

Unidos al Resucitado floreceremos
Si permanecemos en Cristo, es para dar fruto. Hoy, muchas personas todavía desean tener “alguna religión”, sin que les impongan cargas; se inventan religiones que tengan responsabilidades a la carta y solamente en los tiempos que cada uno quiera. “No queremos saber de preceptos, y si alguna vez estamos para cumplir algún mandato, será porque nos conviene”. Todavía no entendemos totalmente, que Dios tiene un único precepto, el del amor, y para eso, es menester estar unidos a la fuente del amor. A todos los creyentes, de cuando en cuando, nos brotan pensamientos y formas de vida que no son cristanos. A todos nos viene, como anillo al dedo, esta comparación, somos las ramas de la vid, o de la higuera; Cristo es el tronco que alimenta a todas la plantas y de vez en cuando poda alguna rama que sólo es plaga.
Igual que la higuera y la vid
Muchos creyentes, en el cumplimiento de una religión, tienen unicamente hojas, pero no dan fruto – son la higuera; o como la vid que, en vez de dar uvas dulces, sólo las dan amargas. Dios, por supuesto, las poda, para que
den fruto; Él nos hace recapacitar de muchas formas. Algunas nada agradables, algunas veces, a través del sufrimiento... Es necesario recapacitar, para vivir unidos a Él.
Si ignoramos a Dios, si vivimos como si Él no existiera, desprendidos de su misericordia, de su Palabra, de sus sacramentos, de la oración; si ignoramos a Dios y nos comportamos como alguien ajeno a Él, estaremos destinados a la muerte, como la rama que se corta y se seca.

desigualdad, del hambre, de la enfermedad, del analfabetismo, de la mortalidad infantil y, por otro lado, conocemos también el lujo en el que viven unos cuantos.
Hay horas de Luz y también de tinieblas Cristo ha resucitado para nuestra justificación, pero, ¿vivo realmente unido a un tronco, o a unas raíces? ¿cuál es el tronco al que estoy establecido?, ¿cuáles son las raíces últimas que alimentan mi vida? ¿En quién creo y en quién no creo? Actualmente conocemos las cifras del crecimiento de la
Es importante amar, no solamente de palabra, sino de verdad y con obras. Aunque parezca incierto, el mundo en que habitamos y sintamos que nos acechan las trampas económicas de los poderosos, las guerras, que siempre serán la personificación de la locura. Existen alternativas más piadosas, como lo son: la oración y el amor; es precisamente la carta de san Juan la que nos invita a amar a través de las obras, es esto a lo que finalmente estamos llamados al ser hijos de Dios.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, lleva a su plenitud en nosotros el sacramento pascual, para que, a quienes te dignaste renovar por el santo Bautismo, les hagas posible, con el auxilio de tu protección, abundar en frutos buenos, y alcanzar los gozos de la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo...
SALMO RESPONSORIAL
21, 26b-27. 28 y 30. 31-32
R. Bendito sea el Señor. Aleluya. Le cumpliré mis promesas al Señor delante de sus fieles. Los pobres comerán hasta saciarse y alabarán al Señor los que lo buscan: su corazón ha de vivir para siempre.
R. Bendito sea el Señor. Aleluya. Recordarán al Señor y volverán a Él desde los últimos lugares del mundo; en su presencia se postrarán todas las familias de los pueblos. Sólo ante Él se postrarán todos los que mueren.
R. Bendito sea el Señor. Aleluya. Mi descendencia lo servirá y le contará a la siguiente generación, al pueblo que ha de nacer, la justicia del Señor y todo lo que Él ha hecho. R. Bendito sea el Señor. Aleluya.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Jn 15, 4. 5
R. Aleluya, aleluya. Permanezcan en mí y yo en ustedes, dice el Señor; el que permanece en mí da fruto abundante. R. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, muéstrate benigno con tu pueblo, y ya que te dignaste alimentarlo con los misterios celestiales, hazlo pasar de su antigua condición de pecado a una vida nueva. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 9, 26-31
Cuando Pablo regresó a Jerusalén, trató de unirse a los discípulos, pero todos le tenían miedo, porque no creían que se hubiera convertido en discípulo. Entonces, Bernabé lo presentó a los apóstoles y les refirió cómo Saulo había visto al Señor en el camino, cómo el Señor le había hablado y cómo él había predicado, en Damasco, con valentía, en el nombre de Jesús. Desde entonces, vivió con ellos en Jerusalén, iba y venía, predicando abiertamente en el nombre del Señor, hablaba y discutía con los judíos de habla griega y éstos intentaban matarlo. Al enterarse de esto, los hermanos condujeron a Pablo a Cesarea y lo despacharon a Tarso. En aquellos días, las comunidades cristianas gozaban de paz en toda Judea, Galilea y Samaria, con lo cual se iban consolidando, progresaban en la fidelidad a Dios y se multiplicaban, animadas por el Espíritu Santo. Palabra de Dios.

Lectura de la primera carta del apóstol
San Juan 3, 18-24
Hijos míos: No amemos solamente de palabra; amemos de verdad y con las obras. En esto conoceremos que somos de la verdad y delante de Dios tranquilizaremos nuestra conciencia de cualquier cosa que ella nos reprochare, porque Dios es más grande que nuestra conciencia y todo lo conoce. Si nuestra conciencia no nos remuerde, entonces, hermanos míos, nuestra confianza en Dios es total. Puesto que cumplimos los mandamientos de Dios y hacemos lo que le agrada, ciertamente obtendremos de Él todo lo que le pidamos. Ahora bien, éste es su mandamiento: que creamos en la persona de Jesucristo, su Hijo, y nos amemos los unos a los otros, conforme al precepto que nos dio. Quien cumple sus mandamientos permanece en Dios y Dios en él. En esto conocemos, por el Espíritu que Él nos ha dado, que Él permanece en nosotros. Palabra de Dios.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Juan 15, 1-8
Enaquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el viñador. Al sarmiento que no da fruto en mí, Él lo arranca, y al que da fruto lo poda para que dé más fruto. Ustedes ya están purificados por las palabras que les he dicho. Permanezcan en mí y yo en ustedes. Como el sarmiento no puede dar fruto por
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La Profesión de nuestra Fe
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por Quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación, bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras; y subió al Cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo; que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.
sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen en mí. Yo soy la vid, ustedes los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante, porque sin mí nada pueden hacer. Al que no permanece en mí se le echa fuera, como al sarmiento, y se seca; luego lo recogen, lo arrojan al fuego y arde. Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y se les concederá. La gloria de mi Padre consiste en que den mucho fruto y se manifiesten así como discípulos míos”. Palabra del Señor.
San José Obrero, patrono de los trabajadores (1° de mayo)
San José fue un padre, esposo, trabajador, humilde y honesto, reconocido por la Iglesia, como Santo patrono, el día 19 de marzo. Pero, la Iglesia, le celebra una segunda fiesta el 1 de mayo, como el día de San José Obrero. Además, San José, comparte también otros patronatos, es el patrono de los padres, los carpinteros, trabajadores, del buen morir, de los tesoreros, los abogados, y de la Iglesia universal. La fiesta de San José Obrero
fue establecida en el calendario el día primero de mayo por el Papa Pío XII en 1955 con el fin de cristianizar el concepto del trabajo y dar a todos los trabajadores un modelo y un protector.
El Papa Pío XII expresó la esperanza de que esta fiesta acentuara la dignidad del trabajo y trajera consigo una dimensión espiritual a todos los trabajadores que incansablemente dedican su tiempo y esfuerzo a llevar el sustento a sus hogares.
Oración a San José Obrero
Glorioso San José, modelo de todos los trabajadores, te ruego que me alcances la gracia de trabajar con conciencia, anteponiendo la llamada de mis deberes por encima de mis faltas.
Quiero trabajar con alegría, teniendo en cuenta que, por medio del trabajo, usaré los dones que en su bondad Dios me ha regalado, para trabajar con orden, prudencia y mucha paciencia.
Que nunca me rinda ante el cansancio o las dificultades.
Que pueda soportar las cargas y responsabilidades con la fuerza de la cruz.
Gloria
Gloria a Dios en el Cielo, y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos; te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso. Señor Hijo único, Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre. Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; Tú que quitas el pecado del mundo, atiende a nuestra súplica;
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Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo Tú eres santo, sólo Tú, Señor, sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo, en la gloria de Dios Padre. Amén.
Quiero que mi esfuerzo en el trabajo sea realizado, sobre todo, con pureza de intención y con desprendimiento, concientizándome de que la muerte me espera en algún momento y deberé rendir cuentas del tiempo perdido, de los talentos desperdiciados, de las cosas buenas que omití hacer. Oh patriarca San José, junto con María no te olvides de presentar mis obras a Jesús y condúceme, para que éstas siempre le sean agradables a Él, al Padre y al Espíritu Santo. Amén.
Jubileo CirCular
30, 1° y 2: Lunes, Martes y Miércoles
MARÍA REINA DEL PALOMAR
LA SANTA CRUZ, Col. El Campesino
SAN MAXIMILIANO MARÍA KOLBE, Las Juntas
EL SEÑOR DEL ENCINO
NTRA. SRA. DE LA CARIDAD DEL COBRE
MARÍA AUXILIADORA, Tlaquepaque
SANTIAGO APÓSTOL, Ameca
SAN JOSÉ CASAS CAÍDAS
3, 4 y 5: Jueves, Viernes y Sábado
NTRA. SRA. DE LA DEFENSA, Toluquilla
INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA
NTRA, SRA DE LORETO LA QUINTA APARICIÓN
SAN FELIPE APÓSTOL (Coyula),
NTRA. SRA. DEL PERPETUO SOCORRO, San Pedrito
SAN AGUSTÍN, Tlachichila
SAN NICOLÁS DE TOLENTINO, La Barca



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