

Mirar la Cruz de Cristo
Hemos escuchado en el evangelio de hoy, que los israelitas, en el camino del desierto, en otra época de su historia, observaron la imagen de una serpiente, elevada por Moisés, a quien llegaron a considerar medicina para sus males. No sabemos cuál era el sentido de aquella serpiente. Lo que sí sabemos es qué significa Cristo en la Cruz para nosotros; cátedra de sabiduría, lección magistral para nuestras vidas, medicina y remedio para nuestros males. Ahí, en la Cruz de Cristo, es donde entendemos qué grande es el amor de Dios y qué respuesta espera de nosotros. También de ahí proviene la Luz, que es Cristo, que quiere iluminar nuestra existencia. En la Vigilia Pascual encenderemos la luz del Cirio Pas-

cual, que es imagen de Cristo. Nosotros mismos somos cirios más pequeños, que recibiremos un poco de esa luz. Es un símbolo de lo que la Pascua debe significar en nosotros: Es necesario reedificar nuestra vida, que nos dejemos iluminar por Cristo, que renovemos nuestra Alianza y que vivamos pascualmente, como hijos de la luz.
En medio de un mundo que vive momento de incertidumbre, los cristianos reorientamos nuestra vida según la Alianza de Dios, en Cristo Jesús.
Durante la Cuaresma hemos sido invitados, de modo especial, a confiar en la misericordia de Dios y a reconciliarnos con Él. Como el pueblo de Israel, se nos presenta el camino para volver del destierro, para evitar el pecado, y renovar en nuestras vidas la Alianza con Dios.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que por tu Palabra, realizas admirablemente la reconciliación del género humano, concede al pueblo cristiano prepararse con generosa entrega y fe viva a celebrar las próximas fiestas de la Pascua. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo...
SALMO
RESPONSORIAL
136, 1-2. 3. 4-5. 6
R. Tu recuerdo, Señor, es mi alegría. Junto a los ríos de Babilonia nos sentábamos a llorar de nostalgia; de los sauces que estaban en la orilla colgamos nuestras arpas.
R. Tu recuerdo, Señor, es mi alegría. Aquellos que cautivos nos tenían pidieron que cantáramos.
Decían los opresores: “Algún cantar de Sión, alegres, cántenos”.
R. Tu recuerdo, Señor, es mi alegría. Pero, ¿cómo podríamos cantar un himno al Señor en tierra extraña?
¡Que la mano derecha se me seque, si de ti, Jerusalén, yo me olvidara!
R. Tu recuerdo, Señor, es mi alegría. ¡Que se me pegue al paladar la lengua, Jerusalén, si no te recordara, o si, fuera de ti, alguna otra alegría yo buscara!
R. Tu recuerdo, Señor, es mi alegría.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Jn 3, 16
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús. Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en Él tenga vida eterna.
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Lectura del segundo libro de las Crónicas 36, 14-16. 19-23
En aquellos días, todos los sumos sacerdotes y el pueblo multiplicaron sus infidelidades, practicando todas las abominables costumbres de los paganos, y mancharon la casa del Señor, que Él se había consagrado en Jerusalén. El Señor, Dios de sus padres, los exhortó continuamente por medio de sus mensajeros, porque sentía compasión de su pueblo y quería preservar su santuario.
Pero ellos se burlaron de los mensajeros de Dios, despreciaron sus advertencias y se mofaron de sus profetas, hasta que la ira del Señor contra su pueblo llegó a tal grado, que ya no hubo remedio. Envió entonces contra ellos al rey de los caldeos. Incendiaron la casa de Dios y derribaron las murallas de Jerusalén, pegaron fuego a todos los palacios y destruyeron todos sus objetos preciosos. A los que escaparon de la espada, los llevaron cautivos a Babilonia, donde fueron esclavos del rey y de sus hijos, hasta que el reino pasó al dominio de los persas, para que se cumpliera lo que dijo Dios por boca del profeta Jeremías: Hasta que el país haya pagado sus sábados perdidos, descansará de la desolación, hasta que se cumplan setenta años.
En el año primero de Ciro, rey de Persia, en cumplimiento de las palabras que habló el Señor por boca de Jeremías, el Señor inspiró a Ciro, rey de los persas, el cual mandó proclamar de palabra y por escrito en todo su reino, lo siguiente: “Así habla Ciro, rey de Persia: El Señor, Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra y me ha mandado que le edifique una casa en Jerusalén de Judá. En consecuencia, todo aquel que pertenezca a este pueblo, que parta hacia allá, y que su Dios lo acompañe”. Palabra de Dios.

Lectura de la carta del apóstol San Pablo a los efesios 2, 4-10
Hermanos: La misericordia y el amor de Dios son muy grandes; porque nosotros estábamos muertos por nuestros pecados, y Él nos dio la vida con Cristo y en Cristo. Por pura generosidad suya, hemos sido salvados. Con Cristo y en Cristo nos ha resucitado y con Él nos ha reservado un sitio en el cielo. Así, en todos los tiempos, Dios muestra, por medio de Jesús, la incomparable riqueza de su gracia y de su bondad para con nosotros. En efecto, ustedes han sido salvados por la gracia, mediante la fe; y esto no se debe a ustedes mismos, sino que es un don de Dios. Tampoco se debe a las obras, para que nadie pueda presumir, porque somos hechura de Dios, creados por medio de Cristo Jesús, para hacer el bien que Dios ha dispuesto que hagamos. Palabra de Dios.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Juan 3, 14-21
Señor Dios, luz que alumbra a todo hombre que viene a este mundo, ilumina nuestros corazones con el resplandor de tu gracia, para que podamos siempre pensar lo que es digno y grato a tus ojos y amarte con sincero corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor. Continúa en Pág. 3
En aquel tiempo, Jesús dijo a Nicodemo: “Así como levantó Moisés la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado
La Profesión de nuestra Fe
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por Quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación, bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras; y subió al Cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo; que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.
el Hijo del hombre, para que todo el que crea en Él tenga vida eterna. Porque tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por Él. El que cree en Él no será condenado; pero el que no cree ya está condenado, por no haber creído en el Hijo único de Dios. La causa de la condenación es ésta: habiendo venido la luz al mundo, los hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras eran malas. Todo aquel que hace el mal, aborrece la luz y no se acerca a ella, para que sus obras no se descubran. En cambio, el que obra el bien conforme a la verdad, se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios”. Palabra del Señor.
Oración
“Oh, mi amado y buen Jesús”
Segana la indulgencia plenaria solamente los viernes de Cuaresma, si se recita luego de la Comunión ante un Crucifijo, e indulgencia parcial, los demás días:
“Mírame, oh mi amado y buen Jesús, postrado ante tu Santísima Presencia. Te ruego con el mayor fervor, que imprimas en mi corazón, vivos sentimientos de fe, esperanza y caridad; verdadero dolor de mis pecados, y propósito firmísimo de enmendarme.
Mientras que yo, con todo el amor, y toda la compasión de mi alma, voy considerando tus Cinco Llagas; teniendo presente aquello que dijo de ti el santo profeta, David: “Han taladrado mis manos y mis pies, y se pueden contar todos mis huesos”.
(Salmo 21: 17-18)
Gloria
Gloria a Dios en el Cielo, y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos; te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso. Señor Hijo único, Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre. Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; Tú que quitas el pecado del mundo, atiende a nuestra súplica;
Hay muchas maneras de ganar indulgencias y la Iglesia ha dispuesto que todas ellas tengan en común estos requisitos:
-Tener la intención de no volver a pecar, incluso venialmente. -Confesar sacramentalmente todos nuestros pecados. -Recibir la Sagrada Eucaristía. -Orar por las intenciones del Papa.

Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo Tú eres santo, sólo Tú, Señor, sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo, en la gloria de Dios Padre. Amén.
Ganar indulgencias en Cuaresma
Durante la Cuaresma se pueden ganar Indulgencias, así lo señala la Penitenciaría Apostólica en su “Manual de Indulgencias”. Algunas prácticas o devociones que se pueden realizar para ganar estas gracias son:
Leer la Biblia
Si lees las Sagradas Escrituras con la veneración debida y a manera de lectura espiritual por lo menos durante media hora, ganas una indulgencia parcial.
El rezo del viacrucis
Si se recorren, las catorce estaciones del viacrucis, en Viernes Santo; meditando cada una de éstas, se consiguen indulgencias plenarias.
Adoración Eucarística
Se obtiene indulgencia plenaria si adoramos a Jesús Sacramentado al menos media hora.
12, 13 y 14: Lunes, Martes y Miércoles
SAN JUAN BAUTISTA, Polanco
VIRGEN DE GUADALUPE, Juanacatlán
EL SANTÍSIMO REDENTOR
MATER NOSTRA, NTRA. SRA. DEL PERPETUO
SOCORRO, San Pedrito
SAGRADO CORAZÓN, Tonalá
SANTA MARÍA DE GUADALUPE, Bellavista
NTRA. SRA. DE GUADALUPE, Ajijic
NTRA. SRA. DE GUADALUPE, El Teúl
15, 16 y 17: Jueves, Viernes y Sábado
SAN JUAN DIEGO, Polanco
NTRA. SRA. DEL CONSUELO
NTRA. SRA. DE LA PAZ
LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR, Plaza del Sol
VIRGEN DE GUADALUPE, La Ladrillera
SANTA CECILIA, Tonalá
INMACULADA CONCEPCIÓN, Amatitán
SEÑOR DEL TEPEHUAJE
REINA DE LOS MÁRTIRES MEXICANOS


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