

Perdonar para mejorar el mundo
Hoy, en el evangelio, Pedro le pregunta a Jesús ¿Cuántas veces hay que perdonar? El “perdón” cristiano no es una actitud de superioridad en quien perdona: quedaría reducido a un acto de diplomacia y buena educación que no renovaría la relación con el otro. Para entender su sentido es preferible llamarle “reconciliación”, que implica el común esfuerzo del ofendido y del ofensor por detener y superar el mal causado por la ofensa. No se limita sólo a olvidar el mal rato pasado, sino que busca sobre todo encontrar una fórmula de convivencia capaz de hacerlos sentir nuevamente hermanos.
La reconciliación no es sólo el esfuerzo que hacemos para superar una ofensa, sino fundamentalmente una actitud permanente por eliminar distancias, recelos, prejuicios..., que impiden una auténtica convivencia fraterna.
Nuestro amor y relación con Dios lo manifestamos en saber amar y relacionarnos con nuestro prójimo. ¿De qué sirve recibir el sacramento de la reconciliación si las relaciones con el prójimo no se han restañado? Es verdad que a veces no es posible pedir perdón directamente al ofendido y otras es difícil saber a quiénes se ha perjudicado..., pero ¿en las demás?
¿Qué pensaba Jesús sobre la reincidencia del prójimo en las mismas faltas que ya se le habían perdonado una o más veces? ¿Qué hacer entonces? ¿No está la vida llena de reincidencias perdonadas? Es lo que trata de saber Pedro y a lo que responde Jesús. El número siete es en la literatura judía muchas veces simbólico de lo universal, de lo indefinido. Jesús responde al modo hebreo, recalcando con los múltiplos de siete, para dejar claro la necesidad de un perdón sin límites: hay que perdonar siempre a todos y todo.

Para hacer más gráfica esta obligación de perdonar siempre y hacer ver el plan del Padre sobre los que no perdonan, Jesús expone una de sus parábolas más bellas: el Rey que perdonó y, el súbdito que no supo perdonar.
Así, Dios, para perdonarnos, no nos pide más que perdonemos también nosotros siempre a todos y todo lo que nos hagan.
¿Con quién tenemos los conflictos, los problemas, a lo largo del día: con Dios o con el prójimo? ¿Con quién reñimos y nos enfrentamos, a quién tratamos mal o despreciamos...? Si nuestros conflictos son con las demás personas, con ellas debemos arreglarnos y reconciliarnos. El sacramento del perdón es la celebración del reencuentro y de la reconciliación con los hermanos, y con Dios a través de ellos.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, creador y soberano de todas las cosas, vuelve a nosotros tus ojos y concede que te sirvamos de todo corazón, para que experimentemos los efectos de tu misericordia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
SALMO
RESPONSORIAL
102, 1-2. 3-4. 9-10. 11-12
R. El Señor es compasivo y misericordioso
Bendice al Señor, alma mía; que todo mi ser bendiga su santo nombre. Bendice al Señor, alma mía, y no te olvides de sus beneficios.
R. El Señor es compasivo y misericordioso. El Señor perdona tus pecados y cura tus enfermedades; Él rescata tu vida del sepulcro y te colma de amor y de ternura.
R. El Señor es compasivo y misericordioso.
El Señor no nos condena para siempre, ni nos guarda rencor perpetuo. No nos trata como merecen nuestras culpas, ni nos paga según nuestros pecados.
R. El Señor es compasivo y misericordioso. Como desde la tierra hasta el cielo, así es de grande su misericordia; como un padre es compasivo con sus hijos, así es compasivo el Señor con quien lo ama.
R. El Señor es compasivo y misericordioso.
ACLAMACIÓN
ANTES DEL EVANGELIO
Jn 13, 34
R. Aleluya, aleluya. Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor, que se amen los unos a los otros, como yo los he amado. R. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Lectura del libro del Eclesiástico (Sirácide)
27, 33-28, 9
Cosas abominables son el rencor y la cólera; sin embargo, el pecador se aferra a ellas. El Señor se vengará del vengativo y llevará rigurosa cuenta de sus pecados. Perdona la ofensa a tu prójimo, y así, cuando pidas perdón se te perdonarán tus pecados. Si un hombre le guarda rencor a otro, ¿le puede acaso pedir la salud al Señor?
El que no tiene compasión de un semejante, ¿cómo pide perdón de sus pecados? Cuando el hombre que guarda rencor pide a Dios el perdón de sus pecados, ¿hallará quien interceda por él? Piensa en tu fin y deja de odiar, piensa en la corrupción del sepulcro y guarda los mandamientos. Ten presentes los mandamientos y no guardes rencor a tu prójimo. Recuerda la alianza del Altísimo y pasa por alto las ofensas. Palabra de Dios.

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los romanos 14, 7-9
Hermanos: Ninguno de nosotros vive para sí mismo, ni muere para sí mismo. Si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Por lo tanto, ya sea que estemos vivos o que hayamos muerto, somos del Señor. Porque Cristo murió y resucitó para ser Señor de vivos y muertos. Palabra de Dios.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 18, 21-35
En aquel tiempo, Pedro se acercó a Jesús y le preguntó: “Si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?” Jesús le contestó: “No sólo hasta siete, sino hasta setenta veces siete”. Entonces Jesús les dijo: “El Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus servidores. El primero que le presentaron le debía muchos millones. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él, a su mujer, a sus hijos y todas sus posesiones, para saldar la deuda. El servidor, arrojándose a sus pies, le suplicaba, diciendo: ‘Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo’. El rey tuvo lástima de aquel servidor, lo soltó y hasta le perdonó la deuda.
Pero, apenas había salido aquel servidor, se encontró con uno de sus compañeros, que le debía poco dinero. Entonces lo agarró por el cuello y casi lo estrangulaba, mientras le decía: ‘Págame lo que me debes’. El compañero se le arrodilló y le rogaba: ‘Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo’. Pero el otro no quiso escucharlo, sino que fue y lo metió en la cárcel hasta que le pagara la deuda.
Al ver lo ocurrido, sus compañeros se llenaron de indigna-
Que el efecto de este don celestial, Señor, transforme nuestro cuerpo y nuestro espíritu, para que sea su fuerza, y no nuestro sentir, lo que siempre inspire nuestras acciones. Por Jesucristo, nuestro Señor. Continúa en Pág. 3
La Profesión de nuestra Fe
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por Quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación, bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras; y subió al Cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo; que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.
ción y fueron a contar al rey lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: ‘Siervo malvado. Te perdoné toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también haber tenido compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?’ Y el señor, encolerizado, lo entregó a los verdugos para que no lo soltaran hasta que pagara lo que debía. Pues lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes, si cada cual no perdona de corazón a su hermano”. Palabra del Señor.
Septiembre, mes de la Biblia
En el mes de septiembre celebramos el mes de la Biblia. La Iglesia nos invita a conocer más sobre ella y a leerla.
¿En qué idiomas se escribió la Biblia?
La Biblia se escribió en distintos momentos y se escribió en tres idiomas: arameo, hebreo y griego. Siglos después se tradujeron de estos idiomas al latín y del latín a todas las lenguas.
¿Qué es el canon?
Es la lista de los libros que la Iglesia aceptó como inspirados por Dios. En la época que se escribió La Biblia había otros muchos libros, pero como Palabra de Dios la Iglesia sólo aceptó los que hoy tenemos en la Biblia.
¿Cuántas partes tiene la Biblia?
Los 73 libros de la Biblia se dividen en dos partes:
1. El Antiguo Testamento (AT). Son los 46 libros que se escribieron antes de nacer Jesucristo.
2. El Nuevo Testamento (NT). Son los 27 libros que se escribieron después de la Resurrección de Jesús.
¿Qué son los capítulos y los versículos?
Si en cualquier libro, para localizar una frase o palabra, vamos al índice y después tenemos que leer la página para localizarla, en la Biblia no sucede así: Cada libro se divide en capítulos y cada capítulo se divide en versículos. Los capítulos aparecen en números grandes y los versículos en números pequeños; así podemos buscar rápidamente cualquier frase de la Biblia.
21 de septiembre
San Mateo, apóstol y evagelista
E l 21 de septiembre celebramos la Fiesta de san Mateo, apóstol y evangelista, llamado antes Leví, que, al ser invitado por Jesús para seguirle, dejó su oficio de publicano o recaudador de impuestos y, ele-
Gloria
Gloria a Dios en el Cielo, y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos; te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso. Señor Hijo único, Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre.
Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; Tú que quitas el pecado del mundo, atiende a nuestra súplica;
gido entre los apóstoles, escribió un evangelio en que se proclama principalmente que Jesucristo es hijo de David, hijo de Abrahán, con lo que, de este modo, se da plenitud al Antiguo Testamento.
Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo Tú eres santo, sólo Tú, Señor, sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo, en la gloria de Dios Padre. Amén.
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Patronazgos: patrono de los empleados bancarios, financieros, fiscales, funcionarios de aduanas, cambistas y contadores; protector contra el alcoholismo.
Oración
Oh Dios, que en tu infinita misericordia te dignaste elegir a san Mateo para convertirlo de publicano en apóstol, concédenos que, fortalecidos con su ejemplo y su intercesión, podamos seguirte siempre y permanecer unidos a ti con fidelidad. Por nuestro
Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén (oración litúrgica).
Jubileo CirCular
18, 19 y 20: Lunes, Martes y Miércoles
SANTO DOMINGO DE GUZMÁN
SAN MIGUEL DEL ESPÍRITU SANTO
SAN LUCAS EVANGELISTA
SANTIAGO APÓSTOL, Arcos de Zapopan
SANTO NIÑO DE ATOCHA, Virgen de Atocha
SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS EUCARISTÍA
EL ROSARIO, Nayarit
LAS CRUCES, Ixtlahuacán
SANTUARIO GUADALUPANO DE LAS COLINAS
21, 22 y 23: Jueves, Viernes y Sábado
NTRA. SRA. DEL RAYO
JESÚS DE NAZARET, Tateposco
SEÑOR DE LA MISERICORDIA
MONTE DE LA CRUZ, Santa Ana Tepetitlán
SAGRADO CORAZÓN, Buenavista, Santa Cruz de las Flores
SAN CAYETANO
NTRA. SRA. DE LA SOLEDAD, Av. Vallarta
SANTA EMERENCIANA


EL CALVARIO
DireCtor resPonsable: Pbro. Adalberto González González reDaCCión: Pbro. Alberto Ávila / Pbro. Juan Javier Padilla
Liceo 17, Guadalajara, Jal. Tel.: 3942-4305 aDministraCión: Pbro. Enrique González• Alcalde 294, Guad., Jal. Tel. 3614-2746
semanal de la
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