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Hoja Parroquial 50 - 2017

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Si cambio, nunca estoy perdido

El Adviento siempre nos da una esperanza; es Dios que viene a componer muchas cosas; por supuesto si se lo permitimos. Todo el entorno es de fiesta. La alegría propicia que los seres humanos, incluso los más rudos busquemos alguna forma de enmendar, de corregir situaciones y por supuesto animar una forma mejor de convivencia, así debemos mirar estos días con alegría para darnos la posibilidad de cambiar.

Hay puertas de esperanza

En todos los rincones de la tierra, en las sociedades más sofisticadas, incluso con una educación de primer orden, todos los seres humanos estamos expuestos a errores. Pero también todos podemos cambiar de rumbo en la vida para mejorar. El profeta Ezequiel llama la atención a su pueblo, envuelto en sufrimientos, pero no obstante hay esperanzas de que cambien las cosas.

Se dice en el lenguaje popular que la esperanza muere al último. Hoy en el Salmo brilla un hálito de esperanza del pueblo desterrado, que ansia los cambios de muchas maneras en la sociedad presente. Pareciera que Dios está alejado, como ausente. Pero sin duda estos días de Adviento ayudan a creer que la justicia y la paz vendrán; que hasta las cosechas prosperarán.

Aprender a cambiar

El Evangelio de San Marcos insiste en que Juan el Bautista ya está entre nosotros y la invitación casi urgente es que este mundo necesita compostura; y somos las personas quienes tenemos que ofrecer nuestra colaboración para preparar los caminos de Dios, Juan insiste fundamentalmente en tomar conciencia de preparar los caminos de Dios. Y por supuesto hay varias sugerencias. Cada uno buscar el perdón de los pecados; también por supuesto comprometernos con la vida. Hay mucho que cambiar y corregir. No pospongamos la tarea; empecemos desde nuestra familia.

Preparen los caminos de Señor

La palabra que más resuena en estos días es darnos tiempo para que Dios sea bien recibido entre nosotros; no sólo envolvernos en un tiempo de fiesta y regocijo con un sentido mercantilista, de poseer, comprar, estrenar; sino sobre todo comprometernos a hacer cambios substanciales en la vida.

Hay en los salmos de estos días un optimismo y una confianza enorme en que Dios nos ayudará a cambiar muchas cosas: “La misericordia y la fidelidad se encuentran, la justicia y la paz se besan; la fidelidad brota de la tierra, y la justicia mira desde el cielo…” Y sin embargo cada cual tenemos una tarea; para que la Navidad, no sea puro comercio y ruido.

"Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos." Los que creemos en el Dios que viene, ¿Qué hacemos para colaborar por un mundo menos crítico y más amable, en donde la bondad destile buenas obras en estos días.

ORACIÓN COLECTA

Dios omnipotente y misericordioso, haz que ninguna ocupación terrena sirva de obstáculo a quienes van presurosos al encuentro de tu Hijo, antes bien, que el aprendizaje de la sabiduría celestial, nos lleve a gozar de su presencia. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

SALMO RESPONSORIAL

84, 9ab-10. 11-12. 13-14

R. Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos al Salvador.

Escucharé las palabras del Señor, palabras de paz para su pueblo santo. Está ya cerca nuestra salvación y la gloria del Señor habitará en la tierra.

R. Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos al Salvador.

La misericordia y la verdad se encontraron, la justicia y la paz se besaron, la fidelidad brotó en la tierra y la justicia vino del cielo.

R. Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos al Salvador.

Cuando el Señor nos muestre su bondad, nuestra tierra producirá su fruto. La justicia le abrirá camino al Señor e irá siguiendo sus pisadas.

R. Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos al Salvador.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO

Cfr. Lc 3, 4. 6

R. Aleluya, aleluya. Preparen el camino del Señor, hagan rectos sus senderos, y todos los hombres verán al Salvador. R. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Lectura del libro del profeta Isaías 40, 1-5. 9-11 “Consuelen, consuelen a mi pueblo, dice nuestro Dios. Hablen al corazón de Jerusalén y díganle a gritos que ya terminó el tiempo de su servidumbre y que ya ha satisfecho por sus iniquidades, porque ya ha recibido de manos del Señor castigo doble por todos sus pecados”. Una voz clama: “Preparen el camino del Señor en el desierto, construyan en el páramo una calzada para nuestro Dios. Que todo valle se eleve, que todo monte y colina se rebajen; que lo torcido se enderece y lo escabroso se allane. Entonces se revelará la gloria del Señor y todos los hombres la verán”. Así ha hablado la boca del Señor.

Sube a lo alto del monte, mensajero de buenas nuevas para Sión; alza con fuerza la voz, tú que anuncias noticias alegres a Jerusalén. Alza la voz y no temas; anuncia a los ciudadanos de Judá: “Aquí está su Dios. Aquí llega el Señor, lleno de poder, el que con su brazo lo domina todo. El premio de su victoria lo acompaña y sus trofeos lo anteceden. Como pastor apacentará su rebaño; llevará en sus brazos a los corderitos recién nacidos y atenderá solícito a sus madres”. Palabra de Dios.

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pedro 3, 8-14 Queridos hermanos: No olviden que para el Señor, un día es como mil años y mil años, como un día. No es que el Señor se tarde, como algunos suponen, en cumplir su promesa, sino que les tiene a ustedes mucha paciencia, pues no quiere que nadie perezca, sino que todos se arrepientan. El día del Señor llegará como los ladrones. Entonces los cielos desaparecerán con gran estrépito, los elementos serán destruidos por el fuego y perecerá la tierra con todo lo que hay en ella. Puesto que todo va a ser destruido, piensen con cuánta santidad y entrega deben vivir ustedes esperando y apresurando el advenimiento del día del Señor, cuando desaparecerán los cielos, consumidos por el fuego, y se derretirán los elementos. Pero nosotros confiamos en la promesa del Señor y esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva, en que habite la justicia. Por tanto, queridos hermanos, apoyados en esta esperanza, pongan todo su empeño en que el Señor los halle en paz con Él, sin mancha ni reproche. Palabra de Dios.

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Marcos 1, 1-8

Éste es el principio del Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. En el libro del profeta Isaías está escrito: He aquí que yo envío a mi mensajero delante de ti, a preparar tu camino. Voz del que clama en el desierto: “Preparen el camino del Señor, enderecen sus senderos”.En cumplimiento de esto, apareció en el desierto Juan el Bautista predicando un bautismo de arrepentimiento,

Saciados por el alimento que nutre nuestro espíritu, te rogamos, Señor, que, por nuestra participación en estos misterios, nos enseñes a valorar sabiamente las cosas de la tierra y a poner nuestro corazón en las del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Continúa en Pág. 3

La Profesión de nuestra Fe

Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por Quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación, bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras; y subió al Cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo; que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

para el perdón de los pecados. A él acudían de toda la comarca de Judea y muchos habitantes de Jerusalén; reconocían sus pecados y él los bautizaba en el Jordán. Juan usaba un vestido de pelo de camello, ceñido con un cinturón de cuero y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Proclamaba: “Ya viene detrás de mí uno que es más poderoso que yo, uno ante quien no merezco ni siquiera inclinarme para desatarle la correa de sus sandalias. Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero Él los bautizará con el Espíritu Santo”. Palabra del Señor.

Los personajes del Adviento

Eltiempo del Adviento nos presenta tres personajes que nos ayudan a preparamos para las fiestas navideñas. A ellos los escucharemos y encontraremos en la liturgia de cada día durante este tiempo.

Isaías es el profeta del Adviento

En sus palabras resuena el eco de la gran esperanza que confortará al pueblo elegido en tiempos difíciles y trascendentales, en su actitud y sus palabras se manifiesta la espera, la venida del Rey Mesías. Él anuncia una esperanza para todos los tiempos.

En nuestro tiempo conviene mirar la figura de Isaías y escuchar su mensaje que nos dice que no todo está perdido, porque el Dios fiel en quien creemos no abandona nunca a su pueblo, sino por el contrario, le da la salvación.

Juan Bautista, el precursor, es otro de los personajes del Adviento; él en su persona y sus palabras nos resume toda la historia anterior, él prepara los caminos del Señor, nos invita a la conversión, anuncia la sal-

vación, señala a Cristo entre los hombres. Las palabras de invitación a la penitencia de Juan el Bautista cobran una gran actualidad hoy, su invitación es importantísima; para recibir al Señor hay que cambiar nuestra mentalidad engendradora de malas acciones, para encontrarnos con Él después de nuestro cambio interior.

María, la Madre del Señor es el tercer personaje del Adviento. En ella culmina y adquiere una dimensión maravillosa toda la esperanza del mesianismo hebreo. María espera al Señor cooperando en la obra redentora. El Adviento es el mes litúrgico mariano, en este tiempo María aparece en los textos bíblicos, sobre todo en la última semana. Su actitud de confianza y esperanza activa es un modelo a seguir.

Espiritualidad del Adviento. Durante el tiempo del Adviento la liturgia pone a nuestra consideración al Dios - Amor que se hace presente en la historia de los hombres, Dios que salva al género humano por medio de Jesús de Nazaret en quien el Padre se revela.

Las Posadas Navideñas

Las posadas son fiestas próximas a la Navidad que nos hacen recordar las dificultades que pasaron José y María antes de que Jesús naciera, este recuerdo nos debe llevar a reflexionar acerca de nuestra preparación personal para recibir al Niño Jesús, el sentido de la novena es prepararnos para ser mejores personas y abrirle las puertas de nuestro corazón al Salvador.

Las posadas son del 16 al 24 de diciembre, nueve días antes de la Navidad. Generalmente los anfitriones se preparan con figuras que representan a José y a María buscando en dónde nacerá su Hijo, con hojas con los cantos para pedir posada, las oraciones necesarias y villancicos, para que todos puedan participar. Como es una fiesta de origen religioso, para celebrar un acontecimiento religioso, es lógico pensar que en ellas no puede faltar la oración, la lectura bíblica y la reflexión, además de los cantos y la alegría que nos ayudan a vivir mejor estas fiestas. Se acostumbra iniciar con el rezo del Rosario, intercalando los cantos para "pedir posada" entre cada misterio, así como villancicos, mientras los asistentes van caminando de una puerta a otra; se termina con la lectura correspondiente a ese día de la novena de Navidad y por último con la fiesta, para celebrar y compartir.

DireCtor resPonsable: Pbro. Adalberto González González reDaCCión: Pbro. Alberto Ávila / Pbro. Juan Javier Padilla

11, 12 y 13 : Lunes, Martes y Miércoles

SANTA ISABEL, Arroyo de las Flores

SANTO CURA DE ARS

SAN ESTEBAN

SANTA ISABEL DE HUNGRÍA

NTRA. SRA. DE LA SALUD, Las Pintas de Abajo

NTRA. SRA. DEL ROSARIO, Jamay JESÚS DE LA DIVINA MISERICORDIA

SAN MARTÍN OBISPO, Ocotlán

14, 15 y 16: Jueves, Viernes y Sábado

SAN JUAN DE DIOS Y LA SANTA CRUZ, SAN ISIDRO, El Zapote

NTRA. SEÑORA DEL FAVOR LA SANTÍSIMA TRINIDAD, La Barranca

LOS TRES ARCÁNGELES,

SAN JOSÉ, Huajimic

SEÑOR SAN JOSÉ, La Vega

MARÍA MADRE NUESTRA, Zapopan

Liceo 17, Guadalajara, Jal. Tel.: 3942-4305 aDministraCión: Pbro. Enrique González• Alcalde 294, Guad., Jal. Tel. 3614-2746

Consulta la Hoja Parroquial: www.arquidiocesisgdl.org.mx/publicaciones/hojaparroquial Diseño e imPresión: Centro Católico de Comunicaciones. Tels. 3002-6470 • 3002-6471

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