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Hojita 26

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¿Quién Soy para ti, actualmente?

Jesús nos exhorta –en el Evangelio de este Domingo– a no temer nada, excepto al pecado, que quita la amistad con Dios y conduce a la eterna condenación. Ante las dificultades, debemos ser fuertes y valerosos, como corresponde a hijos de Dios: «No tengan miedo a los que matan el cuerpo –nos dice el Señor–, ya que no pueden matar el alma; teman ante todo al que puede hacer perder el alma y el cuerpo en el infierno». El santo temor de Dios es un don del Espíritu Santo que facilita la lucha decidida contra el pecado, contra aquello que separe de Él, y nos mueve a huir de las ocasiones de pecar, a no fiarnos de nosotros mismos, a tener presente en todo momento que tenemos los "pies de barro", frágiles y quebradizos. Los males corporales, incluida la muerte, no son nada en comparación con los males del alma: el pecado.

Fuera del temor de perder a Dios –que es cuidado filial, precaución de no ofenderle–, nada debe inquietarnos. En determinados momentos de nuestro caminar, podrán ser grandes las tribulaciones que padezcamos, y el Señor nos dará, entonces, la gracia necesaria para sobrellevarlas y crecer en la vida interior: «te basta mi gracia». (2 Cor 12, 9), nos dirá Jesús.

El que asistió a Pablo nos sacará adelante a nosotros. En esos momentos invocaremos al Señor con fe y con humildad… De ordinario, sin embargo, será en lo pequeño donde manifestaremos la fortaleza y la valentía: al rechazar una invitación, con educación, pero con firmeza, para concurrir a un lugar o asistir a un espectáculo en el que un buen cristiano debe sentirse incómodo; a la hora de manifestar el acuerdo o desacuerdo ante la orientación que los profesores quieren dar a la educación de los hijos; a la hora de cortar esa conversación menos limpia, o en el momento de invitar a un amigo a unas clases de formación, o de provocar esa conversación que puede desembocar en el consejo delicado y oportuno que le acerque a la Confesión sacramental... Son con frecuencia las pequeñas cobardías las que frenan o impiden una misión de hori-

zontes grandes. Son también las «pequeñas valentías». Las que hacen eficaz una vida.

«A la hora del desprecio de la Cruz, la Virgen está allá, cerca de su Hijo, decidida a correr su misma suerte. Perdamos el miedo a conducirnos como cristianos responsables, cuando no resulta cómodo en el ambiente donde nos desenvolvemos: Ella nos ayudará».

ORACIÓN COLECTA

Señor, concédenos vivir siempre en el amor y respeto a tu santo nombre, ya que jamás dejas de proteger a quienes estableces en el sólido fundamento de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

SALMO RESPONSORIAL

Sal 68, 8-1014 y17.33-35

R. Escúchame, Señor, porque eres bueno.

Por ti he sufrido oprobios y la vergüenza cubre mi semblante. Extraño soy y advenedizo, aun para aquellos de mi propia sangre; pues me devora el celo de tu casa, el odio del que te odia, en mí recae.

R. Escúchame, Señor, porque eres bueno.

A ti, Señor, elevo mi plegaria, ven en mi ayuda pronto; escúchame conforme a tu clemencia, Dios fiel en el socorro. Escúchame, Señor, pues eres bueno y en tu ternura vuelve a mí tus ojos.

R. Escúchame, Señor, porque eres bueno.

Se alegrarán, al verlo, los que sufren; quienes buscan a Dios tendrán más ánimo, porque el Señor jamás desoye al pobre ni olvida al que se encuentra encadenado. Que lo alaben por esto cielo y tierra, el mar y cuanto en él habita.

R. Escúchame, Señor, porque eres bueno.

ACLAMACIÓN

ANTES DEL EVANGELIO

Jn 15, 26. 27

R. Aleluya, aleluya.

El Espíritu de verdad dará testimonio de mí, dice el Señor, y también ustedes serán mis testigos.

R. Aleluya.

ORACIÓN

DESPUÉS

DE LA COMUNIÓN

Renovados, Señor, por el alimento del sagrado Cuerpo y la preciosa Sangre de tu Hijo, concédenos que lo que realizamos con asidua devoción, lo recibamos convertido en certeza de redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Lectura del libro del profeta Jeremías 20, 10-13 En aquel tiempo, dijo Jeremías: “Yo oía el cuchicheo de la gente que decía: ‘Denunciemos a Jeremías, denunciemos al profeta del terror’. Todos los que eran mis amigos espiaban mis pasos, esperaban que tropezara y me cayera, diciendo: ‘Si se tropieza y se cae, lo venceremos y podremos vengarnos de él’.

Pero el Señor, guerrero poderoso, está a mi lado; por eso mis perseguidores caerán por tierra y no podrán conmigo; quedarán avergonzados de su fracaso y su ignominia será eterna e inolvidable.

Señor de los ejércitos, que pones a prueba al justo y conoces lo más profundo de los corazones, haz que yo vea tu venganza contra ellos, porque a ti he encomendado mi causa.

Canten y alaben al Señor, porque él ha salvado la vida de un pobre de la mano de los malvados”. Palabra de Dios.

Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los romanos 5, 12-15

Hermanos: Por un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado entró la muerte, y así la muerte pasó a todos los hombres, porque todos pecaron.

Antes de la ley de Moisés ya existía el pecado en el mundo y, si bien es cierto que el pecado no se castiga cuando no hay ley, sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, aun sobre aquellos que no pecaron como pecó Adán, cuando desobedeció un mandato directo de Dios. Por lo demás, Adán era figura de Cristo, el que había de venir.

Ahora bien, el don de Dios supera con mucho al delito. Pues si por el pecado de un solo hombre todos fueron castigados con la muerte, por el don de un solo hombre, Jesucristo, se ha desbordado sobre todos la abundancia de la vida y la gracia de Dios. Palabra de Dios.

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio

según san Mateo 10, 26-33

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: “No teman a los hombres. No hay nada oculto que no llegue a descubrirse; no hay nada secreto que no llegue a saberse. Lo que les digo de noche, repítanlo en pleno día, y lo que les digo al oído, pregónenlo desde las azoteas.

No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman, más bien, a quien puede arrojar al lugar de castigo el alma y el cuerpo.

¿No es verdad que se venden dos pajarillos por una moneda? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae por tierra si no lo permite el Padre. En cuanto a ustedes, hasta los cabellos de su cabeza están contados. Por lo tanto, no tengan miedo, porque ustedes valen mucho más que todos los pájaros del mundo.

A quien me reconozca delante de los hombres, yo también lo reconoceré ante mi Padre, que está en los cielos; pero al que me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre, que está en los cielos”. Palabra del Señor.

La Profesión de nuestra Fe

Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por Quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación, bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras; y subió al Cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo; que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

Gloria a Dios en el Cielo, y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos; te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,

UCatólico, conoce tu Fe

na herramienta valiosa para conocer y profundizar la fe católica es el Catecismo de la Iglesia Católica, hace 20 años que se promulgó la versión definitiva, el 15 de febrero de 1997.

El propio Catecismo, en el prólogo, señala la finalidad: “tiene por fin presentar una exposición orgánica y sintética de los con-

tenidos esenciales y fundamentales de la doctrina católica, tanto sobre la fe, como de la moral, a la luz del Concilio Vaticano II y del conjunto de la Tradición de la Iglesia”.

Si deseas conocer o profundizar tu fe, aún más si tienes dudas, ésta es una de las herramientas o fuentes, la otra es la Sagrada Escritura.

Gloria

Dios Padre todopoderoso. Señor Hijo único, Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre. Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; Tú que quitas el pecado del mundo, atiende a nuestra súplica;

Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo Tú eres santo, sólo Tú, Señor, sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo, en la gloria de Dios Padre. Amén.

Los días de la Semana y los Católicos

La Iglesia se estructura a través del ciclo litúrgico, cada tiempo de cada año es vivido de forma distinta y significa cosas diferentes para la propia Iglesia, y para cada uno de nosotros: así vivimos el tiempo de Navidad, cuaresma, tiempo ordinario, etc. También hay una tradición de celebrar y dedicar cada día de la semana a la vivencia de la Fe, así, aún más, en la piedad popular: el domingo, es el día del Señor, dedicado a Dios; el lunes: día en que recordamos a lo ángeles; martes: los Apóstoles, la Iglesia Católica es Apostólica, cada obispo es sucesor de los Apóstoles; miércoles: a San José, príncipe y patrón de la Iglesia Universal; Jueves: la Sagrada Eucaristía, en muchos templos se expone el Santísimo; viernes: la Pasión de Jesucristo; sábado: a la Virgen María.

26, 27 y 28: Lunes, Martes y Miércoles

SANTA TERESA

CORPUS CHRISTI

SAN ENRIQUE EMPERADOR

VILLA DE GUADALUPE, Atemajac

SAN AMBROSIO, Polanco

SAN FRANCISCO DE ASÍS, Tala

NTRA. SRA. DE LA ESPERANZA, Cuquío

SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, Bosques de Tonalá

29, 30 y 1°: Jueves, Viernes y Sábado

MARÍA MADRE DE CRISTO

SEÑOR DEL PERDÓN

SAN JUAN BAUTISTA, San Juan de Ocotán

LA MEDALLA MILAGROSA, Lomas de Tabachines

JESÚS NAZARENO, Amatlán de Cañas

DULCE CORAZÓN DE MARÍA, Arenales Tapatíos

SAN IGNACIO DE LOYOLA, Ahualulco

AHUATLÁN, Ocotlán

DireCtor resPonsable: Pbro. Adalberto González González reDaCCión: Pbro. Alberto Ávila / Pbro. Juan Javier Padilla

Liceo 17, Guadalajara, Jal. Tel.: 3942-4305

aDministraCión: Pbro. Enrique González• Alcalde 294, Guad., Jal. Tel. 3614-2746

Consulta la Hoja Parroquial: www.arquidiocesisgdl.org.mx/publicaciones/hojaparroquial Diseño e imPresión: Centro Católico de Comunicaciones. Tels. 3002-6470 • 3002-6471

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