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Hoja Parroquial 16 - 2018

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«Yo soy el Buen Pastor»

Hay muchos cristianos a los que no les cuesta nada decir que Dios es su Padre, pero que no se sienten hijos de Dios, como, lógicamente, podemos sentirnos ante nuestros padres de carne y sangre.

Quizás en nuestra catequesis hemos dejado de lado esta verdad, la hemos transmitido como algo a saber, en vez de como algo para vivir. Quizás hemos insistido demasiado en la justicia de Dios, en su grandeza, en su poder, lo que hemos conseguido es hablar de un Dios lejano, distante, inaccesible.

Así, ¿quién puede sentirlo como Padre? Lo propio de un padre es la cercanía, la disponibilidad, el tenerlo a nuestro lado, el sentir la seguridad y la confianza que nos transmite. ¿Así sentimos a Dios? Ese fue el afán de Jesús; o al menos podemos estar seguros de no equivocarnos si lo formulamos en estos términos, Jesús se desvivió por acercarnos a Dios, por facilitarnos el reconocerlo a nuestro lado, por hacernos comprender que es nuestro Padre, y que esto no es un título más en la larga lista de atributos que podemos aplicarle a Dios, sino el principal, el único que de verdad es importante. Para transmitir ese mensaje de la paternidad de Dios,

mucho nos ayudaría ser más comprensivos con los demás. Menos prejuicios y más compasión. Comprender, ayudar, salvar. ¿Cuándo vamos a entender que los que llamamos «marginales» no necesitan tanto que les recordemos lo que deberían hacer, sino que también ellos, hijos de Dios; igual que la oveja perdida, necesita a alguien que se remangue los pantalones y vaya a buscarla, esté con ella, y la eche sobre sus hombros, para cuidarla? La imagen del pastor y la oveja, que nos trae el Evangelio, es mucho más que una fuente de inspiración para pintores, o una frase hecha para cierta literatura religiosa.

Ser pastor no es fácil; «el Buen Pastor que da la vida por las ovejas». ¡Casi nada! ¡Dar la vida! todos deberíamos ser pastores de los hijos, de los padres, de los amigos, de los empleados, de los pacientes, de los vecinos. El Evangelio es claro, si no somos (pastores) así, somos asalariados, llenos de buenas palabras, de hermosos documentos, de grandilocuentes declaraciones que echamos a correr en cuanto viene el lobo, dejando a las ovejas a su suerte.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, te pedimos que nos lleves a gozar de las alegrías celestiales, para que tu rebaño, a pesar de su fragilidad, llegue también a donde lo precedió su glorioso Pastor. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo...

SALMO RESPONSORIAL

117, 1 y 8-9. 21-23. 26 y 28cd y 29

R. La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular. Aleluya

Te damos gracias, Señor, porque eres bueno, porque tu misericordia es eterna.

Más vale refugiarse en el Señor, que poner en los hombres la confianza; más vale refugiarse en el Señor, que buscar con los fuertes una alianza.

R. La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular. Aleluya

Te doy gracias, Señor, pues me escuchaste y fuiste para mí la salvación.

La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular.

Esto es obra de la mano del Señor, es un milagro patente.

R. La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular. Aleluya

Bendito el que viene en nombre del Señor.

Que Dios desde su templo nos bendiga.

Tú eres mi Dios, y te doy gracias.

Tú eres mi Dios, y yo te alabo. Te damos gracias, Señor, porque eres bueno, porque tu misericordia es eterna.

R. La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular. Aleluya

ACLAMACIÓN

ANTES DEL EVANGELIO

Jn 10, 14

R. Aleluya, aleluya.

Yo soy el Buen Pastor, dice el Señor; yo conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí

R. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Buen Pastor, vela con solicitud por tu rebaño y dígnate conducir a las ovejas que redimiste con la preciosa sangre de tu Hijo, a las praderas eternas. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 4, 8-12

En aquellos días, Pedro, lleno del Espíritu Santo, dijo: “Jefes del pueblo y ancianos: Puesto que hoy se nos interroga acerca del beneficio hecho a un hombre enfermo, para saber cómo fue curado, sépanlo ustedes y sépalo todo el pueblo de Israel: este hombre ha quedado sano en el nombre de Jesús de Nazaret, a quien ustedes crucificaron y a quien Dios resucitó de entre los muertos. Este mismo Jesús es la piedra que ustedes, los constructores, han desechado y que ahora es la piedra angular. Ningún otro puede salvarnos, pues en la tierra no existe ninguna otra persona a quien Dios haya constituido como salvador nuestro”. Palabra de Dios.

Lectura de la primera carta del apóstol

San Juan 3, 1-2

Queridos hijos: Miren cuánto amor nos ha tenido el Padre, pues no sólo nos llamamos hijos de Dios, sino que lo somos. Si el mundo no nos reconoce, es porque tampoco lo ha reconocido a Él. Hermanos míos, ahora somos hijos de Dios, pero aún no se ha manifestado cómo seremos al fin. Y ya sabemos que, cuando Él se manifieste, vamos a ser semejantes a Él, porque lo veremos tal cual es. Palabra de Dios.

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Juan 10, 11-18

En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: “Yo soy el Buen Pastor. El Buen Pastor da la vida por sus ovejas. En cambio, el asalariado, el que no es el pastor ni el dueño de las ovejas, cuando ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; el lobo se arroja sobre ellas y las dispersa, porque a un asalariado no le importan las ovejas. Yo soy el Buen Pastor, porque conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí, así como el Padre me conoce a mí y yo conozco al Padre. Yo doy la vida por mis ovejas. Tengo además otras ovejas que no son de este redil y es necesario que las traiga también a ellas; escucharán mi voz y habrá un solo rebaño y un solo pastor. El Padre me ama porque doy mi vida para volverla a tomar. Nadie me la quita; yo la doy porque quiero. Tengo poder para darla y lo tengo también para volverla a tomar. Éste es el mandato que he recibido de mi Padre”. Palabra del Señor.

La Profesión de nuestra Fe

Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por Quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación, bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras; y subió al Cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo; que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

Gloria a Dios en el Cielo, y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos; te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,

Diez actitudes cristianas, a ejemplo del Resucitado

La Pascua es tiempo de la Iglesia. Ahora somos testigos del Resucitado. Enunciamos estas diez actitudes, claves para vivir la Pascua, y así dejar que ésta nos transforme:

1. Una actitud de admiración y reconocimiento de la verdad de la Pascua: ¡Verdaderamente ha resucitado el Señor. Aleluya!

2. Una actitud de inserción en el misterio de la Cruz de Cristo: ¡Tu cruz adoramos, Señor, y tu santa Resurrección glorificamos.

3. Una actitud de haber sido renovados: somos panes nuevos, los panes ácimos de la Pascua.

4. Una actitud de confianza, esperanza y contagiosa alegría. La alegría es la característica de los textos bíblicos y litúrgicos de la Pascua.

5. Una actitud de búsqueda y de escucha de la Palabra de Dios.

6. Una actitud de trascendencia: “Buscar las cosas de allá arriba”.

7. Una actitud renovada, de profunda espiritualidad y una vida interior.

8. Una actitud propia de la condición del discípulo.

9. Una actitud misionera de apóstol. Todo lo anterior nos convertirá en apóstoles y testigos.

10. Una actitud solidaria con todos los que sufren.

Fuente: revistaecclesia.com

Jesús ora por los niños

Eneste mes de abril celebramos a los niños. Cuidémoslos y oremos por ellos.

“Le trajeron entonces a unos niños para que les impusiera las manos y orara sobre ellos. Los discípulos los reprendieron, pero

Gloria

Dios Padre todopoderoso. Señor Hijo único, Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre. Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; Tú que quitas el pecado del mundo, atiende a nuestra súplica;

Jesús les dijo: “Dejen a los niños, y no les impidan que vengan a mí, porque el Reino de los cielos pertenece a los que son como ellos”. Y después de haberles impuesto las manos, se fue de allí.” Mt 19,13-15

Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo Tú eres santo, sólo Tú, Señor, sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo, en la gloria de Dios Padre. Amén.

Continúa

La Doctrina social de la Iglesia, propone constantemente la exigencia de respetar la dignidad de los niños. “En la familia, comunidad de personas, debe reservarse una atención especialísima al niño, desarrollando una profunda estima por su dignidad personal, así como un gran respeto y un generoso servicio a sus derechos”.

Jubileo CirCular

23, 24 y 25: Lunes, Martes y Miércoles

SAN SEBASTIÁN MÁRTIR

NTRA. SRA. DE GUADALUPE, Col. Constitución

SAN ONOFRE

SANTA ROSA DE LIMA, Col. Las Águilas

SAGRADO CORAZÓN, Col. Constitución

SAN JUAN COSALÁ

NTRA. SRA. DEL ROSARIO, Zapotlanejo

DIVINO SALVADOR, La Sauceda

26, 27 y 28: Jueves, Viernes y Sábado

EL ESPÍRITU SANTO, Col. Los Cajetes

NTRA. SRA. DE FÁTIMA

SAN PEDRO TLAQUEPAQUE

LA CRUZ DE LA FAMILIA

MARÍA REINA DE LOS MÁRTIRES

LA PURÍSIMA CONCEPCIÓN, Etzatlán INMACULADA CONCEPCIÓN, Huaxtla

SAGRADO CORAZÓN, Col. Las Esmeraldas

DireCtor resPonsable: Pbro. Adalberto González González reDaCCión: Pbro. Alberto Ávila / Pbro. Juan Javier Padilla

Liceo 17, Guadalajara, Jal. Tel.: 3942-4305 aDministraCión: Pbro. Enrique González• Alcalde 294, Guad., Jal. Tel. 3614-2746

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Consulta la Hoja Parroquial: www.arquidiocesisgdl.org.mx/publicaciones/hojaparroquial Diseño e imPresión: Centro Católico de Comunicaciones. Tels. 3002-6470 • 3002-6471

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