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Hoja Parroquial - 16 de enero de 2011 - num 03

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Hoja parroquial

Fundado el 4 de junio de 1930. Registro postal IM14-0019, impresos depositados por sus editores o agentes INDA-04-2007-103013575500-106

Bautizados y ungidos por Dios

Al celebrar el Bautismo de Jesús, nos queremos acercar al significado más profundo y más verdadero de lo que se realiza en nosotros al ser bautizados. El Siervo ungido por el Espíritu llega a ser el Hijo predilecto a través de su obediencia. No es simplemente un rito que algunas personas tienen en las fronteras de lo mágico, como un exorcismo para erradicar todos los males. Es un rito de predilección de parte de Dios para incorporarnos a su familia. En el Bautismo, Dios nos da su amor y sus preferencias en vistas a darnos una tarea, una misión. Se puede decir que “en el ser está el quehacer”. Si Jesús es tomado como Hijo de Dios por su obediencia, precisamente en ese momento se le da su tarea respecto de su pueblo. Nosotros al ser bautizados también tenemos una tarea humana, social, cristiana, evangelizadora; y hay que irla desarrollando conforme crecemos en la vida.

Nos elige para darnos su Espíritu

Jesús es llamado para que promueva la justicia, para que abra los ojos de la gente y no viva en tinieblas; para que nunca más seamos sometidos a la prisión de la maldad. Así lo describe el profeta Isaías. Lo que sucede en el Bautismo de Jesús, sucede de manera semejante pero en diverso grado en nosotros. Lo diverso tiene que ver en cuanto percibimos y somos capaces de comprender este don de estar bautizados. También somos destinatarios del Espíritu Santo y tenemos una tarea similar a la de Jesús. Así, se conforman tareas que no podemos traicionar ni evadir. Al ser bautizados recibimos una exigencia para ser partícipes de la obra de Dios. Nuestra tarea es iniciar un proceso de cambio -respetar a Dios y practicar la justicia-, que consiste en abrirse a Dios y abandonar toda clase de egoísmo para

ANTÍFONA DE ENTRADA

Sal 65, 4

Que se postre ante ti, Señor, la tierra entera; que todos canten himnos en tu honor y alabanzas a tu nombre.

SALMO RESPONSORIAL

del salmo 39

R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

Esperé en el Señor con gran confianza, Él se inclinó hacia mí y escuchó mis plegarias. Él me puso en la boca un canto nuevo, un himno a nuestro Dios.

R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

Sacrificios y ofrendas no quisiste, abriste, en cambio, mis oídos a tu voz. No exigiste holocaustos por la culpa, así que dije: “Aquí estoy”.

R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

En tus libros se me ordena hacer tu voluntad; esto es, Señor, lo que deseo: tu ley en medio de mi corazón.

R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

He anunciado tu justicia en la gran asamblea; no he cerrado mis labios, Tú lo sabes, Señor.

R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

ACLAMACIÓN

ANTES DEL EVANGELIO

Jn 1, 14. 12

R. Aleluya, aleluya. Aquel que es la Palabra se hizo hombre y habitó entre nosotros. A todos los que lo recibieron les concedió poder llegar a ser hijos de Dios.

R. Aleluya

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN

Sal 22, 5

Para mí, Señor, has preparado la mesa y has llenado la copa hasta los bordes.

Lectura del libro del profeta Isaías 49, 3. 5-6

El Señor me dijo: “Tú eres mi siervo, Israel; en ti manifestaré mi gloria”. Ahora habla el Señor, el que me formó desde el seno materno, para que fuera su servidor, para hacer que Jacob volviera a Él y congregar a Israel en torno suyo –tanto así me honró el Señor y mi Dios fue mi fuerza–. Ahora, pues, dice el Señor: “Es poco que seas mi siervo sólo para restablecer a las tribus de Jacob y reunir a los sobrevivientes de Israel; te voy a convertir en luz de las naciones, para que mi salvación llegue hasta los últimos rincones de la tierra”.

Palabra de Dios.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios 1, 1-3 Yo, Pablo, apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, y Sóstenes, mi colaborador, saludamos a la comunidad cristiana que está en Corinto. A todos ustedes, a quienes Dios santificó en Cristo Jesús y que son su pueblo santo, así como a todos aquellos que en cualquier lugar invocan el nombre de Cristo Jesús, Señor nuestro y Señor de ellos, les deseo la gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y de Cristo Jesús, el Señor. Palabra de Dios.

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Juan 1, 29-34

En aquel tiempo, vio Juan el Bautista a Jesús, que venía hacia él, y exclamó: “Este es el Cordero de Dios, el que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo he dicho: ‘El que viene después de mí, tiene precedencia sobre mí, porque ya existía antes que yo’. Yo no lo conocía, pero he venido a bautizar con agua, para que Él sea dado a conocer a Israel”.

Entonces Juan dio este testimonio: “Vi al Espíritu descender del cielo en forma de paloma y posarse sobre Él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: ‘Aquel sobre quien veas que baja y se posa el Espíritu Santo, ése es el que ha de bautizar con el Espíritu Santo’. Pues bien, yo lo vi y doy testimonio de que éste es el Hijo de Dios”.

Palabra del Señor.

Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos:

Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.

Amén

Gloria a Dios en el Cielo, y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos; te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,

Terminó la Navidad, llegó el Tiempo Ordinario

Hoy es último día de Navidad. Con la Solemnidad del Bautismo del Señor termina la Navidad y comienza, el lunes, el Tiempo Ordinario; también se le llama “tiempo durante el año” y antes, popularmente, “domingos verdes”. Lo de “ordinario” no es para interpretarse como “poco importante” o “anodino”... sencillamente, con este nombre, se le quiere distinguir de los “tiempos fuertes”, que son Pascua y Navidad. Este tiempo se divide en dos partes: La primera: después del Bautismo del Señor hasta el comienzo de la Cuaresma; y la segunda: después de Pentecostés hasta el Adviento.

Es el tiempo más antiguo de la organización del año cristiano: ya existía como sucesión de los domingos y de las semanas, antes de que fueran surgiendo los varios ciclos de la Pascua o Navidad, y además, ocupa la mayor parte del año: 33 o 34 semanas, de las 52 que hay.

La riqueza del Tiempo Ordinario presenta valores que nos pueden ayudar en nuestra vida cristiana:

• Nos ayuda a ir viviendo el misterio de Cristo en su totalidad.

• Nos acompaña en la tarea de crecimiento y maduración de lo que hemos celebrado en Navidad y Pascua.

• Nos ofrece la escuela permanente de la Palabra bíblica, organizada en los varios leccionarios.

• Nos hace descubrir la gracia de lo ordinario: encontrarnos a Dios en los acontecimientos diarios.

• Nos ayuda a vivir la vida cotidiana como tiempo de salvación.

Dios Padre todopoderoso. Señor Hijo único Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; Tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica;

Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros, porque sólo Tú eres santo, sólo Tú, Señor, sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén

poder ir, en total libertad, al encuentro del otro, pues es en el otro donde se manifiesta Dios. El bautismo nos recuerda que hemos recibido el espíritu de hijos, nunca de esclavos; debe ser otra nuestra esperanza, otra la forma de vivir.

El Evangelio nos marca la pauta

Hay detalles muy interesantes que se nos cuentan en los sucesos que acompañan el bautismo de Jesús: el cielo se abre, desciende el Espíritu y una voz comunica que Jesús es Hijo predilecto de Dios… por lo tanto, es

el hijo obediente que se encarna en la historia y participa completamente de la realidad humana. El bautismo, en consecuencia, debe tener la actitud de toda persona abierta a la voluntad de Dios; y nos invita a asumir, como modo normal de vida, el llamado a ser hijos de Dios, identificándonos en todo con el Padre y procurando, con nuestra vida, hacer presente la justicia y el amor de Él. Por desgracia, en la actualidad el bautismo se ha limitado al mero rito religioso, desligándolo de la vida y la experiencia de fe de la persona creyente. Nos bautizan y tardamos años en volver a ver qué sigue.

Informes: lunes a viernes de 9:00 a 19:00 horas. Tel. 3126-6686 Cel. (044 33) 1171-7135

21, 22 y 23 de enero de 2011

Pedidos a domicilio

Al teléfono: 3613 3043

PabellónLa Gran Plaza

Plaza PatriaArboledas ItesoGalerías

28, 29 y 30 de enero de 2011

JUBILEO CIRCULAR

10, 11 y 12: Lunes, Martes y Miércoles

NTRA. SRA. DE LOS DOLORES

SAN CARLOS LWANGA

SAN CARLOS BORROMEO

SAN VICENTE DE PAÚL

SANTA ELENA DE LA CRUZ

SEÑOR DE LA ASCENSIÓN, Jocotán

LAS CRUCES, Juchipila

13, 14 y 15: Jueves, Viernes y Sábado

SAN JUAN BAUTISTA, Mexicaltzingo

NTRA. SRA. DE ARANZAZÚ

NTRA. SRA. DE HUENTITÁN

NTRA. SRA. DE GUADALUPE, Unidad Arandas

LA DIVINA PROVIDENCIA, Arroyo Hondo

SEÑOR DE LA MISERICORDIA, Ocotlán

SAN PEDRO DE RUIZ, El Remolino

SAN JOSÉ DE LAS MORAS

Boletín semanal de la Arquidiócesis de Guadalajara, A.R. Tiraje de 200,000 a 300,000. $ 40.00 ciento

Director Responsable: Pbro. Adalberto González González

Redacción: Pbro. Alberto Ávila, Pbro. Juan Javier Padilla Liceo 17, Guadalajara, Jal. Tel.: 3942-4305

Administración: Pbro. Rubén Darío Rivera • Alcalde 294, Guadalajara, Jal. Tel.: 3614-2746

Consulta la Hoja Parroquial en nuestra página de Internet: www.arquidiocesisgdl.org.mx/publicaciones/hojaparroquial Diseño e Impresión Centro Católico de Comunicaciones, Tels. 3002-6470 • 3002-6471

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