

«Tú tienes Palabras de Vida Eterna»
Tanto en la primera lectura como en la última se nos presenta la fe como una opción libre. Nos sorprende la actitud de Josué: "Si no les parece bien servir al Señor, escojan a quién servir... Yo y mi casa serviremos al Señor". Estas palabras las dice Josué en una reunión solemne de todas las tribus de Israel una vez que han tomado posesión de la Tierra Prometida y han comenzado una nueva etapa de su historia. Nos parecen unas palabras llenas de valentía y de confianza en el Dios que había sacado a aquel pueblo de la esclavitud de Egipto. El pueblo renueva libremente la opción por su Dios. La religión no puede ser rutina o tradición.
De alguna manera se necesita que las nuevas generaciones renueven libremente su fe. Esto vale para los tiempos de Josué, los de Jesús y los nuestros.
El Evangelio de hoy nos recuerda que la fe es un acto de libertad. Hay crisis entre los discípulos de Jesús: "Este modo de hablar es inaceptable", "¿También vosotros queréis marcharos?".
En el caso de Jesús, se trata de una doctrina sorprendente que echa a atrás a muchos de sus discípulos. Jesús acaba de decir: "Yo soy el Pan Vivo que ha bajado del cielo... El que come mi carne y bebe mi sangre tendrá vida eterna". En verdad que son palabras sorprendentes y misteriosas. Una prueba para la fe de los discípulos. Uno de esos momentos de la vida en que hay que tocar fondo. El fondo es la persona de Jesús.
Sólo aquellos que crean que Jesús tiene palabras de vida eterna pueden estar dispuestos a seguirle y a ser sus discípulos. La fe cristiana se decide, en
última instancia, en torno a Jesús. También en el cristiano de hoy en día. No se trata de esta o aquella verdad dogmática aislada, sino de la credibilidad que nos merezca Jesús, para esto, no basta tener una fe meramente sociológica y de pura tradición. Hace falta la libre elección.
Esto que aparece ya en los tiempos de Josué y de Jesús se hace mucho más apremiante en nuestros días, en que el valor de la libertad es tan apreciado por el hombre moderno.

ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que unes en un mismo sentir los corazones de tus fieles, impulsa a tu pueblo a amar lo que mandas y a desear lo que prometes, para que, en medio de la inestabilidad del mundo, estén firmemente anclados nuestros corazones donde se halla la verdadera felicidad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo...
SALMO
RESPONSORIAL
Sal 33, 2-3. 16-17. 18-19. 20-21. 22-23
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor, que se alegre su pueblo al escucharlo.
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Los ojos del Señor cuidan al justo, y a su clamor están atentos sus oídos. Contra el malvado, en cambio, está el Señor, para borrar de la tierra su recuerdo.
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Escucha el Señor al hombre justo y lo libra de todas sus congojas. El Señor no está lejos de sus fieles y levanta a las almas abatidas.
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Muchas tribulaciones pasa el justo, pero de todas ellas Dios lo libra. Por los huesos del justo vela Dios, sin dejar que ninguno se le quiebre. Salva el Señor la vida de sus siervos; no morirán quienes en Él esperan.
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
ACLAMACIÓN
ANTES DEL EVANGELIO
Cfr. Jn 6, 63. 68
R. Aleluya, aleluya. Tus palabras, Señor, son espíritu y vida. Tú tienes palabras de vida eterna. R. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te pedimos, Señor, que la obra salvadora de tu misericordia fructifique plenamente en nosotros, y haz que, con la ayuda continua de tu gracia, de tal manera tendamos a la perfección, que podamos siempre agradarte en todo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Lectura del libro de los Proverbios 24, 1-2. 15-17. 18
En aquellos días, Josué convocó en Siquem a todas las tribus de Israel y reunió a los ancianos, a los jueces, a los jefes y a los escribas. Cuando todos estuvieron en presencia del Señor, Josué le dijo al pueblo: “Si no les agrada servir al Señor, digan aquí y ahora a quién quieren servir: ¿a los dioses a los que sirvieron sus antepasados al otro lado del río Éufrates, o a los dioses de los amorreos, en cuyo país ustedes habitan? En cuanto a mí toca, mi familia y yo serviremos al Señor”. El pueblo respondió: “Lejos de nosotros abandonar al Señor para servir a otros dioses, porque el Señor es nuestro Dios; Él fue quien nos sacó de la esclavitud de Egipto, el que hizo ante nosotros grandes prodigios, nos protegió por todo el camino que recorrimos y en los pueblos por donde pasamos. Así pues, también nosotros serviremos al Señor, porque Él es nuestro Dios”. Palabra de Dios.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios 5, 21-32
Hermanos: Respétense unos a otros, por reverencia a Cristo: que las mujeres respeten a sus maridos, como si se tratara del Señor, porque el marido es cabeza de la mujer, como Cristo es cabeza y salvador de la Iglesia, que es su cuerpo. Por tanto, así como la Iglesia es dócil a Cristo, así también las mujeres sean dóciles a sus maridos en todo.
Maridos, amen a sus esposas como Cristo amó a su Iglesia y se entregó por ella para santificarla, purificándola con el agua y la palabra, pues Él quería presentársela a sí mismo toda resplandeciente, sin mancha ni arruga ni cosa semejante, sino santa e inmaculada. Así los maridos deben amar a sus esposas, como cuerpos suyos que son.
El que ama a su esposa se ama a sí mismo, pues nadie jamás ha odiado a su propio cuerpo, sino que le da alimento y calor, como Cristo hace con la Iglesia, porque somos miembros de su cuerpo. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola cosa. Éste es un gran misterio, y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia. Palabra de Dios.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Juan 6, 55. 60-69
En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: “Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida”. Al oír sus palabras, muchos discípulos de Jesús
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La Profesión de nuestra
Fe
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre
antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por Quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación, bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras; y subió al Cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo; que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.
dijeron: “Este modo de hablar es intolerable, ¿quién puede admitir eso?”. Dándose cuenta Jesús de que sus discípulos murmuraban, les dijo: “¿Esto los escandaliza? ¿Qué sería si vieran al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El Espíritu es quien da la vida; la carne para nada aprovecha. Las palabras que les he dicho son espíritu y vida, y a pesar de esto, algunos de ustedes no creen”. (En efecto, Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo habría de traicionar). Después añadió: “Por eso les he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede”.
Desde entonces, muchos de sus discípulos se echaron para atrás y ya no querían andar con Él. Entonces Jesús les dijo a los Doce: “¿También ustedes quieren dejarme?”. Simón Pedro le respondió: “Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna; y nosotros creemos y sabemos que Tú eres el Santo de Dios”. Palabra del Señor.
San Agustín de Hipona

El próximo 28 de agosto recordamos y celebramos a San Agustín de Hipona. ¿Quién fue San Agustín? Es el nombre caste-
Gloria
Gloria a Dios en el Cielo, y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos; te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso. Señor Hijo único, Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre.
Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; Tú que quitas el pecado del mundo, atiende a nuestra súplica;
llanizado de un santo de la Iglesia Católica, cuyo nombre latino fue Aurelius Augustinus Hipponensis. Fue un gran filósofo y teólogo
Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo Tú eres santo, sólo Tú, Señor, sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo, en la gloria de Dios Padre. Amén.
de la cristiandad. Nació el 13 de noviembre del año 354 en la antigua ciudad africana de Tagaste, hoy llamada Souk Ahras, ubicada en la actual Argelia. Fue hijo de Mónica de Hipona, que se convertiría luego en Santa Mónica, y de un funcionario imperial llamado Patricio, convertido al cristianismo poco antes de morir. Algunas de sus obras más conocidas son su autobiografía Confesiones, donde narra sus primeros años y su conversión; y La ciudad de Dios.
Las siete virtudes
Cada una de las siete virtudes que forman parte del catecismo sirven para afrontar alguno de los siete pecados capitales.
1. Contra la soberbia, humildad.
2. Contra la avaricia, generosidad.
3. Contra la lujuria, castidad.
4. Contra la ira, paciencia.
5. Contra la gula, templanza.
6. Contra la envidia, caridad.
7. Contra la pereza, diligencia.
Jubileo CirCular
27, 28 y 29: Lunes, Martes y Miércoles
SAN RAMÓN NONATO
SANTA MARÍA DE GRACIA
SAN GASPAR
SAN NICOLÁS DE BARI
NTRA. SRA. DE GUADALUPE, Tesistán
NTRA. SRA. DE GUADALUPE, Portezuelo SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, Arenales Tapatíos
LAS BIENAVENTURANZAS, Balcones de Sta. María
30, 31 y 1°: Jueves, Viernes y Sábado
JESUCRISTO SUMO Y ETERNO SACERDOTE
SANTUARIO LA PURÍSIMA, Santa María Tequepexpan
SAN PABLO, Las Fuentes
CRUZ DEL APOSTOLADO
NTRA. SRA. DE GUADALUPE, Huejotitán
SAN JUAN DIEGO, Arenales Tapatíos
COCUASCO
EL SEÑOR DE LA DIVINA MISERICORDIA, La Barca
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