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Hoja Parroquial 27 - 2017

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TODOS somos Forasteros

En cierto modo cabría decir que el amor al prójimo se preocupa de los vecinos, mientras que la hospitalidad cuida de los forasteros. De la hospitalidad nos habla hoy la primera lectura y el evangelio. El ejemplo de la sunamita, que acoge en su casa al profeta Eliseo, y las palabras con que Jesús exhorta a sus discípulos nos invitan a reflexionar hoy sobre esa hermosa virtud.

Vivimos en una sociedad en cambio, en la que nadie ocupa un lugar seguro, una posición estable, un domicilio permanente, en la que nada ni nadie puede decir ya que ha llegado a su destino. El hombre no cambia solo de lugar y de profesión, cambia también de costumbres y de ideas. En esta sociedad los hombres viven como forasteros en todas partes, sobre todo en las ciudades, donde apenas tiene sentido ya la palabra "vecino". Por eso, el mensaje de la hospitalidad nos atañe de una manera singular.

hermano sin que nadie pueda decir que ya ha amado lo suficiente. De manera que la existencia cristiana es peregrinaje, andadura.

Recibir a Cristo es recibir siempre al camino que es Cristo. Es, por lo tanto, seguir a Cristo y ponerse en su camino. Si recibimos a Cristo y si seguimos a Cristo debemos recibir también al prójimo y acompañarle en su camino. Pero esto no es fácil si no estamos dispuestos a salir de nuestros prejuicios y si nos obstinamos en juzgar a cualquier hombre desde nuestras posiciones. Ésto es imposible si nos encerramos en nuestro egoísmo, en nuestros intereses, y vemos en el hombre que pasa, algo así como un turista de quien podemos sacar provecho.

Buscamos la ciudad futura Los cristianos no tenemos aquí ciudad permanente, si es que peregrinamos de verdad a la casa del Padre. La fe es un éxodo, una salida en pos de la promesa que ha de cumplirse. Y así es también la esperanza; y la caridad, con la que siempre estamos en deuda, y nos obliga a salir constantemente al encuentro del

Si recibimos a Cristo... Cristo es el forastero y el camino. Es forastero, porque es el enteramente Otro que ha venido a este mundo. Y es el camino, porque sólo podemos tener acceso a Dios por medio de Cristo y porque Dios es la casa del hombre.

Cuando los discípulos de Jesús nos reunimos a compartir el pan y el Evangelio, no lo hacemos para alejarnos del gozo y la esperanza, la tristeza y la angustia del hombre de nuestro tiempo; para hacer mesa aparte, pues nada verdaderamente humano nos es extraño, si es que Jesús se ha hecho prójimo de todos los hombres. La Eucaristía nos hace compañeros de pan y de camino, nos abre a la fraternidad y a la solidaridad con todos los hombres. Lo que celebramos y soñamos en la Eucaristía es la fiesta universal que Dios ha preparado para todos los hombres: el Banquete del Reino.

-Acoger al otro es también acoger lo que trae consigo, sus preocupaciones y sus esperanzas: ¿nos interesamos por los demás?, ¿hacemos nuestras las esperanzas de los desheredados? ¿O decimos al que viene con problemas: Dios te ampare, hermano?

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que mediante la gracia de la adopción filial quisiste que fuéramos hijos de la luz, concédenos que no nos dejemos envolver en las tinieblas del error, sino que permanezcamos siempre vigilantes en el esplendor de la verdad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

SALMO RESPONSORIAL

Sal 88, 2-3, 16-17, 18-19

R. Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.

Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor, y daré a conocer que su fidelidad es eterna, pues el Señor ha dicho: “Mi amor es para siempre, y mi lealtad, más firme que los cielos”.

R. Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.

Señor, feliz el pueblo que te alaba y que a tu luz camina, que en tu nombre se alegra a todas horas y al que llena de orgullo tu justicia.

R. Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.

Feliz, porque eres tú su honor y fuerza y exalta tu favor nuestro poder. Feliz, porque el Señor es nuestro escudo y el santo de Israel es nuestro rey.

R. Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.

ACLAMACIÓN

ANTES DEL EVANGELIO

1 Pe 2, 9

R. Aleluya, aleluya.

Ustedes son linaje escogido, sacerdocio real, nación consagrada a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable.

R. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que la víctima divina que te hemos ofrecido y que acabamos de recibir, nos vivifique, Señor, para que, unidos a ti con perpetuo amor, demos frutos que permanezcan para siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Lectura del segundo libro de los Reyes 4, 8-11. 14-16

Un día pasaba Eliseo por la ciudad de Sunem y una mujer distinguida lo invitó con insistencia a comer en su casa. Desde entonces, siempre que Eliseo pasaba por ahí, iba a comer a su casa. En una ocasión, ella le dijo a su marido: “Yo sé que este hombre, que con tanta frecuencia nos visita, es un hombre de Dios. Vamos a construirle en los altos una pequeña habitación. Le pondremos allí una cama, una mesa, una silla y una lámpara, para que se quede allí, cuando venga a visitarnos”. Así se hizo y cuando Eliseo regresó a Sunem, subió a la habitación y se recostó en la cama. Entonces le dijo a su criado: “¿Qué podemos hacer por esta mujer?” El criado le dijo: “Mira, no tiene hijos y su marido ya es un anciano”. Entonces dijo Eliseo: “Llámala”. El criado la llamó y ella, al llegar, se detuvo en la puerta.

Eliseo le dijo: “El año que viene, por estas mismas fechas, tendrás un hijo en tus brazos”. Palabra de Dios.

Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los romanos 6, 3-4. 8-11

Hermanos: Todos los que hemos sido incorporados a Cristo Jesús por medio del bautismo, hemos sido incorporados a su muerte. En efecto, por el bautismo fuimos sepultados con Él en su muerte, para que, así como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros llevemos una vida nueva.

Por lo tanto, si hemos muerto con Cristo, estamos seguros de que también viviremos con Él; pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya nunca morirá. La muerte ya no tiene dominio sobre Él, porque al morir, murió al pecado de una vez para siempre; y al resucitar, vive ahora para Dios. Lo mismo ustedes, considérense muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro. Palabra de Dios.

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 10, 37-42

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: “El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí.

El que salve su vida la perderá y el que la pierda por mí, la salvará.

Quien los recibe a ustedes me recibe a mí; y quien me recibe a mí, recibe al que me ha enviado.

El que recibe a un profeta por ser profeta, recibirá recompensa de profeta; el que recibe a un justo por ser justo, recibirá recompensa de justo.

Quien diere, aunque no sea más que un vaso de agua fría a uno de estos pequeños, por ser discípulo mío, yo les aseguro que no perderá su recompensa”. Palabra del Señor.

La Profesión de nuestra Fe Nuestra Señora del Refugio

Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre

antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por Quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación, bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras; y subió al Cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo; que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

Gloria a Dios en el Cielo, y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos; te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,

Ude Pecadores 4 de Julio

na de las advocaciones marianas con más cariño profesado por los católicos mexicanos es la de Nuestra Señora del Refugio de Pecadores. Siendo originaria de Europa, su culto se extendió y fortaleció también en México.

Este título con que se venera a la Madre de Dios tiene su origen en los comienzos del siglo XVIII y tiene como promotor al Beato Antonio Baldinucci, SJ. Hacia 1709 este sacerdote, en sus trabajos misioneros, quería tener una imagen de la Santísima Virgen María que moviera los corazones hacia la piedad y que los alejados de Dios volvieran al buen camino por ello hizo reproducir en pintura, un bajorrelieve de Nuestra Señora de la Encina de Poggio Prato, Italia.

Devoción en Guadalajara El culto tributado a Nuestra Señora del Refugio en la ciudad y en la Arquidiócesis de Guadalajara tiene su sede principal en la Basílica de San Sebastián, en el barrio de Analco; con las procesiones y sermones, en el s.XIX, del P. Manuel Noriega dio origen a que se formara una cofradía en honor de Nuestra Señora del Refugio, en esta Basílica. Fue tanta la devoción, que los miembros de la asociación mandaron hacer al pintor jaliscience Pablo Valdés una Imagen de Nuestra Señora del Refugio, que fue colocado en el altar mayor, donde hoy es venerada. Con el tiempo se fundaron también cofradaías en otras parroquias de la ciudad.

Gloria

Dios Padre todopoderoso. Señor Hijo único, Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre.

Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; Tú que quitas el pecado del mundo, atiende a nuestra súplica;

Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo Tú eres santo, sólo Tú, Señor, sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo, en la gloria de Dios Padre. Amén.

Oración

Concédeme, oh Reina del Cielo, que nunca se aparten de mi corazón el temor y el amor de tu Hijo Santísimo; que por tantos beneficios recibidos y por los que quedan por recibir, no cese de alabarle con humildes acciones de gracias; que a las innumerables culpas cometidas suceda una leal y sincera confesión y un firmísimo y doloroso arrepentimiento y finalmente, que logre merecer su gracia y su misericordia. Amén.

3, 4 y 5: Lunes, Martes y Miércoles

EL DIVINO SALVADOR

JESÚS DE NAZARET, Zapopan

SAN RAFAEL DEL PARQUE

NTRA. SRA. DE SAN JUAN, Tlaquepaque

VIRGEN DE GUADALUPE, La Martinica

SEÑOR DEL ROBLE, Tesistán

SAN ANTONIO DE PADUA, Puente Grande

NTRA. SRA. DEL REFUGIO, Ocotlán

6, 7 y 8: Jueves, Viernes y Sábado

LA PRECIOSA SANGRE DE CRISTO

REINA DE LOS MÁRTIRES

SAN TARCISIO

SAN ISIDRO, Atemajac

NTRA. SRA. DE SAN JUAN DE LOS LAGOS, Ciudad Granja

SANTÍSIMA TRINIDAD, Zapotlán del Rey EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, Tulipanes

SAN LORENZO, Tesistán

DireCtor resPonsable: Pbro. Adalberto González González reDaCCión: Pbro. Alberto Ávila / Pbro. Juan Javier Padilla

Liceo 17, Guadalajara, Jal. Tel.: 3942-4305 aDministraCión: Pbro. Enrique González• Alcalde 294, Guad., Jal. Tel. 3614-2746

Consulta la Hoja Parroquial: www.arquidiocesisgdl.org.mx/publicaciones/hojaparroquial Diseño e imPresión: Centro Católico de Comunicaciones. Tels. 3002-6470 • 3002-6471

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