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Hoja Parroquial - 06 de Noviembre de 2011 - Num. 45

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Hoja parroquial

Fundada el 4 de junio de 1930. Registro postal: IM14-0019, impresos depositados por sus editores o agentes. INDA-04-2007-103013575500-106

Como el esposo tardaba en llegar, se adormecieron aquellas doncellas y se durmieron...

Lo reconozco, Señor, así soy. Cuando no veo la meta, cuando los sucesos que espero se retrasan, me duermo. Debe de ser algo innato... Quizá por eso el Evangelio de hoy avisa con intención: “Se durmieron todas”, las necias y las sensatas. Enfermedad contagiosa, por lo visto, esta del “sueño”.

Y no le demos vueltas

El estudiante, al comenzar el curso, suele desplegar un cierto aprovechamiento. Es después, con la monotonía de las clases y la lejanía de los exámenes, cuando baja la guardia y se duerme. El deportista, al que no le llega su oportunidad y tiene que “esperar en el banquillo”, muchas veces hace lo mismo: descuida sus entrenamientos y no tiene a punto sus aptitudes. Todos, en fin, más de una vez, hemos emprendido un camino nuevo, hemos iniciado un viraje de “cambio” en alguna faceta de nuestro actuar. Pero, ¡cuántas veces, al no palpar los frutos inmediatos, hemos vuelto a caer en la rutina, en el “hacer por hacer”! Fácilmente caemos en el peligroso sopor de los mediocres.

De ese “sueño” nos quiere despertar el Evangelio de hoy La ascética cristiana de todos los tiempos ha resaltado la necesidad de la constancia, de la paciencia, de la perseverancia. Jesús sentenció: “El que perseverare hasta el fin, se salvará”. Y aclaró, además: “El que pone su mano en el arado y vuelve su vista para atrás, no es digno de ser mi discípulo”. Debemos comprenderlo muy bien. Por eso, la más elemental psicología nos recomienda que

insistamos una y otra vez en una misma y determinada acción. La repetición de los actos crea los hábitos, tanto para bien como para mal; por lo que ejercitarse en acciones buenas, y ensayarlas constantemente, es asegurar un sistema de vida con garantías de éxito. Incluso ese éxito de los éxitos que consiste en “estar con las lámparas encendidas cuando llegue el esposo”.

Conviene tener muy en cuenta estas cosas en la época tecnificada y supermoderna que vivimos. Actualmente, todos nos movemos en un torbellino de vértigo, de velocidad y de soluciones inmediatas. Desde el “aprenda usted inglés en 15 días”, hasta la increíble rapidez de los medios de comunicación y los transportes, nos vamos acostumbrando a querer presenciar los sucesos antes de que se produzcan. Los hijos son hijos del ordenador y de los cerebros. Y lo que nosotros hemos conseguido aprender en muchos días y horas de hincar los codos, leer, releer, subrayar y repasar, a ellos se les está sirviendo en bandejas de imagen y contemplación, casi sin detenerse.

Es verdad que, luego, esos mismos logros de las técnicas y la velocidad nos pasan factura, y nos sumen en los grandes atascos, las extensas masificaciones y el inmenso caos de nuestras modernas ciudades. Es verdad igualmente que la “posmodernidad” no parece estar sirviéndonos un aceite de mayor garantía para nuestras lámparas. Lo que sí va siendo claro es que, cuanto “más hechas” se nos dan las cosas, más “nos dormimos en los laureles”.

Por todo esto, atención a lo que dijo Jesús: “A media noche se escucha una voz: ‘Llega el esposo. Salgan a recibirle’ ”.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Sal 87, 3

Que llegue hasta ti mi súplica, Señor, y encuentren acogida mis plegarias.

SALMO RESPONSORIAL

del Salmo 62, 2. 3-4, 5-6. 7-8

R. Señor, mi alma tiene sed de ti.

Señor, Tú eres mi Dios, a ti te busco; de ti sedienta está mi alma.

Señor, todo mi ser te añora como el suelo reseco añora el agua.

R. Señor, mi alma tiene sed de ti.

Para admirar tu gloria y tu poder, con este afán te busco en tu santuario.

Pues mejor es tu amor que la existencia; siempre, Señor, te alabarán mis labios.

R. Señor, mi alma tiene sed de ti.

Podré así bendecirte mientras viva y levantar en oración mis manos.

De lo mejor se saciará mi alma; te alabaré con jubilosos labios.

R. Señor, mi alma tiene sed de ti.

ACLAMACIÓN

ANTES DEL EVANGELIO

Mt 24, 42. 44

R. Aleluya, aleluya. Estén preparados, porque no saben a qué hora va a venir el Hijo del hombre.

R. Aleluya.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN

Sal 22, 1-2

El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuentes tranquilas para reparar mis fuerzas.

Lectura del libro de la Sabiduría 6, 12-16

Radiante e incorruptible es la sabiduría; con facilidad la contemplan quienes la aman y ella se deja encontrar por quienes la buscan, y se anticipa a darse a conocer a los que la desean. El que madruga por ella no se fatigará, porque la hallará sentada a su puerta. Darle la primacía en los pensamientos es prudencia consumada; quien por ella se desvela pronto se verá libre de preocupaciones. A los que son dignos de ella, ella misma sale a buscarlos por los caminos; se les aparece benévola y colabora con ellos en todos sus proyectos. Palabra de Dios.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses 4, 13-18

Hermanos: No queremos que ignoren lo que pasa con los difuntos, para que no vivan tristes, como los que no tienen esperanza. Pues, si creemos que Jesús murió y resucitó, de igual manera debemos creer que, a los que mueren en Jesús, Dios los llevará con Él. Lo que les decimos, como palabra del Señor, es esto: que nosotros, los que quedemos vivos para cuando venga el Señor, no tendremos ninguna ventaja sobre los que ya murieron.

Cuando Dios mande que suenen las trompetas, se oirá la voz de un arcángel y el Señor mismo bajará del Cielo. Entonces, los que murieron en Cristo resucitarán primero; después nosotros, los que quedemos vivos, seremos arrebatados, juntamente con ellos entre nubes por el aire, para ir al encuentro del Señor, y así estaremos siempre con Él. Consuélense, pues, unos a otros con estas palabras.

Palabra de Dios.

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 25, 1-13

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: “El Reino de los Cielos es semejante a diez jóvenes, que tomando sus lámparas, salieron al encuentro del esposo. Cinco de ellas eran descuidadas, y cinco previsoras. Las descuidadas llevaron sus lámparas, pero no llevaron aceite para llenarlas de nuevo; las previsoras, en cambio, llevaron cada una un frasco de aceite junto con su lámpara. Como el esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron.

A medianoche se oyó un grito: ‘¡Ya viene el esposo! ¡Salgan a su encuentro!’. Se levantaron entonces todas aquellas jóvenes y se pusieron a preparar sus lámparas, y las descuidadas dijeron a las previsoras: ‘Dennos un poco de su aceite, porque nuestras lámparas se están apagando’. Las previsoras les contestaron: ‘No, porque no va a alcanzar para ustedes y para nosotras. Vayan mejor a donde lo venden y cómprenlo’.

Mientras aquéllas iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban listas entraron con él al banquete de bodas y se cerró la puerta. Más tarde llegaron las otras jóvenes y dijeron: ‘Señor, señor, ábrenos’. Pero él les respondió: ‘Yo les aseguro que no las conozco’.

Estén, pues, preparados, porque no saben ni el día ni la hora”. Palabra del Señor.

Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos:

Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.

Amén

Gloria a Dios en el Cielo, y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos; te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,

Peregrinación de la Arquidiócesis a la “Montaña de Cristo Rey”

Martes 15 de noviembre de 2011

El próximo 15 de noviembre corresponde a la Arquidiócesis de Guadalajara la peregrinación al cerro El Cubilete o “montaña de Cristo Rey”, localizada en el estado de Guanajuato. Desde hace más de 90 años, Guadalajara ha estado muy vinculada al desarrollo del proyecto del monumento a Cristo Rey, a partir de las primeras iniciativas de levantarlo en El Cubilete. Esta cercanía se dio a través de la Conferencia del Episcopado Mexicano, que en 1920 aprobó que fuese monumento nacional.

El sábado 23 de junio de 1943, cuando el Excmo. Sr. Garibi Rivera, anterior Arzobispo de Guadalajara, y Monseñor Villanueva se entrevistaron con el Presidente de México, Manuel Ávila Camacho, el Sr. Garibi le pidió: Señor Presidente, venimos para suplicarle de la manera más atenta y encarecida que tenga a bien conceder que se lleve a cabo la proyectada obra de un templo votivo nacional a Cristo Rey, en la cumbre de la montaña llamada “El Cubilete”, que es el centro geográfico de la República

Mexicana, para proclamarlo como Rey Pacífico, justamente ahora que el mundo se debate en las angustias de la (segunda) guerra (mundial), y hay en todos los corazones un inmenso anhelo de paz que no puede cimentarse sino en Cristo, Rey de la Paz. El Presidente Ávila Camacho dijo: Señor Arzobispo, ya estaba yo muy bien enterado de lo que acaba usted de exponerme y ya tengo tomada mi resolución al respecto.

Dios Padre todopoderoso. Señor Hijo único Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; Tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica;

Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros, porque sólo Tú eres santo, sólo Tú, Señor, sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén

Continúa en la página 4

Viene de la página 3

Así, pues, dígale al Sr. Obispo de León que con gusto doy el permiso que ahora me piden, y que desde luego emprenda su obra que hace varios años debió llevarse a cabo, y no se hizo por esas lamentables discordias nuestras

A partir de esta aprobación del gobierno, el Sr. Garibi Rivera comenzó, junto con los obispos de México, a promover cada año una colecta en todas las parroquias de la diócesis, a favor de la construcción del monumento a Cristo Rey. Posteriormente, escribió en una circular del 8 de septiembre de 1943: Nos ha parecido conveniente hacer un llamamiento a todos nuestros fieles para que contribuyan en la medida de sus fuerzas a la construcción de este templo, debiendo los Párrocos y Rectores de los templos exhortar a sus feligreses para que durante el próximo mes de octubre contribuyan no una, sino varias veces, lo más que puedan… De esta manera exhortaba a la comunidad tapatía, cada año, hasta que finalizó la construcción.

Terminada e inaugurada la obra, el Arzobispo Garibi Rivera motivó en la Arquidiócesis la Peregrinación a la montaña de Cristo Rey, encomendando la organización de ello a Mons. Meza Ledezma, lo que fue publicado en la circular del día 21 de marzo de 1951: Felizmente está ya instalada la imagen de Cristo Rey (…) en la montaña del Cubilete (…) corresponderá a la Provincia Eclesiástica de Guadalajara hacer esta peregrinación el día 21 de mayo próximo…

La Arquidiócesis de Guadalajara hace, ahora, una animosa invitación a las distintas comunidades parroquiales a participar en la anual peregrinación a la montaña de Cristo Rey.

11, 12 y 13 de noviembre de 2011

18, 19 y 20 de noviembre de 2011

Te invita a escuchar “MUNDO FAMILIA”

Un programa conducido por Lupita Venegas y Meche Covarrubias

Lunes a viernes 11:00 hrs. 1480 AM

Pedidos a domicilio al teléfono: 3613 3043

JUBILEO CIRCULAR

7, 8 y 9: Lunes, Martes y Miércoles

SAN JOSÉ OBRERO, Talpita

SAN ANTONIO MARÍA CLARET

EL DIVINO ROSTRO

SAN FELIPE DE JESÚS

JESUCRISTO REY DE REYES, Belenes

NUESTRA SRA. DEL ROSARIO DE TALPA, Arenal

EL SAUCILLO

NTRA. SRA. DE GUADALUPE, Ermita la Barranca

10, 11 y 12: Jueves, Viernes y Sábado

SANTUARIO DE LOS SANTOS MÁRTIRES MEXICANOS

NTRA. SRA. DEL REFUGIO, Lomas de Zapopan

SANTA RITA DE CASIA

SAN JUAN DE CAPISTRANO

SANTIAGO APÓSTOL, Arcos de Guadalupe

SAN MIGUEL ARCÁNGEL, Cocula

NTRA. SRA. DE GUADALUPE, REINA DE LOS ÁNGELES

SAN ISIDRO LABRADOR, Sta. Paula

Boletín semanal de la Arquidiócesis de Guadalajara, A.R. Tiraje de 200,000 a 300,000. $40.00 ciento

Director Responsable: Pbro. Adalberto González González Redacción: Pbro. Alberto Ávila, Pbro. Juan Javier Padilla Liceo 17, Guadalajara, Jal. Tel.: 3942-4305

Administración: Pbro. Rubén Darío Rivera • Alcalde 294, Guadalajara, Jal. Tel.: 3614-2746

Consulta la Hoja Parroquial en nuestra página de Internet: www.arquidiocesisgdl.org.mx/publicaciones/hojaparroquial Diseño e Impresión: Centro Católico de Comunicaciones Tels. 3002-6470 • 3002-6471

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