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Hoja Parroquial 45 -2017

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Todos ustedes son Hermanos

En el evangelio de hoy Jesús reprende fuertemente a los letrados y fariseos por tres motivos: porque no hacen lo que enseñan, porque piensan que su tarea de maestros religiosos les hace superiores a los demás y –sobre todo– porque en vez de anunciar la Buena Noticia del amor de Dios "ellos ponen fardos pesados e insoportables a la gente en los hombros; pero no están dispuestos a mover un dedo para empujar".

Los cristianos de la comunidad en que se escribió este evangelio eran muy conscientes de que Jesús hizo lo que enseñó, no reclamó para Él honores y privilegios, Jesús no cargó sobre los hombres y mujeres "fardos pesados e insoportables" sino que anunció la Buena Noticia del amor de Dios, una Buena Noticia de salvación y liberación, de amor, esperanza y alegría para todos.

Una preocupación que debería ser nuestra Esta era la fe y la convicción de aquellos primeros cristianos

que hallamos reflejada en el evangelio. Pero además, hallamos también reflejada en él la preocupación por no seguir el método y el mal ejemplo de los fariseos y escribas sino el método y buen ejemplo de Jesús. Es decir, de que en la comunidad nadie actúe como actuaban los fariseos sino todos intenten obrar como obraba Jesús.

Y tanta era la preocupación por no dejar penetrar en la comunidad cristiana –y especialmente entre los que en ella tenían algún cargo de responsabilidad– aquello que en otro lugar del evangelio se denomina "la levadura de los fariseos", que se afirma que ni tan sólo deben utilizarse entre los miembros de la comunidad cristiana los títulos de "maestro", "padre", "jefe" (o "señor"), que de algún modo, ponen en peligro la igualdad, la fraternidad entre los cristianos.

Lo que Jesús resume diciendo es que "el primero entre ustedes sea su servidor". Que esto sea así, no con palabras sino con hechos, es lo que todos, y especialmente quienes en la Iglesia tenemos algún "cargo", hemos de examinar y revisar y, si es necesario, hacer propósitos de enmienda.

Para que así nuestras comunidades cristianas sean -como quería Jesús, como querían aquellos primeros cristianos- comunidades fraternales en las que todos nos sabemos hermanos que sólo tienen a Dios como Padre.

ORACIÓN COLECTA

Dios omnipotente y misericordioso, a cuya gracia se debe el que tus fieles puedan servirte digna y laudablemente, concédenos caminar sin tropiezos hacia los bienes que nos tienes prometidos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

SALMO RESPONSORIAL

130, 1. 2. 3

R. Señor, consérvame en tu paz.

Señor, mi corazón no es ambicioso ni mis ojos soberbios; grandezas que superen mis alcances no pretendo.

R. Señor, consérvame en tu paz.

Estoy, Señor, por lo contrario, tranquilo y en silencio, como niño recién amamantado en los brazos maternos.

R. Señor, consérvame en tu paz.

Que igual en el Señor esperen los hijos de Israel, ahora y siempre. R. Señor, consérvame en tu paz.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO

Cfr Mt 23, 9. 10

R. Aleluya, aleluya.

Su Maestro es uno solo, Cristo y su Padre es uno solo, el del Cielo, dice el Señor. R. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te rogamos, Señor, que aumente en nosotros la acción de tu poder y que, alimentados con estos sacramentos celestiales, tu favor nos disponga para alcanzar las promesas que contienen. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Lectura del libro del profeta Malaquías 1, 14-2, 2. 8-10

“Yo soy el rey soberano, dice el Señor de los ejércitos; mi nombre es temible entre las naciones. Ahora les voy a dar a ustedes, sacerdotes, estas advertencias: Si no me escuchan y si no se proponen de corazón dar gloria a mi nombre, yo mandaré contra ustedes la maldición”.

Esto dice el Señor de los ejércitos: “Ustedes se han apartado del camino, han hecho tropezar a muchos en la Ley; han anulado la alianza que hice con la tribu sacerdotal de Leví. Por eso yo los hago despreciables y viles ante todo el pueblo, pues no han seguido mi camino y han aplicado la Ley con parcialidad”.

¿Acaso no tenemos todos un mismo Padre? ¿No nos ha creado un mismo Dios? ¿Por qué, pues, nos traicionamos entre hermanos, profanando así la alianza de nuestros padres? Palabra de Dios.

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los tesalonicenses 2, 7-9. 13

Hermanos: Cuando estuvimos entre ustedes, los tratamos con la misma ternura con la que una madre estrecha en su regazo a sus pequeños. Tan grande es nuestro afecto por ustedes, que hubiéramos querido entregarles, no solamente el Evangelio de Dios, sino también nuestra propia vida, porque han llegado a sernos sumamente queridos. Sin duda, hermanos, ustedes se acuerdan de nuestros esfuerzos y fatigas, pues, trabajando de día y de noche, a fin de no ser una carga para nadie, les hemos predicado el Evangelio de Dios. Ahora damos gracias a Dios continuamente, porque al recibir ustedes la palabra que les hemos predicado, la aceptaron, no como palabra humana, sino como lo que realmente es: palabra de Dios, que sigue actuando en ustedes, los creyentes. Palabra de Dios.

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 23, 1-12

En aquel tiempo, Jesús dijo a las multitudes y a sus discípulos: “En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y fariseos. Hagan, pues, todo lo que les digan, pero no imiten sus obras, porque dicen una cosa y hacen otra. Hacen fardos muy pesados y difíciles de llevar y los echan sobre las espaldas de los hombres, pero ellos ni con el dedo los quieren mover. Todo lo hacen para que los vea la gente. Ensanchan las filacterias y las franjas del manto; les agrada ocupar los primeros lugares en los banquetes y los asientos

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La Profesión de nuestra Fe

Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por Quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación, bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras; y subió al Cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo; que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

de honor en las sinagogas; les gusta que los saluden en las plazas y que la gente los llame ‘maestros’. Ustedes, en cambio, no dejen que los llamen ‘maestros’, porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos. A ningún hombre sobre la tierra lo llamen ‘padre’, porque el Padre de ustedes es sólo el Padre celestial. No se dejen llamar ‘guías’, porque el guía de ustedes es solamente Cristo. Que el mayor de entre ustedes sea su servidor, porque el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido”. Palabra del Señor.

Noviembre,

Mes de los Fieles Difuntos

Los fieles difuntos, a quienes recordamos el 2 de noviembre y durante todo el mes de noviembre, son aquellas personas que nos han precedido en el paso a la eternidad, y que aún no han llegado a la presencia de Dios en el Cielo. Esta fiesta tiene una larga tradición de fe en la Iglesia: orar por aquellos fieles que han acabado su vida terrena y que se encuentran aún en estado de purificación en el Purgatorio. La Tradición constante de la Iglesia, que se remonta a los primeros años del cristianismo, confirma la fe en el Purgatorio y la conveniencia de orar por nuestros difuntos. En las catacumbas o cementerios de los primeros cristianos, hay aún esculpi-

das muchas oraciones primitivas, lo que demuestra que los cristianos de los primeros siglos ya oraban por sus muertos. Del siglo II es esta inscripción: “Oh Señor, que estás sentado a la derecha del Padre, recibe el alma de Nectario, Alejandro y Pompeyo y proporciónales algún alivio”. Tertuliano (año 160-222) dice: “Cada día hacemos oblaciones por los difuntos”. San Juan Crisóstomo (344-407) dice: “No en vano los Apóstoles introdujeron la conmemoración de los difuntos en la celebración de los sagrados misterios. Sabían ellos que esas almas obtendrían de esta fiesta gran provecho y gran utilidad”. (Homilía a Filipo, Nro. 4).

Gloria

Gloria a Dios en el Cielo, y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos; te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,

Dios Padre todopoderoso. Señor Hijo único, Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre. Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; Tú que quitas el pecado del mundo, atiende a nuestra súplica;

Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo Tú eres santo, sólo Tú, Señor, sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo, en la gloria de Dios Padre. Amén.

6, 7 y 8 : Lunes, Martes y Miércoles

LA SANTA CRUZ DE LA RECONCILIACIÓN

CORAZÓN EUCARÍSTICO DE JESÚS

SAN MIGUEL FEBRES CORDERO

SAN ROBERTO ABAD

SAN JUAN DE LA CRUZ

REINA DE LA PAZ

SAN PEDRO ANALCO

TLACHICHILCO DEL CARMEN

9, 10 y 11: Jueves, Viernes y Sábado

SANTO NIÑO DE ATOCHA, Atemajac

SAN MIGUEL ARCÁNGEL, Tlaquepaque

NTRA. SRA. DEL ROSARIO

SANTA LUCÍA, Tetlán

SANTA CLARA, Col. Jalisco

SAN FELIPE DE JESÚS, Tonalá

SAN JOSÉ OBRERO, La Laja

PURÍSIMA CONCEPCIÓN, Los Gavilanes

DireCtor resPonsable: Pbro. Adalberto González González reDaCCión: Pbro. Alberto Ávila / Pbro. Juan Javier Padilla

Liceo 17, Guadalajara, Jal. Tel.: 3942-4305

aDministraCión: Pbro. Enrique González• Alcalde 294, Guad., Jal. Tel. 3614-2746

Consulta la Hoja Parroquial: www.arquidiocesisgdl.org.mx/publicaciones/hojaparroquial Diseño e imPresión: Centro Católico de Comunicaciones. Tels. 3002-6470 • 3002-6471

Boletín semanal de la Arquidiócesis de Guadalajara, A.R. Tiraje de 200,000 a 300,000. $40.00 ciento

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