

NO tengan Miedo
Hoy, Jesucristo en el evangelio nos dice y nos pide: "no tengáis miedo". En primer lugar, ello puede referirse a nosotros mismos. ¿No es verdad que, a veces, no nos atrevemos a elegir el camino de Jesús porque tenemos miedo de nosotros mismos?
Recordemos lo que hemos escuchado en la primera lectura, del profeta Jeremías. Él vivió en momentos difíciles, cuando todo -en el pueblo judío- parecía que se derrumbaba. Pero entonces, surgió vigorosa su palabra en nombre de Dios: no pongáis la confianza en vosotros mismos sino en el Señor. Porque el Señor es como fuerte soldado que lucha por los débiles y los oprimidos.
También nosotros vivimos tiempos difíciles. Y no es extraño que a menudo estas dificultades nos lleven a tener miedo de nosotros mismos: ¿sabemos lo que hemos de hacer? ¿tenemos fuerza para hacerlo? La tentación es encerrarnos en nosotros mismos, escudarnos en nuestra debilidad. Y así, renunciamos a aventurarnos por el camino que Jesús nos propone.
¿Por qué? Porque siempre, nuestra ingenua pretensión es caminar solos. Y si es verdad que el camino lo hemos de hacer nosotros, también lo es que Dios lo hace en y con nosotros. Trabajar por el Reino de Dios, por un mundo más fraternal y más justo, es el trabajo que Jesús
nos propone porque es su trabajo, su lucha, su camino. Por eso Él es el fuerte soldado que lucha en nosotros.
De ahí que desconfiar de nosotros mismos, tener miedo de nosotros mismos, es desconfiar y tener miedo del Espíritu de Jesús que lucha en nosotros.
"No tengáis miedo a los hombres", dice Jesús. Ni de nosotros ni de los demás. Por ninguna causa: por más poder que tengan, por más dinero que tengan, por más influencia, por más violencia que utilicen... Todo ello no vence la fuerza de Dios. La fuerza de Dios, que no está en el poder, en el dinero, en la violencia; sino en el amor, en la justicia, en la bondad. Por eso es más fuerte.

El cristiano está llamado a esta lucha constante. No contra nadie, pero sí contra toda injusticia, contra todo mal. Contra todo lo que signifique no respetar los derechos de cada hombre, los derechos de los más pequeños, los derechos de cada pueblo, de cada clase. Si un hombre es tratado injustamente por el color de piel, por sus ideas, por su
lengua, situación social, por lo que sea... allí el cristiano debe luchar, SIN MIEDO -dice Jesús- PORQUE ES DIOS QUIEN COMBATE en esta lucha dolorosa y difícil, nosotros debemos creer que Él conseguirá la victoria plena.
Sentirse implicado, sentirse comprometido en esta lucha de cada día es lo que el evangelio llama ponerse de parte de Jesús. Inhibirse, quedarse en casa, no salir en defensa de quienes lo necesitan es negar a Jesús ante los hombres.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, fortaleza de los que en ti esperan, acude, bondadoso, a nuestro llamado y puesto que sin ti nada puede nuestra humana debilidad, danos siempre la ayuda de tu gracia, para que, en el cumplimiento de tu voluntad, te agrademos siempre con nuestros deseos y acciones. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
SALMO RESPONSORIAL
Sal Dan 99, 2-3. 13-14. 15-16
R. El Señor es nuestro Dios y nosotros su pueblo.
Alabemos a Dios todos los hombres, sirvamos al Señor con alegría y con júbilo entremos en su templo.
R. El Señor es nuestro Dios y nosotros su pueblo.
Reconozcamos que el Señor es Dios, que él fue quien nos hizo y somos suyos, que somos su pueblo y su rebaño.
R. El Señor es nuestro Dios y nosotros su pueblo.
Porque el Señor es bueno, bendigámoslo, porque es eterna su misericordia y su fidelidad nunca se acaba.
R. El Señor es nuestro Dios y nosotros su pueblo.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Mc 1, 15
R. Aleluya, aleluya.
El Reino de Dios está cerca, dice el Señor; arrepiéntanse y crean en el Evangelio. R. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Lectura del libro del Éxodo 19, 2-6
En aquellos días, el pueblo de Israel salió de Refidim, llegó al desierto del Sinaí y acampó frente al monte. Moisés subió al monte para hablar con Dios. El Señor lo llamó desde el monte y le dijo: “Esto dirás a la casa de Jacob, esto anunciarás a los hijos de Israel: ‘Ustedes han visto cómo castigué a los egipcios y de qué manera los he levantado a ustedes sobre alas de águila y los he traído a mí. Ahora bien, si escuchan mi voz y guardan mi alianza, serán mi especial tesoro entre todos los pueblos, aunque toda la tierra es mía. Ustedes serán para mí un reino de sacerdotes y una nación consagrada’ “. Palabra de Dios.
Lectura de la segunda carta del Apóstol San Pablo a los romanos 5, 6-11
Hermanos: Cuando todavía no teníamos fuerzas para salir del pecado, Cristo murió por los pecadores en el tiempo señalado. Difícilmente habrá alguien que quiera morir por un justo, aunque puede haber alguno que esté dispuesto a morir por una persona sumamente buena. Y la prueba de que Dios nos ama está en que Cristo murió por nosotros, cuando aún éramos pecadores.
Con mayor razón, ahora que ya hemos sido justificados por su sangre, seremos salvados por él del castigo final. Porque, si cuando éramos enemigos de Dios, fuimos reconciliados con él por la muerte de su Hijo, con mucha más razón, estando ya reconciliados, recibiremos la salvación participando de la vida de su Hijo. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido ahora la reconciliación. Palabra de Dios.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 9, 36-10, 8
En aquel tiempo, al ver Jesús a las multitudes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y desamparadas, como ovejas sin pastor. Entonces dijo a sus discípulos: “La cosecha es mucha y los trabajadores, pocos. Rueguen, por tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos”.
Después, llamando a sus doce discípulos, les dio poder para expulsar a los espíritus impuros y curar toda clase de enfermedades y dolencias.
Éstos son los nombres de los doce apóstoles: el primero de todos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago y su hermano Juan, hijos de Zebedeo; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón, el cananeo, y Judas Iscariote, que fue el traidor.
Señor, que esta santa comunión, que acabamos de recibir, así como significa la unión de los fieles en ti, así también lleve a efecto la unidad en tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor. Continúa en Pág. 3
La Profesión de nuestra
Fe
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por Quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación, bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras; y subió al Cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo; que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.
A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: “No vayan a tierra de paganos ni entren en ciudades de samaritanos. Vayan más bien en busca de las ovejas perdidas de la casa de Israel. Vayan y proclamen por el camino que ya se acerca el Reino de los cielos. Curen a los leprosos y demás enfermos; resuciten a los muertos y echen fuera a los demonios. Gratuitamente han recibido este poder; ejérzanlo, pues, gratuitamente”. Palabra del Señor.
Junio, Mes del Sagrado
Corazón de Jesús
Esta semana termina el mes del Sagrado Corazón de Jesús, pero continúa la devoción, con las celebración de los nueve viernes primeros.
En las doce promesas de Jesús, dada por medio de Santa Margarita María Alacoque a los que practiquen y propaguen la devoción al Sagrado Corazón, incluye la promesa a quienes comulguen los nueve primeros viernes del mes:
“Yo les prometo, en el exceso de la infinita misericordia de mi Corazón, que mi amor todopoderoso le concederá a todos aquellos que comulguen nueve primeros viernes de mes seguidos, la gracia de la penitencia final; no morirán, en desgracia
Gloria
Gloria a Dios en el Cielo, y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos; te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso. Señor Hijo único, Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre. Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; Tú que quitas el pecado del mundo, atiende a nuestra súplica;
ni sin recibir los sacramentos; mi divino Corazón será su refugio seguro en este último momento”.

Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo Tú eres santo, sólo Tú, Señor, sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo, en la gloria de Dios Padre. Amén.
ORACIÓN
para ofrecer al Corazón de Jesús la comunión del primer viernes
Oh Corazón de Jesús, te ofrezco la Comunión de este (*) viernes de mes, a gloria y honor tuyo, a fin de que cumplas en mí la Gran Promesa de la perseverancia final.
Concédeme, por los méritos de tu Corazón, una buena y santa muerte y la gloria del Cielo que has prometido a tus devotos. Amén.
(*) Puede decirse primer, segundo, tercer, etc.

Jubileo CirCular
19, 20 y 21: Lunes, Martes y Miércoles
SAN CRISTÓBAL
NTRA. SRA. DEL REFUGIO, Federalismo
LA SANTÍSIMA TRINIDAD
SAN IGNACIO DE ANTIOQUIA, Polanco
NTRA. SRA. DEL FAVOR, Hostotipaquillo
SAN MARCOS, Cocula
SAN PEDRO TESISTÁN
COFRADÍA DE LA LUZ, Señor de la Misericordia
CASA ALBERIONE
22, 23 y 24: Jueves, Viernes y Sábado
JESÚS NIÑO
NTRA. SRA. DE LAS MERCEDES
SAN JUDAS TADEO, Paseo de los Filósofos
NTRA. SRA. DE GUADALUPE, Club de Golf Atlas
MARÍA INMACULADA
SAN MARTÍN HIDALGO
NTRA. SRA. DE LAS ROSAS, Col. Francisco Villa
SAN AGUSTÍN, Toluquilla
SEÑOR DE LA SALUD, La Estanzuela



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