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Hoja Parroquial 46 - 2018

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«El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán»

Estamos a punto de finalizar el año litúrgico (el próximo domingo, con la fiesta de Jesucristo, Rey del Universo; y dentro de quince días iniciaremos un nuevo año litúrgico, con el primer domingo de Adviento). Cada año, al finalizar el ciclo litúrgico, leemos las palabras que Jesús pronunció al final de su predicación, cuando sabía que su vida estaba a punto de terminar trágicamente, como un fracaso.

Jesús sabía esto, pero las últimas exhortaciones a sus pocos discípulos son palabras de esperanza. Más aún, Jesús estuvo acorralado por la decisión de los poderosos de su tiempo y de su país, quienes habían decidido terminar con Él, anuncia con absoluta convicción – El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán – su triunfo final, el triunfo final del Reino. Es el anuncio de su segunda venida, la segunda venida de Jesucristo que también nos anunciará el próximo Adviento. Jesús, el “Hijo

del hombre”, volverá; el que está a punto de ser crucificado como un criminal, anuncia que volverá “con gran poder y majestad”. Pero –fijémonos bien– no se trata de una segunda venida para vengarse, o simplemente para imponer su poder, sino que se trata de una segunda venida para salvar: el Hijo del hombre volverá “para reunir a sus elegidos de los cuatro vientos”. Entonces formará la auténtica y verdadera Asamblea de Dios, la auténtica y verdadera Iglesia de Dios.

Es curioso que el Evangelio de Marcos no hable de ningún juicio final. Nos hablará sólo de la salvación final. El Hijo del hombre, Jesús, al borde de lo que parece el fracaso de su misión, quiere asegurar a los discípulos que su Evangelio, es decir, el gran anuncio del amor de Dios que quiere dar vida y vida para siempre, es la gran verdad que seguirá firme a pesar de la tragedia de la cruz, a pesar de todos los cataclismos y tragedias de la historia humana.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Señor, Dios nuestro, alegrarnos siempre en tu servicio, porque la profunda y verdadera alegría está en servirte siempre a ti, autor de todo bien. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

SALMO RESPONSORIAL

Sal 15, 5 y 8.9-10.11

R. Enséñanos, Señor, el camino de la vida. El Señor es la parte que me ha tocado en herencia: mi vida está en sus manos. Tengo siempre presente al Señor y con Él a mi lado, jamás tropezaré.

R. Enséñanos, Señor, el camino de la vida.

Por eso se me alegran el corazón y el alma y mi cuerpo vivirá tranquilo, porque Tú no me abandonarás a la muerte ni dejarás que sufra yo la corrupción.

R. Enséñanos, Señor, el camino de la vida. Enséñame el camino de la vida, sáciame de gozo en tu presencia y de alegría perpetua junto a Ti.

R. Enséñanos, Señor, el camino de la vida.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO

Cfr. Lc 21, 36

R. Aleluya, aleluya. Velen y oren, para que puedan presentarse sin temor ante el Hijo del hombre. R. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Al recibir, Señor, el don de estos sagrados misterios, te suplicamos humildemente que lo que tu Hijo nos mandó celebrar en memoria suya, nos aproveche para crecer en nuestra caridad fraterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Lectura del libro del profeta Daniel 12, 1-3 En aquel tiempo, se levantará Miguel, el gran príncipe que defiende a tu pueblo. Será aquél un tiempo de angustia, como no lo hubo desde el principio del mundo. Entonces se salvará tu pueblo; todos aquellos que están escritos en el libro. Muchos de los que duermen en el polvo, despertarán: unos para la vida eterna, otros para el eterno castigo. Los guías sabios brillarán como el esplendor del firmamento, y los que enseñan a muchos la justicia, resplandecerán como estrellas por toda la eternidad. Palabra de Dios.

Lectura de la carta a los Hebreos 10, 11-14. 18 Hermanos: En la antigua alianza los sacerdotes ofrecían en el templo, diariamente y de pie, los mismos sacrificios, que no podían perdonar los pecados. Cristo, en cambio, ofreció un solo sacrifico por los pecados y se sentó para siempre a la derecha de Dios; no le queda sino aguardar a que sus enemigos sean puestos bajo sus pies. Así, con una sola ofrenda, hizo perfectos para siempre a los que ha santificado. Porque una vez que los pecados han sido perdonados, ya no hacen falta más ofrendas por ellos. Palabra de Dios.

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Marcos 13, 24-32

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Cuando lleguen aquellos días, después de la gran tribulación, la luz del sol se apagará, no brillará la luna, caerán del cielo las estrellas y el universo entero se conmoverá. Entonces verán venir al Hijo del hombre sobre las nubes con gran poder y majestad. Y Él enviará a sus ángeles a congregar a sus elegidos desde los cuatro puntos cardinales y desde lo más profundo de la tierra a lo más alto del cielo. Entiendan esto con el ejemplo de la higuera. Cuando las ramas se ponen tiernas y brotan las hojas, ustedes saben que el verano está cerca. Así también, cuando vean ustedes que suceden estas cosas, sepan que el fin ya está cerca, ya está a la puerta. En verdad que no pasará esta generación sin que todo esto se cumpla. Podrán dejar de existir el cielo y la tierra, pero mis palabras no dejarán de cumplirse. Nadie conoce el día ni la hora. Ni los ángeles del cielo ni el Hijo; solamente el Padre”. Palabra del Señor.

La Profesión de nuestra Fe

Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por Quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación, bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras; y subió al Cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo; que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

Gloria a Dios en el Cielo, y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos; te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,

Beato Anacleto González Flores y compañeros mártires

“¡Viva Cristo Rey! ¡Viva la Virgen de Guadalupe!”, ha resonado en la Iglesia universal como un credo y confesión de fe que desde el corazón han proclamado los mártires mexicanos.

El 20 de noviembre celebramos la memoria litúrgica de los beatos mártires de la época de la cristiada, Anacleto González Flores, Luis Padilla Gómez, Jorge Vargas González, Ramón Vargas González, Ezequiel Huerta Gutiérrez, Salvador Huerta

LGutiérrez, Luis Magaña Servín, Miguel Gómez Loza. A este grupo de beatos perteneció, el ahora santo, José Sánchez Del Río, quien fue canonizado el 16 de octubre de 2016.

En nuestra ciudad, la memoria de nuestros Santos y Beatos Mártires se custodia y se promueve a través del Santuario de los Mártires (en el Cerro del Tesoro), encomendémonos a su intercesión y en su festividad visitemos su Santuario.

Enseñar a rezar a los hijos pequeños

os padres son los transmisores de la fe. Dios los eligió para ser padres o superiores de estos niños que deben ayudar a llegar

al cielo, hay que confiar en Dios que en definitiva da el incremento de la fe. Aquí algunas oraciones populares para los niños:

Niñito Jesús

Niñito Jesús, Tú eres mi amor, Baja del cielo ¡a mi corazón!

Al ángel de la guarda Ángel de mi guarda, dulce compañía, no me desampares de noche ni de día, hasta que descanse en los brazos de Jesús, José y María.

Gloria

Dios Padre todopoderoso. Señor Hijo único, Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre. Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; Tú que quitas el pecado del mundo, atiende a nuestra súplica;

Con Dios me Acuesto

Con Dios me acuesto, con Dios me levanto, que la Virgen Santísima me tape con su manto, y me libre de miedo y espanto.

V. ¡Qué el señor te bendiga! R. ¡A tí también!

Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo Tú eres santo, sólo Tú, Señor, sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo, en la gloria de Dios Padre. Amén.

Liceo 17, Guadalajara, Jal. Tel.: 3942-4305 aDministraCión: Pbro. Enrique González• Alcalde 294, Guad., Jal. Tel. 3614-2746 Jubileo CirCular

19, 20 y 21: Lunes, Martes y Miércoles

SAN JOSÉ OBRERO, Talpita

SAN ANTONIO MARÍA CLARET

EL DIVINO ROSTRO

SAN FELIPE DE JESÚS

JESUCRISTO REY DE REYES, Belenes

NUESTRA SRA. DEL ROSARIO DE TALPA, Arenal

NTRA. SRA. DE GUADALUPE, Ermita la Barranca

COFRADÍA, Tabachines

MARÍA ESTRELLA MATUTINA

22, 23 y 24: Jueves, Viernes y Sábado

LA ASUNCIÓN DE MARÍA, Catedral Basílica

NTRA. SRA. DE GUADALUPE, Lomas Del Batán

SANTUARIO DE LOS SANTOS MÁRTIRES

MEXICANOS

NTRA. SRA. DEL REFUGIO, Lomas de Zapopan

SANTA RITA DE CASIA

SAN JUAN DE CAPISTRANO SANTIAGO APÓSTOL, Arcos de Guadalupe

SAN MIGUEL ARCÁNGEL, Cocula

SANTA INÉS

DireCtor resPonsable: Pbro. Adalberto González González reDaCCión: Pbro. Alberto Ávila / Pbro. Juan Javier Padilla

Consulta la Hoja Parroquial: www.arquidiocesisgdl.org.mx/publicaciones/hojaparroquial Diseño e imPresión: Centro Católico de Comunicaciones. Tels. 3002-6470 • 3002-6471

$50.00 ciento

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