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Hoja Parroquial 6 - 2018

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«Queda Limpio»

El evangelio de hoy nos presenta la curación de un leproso. El leproso es una representación del pecador. Las lecturas nos muestran dos actitudes del hombre ante el enfermo o el pecador: La primera, separa al enfermo para que no contagie, la segunda, la de Jesús, le cura para que conviva. Uno se pregunta si, demasiadas veces, no seguimos en aquella primera etapa (1. lectura), y no conseguimos vivir en la segunda (evangelio).

El pecado, es decir el mal que hay en el hombre, también lo juzgamos contagioso. Pero no es posible separar al pecador, porque todos somos pecadores ("el que dice que no tiene pecado –dice san Juan– es un mentiroso" y "el diablo –dice JC– es el padre de la mentira"). No podemos juzgar, no podemos condenar. No podemos separar. La primera enseñanza que hallamos en el evangelio de hoy es que no se trata de condenar o de separar, sino de curar, de liberar. Y que ello no se consigue observando las normas de separación, sino –como hace Jesús–extendiendo la mano y tocando –compartiendo– la vida del que es considerado pecador.

El pecado es un mal. Es la enseñanza de hoy. De ahí que el cristiano –siguiendo a Jesús– deba luchar contra este mal.

Las dos tentaciones son: una, la del fariseísmo, la de la sociedad hipócrita, la del cristianismo puritano que divide a los hombres entre puros e impuros, entre buenos y malos (y excluir a los malos de la convivencia con los buenos) ciertamente no es la conducta de Jesús. La otra tentación es la de la permisividad, la de la indiferencia, que todo lo

considera igual, sin bien ni mal; es la tentación de la sociedad consumista, materialista, desarrollada, es la tentación del escepticismo, que no cree que valga la pena luchar contra todo mal. Tampoco es la conducta de Jesús.

Jesús no excluye a nadie. Pero no deja el mundo igual. Jesús ama a cada hombre –a cada pecador, a cada leproso– y por ello no se desentiende de su mal, de su lepra: la cura. Es decir, lucha contra el mal, porque ama al hombre, a cada hombre, a cada pecador (dicho de otro modo, ama a cada hombre y por ello quiere salvarle, liberarle, curarle).

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que prometiste poner tu morada en los corazones rectos y sinceros, concédenos, por tu gracia, vivir de tal manera que te dignes habitar en nosotros. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

SALMO RESPONSORIAL

31, 1-2. 5. 11

R. Perdona, Señor, nuestros pecados.

Dichoso aquel que ha sido absuelto de su culpa y su pecado.

Dichoso aquel en el que Dios no encuentra ni delito ni engaño.

R. Perdona, Señor, nuestros pecados.

Ante el Señor reconocí mi culpa, no oculté mi pecado.

Te confesé, Señor, mi gran delito y Tú me has perdonado.

R. Perdona, Señor, nuestros pecados.

Alégrense con el Señor y regocíjense los justos todos, y todos los hombres de corazón sincero canten de gozo.

R. Perdona, Señor, nuestros pecados.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO

Lc 7, 16

R. Aleluya, aleluya.

Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.

R. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Saciados, Señor, por este manjar celestial, te rogamos que nos hagas anhelar siempre este mismo sustento por el cual verdaderamente vivimos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Lectura del Levítico 13, 1-2. 44-46

El Señor dijo a Moisés y a Aarón: “Cuando alguno tenga en su carne una o varias manchas escamosas o una mancha blanca y brillante, síntomas de la lepra, será llevado ante el sacerdote Aarón o ante cualquiera de sus hijos sacerdotes. Se trata de un leproso, y el sacerdote lo declarará impuro. El que haya sido declarado enfermo de lepra, traerá la ropa descosida, la cabeza descubierta, se cubrirá la boca e irá gritando: ‘¡Estoy contaminado! ¡Soy impuro!’ Mientras le dure la lepra, seguirá impuro y vivirá solo, fuera del campamento”. Palabra de Dios.

Lectura de la primera carta del apóstol San Pablo a los corintios 10, 31-11, 1

Hermanos: Todo lo que hagan ustedes, sea comer, o beber, o cualquier otra cosa, háganlo todo para gloria de Dios. No den motivo de escándalo ni a los judíos, ni a los paganos, ni a la comunidad cristiana. Por mi parte, yo procuro dar gusto a todos en todo, sin buscar mi propio interés, sino el de los demás, para que se salven. Sean, pues, imitadores míos, como yo lo soy de Cristo. Palabra de Dios.

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Marcos 1, 40-45

En aquel tiempo, se le acercó a Jesús un leproso para suplicarle de rodillas: “Si tú quieres, puedes curarme”. Jesús se compadeció de él, y extendiendo la mano, lo tocó y le dijo: “¡Sí quiero: Sana!”. Inmediatamente se le quitó la lepra y quedó limpio. Al despedirlo, Jesús le mandó con severidad: “No se lo cuentes a nadie; pero para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo prescrito por Moisés”. Pero aquel hombre comenzó a divulgar tanto el hecho, que Jesús no podía ya entrar abiertamente en la ciudad, sino que se quedaba fuera, en lugares solitarios, adonde acudían a Él de todas partes. Palabra del Señor.

La Profesión de nuestra Fe

Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por Quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación, bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras; y subió al Cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo; que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

Gloria a Dios en el Cielo, y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos; te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,

La alegría de la vocación

Todoencuentro con un personaje famoso produce alegría, pero más aún si este personaje nos dirige una mirada o una palabra especial en medio de la multitud que lo rodea.

Si un artista, entre multitudes nos dirigiera un saludo, nos sentiríamos los más importantes y dichosos del mundo, si el Papa saludando a la multitud, de pronto nos dirigiera una palabra, una mirada de distinción respecto a todos los demás fieles que intentan saludarle, nos produciría una alegría inmensa, lo presumiríamos a los cuatro vientos. Más aún,

Gloria

Dios Padre todopoderoso. Señor Hijo único, Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre.

Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; Tú que quitas el pecado del mundo, atiende a nuestra súplica;

si una persona que consideramos importante nos permitiera una fotografía, una audiencia para compartir con ella, hablaríamos ya de una alegría indescriptible. Pero si esa persona nos invitara a trabajar con ella, a compartir sus proyectos e ideales nos consideraríamos la persona más afortunada e importante del mundo.

Eso es lo que nos ha sucedido a muchos que hemos sido mirados por Él, que ha pronunciado nuestro nombre en medio de multitudes, que nos ha sonreído y nos ha dicho ¡Ven y sígueme!

Ese que nos ha mirado, que pronunció nuestro nombre, nos

Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo Tú eres santo, sólo Tú, Señor, sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo, en la gloria de Dios Padre. Amén.

Continúa

Jubileo CirCular

15, 16 y 17: Jueves, Viernes y Sábado

SANTO NIÑO DE ATOCHA, Rancho Alegre

SAN ISIDRO, Lomas de Tejeda

CRISTO REY

MARÍA VIRGEN FIEL

SAN JUAN BAUTISTA, Jardines de Santa María

LA CRUZ SANTA, Las Pintas de Arriba

La alegría de la vocación queda perfectamente resumida en esta frase pronunciada por el Papa Benedicto XVI el 20 agosto de 2011: «Es hermoso saber que Jesús te busca, se fija en ti y con su voz inconfundible te dice también a ti: sígueme».

4 de marzo, Día del Seminario Diocesano de Guadalajara, ¡apóyanos! ha sonreído y nos ha llamado a seguirle, no es un artista famoso, un científico renombrado, un líder político o social, un empresario exitoso… Es el Hijo de Dios hecho hombre quien lo ha hecho. Con esto se explica el motivo de la profunda alegría que acompaña en todo momento de la existencia al que ha sido llamado por Cristo a compartir la vida con Él y a trabajar para que muchos otros tengan también la oportunidad de conocerlo y amarlo.

INMACULADA CONCEPCIÓN, Amatlán de Jora

CUISILLOS

DireCtor resPonsable: Pbro. Adalberto González González reDaCCión: Pbro. Alberto Ávila / Pbro. Juan Javier Padilla

Liceo 17, Guadalajara, Jal. Tel.: 3942-4305 aDministraCión: Pbro. Enrique González• Alcalde 294, Guad., Jal. Tel. 3614-2746

Consulta la Hoja Parroquial: www.arquidiocesisgdl.org.mx/publicaciones/hojaparroquial Diseño e imPresión: Centro Católico de Comunicaciones. Tels. 3002-6470 • 3002-6471

de 200,000 a 300,000. $40.00 ciento

Boletín semanal de la Arquidiócesis de Guadalajara, A.R. Tiraje

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