Hoja parroquial
Fundado el 4 de junio de 1930. Registro postal IM14-0019, impresos depositados por sus editores o agentes INDA-04-2007-103013575500-106
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Fundado el 4 de junio de 1930. Registro postal IM14-0019, impresos depositados por sus editores o agentes INDA-04-2007-103013575500-106
Las fiestas de la Pascua brillan de una manera inusitada, tal vez porque a lo largo de todo este año han surgido muchas noticias tristes, desagradables y desesperanzadoras que nos envuelven casi en desilusión. Por tanta hiel la miel de la Pascua nos trae noticias increíbles: Éste que creyeron muerto vive desde siempre y su Resurrección nos regocija con nuevos coloridos; Con estas fiestas llega a nuestra alma un esplendor inusual. Han terminado los días de luto. La Pasión de Jesús le ganó el camino a la destrucción.
Los discípulos pensarán diferente
Aquella queja de los discípulos de Emaús que sonaba a desilusión apaleada “…nosotros esperábamos,” ya no tendrá lugar. Hay algo nuevo que Dios nos invita a saborear; y, sin embargo hay un riesgo latente de que nos perdamos de los frutos de la Pascua. Es cierto que todo está cambiando, y puede seguir transformándose si le damos un voto de confianza a las promesas de Jesús. Parece en el calendario de la gente que con las vacaciones todo mundo se olvida de estas fiestas pascuales y cada quien vuelve a los días, aunque de asueto, cargados de rutinas, como que todo vuelve a ser normal. El mundo sigue girando a trompicones y siguen los mismos quehaceres, se repite el engranaje de los días. Sin embargo hay una semilla de algo nuevo. ¡Hay que dejarla germinar! Ante el testimonio de los discípulos de Jesús: “Hemos visto al Señor”, siempre habrá gente obstinada que no cree. Es más, habrá mucha gente que quiere seguir sobando su tristeza y negándose a cambiar su modo de vivir. ¡Dejemos que la Pascua cambie no solo nuestras personas sino todo nuestro mundo!
Sigue en la página3

ANTÍFONA DE ENTRADA
Sal 138, 18.5-6
He resucitado y viviré siempre contigo; has puesto tu mano sobre mí, tu sabiduría ha sido maravillosa. Aleluya.
Salmo 117
R. Este es el día del triunfo del Señor, Aleluya.
Te damos gracias, Señor, porque eres bueno, porque tu misericordia es eterna. Diga la casa de Israel: “Su misericordia es eterna”.
R. Este es el día del triunfo del Señor, Aleluya.
La diestra del Señor es poderosa, la diestra del Señor es nuestro orgullo. No moriré, continuaré viviendo para contar lo que el Señor ha hecho.
R. Este es el día del triunfo del Señor, Aleluya.
La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular, esto es obra de la mano del Señor, es un milagro patente.
R. Este es el día del triunfo del Señor, Aleluya.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Cfr. 1 Cor 5, 7-8
R. Aleluya, aleluya.
Cristo, nuestro cordero pascual, ha sido inmolado; celebremos, pues, la Pascua. R. Aleluya, aleluya.
Cor 5, 7-8
Cristo, nuestro cordero Pascual, ha sido inmolado. Celebremos, pues, la Pascua, con una vida de rectitud y santidad. Aleluya.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles 10, 34.37-43
En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo: “Ya saben ustedes lo sucedido en toda Judea, que tuvo principio en Galilea, después del bautismo predicado por Juan: cómo Dios ungió con el poder del Espíritu Santo a Jesús de Nazaret y cómo éste pasó haciendo el bien, sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él. Nosotros somos testigos de cuanto él hizo en Judea y en Jerusalén. Lo mataron colgándolo de la cruz, pero Dios lo resucitó al tercer día y concedió verlo, no a todo el pueblo, sino únicamente a los testigos que él, de antemano, había escogido: a nosotros, que hemos comido, y bebido con él después de que resucitó de entre los muertos. Él nos mandó predicar al pueblo y dar testimonio de que Dios lo ha constituido juez de vivos y muertos. El testimonio de los Profetas es unánime: que cuantos creen en él reciben, por su medio, el perdón de los pecados.
Palabra de Dios.

De la carta del Apóstol San Pablo a los colosenses 3, 1-4
Hermanos: puesto que han resucitado con Cristo, busquen los bienes de arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios. Pongan todo el corazón en los bienes del Cielo, no en los de la Tierra. Porque han muerto y su vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando se manifieste Cristo, vida de ustedes, entonces también ustedes se manifestarán gloriosos, juntamente con él.
Palabra de Dios.
Del santo Evangelio según San Juan 20, 1-9
El primer día después del sábado, estando todavía oscuro, fue María Magdalena al sepulcro y vio removida la piedra que lo cerraba. Echó a correr, llegó a la casa donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: “Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo habrán puesto”.
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos iban corriendo juntos, pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro y llegó primero al sepulcro, e inclinándose, miró los lienzos puestos en el suelo, pero no entró.
En eso llegó también Simón Pedro, que lo venía siguiendo, y entró en el sepulcro. Contempló los lienzos puestos en el suelo y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, puesto no con los lienzos en el suelo, sino doblado en sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro, y vio y creyó, porque hasta entonces no habían entendido las Escrituras, según las cuales Jesús debía resucitar de entre los muertos.
Palabra del Señor.
Creo en un solo Dios, Padre todo Poderoso, Creador del Cielo y de la Tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al Cielo y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.
Amén
Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos; te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,
El evangelio pinta la devoción y la ternura de las mujeres casi como un punto final de su piedad, van a embalsamar al Cristo que prometía mucho pero… se dan cuenta que ya no está con ellas. Hablaba como nadie, tenía autoridad, su misericordia no tenía límite… pero lo crucificaron. Además se les perdió, no lo encuentran. Llegan a quejarse con Él mismo, pero era tanta su tristeza que no lo reconocieron. María llora; entonces Jesús le pregunta: Mujer ¿por qué lloras? ella sin reconocerlo le pregunta “Si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto…” Es entonces cuando la noticia suena con toda la novedad del mundo y nos invita a empezar otro
capítulo diferente. “¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo”? Y ahí empieza a cambiar la historia, María lo reconoce como su Maestro apenas al sonido de su nombre: “María”, con esa voz y esa ternura singular con la que siempre Jesús llama… Ahora se inician los primeros capítulos verdaderamente importantes de la Iglesia. María Magdalena llega anunciando a los discípulos: “He visto al Señor y me ha dicho…”
La Cruz ha cambiado de signo
A partir de entonces creemos diferente, sabemos que la Cruz tiene un sentido nuevo, que es capaz de abrirnos nuevos horizontes, ¡Dejemos que la Cruz germine en nuestros corazones otras historias nuevas.
«Aquien no le sobra pan, no críe can». Don Quijote lo guisaría de este modo: «Nadie tienda más la pierna de cuanto fuere larga la manta». Pero en cuanto a lo que encierran ambos refranes dicense para lo mismo: para no meterse a más de lo que uno puede. Lo contrario es gastar lo que no se tiene, y harto conocido es que quien gasta sin que le sobre, camino va de pobre. Vale esto también para lo espiritual. La presunción, las ganas de aparentar, la ambición y hasta el meterse a hacer apostolados que Dios no te manda son cosas que ni para ser santos valen un centavo.
El adagio de cabecera aconseja contentarse con lo que se tiene. Y repito que vale también para lo espiritual: en ocasiones, por querer conseguir algo mejor que lo que tenemos, pinto el caso, un tipo de santidad que Dios no quiere para nosotros, ponemos en riesgo todo y por ligereza de cascos perdemos lo que habíamos conseguido. ¡Qué verdad es que más vale ganar, que más ganar.
¿Para qué te despepitas por meterte donde no te llaman? ¿Para qué te aumentas pesares con el desasosiego de querer hacer lo que no puedes? ¿Qué mayor desconsuelo que mucho peine y poco pelo?
Dios Padre todopoderoso. Señor, Hijo único, Jesucristo; Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre;
Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros;
Tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica;
Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo Tú eres Santo, sólo Tú Señor, sólo Tú Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén.

5, 6 y 7: lunes, martes y miércoles
NTRA. SRA. DE GUADALUPE, Santa Anita
NTRA. SRA. DEL REFUGIO, Cerro del Cuatro
INmACULADA CONCEPCIóN, Zalatitán
SANTA mARÍA REINA
SAN JUAN DIEGO, Sta. Margarita Reina
SAN ANTONIO DE PADUA, Vicente Guerrero
NUESTRA SEñORA DE GUADALUPE, Matatlán
SAN mIGUEL DE LA PAZ, San José
8, 9 y 10: jueves, viernes y sábado
SAN RAFAEL, Toluquilla
NTRA. SRA. DE LA AURORA mARÍA REINA DE mÉXICO CASTÍSImO PATRIARCA
SEñOR SAN JOSÉ
NTRA. SRA. DE LA SALUD, Huentitán el Bajo
CRISTO SALVADOR
SAN ANTONIO DE PADUA, Ocotlán
SAN ISIDRO LAbRADOR, Jamay
SAN SABAS

16, 17 y 18 de abril de 2010

23, 24 y 25 de abril de 2010
Boletín semanal de la Arquidiócesis de Guadalajara, A.R. Tiraje de 200,000 a 300,000. $ 40.00 ciento