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Hoja Parroquial - 6 de Julio de 2014 - Num. 27

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«Vengan a mí, TODOS los que están cansados y agobiados»

En el Evangelio de hoy, Jesús se dirige a los «cansados y agobiados», a todos los que se afanaban inútilmente en el cumplimiento de la Ley y de las tradiciones de los judíos. Los fariseos imponían a la gente sencilla un laberinto de leyes y obligaciones que ellos mismos no podían soportar y no cumplían (23, 2-4).

De esta manera, lo único que conseguían era atormentar las conciencias y dominar sobre los que se sentían culpables. Jesús quiere ser un alivio para todos ellos. Él había dicho que la ley es para el hombre y no a la inversa («No es el hombre para el sábado, sino el sábado para el hombre»), y en muchas ocasiones contesta con obras y palabras al legalismo de los fariseos. Sin embargo, este alivio es, a su vez, un yugo, sólo que mucho más ligero, porque es el yugo único del amor. Y es “suave” porque el mismo Jesús lleva ese yugo.

Se trata, sobre todo, de cargar con el yugo de Jesús. Mejor dicho, se trata de dejarse subyugar por Cristo y el Evangelio, pues cuando el yugo es el amor, el único que puede cargar con

el yugo es el enamorado. No se trata, en consecuencia, de cargar con nada, sino de hacerse cargo del amor de Dios para realizarlo en y con los hermanos, con todos los hombres. Para el que ama, todas las obligaciones están de más. No hace falta que nadie le diga qué tiene que hacer, pues se lo dicta su corazón. Y también que, cuando falta el amor, todas las leyes son insuficientes. Por eso, el Evangelio es algo muy sencillo, tan sencillo como amar. Y, por eso, es sólo para gente sencilla, para los que se dejan llevar del amor: enamorarse y no especular con los sentimientos. Ser cristiano es dejarse llenar del amor de Dios y

rebosarlo en los hermanos.

«Venid a mí...» –dice Jesús–, una invitación conmovedora. No es complicado. Es cuestión de sencillez, de dejarse arrebatar por la persona de Cristo. Y, para que no todo quede en bellas palabras, valdría la pena meditar esta semana sobre este Evangelio. Convertirlo en oración personal. Hacer el propósito de confiar a Cristo las preocupaciones, las fatigas, los desencantos, las trabas de la vida... Aprender a encontrar algún momento diario de silencio para confiarse al Señor a través de la contemplación de su existencia reflejada en los Evangelios.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que por medio de la humillación de tu Hijo reconstruiste el mundo derrumbado, concede a tus fieles una santa alegría para que, a quienes rescataste de la esclavitud del pecado, nos hagas disfrutar del gozo que no tiene fin.

SALMO

RESPONSORIAL

Sal 144, 1-2. 8-9. 10-11. 13cd-14

R. Acuérdate, Señor, de tu misericordia.

Dios y rey mío, yo te alabaré, bendeciré tu nombre siempre y para siempre. Un día tras otro bendeciré tu nombre y no cesará mi boca de alabarte.

R. Acuérdate, Señor, de tu misericordia.

El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso para perdonar. Bueno es el Señor para con todos y su amor se extiende a todas sus creaturas.

R. Acuérdate, Señor, de tu misericordia.

El Señor es siempre fiel a sus palabras, y lleno de bondad en sus acciones.

Da su apoyo el Señor al que tropieza y al agobiado alivia.

R. Acuérdate, Señor, de tu misericordia.

Que te alaben, Señor, todas tus obras, y que todos tus fieles te bendigan.

Que proclamen la gloria de tu reino y den a conocer tus maravillas.

R. Acuérdate, Señor, de tu misericordia.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO

Cfr. Mt 11, 25

R. Aleluya, aleluya.

Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla.

R. Aleluya, aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que nos has colmado con tantas gracias, concédenos alcanzar los dones de la salvación y que nunca dejemos de alabarte. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Lectura del libro del profeta Zacarías 9, 9-10

Esto dice el Señor: “Alégrate sobremanera, hija de Sión; da gritos de júbilo, hija de Jerusalén; mira a tu rey que viene a ti, justo y victorioso, humilde y montado en un burrito.

Él hará desaparecer de la tierra de Efraín los carros de guerra y de Jerusalén, los caballos de combate. Romperá el arco del guerrero y anunciará la paz a las naciones.

Su poder se extenderá de mar a mar y desde el gran río hasta los últimos rincones de la tierra”. Palabra de Dios.

Lectura de la primera carta del apóstol San Pablo a los romanos 8, 9. 11-13

Hermanos: Ustedes no viven conforme al desorden egoísta del hombre, sino conforme al Espíritu, puesto que el Espíritu de Dios habita verdaderamente en ustedes. Quien no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo. Si el Espíritu del Padre, que resucitó a Jesús de entre los muertos, habita en ustedes, entonces el Padre, que resucitó a Jesús de entre los muertos, también les dará vida a sus cuerpos mortales, por obra de su Espíritu, que habita en ustedes.

Por lo tanto, hermanos, no estamos sujetos al desorden egoísta del hombre, para hacer de ese desorden nuestra regla de conducta. Pues si ustedes viven de ese modo, ciertamente serán destruidos. Por el contrario, si con la ayuda del Espíritu destruyen sus malas acciones, entonces vivirán. Palabra de Dios.

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 11, 25-30

Enaquel tiempo, Jesús exclamó: “¡Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien.

El Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo los aliviaré. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave y mi carga ligera”. Palabra del Señor.

La Profesión de nuestra

Fe

Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por Quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación, bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras; y subió al Cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo; que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

SGloria a Dios en el Cielo, y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos; te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,

11 de Julio

San Benito Abad

an Benito nació en Nursia, región de Umbría, Italia, en el año 480. Su hermana gemela, Escolástica, también alcanzó la santidad. Después de haber recibido en Roma una adecuada formación, se retiró al desierto y vida monástica para dedicarse al estudio y practicar una vida de rigurosa disciplina ascética. San Benito predijo el día de su propia muerte, que ocurrió el 21 de marzo de 547, pocos días después de la muerte de su hermana, santa Escolástica. Desde finales del siglo VIII, muchos lugares comenzaron a celebrar su fiesta el 11 de julio.

MEDALLA DE SAN BENITO

La medalla de San Benito es un sacramental reconocido por la Iglesia con gran poder contra las asechanzas del demonio. Como todo sacramental, su poder está no en sí misma, sino en Cristo, quien lo otorga a la Iglesia y por la fervorosa disposición de quien usa la medalla.

Descripción de la medalla

En el frente de la medalla, aparece San Benito con la Cruz en una mano y el libro de las Reglas en la otra mano, con la oración: "A la hora de nuestra muerte, seamos protegidos por su presencia" (Oración de la buena muerte).

El reverso muestra la cruz de San Benito con las letras:

C.S.P.B. "Santa Cruz del Padre Benito"

C.S.S.M.L. "La Santa Cruz sea mi Luz" (crucero vertical de la cruz)

N.D.S.M.D. "y que el Dragón No sea mi Guía" (crucero horizontal)

En círculo, comenzando por arriba hacia la derecha:

V.R.S. "Abajo contigo, Satanás,"

N.S.M.V. "para de atraerme con tus mentiras,"

S.M.Q.L. "venenosa es tu carnada,"

I.V.B. "trágatela tú mismo."

PAX "Paz"

Gloria

Dios Padre todopoderoso. Señor Hijo único, Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre.

Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; Tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica;

Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo Tú eres santo, sólo Tú, Señor, sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo, en la gloria de Dios Padre. Amén.

Hábitos saludables para ver Televisión

La Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP) recomienda que los niños menores de 2 años no estén ante una pantalla, y que los niños mayores de 2 años no pasen más de 1 a 2 horas al día ante una pantalla, siempre que se elijan programas de calidad.

También es una buena idea asegurarse de que los niños dispongan de una amplia variedad de actividades que puedan realizar en su tiempo libre, como leer, jugar con los amigos y hacer deportes, que pueden desempeñar un papel esencial para ayudarles al desarrollo saludable de su cuerpo y su mente.

Sugerencias:

• Limitar el número de horas que se mira la televisión.

• Procurar que en la habitación donde está el televisor haya muchos otros entretenimientos que no tengan que ver con pantallas (libros, revistas para niños, juguetes, juegos de mesa, etc.) para animar a los niños a hacer algo distinto de mirar la tele.

• Tener el televisor en un sitio distinto de la habitación de los niños.

• Apagar el televisor durante las comidas.

• No dejar que los niños miren la tele mientras hacen los deberes de la escuela.

• Considerar la televisión como un privilegio que los niños deben ganar, no como algo a lo que tienen derecho sin más. Decirles que sólo pueden mirar la tele después de haber hecho sus tareas y los deberes de la escuela.

• Sea usted un buen ejemplo. Limite también el tiempo que usted dedica a ver tele.

• Mire la tele con sus hijos.

DIRECTOR RESPONSABLE: Pbro. Adalberto González González

REDACCIÓN: Pbro. Alberto Ávila / Pbro. Juan Javier Padilla

Liceo 17, Guadalajara, Jal. Tel.: 3942-4305

JUBILEO CIRCULAR

7, 8 y 9: Lunes, Martes y Miércoles

SAN ISIDRO, Las Pintas

SAN JUAN CRISÓSTOMO

NTRA. SRA. DE MONTSERRAT

NTRA. SRA. DEL FAVOR, Polanco

SAN AGUSTÍN, Jamay

SAN FRANCISCO DE ASÍS, Chapala

SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, Zalatitán

LA SANTÍSIMA TRINIDAD, Zapotlanejo

10, 11 y 12: Jueves, Viernes y Sábado

NTRA. SRA. DE LA DEFENSA

LA DIVINA PROVIDENCIA

SAN PEDRO APÓSTOL, Zapopan

EL DIVINO NIÑO, Polanco

VIRGEN DE GUADALUPE, Agua Blanca

SAN PEDRO APULCO

LA SANTÍSIMA TRINIDAD, Sector Hidalgo

EL SEÑOR DE LAS MARAVILLAS

ADMINISTRACIÓN: Pbro. Rubén Darío Rivera • Alcalde 294, Guad., Jal. Tel. 3614-2746

CONSULTA LA HOJA PARROQUIAL: www.arquidiocesisgdl.org.mx/publicaciones/hojaparroquial DISEÑO E IMPRESIÓN: Centro Católico de Comunicaciones. Tels. 3002-6470 • 3002-6471

Boletín semanal de la Arquidiócesis de Guadalajara, A.R. Tiraje de 200,000 a 300,000. $40.00 ciento

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