

¿Cumplimos la Voluntad de DIOS?
Desde el momento en que empezamos a leer el Evangelio, nos damos cuenta de que Jesús no es alguien que le dé muchas vueltas ni rodeos a las cosas, más bien va directo y al grano. Solía decir que los excluidos de la sociedad iban delante de nosotros en el camino del Reino.
Y con la lectura del Evangelio de este domingo, Jesús incide en esta idea y en su forma de exponer las cosas: por un lado, nos presenta al hijo “bueno” que decía a todo que sí pero después… procuraba eludir la responsabilidad, manteniendo, eso sí, su imagen de cumplidor; por otro lado, tenemos al hijo “malo” que parecía ser rebelde y desobediente pero que, al final, cumplía con su deber.
Como en la parábola, puede ocurrir, hoy, en la Iglesia. Puede suceder que unos tengan las buenas palabras y otros la buena obediencia, que unos tengan los rezos y otros el amor al prójimo, que unos llamen bienaventurados a los pobres y otros sean los pobres y los bienaventurados, que unos digan "Señor, Señor", y otros cumplan la voluntad del Padre. Puede suceder, y sucede muchas veces. Incluso puede ocurrir que, en el centro de la Iglesia, se predique solemnemente el Evangelio de Jesús y que este Evangelio se practique mejor por los que no se llaman cristianos o por aquellos que viven con un pie fuera de la Iglesia visible e institucional, por los que consideramos hoy pecadores y publicanos.
De ahí que la advertencia de Jesús a los dirigentes espirituales de su pueblo, sea también una advertencia severa y una amonestación para nosotros. Debemos preguntarnos muy en serio qué clase de hijos de Dios somos y queremos ser.
Valen más los hechos que las palabras. Procuremos tener una fe VIVA que se regocije y encuentre sentido en la vida misma y en los hechos y acontecimientos diarios. Y procuremos ser fieles a Dios, mostrando un corazón humilde y claro.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que manifiestas tu poder de una manera admirable, sobre todo cuando perdonas y ejerces tu misericordia, multiplica tu gracia sobre nosotros, para que, apresurándonos hacia lo que nos prometes, nos hagas partícipes de los bienes celestiales.
SALMO RESPONSORIAL
Salmo 24, 4bc-5. 6-7, 8-9
R. Descúbrenos, Señor, tus caminos.
Descúbrenos, Señor, tus caminos, guíanos con la verdad de tu doctrina, Tú eres nuestro Dios y salvador, y tenemos en ti nuestra esperanza.
R. Descúbrenos, Señor, tus caminos.
Acuérdate, Señor, que son eternos tu amor y tu ternura. Según ese amor y esa ternura, acuérdate de nosotros.
R. Descúbrenos, Señor, tus caminos.
Porque el Señor es recto y bondadoso, indica a los pecadores el sendero, guía por la senda recta a los humildes y descubre a los pobres sus caminos.
R. Descúbrenos, Señor, tus caminos.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Jn 10, 27
R. Aleluya, aleluya. Mis ovejas escuchan mi voz –dice el Señor–, yo las conozco y ellas me siguen. R. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que este misterio celestial renueve, Señor, nuestro cuerpo y nuestro espíritu, para que seamos coherederos en la gloria de aquel cuya muerte, al anunciarla, la hemos compartido. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Lectura del libro del profeta Ezequiel 18, 25-28
Esto dice el Señor: “Si ustedes dicen: ‘No es justo el proceder del Señor’, escucha, casa de Israel: ¿Conque es injusto mi proceder? ¿No es más bien el proceder de ustedes el injusto?
Cuando el justo se aparta de su justicia, comete la maldad y muere; muere por la maldad que cometió. Cuando el pecador se arrepiente del mal que hizo y practica la rectitud y la justicia, él mismo salva su vida. Si recapacita y se aparta de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá”. Palabra de Dios.
Lectura de la carta del apóstol San Pablo a los filipenses 2, 1-11 Hermanos: Si alguna fuerza tiene una advertencia en nombre de Cristo, si de algo sirve una exhortación nacida del amor, si nos une el mismo Espíritu y si ustedes me profesan un afecto entrañable, llénenme de alegría teniendo todos una misma manera de pensar, un mismo amor, unas mismas aspiraciones y una sola alma. Nada hagan por espíritu de rivalidad ni presunción; antes bien, por humildad, cada uno considere a los demás como superiores a sí mismo y no busque su propio interés, sino el del prójimo. Tengan los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús.
Cristo, siendo Dios, no consideró que debía aferrarse a las prerrogativas de su condición divina, sino que, por el contrario, se anonadó a sí mismo, tomando la condición de siervo, y se hizo semejante a los hombres. Así, hecho uno de ellos, se humilló a sí mismo, y por obediencia aceptó incluso la muerte y una muerte de cruz. Por eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús todos doblen la rodilla en el Cielo, en la tierra y en los abismos, y todos reconozcan públicamente que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. Palabra de Dios.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 21, 28-32
En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: “¿Qué opinan de esto? Un hombre que tenía dos hijos fue a ver al primero y le ordenó: ‘Hijo, ve a trabajar hoy en la viña’. Él le contestó: ‘Ya voy, señor’, pero no fue. El padre se dirigió al segundo y le dijo lo mismo. Este le respondió: ‘No quiero ir’, pero se arrepintió y fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?”. Ellos le respondieron: “El segundo”.
La Profesión de nuestra
Fe
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por Quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación, bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras; y subió al Cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo; que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.
Entonces Jesús les dijo: “Yo les aseguro que los publicanos y las prostitutas se les han adelantado en el camino del Reino de Dios. Porque vino a ustedes Juan, predicó el camino de la justicia y no le creyeron; en cambio, los publicanos y las prostitutas, sí le creyeron; ustedes, ni siquiera después de haber visto, se han arrepentido ni han creído en él”. Palabra del Señor.
SEPTIEMBRE 29: San Miguel Arcángel, Patrono de la Ciudad
San Miguel es uno de los siete Arcángeles, y está entre los tres cuyos nombres aparecen en la Biblia. Los otros dos son Gabriel y Rafael. La Santa Iglesia da a San Miguel el más alto lugar entre los Arcángeles, y le llama “Príncipe de los espíritus celestiales”, “jefe” o “cabeza de la

Gloria
Gloria a Dios en el Cielo, y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos; te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso. Señor Hijo único, Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre.
Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; Tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica;
milicia celestial”. Ya desde el Antiguo Testamento, aparece como el gran defensor del pueblo de Dios contra el demonio, y su poderosa defensa continúa en el Nuevo Testamento. Muy apropiadamente, es representado en el arte como el ángel guerrero, el conquistador de Lucifer, poniendo su talón sobre la cabeza del enemigo infernal, amenazándole con su espada, traspasándolo con su lanza, o presto para encadenarlo para siempre en el abismo del infierno. Cuando la ciudad de Guadalajara fue atacada furiosamente el 28 de septiembre de 1541 por los aborígenes que habían participado en la Guerra del Mixtón, durante el despiadado ataque, invocaron a San Miguel Arcángel, y el 29 de septiembre, bajo juramento, lo proclamaron Patrón principal de la nueva ciudad.
Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo Tú eres santo, sólo Tú, Señor, sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo, en la gloria de Dios Padre. Amén.
29, 30 y 1°: Lunes, Martes y Miércoles
San Miguel de Mezquitán
el Buen Pa Stor
Madre del Salvador
Santa Clara de aSíS
la divina ProvidenCia, tonalá nueStra Señora de la aSunCión, Mezcala
la Santa Cruz, la estanzuela
Santa ana aCatlán
2, 3 y 4: Jueves, Viernes y Sábado
San JoSé, Bolaños
San Bernardo
San diego de alCalá
ntra. Sra. de la S viCtoria S
San Juan aPóStol y evangeliSta
ntra. Sra. de guadaluPe, la estanzuela ntra. Sra. de lourdeS, ameca
la Santa Cruz, Col. Pacífico
QUIENES AMAN AL PRÓJIMO DEJAN HUELL A
