

«¡Éste es mi Hijo amado: Escúchenlo!»
El evangelio de hoy narra que Jesús se llevó consigo a Pedro, Santiago y Juan y los hizo subir a un monte alto. Allí delante ellos de se transfiguró: sus vestidos se volvieron de un blanco resplandeciente, como ninguno.
Los discípulos de Jesús, acababan de sufrir el impacto de un anuncio para ellos preocupante; Jesús les anunció que iba a morir asesinado por los poderosos de su tierra y que todos sus seguidores debían estar dispuestos a correr la misma suerte, pero que ni su muerte ni la de los suyos serían definitivas, sino que al final vencería la vida (Mc 8, 34-38).
Probablemente, Jesús se dio cuenta de que sus discípulos no estaban convencidos y quiso ofrecer, a tres de ellos, un anticipo de esa victoria. Es lo que nos cuenta el evangelio de este domingo, Jesús ofrece a Pedro, Santiago y Juan; los tres discípulos más preocupados por el triunfo de Jesús, o por su propio éxito, la oportunidad de gozar de una experiencia que les haría comprender, que lo que a los ojos de este mundo es una derrota: la muerte, no lo es en realidad. La transfiguración, como tradicionalmente se ha llamado a este pasaje, es la experiencia anticipada de la victoria de Jesús sobre la muerte. Jesús va a morir, sí; pero su muerte no será para siempre. Él

vive, con la vida de Dios y, esa vida es definitiva. Su fracaso no será un fracaso.
La voz de Dios Padre Moisés y Elías ya no tienen nada que decir a los discípulos (de hecho no hablan con ellos); sólo a Él, a Jesús, a quien Dios llama Hijo suyo, hay que escuchar; la Ley y los profetas ya están cumplidos.
Para el momento presente, Dios tiene una oferta nueva, que presenta por medio de Jesús: convertir este mundo en un mundo de hermanos, en el que todos los hombres puedan vivir felices. Esa posibilidad sólo se ofrece por medio de Jesús, "y de pronto, al mirar alrededor, ya no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos", el camino para lograr que se realice, pasa por la entrega sin condiciones, hasta la muerte, si es preciso. No porque Dios exija sangre, sino porque los responsables de la injusticia y del sufrimiento que padece la mayoría de la humanidad van a utilizar toda la violencia de que dispongan para que ese mundo de hermanos nunca se vuelva realidad; porque esa violencia, sólo podrá ser vencida, con el amor llevado hasta la entrega de la propia vida, superando la tentación de huir ante las dificultades o ante el fracaso, manteniendo firme la confianza en Dios, que hará que la vida venza a la muerte.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que nos mandaste escuchar a tu Hijo muy amado, dígnate alimentarnos íntimamente con tu palabra, para que, ya purificada nuestra mirada interior, nos alegremos en la contemplación de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
SALMO RESPONSORIAL
115, 10. 15. 16ac-17. 18-19
R. Siempre confiaré en el Señor.
Aun abrumado de desgracias, siempre confié en Dios. A los ojos del Señor, es muy penoso que mueran sus amigos.
R. Siempre confiaré en el Señor.
De la muerte, Señor, me has librado, a mí, tu esclavo e hijo de tu esclava; te ofreceré con gratitud un sacrificio e invocaré tu nombre.
R. Siempre confiaré en el Señor.
Cumpliré mis promesas al Señor ante todo su pueblo, en medio de su templo santo, que está en Jerusalén.
R. Siempre confiaré en el Señor.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Cfr. Mc 9, 7
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús. En el esplendor de la nube se oyó la voz del Padre, que decía: “Éste es mi Hijo amado: escúchenlo”. R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Al recibir, Señor, este glorioso sacramento, queremos darte gracias de todo corazón porque así nos permites, desde este mundo, participar ya de los bienes del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Lectura del libro del Génesis 22, 1-2. 9-13. 15-18
En aquel tiempo, Dios le puso una prueba a Abraham y le dijo: “¡Abraham, Abraham!”. Él respondió: “Aquí estoy”. Y Dios le dijo: “Toma a tu hijo único, Isaac, a quien tanto amas; vete a la región de Moria y ofrécemelo en sacrificio, en el monte que yo te indicaré”. Cuando llegaron al sitio que Dios le había señalado, Abraham levantó un altar y acomodó la leña. Luego ató a su hijo Isaac, lo puso sobre el altar, encima de la leña y tomó el cuchillo para degollarlo. Pero el ángel del Señor lo llamó desde el cielo y le dijo: “¡Abraham, Abraham!”. Él contestó: “Aquí estoy”. El ángel le dijo: “No descargues la mano contra tu hijo, ni le hagas daño. Ya veo que temes a Dios, porque no le has negado a tu hijo único”. Abraham levantó los ojos y vio un carnero, enredado por los cuernos en la maleza. Atrapó el carnero y lo ofreció en sacrificio en lugar de su hijo. El ángel del Señor volvió a llamar a Abraham desde el cielo y le dijo: “Juro por mí mismo, dice el Señor, que por haber hecho esto y no haberme negado a tu hijo único, yo te bendeciré y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y las arenas del mar. Tus descendientes conquistarán las ciudades enemigas. En tu descendencia serán bendecidos todos los pueblos de la tierra, porque obedeciste a mis palabras”. Palabra de Dios.

Lectura de la carta del apóstol San Pablo a los romanos 8, 31-34
Hermanos: Si Dios está a nuestro favor, ¿quién estará en contra nuestra? Él que no nos escatimó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no va a estar dispuesto a dárnoslo todo, junto con su Hijo? ¿Quién acusará a los elegidos de Dios? Si Dios mismo es quien los perdona, ¿quién será el que los condene? ¿Acaso Jesucristo, que murió, resucitó y está a la derecha de Dios para interceder por nosotros? Palabra de Dios.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 9, 2-10
En aquel tiempo, Jesús tomó aparte a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos a un monte alto y se transfiguró en su presencia. Sus vestiduras se pusieron esplendorosamente blancas, con una blancura que nadie puede lograr sobre la tierra. Después se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro le dijo a Jesús: “Maestro, ¡qué a gusto estamos aquí! Hagamos tres chozas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías”. En realidad no sabían lo que decían, porque estaban asustados.
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La Profesión de nuestra
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por Quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación, bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras; y subió al Cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo; que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.
Se formó entonces una nube, que los cubrió con su sombra, y de esta nube salió una voz que decía: “Éste es mi Hijo amado; escúchenlo”. En ese momento miraron alrededor y no vieron a nadie sino a Jesús, que estaba solo con ellos. Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó que no contaran a nadie lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos. Ellos guardaron esto en secreto, pero discutían entre sí qué querría decir eso de ‘resucitar de entre los muertos’. Palabra del Señor.
La alegría del llamado
Pbro. Lic. Eduardo Michel Flores
Soy el Padre Eduardo Michel Flores, originario de Guadalajara, advertí el llamado de Dios, a la vocación sacerdotal, cuando estaba en sexto año de primaria, pero no fue sino hasta cuando terminé la preparatoria y cursé un año de universidad que decidí responder al llamado de Dios y entrar al Seminario, tenía diecinueve años.
Pasé diez años en el Seminario formándome para ser sacerdote, al principio me parecían muchos años, pero después se me hicieron pocos, en el Seminario, encontré una familia, un segundo hogar, en él encontré buenos amigos, tuve la fortuna de tener buenos formadores que fueron para mí verdaderos padres que me enseñaron con la palabra, pero sobre todo con el ejemplo, hombres con muchas virtudes y
Gloria
Gloria a Dios en el Cielo, y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos; te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso. Señor Hijo único, Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre.
Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; Tú que quitas el pecado del mundo, atiende a nuestra súplica;
cualidades, en el Seminario viví también pruebas dolorosas y difíciles, sin embargo, creo que fueron muchas más las experiencias buenas y agradables, además, creo que las pruebas de la vida me sirvieron mucho y me forjaron como el sacerdote que ahora soy. Sinceramente, puedo decir que en el Seminario, de verdad experimenté la alegría del llamado de Dios, la alegría de la vocación.
Hoy tengo veinte años de haber sido ordenado, de los cuales pasé mi primer año de sacerdote como vicario parroquial en Tlaquepaque, luego fui enviado a estudiar Biblia a Roma, por tres años, fui formador del Seminario durante cinco años, el primer año fui Padre Espiritual del Seminario de Cuquío, luego fui formador en
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Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo Tú eres santo, sólo Tú, Señor, sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo, en la gloria de Dios Padre. Amén.
el Sem Fam y tres años estuve de Padre Espiritual en el Seminario Menor: dos en segundo de Preparatoria y uno en el Curso de IVA-Nivelación. Cuando salí del Seminario fui siete años Administrador del Trinitario y desde hace cuatro soy párroco de san Jorge Mártir, tengo catorce años de ser profesor del Seminario Mayor.
4 de marzo, Día del Seminario Diocesano de Guadalajara, ¡apóyanos!
Jubileo CirCular
26, 27 y 28: Lunes, Martes y Miércoles
NTRA. SRA. DE BUGAMBILIAS
NTRA. SRA. DE LA ESPERANZA
LA CANDELARIA
SAGRADO CORAZÓN, Lomas del Verde
NTRA. SRA. DEL TEPEYAC, Atemajac
SAN FRANCISCO DE ASÍS, Juchipila
EL ESPÍRITU SANTO, Ocotlán
SAN PEDRO ITZICÁN, Ocotlán
1, 2 y 3: Jueves, Viernes y Sábado
SAN JOSÉ DE GRACIA
SAN ISIDRO, Oriente
SANTIAGO APÓSTOL, Tonalá
VIRGEN DE GUADALUPE, El Verde
LA SANTÍSIMA TRINIDAD, Santa Cecilia
SAN FRANCISCO DE ASÍS, Nochistlán
SAN NICOLÁS DE IBARRA
SAN MARTÍN OBISPO DE TOURS, Cocula
SAN PÍO DE PIETRELCINA, Hacienda Santa Fe
DireCtor resPonsable: Pbro. Adalberto González González reDaCCión: Pbro. Alberto Ávila / Pbro. Juan Javier Padilla
Liceo 17, Guadalajara, Jal. Tel.: 3942-4305 aDministraCión: Pbro. Enrique González• Alcalde 294, Guad., Jal. Tel. 3614-2746
semanal de la
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