

La Pascua hace crecer la esperanza
La Pascua da la oportunidad de reflexionar en la reconstrucción de uno mismo. Cristo viene a cambiar todo si le damos la oportunidad. Cualquier ser humano, mientras está en este mundo, es acosado por las tentaciones. Pero a pesar de sus caídas nunca debe sentirse rechazado por Dios. Él siempre está a nuestro favor, eso alienta nuestra esperanza. El tiempo Pascual nis ayuda en este sentido. Reconstruir el daño que hemos hecho a través de obras buenas.
La Acusación es ciertamente tajante y dolorosa; pero siempre quiere ser una esperanza para la reconstrucción. Recuerda la lectura: “Rechazaron al santo, al justo, y pidieron el indulto de un asesino” No obstante tenemos la seguridad que Dios siempre quiere perdonar.

exhortación a recomponer nuestra vida de alguna manera.
Hacer crecer la esperanza
Lo hicieron por ignorancia ¡Cuántas veces la maldad entra a reinar de muchas formas en nuestra vida! y sin embargo Dios nunca nos desahucia. La tarea es arrepentirse y convertirse, buscar cambiar las actitudes negativas de nuestra vida. Dios no lleva prisa. Nosotros si por aquello de que “no sabemos ni el día ni la hora”. La Pascua es una
Una característica del tiempo pascual, es que nos da la oportunidad de rehacer las cosas malas que hemos hecho y tomar actitudes nuevas. Ésta es la razón por la que le diremos a Dios en el Salmo responsorial. “Haz brillar sobre nosotros la luz de tu rostro, Señor”. Sabemos que sin Él, vamos a oscuras. Él siempre quiere ser “lámpara que alumbra nuestros pasos”.
La presencia del Resucitado
El Señor es perdón y alegría. Jesús se presenta en medio de ellos y les dice: "la Paz esté con ustedes." Hasta para ser perdonados tenemos que acostumbrarnos a creer en Dios. Cuando los discípulos, llenos de miedo por la sorpresa, creían ver un fantasma; Él les dijo: "¿Por qué se alarman?, ¿por qué surgen dudas en su corazón?".
Dios a nuestro favor
El creyente, expuesto a las tentaciones, rupturas, y caídas, no debe sentirse condenado eternamente al fracaso. Cuando hacemos daño viene la separación de Dios. Hombres y mujeres, nos acostumbramos a vivir entre mentiras y crímenes; tenemos poco tiempo para la oración la caridad.
No podemos vivir entre venganzas y daños en las familias. San Juan por medio de la Primera Carta nos anuncia el gozoso del perdón y de la reconciliación. El cristiano está invitado a vivir cerca de Dios; cuando no somos buenos Dios busca llegar a nosotros con amor y misericordia. Dios quiere convivir con todos. Dice el Evangelio que Él pide un pedazo de lo que estamos comiendo... quiere estar junto a nosotros.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que tu pueblo se regocije siempre al verse renovado y rejuvenecido, para que, al alegrarse hoy por haber recobrado la dignidad de su adopción filial, aguarde seguro con gozosa esperanza el día de la Resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
SALMO
RESPONSORIAL
4, 2. 4. 7, 9
R. En ti, Señor, confío. Aleluya.
Tú que conoces lo justo de mi causa, Señor, responde a mi clamor. Tú que me has sacado con bien de mis angustias, apiádate y escucha mi oración,
R. En ti, Señor, confío. Aleluya.
Admirable en bondad ha sido el Señor para conmigo, y siempre que lo invoco me ha escuchado; por eso en Él confío.
R. En ti, Señor, confío. Aleluya.
En paz, Señor, me acuesto y duermo en paz, pues sólo tú, Señor, eres mi tranquilidad.
R. En ti, Señor, confío. Aleluya.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Cfr. Lc 24, 32
R. Aleluya, aleluya.
Señor Jesús, haz que comprendamos la Sagrada Escritura. Enciende nuestro corazón mientras nos hablas. R. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dirige, Señor, tu mirada compasiva sobre tu pueblo, al que te has dignado renovar con estos misterios de vida eterna, y concédele llegar un día a la gloria incorruptible de la Resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 3. 13-15. 17-19
En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo: “El
Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su siervo Jesús, a quien ustedes entregaron a Pilato, y a quien rechazaron en su presencia, cuando él ya había decidido ponerlo en libertad. Rechazaron al santo, al justo, y pidieron el indulto de un asesino; han dado muerte al autor de la vida, pero Dios lo resucitó de entre los muertos y de ello nosotros somos testigos. Ahora bien, hermanos, yo sé que ustedes han obrado por ignorancia, de la misma manera que sus jefes; pero Dios cumplió así lo que había predicho por boca de los profetas: que su Mesías tenía que padecer. Por lo tanto, arrepiéntanse y conviértanse para que se les perdonen sus pecados”. Palabra de Dios.

Lectura de la primera carta del apóstol San Juan 2, 1-5 Hijitos míos: Les escribo esto para que no pequen. Pero, si alguien peca, tenemos como intercesor ante el Padre, a Jesucristo, el justo. Porque Él se ofreció como víctima de expiación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino por los del mundo entero. En esto tenemos una prueba de que conocemos a Dios: en que cumplimos sus mandamientos. Quien dice: “Yo lo conozco”, pero no cumple sus mandamientos, es un mentiroso y la verdad no está en él. Pero en aquél que cumple su palabra, el amor de Dios ha llegado a su plenitud, y precisamente en esto conocemos que estamos unidos a Él. Palabra de Dios.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 24, 35-48
Cuando los dos discípulos regresaron de Emaús y llegaron al sitio donde estaban reunidos los apóstoles, les contaron lo que les había pasado por el camino y cómo habían reconocido a Jesús al partir el pan. Mientras hablaban de esas cosas, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Ellos, desconcertados y llenos de temor, creían ver un fantasma. Pero Él les dijo: “No teman; soy yo. ¿Por qué se espantan? ¿Por qué surgen dudas en su interior? Miren mis manos y mis pies. Soy yo en persona. Tóquenme y convénzanse: un fantasma no tiene ni carne ni huesos, como ven que tengo yo”. Y les mostró las manos y los pies. Pero como ellos no acababan de creer de pura alegría y seguían atónitos, les dijo: “¿Tienen aquí algo de comer?”. Le ofrecieron un trozo de pescado asado; él lo tomó y se puso a comer delante de ellos.
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La Profesión de nuestra Fe
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por Quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación, bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras; y subió al Cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo; que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.
Después les dijo: “Lo que ha sucedido es aquello de que les hablaba yo, cuando aún estaba con ustedes: que tenía que cumplirse todo lo que estaba escrito de mí en la Ley de Moisés, en los profetas y en los salmos”. Entonces les abrió el entendimiento para que comprendieran las Escrituras y les dijo: “Está escrito que el Mesías tenía que padecer y había de resucitar de entre los muertos al tercer día, y que en su nombre se había de predicar a todas las naciones, comenzando por Jerusalén, la necesidad de volverse a Dios para el perdón de los pecados. Ustedes son testigos de esto”. Palabra del Señor.
Ordenación de los nuevos Obispos Auxiliares para Guadalajara


El próximo sábado 21 de abril serán ordenados los tres nuevos Obispos Auxiliares para la Arquidiócesis de Guadalajara. Ellos son: Mons. Héctor López Alvarado, Mons. Juan Manuel Muñoz Curiel, OFM, y Mons. Engelberto Polino Sánchez. La Ordenación será en el Santuario de los Mártires Mexicanos, a las 11:00 horas. La celebración será presidida por el Sr. Cardenal D. José Francisco Robles Ortega, Arzobispo de Guadalajara. Se invita a toda la comunidad diocesana a participar en esta Eucaristía, y darle gracias a
Gloria
Gloria a Dios en el Cielo, y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos; te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso. Señor Hijo único, Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre. Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; Tú que quitas el pecado del mundo, atiende a nuestra súplica;

Dios por este regalo que nos hace. Las responsabilidades o tareas que cada uno llevará a cabo en la Arquidiócesis de Guadalajara, serán: Mons. Héctor López Alvarado, al frente del acompañamiento, impulso y atención del Presbiterio, particularmente en la formación permanente del mismo. Mons. Engelberto Polino Sánchez, coordinando y animando a los movimientos laicales en la diócesis. Y Mons. Juan Manuel Muñoz Curiel, OFM, al frente del acompañamiento e impulso de la Vida Consagrada.
Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo Tú eres santo, sólo Tú, Señor, sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo, en la gloria de Dios Padre. Amén.
Oración por el Obispo
Señor de las mies y Pastor del rebaño, necesitamosun Padre y Pastor según Tu corazón.
Que nos alimente con la riqueza de Tu palabra y con el Pan de la Eucaristía.
Que por su santidad sea testigo de Tu Reino.
Que su trabajo pastoral permita que “a Cristo vivo responda una Iglesia viva”.
Que sea un quieto peregrino en su propia
Diócesis, Para animar, sostener, consolar, entusiasmar, alimentar y encender el ardor apostólico en los sacerdotes, religiosas, religiosos y laicos.
Que sea “párroco de los párrocos” y que entierre su corazón de pastor en nuestra querida Diócesis.
Maria Reina de la paz y Madre de la Iglesia, ruega por nosotros.
Amén.


16, 17 y 18: Lunes, Martes y Miércoles
SAN RAFAEL, Toluquilla
NTRA. SRA. DE LA AURORA
MARÍA REINA DE MÉXICO
CASTÍSIMO PATRIARCA SEÑOR SAN JOSÉ
NTRA. SRA. DE LA SALUD, Huentitán el Bajo
CRISTO SALVADOR
SAN ANTONIO DE PADUA, Ocotlán
SAN ISIDRO LABRADOR, Jamay
19, 20 y 21: Jueves, Viernes y Sábado
NTRA. SRA. DE LA ASUNCIÓN, Col. Oblatos
EL SEÑOR DEL PERDÓN (Toluquilla),
EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ, Getsemaní de la Cruz
SAN MARCOS EVANGELISTA, La Nogalera
NTRA. SRA. DEL SAGRARIO
NTRA. SRA. DE LA PAZ, La Paz de Ordaz
SEÑOR SAN JOSÉ, Plan de Barrancas
LA SAGRADA FAMILIA DE NAZARET, Col. 27 de septiembre
DireCtor resPonsable: Pbro. Adalberto González González reDaCCión: Pbro. Alberto Ávila / Pbro. Juan Javier Padilla
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