

«Salió el Sembrador a Sembrar»
El evangelio de hoy nos presenta la Parabola del Sembrador. Las parábolas son, a la vez, luminosas y oscuras, revelan y esconden al mismo tiempo, exigen un esfuerzo de interpretación y de decisión, dejan vislumbrar el misterio de Dios a los que tienen corazones generosos y miradas profundas. Pero resultan oscuras e indescifrables para los faltos de inquietud y de compromiso. Unen el comprender a Jesús con el seguirle. Un seguimiento de Cristo vivo, que actualmente nos habla en la comunidad. El secreto del Reino de Dios se capta desde dentro, y a eso quieren llevarnos las parábolas. Para los creyentes que viven en comunidad, la palabra de Jesús es luz; mientras que para los que están fuera es un enigma que les deja perplejos. En la Parábola se puede interpretar que Dios comunica su mensaje gratuitamente a los hombres, pero no todos lo reciben del mismo modo; el tiempo que transcurre
entre el comienzo de la siembra y la maduración simboliza la vida del hombre; aceptar la palabra es reconocer el valor absoluto del Reino sobre todo lo demás.

La parábola quiere decirnos que la comprensión o el rechazo del mensaje está motivado por la vida concreta de los oyentes, por su falta de compromiso y responsabilidad, único origen de su sordera.
Es lo que pasa ahora con el cristianismo: ¿cómo van a entender el Evangelio los que viven seguros de poseer la verdad, sentados cómodamente en el sillón de la fe, sin ningún compromiso con la justicia? Sólo pueden entender lo que dé la razón a su modo de vivir, lo que les convenga. Están cerrados a "conocer los secretos del Reino". Viven en el triunfalismo y en el aburguesamiento. Para entender tendrían que cambiar el sentido de Mesías, ahondar en las verdaderas causas del asesinato de Jesús, sacar las conclusiones para aquí y ahora ponerlas en práctica. Hay que dudar de la forma cómoda de vivir, y eso no harán nunca.
"Al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene". A los que escuchen el mensaje, y ahonden en él irán produciendo los frutos correspondientes, las palabras de Jesús se aclaran cada vez más; lo que les irá llevando a una vida cada vez más semejante a la suya.






ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que muestras la luz de tu verdad a los que andan extraviados para que puedan volver al buen camino, concede a cuantos se profesan como cristianos rechazar lo que sea contrario al nombre que llevan y cumplir lo que ese nombre significa. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.


SALMO
RESPONSORIAL
Sal 64, l0 abcd. 10 e-11.12-13.14
R. Señor, danos siempre de tu agua.
Señor, tú cuidas de la tierra, la riegas y la colmas de riqueza.
Las nubes del Señor van por los campos, rebosantes de agua, como acequias.
R. Señor, danos siempre de tu agua.
Tú preparas las tierras para el trigo: riegas los surcos, aplanas los terrenos, reblandeces el suelo con la lluvia, bendices los renuevos.
R. Señor, danos siempre de tu agua.
Tú coronas el año con tus bienes, tus senderos derraman abundancia, están verdes los pastos del desierto, las colinas con flores adornadas.
R. Señor, danos siempre de tu agua.
Los prados se visten de rebaños, de trigales los valles se engalanan. Todo aclama al Señor. Todo le canta.
R. Señor, danos siempre de tu agua.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
R. Aleluya, aleluya.
La semilla es la palabra de Dios y el sembrador es Cristo; todo aquel que lo encuentra vivirá para siempre.
R. Aleluya.








ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Lectura del libro del profeta Isaías 55, 10-11 Esto dice el Señor: “Como bajan del cielo la lluvia y la nieve y no vuelven allá, sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, a fin de que dé semilla para sembrar y pan para comer, así será la palabra que sale de mi boca: no volverá a mí sin resultado, sino que hará mi voluntad y cumplirá su misión”. Palabra de Dios

Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los romanos 8, 18-23
Hermanos: Considero que los sufrimientos de esta vida no se pueden comparar con la gloria que un día se manifestará en nosotros; porque toda la creación espera, con seguridad e impaciencia, la revelación de esa gloria de los hijos de Dios. La creación está ahora sometida al desorden, no por su querer, sino por voluntad de aquel que la sometió. Pero dándole al mismo tiempo esta esperanza: que también ella misma va a ser liberada de la esclavitud de la corrupción, para compartir la gloriosa libertad de los hijos de Dios.
Sabemos, en efecto, que la creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto; y no sólo ella, sino también nosotros, los que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, anhelando que se realice plenamente nuestra condición de hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo. Palabra de Dios.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 13, 1-23
Un día salió Jesús de la casa donde se hospedaba y se sentó a la orilla del mar. Se reunió en torno suyo tanta gente, que Él se vio obligado a subir a una barca, donde se sentó, mientras la gente permanecía en la orilla. Entonces Jesús les habló de muchas cosas en parábolas y les dijo:
“Una vez salió un sembrador a sembrar, y al ir arrojando la semilla, unos granos cayeron a lo largo del camino; vinieron los pájaros y se los comieron. Otros granos cayeron en terreno pedregoso, que tenía poca tierra; ahí germinaron pronto, porque la tierra no era gruesa; pero cuando subió el sol, los brotes se marchitaron, y como no tenían raíces, se secaron. Otros cayeron entre espinos, y cuando los espinos crecieron, sofocaron las plantitas. Otros granos cayeron en tierra buena y dieron fruto: unos, ciento por uno; otros, sesenta; y otros, treinta. El que tenga oídos, que oiga.
[“Después se le acercaron sus discípulos y le preguntaron: “¿Por qué les hablas en parábolas?” Él les respondió: “A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de los Cielos, pero a ellos no. Al que tiene, se le dará más y nadará en la abundancia; pero al que tiene poco, aun eso poco se le quitará. Por eso les hablo en parábolas, porque viendo no ven y oyendo no oyen ni entienden.
Alimentados con los dones que hemos recibido, te suplicamos, Señor, que, participando frecuentemente de este sacramento, crezcan los efectos de nuestra salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor. Continúa en Pág. 3
En ellos se cumple aquella profecía de Isaías que dice: Oirán una y otra vez y no entenderán; mirarán y volverán a mirar, pero no verán; porque este pueblo ha endurecido su corazón, ha cerrado sus ojos y tapado sus oídos, con el fin de no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni comprender con el corazón.
La Profesión de nuestra Fe
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por Quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación, bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras; y subió al Cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo; que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.
Porque no quieren convertirse ni que yo los salve. Pero dichosos, ustedes, porque sus ojos ven y sus oídos oyen. Yo les aseguro que muchos profetas y muchos justos desearon ver lo que ustedes ven y no lo vieron y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron.
Escuchen, pues, ustedes, lo que significa la parábola del sembrador. A todo hombre que oye la palabra del Reino y no la entiende, le llega el diablo y le arrebata lo sembrado en su corazón. Esto es lo que significan los granos que cayeron a lo largo del camino.
Lo sembrado sobre terreno pedregoso significa al que oye la palabra y la acepta inmediatamente con alegría; pero, como es inconstante, no la deja echar raíces, y apenas le viene una tribulación o una persecución por causa de la palabra, sucumbe.
Lo sembrado entre los espinos representa a aquel que oye la palabra, pero las preocupaciones de la vida y la seducción de las riquezas la sofocan y queda sin fruto. En cambio, lo sembrado en tierra buena representa a quienes oyen la palabra, la entienden y dan fruto: unos, el ciento por uno; otros, el sesenta; y otros, el treinta”] Palabra del Señor.
Nuestra Señora del Carmen 16 de Julio
Una de las devociones marianas más populares en todo el mundo es la de Nuestra Señora del Carmen. Millones de personas rezan a la Madre del Carmelo. Lo que pocos saben es que, de no haber sido por la persecución del islam, esta advocación quizás no habría salido de un pequeño oratorio para ermitaños.
Corría el año 1187, y a golpe de cimitarra y alfanje, el ejército musulmán aplastó a los cristianos y comenzó a hostigar hasta la muerte a todo el que perteneciese al pueblo de la cruz –así apodaban a los cristianos–. También a los ermitaños del Monte Carmelo. Éstos, con su sayón pardo y su imagen de María, fueron regresando a sus países de origen para establecer los primeros
Gloria
Gloria a Dios en el Cielo, y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos; te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso. Señor Hijo único, Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre. Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; Tú que quitas el pecado del mundo, atiende a nuestra súplica;
carmelos en Chipre, Sicilia, Inglaterra, Francia, España... Aquella advocación mariana que sólo se conocía en un pequeño cenobio de Tierra Santa se expandió, a causa de Saladino y su Guerra Santa, por toda Europa. En los siglos siguientes, sobre todo en el XVI y en el XVII, los misioneros y navegantes españoles, ingleses y franceses llevaron el amor a la Virgen del Carmen hasta las Indias y el Nuevo Mundo, Asia y América, y más tarde a África y a Oceanía. Y así, sostenidos por la sangre de los mártires, sobre las aguas del mar u ocultos en clausura, hoy el pueblo de la cruz entona por los cinco continentes la oración que no pudo acallar el sable de la yihad: ¡Virgen del Carmen, tú eres mi Madre!
Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo Tú eres santo, sólo Tú, Señor, sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo, en la gloria de Dios Padre. Amén.
Oración de preparación
para la Comunión
Acto de Fe
¡Señor mío Jesucristo!, creo firmemente que voy a recibir tu Cuerpo, tu Sangre, tu Alma y tu Divinidad.
Acto de Esperanza
Espero, Señor, que ya que te das todo a mí, en la Eucaristía tendrás misericordia de mí y me otorgarás las gracias necesarias para mi salvación eterna.
Acto de Caridad
Dios mío, te amo con todo mi corazón, con toda mi alma, con todas mis fuerzas y sobre todas las cosas.
Acto de Adoración
¡Señor!, te adoro y te reconozco como mi Creador, Redentor y soberano Dueño.
Comunión Espiritual
Yo quisiera, Señor, recibiros con aquella pureza, humildad y devoción con que os recibió vuestra Santísima Madre, con el espíritu y fervor de los Santos.
Jubileo CirCular
17, 18 y 19: Lunes, Martes y Miércoles
NTRA. SRA. DE LA RECONCILIACIÓN
SAN FELIPE NERI
LA ASUNCIÓN
SAN GERARDO DE MAYELA, Col. Jalisco
NTRA. SRA. DE GUADALUPE, Balcones del Cuatro
SANTIAGO APÓSTOL, Moyahua
SANTA CRUZ DEL ASTILLERO
LA SANTÍSIMA TRINIDAD, Jardines de Verano
EL SEÑOR DE LA MISERICORDIA, Unión del Cuatro
20, 21 y 22: Jueves, Viernes y Sábado
SAN DIMAS
VIRGEN DE GUADALUPE, La Venta del Astillero
NTRA. SRA. DEL REFUGIO, El Batán
SAN ANTONIO, Polanco
NTRA. SRA. DE LA DEFENSA, Col. el Mante
MADRE DE DIOS, El Salto
NTRA. SRA. DEL ROSARIO, Mezquital del Oro
NTRA. SRA. DEL ROSARIO, Toyahua


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