

«Yo Soy el Pan de la Vida»
El episodio de Elías, en la primera lectura dominical, nos ayuda a entender el mensaje del Evangelio, que hemos proclamado y escuchado hoy. Jesús es el pan que baja del cielo, es el maná del éxodo, el pan elemental de Elías, pero es mucho más. Porque el maná y el pan eran símbolos. Así como el hombre recobra las fuerzas por el alimento, así el creyente recupera el ánimo por toda palabra que procede de la boca de Dios. Así superó Jesús la tentación en el desierto. Así podemos vencer el desaliento los creyentes. Dios permanece oculto. Por eso es el pan vivo que ha bajado del cielo a la tierra, se ha acercado a los hombres. Es el pan vivo, porque es pan de vida y para la vida. Por eso, añade Jesús, que quien come de ese pan, vivirá eternamente y no sólo unos años, como ocurrió con el maná y el propio Elías. La Eucaristía es el maná, el

Pan del Cielo en el que Jesús se ha entregado a nosotros. Celebrar la Eucaristía no es simplemente venir a Misa, y menos aún cumplir sólo con una obligación sagrada. Celebrar la Eucaristía es sabernos invitados y aceptar la invitación de Dios para sentarnos con Él a la mesa, hoy simbólicamente, mañana realmente, en la casa de Dios. Es traer aquí nuestra fe, y nuestros problemas de fe, para esclarecerlos a la luz de la palabra de Dios y recuperar el aliento. Es venir aquí con nuestra vida y los problemas de la vida, para confrontarlos con la de Jesús y así entrar en comunión con Él y los hermanos. No podemos comulgar con Jesús, si no comulgamos con su causa, que es la causa del hombre. Pero si lo hacemos así, con esa buena disposición, con ese sentido de compromiso... ¡Dichosos nosotros! Porque saldremos reanimados, reconfortados, dispuestos, como Elías, a recorrer durante cuarenta días todo el desierto de la vida.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, a quien, enseñados por el Espíritu Santo, invocamos con el nombre de Padre, intensifica en nuestros corazones el espíritu de hijos adoptivos tuyos, para que merezcamos entrar en posesión de la herencia que nos tienes prometida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo...
SALMO RESPONSORIAL
Sal 33, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor, que se alegre su pueblo al escucharlo.
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Proclamemos la grandeza del Señor y alabemos todos juntos su poder. Cuando acudí al Señor, me hizo caso y me libró de todos mis temores.
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Confía en el Señor y saltarás de gusto; jamás te sentirás decepcionado, porque el Señor escucha el clamor de los pobres y los libra de todas sus angustias.
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Junto a aquellos que temen al Señor, el ángel del Señor acampa y los protege. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Dichoso el hombre que se refugia en Él.
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Jn 6, 51
R. Aleluya, aleluya. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor; el que coma de este pan vivirá para siempre. R. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
La comunión de tus sacramentos que hemos recibido, Señor, nos salven y nos confirmen en la luz de tu verdad. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Lectura del libro de los Reyes 19, 4-8
En aquellos tiempos, caminó Elías por el desierto un día entero y finalmente se sentó bajo un árbol de retama, sintió deseos de morir y dijo: “Basta ya, Señor. Quítame la vida, pues yo no valgo más que mis padres”. Después se recostó y se quedó dormido. Pero un ángel del Señor llegó a despertarlo y le dijo: “Levántate y come”. Elías abrió los ojos y vio a su cabecera un pan cocido en las brasas y un jarro de agua. Después de comer y beber, se volvió a recostar y se durmió. Por segunda vez, el ángel del Señor lo despertó y le dijo: “Levántate y come, porque aún te queda un largo camino”. Se levantó Elías. Comió y bebió. Y con la fuerza de aquel alimento, caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta el Horeb, el monte de Dios. Palabra de Dios.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios 4, 30-5, 2
Hermanos: No le causen tristeza al Espíritu Santo, con el que Dios los ha marcado para el día de la liberación final. Destierren de ustedes la aspereza, la ira, la indignación, los insultos, la maledicencia y toda clase de maldad. Sean buenos y comprensivos, y perdónense los unos a los otros, como Dios los perdonó, por medio de Cristo. Imiten, pues, a Dios como hijos queridos. Vivan amando como Cristo, que nos amó y se entregó por nosotros, como ofrenda y víctima de fragancia agradable a Dios. Palabra de Dios.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Juan 6, 41-51
En aquel tiempo, los judíos murmuraban contra Jesús, porque había dicho: “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo”, y decían: “¿No es éste, Jesús, el hijo de José? ¿Acaso no conocemos a su padre y a su madre? ¿Cómo nos dice ahora que ha bajado del cielo?”.
Jesús les respondió: “No murmuren. Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre, que me ha enviado; y a ése yo lo resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: Todos serán discípulos de Dios. Todo aquel que escucha al Padre y aprende de Él, se acerca a mí. No es que alguien haya visto al Padre, fuera de aquel que procede de Dios. Ese sí ha visto al Padre. Yo les aseguro: el que cree en mí, tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Sus padres comieron el maná en el desierto y sin embargo, murieron.
Éste es el pan que ha bajado del cielo para que, quien lo coma, no muera. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne para que el mundo tenga vida”. Palabra del Señor.
La Profesión de nuestra Fe
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por Quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación, bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras; y subió al Cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo; que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.
Gloria a Dios en el Cielo, y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos; te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,
La Asunción de la Santísima Virgen María

El 15 de agosto celebramos la fiesta de la Asunción de María. El Papa Pío XII definió como dogma de fe la Asunción de María al Cielo en cuerpo y alma, el 1 de noviembre de 1950.
La fiesta de la Asunción es la fiesta de María, la más solemne de las fiestas que la Iglesia celebra en su honor. Este día festejamos todos los misterios de su vida. Es la celebración de su grandeza,
de todos sus privilegios y virtudes, que también se celebran por separado en otras fechas. Este día tenemos presente a Cristo por todas las gracias que derramó sobre su Madre, María. ¡Qué bien supo Ella corresponder a éstas! Por eso, a través de las virtudes, Ella alcanzó la gloria de Dios: se coronó por su gracia y amor hacia Jesucristo nuestro señor.
Superstición disfrazada de devoción
“La Santa Muerte”
Para los Católicos y la Iglesia
Católica la llamada “Santa
Gloria
Dios Padre todopoderoso. Señor Hijo único, Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre.
Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; Tú que quitas el pecado del mundo, atiende a nuestra súplica;
Muerte” no es una devoción, sino una superstición, contraria a la
Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo Tú eres santo, sólo Tú, Señor, sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo, en la gloria de Dios Padre. Amén.
fe, contraria a Dios, ya que Cristo vino y venció a la muerte con la Resurrección.
“La Santa Muerte” es una superstición, un ídolo, una figura de una falsa divinidad. Es la creencia y confianza en fuerzas invisibles y desconocidas sobre las que es posible influir a través de objetos, palabras o ritos.
Se buscan soluciones mágicas, o alcanzar aquello que no se puede por la vía legal y justa. ¿Qué es la muerte para los católicos? En la biblia se habla de tres tipos de muerte:
Física: separación del cuerpo y el alma.
Moral: consecuencia del pecado.
Eterna : es la condenación.
Dios no creó la muerte, ni la quiere, Sabiduría 1,13 ; la muerte entró al mundo por envidia del Diablo, Sabiduría 2,24 . Los católicos creemos en la Resurrección y debemos rechazar este tipo de supersticiones que fomentan falsas creencias. Algunas personas ponen su confianza en figuras de culto como la “Santa Muerte”; es indispensable conocer más acerca de nuestra religión para así fortalecer la propia fe católica, acercarse a los Sacramentos, y confiar plenamente en Dios, nuestro Señor. Que es el único que puede llenarnos con su infinita misericordia y otorgarnos la sabiduría suficiente para sortear las adversidades que enfrentaremos a lo largo de nuestra vida.
Jubileo CirCular
13, 14 y 15: Lunes, Martes y Miércoles
LA PURÍSIMA CONCEPCIÓN, Tlaquepaque
NTRA. SRA. DEL CARMEN, Zapopan
NTRA. SRA. DE CZESTOCHOWA
NTRA. SRA. DEL ROSARIO, Zalatitán
NTRA. SRA. DEL PINAR DE LA VENTA
SAGRADO CORAZÓN, El Salvador
NTRA. SRA. DEL ROSARIO, Toluquilla
EL CAMINO DE LA CRUZ
16, 17 y 18: Jueves, Viernes y Sábado
NTRA. SRA. DEL PUEBLITO
SANTA MÓNICA
SEÑOR DE LA ASCENSIÓN, Huentitán el Bajo
SEÑOR DE LOS MILAGROS, Col. CTM
CRISTO DEL ROMERAL
NTRA. SRA. DE GUADALUPE, Ameca
LA PURÍSIMA, Santa Ana Tepetitlán
NTRA. SRA. DEL ROSARIO, Villa Corona


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