizar la importancia de los centros de datos, una industria aún joven y poco conocida: “El esfuerzo es el mismo para los hombres que para las mujeres”, afirma.

No obstante, reconoce que dirigir la MEXDC implica un compromiso adicional y un motivo de orgullo: levantar esa bandera como mujer, respaldada por un equipo convencido de que “la industria, la ciencia y los liderazgos no tienen género”.

A su juicio, aunque la industria energética ha estado integrada históricamente por ingenieros y técnicos hombres, la participación de las mujeres ha crecido en universidades y espacios corporativos, gerenciales, operativos y administrativos. Además, señala que México ofrece hoy referentes relevantes en el sector público, como la presidenta Claudia Sheinbaum, quien cuenta con una maestría en Ingeniería Energética.

México como hub regional

De cara a 2026, Rivera evalúa de forma positiva el posicionamiento del país: México se ubica como el segundo mercado de mayor crecimiento de data centers en América Latina, con 39% de la capacidad regional, solo detrás de Brasil. Inversiones como la anunciada por CloudHQ en Querétaro, por 4 mil 800 millones de dólares, refuerzan esa tendencia.

“México hoy es un nodo estratégico para la nube y la inteligencia artificial. Y si seguimos avanzando en modernización eléctrica y reglas claras, el país puede consolidarse como el hub digital líder del hemisferio”, finaliza.

EAlejandra Landae: liderazgo joven para acelerar la electromovilidad

n los últimos años, la conversación sobre transición energética ha comenzado a ampliarse más allá de la generación eléctrica y los combustibles fósiles para incorporar un elemento clave en la descarbonización global: la movilidad. El transporte representa una de las principales fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero, por lo que la electrificación del parque vehicular se ha convertido en una de las rutas estratégicas para avanzar hacia sistemas energéticos más sostenibles.

En este contexto surge una nueva generación de profesionales que no solo participa en la transformación tecnológica del sector automotriz, sino que también busca acercar la electromovilidad a la sociedad desde una perspectiva accesible y educativa. Entre estas voces destaca Alejandra Landae, autora del libro De 0 a 100%: La Aventura de Mi Primer Auto Eléctrico, integrante del listado Forbes 30 Under 30 México 2025 y colaboradora en el área de IT Comercial de SEAT & CUPRA. Su trayectoria combina divulgación, análisis del ecosistema de movilidad eléctrica y participación directa en procesos de digitalización dentro de la industria automotriz. En el marco del Día Internacional de la Mujer, Landae reflexiona sobre su camino profesional, los retos que enfrentan las mujeres en el sector y las oportunidades que abre la transición hacia la electromovilidad.

Mirar la trayectoria desde el 8M

En sectores como el automotriz y el energético —históricamente dominados por hombres— cada avance profesional también refleja un cambio cultural. Al mirar su propio recorrido, Landae reconoce que crecer en estas industrias implica también abrir camino para nuevas generaciones. “Mirar mi trayectoria en el sector automotriz y electromovilidad en un 8M me genera una mezcla de orgullo, pero sobre todo de responsabilidad. Orgullo porque he tenido la oportunidad de participar en una industria que está

transformando la forma en la que nos movemos y consumimos energía, y responsabilidad porque todavía queda mucho camino por recorrer para lograr mayor diversidad e inclusión en el sector”.

Actualmente, estima que las mujeres ocupan entre 25% y 30% de los puestos de liderazgo en el sector de la electromovilidad. Para ella, la transición energética no depende únicamente de innovaciones tecnológicas, sino también de nuevas formas de liderazgo: “La transición energética no es solo un cambio tecnológico; es un cambio cultural. El sector automotriz necesita liderazgo diverso para acelerar esta transformación”.

Desmitificando la movilidad eléctrica

Uno de los retos más persistentes para la adopción de vehículos eléctricos es la desinformación. A pesar del crecimiento del mercado global y de las mejoras en baterías e infraestructura de carga, aún persisten mitos que influyen en la decisión de compra de muchos usuarios.

Con el objetivo de acercar información al público, Landae publicó el libro De 0 a 100%: La Aventura de Mi Primer Auto Eléctrico, donde explica la electromovilidad a partir de experiencias cotidianas. El libro combina explicaciones sencillas con historias reales de personas que ya utilizan vehículos eléctricos: “Es un libro que combina explicaciones sencillas con historias reales de personas que ya utilizan vehículos eléctricos, lo que ayuda a que más usuarios se identifiquen, entiendan cómo funciona esta tecnología”.

Entre los mitos más comunes se encuentra la llamada “ansiedad de autonomía”. Muchas personas consideran que los autos eléctricos no tienen suficiente rango de conducción, aunque en la práctica la mayoría de los trayectos diarios pueden cubrirse con las autonomías actuales.

Digitalización y transformación del ecosistema automotriz

Para Landae, la transición hacia la electromovilidad implica mucho más que cambiar el tipo de motor que impulsa un vehículo. También está modificando la manera en que las empresas diseñan, venden y

gestionan sus productos y servicios. Actualmente trabaja en España dentro del área de IT Comercial de SEAT & CUPRA, donde participa en proyectos orientados a digitalizar la experiencia del cliente.

“Participo en el proyecto Smart Sales, enfocado en digitalizar procesos comerciales y mejorar la experiencia digital del cliente”, explica. Esta experiencia le ha permitido observar ecosistemas de movilidad eléctrica más avanzados y analizar cómo algunas de estas soluciones podrían acelerar la adopción de la electromovilidad en México y Latinoamérica.

“[En México] el principal desafío es que la transición hacia la electromovilidad requiere una visión integral de ecosistema. No se trata solo de vender vehículos eléctricos, sino de desarrollar infraestructura de carga, marcos regulatorios claros, incentivos fiscales adecuados y, sobre todo, más información para los usuarios”, explica.

Amplificando la conversación desde el liderazgo joven

En 2025, Alejandra Landae fue incluida en el listado Forbes 30 Under 30 México, que reconoce a jóvenes líderes que están impulsando cambios en distintas industrias. Para ella, este reconocimiento representa una oportunidad para visibilizar la importancia de acelerar la adopción de tecnologías limpias.

La electrificación del transporte avanza a ritmos distintos en cada región del mundo, pero su dirección parece clara: los vehículos eléctricos serán una pieza central en la reducción de emisiones del sector movilidad. En ese proceso, la participación de nuevas voces será clave para cerrar la brecha entre innovación tecnológica y adopción social, destaca.

La experiencia de Alejandra Landae refleja ese punto de convergencia: una generación que combina tecnología, divulgación y liderazgo para acelerar una transformación que no solo redefine la industria automotriz, sino también la relación entre energía y movilidad.

Hackear la brecha energética: el liderazgo consciente de Aideé Zamora

Por: Aranza Bustamante

En un sector energético que avanza en innovación tecnológica pero que mantiene inercias estructurales, Aideé Zamora, fundadora y directora de Grupo AMERALI, sostiene que la verdadera transición pendiente no es solo energética, sino estructural. Para ella, transformar la industria implica cuestionar el modelo tradicional de liderazgo —enfocado en el crecimiento individual— y reemplazarlo por uno más consciente de las desigualdades que aún limitan el acceso de las mujeres a espacios técnicos y estratégicos.

“Mirar mi trayectoria me llena de orgullo, pero sobre todo de responsabilidad”, afirma Zamora al reflexionar sobre sus 10 años en el sector energético y cuatro más de formación como ingeniera. Permanecer en esta industria, explica, le ha exigido actualización constante, rigor técnico y una convicción clara sobre el rumbo profesional, especialmente en un entorno históricamente masculinizado donde abrirse camino “no solo depende del talento, sino de la capacidad de sostenerse”.

Emprender y fundar Grupo AMERALI marcó un punto de inflexión. Pasó de operar dentro de estructuras preestablecidas a diseñar soluciones propias a través de una consultora y un centro de capacitación con enfoque género sensible. Sin embargo, reconoce que el crecimiento individual no transforma por sí solo las estructuras.

Por ello, ha impulsado voluntariado y creado espacios para que más mujeres puedan integrarse al sector en mejores condiciones, con acceso a formación técnica y posiciones estratégicas. También subraya que su propio desarrollo fue posible gracias a “condiciones habilitantes” que no deberían depender de la excepción ni del esfuerzo extraordinario, sino formar parte natural del funcionamiento del sector.

“Detrás de cada avance hay horas de

campo, decisiones complejas, errores, equipo y comunidad, por ello para mí, el 8M y en realidad todo el año, es un recordatorio de que el camino recorrido no es solo personal: es colectivo y el liderazgo tiene que ser cada vez más consciente para crear condiciones más justas de las que encontramos”, explica.

La presión de ser impecable

Para Zamora, el liderazgo no se define por el cargo, sino por “cómo generas resultados y al mismo tiempo, construyes condiciones para que otras personas puedan crecer y desarrollarse”. Sin embargo, cuando una mujer alcanza la dirección general, la responsabilidad adquiere otra dimensión. Además de entregar resultados, representar a la organización y dirigir equipos, aparece una presión adicional: “la expectativa de ser impecable, de no equivocarse, de demostrar constantemente que mereces estar ahí y al mismo tiempo no reproducir las barreras que históricamente nos han limitado”.

La directiva reconoce que esa exigencia suele colocarse con mayor rigor sobre las mujeres: “Es importante ejercer el liderazgo con consciencia y coherencia; también es necesario reconocer que la transformación no puede recaer únicamente en las mujeres que llegan a los cargos más altos sino en todas las personas que forman parte de las organizaciones”.

Barreras persistentes: datos y estereotipos

Desde su experiencia recorriendo el país y dialogando tanto con personal operativo como con tomadores de decisiones, Zamora sostiene que el avance no ha sido suficiente. De acuerdo con la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), las mujeres representan alrededor del 32% de la fuerza laboral en energías renovables a nivel global, con menor presencia en áreas técnicas e ingenierías.

En México, datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) muestran que la participación femenina en carreras STEM continúa siendo menor que la masculina, especialmente en ingenierías. Además, análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) evidencian su subrepresentación en posiciones de alta dirección y consejos de administración.

Más allá de las cifras, en la práctica persisten estereotipos sobre cómo “debe” verse quien trabaja en energía, particularmente en campo, destaca Zamora. Explica que en áreas como la instalación solar, aún se privilegia la contratación de hombres bajo la idea de que “resisten más” o que el trabajo es físicamente más demandante, lo que genera trayectorias profesionales desiguales desde etapas tempranas.

A esto se suma la distribución desigual del trabajo de cuidados. En México, las mujeres dedican significativamente más horas semanales al trabajo doméstico y no remunerado que los hombres, lo que reduce su margen para capacitación especializada o movilidad laboral. Las brechas, además, se profundizan cuando se cruzan factores como nivel socioeconómico u origen territorial.

“Superar estas barreras requiere algo más que buenas intenciones. Implica medición, presupuesto, acciones afirmativas temporales y revisar críticamente cómo se toman decisiones dentro de las organizaciones. El talento existe, lo que aún no es igualitario son las condiciones”, sostiene.

La brecha formativa: el problema es el acceso

Aunque hoy existe una amplia oferta de formación en eficiencia energética, renovables, almacenamiento o electromovilidad, Zamora es clara: la brecha no está en la disponibilidad del conocimiento, sino en el acceso.

La brecha salarial de género en México, que según el INEGI ronda entre el 14% y el 20% dependiendo del sector y nivel ocupacional, impacta directamente en la posibilidad de invertir en cursos especializados. A ello se suma el factor tiempo, condicionado por la carga de cuidados.

Por ello, considera urgente establecer financiamiento dirigido, criterios transparentes para la selección en programas de capacitación, métricas claras de participación y acciones afirmativas que compensen desventajas históricas. De cara a 2026, la propuesta de Aideé Zamora no es solo aumentar la participación de las mujeres en cifras, sino transformar las reglas del juego. Porque la transición energética, advierte, solo será sostenible si también lo es la estructura humana que la sostiene.

Areli Covarrubias: Liderazgo y visión para el futuro del gas natural en México

El gas natural juega un papel fundamental en la matriz energética de México, representando alrededor del 40% de la generación eléctrica, siendo esencial para la industria manufacturera y exportadora. Su uso como un combustible más limpio que el carbón, el combustóleo o el diésel ha permitido reducir significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero, posicionándolo como un puente clave hacia la transición energética sostenible.

Además, este hidrocarburo impulsa el crecimiento económico al reducir costos operativos, generar empleos y fomentar la competitividad en regiones con acceso a gasoductos, lo que contribuye directamente al desarrollo social y ambiental del país.

Dentro de este panorama, la figura de Areli Covarrubias destaca por una trayectoria de más de 20 años de experiencia en el sector energético. Licenciada en Relaciones Internacionales por el ITAM en la Ciudad de México, Areli forjó las bases de su carrera en materia energética en la firma Guerra Castellanos & Asociados, presidió también el Comité de Transporte de la Asociación Mexicana del Gas Natural (AMGN); y actualmente se desempeña como Directora Sr. Comercial y de Desarrollo de Sempra Infraestructura; roles desde los cuales ha influido directamente en la planeación y ejecución de infraestructura crítica para la seguridad energética nacional.

Superando barreras: de la juventud a la voz de referencia

Al inicio de su carrera, Covarrubias enfrentó el doble desafío de ser una mujer joven en un entorno que, hace dos décadas, estaba dominado casi exclusivamente por hombres de amplia trayectoria. Para ganar su lugar en las mesas de negociación, Areli apostó por una preparación técnica rigurosa y un dominio absoluto de los temas, permitiendo que sus resultados hablaran por ella.

Con el respaldo de Sempra Infraestructura, logró transformar la duda inicial de sus colegas en un respeto profesional que hoy la posiciona como una voz de consulta obligada en el sector: “En más de una ocasión, al llegar a reuniones, percibía sorpresa sobre mi presencia. Incluso hubo momentos en los que se asumía que debíamos esperar a mi jefe para comenzar. Una vez aclarado que yo encabezaría la participación, las reuniones avanzaban con normalidad. Poco a poco, a través del trabajo constante y resultados sólidos, fui ganando respeto y consolidando mi lugar en el sector.

Para mí es un orgullo profundo. He sido testigo de cómo la participación femenina en el sector ha crecido de manera significativa a lo largo de los años. Hace dos décadas era poco común ver a mujeres en posiciones de liderazgo dentro de este ámbito. Hoy, en muchas mesas de trabajo, la persona de mayor rango es una mujer; en otras, más de la mitad de los integrantes son mujeres. Ese cambio representa un avance extraordinario”, comparte.

Hacia una política nacional del gas natural

Desde su visión estratégica, Covarrubias sostiene que el gas natural debe ser tratado como un activo de seguridad nacional. No obstante, identifica como una debilidad crítica la falta de una hoja de ruta específica que coordine el desarrollo de este recurso. Para ella, es indispensable que el país

cuente con una planeación integral que permita un aprovechamiento ordenado de la infraestructura existente y futura.

“El gas natural es el combustible más relevante para el desarrollo económico del país. Es el principal insumo para la generación eléctrica y uno de los más importantes para el sector industrial […]. Por su peso en la economía y en las actividades productivas, constituye un activo estratégico para la seguridad energética nacional y debe tratarse como tal. Sin embargo, a pesar de su importancia, no cuenta con un plan o política nacional específica que oriente su desarrollo con una visión de mediano y largo plazo.

Así como existen planes para el sector eléctrico o para otras fuentes de energía, resulta indispensable contar con una planeación integral para el gas natural que permita guiar su crecimiento, infraestructura y aprovechamiento de manera ordenada y estratégica”.

Mensaje para las que vienen detrás Finalmente, en el marco del 8 de marzo, Covarrubias hace un llamado a las jóvenes que aspiran a entrar al sector para que actúen con valentía y confianza en sus capacidades, ocupando activamente sus espacios en la toma de decisiones.

“El consejo principal es que no tengan miedo. Que enfrenten los retos con confianza en sí mismas y participen activamente en cada espacio al que sean convocadas. Si están sentadas en una mesa de trabajo es porque tienen las capacidades para estar ahí”.

Hoy, con orgullo, Areli observa cómo la participación femenina ha transformado el sector, liderando áreas estratégicas y demostrando que la diversidad es una herramienta fundamental para alcanzar logros extraordinarios en la industria energética mexicana.

Caroline Hoarau: la representación femenina impulsa innovación en la transición energética

En un sector históricamente dominado por hombres, la participación de las mujeres en la industria energética se perfila cada vez más como un factor clave para impulsar la innovación y afrontar los desafíos de la transición energética. Así lo plantea Caroline Hoarau, Industrial Automation & End Users director en Schneider Electric, quien reflexiona sobre la representación femenina y el valor del talento diverso en la evolución del sector.

La directiva destaca que el avance de las mujeres en esta industria no debe entenderse únicamente como un asunto de equidad, sino como una oportunidad para fortalecer la innovación, la toma de decisiones y el desarrollo de soluciones sostenibles. Romper barreras en un sector masculinizado

La trayectoria de Hoarau refleja los retos que enfrentan las mujeres en entornos industriales tradicionalmente masculinizados. Cuando inició su carrera, a los 27 años, asumió la dirección de un equipo con mayor experiencia, un escenario que implicó demostrar su capacidad de liderazgo.

“Cuando inicié en este sector, tenía la preocupación de demostrar que contaba con la fortaleza necesaria para asumir mi rol, a pesar de mi temprana edad (27 años) y de tener un equipo grande con más experiencia; sin embargo, logré rápidamente ganar credibilidad y confianza en mi posición frente a mis colaboradores”, explica.

Más allá de la edad, señala que un desafío recurrente ha sido la percepción que a veces acompaña a las mujeres en roles técnicos o de liderazgo operativo. En ese contexto, fortalecer la comunicación y construir alianzas estratégicas fueron claves para consolidar su posición.

“Demostrar un entendimiento profundo de los aspectos técnicos y de negocio, combinado con una visión clara para el futuro de la energía, me permitió disipar cualquier prejuicio y consolidar mi autoridad basada en el mérito y la contribución”, afirma.

La representación femenina como motor de cambio Para Hoarau, el empoderamiento de las mujeres en el sector energético debe ir más allá de la discusión sobre cuotas de género. Desde su perspectiva, lo relevante es ampliar la representación para que más mujeres puedan aportar su talento y perspectivas a la transformación de la industria.

“No deberíamos ver el rol de las mujeres en la industria energética como parte de un porcentaje o cuota de género; es indispensable contar con más representación femenina que, con su talento y habilidades propias, generen un cambio tangible dentro de sus empresas”, señala.

En ese sentido, considera que su participación aporta una mirada distinta para abordar los desafíos de la transición energética: “Para mí, significa ser una catalizadora del cambio, no solo en términos de diversidad e inclusión, sino también en la forma en que pensamos y abordamos los grandes desafíos de la transición energética. Las mujeres aportamos perspectivas únicas que son cruciales para la innovación, la toma de decisiones más holísticas y la creación de soluciones sostenibles y equitativas”, subraya.

Digitalización, eficiencia y descarbonización

La directiva también destaca el papel de la tecnología en la transformación del sector energético. Desde su experiencia en Schneider Electric, sostiene que la digitalización se ha convertido en una herramienta clave para mejorar la eficiencia operativa de las redes eléctricas y responder a las demandas globales de modernización.

“A través de datos y herramientas de monitoreo, hoy es posible identificar oportunidades de mejora que antes pasaban desapercibidas, optimizar operaciones y tomar decisiones más informadas”, explica.

En paralelo, la automatización abre nuevas oportunidades para acelerar la descarbonización de los procesos industriales. Según Hoarau, la combinación entre automatización, digitalización y electrificación permite optimizar el consumo energético y reducir las emisiones asociadas a la operación.

“Cuando la automatización se combina estratégicamente con la digitalización y la electrificación, se alcanza una eficiencia energética y operativa exponencialmente mayor. Al integrar soluciones automatizadas, las organizaciones pueden optimizar el consumo de energía, reducir las emisiones asociadas a la operación y avanzar de manera estructurada hacia sus metas de sostenibilidad”, afirma.

Un mensaje para las nuevas generaciones

De cara al futuro del sector energético, Hoarau considera fundamental impulsar el talento joven, especialmente entre mujeres interesadas en carreras técnicas o industriales. Su principal recomendación es apostar por la preparación y la resiliencia frente a los retos de una industria dinámica.

“Mi consejo principal es que sean intrépidas y proactivas. Que inviertan en una base técnica sólida y se mantengan actualizadas sobre las últimas tendencias dentro de la industria. Que no teman tomar riesgos calculados, aceptar proyectos desafiantes y levantar la mano para roles de mayor responsabilidad”, señala.

Para la directiva, el futuro energético dependerá de la capacidad de integrar talento diverso y nuevas perspectivas que impulsen soluciones innovadoras. En ese escenario, la participación de las mujeres no solo representa un avance en términos de igualdad, sino también un elemento estratégico para construir sistemas energéticos más sostenibles y resilientes.

“La resiliencia es clave, ya que el sector energético es dinámico y exigente. Finalmente, recuerden siempre el impacto que pueden generar: el futuro energético del mundo depende de las mentes más brillantes y diversas”, concluyó.

EDaniela Suárez: la certeza jurídica como motor de cambio en la energía

n el complejo entramado del sector energético mexicano, donde la técnica y la normativa convergen, la figura del abogado ha evolucionado de ser un mero gestor de trámites a un estratega fundamental para la viabilidad de los negocios. Daniela Suárez, directora jurídica de Grupo CIITA, personifica esta transformación.

Desde una de las consultoras más influyentes en materia de oil & gas y petrolíferos, Suárez lidera la interpretación de un marco regulatorio dinámico, defendiendo que la legalidad es el cimiento indispensable para cualquier proyecto de infraestructura energética en el país.

De las aulas al rigor del sector hidrocarburos

La trayectoria de Daniela Suárez destaca por una excelencia académica temprana, siendo egresada de Derecho de la UNAM, acreedora a la medalla Gabino Barreda. Aunque inicialmente sus intereses se inclinaban hacia el derecho administrativo y fiscal, fue la guía de un profesor lo que la orientó hacia la especialización en energía, un campo que en ese momento percibía como novedoso y con gran proyección.

Al incursionar en esta industria, se encontró con un entorno técnico dominado por ingenieros, lo que le exigió una rápida adaptación y un aprendizaje constante.

“Sí fue algo retador, fue algo nuevo, las normas especializadas, pero es un sector que me ha gustado mucho y hasta la fecha, es algo diferente pues es un sector que va cambiando constantemente y tengo que seguir estudiándolo, la verdad me gusta mucho estudiar y aprender; es como combinar esa parte de trabajo con el estudio. Y en la parte técnica, ya en Grupo CIITA, los ingenieros siempre me apoyaron, Víctor Segundo, Gabriel Barrera e Isaac Ontiveros, me explicaron todo y por ello no se me hizo tan difícil desenvolverme”.

En palabras de Daniela, su ingreso a Grupo CIITA marcó un hito en su carrera, permitiéndole aplicar sus conocimientos en un equipo multidisciplinario donde la colaboración entre el área técnica y la jurídica es obligatoria para el éxito de los proyectos. Esta sinergia le permitió no solo dominar la normativa, sino también involucrarse en áreas de innovación, como la creación de diplomados especializados para empresarios del sector hidrocarburos en colaboración con instituciones de prestigio.

“Me gusta estar aquí en Grupo CIITA, pues me da la oportunidad de crecer y de aplicar mis ideas. Me gusta esta parte de la innovación, de nuevos proyectos, y mis ideas se toman en cuenta. Somos un equipo multidisciplinario donde debemos de trabajar sí o sí de la mano para que se realicen estos proyectos. Desde que entré a esta empresa, me ha tocado aprender de normatividad y después avanzar a otras ramas, como la capacitación, con cursos y diplomados que estamos implementando con la Anáhuac, y son retos que no me imaginaba como abogada llevar a cabo, de crear un diplomado, de estar capacitando a clientes”.

El reto de la juventud y la superación de prejuicios

Al igual que otros perfiles femeninos en puestos de alta dirección, Daniela Suárez enfrentó el desafío de la credibilidad en un sector tradicionalmente masculinizado y con jerarquías basadas en la veteranía. La combinación de ser mujer y joven en una posición de liderazgo jurídico la obligó a redoblar esfuerzos para demostrar su dominio técnico frente a clientes y colegas. No obstante, Daniela transformó esta barrera en una ventaja competitiva, entendiendo que el dinamismo de las reformas energéticas actuales requiere de mentes actualizadas y dispuestas al estudio permanente. Sobre esta experiencia de validación profesional, Suárez reflexiona:

“Cierto que como jóvenes eso tenemos siempre al principio, tener que demostrar o tener que trabajar más para que los demás se den cuenta de que sí sé. Pero ya en el camino me fui dando cuenta que parte del sector energético, esa es una de las ventajas para nosotros los jóvenes, porque al ser un sector dinámico y que está en constante cambio, puedes ir actualizándote”.

Por otra parte, Daniela aconseja tanto a mujeres y hombres jóvenes que están por decidirse estudiar alguna carrera vinculada a la energía, estar al pendiente de medios especializados en la materia, para así estar “empapados” de toda la información relevante en este rubro.

La prevención como eje de la toma de decisiones. La importancia del área jurídica en la energía

En su rol como directora jurídica, Daniela Suárez sostiene que la abogacía debe ser preventiva y no reactiva. Para ella, las decisiones más críticas que pasan por su mesa implican evaluar el cumplimiento regulatorio antes de que se coloque la primera piedra de un proyecto, evitando así sanciones futuras que podrían comprometer la inversión.

Esta visión estratégica permite a los clientes de Grupo Cita navegar por los lentos tiempos de obtención de permisos con la seguridad de que su operación es ordenada y legalmente sólida.

“Es un tema de prevención y de factibilidad de proyectos. Sí o sí necesitas ver qué es lo que necesitas cumplir de manera regulatoria para poder ejecutar los proyectos. Porque si tú ejecutas los proyectos, después vienen las sanciones... a mí me gusta más esta parte de la prevención, de ver cómo cumplir y cómo hacer que se lleven a cabo bien los proyectos desde un inicio”.

Sobre el mayor reto regulatorio que enfrenta México, Suárez es contundente:

“Uno de los retos que podría resaltar es que el tema de lo regulatorio, la normatividad, vaya de la mano con la realidad operativa, porque muchas veces se ponen reglas que no son tan fáciles de cumplir o no se pueden cumplir en los plazos establecidos por la autoridad. Considero que sí deben de trabajar tanto autoridades como el sector privado de la mano para ver realmente cómo funciona el sector,”.

De acuerdo con Daniela, hoy la energía en México necesita “reglas claras para el presente y un puente sólido para la transición”.

Un puente hacia la transición energética

Uno de los puntos más críticos que Suárez identifica en el panorama actual es la brecha existente entre la creación de normas y su aplicación práctica en campo. Desde su perspectiva en la consultoría, observa que muchas veces la autoridad establece plazos o requisitos que son difíciles de cumplir bajo las condiciones operativas reales del sector. Por ello, aboga por un diálogo constructivo entre el sector privado y las autoridades para armonizar la ley con la práctica operativa.

Daniela Suárez visualiza un futuro donde el sector energético mexicano encuentre estabilidad a través de reglas claras que den certidumbre tanto a los actores actuales como a los nuevos inversionistas. Su enfoque no solo se limita a los hidrocarburos tradicionales, sino que contempla la necesidad de construir un camino firme hacia nuevas formas de energía, siempre bajo un marco de legalidad estricta.

Finalmente, Suárez subraya que su crecimiento ha sido posible gracias al respaldo de figuras como la ingeniera Beatriz Marcelino, CEO de Grupo CIITA, quien también es presidenta de la Presidenta de la ASOCIACION DE DISTRIBUIDORES Y EXPENDIO DE ENERGIA ADEE, A.C. y que ha fomentado un entorno de profesionalismo donde el género no es un impedimento para el éxito. Para Daniela, el momento actual, marcado por nuevas reformas y reglas de operación, representa la coyuntura ideal para que las nuevas generaciones de abogados y profesionales se involucren y aporten una visión fresca y técnica al desarrollo energético del país.

LDaniela Medina: México enfrenta el reto de una transición energética con igualdad de género

a industria eólica mexicana llega a un punto de inflexión: el país suma 7 mil 812 megawatts (MW) de capacidad instalada, una cifra que confirma el avance de la energía del viento como pilar de la transición energética nacional. El contexto internacional impone presión. Tan solo en 2024 se instalaron 106 gigawatts (GW) eólicos en el mundo, lo que evidencia la magnitud de la competencia global y la velocidad con la que otros mercados consolidan su infraestructura renovable.

Daniela Medina, gerente de Sostenibilidad, Comunicación y Asuntos Públicos de la Asociación Mexicana de Energía Eólica (AMDEE), sostiene que la transición energética en México “ya no es una aspiración, sino una realidad en marcha”, aunque advierte que el verdadero desafío es garantizar que este crecimiento sea incluyente y sostenible en el largo plazo.

“México tiene un recurso eólico de clase mundial, y el sector eólico ha trabajado constantemente en alinearse al cumplimiento regulatorio y requerimientos técnicos que el país requiere, sin dejar de lado el compromiso social que consideramos el eje central de la transición energética justa y que sin duda alguna detonará inversión, empleo, desarrollo regional y nacional”, explica.

La especialista sostiene que el mundo está a punto de rebasar la producción de energía eléctrica con energías renovables frente a la energía producida con combustibles fósiles; sin embargo, destaca que frente a este escenario, la transición energética no puede sostenerse únicamente con infraestructura física.

De acuerdo con Medina, esto requiere de capital humano especializado y diverso, capaz de responder a la creciente demanda técnica y operativa del sector: “La base del talento sigue siendo desigual desde la formación académica. Esa brecha se traduce después en menor participación en posiciones técnicas especializadas dentro de la industria energética”, detalla.

La deuda pendiente: mujeres en STEM y liderazgo Uno de los puntos centrales es la brecha de género en áreas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), que impacta directamente en la competitividad de la industria. A nivel global, solo el 32% de la fuerza laboral en energías renovables está conformada por mujeres, de acuerdo con datos de International Renewable Energy Agency (IRENA). En México, la disparidad es más profunda: apenas tres de cada 10 profesionistas en ingeniería son mujeres, según cifras del IMCO.

“Eso significa que cuando una mujer ocupa una posición de liderazgo, no solo dirige: amplía referentes, modifica expectativas y acelera cambios culturales. Nuestra responsabilidad es doble: entregar resultados y, al mismo tiempo, garantizar que el talento femenino no quede fuera de la toma de decisiones”, explica.

Para Medina, ignorar esta brecha no solo es una injusticia, sino un error estratégico: “La transición energética no puede construirse dejando fuera al 50% del talento disponible. Confío en que en algún momento dejaremos de trabajar el doble y tendremos paridad salarial respecto a nuestros colegas varones. Implica una doble responsabilidad. Por un lado, ejercer el liderazgo con excelencia técnica, visión estratégica y resultados. Por otro, entender que nuestra presencia tiene un impacto simbólico y estructural”, menciona.

El Comité de Mujeres Expertas y la licencia social

Como parte de esta visión, la AMDEE impulsó el Comité de Mujeres Expertas, una plataforma orientada a fortalecer el liderazgo de las mujeres mediante cuatro ejes: debate técnico, generación de propuestas —que incluye esquemas de beneficios sociales— y visibilización de referentes femeninos en el sector.

La apuesta no es simbólica. De acuerdo con Medina, la transición energética no es solo tecnológica:

también debe ser social. “Generar energía limpia sin construir una industria diversa implicaría una transformación incompleta”, dice.

“En lo personal, ha sido un camino de aprendizaje constante y de construcción de redes entre mujeres que hoy inciden en la dimensión técnica, regulatoria, social y corporativa del sector. Para mí el 8M es un recordatorio de responsabilidad: abrir camino no es suficiente, debemos consolidarlo para que las siguientes generaciones de mujeres jóvenes encuentren una industria más equitativa que la que nosotras recibimos”, destaca.

Más que gigawatts: desarrollo con justicia

La sostenibilidad de los proyectos eólicos también depende de la aceptación social. Instrumentos como la Manifestación de Impacto Social del Sector Energético (MISSE), la Guía de Impactos en Derechos Humanos y la Guía ESG de la AMDEE forman parte de un marco que busca garantizar diálogo temprano, transparencia y beneficios compartidos con las comunidades.

“La sostenibilidad de un proyecto comienza mucho antes de que se instale una turbina. Implica diálogo temprano, información clara y mecanismos reales de participación”, subraya Medina, al destacar que la inclusión de empleo local y proveedores regionales, con perspectiva de género, fortalece la viabilidad a largo plazo.

El crecimiento de 7 mil 812 MW eólicos coloca a México en una posición relevante dentro de América Latina, pero el verdadero indicador de éxito, coinciden desde la industria, no será únicamente la capacidad instalada. La transición energética, advierte Medina, debe traducirse en desarrollo regional tangible, cierre de brechas históricas y participación equitativa de mujeres en áreas técnicas y de liderazgo.

“La transición energética solo será exitosa si es justa, con perspectiva de género y acompañada de justicia climática, social y económica. Además, cuando las comunidades se reconocen como aliadas, la energía deja de ser un concepto abstracto y se convierte en desarrollo tangible”, concluye.

Así, el viento que impulsa las turbinas en México también mueve una discusión de fondo: la de construir una transición energética que no solo sea limpia, sino justa.

Edna Osuna: liderazgo, resiliencia y propósito en la industria energética

Abrirse camino en la industria energética —históricamente dominada por hombres— ha implicado retos importantes para muchas mujeres. La trayectoria de Edna Osuna, líder de Asuntos Externos en Harbour Energy y directora de Hidrocarburos en Women's Energy Network (WEN) México, refleja esa transformación. Desde su ingreso al sector en 2017, en un contexto de cambios relevantes para la industria energética mexicana, la especialista ha construido una carrera marcada por la resiliencia, la adaptación y la convicción de que el sector sigue siendo clave para el desarrollo del país.

Osuna recuerda que al comenzar su carrera, siendo una profesionista joven recién egresada, el hecho de ser mujer y joven a veces jugaba en su contra: “Con frecuencia sentía que tenía que demostrar que merecía estar ahí: dedicar más horas extra que el resto, participar en innumerables espacios de networking, apoyar a quien lo necesitara sin poner límites y, muchas veces, sacrificar tiempo personal”, relata.

Con el tiempo, esa etapa se convirtió en una fuente de aprendizaje y aprendió a verla con gratitud, porque le permitió desarrollar disciplina, resiliencia y una profunda pasión por la industria. Hoy también reconoce la importancia de construir una trayectoria profesional sostenible: “Las carreras exitosas se construyen mejor cuando existe un equilibrio que permita seguir creciendo con entusiasmo, propósito y bienestar”.

A lo largo de estos años ha participado en distintos espacios del sector, desde asociaciones y empresas internacionales hasta redes profesionales como WEN. Ese recorrido le ha permitido coincidir con personas que comparten una visión sobre el potencial energético del país. “Curiosamente, cuando ingresé veía

a más mujeres en puestos máximos de liderazgo que hoy; sin embargo, también percibo una mayor presencia femenina en general dentro de las empresas y, sobre todo, en el gobierno”, explica.

Liderazgo con responsabilidad y propósito

Para Osuna, ocupar una posición de liderazgo en el sector energético implica actuar con responsabilidad, integridad y un compromiso permanente con los más altos estándares de seguridad.

“La industria energética requiere excelencia técnica, pero también exige una visión más amplia que considere el entorno en el que se desarrollan los proyectos: las comunidades, las instituciones y el impacto que nuestras decisiones pueden tener en el largo plazo”, señala.

Desde su perspectiva, liderar también implica contribuir a generar entornos de trabajo colaborativos, ya que “no se trata de ejecutar proyectos, sino también de construir espacios donde exista coherencia, respeto y colaboración entre empresas, autoridades y sociedad”.

Cuando ese liderazgo se ejerce además con la intención de impulsar una mayor participación de mujeres, la responsabilidad es aún mayor. Para ella, es importante ser consciente de que ocupar ciertas posiciones conlleva una responsabilidad que va más allá de la descripción del puesto: la de abrir camino para quienes vienen detrás.

En ese sentido, reconoce el trabajo de quienes abrieron espacios antes que ella dentro de la industria: “Muchas mujeres trabajaron para abrir espacios dentro de este sector, y parte de mi responsabilidad es honrar ese esfuerzo representándolas con profesionalismo”.

Barreras estructurales y el futuro del sector

Aunque la industria energética ha avanzado en términos de inclusión, Osuna considera que todavía existen obstáculos estructurales que deben atenderse. Uno de ellos es la menor participación de las mujeres en algunas disciplinas técnicas vinculadas al sector, como ingeniería o geociencias. No obstante, subraya que la industria requiere perfiles diversos. “El sector energético también necesita talento en áreas como economía, derecho, relaciones institucionales, sostenibilidad, comunicación o gestión de proyectos”, explica.

Otra barrera importante está relacionada con la organización social del trabajo de cuidados. Citando las investigaciones de la economista Claudia Goldin, Osuna señala que la maternidad suele marcar un punto de inflexión en muchas trayectorias profesionales.

“No es casualidad que Claudia Goldin recibiera el Premio Nobel al demostrar algo que muchas mujeres ya intuíamos: que uno de los principales rezagos en las trayectorias profesionales ocurre cuando llega la maternidad”, afirma.

Además, agrega que el sistema de cuidados continúa recayendo de manera desproporcionada en las mujeres. “Se trata en gran medida de trabajo no remunerado que implica tiempo, energía y disponibilidad, lo que inevitablemente impacta las trayectorias profesionales si no existen mecanismos de corresponsabilidad más amplios”, destaca.

Mirando hacia el futuro del sector energético, la especialista considera que los desafíos técnicos y tecnológicos seguirán aumentando, particularmente en entornos geológicos complejos. En ese contexto, el talento especializado, la innovación y la capacidad de adaptación serán factores clave.

Sin embargo, afirma que el éxito de los proyectos energéticos no depende únicamente de la ingeniería: “Hoy sabemos que la licencia social para operar es un elemento no solo importante, sino indispensable para el desarrollo de cualquier proyecto energético”, señala.

En su experiencia, cuando los proyectos enfrentan dificultades suele deberse a factores sociales o institucionales que no se atendieron adecuadamente desde el inicio. Por ello, considera fundamental construir relaciones de largo plazo con las comunidades donde se desarrollan las operaciones.

A pesar de su consolidación en la industria, Osuna reconoce que sigue aprendiendo. Más allá de los logros profesionales, su motivación principal es contribuir a que más mujeres encuentren oportunidades dentro del sector energético.

“Si con mi trayectoria logro convencer a una mujer más de que es posible construir una carrera en esta industria y abrirle un poco el camino, entonces habrá valido completamente la pena”, concluye.

Energía con propósito:

Paulina

Chávez Porras

y

el liderazgo femenino que impulsa la sostenibilidad en México

Paulina Chávez Porras, directora de Sostenibilidad de Valia Energía, reflexiona sobre su trayectoria profesional y la evolución del sector energético mexicano, que ha pasado de percibir la relación con las comunidades y el entorno como un elemento periférico a considerarlo un eje estratégico del negocio.

Cuenta que inició su camino profesional como Coordinadora de Responsabilidad Social en un momento en que el sector empezaba a reconocer que esos vínculos no eran accesorios, sino fundamentales para la viabilidad y sostenibilidad de los proyectos. En ese proceso, reconoce que tuvo la fortuna de aprender de mujeres líderes que confiaron en ella y acompañaron su crecimiento profesional.

Hoy, desde Valia Energía, entiende el liderazgo como una construcción colectiva: “Mi trayectoria es también el resultado de redes de acompañamiento, aprendizaje y confianza, y por eso creo que nuestra responsabilidad es seguir abriendo espacios para las nuevas generaciones. La transición energética no solo transforma la manera en que producimos energía, sino también a quiénes participan en su construcción y en la toma de decisiones”.

Liderazgo femenino: responsabilidad y construcción de espacios

Para Chávez Porras, ocupar una posición de liderazgo siendo mujer implica asumir responsabilidades que trascienden lo individual. Muchas profesionales acceden a posiciones de decisión gracias a caminos abiertos por otras mujeres, y eso conlleva la tarea de ampliar los espacios existentes.

“Hoy liderar el área de Sostenibilidad en Valia Energía significa para mí una oportunidad de construir equipos diversos, impulsar conversaciones más integrales y demostrar que distintos estilos de liderazgo fortalecen la capacidad de la industria para innovar y adaptarse. Más que representar a las mujeres, el reto es contribuir a una cultura organizacional donde el talento pueda desarrollarse sin barreras estructurales”, señala.

Aunque cada vez más mujeres ingresan al sector, persisten barreras menos visibles, como el acceso a los espacios estratégicos de decisión y trayectorias profesionales construidas históricamente bajo dinámicas homogéneas. Superarlas, explica, requiere cambios culturales.

“Visibilizar referentes, fortalecer redes profesionales y comprender que la diversidad no responde únicamente a una agenda de equidad, sino a la necesidad de contar con organizaciones más resilientes y preparadas para enfrentar los retos de la transición energética”, detalla.

Sostenibilidad: de iniciativas aisladas a estrategia integral

Chávez Porras describe cómo la sostenibilidad ha pasado de ser un conjunto de acciones aisladas a convertirse en un componente integral de la estrategia corporativa:

“Hoy influye directamente en la gestión de riesgos, la planeación de inversiones, la eficiencia operativa y la relación con comunidades, autoridades y reguladores. Integrarla implica incorporar criterios ambientales y sociales en la toma de decisiones, junto con los tecnológicos y financieros, desde la planeación hasta la operación de los proyectos”.

En Valia Energía, esta integración transversal fortalece la resiliencia ante escenarios de incertidumbre, genera valor compartido y consolida la legitimidad en los territorios donde operan los proyectos, traduciéndose en iniciativas más viables y sostenibles en el tiempo.

De comunicar ESG a ejecutarlo

Finalmente, Chávez Porras subraya que la diferencia entre comunicar criterios ESG y aplicarlos de manera operativa es clave para la supervivencia de las empresas. Cuando ESG se queda en la comunicación, suele limitarse a reportes o compromisos públicos; cuando se ejecuta, influye directamente en la asignación de capital, la gestión de riesgos y las prioridades estratégicas de la organización.

“La diferencia está en la coherencia entre el discurso y la forma en que se toman las decisiones del negocio. En ese punto, ESG deja de ser un mensaje y se convierte en un criterio operativo”, señala.

En Valia Energía, dice, la sostenibilidad se refleja en la práctica diaria: en la medición del desempeño y en la relación con las comunidades y el entorno. Esto asegura que la empresa no solo genere energía, sino que lo haga de manera legítima, resiliente y capaz de sostener su valor en el largo plazo.

Marbellys Chacón: Experiencia técnica y visión estratégica para la transformación de la industria petrolera

En el sector energético pocas trayectorias combinan con tanta precisión el rigor técnico con la visión estratégica, como la de Marbellys Beatriz Chacón Socorro, consultora Sr. en Oil & Gas, así como directora de Contenido para Women's Energy Network México.

Ingeniera Industrial por la Universidad del Zulia y especialista en Ingeniería de Petróleo, Chacón ha dedicado más de 25 años a liderar proyectos de exploración y producción en potencias petroleras como Venezuela, México y Brasil. Su enfoque, centrado en la optimización de activos y la gestión del riesgo, la ha posicionado como una consultora clave en Reliability & Risk Management (R2M) como Project Manager y analista de Riesgo y Negocios; y una educadora fundamental desde la Coordinación de Posgrados del Instituto Tecnológico del Petróleo y Energía (ITPE). Una trayectoria de reinvención y aprendizaje global

La carrera de Marbellys es un testimonio de adaptación y crecimiento constante en entornos multiculturales. A lo largo de dos décadas y media, ha navegado por la estructuración de casos de negocio, el diseño de planes de explotación de hidrocarburos y la optimización de portafolios de inversión de gran escala. Para ella, el sector energético no es solo un campo de aplicación técnica, sino un espacio de evolución personal y profesional donde la interacción con diversos equipos de trabajo ha sido el motor de su desarrollo.

“El camino que he recorrido a lo largo de mis más de 25 años de experiencia en la industria petrolera internacional ha sido complejo; varios países, varias culturas, innumerables proyectos y equipos de trabajo, pero lo más maravilloso ha sido la oportunidad de conocer y aprender de tantas personas, y sobre todo de mujeres que me han inspirado a seguir adelante, a seguir tocando puertas, a seguir arriesgándome y a seguir reinventándome cada vez que sea necesario para dar lo mejor de mí en el sector energético y académico”.

Liderazgo con responsabilidad y equidad de género Desde su posición como directora de contenido en WEN México, Chacón es una observadora crítica de las barreras que aún persisten para las mujeres en la industria. Identifica que, si bien la transición energética abre nuevas puertas, persiste una distribución desigual en los roles gerenciales y estratégicos, donde las mujeres suelen ser relegadas a áreas administrativas mientras los hombres dominan los cargos de campo y técnicos. Para superar esto, aboga por vincular la equidad con indicadores financieros de desempeño y mejorar la infraestructura física, incluyendo el diseño de equipos de protección personal (EPP) adecuados para mujeres.

“En primer lugar, esto ocurre por la brecha de la participación; las mujeres suelen concentrarse en áreas administrativas o de soporte, mientras que los hombres ocupan los cargos técnicos y de campo; en su mayoría la cultura organizacional es la promotora de esta realidad y en América Latina más. Y lo anterior, da origen a otra barrera importante que es la brecha salarial. ¿Y cómo podemos contribuir para superar estas barreras? Equidad en resultados: Indicadores de desempeño y compensación igualitarios para hombres y mujeres en DEI / Inclusión física: EPP adaptados para mujeres; seguridad, higiene y transporte en sitios remotos / Políticas de cuidados: Horarios flexibles para todos (hombres y mujeres) como cultura organizacional, no solo para madres”.

En el ámbito operativo, Marbellys es una defensora de la eficiencia en la producción de campos maduros en América Latina. Propone dejar atrás los proyectos masivos y costosos para enfocarse en el “Chemical EOR (CEOR) Modular”, una técnica de recuperación mejorada más sostenible y rentable. Cita ejemplos de éxito como la inyección de polímeros en Colombia (Llanos Orientales) y Argentina (Cuenca del Golfo San Jorge), o el uso de CO2 en el Presal de Brasil con WAG (Water Alternating Gas), donde la reinyección del gas no solo moviliza el crudo, sino que cumple con metas de descarbonización al confinar el carbono en el yacimiento.

La gestión de la incertidumbre como pilar del negocio

Como especialista en análisis de riesgo, Chacón sostiene que la viabilidad de los proyectos de hidrocarburos en un entorno incierto depende de romper con los modelos determinísticos tradicionales. Su propuesta se basa en el uso de modelos estocásticos escalados que consideren las variables operativas, técnicas y estratégicas para agregar valor real a la sociedad y al país. Para ella, la adopción de normativas como la ISO 55001 es esencial para coordinar las actividades financieras y operacionales con una gestión de riesgos de clase mundial.

“Se hace imperativo valorar los planes de desarrollo de un campo o activo a través de modelos estocásticos escalados que consideren todos los niveles: operativo, técnico y estratégico, con la finalidad de agregar valor al negocio, al país y a la sociedad”.

Así, Marbellys Chacón visualiza un futuro donde el conocimiento técnico y la inclusión caminen de la mano. A través de su labor docente en el ITPE y su activismo en organizaciones de mujeres, continúa trabajando para que las nuevas generaciones de profesionales en México y el resto de la región cuenten con las herramientas necesarias para enfrentar los retos de una industria en plena transformación.

María Valencia: liderazgo con consciencia y equidad real en el sector energético

María Valencia, consultora en energía, TEDx Speaker y especialista en transición energética, observa su trayectoria con una doble perspectiva: la evolución de la industria y la propia. Con más de nueve años de experiencia en el sector público y privado, ha ocupado posiciones estratégicas en empresas solares, organismos regulatorios y agencias estatales, lo que le permite analizar el liderazgo femenino desde distintos frentes.

“Veo mucha evolución. Llevo ocho años en este sector y reconozco que la industria ha cambiado, y yo también”, afirma. Su carrera ha transitado por la dirección comercial en Energex Solar —firma financiera que invierte en proyectos fotovoltaicos y sistemas de almacenamiento con baterías—, el desarrollo de negocio en Energía Real y la creación de la división solar en Seisa Energía. También asesoró a comisionados en la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) y fue Directora de Vinculación Institucional en la Agencia de Energía del Estado de Puebla, donde gestionó el primer pilotaje de un autobús eléctrico interuniversitario en México.

Sin embargo, más allá de los cargos, Valencia subraya que el crecimiento profesional implica una toma de conciencia personal: “Es importante desarrollarnos en espacios donde nos sintamos seguras, pero eso implica un trabajo individual de conciencia”,

explica.

Valencia reconoce que en ocasiones las mujeres pueden sentirse condicionadas a permanecer en entornos incómodos. “He tenido la oportunidad de salir de ellos porque una debe saber qué está dispuesta a sostener. Si no es un lugar, será otro”. Para ella, esa claridad es también una forma de liderazgo: elegir no normalizar la incomodidad.

Liderar,

una elección con impacto humano

Desde su experiencia en posiciones directivas, Valencia sostiene que el liderazgo no es automático ni meramente jerárquico: “Ser líder es una elección que pocas personas reconocen. No se trata solo de cumplir funciones o recibir una remuneración. El liderazgo impacta directamente en el capital humano”.

A lo largo de su trayectoria, dice, ha procurado involucrarse activamente en el bienestar de sus equipos. En un sector altamente técnico, acostumbrado a medir resultados en capacidad instalada o rentabilidad, insiste en que la dimensión humana no puede quedar relegada.

Su paso por el sector público también marcó esa visión. Como Titular de la Unidad de Igualdad Sustantiva en la Agencia de Energía del Estado de Puebla, implementó políticas internas de equidad de género, convencida de que la transformación institucional debe ir acompañada de coherencia organizacional.

Machismo persistente y equidad pendiente

A pesar de los avances tecnológicos y regulatorios, Valencia advierte que los retos culturales siguen presentes. Los estereotipos de género y el machismo continúan influyendo en la dinámica de poder dentro de la industria.

“Seguimos siendo vistas como diferentes y existe resistencia en los espacios de poder”, señala. Incluso en organizaciones con políticas de género

formales, ha detectado prácticas machistas. El C-level, afirma, sigue siendo mayoritariamente masculino y las mujeres no siempre son consideradas con el mismo peso en la toma de decisiones.

“Tenemos que terminar con las fachadas”, enfatiza, al referirse a la necesidad de que la equidad no se limite a documentos o discursos corporativos, sino que se traduzca en participación real.

Innovación técnica y apertura generacional

En el ámbito técnico, Valencia ha impulsado modelos como el “Energy as a Service”, que permite a las industrias concentrarse en su actividad principal mientras socios especializados gestionan infraestructura eléctrica, optimizan costos y contribuyen a metas de sostenibilidad. La lógica, explica, es estratégica: cada actor debe enfocarse en aquello que mejor sabe hacer.

Sobre los liderazgos jóvenes, reconoce avances: “Aunque persisten brechas generacionales y los espacios son limitados, no son barreras definitivas. He tenido la oportunidad de ocupar estos espacios desde hace años. La clave está en ser proactiva y buscar visibilidad”, afirma.

Esa convicción también la llevó a fundar Morras Valientes y Resuena México, iniciativas que promueven el liderazgo de las mujeres a través de mentorías y modelos colaborativos, así como a cofundar el Clúster Energético de Puebla.

A ocho años de haber iniciado su trayectoria en el sector energético, María Valencia reconoce que existen avances, pero también desafíos persistentes. Para ella, el liderazgo implica una decisión consciente y una responsabilidad directa sobre las personas con las que se trabaja, mientras que la equidad exige congruencia entre el discurso y la práctica.

María Luisa

Licón:

Rigor jurídico como arquitecto de la seguridad energética y la equidad en México

En el tablero de la industria energética global, donde las decisiones legales tienen repercusiones directas en la estabilidad económica de las naciones, la figura de María Luisa Licón, LATAM Senior Legal Counsel en Marathon Petroleum Corporation, destaca por su capacidad de amalgamar la precisión normativa con una visión estratégica de mercado. Para Licón, la abogacía en el sector energético ha trascendido la gestión de contratos para convertirse en una pieza indispensable de la seguridad energética y el gobierno corporativo.

Una

trayectoria forjada en la alta

especialización técnica

Licón reconoce que su desarrollo profesional no es un camino aislado, sino un reflejo de la evolución del sector energético hacia una mayor tecnificación y globalización. Al desempeñarse en un entorno donde las decisiones regulatorias y comerciales tienen impactos estructurales, la abogada subraya que la profundidad en el conocimiento de los mercados es el único garante de una operación exitosa.

Sobre su visión de la industria y su papel en ella, María Luisa reflexiona: “Reconozco que se trata de una industria altamente técnica, donde las decisiones regulatorias, jurídicas y comerciales tienen impactos estructurales en la economía y en la seguridad energética de los países. Haber desarrollado mi carrera en este entorno me ha permitido especializarme en derecho energético, regulación y gobierno corporativo en una industria que requiere rigor técnico y comprensión profunda de los mercados.

Más que verlo únicamente como un recorrido personal, lo interpreto como parte de una transformación gradual del sector: cada vez más mujeres participamos en áreas anteriormente ocupadas por hombres (legales, regulatorias, financieras o de carácter

técnico) donde se toman decisiones estratégicas. Mi experiencia confirma que el talento jurídico especializado es indispensable para operar en un sector tan regulado y dinámico como el energético […] ver a más mujeres desarrollando carreras en este sector no solo representa un avance en términos de inclusión, sino también una oportunidad para construir instituciones y empresas más sólidas. Considero que el 8M también invita a reflexionar sobre la responsabilidad que tenemos quienes ya participamos en el sector de seguir impulsando espacios para que nuevas generaciones de mujeres puedan desarrollarse en áreas técnicas, regulatorias y de liderazgo dentro de la industria energética”.

Liderazgo con responsabilidad: abrir caminos y generar certeza

Para la directiva de Marathon Petroleum, el liderazgo femenino en una industria tan regulada no es una cuestión de representación simbólica, sino una necesidad operativa. La diversidad en los equipos permite analizar desafíos desde múltiples ángulos, lo que fortalece la solidez de las instituciones y mejora la calidad de la toma de decisiones. Sin embargo, Licón es enfática en que el liderazgo conlleva la responsabilidad de aportar claridad y fundamentación técnica en cada paso.

“En una industria altamente regulada como la energética, donde las decisiones jurídicas y regulatorias tienen impactos directos en la estabilidad de las operaciones y en la seguridad energética, ejercer un liderazgo implica aportar rigor técnico, criterio profesional y capacidad de análisis. La complejidad del sector exige que quienes ocupamos posiciones de liderazgo contribuyamos a generar certeza, claridad regulatoria y decisiones bien fundamentadas.

Al mismo tiempo, siendo mujer en esta industria también conlleva una responsabilidad adicional: contribuir a que cada vez más mujeres puedan desarrollar y visibilizar trayectorias profesionales en espacios estratégicos del sector. No se trata únicamente de ocupar una posición, sino de ayudar a ampliar el camino para que otras profesionales encuentren oportunidades de crecimiento en áreas técnicas, regulatorias y de toma de decisiones”.

Además de la excelencia técnica, María Luisa asume un compromiso con la mentoría y la visibilidad de otras profesionales. A través de su participación en iniciativas como Women’s Energy Network y Voz Experta, busca consolidar redes que permitan a las nuevas generaciones de mujeres acceder a espacios estratégicos de toma de decisiones, asegurando que el camino sea más ancho para las que vienen detrás.

“En los últimos años hemos visto avances importantes, particularmente en la visibilidad de mujeres que ocupan posiciones sustantivas en áreas técnicas, regulatorias, legales y de planeación estratégica dentro del sector energético. Cada vez es más común ver a mujeres participando en discusiones complejas sobre regulación, mercados energéticos, infraestructura o gobierno corporativo. Parte de este avance también se explica por la creciente especialización del sector. La industria energética se ha vuelto cada vez más técnica y globalizada, donde la formación en áreas como el derecho energético, ingeniería, regulación o mercados se ha convertido en un factor determinante para el desarrollo profesional.

Sin embargo, todavía existen retos estructurales. Uno de los principales es ampliar la presencia femenina en ciertas áreas altamente técnicas del sector, como la regulación energética, las ingenierías, la infraestructura o los mercados de combustibles, que tradicionalmente han tenido menor representación de mujeres”.

En palabras de Marilú, Iniciativas como Women’s Energy Network y Voz Experta han demostrado que la construcción de comunidad profesional es una herramienta poderosa para acelerar estos cambios. “Más que una conversación simbólica sobre la diversidad, el objetivo es consolidar el reconocimiento del valor técnico y profesional que las mujeres aportan al desarrollo del sector energético”.

Maternidad y el respaldo de la cultura corporativa

Un aspecto humano y profesional que Licón resalta es la integración de la maternidad dentro de una carrera de alta exigencia. Considera que uno de

los mayores retos estructurales es evitar que las mujeres deban elegir entre su crecimiento personal y su éxito laboral. En su experiencia, la clave reside en encontrar organizaciones que valoren el talento y ofrezcan un entorno de soporte genuino.

“Desarrollar una carrera en una industria tan demandante mientras se es madre implica retos, pero también refuerza la importancia de construir entornos profesionales donde las mujeres puedan continuar creciendo y aportando su talento sin tener que elegir entre su desarrollo personal y su carrera.

En Marathon Petroleum, he encontrado una organización que impulsa el desarrollo profesional y que entiende la importancia de generar condiciones para que las mujeres podamos continuar creciendo en nuestras carreras incluso en etapas personales tan significativas como la maternidad”.

El abogado como estratega en la era de los criterios ESG

En el contexto actual de transición energética, el rol del área jurídica ha pasado de ser interpretativo a ser proactivo. Licón destaca que hoy en día, los abogados deben anticipar tendencias regulatorias y asegurar que las operaciones cumplan con altísimos estándares de transparencia e integridad, especialmente bajo la presión de los criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza).

En empresas integradas, esto implica una vigilancia constante de toda la cadena de valor, desde la refinación hasta la comercialización final de combustibles.

“Más allá de interpretar el marco normativo vigente, el área legal debe acompañar a la organización en la toma de decisiones, anticipar tendencias regulatorias y contribuir a que las operaciones se desarrollen bajo altos estándares de integridad, transparencia y responsabilidad corporativa... asegurando que los procesos de debida diligencia, trazabilidad y cumplimiento a lo largo de la cadena de valor de los combustibles se mantengan fuertes. Este enfoque permite no solo asegurar el cumplimiento normativo, sino también fortalecer la confianza institucional”, indica María Luisa Licón.

Tres competencias clave para el éxito en el derecho

energético

Finalmente, María Luisa Licón identifica tres pilares que cualquier profesional del derecho que aspire a destacar en la energía debe dominar: la especialización técnica profunda en regulación sectorial; la capacidad analítica para gestionar riesgos en entornos inciertos; y una visión multidisciplinaria que permita colaborar con ingenieros, comerciales y logísticos.

“Es importante que más abogadas vean al sector energético como un espacio donde pueden construir carreras técnicas sólidas. Se trata de una industria dinámica y estratégica para la economía, donde el conocimiento jurídico especializado juega un papel fundamental para dar certeza regulatoria y fortalecer el funcionamiento de los mercados energéticos”.

ERocío Abreu: Rompiendo Techos de Cristal y Transformando la Política

n el marco del Día Internacional de la Mujer, el sector energético se detiene para reflexionar sobre los avances y los desafíos persistentes en materia de paridad. Rocío Abreu, actual presidenta de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados y la primera mujer en haber presidido dicha comisión en ambas cámaras del Congreso de la Unión, comparte una visión profunda sobre lo que significa abrir camino en una industria históricamente masculinizada.

Desde sus inicios, Abreu ha sido testigo de la evolución del sector, desde los tiempos en que el acceso de las mujeres a las áreas operativas, como las plataformas petroleras, era prácticamente un tabú. Su propia llegada a la Comisión de Energía hace más de una década no estuvo exenta de resistencias, enfrentando prejuicios sobre la capacidad de las mujeres para comprender áreas técnicas como el petróleo, el gas o la electricidad.

"La primera vez que fui diputada federal, hace como 12 o 15 años, realmente fue muy complicado entrar a la Comisión de Energía. Casi casi el tema estaba bloqueado para nosotros, en su mayoría eran hombres. Nos tomaban como que, ¿qué haces tú en energía si no tienes idea de qué es el sector energético. Ha sido un trabajo arduo de imponernos, de demostrar que las mujeres estamos hechas para todos los sectores".

Para la legisladora, ocupar estos espacios de poder no es solo un logro individual, sino el resultado de una lucha generacional que incluye a sus compañeras legisladoras que combatieron prácticas discriminatorias como las cuotas simuladas. Abreu subraya que la presencia femenina no debe buscar una mimetización con el comportamiento masculino, sino una transformación de la esencia misma del ejercicio político.

“El tema de energía es uno que ha ido evolucionando a través del tiempo. Podríamos hablar de las mujeres que empezaron a abrir brecha y, sobre todo, en campo. Aquellas mujeres que en su momento empezaron a estudiar ingenierías, carreras vinculadas con el sector que no eran, entre comillas, temas para las mujeres, rompiendo paradigmas. Yo me acuerdo cuando era chica que era casi una norma que las mujeres no subían a las plataformas; solo subían los hombres.

Después de ahí se fue aperturando el campo en materia de ir rompiendo esos techos de cristal. Las mujeres empezaron a tener posiciones dentro de los sectores productivos como CFE, Pemex, empresas de exploración, perforación, extracción, refinerías e instalaciones eléctricas. Era un área tabú para nosotras.

Cuando una mujer llega a la política en un núcleo de hombres se tiene que mimetizar en algunos temas para sobrevivir... pero cuando las mujeres llegamos a la política, la política cambia. Tenemos que ser congruentes con que cada una de nosotras que ocupa un espacio sea sorora, sea solidaria y sea congruente con abrir este espacio para más mujeres. Para mí es un orgullo. He tenido la oportunidad de ser la primera mujer en presidir la Comisión de Energía en ambas cámaras (Senadores y Diputados). Es un logro que es resultado de una lucha que encabezaron mis abuelas, mi madre y todas las legisladoras que no se dejaron ante temas como las "Juanitas" o las "Manuelitas".

Los Retos Legislativos y la Perspectiva de Género: Rocío Abreu

El panorama actual presenta avances significativos, como el nombramiento de la Maestra Emilia Callejas como la primera directora de la Comisión Federal de Electricidad, un hito que Abreu destaca como un ejemplo de superación ante la adversidad. Sin embargo, la agenda legislativa tiene asignaturas pendientes, particularmente en lo que respecta a la pobreza energética, la cual afecta de manera desproporcionada a las mujeres.

Además de la representación política, la diputada enfatiza la necesidad de trasladar los avances

legales al sector privado, donde la brecha salarial y la discriminación por maternidad siguen siendo realidades cotidianas.

“A trabajo igual, salario igual. Es una asignatura que tenemos que ver con más fuerza. Necesitamos que esas normas se lleven a cabo y para eso también a las leyes hay que darles dientes, generar que las instituciones vigilen que esto se cumpla. No puede ser posible que solo por el hecho de ser mujer sigamos ganando menos que los hombres”.

Abreu también pone sobre la mesa el tema de la ley de cuidados, señalando que las mujeres suelen cargar con la responsabilidad casi exclusiva del cuidado de hijos, padres y familiares enfermos, lo que condiciona su desarrollo profesional en sectores tan demandantes como el energético.

Por un futuro brillante para las mujeres en la Energía La diputada hace un llamado a las mujeres a reconocer su poder económico y de decisión. Como principales administradoras y consumidoras, Abreu sugiere que las mujeres deben "premiar o sancionar" a las empresas basándose en su trato hacia la fuerza laboral femenina y su apertura en los consejos directivos.

Finalmente, su mensaje para las jóvenes que aspiran a integrarse a la industria es de perseverancia absoluta.

“Seguir luchando. Yo creo que la clave es seguir luchando, que nadie te diga que no puedes hacerlo. La vida es competitiva, pero aún más hay áreas que por la naturaleza de ser mujer se complican. Tienes que fijarte un objetivo e ir tras él; vas a tener obstáculos y decepciones, pero lo que tienes que entender es que tienes que ir sobre ese objetivo y no desviar tu atención ni tu energía”.

El 8 de marzo no es solo una fecha de conmemoración, sino una validación del compromiso para seguir construyendo una industria energética donde el talento no tenga género y donde las estructuras de poder reflejen la diversidad de la sociedad a la que sirven.

Érika Josefa Santiago: la responsabilidad social como eje del liderazgo en energía

En un sector históricamente técnico y estratégico para el desarrollo del país, la conversación sobre transición energética ya no se limita a megavatios y descarbonización. También pasa por la ética, la coherencia y la responsabilidad de quienes ocupan posiciones de alta dirección. Así lo plantea Érika Josefa Santiago, directora de Asuntos Corporativos, Comunicación e Impacto Social en AES México, al reflexionar sobre su trayectoria en el marco del Día Internacional de la Mujer.

“Mirar mi trayectoria en el sector energético en el marco del 8M me provoca profunda gratitud y un constante compromiso de reafirmar mi responsabilidad en cada espacio donde tenga la oportunidad de colaborar”, afirma. Desde su perspectiva, el avance de las mujeres en la industria no puede entenderse sin reconocer a quienes abrieron camino y confiaron en nuevas generaciones para ejercer liderazgo.

Liderazgo como asignación y coherencia permanente

A lo largo de su historia profesional, Santiago ha sido testigo de cómo las mujeres se han convertido en voces estratégicas en la toma de decisiones dentro de áreas clave como operaciones, comercial, finanzas, regulación, comunicación y sustentabilidad. “Honro la capacidad para combinar visión técnica con sensibilidad social para inspirar, crear, enseñar, cuidar y edificar”, señala.

Su reflexión es clara: “Estar aquí no es solo un logro profesional; es una asignación, creo profundamente que el liderazgo es un llamado que permite ser ejemplo de integridad, competencia técnica y humanidad”.

Cuando se le pregunta qué implica hoy liderar siendo mujer en la industria energética, su respuesta se centra en una palabra: coherencia. Coherencia entre lo que se comunica públicamente y lo que se decide al interior de las organizaciones, entre los compromisos asumidos y las acciones concretas. Para Santiago, el liderazgo con propósito “no es una aspiración, sino una responsabilidad constante”. En una industria tan estratégica como la energética, sostiene que su voz trasciende lo individual: representa contribuir con paso firme al desarrollo social y económico de México y “ser luz para futuras generaciones”, ayudando a construir un sector más equitativo, justo, creativo, innovador y conectado con la sociedad.

Avances históricos

Las cifras muestran avances y desafíos. De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía Renovable, las mujeres representan 40% de la fuerza laboral en el sector solar fotovoltaico a nivel mundial, aunque solo 30% ocupa cargos de dirección y 17% alcanza puestos de alta dirección. En América Latina y el Caribe, su participación en el sector se sitúa en 33%.

Pese a estas brechas, Santiago subraya que en México el liderazgo femenino en la energía vive un momento histórico, con mujeres ocupando espacios estratégicos en la definición de políticas públicas, la conducción de instituciones clave y la dirección de proyectos fundamentales para la seguridad energética y la transición hacia un futuro más sostenible. Este avance, considera, envía un mensaje poderoso a las nuevas generaciones sobre la posibilidad real de construir un país más fuerte, sostenible y justo.

Consolidar ese progreso implica fortalecer la promoción de carreras en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas desde la formación básica, visibilizar referentes femeninos que inspiren a otras mujeres y garantizar procesos de contratación y promoción basados verdaderamente en el mérito y la capacidad.

También enfatiza que el bienestar familiar es clave para un desempeño profesional pleno y sostenible. Promover modelos de trabajo que permitan equilibrar la vida profesional con la vida familiar, así como crear redes de apoyo y mentoría

que faciliten la transferencia de conocimientos y el acompañamiento en momentos críticos, resulta indispensable para que el talento no se pierda en estructuras que aún requieren transformación.

ESG y competitividad: la sostenibilidad como brújula estratégica

En el terreno corporativo, el enfoque ESG — Ambiental, Social y de Gobernanza— forma parte de la operación cotidiana en AES México. “No se trata de un marco teórico, sino de un criterio transversal para evaluar riesgos, generar valor a largo plazo y construir confianza con todos nuestros grupos de interés”, explica.

Esto se traduce en la manera en que se diseñan y operan los proyectos, en la relación con las comunidades, en la transparencia con la que se comunica y en los estándares éticos que guían la operación. La compañía centra esta visión en liderar la transición hacia fuentes renovables, asegurar la seguridad y el bienestar de sus colaboradores, generar impacto positivo en las comunidades y mantener una gobernanza ética y transparente.

En un entorno global cada vez más exigente, la sostenibilidad energética se ha convertido en un factor de competitividad. El mercado internacional demanda consistencia, credibilidad y resultados medibles. Santiago advierte que ya no basta con anunciar compromisos; se requiere evidencia clara, metas de descarbonización alineadas con el Acuerdo de París, certidumbre regulatoria y estructuras sólidas de cumplimiento y gestión social.

“Hoy no basta con generar energía; hay que demostrar impacto sostenible, estabilidad contractual y legitimidad social, por ello, cada liderazgo debe aportar una visión integral que combina sostenibilidad, impacto social y eficiencia operativa”, sostiene.

Desde su posición ha promovido activamente la participación de mujeres en foros estratégicos, comités técnicos y espacios de toma de decisiones. Está convencida de que la diversidad de pensamiento no solo es un imperativo ético, sino una estrategia que fortalece la resiliencia del sector y acelera la adopción de energías limpias.

Para Érika Josefa Santiago, la transición energética no es únicamente tecnológica. Es, ante todo, una transformación de liderazgo y conciencia, donde la coherencia ética y la responsabilidad social se convierten en la verdadera brújula de la industria.

Priscilla Zozaya: Liderazgo disruptivo e valor en la infraestructura para la transición energética

En la energía, los perfiles técnicos suelen dominar la narrativa, y es aquí donde la trayectoria de Priscilla Zozaya, directora de Asuntos Gubernamentales, Sustentabilidad y RSE para México, Centroamérica y el Caribe en Siemens Energy, destaca como un ejemplo de cómo el liderazgo se construye desde la capacidad de conectar ideas y personas. Con una carrera que desafía la linealidad tradicional, Zozaya se encuentra actualmente en una transición fundamental hacia un rol estratégico en la vertical de Transformadores, demostrando que la adaptación y el aprendizaje continuo son los verdaderos motores del éxito en la industria energética moderna.

El valor de un perfil no técnico en un mundo de ingenieros

Uno de los aspectos más reveladores de la carrera de Priscilla es su origen fuera de las áreas STEM. Lejos de ser un impedimento, su formación le permitió desarrollar una ventaja competitiva basada en la escucha activa y la construcción de puentes institucionales. Para ella, no tener un trasfondo técnico la obligó a profundizar en su comprensión del sector a través de preguntas inteligentes y una curiosidad inagotable, lo que hoy le permite liderar con una visión integral que une la política pública con la realidad operativa de la infraestructura eléctrica.

“Mirar hacia atrás me genera una mezcla de orgullo y responsabilidad. Llegué a este sector sin un background técnico, y eso que al principio sentí como una limitación, con el tiempo se convirtió en mi mayor fortaleza: me obligó a escuchar más, a hacer mejores preguntas y a construir puentes donde otros veían muros. En este 8M me reafirmo en que crecer profesionalmente no siempre es lineal, y que las mujeres que nos atrevemos a salir de nuestra zona de confort en industrias técnicas estamos demostrando que el liderazgo se construye desde muchos lugares”, comenta Prisicilla.

Superando los sesgos: de la sustentabilidad a la estrategia técnica

Zozaya es plenamente consciente de las barreras estructurales que aún limitan el ascenso de las mujeres a posiciones de alta

dirección técnica. Identifica que persisten sesgos inconscientes que asocian el mando energético exclusivamente con perfiles masculinos y técnicos. Su propio movimiento hacia una posición estratégica en el área de transformadores es, en sí mismo, un acto de ruptura con esos paradigmas, subrayando que para superar estas brechas no basta con el esfuerzo individual, sino que se requiere una voluntad corporativa real que fomente la movilidad interna con equidad y programas de mentoría formal.

“Las barreras son reales y son múltiples. Siguen existiendo sesgos inconscientes que asocian el liderazgo energético con perfiles técnicos masculinos, así como la falta de acceso equitativo a carreras STEM —y lo digo con plena conciencia, porque yo misma estoy viviendo esa transición: moverme de relaciones con gobierno y sustentabilidad hacia un rol de estrategia en una vertical tan técnica como Transformadores no es un camino que muchas mujeres recorren, y eso en sí mismo dice mucho sobre las barreras que persisten.

Para superarlas hace falta voluntad corporativa real: mentorías formales, movilidad interna con equidad y que quienes ya estamos en posiciones de influencia asumamos la responsabilidad de abrir camino”.

Tres pilares para las nuevas generaciones: curiosidad, conexión e integridad

Para las jóvenes que aspiran a entrar en este sector, Priscilla ofrece un consejo basado en la autenticidad y la resiliencia. Considera que la "incomodidad de lo nuevo" no debe interpretarse como una señal de error, sino como una parte necesaria del crecimiento profesional. En su visión, el activo más valioso en este mundo de vínculos de confianza es la integridad, la cual debe cultivarse desde el primer día para construir una reputación sólida en un entorno que evoluciona a una velocidad sin precedentes.

“Mi consejo más honesto es cultivar tres cosas: primero, curiosidad genuina, porque este sector evoluciona muy rápido y quien no aprende continuamente se queda atrás. Segundo, la capacidad de conectar personas, instituciones e ideas, porque las grandes transformaciones energéticas no las hace nadie en solitario. Y tercero, no se traicionen, fortalezcan su personalidad femenina y construyan una reputación con integridad desde el primer día, porque en este mundo los vínculos de confianza son el activo más valioso y el que más tiempo toma construir.

Les diría que no esperen a sentirse 'listas' para entrar, ni para dar el siguiente paso. Yo misma estoy en un momento de transición importante y puedo decirles que la incomodidad de lo nuevo es parte del proceso, no una señal de que estás en el lugar equivocado”, señala Priscilla.

Infraestructura y certeza jurídica: la clave para México y la región

Desde su experiencia en la intersección de la política pública y la inversión privada, Zozaya sostiene que la modernización energética de América Latina es imposible sin certeza jurídica. La inversión necesaria para redes inteligentes y sistemas de transmisión es de largo plazo y requiere reglas claras y predecibles.

Además, destaca que la cooperación internacional y los esquemas de financiamiento climático son las "condiciones habilitantes" para que la transición energética sea justa y competitiva para países como México.

“Los esquemas de financiamiento climático, los acuerdos bilaterales de transferencia tecnológica y las alianzas público-privadas bien estructuradas pueden acelerar procesos que de otra forma tomarían décadas".

Sobre la importancia de la infraestructura física en el panorama geopolítico actual, Priscilla es contundente.

“Vivimos un momento de reconfiguración global sin precedentes. La búsqueda de seguridad y justicia energética por parte de las grandes economías está rediseñando cadenas de suministro y generando una demanda enorme de infraestructura eléctrica —y aquí es donde el segmento de transformadores se vuelve estratégico: sin transformadores no hay transmisión, sin transmisión no hay transición energética. México y América Latina tienen una oportunidad histórica... El riesgo es real: si no construimos capacidades locales, marcos regulatorios sólidos y alianzas internacionales bien negociadas, podemos repetir viejos patrones”.

Priscilla Zozaya visualiza un futuro donde la región no solo aporte recursos, sino que capture el valor de la transición mediante la construcción de capacidades locales sólidas. Su trayectoria en Siemens Energy demuestra que el liderazgo femenino, incluso desde áreas no técnicas, es fundamental para navegar la reconfiguración global del sector energético y asegurar un suministro confiable y sostenible para el futuro.

Gabriela Montemayor: La Transformación del Sector

Energético con Visión

Femenina

Por: Juan Carlos Chávez

En el marco del Día Internacional de la Mujer (8M), el sector energético se detiene a reflexionar sobre los avances en equidad y los retos técnicos que definen el futuro de la sostenibilidad. Gabriela Montemayor, Senior Business Developer de Energía para Veolia, comparte una visión profunda sobre su trayectoria de más de dos décadas y el papel crucial de la mujer en una industria históricamente masculina.

La Resiliencia como Eje de Carrera

Para Montemayor, el concepto de resiliencia no es solo un término técnico aplicable a la estabilidad de los sistemas eléctricos; es la palabra que define su propia evolución profesional en un entorno de altas exigencias.

"Una palabra que últimamente ha estado resonando mucho en mi cabeza es la palabra resiliencia. Y bueno, sobre todo en la parte de energía, últimamente hablamos mucho de resiliencia de los sistemas... cuando miro hacia atrás siento que hay algo muy parecido en mi carrera. Yo empecé hace ya un poquito más de dos décadas en una industria que, como bien dices, es una industria históricamente masculina".

La experta destaca que, aunque el trato ha sido respetuoso, las mujeres en el sector han operado bajo una lupa constante, donde la excelencia técnica se convierte en el único camino para consolidar el liderazgo.

"El margen de error que tenemos las mujeres para equivocarnos, pues es la verdad muy pequeño, porque los ojos están puestos sobre nosotros, quizás están esperando que fracasemos, que tropecemos... ¿Cómo lo hemos podido las mujeres a lo mejor dentro de esta trayectoria? Pues es a través de construir una base técnica muy sólida, el poder mantenernos actualizadas constantemente profesionalizando nuestros conocimientos.

Liderazgo y Visión Estratégica en Veolia Ocupar posiciones directivas implica, según Montemayor, la responsabilidad de elevar el estándar y participar activamente en las decisiones que definen el rumbo de la descarbonización y la inversión energética. En este sentido, resalta la cultura organizacional de Veolia, cuya CEO global, Estelle Brachlianoff, sirve como un referente de liderazgo técnico y estratégico.

"Es importante participar en las conversaciones donde se definen inversiones para el ámbito de la energía, donde se toman decisiones en la parte de contratos, en la parte de estrategias de descarbonización, pero hacerlo siempre desde el conocimiento, el saber hacia dónde vamos y con una base sólida, con datos, con información.

También es vital desarrollar habilidades blandas, formar equipos intergeneracionales y abrir puertas al talento femenino en proyectos complejos. En Veolia tenemos iniciativas como "Yes You" y programas de diversidad. Además, nuestra CEO global, Estelle Brachlianoff, es ingeniera y un referente de que el liderazgo femenino puede estar presente en industrias técnicas y complejas”.

Gabriela sostiene que Señala que las barreras para la participación de las mujeres en el sector ya no son tan explícitas como en el pasado, aunque aún persisten de manera más sutil. Considera que es fundamental integrarlas desde el inicio en proyectos complejos, darles voz en las mesas de decisión y permitirles una interacción directa con los clientes, de modo que puedan fortalecer su experiencia y liderazgo. En su opinión, es necesario evolucionar de un liderazgo paternalista —que limita la acción por temor al error— hacia uno que inspire, motive y genere confianza en las capacidades de los equipos.

Asimismo, sostiene que desde la formación básica es importante visibilizar que las carreras STEM también son para las mujeres y que estas disciplinas permiten desarrollar soluciones concretas para retos sociales, como llevar energía a comunidades sin acceso. Para avanzar en la superación de estas barreras, propone tres acciones clave: asignar a las mujeres proyectos estratégicos, evaluar su desempeño mediante métricas claras acompañadas de retroalimentación constante y contar con líderes que impulsen activamente la presencia femenina en los espacios de toma de decisiones.

Economía Circular: El Futuro de la Energía

Más allá de la equidad de género, la entrevista aborda la madurez del sector en México. Con la reciente Ley de Economía Circular, el enfoque se desplaza de la mera generación de energía limpia hacia la optimización integral de los recursos. Montemayor enfatiza que la circularidad permite convertir ineficiencias operativas en activos energéticos, como el biogás o la recuperación térmica.

"Al integrar la circularidad podemos cambiar esa forma que tenemos de produzco, consumo y desecho. Ahora a una lógica integral donde optimizo mis recursos, optimizo mi energía, recupero todo lo que sea posible y cómo lo reintegro a mis procesos".

Un ejemplo tangible es la planta de Waste to Energy de Veolia en San Luis Potosí, donde los residuos industriales que no pueden reciclarse se transforman en combustible alterno para la industria cementera, reduciendo la huella de carbono y extendiendo la vida útil de los centros de disposición.

"Dejamos de ver los residuos como algo de lo que me tengo que deshacer y por solamente por cumplimiento ambiental, a algo que lo podemos reintegrar a la matriz energética".

El mensaje a las nuevas generaciones Por otra parte, el llamado para las jóvenes que buscan ingresar a carreras STEM es claro: la industria energética no es solo un campo de ingeniería, es la base del desarrollo humano y económico.

"Sin energía no podemos vivir y no nos podemos desarrollar. Si queremos tener una mejor economía, si queremos tener un mejor nivel de vida, acceso a educación, acceso a información... sin energía no lo vamos a lograr.

No tengan miedo, prepárense, manténganse activas y vigentes. Es una industria que les va a dar muchas satisfacciones".

Este 8M, la trayectoria de Gabriela Montemayor reafirma que la inclusión y la capacidad técnica son los motores que impulsarán una transición energética más justa, resiliente y eficiente.

Valeria Amezcua: Innovación agrovoltaica y la visión integral de la soberanía energética en México

En el corazón de la transición energética mexicana, surge una propuesta que busca ir más allá de la simple sustitución de tecnologías fósiles por renovables. Valeria Amezcua, fundadora de la Red Agrovoltaica Mexicana, lidera una conversación necesaria sobre cómo la energía puede ser un catalizador para resolver problemas socioeconómicos y ambientales de fondo.

Con una trayectoria que integra regulación, sostenibilidad y consultoría técnica, Amezcua propone un modelo donde la generación eléctrica conviva armónicamente con la agricultura y el desarrollo rural para fortalecer la soberanía del país.

Superar las dudas internas: una clave para el liderazgo femenino Para ella, la reflexión más profunda en este 8 de marzo gira en torno a las creencias limitantes que las propias mujeres pueden arrastrar debido al entorno en el que han crecido, lo cual genera dudas sobre el valor de su propia voz en mesas dominadas por hombres. Considera que la confianza en la preparación técnica y en la perspectiva propia es el motor que permite que la participación femenina sea natural y sólida.

“Me siento muy agradecida porque he tenido la oportunidad de contribuir a la transición a fuentes de energía que nos dan seguridad y soberanía. A lo largo de estos años, he tenido la fortuna de colaborar con equipos muy diversos y de aprender de distintas disciplinas, lo que me ha permitido entender que la transición energética es más que migrar de tecnología, es una oportunidad para atender de fondo las necesidades socioeconómicas y ambientales.

Personalmente, como mujer en este sector, no he vivido mi camino profesional con barreras; me he encontrado a un sector abierto a integrar a cada vez más miradas complementarias para resolver

desafíos complejos. Hoy mi reflexión principal es que el sector energético está evolucionando hacia algo mucho más integral, y haber podido formar parte de esa conversación es algo que me motiva a seguir impulsando soluciones que provoquen estos cambios estructurales.

Nosotras hemos crecido en un ambiente que nos hace preguntarnos cómo vamos a decir algo frente a nuestros colegas hombres, si nuestra opinión será escuchada o si tenemos que demostrar más que los demás para estar ahí. Por eso, una parte fundamental del cambio es trabajar en nosotras mismas; confiar en nuestra preparación, en nuestra perspectiva y en el valor que aportamos. Cuando logramos superar esas dudas internas, nuestra participación se vuelve mucho más natural y sólida”.

Al mismo tiempo, señala Valeria, resulta esencial seguir forjando entornos laborales donde el mérito y el talento sean el verdadero criterio de valoración, fomentando redes de respaldo entre compañeros y creando más modelos a seguir que motiven a las generaciones emergentes.

“Mi principal consejo sería que no lo duden y que lo hagan. El sector energético necesita talento, nuevas ideas y miradas distintas. Antes de pensar en las barreras externas, hay que preguntarnos si nuestra primera barrera no somos nosotras mismas. Muchas veces nos cuestionamos más de lo necesario y la realidad es que la mejor forma de descubrir nuestras capacidades es participando, levantando la mano y ocupando esos lugares”.

La agrovoltaica: un puente entre energía, agua y alimentos

La pasión de Valeria por el cuidado del planeta no es reciente; nació a los ocho años como una convicción de encontrar formas de vida responsables dentro de los ecosistemas. Hoy, esa visión se materializa en la agrovoltaica, un campo interdisciplinario que conecta sistemas de producción de alimentos con el cuidado del suelo y el agua.

En un país donde uno de cada tres mexicanos vive bajo algún tipo de pobreza energética, Amezcua sostiene que los proyectos no pueden enfocarse únicamente en reducir emisiones de carbono, sino que deben buscar la autosuficiencia económica de los territorios, especialmente los rurales.

“La agrovoltaica es particularmente interesante porque no se limita a la generación de energía; es una solución que conecta distintos sistemas al mismo tiempo, como es la producción de alimentos y el cuidado del suelo y el agua. Cuando se implementa bien, puede contribuir a la seguridad energética, alimentaria e hídrica, tanto a nivel nacional como en las comunidades donde se desarrollan los proyectos. Por eso, la veo como una solución que ataca el problema de fondo: contribuir a la autosuficiencia económica de un territorio (especialmente rural) y poder recuperar agencia sobre sus acciones”.

Para Valeria, el éxito de la transición energética en México no debe medirse solo por la meta tecnológica, sino por el valor local que genere. El modelo agrovoltaico permite que la generación de energía y la producción agrícola se fortalezcan mutuamente en lugar de competir por el uso del suelo.

Esto cambia la lógica histórica donde los beneficios de los proyectos energéticos se percibían en lugares distintos a donde se construía la infraestructura, permitiendo que el campo diversifique su productividad y sea más resiliente ante el cambio climático.

“La agrovoltaica tiene potencial para transformar la productividad del campo mexicano porque propone un uso más eficiente y complementario del territorio. En lugar de pensar en la generación de energía y la producción agrícola como actividades separadas, este modelo permite que ambas convivan y se fortalezcan mutuamente.

También es importante decir que este tipo de soluciones se construyen de manera colaborativa entre ambos géneros, ya que todos tenemos esa capacidad de observar más allá de las necesidades inmediatas e incluir en la toma de decisiones nuestra ética y nuestros valores”.

Asimismo, Amezcua subraya que la ética y el método son tan importantes como el objetivo final:

“Cerraría diciendo que, es muy importante entender que el cómo logremos la transición energética puede importar incluso más que el hecho de lograrlo. Una transición energética que perpetúe las desigualdades y el impacto ambiental, habrá sido una oportunidad perdida de transformar de fondo un sistema hacia algo mejor, hacia algo sostenible”.

DJanet Elorza: liderazgo, innovación y redes para transformar la industria energética

entro de ese proceso de transformación, la participación de mujeres en posiciones de análisis estratégico, consultoría y toma de decisiones en la energía ha comenzado a ganar mayor visibilidad. Una de estas voces es la de Janet Elorza, directora asociada de Industria y Energía Latinoamérica en EY y directora de Comunicación y Marketing en Women’s Energy Network (WEN México).

En el marco del 8M, Elorza reflexiona sobre su trayectoria en el sector energético, los retos que aún enfrentan las mujeres en la industria y las oportunidades que surgen en un momento de transformación global del sistema energético.

“Reconocer mi trayectoria en el sector energético me confirma que cada paso que damos las mujeres en esta industria abre camino para muchas más. Ha sido un recorrido de aprendizaje constante, de enfrentar retos con preparación y convicción, pero también de encontrar aliados y construir espacios donde el talento y las ideas tienen más peso que los estereotipos”.

Hoy veo con optimismo cómo cada vez más mujeres participan en la toma de decisiones estratégicas dentro del sector energético. Sin embargo, también creo que nuestro mayor reto es seguir generando oportunidades reales para que las nuevas generaciones puedan desarrollarse, liderar e innovar en una industria clave para el futuro de nuestras economías”.

Todavía queda mucho por hacer

A pesar de los progresos registrados en los últimos años, la representación femenina en muchos espacios de decisión dentro del sector energético continúa siendo limitada. Para Elorza, esta realidad refleja tanto barreras estructurales como dinámicas culturales que aún persisten en la industria.

“Aunque ha habido avances importantes, todavía persisten barreras estructurales y culturales. En muchos espacios de decisión la representación femenina sigue siendo limitada, y en ocasiones las mujeres enfrentan mayores exigencias para demostrar su capacidad en entornos históricamente dominados por hombres”.

Lograr cambiar ese chip necesita, en su opinión, pasar de la promesa a la realidad por parte de las organizaciones y del propio sector.

“Superar estas barreras requiere acciones concretas: promover liderazgos diversos, impulsar programas de mentoría y patrocinio, generar políticas organizacionales que favorezcan la equidad y, sobre todo, visibilizar el talento femenino que ya está transformando la industria.

La transición energética y los procesos de innovación que vive el sector también representan una oportunidad única para construir una industria más inclusiva. También es fundamental construir redes profesionales, buscar mentoría y confiar en su talento. La industria necesita nuevas miradas, nuevas ideas y más mujeres que impulsen soluciones para los grandes desafíos energéticos del futuro”.

Tendencias que están transformando la industria energética

Desde su trabajo en EY, Elorza participa en el desarrollo de estrategias empresariales para compañías energéticas que buscan adaptarse a un entorno en constante cambio. En su análisis, la transformación del sector en América Latina está marcada por tres grandes tendencias estructurales. “Hoy estamos viendo una transformación profunda del sector energético en América Latina impulsada por tres grandes tendencias. Primero, la aceleración de la transición energética, con un crecimiento

importante en energías renovables, estrategias de descarbonización y nuevos modelos de negocio enfocados en sostenibilidad.

“Segundo, la digitalización de la industria, donde tecnologías como analítica avanzada, inteligencia artificial y automatización están cambiando la forma en que se gestionan los sistemas energéticos, optimizando operaciones y mejorando la eficiencia.

Y tercero, una mayor integración regional y evolución de los mercados energéticos, que exige a las empresas desarrollar estrategias más flexibles, resilientes e innovadoras para responder a un entorno cada vez más dinámico”.

Redes de mentoría para impulsar el liderazgo femenino

Elorza también participa activamente en iniciativas orientadas a fortalecer el liderazgo femenino dentro del sector energético.

“Las redes profesionales y de mentoría son fundamentales para acelerar el desarrollo del liderazgo femenino. Más allá de generar conexiones, crean espacios de colaboración, aprendizaje y apoyo donde las mujeres pueden compartir experiencias, construir oportunidades y fortalecer su presencia en la industria.

Organizaciones como Women’s Energy Network desempeñan un papel clave al visibilizar el talento femenino, fomentar la mentoría y promover conversaciones estratégicas sobre diversidad y liderazgo en el sector energético. Estas redes no solo impulsan el crecimiento profesional de las mujeres, también contribuyen a construir una industria más innovadora, diversa y preparada para enfrentar los retos energéticos del futuro”.

Susana Cazorla: redes, regulación y liderazgo femenino en el futuro energético

El sector energético atraviesa uno de los momentos más complejos de su historia reciente. La transición hacia sistemas energéticos más limpios, los debates sobre seguridad de suministro y la redefinición de las políticas públicas han colocado a esta industria en el centro de la discusión económica y geopolítica global.

Con más de 18 años de experiencia en el sector, Susana Cazorla, directora y socia consultora en SICE nrgy y presidenta de Voz Experta, ha desarrollado una trayectoria que combina análisis económico, regulación energética y participación en espacios internacionales de discusión. “Aunque no elegí ser mujer, me encanta serlo y abrazo con pasión mis roles de madre, esposa, hija y amiga, así como de profesionista con 18 años de experiencia en el sector energético, al que llegué por casualidad y en donde he elegido mantenerme desde entonces.”

Ser mujer en un sector tan estratégico como el energético implica enfrentar retos adicionales a los inherentes al propio sector, como lo son mantenerse actualizada, estudiar y conectar con redes público-privadas. Ser mujer en el sector energético también me ha exigido desarrollar una resiliencia para enfrentar y desarmar comentarios ofensivos o actitudes sesgadas en el ámbito laboral; y navegar el complejo equilibrio entre la vida profesional y personal que, en mi caso, tuvo que ver con buscar mejores condiciones para poder desempeñarme plenamente como madre, lo cual me llevó a replantear mi trayectoria laboral.

Hoy, más que nunca, es imprescindible contar con diversidad de enfoques, donde el liderazgo femenino aporta una visión fundamental”.

Aprendizajes desde la regulación energética

Uno de los capítulos más relevantes en la trayectoria de Cazorla fue su paso por la Comisión Reguladora de Energía (CRE), experiencia que marcó profundamente su visión sobre el funcionamiento del sector energético mexicano.

“Mi paso por la CRE fue enriquecedora, tanto en el ámbito laboral como personal. Aporté mis conocimientos, experiencia y ventajas competitivas al servicio público, y fui totalmente recompensada con más conocimiento, visiones distintas e inteligentes de abordar los temas, mejores prácticas internacionales y una red de networking internacional que no tiene precio. Tuve una gran mentora y un gran mentor, tuve brillantes compañeras y compañeros de trabajo, hice grandes amistades y también aprendí lo que no quería ser.”

Para Cazorla, estas experiencias han fortalecido su convicción de que el sector energético mexicano podría desarrollarse con mayor eficiencia bajo esquemas regulatorios sólidos y competencia efectiva.

Asimismo, considera que la política energética debe enfocarse en garantizar seguridad de suministro, reducir emisiones y promover una transición energética justa. Esa transición, explica, debería sustentarse en regulación transparente, competencia efectiva, esquemas de protección para los grupos vulnerables y sanciones claras contra actos de corrupción.

La visibilidad de las mujeres expertas Actualmente, Cazorla preside Voz Experta, una iniciativa que busca impulsar la participación de mujeres especialistas en los espacios donde se discuten y diseñan políticas públicas. Desde su perspectiva, uno de los principales desafíos es reconocer que aún existe una distancia considerable para alcanzar igualdad de oportunidades.

Entre otros desafíos, menciona el desarrollo de legislación que promueva la equidad en las matrículas de carreras STEM y una participación creciente de mujeres en puestos de decisión hasta alcanzar un equilibrio cercano al 50%. Sin embargo, subraya que estos avances requieren acciones concretas.

“Esto implica eliminar brechas salariales, visibilizar a expertas en foros y eventos, reconocer los mismos derechos y obligaciones para la maternidad y paternidad, y fortalecer la capacitación sobre equidad dentro de las organizaciones. Insiste en un punto clave para lograr transformaciones duraderas”.

Consejos para las nuevas generaciones Cazorla considera que la formación continua es una de las claves para aquellas mujeres que desean desarrollarse en esta industria.

“Que se mantengan actualizadas, que no dejen de prepararse, que se especialicen en un tema específico y que busquen aliados, sobre todo aliadas, a través de redes de apoyo de mujeres que han demostrado una y otra vez que la unión hace la fuerza y que la sororidad mueve montañas”.

También recomienda no permitir la normalización de los sesgos de género conscientes ni inconscientes, y ver la competencia entre mujeres como una oportunidad para crecer”, señala. En su opinión, la verdadera meta debe ser construir condiciones de competencia justas entre hombres y mujeres. Y añade una reflexión que busca reorientar el enfoque del debate sobre género:

“Haría mucho énfasis en el hecho de que los hombres NO son un enemigo a vencer, pero la herencia patriarcal y la desigualdad de oportunidades sí que son enemigos a vencer”.

Eneida Góngora y la transformación del sector energético hacia la equidad de género

La conversación sobre equidad de género en el sector energético mexicano ya no se limita a una agenda de representación simbólica. Para Eneida Góngora, presidenta de Women’s Energy Network (WEN) México, la inclusión es un factor determinante de competitividad y sostenibilidad para la industria.

“La equidad de género no es un ‘tema de mujeres’, sino un requisito para la competitividad y el futuro energético de México y la región [...]. Ser mujer en el sector energético significa asumir la responsabilidad de transformar un sector estratégico aún desigual, y al mismo tiempo, celebrar que nuestras voces ya son imposibles de ignorar”, comparte en entrevista.

Bajo esta lógica, la inclusión no solo responde a un principio de justicia, sino que fortalece la toma de decisiones y robustece a las organizaciones en un entorno de transición compleja.

Construir credibilidad en un entorno históricamente masculino

La convicción de Góngora está atravesada por su propia experiencia. Con una trayectoria forjada en entornos internacionales predominantemente masculinos, conoce de primera mano las barreras estructurales que han marcado la historia de la industria. En sus primeros años, el principal reto fue construir credibilidad en espacios en los que la subestimaban constantemente.

“¿Cómo lo he ido superando? Construyendo solidez en mis competencias y habilidades, para que mi trabajo hable por sí mismo, generando capital social —tejiendo redes profesionales, mentores y personas aliadas a través de iniciativas como WEN México y otros colectivos donde hoy tengo roles de liderazgo— y trabajando en una vida integrada en la que mis roles se complementan para sostener el ritmo del sector”, explica.

A partir de ese recorrido, identifica tres pilares que han sido determinantes en su desarrollo y que busca impulsar en otras mujeres. El primero es la construcción de competencias sólidas en áreas estratégicas, pues el conocimiento profundo y la actualización constante son, a su juicio, la base del respeto profesional.

El segundo es el capital social: ninguna carrera en una industria de esta magnitud se construye en solitario; tejer redes, contar con mentores y personas aliadas permite acceder a oportunidades que no siempre son visibles.

Finalmente, el tercero, es la apuesta por una “vida integrada”, un enfoque que rechaza la idea de que el éxito exige sacrificar la esfera personal y que propone equilibrar las dimensiones mental, emocional, física, espiritual y financiera para sostener un liderazgo de largo plazo.

Redes, poder colectivo y la brecha de ascenso

Más allá de la experiencia individual, Góngora observa una transformación estructural en el sector: la evolución de las redes de mujeres en energía. Lo que antes eran espacios de acompañamiento hoy inciden directamente en la toma de decisiones. Desde WEN México, sostiene que la organización colectiva permite “cambiar las reglas del juego” al conectar a mujeres que participan en toda la cadena de valor, desde la política pública hasta la operación técnica.

“Redes como WEN se traducen en poder colectivo porque cuando una red de mujeres está bien organizada, pasa de ser un grupo de ‘contactos’ a un actor capaz de abrir puertas, influir en decisiones y eventualmente cambiar reglas del juego en proyectos concretos de entrada”, destaca.

En ese sentido, la articulación entre perfiles diversos no solo amplía oportunidades individuales, sino que fortalece la incidencia del talento de las mujeres en proyectos estratégicos.

Sin embargo, Góngora reconoce que los avances no han eliminado todos los obstáculos. Aunque el acceso de mujeres a carreras STEM y su permanencia en empresas del sector ha aumentado, aún existe una brecha crítica en el ascenso a posiciones de alta dirección. Es ahí donde muchas trayectorias son estancadas por el sistema, revelando un techo de cristal que limita el aprovechamiento pleno del talento de las mujeres.

“Priorizar la brecha de ascenso implica revisar criterios de promoción, sesgos en evaluaciones de desempeño, composición de comités de talento y reglas no escritas que frenan a las mujeres para subir, pero también fijar metas claras de representación femenina en consejos, direcciones y jefaturas, acompañadas de programas de liderazgo, patrocinio (sponsorship) y corresponsabilidad en cuidados”, agrega.

Una carrera de fondo para las nuevas generaciones En este contexto, la presidenta de WEN México define la trayectoria en energía como una “carrera de fondo”. A las jóvenes interesadas en integrarse al sector les recomienda asumir desde el inicio una visión estratégica de su desarrollo profesional.

“No avances sola: participa en redes como WEN México, asociaciones estudiantiles, colegios y comunidades técnicas. Hay muchas oportunidades que llegan por recomendaciones y contactos. También cuida tu reputación profesional desde el día uno: cumple, sé confiable, pide y da retroalimentación porque tu nombre es tu marca en una industria pequeña”, detalla.

La reflexión de Eneida Góngora llega en un momento en que el sector energético mexicano enfrenta desafíos estructurales y una transición compleja. En ese escenario, su mensaje es claro: la transformación no vendrá únicamente de la innovación tecnológica, sino de la capacidad de integrar talento diverso en todos los niveles de decisión.

LErika Ramírez: traducir la complejidad energética para tomar mejores decisiones

a transición hacia fuentes más limpias, la evolución de los mercados eléctricos y la creciente presión de las empresas por cumplir metas de sostenibilidad han convertido a la gestión de la energía en un elemento estratégico para la competitividad empresarial. En este entorno, la capacidad de interpretar la complejidad técnica del sistema eléctrico y traducirla en decisiones de negocio se ha vuelto cada vez más valiosa.

En ese espacio se desarrolla la trayectoria de Erika Ramírez, consultora de energía y sostenibilidad en Acclaim Energy, firma especializada en asesorar a grandes consumidores industriales y comerciales en la gestión de sus estrategias energéticas. Desde esta posición, Ramírez trabaja con empresas que buscan optimizar sus costos eléctricos, gestionar riesgos en el mercado y avanzar hacia objetivos de sostenibilidad mediante el uso de energías renovables y nuevas estrategias de abastecimiento.

Su experiencia combina análisis del mercado eléctrico, consultoría estratégica y participación en espacios de diálogo sobre transición energética.

Construir credibilidad en una industria compleja

El sector eléctrico es, por naturaleza, un entorno técnico y altamente especializado. Para quienes comienzan su carrera en esta industria, el desafío no solo consiste en comprender sus múltiples variables regulatorias, tecnológicas y económicas, sino también en construir credibilidad dentro de un ecosistema profesional históricamente dominado por perfiles técnicos masculinos.

“La reflexión se resume en que entrar al sector eléctrico significó enfrentar una industria compleja, técnica y tradicionalmente dominada por hombres, pero en lo personal me gusta pensar que el esfuerzo es igual para cualquier persona joven, en donde el camino hacia la cresta esta mayormente orientada hacia la construcción de credibilidad y no una lucha. Con el tiempo he entendido que mi valor no es solo comprender el mercado, sino en aportar una perspectiva distinta; hacer preguntas, traducir la complejidad en lo cotidiano y construir conversaciones que permiten tomar mejores decisiones”.

A lo largo de su trayectoria, además, ha observado la creciente presencia de mujeres en distintos eslabones de la industria energética. Reconoce que cada vez hay más mujeres participando en el sector eléctrico y valora especialmente los lazos de apoyo y colaboración que se han construido entre ellas dentro y fuera de las redes profesionales.

“Independientemente del género, y bajo la premisa de lo que considero me ha hecho crecer en estos años, los invitaría a identificar aquello que los hace únicos, por ejemplo, su curiosidad, su capacidad de análisis o su forma de conectar ideas”.

A pesar de los avances en materia de diversidad, la representación femenina en posiciones técnicas y de liderazgo dentro del sector energético sigue siendo limitada.

“Creo que una de las principales barreras sigue siendo la representación en ciertos espacios técnicos y de toma de decisiones. Aunque cada vez vemos más mujeres en el sector, todavía es común entrar a reuniones donde la mayoría de los perfiles técnicos o directivos son hombres. Para superar las barreras de género creo que lo más importante es seguir generando espacios de formación, mentoría y exposición profesional para mujeres jóvenes interesadas en energía”.

El valor de una formación multidisciplinaria

Uno de los elementos que caracteriza al sector energético contemporáneo es su naturaleza multidisciplinaria. Además de ingenieros y especialistas técnicos, la industria requiere perfiles capaces de integrar análisis de mercado, regulación, financiamiento, sostenibilidad y estrategia empresarial.

Para Erika Ramírez, comprender esa diversidad de caminos profesionales es clave para quienes buscan desarrollarse en este ámbito. Explica que el sector energético es mucho más amplio de lo que suele imaginarse.

“Hoy las empresas necesitan profesionales capaces de traducir la complejidad del sistema eléctrico en impactos concretos sobre costos, riesgos y competitividad. La energía, en lo general pero también en lo particular para México, es una

industria que está cambiando constantemente en tecnologías, regulación y en modelos de negocio”. Estrategias empresariales para la sostenibilidad energética

La presión por reducir emisiones y cumplir metas de sostenibilidad corporativa ha llevado a muchas empresas a replantear su estrategia energética. Sin embargo, detrás de esos objetivos existen desafíos técnicos, financieros y operativos que requieren planeación de largo plazo.

Desde su trabajo como consultora en Acclaim Energy, Ramírez acompaña a organizaciones en ese proceso de transformación. Señala que las metas de sostenibilidad suelen simplificar lo que en la práctica implica su implementación.

“A pesar de los retos, hoy las empresas en México tienen varias oportunidades para avanzar hacia modelos de consumo energético más eficientes. Ya no se trata solo de comprar electricidad, sino de entender cómo funcionan las diferentes alternativas de suministro en sitio y/o a través de la red, estructurar sus contratos, gestionar riesgos y cómo respaldar el cumplimiento de metas de sostenibilidad a través de la estrategia energética”. Condiciones para acelerar las energías renovables México cuenta con algunos de los mejores recursos solares y eólicos del mundo, lo que lo posiciona como un país con enorme potencial para el desarrollo de energías limpias.

Para Ramírez, el avance depende principalmente de dos factores. Explica que acelerar la integración de energías renovables requiere, en primer lugar, contar con certidumbre regulatoria que permita atraer inversiones de largo plazo. Los proyectos renovables, recuerda, se desarrollan bajo horizontes de planeación extensos, por lo que necesitan reglas claras y mecanismos transparentes de participación en el mercado eléctrico.

“En paralelo, el sistema eléctrico necesita seguir fortaleciéndose desde el punto de vista de infraestructura. La expansión y modernización de las redes de transmisión, así como la incorporación de tecnologías de flexibilidad como el almacenamiento de energía, serán elementos centrales para integrar mayores volúmenes de generación renovable de forma segura y eficiente”. concluye Erika

DISCURSO DE AGRADECIMIENTO RECONOCIMIENTO ANAJUM

La Asociación Nacional de Jubilados de Mando y Superiores del Sector Eléctrico A.C. (ANAJUM) celebró su 10a Asamblea General Ordinaria y entregó los “Reconocimientos a la Excelencia ANAJUM 2026“

De acuerdo con los estatutos de la ANAJUM, los “Reconocimientos a la Excelencia ANAJUM 2026“, se otorgan anualmente a profesionales que han contribuido de manera sobresaliente en áreas como ingeniería, construcción, operación, mantenimiento e investigación. La selección de los galardonados abarca los sectores público, privado y académico, reconociendo el impacto de su labor tanto en el desarrollo de infraestructura como en la formación de conocimiento especializado.

La ceremonia rindió homenaje a profesionales destacados por sus aportaciones a la industria eléctrica nacional. Entre ellos se encuentran la Mtra. Ivette Castillo Rivera Cambas, en el Sector Privado; Dr. José Antonio Rojas Nieto, en el Sector Público; el Ing. José Manuel Fernández Dávila, distinguido como Miembro de ANAJUM; y el Ing. Santiago Barcón Palomar, con el reconocimiento en la categoría del Sector Académico.

CEO de PQ
Barcon

Discurso de agradecimiento de Santiago Barcón Palomar

“Recibo este reconocimiento de la ANAJUM con honor y con un profundo sentido de responsabilidad. Más que verlo como un punto de llegada, lo considero una oportunidad para reflexionar sobre lo que significa ejercer la ingeniería desde la práctica y desde la academia, y sobre el compromiso que eso implica con las nuevas generaciones.

A lo largo de mi trayectoria he tenido la fortuna de combinar la actividad profesional con la formación académica. Esa doble perspectiva me ha confirmado algo esencial: la ingeniería no es solamente una disciplina técnica. Es una forma de pensar, de resolver problemas reales y de tomar decisiones que impactan a personas, organizaciones y a la sociedad en general.

En ese contexto surgieron dos libros que, en realidad, forman parte de una misma conversación. El primero, ‘Calidad de la energía: Factor de potencia y armónicas’, complementa esa visión desde el lado técnico. Ahí se aborda la realidad de los sistemas eléctricos, los problemas que aparecen en la red y en la industria, y la manera de analizarlos y resolverlos con rigor.

El segundo: ‘Cómo ser un buen ingeniero. Diez mandamientos y 100 consejos para lograrlo’, nació de la experiencia cotidiana: proyectos, aciertos, yerros, decisiones difíciles y aprendizajes que rara vez aparecen en los libros de texto. Su intención es acompañar al ingeniero joven cuando sale de la Universidad, y a los que quieren ser mejores, y descubre que la vida profesional demanda algo más que conocimiento técnico: exige criterio, actitud, ética y capacidad para trabajar en equipo.

Para mí, ambos textos están conectados por una idea central: la buena ingeniería requiere de equilibrio. No basta con saber calcular; también hay que saber interpretar, comunicar y asumir responsabilidad por el resultado final. Un ingeniero puede dominar la teoría, pero si no entiende el contexto humano y operativo, sus soluciones difícilmente serán sostenibles.

Hay un punto del segundo libro que hoy quiero mencionar especialmente. El sexto mandamiento dice que un buen ingeniero debe regresar a la sociedad más de lo que ha recibido. Esa frase resume una convicción personal. Todos nosotros llegamos hasta aquí gracias a maestros, colegas, instituciones y oportunidades que alguien construyó antes. Por eso, compartir conocimiento, formar personas y contribuir al desarrollo técnico del entorno no es algo opcional; es parte del deber profesional y cívico.

Curiosamente, aunque nunca trabajé dentro del sector eléctrico público, muchas personas pensaban que había estado en la CFE. Probablemente porque gran parte de mi trabajo ha estado ligado a temas del sistema eléctrico nacional, la calidad de la energía y la confiabilidad, pero casi con certeza porque siempre he defendido la labor que lleva a cabo CFE. Lo tomo como una señal de que el trabajo técnico serio trasciende las fronteras institucionales. Al final, lo importante no es desde dónde se trabaja, sino para qué se trabaja. Todos debemos contribuir desde nuestra trinchera.

Esto también me ha enseñado que la colaboración entre academia, industria y sector público es indispensable. Cuando estos mundos se separan, el conocimiento se vuelve incompleto. Cuando se conectan, aparecen soluciones más sólidas y útiles para México.

Hoy la ingeniería enfrenta retos enormes: transición energética, digitalización, automatización, inteligencia artificial y nuevas exigencias de sostenibilidad. Frente a este escenario, el papel de la

academia y la formación en los años iniciales es más relevante que nunca. Necesitamos ingenieros técnicamente sólidos, sí, pero también profesionales con pensamiento crítico, ética, honestidad y visión de largo plazo.

En la práctica profesional he visto que los mejores ingenieros no son necesariamente los que más hablan, sino los que más escuchan; no son los que buscan protagonismo, sino los que entienden el sistema completo, ven el bosque y no el árbol, y ayudan a que los equipos con los que colaboran funcionen mejor. Esa es una lección que intento transmitir siempre que tengo oportunidad de enseñar o escribir.

Este reconocimiento lo recibo en primer lugar, como un recordatorio de que aún hay mucho por hacer. Seguir aprendiendo, seguir enseñando y seguir compartiendo experiencias. Porque la ingeniería evoluciona todos los días, y la única manera de mantenerse vigente es conservar la curiosidad y la disposición de aprender de otros.

En segundo término, recibo como un compromiso con los jóvenes ingenieros. Ellos enfrentan un mundo más complejo, más rápido y exigente que el que nosotros conocimos al inicio. Nuestra responsabilidad es darles herramientas técnicas, pero

igual de importante, compartir las experiencias para darles confianza y criterio para tomar decisiones.

Si algo quisiera dejar como mensaje final es esto: la ingeniería no se mide solamente por los proyectos terminados o por los reconocimientos recibidos. Se mide por el impacto que dejamos en las personas, en la seguridad de los sistemas y en la calidad de las soluciones que entregamos.

Por eso, agradezco este reconocimiento, que me da la oportunidad de seguir contribuyendo desde la experiencia, el conocimiento y el diálogo con la comunidad ingenieril, pero también la oportunidad de volver a encontrarme con tantos ingenieros de tan alto nivel y muchos que me honran con su amistad.

Muchas gracias”.

IA,AUTOMATIZACIÓN Y ENERGÍA: INFRAESTRUCTURA SIN CULTURA ES RUIDO

FÁTIMA BARRERA

Fundadora de FB SOLUTIONS. Consultora en diseño energético, tecnología y energéticos.negocios / en colaboración con Riemannconceptualagente del proyectoexplorandoEuler, la relación entre energía, ética y sentido.

La inversión récord no garantiza transformación

El 2026 marca un punto de inflexión en la curva tecnológica global. El gasto mundial en inteligencia artificial alcanzará los 2.52 billones de dólares, según estimaciones recientes de Gartner. Paralelamente, Alphabet, Amazon, Meta y Microsoft planean invertir en conjunto alrededor de 650 mil millones de dólares este año en infraestructura de IA, consolidando una carrera por capacidad computacional sin precedentes.

Sin embargo, la pregunta que comienza a instalarse en los consejos de administración no es cuánto se invierte, sino qué cambia realmente con esa inversión

El dato es revelador: cuatro de cada diez CEO reconocen que su empresa no será viable en diez años si continúa operando como hasta ahora (PwC Global CEO Survey). La urgencia es evidente. Pero la evidencia también muestra una contradicción: mientras el gasto en tecnología crece a ritmo exponencial, la inversión en adaptación cultural, rediseño de procesos y sistemas de escucha organizacional suele ser la primera en recortarse cuando hay presión por resultados.

Infraestructura no es sinónimo de transformación y automatización no equivale a evolución operativa.

" Infraestructura no es sinónimo de transformación y automatización no equivale a evolución operativa."

La energía: el combustible invisible de la cognición artificial

La inteligencia artificial no es solo software. Es electricidad.

El crecimiento acelerado de centros de datos está incrementando la demanda energética global y reconfigurando los equilibrios de los mercados eléctricos. La Agencia Internacional de Energía ha documentado el aumento sostenido del consumo eléctrico asociado a data centers y procesamiento intensivo, una tendencia que se acelera conforme los modelos de IA se vuelven más complejos.

La paradoja es estructural: la tecnología que promete optimizar redes, reducir pérdidas y mejorar eficiencia energética también incrementa la presión sobre esas mismas redes.

Para sostener esta expansión, distintos países están explorando combinaciones de gas natural como energía de respaldo, reactivación de proyectos nucleares y aceleración de renovables con almacenamiento. La conversación ya no es únicamente ambiental; es sistémica.

La IA optimiza la energía., ero también la demanda.

Comunidad

Querétaro: laboratorio del nuevo equilibrio energético-digital

En México, Querétaro se ha consolidado como el estado con mayor concentración de inversión en centros de datos. No es un fenómeno aislado: es la expresión local de una tendencia global.

El cruce es evidente:

Demanda creciente de infraestructura digital.

Necesidad de redes eléctricas robustas.

Presión por sostenibilidad y competitividad regional.

Querétaro representa un microcosmos del desafío mundial: ¿cómo equilibrar expansión tecnológica, estabilidad energética y desarrollo sostenible?

La respuesta no se limita a megavatios adicionales. Requiere planeación territorial, modernización de redes, talento especializado y una gobernanza que entienda que la economía digital es, en el fondo, una economía energética.

El error estructural: digitalizar procesos mal diseñados

Más allá de la infraestructura, emerge un problema menos visible pero más determinante.

Muchas organizaciones están implementando IA sobre procesos que no han sido completamente mapeados ni optimizados. Automatizan flujos fragmentados. Escalan ineficiencias. Confunden velocidad con estrategia.

La automatización sin rediseño organizacional no produce ventaja competitiva; produce complejidad.

CONTAMOS CON UN

AMPLIO CONTENIDO

EDITORIAL:

Mundo Ejecutivo

Mujer Ejecutiva

Las Mil Empresas más importantes de México

Cosas

First Class Only

Colonos: Santa Fe, Satélite, Interlomas y Polanco

Las plataformas de IA multiagente, los modelos especializados por industria y las arquitecturas de supercómputo identificadas por Gartner como tendencias clave para 2026 pueden ser herramientas transformadoras. Pero solo si están integradas en una cultura que:

Escucha al mercado

Rediseña procesos

Forma capital humano

Alinea gobernanza y tecnología

De lo contrario, la inversión se convierte en costo hundido sofisticado.

La carrera global y el dilema energético

El mundo compite por la supremacía en inteligencia artificial. La narrativa dominante es geopolítica y económica. Pero debajo de esa competencia existe un dilema más profundo: la tecnología cognitiva requiere recursos físicos finitos.

En un contexto de cambio climático y transición energética, la expansión masiva de infraestructura computacional obliga a repensar el equilibrio entre crecimiento digital y sostenibilidad.

La eficiencia de nuevos chips y centros de datos ayuda, pero no elimina el desafío estructural: la escala de adopción supera, en muchos casos, las ganancias marginales de eficiencia.

La verdadera pregunta no es si podemos sostener la demanda actual.

Es si estamos diseñando un modelo energético capaz de sostener la demanda futura.

Energía e

transformacióninteligencia:

o tensión

La temática de este mes —IA, automatización y procesos en energía— no puede analizarse en una sola dimensión.

Tiene al menos dos vertientes complementarias:

1.

La expansión energética necesaria para soportar la economía cognitiva.

2.

La transformación interna que las empresas deben emprender para que esa tecnología genere valor real..

La infraestructura eléctrica puede crecer.

Los centros de datos pueden multiplicarse.

Las inversiones pueden alcanzar cifras históricas.

Pero si las organizaciones no evolucionan en paralelo —en cultura, procesos, liderazgo y toma de decisiones— el resultado será una sofisticación tecnológica con bajo impacto estratégico.

Conclusión: la inteligencia requiere más que electricidad

La carrera por la inteligencia artificial no se ganará solo con más capacidad de cómputo ni con más generación eléctrica.

Se ganará cuando las empresas comprendan que la verdadera automatización comienza por rediseñar cómo piensan, cómo escuchan y cómo deciden.

La energía alimenta a la IA.

Pero la cultura organizacional determina si esa energía se convierte en ventaja o en ruido.

El 2026 no es solo el año de mayor inversión en inteligencia artificial.

Es el año en que comenzaremos a ver qué organizaciones entendieron que la transformación tecnológica exige una transformación humana equivalente.

SECTOR AUTOMOTRIZ EN MÉXICO ANTE PANORAMA DE REVISIÓN DEL T-MEC 2026

La industria automotriz en México se encuentra en un punto de inflexión histórica donde la convergencia de la electromovilidad, la reconfiguración de las cadenas de suministro globales y un entorno regulatorio nacional en transformación demandan una redefinición de la gestión energética

Al cierre de 2025, México ha consolidado su posición como el séptimo productor mundial de vehículos y el cuarto productor de autopartes, pero este éxito se enfrenta a una paradoja operativa: un nivel récord de inversión extranjera directa que coexiste con una infraestructura eléctrica que opera al límite de su capacidad.

La energía ha dejado de ser una variable de costo operativo para transformarse en el eje central de la competitividad geopolítica y la sostenibilidad que exige el mercado de América del Norte.

Industria automotriz mexicana un cambio estratégico

El panorama automotriz de 2025 y las proyecciones para 2026 revelan una industria que transita de la expansión agresiva hacia una consolidación inteligente. Durante los primeros nueve meses de 2025, México captó casi 41,000 millones de dólares en inversión extranjera directa, un incremento del 15% respecto al año anterior y el nivel más alto desde que existen registros.

Sin embargo, el análisis de estos flujos de capital muestra una tendencia crítica: el foco se ha desplazado hacia la modernización de plantas existentes y el fortalecimiento de proveedores de componentes de alto valor tecnológico, en lugar de la construcción de nuevas plantas ensambladoras masivas. Esta redistribución responde a la necesidad de adaptar las líneas de producción a la electromovilidad y a la cautela generada por el entorno arancelario y la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

NIETO PEÑA

Gerente de Ventas Acclaim Energy México

Auge de la Electromovilidad

La producción de vehículos eléctricos (EV) y electrificados ha experimentado un crecimiento sin precedentes. En 2025, las ventas de estas unidades en México alcanzaron aproximadamente 130,500 unidades, lo que representa un aumento del 400% desde 2020. Este crecimiento no solo impacta el mercado doméstico, sino que redefine el perfil de exportación, donde el 80% de los vehículos fabricados en el país tienen como destino Estados Unidos.

Además, estos vehículos requerirán infraestructura suficiente para su recarga, incrementando de manera significativa la demanda de electricidad en todo el país. La producción estimada para 2026 se sitúa entre 4 y 4.2 millones de vehículos, impulsada por la recuperación gradual de las cadenas de suministro y la estabilización de los costos logísticos.

La Energía como activo estratégico y la intensidad de consumo

Para la industria automotriz, la energía eléctrica es el segundo insumo más relevante después de las materias primas metálicas. El consumo eléctrico del sector ha mantenido una trayectoria ascendente, y las proyecciones indican que para 2036 podría superar los 13,000 GWh, lo que representaría cerca

del 3% del consumo nacional total. Esta intensidad energética se concentra en procesos críticos como la soldadura robotizada, las cabinas de pintura de alta precisión y el ensamblaje automatizado.

El nuevo marco regulatorio: Ley del Sector Eléctrico

Hay cambios clave para los usuarios industriales, en el caso de los fabricantes automotrices, uno de los cambios más significativos es la reclasificación de los proyectos de generación. El umbral para ser considerado un "Generador Exento" —que no requiere permisos complejos de generación— aumentó de 0.5 MW a 0.7 MW. Esto abre una oportunidad inmediata para que las PYMEs de la cadena de suministro instalen sistemas solares en sitio más robustos sin entrar en procesos burocráticos prolongados.

Para 2026, la inversión en parques industriales se proyecta que crecerá un 37%, de acuerdo con estimaciones de la Asociación Mexicana de Parques Industriales (AMPIP), alcanzando los 5,831 millones de dólares, impulsada por sectores como el comercio electrónico y la manufactura avanzada.

No obstante, la Asociación Mexicana de Parques Industriales (AMPIP) estima que para 2028 existiría

un déficit eléctrico de 2,434 MW si no se aceleran los proyectos de infraestructura. Al cierre de 2025, el 27% de los nuevos parques industriales en construcción estaban listos para operar, pero muchos enfrentan retrasos debido a la falta de capacidad en las subestaciones de distribución.

El T-MEC 2026

La industria automotriz se aproxima a la revisión del T-MEC en 2026 bajo un entorno de alta incertidumbre política. La administración estadounidense ha utilizado las medidas de seguridad nacional para imponer aranceles del 25% a las importaciones automotrices, aunque se han negociado exenciones parciales y créditos fiscales para vehículos ensamblados con alto contenido regional.

La revisión de 2026 no es una renegociación total, pero sí un proceso de escrutinio profundo sobre la aplicación de las normas. Los puntos críticos para el sector incluyen:

Reglas de origen y contenido regional

Capítulo Laboral.

Presión sobre insumos asiáticos

Infraestructura logística

La industria automotriz mexicana ha demostrado resiliencia, cerrando 2025 como el segundo mejor año histórico en producción, solo por debajo de 2024. Sin embargo, la competitividad futura depende de la capacidad de navegar estas tensiones geopolíticas mientras se asegura un suministro energético estable y limpio que cumpla con las expectativas de los socios comerciales.

En este complejo escenario de 2026, la gestión energética profesional se vuelve un factor diferenciador para el crecimiento de las empresas automotrices. Acclaim Energy, con más de dos décadas de experiencia, ofrece una metodología basada en datos que va más allá de la consultoría tradicional, permitiendo a las organizaciones optimizar costos, mitigar riesgos y alcanzar sus metas de sostenibilidad de manera rentable.

ANA LAURA LUDLOW: LIDERAZGO REGIONAL

Y LA

DESCARBONIZACIÓN ESTRATÉGICA COMO

MOTORES DE CAMBIO

PorJuanCarlosChávez

ANA LAURA LUDLOW
Consejera de Voz Experta

En el escenario energético de América

Latina, pocas figuras poseen la perspectiva integral y la experiencia de Ana Laura Ludlow. Con una trayectoria de 26 años en la industria, Ludlow ha sido testigo y protagonista de la evolución del sector, desde los esquemas tradicionales hasta la actual urgencia por la sostenibilidad. Actualmente, desde su posición en ENGIE Perú, lidera operaciones críticas que demuestran que la transición energética no es un evento súbito, sino un proceso estratégico de optimización y descarbonización gradual de la infraestructura existente.

Evolución del sector y el poder de la sororidad

Al mirar atrás, Ana Laura identifica una transformación profunda en la composición del talento dentro de la energía. En sus inicios, la presencia femenina era mínima y los espacios de crecimiento estaban restringidos por inercias culturales que hoy, aunque persisten, han comenzado a ceder ante una nueva dinámica de colaboración entre mujeres. Para ella, el marco del 8 de marzo es una oportunidad para celebrar esta creciente representación y la red de apoyo que se ha tejido entre profesionales del sector.

Sobre esta evolución y el impacto de la colaboración femenina, Ludlow reflexiona:

“Para mí es muy gratificante ver cómo este sector se ha transformado en los últimos 26 años en los que he sido parte. La representación de las mujeres ha crecido de manera significativa y, aunque todavía estamos lejos de una participación plenamente equitativa, cada vez más mujeres se animan a formar parte de esta industria y a buscar espacios de crecimiento. Cuando yo empecé, la realidad era muy distinta. Veo una sororidad que nos impulsa a abrir cada vez más espacios y facilitar y acompañar a más mujeres en energía”.

México: aprovechar las capacidades instaladas A pesar de su labor actual en el extranjero, Ludlow mantiene una visión clara sobre el potencial de México. Considera que el país goza de una posición geopolítica privilegiada y recursos renovables excepcionales que, sumados al talento técnico formado durante décadas, ofrecen una base sólida para acelerar la transición energética. Desde su perspectiva, el avance no requiere empezar de cero, sino alinear la política pública con la inversión y el

fortalecimiento de las redes eléctricas ya existentes. Respecto a las oportunidades para el sistema energético mexicano, señala:

“México tiene una posición geopolítica privilegiada y un gran potencial en energías renovables como la solar, eólica y geotérmica. Además, cuenta con infraestructura energética relevante y con talento técnico altamente capacitado que ha desarrollado y operado estos sistemas durante décadas.

Desde mi perspectiva, la gran oportunidad para acelerar la transición energética está en aprovechar esas capacidades ya instaladas: fortalecer las redes eléctricas, impulsar proyectos de energías limpias y almacenamiento, y generar condiciones regulatorias que den certidumbre para atraer inversión y desarrollar nuevas tecnologías”.

Liderazgo estratégico en Perú y el reto de la descarbonización

En su rol actual, Ana Laura encabeza el negocio de generación térmica de ENGIE en Perú, gestionando un portafolio robusto que supera los 2,000 MW de capacidad instalada. Su labor es un equilibrio constante entre la seguridad operativa y la innovación, supervisando plantas a gas natural y dual fuel, además de infraestructura de transmisión clave para el sistema eléctrico peruano. Su prioridad es avanzar en la descarbonización sin comprometer la confiabilidad del sistema, explorando soluciones híbridas y cambios de combustibles que alineen la operación local con los objetivos climáticos globales.

Sobre sus prioridades estratégicas y el enfoque de su gestión, comenta: “Lidero el negocio de generación térmica de ENGIE en Perú, donde estoy a cargo del desempeño estratégico, operativo y financiero de nuestro

portafolio de plantas a gas natural y dual fuel. [...] Hoy mis prioridades están en asegurar una operación segura y confiable, optimizar el desempeño de los activos y seguir avanzando en la descarbonización de la generación térmica, explorando opciones como el cambio de combustibles y soluciones híbridas. Todo esto lo hacemos en coordinación con las autoridades del sector y alineados con la estrategia global de ENGIE para avanzar hacia un sistema energético cada vez más eficiente y sostenible”.

América Latina como actor clave en la transición global

Ana Laura Ludlow visualiza a América Latina no solo como una región rica en recursos, sino como un actor estratégico en la seguridad energética global. La diversidad de la matriz regional, que integra hidroeléctrica, solar, eólica y gas natural, es una fortaleza que debe potenciarse mediante una mayor interconexión regional y marcos regulatorios que incentiven la tecnología de vanguardia. Para ella, el éxito de la transición depende de mantener la seguridad del sistema mientras se incorporan agresivamente fuentes más limpias.

Sobre la visión regional y el papel de la infraestructura, Ana Laura concluye:

“Creo que América Latina puede tener un papel muy relevante en la transición energética global. La región cuenta con una matriz energética diversa... El reto en los próximos años será aprovechar esa diversidad para avanzar hacia sistemas energéticos más limpios, fortaleciendo la infraestructura, atrayendo inversión y generando marcos regulatorios que permitan desarrollar nuevos proyectos y tecnologías. La interconexión regional es una oportunidad donde todavía tenemos mucho en lo cual avanzar”.

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