Skip to main content

Hoja Parroquial 49 - 2017

Page 1


«Estén atentos y vigilantes»

Hoy, las lecturas y la liturgia, nos recuerdan que inica el tiempo Adviento, es la venida de Dios en Jesús para el hombre de hoy y de todos los tiempos. La pregunta del hombre suele ser concreta y práctica: ¿cómo hacer para que Dios venga o nazca en mí? La respuesta está en la primera lectura del profeta Isaías: “Sales al encuentro del que practica la justicia y se acuerda de tus caminos”, practicar la justicia, se nos dice, y acordarnos de sus caminos. Practicar la justicia puede ser un buen comienzo para los más despistados, aquéllos que andan muy lejos de Dios, perdidos en la increencia, que son multitud en nuestros días, y que no se cierran a los caminos de Dios, la verdad, la rectitud, la justicia... Valores necesarios en nuestra sociedad. Estos son los presagios de la luz de Dios y hay que cultivarlos como valores o virtudes del tiempo de Adviento.

Adviento es esperanza, venida de Dios, pero también es presencia y don, como nos dice San Pablo en la persona de Jesús que ya ha venido. Tenemos la fe, los sacramentos, la liturgia y, sobre todo a Jesús, que no es un mesías esperado, sino presente. No hay que extraviarse buscando por otros caminos la salvación de Dios.

En estos días la Palabra de Dios tiene un acento y resonancia especial en los textos litúrgicos de la Iglesia. Pongámonos en actitud de escucha. Es tiempo de conversión, de reconciliarnos con Dios y los hermanos a través del sacramento. Tiempo de oración personal y comunitaria. Tiempo de acercarnos al hermano necesitado con una sensibilidad mayor.

La vigilancia es una actitud muy cristiana. El Evangelio nos la recomienda repetidas veces y también la Iglesia en este tiempo litúrgico. Hay que estar despiertos, con los ojos bien abiertos, lúcidos ante los acontecimientos que nos rodean y que pueden oscurecer la venida del Señor. Éste es el mensaje que se desprende del Evangelio de Marcos.

Esa vigilancia consiste en hacer bien nuestras tareas, como gráficamente expresa la parábola. Se insinúa una distinción entre la tarea del portero y de los criados. A

éstos se les recomienda dedicarse a su tarea asignada, y al portero la vigilancia o responsabilidad general, tarea que requiere, sin duda, una vigilancia mayor. La razón que se da para estimular la vigilancia es que no se sabe la hora en que puede volver el dueño de la casa. Palabras que tienen un sentido escatológico, ya que se refieren a la venida última de Dios, al final de los tiempos, pero que también se pueden referir a la destrucción de Jerusalén, a la muerte o final de cada hombre y a cualquier venida de Dios.

La aplicación práctica de la parábola es que hay que estar atentos, vigilantes y haciendo bien nuestras tareas.

ORACIÓN COLECTA

Concede a tus fieles, Dios todopoderoso, el deseo de salir al encuentro de Cristo, que viene a nosotros, para que, mediante la práctica de las buenas obras, colocados un día a su derecha, merezcamos poseer el Reino celestial. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

SALMO

RESPONSORIAL

79, 2ac y 3b.15-16. 18-19

R. Señor, muéstranos tu favor y sálvanos.

Escúchanos, pastor de Israel; Tú, que estás rodeado de querubines, manifiéstate, despierta tu poder y ven a salvarnos.

R. Señor, muéstranos tu favor y sálvanos.

Señor, Dios de los ejércitos, vuelve tus ojos, mira tu viña y visítala; protege la cepa plantada por tu mano, el renuevo que Tú mismo cultivaste.

R. Señor, muéstranos tu favor y sálvanos.

Que tu diestra defienda al que elegiste, al hombre que has fortalecido. Ya no nos alejaremos de ti; consérvanos la vida y alabaremos tu poder.

R. Señor, muéstranos tu favor y sálvanos.

ACLAMACIÓN

ANTES DEL EVANGELIO

Sal 84, 8

R. Aleluya, aleluya. Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación.

R. Aleluya.

ORACIÓN

DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te pedimos, Señor, que nos aprovechen los misterios en que hemos participado, mediante los cuales, mientras caminamos en medio de las cosas pasajeras, nos inclinas ya desde ahora a anhelar las realidades celestiales y a poner nuestro apoyo en las que han de durar para siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Lectura del libro del profeta Isaías

63, 16-17. 19; 64, 2-7

Tú, Señor, eres nuestro padre y nuestro redentor; ése es tu nombre desde siempre. ¿Por qué, Señor, nos has permitido alejarnos de tus mandamientos y dejas endurecer nuestro corazón hasta el punto de no temerte? Vuélvete, por amor a tus siervos, a las tribus que son tu heredad. Ojalá rasgaras los cielos y bajaras, estremeciendo las montañas con tu presencia. Descendiste y los montes se estremecieron con tu presencia. Jamás se oyó decir, ni nadie vio jamás que otro Dios, fuera de ti, hiciera tales cosas en favor de los que esperan en Él. Tú sales al encuentro del que practica alegremente la justicia y no pierde de vista tus mandamientos. Estabas airado porque nosotros pecábamos y te éramos siempre rebeldes. Todos éramos impuros y nuestra justicia era como trapo asqueroso; todos estábamos marchitos, como las hojas, y nuestras culpas nos arrebataban, como el viento. Nadie invocaba tu nombre nadie se levantaba para refugiarse en ti, porque nos ocultabas tu rostro y nos dejabas a merced de nuestras culpas. Sin embargo, Señor, Tú eres nuestro padre; nosotros somos el barro y Tú el alfarero; todos somos hechura de tus manos. Palabra de Dios.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios 1, 3-9

Hermanos: Les deseamos la gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y de Cristo Jesús, el Señor. Continuamente agradezco a mi Dios los dones divinos que les ha concedido a ustedes por medio de Cristo Jesús, ya que por Él los ha enriquecido con abundancia en todo lo que se refiere a la palabra y al conocimiento; porque el testimonio que damos de Cristo ha sido confirmado en ustedes a tal grado, que no carecen de ningún don ustedes, los que esperan la manifestación de nuestro Señor Jesucristo. Él los hará permanecer irreprochables hasta el fin, hasta el día de su advenimiento. Dios es quien los ha llamado a la unión con su Hijo Jesucristo, y Dios es fiel. Palabra de Dios.

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Marcos 13, 33-37

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Velen y estén preparados, porque no saben cuándo llegará el momento. Así como un hombre que se va de viaje, deja su casa y encomienda a cada quien lo que debe hacer y encarga al portero que esté velando, así también velen ustedes, pues no saben a qué hora va a regresar el dueño de la casa: si al anochecer, a la medianoche, al canto del gallo o a la madrugada. No vaya a suceder que llegue de repente y los halle durmiendo. Lo que les digo a ustedes, lo digo para todos: permanezcan alerta”. Palabra del Señor.

La Profesión de nuestra Fe

Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por Quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación, bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras; y subió al Cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo; que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

La corona de Adviento

Unode los símbolos de este tiempo es la “corona de Adviento” que se coloca en las Iglesias, adornada con cuatro velas, o colgada en las puertas de los hogares.

Es redonda porque simboliza al verdadero y eterno rey, Cristo, que viene al mundo para salvar a toda la humanidad.

El color verde significa la esperanza y la vida. El tiempo de Adviento es tiempo de espera, de esperanza alegre y confiada.

La corona va enrollada en un listón rojo (adornada con esferas rojas), símbolo del amor de Dios

que nos envuelve, que espera con ansiedad el nacimiento del Hijo de Dios.

En el centro se colocan cuatro velas, porque cuatro son los domingos de Adviento, para enceder una cada domingo, tres son moradas, color que se usa en este tiempo, y una rosada para el tercer domingo en que se nos recuerda estar alegres, porque el Señor está cerca.

La luz de las velas simboliza nuestra fe, que como bien dice San Pablo, durante el Adviento debemos despertar, espabilar, porque nuestra salvación está cerca.

San Nicolás

La Iglesia recuerda a

San Nicolás de Bari el 6 de diciembre. Este Santo dio origen a la figura de Papá Noel o Santa Claus. Es patrono de Rusia, de Grecia y de Turquía. Conocido como San Nicolás de Mira (o Myra) o San Nicolás de Bari, obispo de Mira, en Licia.

Este santo fue tan popular en la antigüedad, que se le han consagrado en el mundo más de dos mil templos. Era invocado en los peligros, en los naufragios, en los incendios y cuando la situación económica se ponía difícil; la gente conseguía por su intercesión favores admirables.

Por haber sido amigo de los niños, en su fiesta se reparten dulces y regalos a éstos, y prácticamente en esta fecha se empezaban las festividades de diciembre. Como en alemán se llama "San Nikolaus", lo empezaron a llamar Santa Claus, y lo pintan como un anciano vestido de rojo, con una barba muy blanca, que pasaba de casa en casa repartiendo regalos y dulces a los niños.

Lo pintaban con unos niños, porque los antiguos contaban que un criminal hirió a cuchillo a varios niñitos, y el santo al rezar por ellos obtuvo su curación instantánea. También pintan junto a él a una señorita, porque en su ciudad había un anciano muy pobre con tres hijas y no lograba que se casaran por ser pobres. Entonces el santo, por tres días seguidos, cada noche les dejó por la ventana una bolsa con monedas de oro, y así el anciano logró casar a sus hijas pronto. www.aciprensa.com

4, 5 y 6 : Lunes, Martes y Miércoles

LA PURÍSIMA CONCEPCIÓN

MADRE SANTÍSIMA DE LA LUZ

STA. TERESITA DEL NIÑO JESÚS

LA DIVINA PROVIDENCIA, Toluquilla

NTRA. SRA. DE LOS DOLORES, Polanco

LOS SANTOS REYES, Cajititlán

NTRA. SRA. DEL CARMEN, Chapala

EL ESPÍRITU SANTO, La Loma

7, 8 y 9: Jueves, Viernes y Sábado

SANTA CRUZ DEL VALLE

SAN MARTÍN DE PORRES, Col. Cinco de Mayo

LOS DOCE APÓSTOLES

SAN SEBASTIANITO

MADRE ADMIRABLE, El Salto

SAN JOSÉ, Milpillas de Allende

JESUCRISTO REY DEL UNIVERSO, Crucero de la Mesa

CRISTO REY, Arroyo Hondo

DireCtor resPonsable: Pbro. Adalberto González González

reDaCCión: Pbro. Alberto Ávila / Pbro. Juan Javier Padilla

Liceo 17, Guadalajara, Jal. Tel.: 3942-4305

aDministraCión: Pbro. Enrique González• Alcalde 294, Guad., Jal. Tel. 3614-2746

Consulta la Hoja Parroquial: www.arquidiocesisgdl.org.mx/publicaciones/hojaparroquial Diseño e imPresión: Centro Católico de Comunicaciones. Tels. 3002-6470 • 3002-6471

$40.00 ciento

Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook