

YO HE VENIDO para que tengan Vida
Hoy se nos presenta Jesús como la Puerta. Puerta significa entrada, acceso, mediación: “El que entra por mí se salvará”. Cristo se nos revela como el enviado de Dios Padre, el verdadero maestro, la puerta abierta que invita a entrar en el Reino, la puerta abierta que es como una bienvenida a la casa del Padre. En un mundo que se plantea interrogantes urgentes, nosotros estamos convencidos de que Jesús es la respuesta y el camino, la clave que da sentido a nuestra existencia, el maestro que nos enseña la auténtica verdad, la única puerta de acceso a la felicidad y a la vida. También nos lo ha presentado así san Pedro, en su discurso de Pentecostés: Cristo es el único Salvador, en quien tenemos la seguridad del perdón de los pecados, porque ha entregado su vida por nosotros. Salvarse va a consistir en creer en Él, convertirse a él, bautizarse en su nombre y agregarse a su comunidad. “Entrar por la puerta que es Cristo” no supone sólo la pacifica posesión de un certificado de bautismo, que es el sacramento de

entrada en la Iglesia, sino oír su voz, seguirle, formar activamente parte de su comunidad: “Andabais descarriados como ovejas, pero habéis vuelto al Pastor y guardián de vuestras vidas”, como nos ha dicho san Pedro. No hay otro pastor ni otra puerta legítima: sólo Cristo, el Señor. Y, a la vez, no hay otro “camino”. Camino es continuidad. Los que entramos y salimos a través de esa Puerta que es Cristo, nos esforzamos por seguirle fielmente a Él, que es también el Camino, sin desviarnos de su estilo de vida: “Sus ovejas le siguen, porque conocen su voz y él las va llamando por su nombre”
Cuando Jesús dice que nos conoce por el nombre quiere decir que tiene un conocimiento de la natu raleza y del ser de cada uno: de lo que Dios quiso que fuéramos, de lo que somos y de lo que podemos llegar a ser. Dios no crea a los hombres en serie, sino uno a uno; cada uno es irrepetible. No hay dos iguales, ni en lo físico, ni en lo moral, ni en las circunstancias de la vida, ni en la vocación. Para Dios no somos un número, somos un nombre y apellidos, un hijo.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, te pedimos que nos lleves a gozar de las alegrías celestiales, para que tu rebaño, a pesar de su fragilidad, llegue también a donde lo precedió su glorioso Pastor. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
SALMO
RESPONSORIAL
Sal 22, 1-3a.3b-4.5.6
R. El Señor es mi pastor, nada me faltará. Aleluya.
El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar y hacia fuentes tranquilas me conduce para reparar mis fuerzas.
R. El Señor es mi pastor, nada me faltará. Aleluya.
Por ser un Dios fiel a sus promesas, me guía por el sendero recto; así, aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú estás conmigo, tu vara y tu cayado me dan seguridad.
R. El Señor es mi pastor, nada me faltará. Aleluya.
Tú mismo me preparas la mesa, a despecho de mis adversarios; me unges la cabeza con perfume y llenas mi copa hasta los bordes.
R. El Señor es mi pastor, nada me faltará. Aleluya.
Tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida; y viviré en la casa del Señor por años sin término.
R. El Señor es mi pastor, nada me faltará. Aleluya.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Jn 10, 14
R. Aleluya, aleluya. Yo soy el buen pastor, dice el Señor; yo conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí. R. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 2, 14. 36-41
El día de Pentecostés, se presentó Pedro junto con los Once ante la multitud y levantando la voz, dijo: “Sepa todo Israel con absoluta certeza, que Dios ha constituido Señor y Mesías al mismo Jesús, a quien ustedes han crucificado”.
Estas palabras les llegaron al corazón y preguntaron a Pedro y a los demás apóstoles: “¿Qué tenemos que hacer, hermanos?” Pedro les contestó: “Arrepiéntanse y bautícense en el nombre de Jesucristo para el perdón de sus pecados y recibirán el Espíritu Santo. Porque las promesas de Dios valen para ustedes y para sus hijos y también para todos los paganos que el Señor, Dios nuestro, quiera llamar, aunque estén lejos”.
Con éstas y otras muchas razones, los instaba y exhortaba, diciéndoles: “Pónganse a salvo de este mundo corrompido”. Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día se les agregaron unas tres mil personas. Palabra de Dios.
Lectura de la primera carta del Apóstol San Pedro 2, 20-25 Hermanos: Soportar con paciencia los sufrimientos que les vienen a ustedes por hacer el bien, es cosa agradable a los ojos de Dios, pues a esto han sido llamados, ya que también Cristo sufrió por ustedes y les dejó así un ejemplo para que sigan sus huellas.
El no cometió pecado ni hubo engaño en su boca; insultado, no devolvió los insultos; maltratado, no profería amenazas, sino que encomendaba su causa al único que juzga con justicia; cargado con nuestros pecados, subió al madero de la cruz, para que, muertos al pecado, vivamos para la justicia.
Por sus llagas ustedes han sido curados, porque ustedes eran como ovejas descarriadas, pero ahora han vuelto al pastor y guardián de sus vidas. Palabra de Dios.
EVANGELIO
Lectura del Santo Evangelio según San Juan 10, 1-10
Enaquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: “Yo les aseguro que el que no entra por la puerta del redil de las ovejas, sino que salta por otro lado, es un ladrón, un bandido; pero el que entra por la puerta, ése es el pastor de las ovejas. A ése le abre el que cuida la puerta, y las ovejas reconocen su voz; él llama a cada una por su nombre y las conduce afuera. Y cuando ha sacado a todas sus ovejas, camina delante de ellas, y ellas lo siguen, porque conocen su voz. Pero a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños”.
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron lo que les quería decir. Por eso añadió: “Les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes que yo, son ladrones y bandidos; pero mis ovejas no los han escuchado. Yo soy la puerta; quien entre por mí se salvará, podrá entrar
Buen Pastor, vela con solicitud por tu rebaño y dígnate conducir a las ovejas que redimiste con la preciosa sangre de tu Hijo, a las praderas eternas. Por Jesucristo, nuestro Señor. Continúa en Pág. 3
La Profesión de nuestra Fe
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por Quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación, bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras; y subió al Cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo; que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.
y salir y encontrará pastos. El ladrón sólo viene a robar, a matar y a destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia”. Palabra del Señor.
¡Feliz Día de las Madres!

El próximo miércoles es 10 de Mayo, Día de las Madres, celebramos como sociedad y como Iglesia la maternidad de la mujer. Al respecto, el Papa Pío XII, dirigió un bello mensaje en el que señaló:
“No hay duda de que la función primaria, la misión sublime de la mujer, es la maternidad, que, por altísimo fin propuesto por el Creador en el orden por Él escogido, predomina intensa y extensamente en la vida de la mujer. Su misma estructura física, sus cualidades espirituales, la riqueza de sus sentimientos, convergen para hacer de la mujer una madre, de tal modo que la maternidad representa la vía ordinaria por la que la mujer alcanza su propia perfección, incluso moral, y al mismo tiempo su doble destino:
Gloria
terreno y celeste. La maternidad, aunque no constituya el fundamento absoluto de la dignidad de la mujer, le da tanto esplendor y le asigna una parte tan amplia en la realización del destino humano, que basta ella sola para inducir a todo hombre sobre la tierra, por grande o pequeño que sea, a inclinar con reverencia y amor la frente ante su propia madre”.
Oremos por ellas: Señor Jesús, Ilumina la vida de nuestras madres.
Premia sus desvelos y trabajos. Da paz a las madres ya difuntas. Bendice a todos los hogares. Y que los hijos sean siempre gloria y corona de las madres. Amén.
Gloria a Dios en el Cielo, y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos; te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso. Señor Hijo único, Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre. Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; Tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica;
Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo Tú eres santo, sólo Tú, Señor, sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo, en la gloria de Dios Padre. Amén.
¿Qué es la Pascua?

Nos encontramos en el IV Domingo de Pascua, pero, sabemos ¿qué significa la Pascua?,
La palabra "Pascua" viene del idioma hebreo (pesáh) y del griego (pascha). La palabra "Pascua" en español significa "paso" "salto".
Para los judíos:
En el pueblo judío anterior al nacimiento de Cristo, la pascua era una fiesta de pastores en la que se mataba un cordero para pedir la fecundidad. Después pasó a celebrar la liberación del pueblo judío de la esclavitud de Egipto. En la pascua los judíos celebraban -y celebran en la actualidad- el "paso" (la Pascua) del Mar Rojo del pueblo hebreo hacia la liberación de la esclavitud.
Para los cristianos:
Todos los que creemos que Jesucristo es Dios celebramos la Pascua con otro contenido. Para los cristianos es la fiesta más importante de todo el año ya que en ella celebramos el "paso" de Jesús de la muerte a la vida. La Pascua para nosotros es la celebración de la RESURRECCIÓN DE JESÚS. El Señor es nuestra nueva Pascua.
aDministraCión: Pbro. Enrique González• Alcalde 294, Guad., Jal. Tel. 3614-2746 J
DireCtor resPonsable: Pbro. Adalberto González González reDaCCión: Pbro. Alberto Ávila / Pbro. Juan Javier Padilla
Liceo 17, Guadalajara, Jal. Tel.: 3942-4305
8, 9 y 10: Lunes, Martes y Miércoles
SAGRADOS CORAZONES DE JESÚS Y MARÍA
NTRA. SRA. DE LA SOLEDAD, Tlaquepaque
SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO, Plaza
Guadalupe
NTRA. SRA. DE BELÉN
SAN PASCUAL BAILÓN, Zalatitán
SAN ISIDRO, Col. Silva Romero
CRISTO REY, Corta Pico
SAN ANTONIO DE PADUA, La Quemada
11, 12 y 13: Jueves, Viernes y Sábado
LA DIVINA PROVIDENCIA, Sta. Ana Tepetitlán
NTRA. SRA. DEL DIVINO AMOR
SAN PABLO APÓSTOL
CRISTO REY, Rancho la Cruz
VIRGEN DE GUADALUPE, San José del Castillo
SAN ANTONIO DE LOS VÁZQUEZ
SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS, La Barca
SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, Huaxtla

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