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Hoja Parroquial 43 - 2017

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Domingo Mundial de las Misiones

Hoy celebramos el Domingo Mundial de las Misiones. Esta celebración nos recuerda que todos los hombres justos participan del plan de salvación de Dios y pueden colaborar en su realización; que el ser misionero debe nacer de la intensidad de la vida cristiana de cada iglesia local; y, que hoy, más que nunca, es necesaria una predicación de hechos, basada en los dones del Espíritu Santo y con profunda convicción.

Podríamos recordar hoy, aquello que nos dijo el Concilio en su Declaración sobre las religiones no cristianas: "La Iglesia católica no rechaza nada de aquello que hay de verdadero y de santo en otras religiones. Mira con sincero interés estos modos y estilos de vida, estas normas y doctrinas... que muchas veces incluyen un rayo de aquella Verdad que ilumina a todos los hombres".

Cada iglesia debe anunciar a Jesucristo Pero inmediatamente el mismo Concilio dice: "No obstante, la Iglesia anuncia y tiene el deber de anunciar a Jesucristo, incesantemente, a Él que es el camino, la verdad y la vida. En Él todos los hombres hallan la plenitud de la vida; en Él, Dios ha reconciliado todas las cosas".

de ellas vive y, al mismo tiempo, ayudar a las demás, con espíritu fraterno y de mutua comunión.

Lo hemos leído en la segunda lectura, al recordar aquella floreciente comunidad cristiana de Tesalónica, de la que Timoteo comunica a Pablo tan buenas noticias, que el corazón del Apóstol se alegra y da gracias a Dios porque "por la actividad de vuestra fe, el esfuerzo de vuestro amor y el aguante de vuestra esperanza" se ha convertido en modelo para todos los creyentes de las regiones vecinas.

Este año, el lema para la celebración del DOMUND es: “Sé valiente, la Misión te “Sé valiente”. El papa Francisco invita continuamente a tener el valor de retomar la audacia del Evangelio. Coraje y valentía para salir de nosotros mismos, para resistir la tentación de la incredulidad, para entregarnos a los demás y por el Reino, para soñar con llegar al más apartado rincón de la Tierra. Es la hora de tener valor para tomar parte en la actividad misionera de la Iglesia.

Es el DEBER MISIONERO; es el imperativo evangelizador, que todos los cristianos debemos hacer nuestro, en todo lugar y momento, según la palabra de Pablo: "¡Ay de mí si no evangelizare!".

Aquel compromiso que DEBE ASUMIR TODA COMUNIDAD CRISTIANA. Para hacerlo realidad donde cada una

“La misión te espera”. Hasta el último confín, sin límites ni fronteras. Todos estamos llamados a la misión. El anuncio del Evangelio se ha transformado en una necesidad del creyente: es como la respiración. La mayoría de los bautizados viven la misión en el lugar donde habitan, algunos son enviados por la Iglesia a otros ámbitos geográficos; pero todos sienten la necesidad de transformar su existencia en un compromiso misionero.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que quieres que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad, mira la abundancia de tu mies y dígnate enviarle trabajadores, para que tu Evangelio sea anunciado a toda criatura y tu pueblo, congregado por la palabra de vida y sostenido con la fuerza de los sacramentos, avance por el camino de la salvación y de la caridad. Por nuestro Señor Jesucristo...

SALMO RESPONSORIAL

66, 2-3. 5. 6 y 8

R. Que te alaben, Señor, todos los pueblos.

Ten piedad de nosotros y bendícenos; vuelve, Señor, tus ojos a nosotros. Que conozca la tierra tu bondad y los pueblos tu obra salvadora.

R. Que te alaben, Señor, todos los pueblos.

Las naciones con júbilo te canten, porque juzgas al mundo con justicia; con equidad tú juzgas a los pueblos y riges en la tierra a las naciones.

R. Que te alaben, Señor, todos los pueblos.

Que te alaben, Señor, todos los pueblos, que los pueblos te aclamen todos juntos. Que nos bendiga Dios y que le rinda honor el mundo entero.

R. Que te alaben, Señor, todos los pueblos.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO

Mc 16, 15 R. Aleluya, aleluya.

Vayan por todo el mundo, dice el Señor, y prediquen el Evangelio a toda criatura. R. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te rogamos, Señor, que, alimentados con el don de nuestra redención, este auxilio de salvación eterna afiance siempre nuestra fe en la verdad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Lectura del libro del profeta Isaías 56, 1. 6-7

Esto dice el Señor: “Velen por los derechos de los demás, practiquen la justicia, porque mi salvación está a punto de llegar y mi justicia a punto de manifestarse. A los extranjeros que se han adherido al Señor para servirlo, amarlo y darle culto, a los que guardan el sábado sin profanarlo y se mantienen fieles a mi alianza, los conduciré a mi monte santo y los llenaré de alegría en mi casa de oración. Sus holocaustos y sacrificios serán gratos en mi altar, porque mi templo será la casa de oración para todos los pueblos”. Palabra de Dios.

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a Timoteo 2, 1-8

Te ruego, hermano, que ante todo se hagan oraciones, plegarias, súplicas y acciones de gracias por todos los hombres, y en particular, por los jefes de Estado y las demás autoridades, para que podamos llevar una vida tranquila y en paz, entregada a Dios y respetable en todo sentido. Esto es bueno y agradable a Dios, nuestro salvador, pues Él quiere que todos los hombres se salven y todos lleguen al conocimiento de la verdad, porque no hay sino un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, hombre Él también, que se entregó como rescate por todos.

Él dio testimonio de esto a su debido tiempo y de esto yo he sido constituido, digo la verdad y no miento, pregonero y apóstol para enseñar la fe y la verdad. Quiero, pues, que los hombres, libres de odios y divisiones, hagan oración dondequiera que se encuentren, levantando al cielo sus manos puras. Palabra de Dios.

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 28, 16-20

Enaquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea y subieron al monte en el que Jesús los había citado. Al ver a Jesús, se postraron, aunque algunos titubeaban. Entonces Jesús se acercó a ellos y les dijo: “Me ha sido dado todo poder en el Cielo y en la tierra. Vayan, pues, y enseñen a todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándolas a cumplir todo cuanto yo les he mandado; y sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo”. Palabra del Señor.

La Profesión de nuestra Fe

Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por Quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación, bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras; y subió al Cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo; que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

Gloria a Dios en el Cielo, y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos; te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,

El mes del Rosario

Octubre es también el mes del Rosario. Un hecho histórico importante dio impulso y difusión al Rosario: la Batalla de Lepanto. San Pío V atribuyó la victoria de Lepanto (7 octubre 1571). A la intercesión de la Santísima Virgen, invocada en Roma y en todo el orbe cristiano por medio del Rosario. Con este motivo, la piedad de los fieles añadió a las letanías, la invocación “Auxilio de los Cristianos”. El año siguiente instituyó S. Pío V la fiesta de la conmemoración de la Virgen María de la Victoria, que Gregorio XIII quiso que se llamase Nuestra Señora del Rosario, se transformó en una fiesta universal de la Iglesia en 1716 con Clemente XI; su celebración se fijó en tiempos de S. Pío X, el 7 de octubre. Éstas son algunas de las promesas que hizo la Virgen María a Santo Domingo de Guzmán a quien rece el Rosario:

Gloria

Dios Padre todopoderoso. Señor Hijo único, Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre. Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; Tú que quitas el pecado del mundo, atiende a nuestra súplica;

• A todos los que recen devotamente mi rosario, prometo mi protección especial y muy grandes gracias.

• El Rosario será una defensa muy poderosa contra el infierno; destruirá los vicios, librará del pecado, disipará las herejías.

• El Rosario hará florecer las virtudes y las buenas obras y obtendrá a las almas las más abundantes misericordias divinas.

• Los que recen mi Rosario encontrarán durante su vida y en la hora de la muerte la luz de Dios, la plenitud de sus gracias y participarán de los méritos de los bienaventurados.

• Libraré muy prontamente del purgatorio a las almas devotas de mi Rosario.

Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo Tú eres santo, sólo Tú, Señor, sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo, en la gloria de Dios Padre. Amén.

Oración por las Misiones

Dios de verdad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, escucha nuestras oraciones por todos aquellos que no te conocen, que tu nombre sea predicado a todos los pueblos del mundo.

Sostén e inspira a tus siervos que escuchen tu palabra. Infunde nuevo vigor para ondear tu fe sostén nuestra fe cuando sea frágil. Renueva nuestro fervor misionero.

Haznos testigos de tu bondad, llénanos de amor, de fortaleza y de fe, por tu gloria y la salvación del mundo.

Amén

Jubileo CirCular

23, 24 y 25: Lunes, Martes y Miércoles

SAN MARTÍN OBISPO, Ciudad Granja

ALTAMIRA, Zalatitán

MADRE DEL REDENTOR

SEÑOR DE LOS MILAGROS, El Batán

NTRA. SRA. DEL BUEN CONSEJO

SAN JOSÉ OBRERO, Tala

DIVINO ROSTRO MISERICORDIOSO, Tonalá

SANTIAGO APÓSTOL, Poncitlán

DireCtor resPonsable: Pbro. Adalberto González González reDaCCión: Pbro. Alberto Ávila / Pbro. Juan Javier Padilla

Liceo 17, Guadalajara, Jal. Tel.: 3942-4305

aDministraCión: Pbro. Enrique González• Alcalde 294, Guad., Jal. Tel. 3614-2746

Consulta la Hoja Parroquial: www.arquidiocesisgdl.org.mx/publicaciones/hojaparroquial Diseño e imPresión: Centro Católico de Comunicaciones. Tels. 3002-6470 • 3002-6471

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